"¿Dónde está?", preguntó Nick.

El zorro venía agitado y respiraba con dificultad, debido al esfuerzo por haber corrido. Bogo estaba parado, recargado en la pared.

"Aún no me dan noticias", respondió el búfalo.

Nick se llevó una pata a la frente, frustrado. El único día que había pedido libre, para ayudar a su madre, y Judy va y choca la patrulla.

Desde el caso de los aulladores, Nick ya se había dado cuenta que la pequeña coneja era temeraria, y no le importaba arriesgar su integridad física. Si se había unido a la fuerza, no era para protegerla, sino para intentar meterle un poco de sentido de preservación en esa cabezota.

Después de algunos minutos, salió una gacela con bata de doctora.

"¿Los familiares de Judith Hopps?", preguntó después de ver que en la habitación no había conejos.

Bogo se enderezó y se acercó a la gacela.

"La oficial Hopps no tiene familiares en la ciudad. Yo soy su superior y el oficial Wilde es su contacto de emergencia", explicó el búfalo.

"Oh, ya veo. La oficial Hopps está bien y fuera de peligro. Tuvimos que operar la pierna, así que estará fuera de servicio durante una buena temporada. Ya pueden pasar a verla", dijo la gacela.

"Ve primero, Wilde", dijo Bogo.

Nick siguió a la gacela y pronto llegaron a la habitación donde estaba Judy. La vio con los ojos cerrados, conectada a los aparatos y el corazón se le encogió. De verdad, ¿en qué diablos estaría pensando ella para haber actuado de esa manera? Quería gritarle y hacerle ver que no podía seguirse poniendo en peligro.

La oreja de la coneja tembló al escuchar pasos acercarse y lentamente abrió los ojos. Cuando los ojos amatista miraron los suyos, sabía que no podría hacerle eso. No le podía gritar y hacerla sentir mal solo por ser quien era. La coneja había actuado como creía correcto, y aunque él se muriera de miedo, debía aceptar que la amaba por ser así.

"Luces terrible, Zanahorias", dijo el zorro.

La coneja soltó una risa y luego hizo un gesto de dolor. El zorro angustiado se acercó a ella.

"De-debiste ver como quedó el otro tipo", bromeó ella.

El zorro rodó los ojos.

"¿Qué pasó?", preguntó Nick.

"Una persecución. No se me ocurrió otra forma de detenerlo", admitió ella. "¿Estás molesto?"

"Un poco", admitió Nick.

Judy lo vio con la ansiedad reflejada en sus ojos amatista.

"De seguro, me van a emparejar con Wolford mientras estés fuera", aclaró el zorro.

La coneja rió suavemente y volvió a hacer un gesto de dolor.

"Tú llevaste la peor parte, Zanahorias. Solo tienes que recuperarte, para que yo tenga a mi pareja de vuelta, ¿de acuerdo?"

"Gracias Nick. Eres el mejor", respondió la coneja, mientras volvía a cerrar los ojos.

El zorro sintió un nudo en la garganta.

"Lo sé".


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Actualización doble! Mañana tengo un compromiso que me va a tener fuera todo el día, así que prefiero dejarles el capítulo de una vez. Ojalá lo disfruten!