Su presión arterial estaba alta, sentía su corazón desbocado, un nudo en su garganta y el estómago revuelto, hacía años que no se sentía así, se sentía observado, se sentía como lo que era. Una presa, una débil presa…Tenía miedo, Jack Savage tenía miedo, sentía un sudor frio en su espalda, la pata que sostenía su arma tenía un agarre anormalmente fuerte, tanto que temblaba.

Su ansiedad crecía al ritmo que miraba las fotografías. Todas las fotografías, todas de él, señaladas, marcadas, círculos, taches, dardos, con cuchillos o garras. No era bueno, no era para nada bueno, ya que en todas esas fotos no estaba solo, Skye estaba con él en 90% de ellas.

Un crujido, la oreja de Jack se movió, de inmediato salto a un lado y disparó al mismo tiempo que le dispararon a él. Apenas pudo ponerse a cubierto, fue así como inicio un leve enfrentamiento. En el que Jack trato de acercarse lo más que pudo, pero antes de lograrlo su adversario escapo. La liebre solo intento seguirlo pero no lo logro. Ni siquiera pudo divisarlo directamente. Cuando pudo asegurarse de que en efecto huyó, solo pudo tratar de calmarse, seguía respirando agitadamente, saco su teléfono y marco.

Una vez, no, dos, tampoco, tres, no, eso ya era malo. Pánico, ahora tenía pánico, ¿Iría por ella? ¿Va tras ella ahora? En un movimiento desesperado llamo a su jefe.

— ¿Savage? —el tigre contesto extrañado, la liebre nunca llama a nadie— ¿Qué ocurre?

— ¿Dónde esta Skye? —Dijo con aprensión y nerviosismo al tiempo que se movía rápido para salir de ahí con los sentidos al 100%-.

—Savage ¿Qué es…?

— ¡¿Dónde está?! —Grito al fin desesperado-.

—Está aquí, va de salida de la reunión que tuvimos de….

— ¡No la dejé salir! Señor no la deje ir, ponga una alerta y protéjala por favor.

— ¡Savage! ¡¿Qué ocurre?!

Se detuvo a calmarse era obvio que esto se le salía de control junto con sus emociones, debía controlarse pues un error podría ser fatal.

—Señor, encontré a quien quiso asesinarme…pero me di cuenta que ya tiene tiempo siguiéndome y…sabe de Skye, de lo nuestro, trato de matarme ahora pero no lo logro y temo que vaya por ella.

El enorme carnívoro estaba sorprendido de lo que escucho—Savage…

—No envíe a nadie señor, si alguien más es involucrado morirá. Nadie está a su nivel más que yo. Solo proteja a Skye, es todo lo que le pido…Tratare de detener esto antes de que alguien más salga herido.

Solo cortó la llamada, era más que obvio que jugarían a la presa y al depredador, solo que ahora él también iría a matar, sin juegos ni nada parecido. Más pronto de lo que imagino volvieron los disparos en su contra, eso lo aliviaba bastante, tal parece que quiere mantener la rencilla tan personal como siempre sin involucrar a terceros, además vio sus ojos por primera vez en años, esos ojos amarillos que sin duda mostraban un auténtico odio. Hasta que volvió a desaparecer y él igual en las sombras, pero su celular se encendió dentro de su saco. Tenía una idea de quien sería por lo que se empeñó en moverse y hablar para no ser escuchado.

Jack—Skye lo llamo con angustia—Mi teléfono se descargó y no…—hubo una gran inhalación— ¿Es verdad? ¿Lo encontraste?

—Skye—la llamo con suavidad—Tratare de resolver esto.

Jack déjame ayudarte-.

—Te matara apenas te vea, matara a cualquiera que se interponga. Esto es entre nosotros, yo lo cause, es mi responsabilidad…Volveré…Espero.

¡Pero!

—Es una noche de luna llena Skye, una luna de octubre. Una luna de cazador. Debo ir a cazar o seré yo el cazado. Ten fe en mí

Skye solo pudo escuchar como cargaba su arma.

Disparos

Los ojos de la vulpina se llenaban de lágrimas que caían como gotas gruesas por sus mejillas.

Más disparos

Un espantoso rugido

Solo pudo escuchar el horrible pitido cuando la llamada se cortó.