Había sido un día pesado. Judy iba caminado de regreso a su casa. Nick había pedido el día libre para atender algunos asuntos familiares, así que el Jefe Bogo la había puesto en parquímteros. Odiaba esa labor.

Se detuvo en una pequeña floristería y aspiró el aroma de las flores. Le recordaban tanto a su hogar. Compró unos tulipanes para comer de postre y siguió su camino. Mientras veía el resto de las tiendas, pensó en como había extrañado a Nick durante todo el día..

Ella estaba acostumbrada a estar sola. Si, tenía a su familia numerosa que la quería y apoyaba, pero realmente nadie la entendía., por lo cual nunca había hecho amigos fuera de su círculo familiar. No fue hasta que llegó a Zootopia que pudo hacer amigos. Y de todos ellos, Nick ya era una constante en su vida. Ella sabía que no siempre sería pareja de Nick en la ZPD. Tenía sus ojos puestos en ser detective. No había hablado con Nick al respecto, y a pesar de que sabía que él tenía madera para ser un gran detective, también sabía que Nick estaba feliz y cómodo con su situación actual.

Si apenas podía manejar unas cuántas horas separados, ¿cómo sería cuando fuera detective?

Mientras pensaba en eso, se detuvo cuando sintió un frío y una ráfaga cayó en su cara, haciéndole cerrar los ojos. Al abrirlos nuevamente, vio a unos niños viéndola con preocupación y cara de culpabilidad. La coneja había sido salpicada con uno globo tamaño elefante, que varios niños estaban usando para hacer una guerra de agua en el parque. Todo su pelaje y ropa goteaba.

"¿Se encuentra bien, oficial?", preguntó un niño rinoceronte.

La coneja comenzó a reír, los niños, aliviados, rieron con ella.

"Estoy bien niños, solo tengan más cuidado. ¿De acuerdo?"

Los niños gritaron "SI" al unísono y ella siguió avanzando. Debía llegar rápido a cambiarse.

"¿Zanahorias?", escuchó de pronto una voz.

La coneja volteó a la derecha y ahí estaba Nick Wilde. Tenía puesto un sencillo traje negro, camisa blanca y corbata negra. .

"Oh. Hola Nick", dijo la coneja, ruborizada. Debía dar un espectáculo lamentable toda mojada.

Nick se acercó a ella. Se quitó el saco y se lo puso sobre los hombros.

"Acabo de regresar, iba a tu departamento para ver si querías cenar conmigo. ¿Quieres?"

"Si, solo deja ir a cambiarme de ropa. ¿Cómo estás?", preguntó la coneja, con una mirada triste y sujetando con fuerza el saco sobre su cuerpo.

"Yo estoy bien. Mi tío y yo no éramos muy cercanos. Mamá., por otro lado...Quería quedarme más tiempo, pero ella insistió en que regresara", dijo Nick en un susurro.

Judy lo vio unos momentos y de pronto, estornudó.

"Vamos a que te cambies antes de que pesques un resfriado, Zanahorias", dijo Nick.

Ella le sonrió y juntos, caminaron a casa.


N/A:

Ya casi termina el mes! Woow. Espero de verdad completar este reto.

Que tengan un lindo inicio de semana.