El timbre sonó. Judy fue a abrir la puerta.
"Te tardaste", dijo ella con un tono de voz frío.
"También me da mucho gusto de verte", dijo Nick, rodando los ojos. "¿Estás lista?"
"Estoy lista desde hace 20 minutos, que es la hora que tenías que haber llegado", respondió la coneja mientras cerraba la puerta de su departamento con llave. Guardó la llave en su bolso y caminó a paso rápido al ascensor. El zorro fue detrás de ella..
"Había mucho tráfico, lo lamento", se disculpó Nick.
El zorro no podía dejar de ver a la coneja. Lucía maravillosa en el sencillo vestido violeta que traía puesto.
"Es un evento importante de la ZPD. No podemos llegar tarde, Nick", lo regañó una vez más.
El zorro rodó los ojos. Ambos entraron al elevador. Judy presionó el botón de la planta baja.
"No deberías regañarme tanto. Después de todo, te conseguí un coche bonito para llegar al evento No es mi culpa que haya tráfico", se quejó Nick.
La coneja relajo el ceño.
"Tienes razón, lo lamento. Es solo que irá el director de la ZPD y el nuevo alcalde y estoy algo nerviosa. Por cierto, te ves bien, Slick. La camisa hace juego con tus ojos", respondió Judy.
"Yo con todo me veo bien", replicó el zorro mientras le guiñaba un ojo.
Judy rió y de pronto, el ascensor dejó de moverse.
"No, no, no, no", dijo Judy, mientras pulsaba el botón de ayuda del ascensor.
"Tranquila, Zanahorias. Enseguida vienen a sacarnos".
Judy sacó su celular y empezó a mandar mensajes.
"Dice mi casera que un técnico vendrá en 40 minutos. A Bogo no le va a gustar eso", dijo Judy.
Nick sacó su celular y también mandó un mensaje.
"Al menos no será toda la noche y aún podemos llegar al evento".
La coneja se llevó la pata a la cara, frustrada.
"¿Puedes dejar de moverte? Me pones nervioso", se quejó Nick, levantando la vista de su teléfono.
Habían pasado 30 minutos y la coneja no dejaba de estampar su pata contra el piso.
"Ya quiero salir de aquí", se quejó Judy.
"Yo también. Pero a menos que tu plan sea hacer un agujero con tu pata en el piso del elevador, deja de moverte y espera", replicó Nick.
"¿Cómo puedes estar tan tranquilo? Es un evento importante", preguntó Judy.
"La verdad es que no quería ir. Suelo evitar eventos con gente importante. Prefiero mantener un perfil bajo", respondió el zorro.
"Entonces, ¿porqué aceptaste? No era obligatorio venir", se extrañó la coneja.
"Quería verte en vestido", respondió sencillamente el zorro, encogiéndose de hombros.
Judy se sonrojó y bajó la mirada. Ya había pasado 2 años desde el caso de los Aulladores. Su amistad con Nick se había dado tan fácil como respirar después de haber atrapado a Bellwether. Nick ya tenía más de un año en la fuerza y habían hecho muchos arrestos juntos.
El zorro era naturalmente coqueto, siempre hablaba así con todas sus compañeras. Judy sabía que el carisma de Nick era necesario en su antiguo trabajo y era difícil deshacerse de los viejos hábitos. Pero con Judy solía ser diferente en privado, cuando salían a pasear o a ver películas juntos. Era raro que el le soltara un comentario así estando solos.
"Oh, ¿no hay una réplica?", preguntó Nick con voz sedosa.
"¿Te gusta lo que ves?", pregunto Judy, fingiendo una confianza que estaba lejos de sentir.
Volteó a ver a Nick. El zorro estaba recargado en la pared de manera despreocupada. Pero esos ojos verdes la veían con intensidad.
"Siempre", respondió el zorro, y despegándose de la pared, se acercó a ella.
"Nick, ¿que…?"
La coneja no pudo terminar la pregunta por que los labios del zorro se posaron sobre los suyos. Ella le correspondió con entusiasmo y le arrojó los brazos al cuello. Los besos fueron subiendo de intensidad y Judy le quitó el sacó a Nick, así como la camisa. Nick se puso de rodillas frente a ella y le levantó el vestido y de pronto, se escuchó el timbre del elevador.
Judy abrió los ojos de golpe y se incorporó. Estaba en el sillón de su departamento. Se sonrojó y se golpeó el rostro para tratar de alejar el sueño. Había sido tan real.
El timbre sonó de nuevo y de dio cuenta que lo que le despertó fue el timbre de su departamento, no del ascensor. Se paró del sillón y fue a abrir la puerta.
Nick estaba afuera. A diferencia de su sueño, donde lucía un elegante traje, llevaba su típico conjunto de pantalón café y camisa verde pawaiiana. El zorro le sonrió de lado.
"Zanahorias, ¿lista para el viernes de cine?", preguntó Nick.
La coneja le sonrió tímidamente.
"Me quedé dormida. Pasa, deja me cambio de ropa y nos vamos", contestó Judy.
Judy caminó rápido hacia su habitación y cerró la puerta de golpe. Escuchó a Nick quejarse que se iban a perder los avances de las películas, así que sacó lo primero que encontró y, roja de vergüenza, empezó a cambiarse. Si ella no se quitaba esa ropa, no había manera en que la nariz de Nick no se diera cuenta de lo que estaba soñando. Si es que no se había dado cuenta ya. Quería que la tierra la tragara.
N/A:
Ya vieron la nueva página del fan cómic de Borba? Por decirlo de forma amable, muy amable: Se pasó de la raya. Con razón dijo que iba a herir sensibilidades. Estoy ansiosa por ver como termina.
Espero este día sea maravilloso para ustedes. Gracias por sus comentarios de esta historia, me alegran el día.
Quiero agradecer especialmente a un Guest, que empezó a leer Bones, mi primer historia, así como el resto de mis One shots. Me da gusto que mis historias, incluido mi One shot de Inuyasha, sean de tu agrado, gracias por tus comentarios
