La puerta del departamento se abrió y una pequeña coneja entró a la habitación. Se quitó el ajustado uniforme de policía, tomó una toalla y se metió a bañar, para relajarse después de un día de trabajo. Estaba agradecida con Nick por haberle ayudado a conseguir ese departamento, y no tener que acudir a unos baños públicos. Nada como llegar a tu hogar y relajarte.
Salió de bañarse, se secó y se puso su pijama. Mientras se cepillaba el pelo de las orejas, su celular sonó. Ella lo tomó y sonrió al ver de quién se trataba. Pulsó el botón verde y se encontró con una cara familiar.
"¡Hola Slick!", saludó la coneja.
"Hola, Zanahorias", respondió el zorro.
Nick se veía cansado, pero le sonrió. La pantalla solo le dejaba ver que llevaba la playera blanca de los reclutas de la Academia de la ZPD. Ella sabía que el entrenamiento era pesado. Había veces en que ella solo quería llegar y dormir, pero se esforzaba en entrenar para ser mejor. Que Nick tuviera tiempo para hablarle cada semana era algo que ella agradecía.
"¿Semana difícil?", preguntó ella.
"Creo que la Mayor Friedkin se ensañó conmigo esta semana. Estuvimos entrenando cuerpo a cuerpo y en vez de ponerme con alguno de los cánidos y coyotes, me puso solo con los elefantes y rinocerontes. Y con un oso", se quejó el zorro.
"Eso no es injusto. Se supone debes entrenar con todas las especies, no solo con las que te sean más fáciles", le recordó la coneja.
"Oh, eso lo puedo entender. Pero a los lobos primero los puso a entrenar entre ellos, y luego les fue subiendo la dificultad. Conmigo no tuvo esa consideración", le comentó Nick,rodando los ojos.
Judy se llevó los dedos a la barbilla y se quedó pensativa. Ella era la recluta más pequeña de su generación, así que realmente para ella no era nada raro el proceder de Friedkin. Y a pesar que siempre le gritaba que renunciara, jamás se ensañó de manera particular con la coneja. Ella era cruel con todos en general. El entrenamiento era intensivo por 4 meses, así que la osa tenía que ser dura con todos.
"¿Qué le hiciste?", preguntó la coneja de pronto.
"¿Qué?", preguntó Nick, ladeando la cabeza con confusión. Su tono de voz y sus ojos eran tan inocentes, que Judy no le creyó en absoluto.
"Nick….", dijo la coneja, en tono de advertencia.
El zorro la miró a ver con aire ofendido.
"Zanahorias, me lastima que dudes de mi", dijo, llevándose una pata al pecho, con aire dramático.
La coneja enarcó una ceja.
Ambos mamíferos se quedaron viendo un buen rato. Nick fue el primero en desviar la mirada.
"Alguien le jugó una broma a la Mayor, y ella piensa que fui yo. Entonces, me está cargado más trabajo", respondió Nick a regañadientes.
"¿Y no fuiste tú?", preguntó la coneja con voz suave.
Nick la volvió a ver.
"Pues no exactamente. Estaba hablando con unos reclutas y solo dije que hacer eso sería divertido. Es decir, esa broma en general, no dije nada de hacérsela a la Mayor, Hablábamos de las mejores "dulce o truco de Halloween". Así que yo les di la idea. No tienen evidencia contra mí, por que en teoría yo no hice nada. Tengo coartada así que realmente no me pueden hacer nada. Yo no hablaba en serio, no pensaba hacer nada, pero estos mamíferos…"
"Ellos esperaban poder incriminarte, ¿verdad?", completó Judy por él.
Nick asintió y se mordió el labio.
"Me estaba empezando a llevar de forma decente con la mayor. Pero ahora….Zanahorias, no sé si lo que estoy haciendo valdrá la pena al final", el zorro lucía triste y agachó las orejas.
Judy sintió un nudo en la garganta. Los reclutas tampoco habían sido buenos con ella al inicio, se los fue ganando poco a poco. Suponía que su aspecto la había ayudado, pero Nick la tenía más difícil, por que ella solo debía combatir el estereotipo del tierno y delicado conejo, Nick debía demostrar que no era un zorro tramposo. Era cruel que hubieran usado algo tan inocente como una broma de Halloween para intentar que expulsaran a Nick.
"Si le dices a la mayor Friedkin…", empezó la coneja.
"No te atrevas", la cortó el zorro, viéndola a los ojos con intensidad. Él no había dicho nada, y sabía que Judy era capaz de hablar directo con la Mayor. "Está siendo difícil y me estoy cuestionado todo, pero no te preocupes, no voy a rendirme".
"Vas a cerrar todas esas bocas y vas a volverte el mejor de tu generación, Nick, ya verás", le dijo la coneja de forma animada. Nick le dedicó una sonrisa triste.
"Eso espero, Zanahorias. Ahora, cuéntame sobre tu semana".
Judy empezó a relatar una persecución y así, duraron conectados al menos una hora más.
