La coneja caminaba de un lado a otro por la sala de espera, ansiosa. Tenía la cara sucia y la ropa manchada de sangre. Los mamíferos a su lado la veían asombrados, pero nadie se atrevía a decirle que se tranquilizara, parecía dispuesta a morder a quien se le acercara.
En eso, llegó un búfalo con el uniforme de la policía. La coneja movió las orejas en cuanto escuchó el sonido distintivo de sus pasos y detuvo su andar.
"Señor", lo saludó la coneja, parándose de forma respetuosa delante de él
"¿Ha tenido noticias de Wilde?", preguntó el búfalo.
"Está en cirugía", contestó la coneja, con las orejas caídas. "Señor, yo lo sien…"
"Tus disculpas no me sirven de nada, Hopps. Actuaste de forma imprudente y ahora tu compañero está en cirugía, después de haber recibido una bala para cubrir tu espalda. Cuando él salga de cirugía, estarás a su lado, cuidando las heridas causadas por tu descuido. ¿Quedó claro, Hopps?"
"Si, señor", contestó Judy.
"Bien. Debo irme, manténme informado", se despidió el búfalo.
Judy se abrazó a sí misma, con lágrimas en los ojos. Su necesidad de probar que ella era capaz de hacer su trabajo había causado que un traficante hiriera a Nick en una persecución, y todo por que ella había actuado sin pensar en las consecuencias.
"¿Oficial Hopps?"
Judy levantó la mirada para ver al mamífero que le había hablado. Una cebra estaba delante de ella.
"El oficial Wilde está estable y fuera de peligroso. Ya está consciente y pidió verla", dijo el doctor, mientras hacia un gesto para que Judy lo siguiera.
Se detuvieron delante de la puerta y Judy titubeó un poco antes de abrir y entrar a la habitación. El pecho de Nick estaba descubierto y su torso y hombro vendado. El zorro la volteó a ver y sus ojos se abrieron, con alarma.
"¿Estás herida?, preguntó con un hilo de voz.
La coneja parpadeó confundida, y luego vio su ropa manchada de sangre.
"No es mi sangre, es la tuya", respondió.
El zorro sonrió.
"Menos mal", dijo simplemente.
Ambos se quedaron en silencio unos momentos.
"Ya puedes decirlo", soltó Judy de pronto.
"¿Decir qué?", cuestionó Nick, ladeando un poco la cabeza.
"Decirme te lo dije", aclaró la coneja.
El zorro rodó los ojos.
"Eso sería cruel", respondió el zorro.
"Nick, de verdad lo siento. Sé que esto pasó por mi descuido", le dijo la coneja, acercándose a él y tomando la pata del zorro entre las suyas.
"Estas cosas pasan, Zanahorias. Literalmente, los compañeros estamos para cubrirnos las espaldas, ¿no?"
"Estoy segura que tomar una bala para cubrir a tu pareja no está en la descripción del trabajo. No tenías por que hacerlo, Nick. Gracias".
"Un beso de agradecimiento no me vendría mal", bromeó el zorro.
La coneja lo tomó del rostro y le dio un suave beso, apenas un roce de labios. El zorro abrió los ojos, sorprendido. La coneja se separó de él y se ruborizó.
"Yo...este….", titubeó la coneja.
Sabía que Nick estaba bromeando, como siempre lo habían hecho. Siempre coqueteaban de forma inocente. ¿Por qué tenía que haberlo besado? El zorro parpadeó, confundido y después frunció el ceño. Ahora si, Judy había arruinado todo. El día de hoy había sido una mala decisión tras otra.
"No me debes nada, Hopps. Seguimos siendo los mismos de siempre. No tienes que darme besos ni debes sentirte comprometida a darme algo. Lo hice por que eres mi compañera, lo habría hecho por cualquiera", le espetó Nick, con un tono serio.
La coneja abrió la boca para replicarle, pero la volvió a cerrar. El enojo de la voz de Nick no llegaba a sus ojos, los cuales lucían tristes. Nick se había vuelto a poner su máscara.
"No, no lo habrías hecho por cualquiera. Solo por mi", afirmó la coneja.
El zorro volteó a verla.
"Vaya, alguien toma un disparo para salvar tu trasero y ya se te sube el ego. También habría tomado una bala por Rayas. Ya sabes, tengo debilidad por los conejos", respondió Nick.
La coneja quiso reír ante el tono de Nick, pero no mordió la carnada. Nick no se libraría tan fácil de lo que ella tenía que decirle. El usar el humor como mecanismo de defensa no iba a salvarlo.
"No te besé por que me hayas salvado el trasero. Te besé por que te amo, y hoy casi te pierdo", le dijo la coneja.
"Me amas...como amigo, ¿no?", preguntó Nick, volteando a verla.
Judy notó que trataba de mantenerse inexpresivo, pero sus ojos brillaban.
La coneja se inclinó y lo volvió a besar, más profundo esta vez. El zorro le correspondió el beso. Se separaron después de unos momentos.
"No, no como amigo", respondió la coneja.
"¿Crees que Rayas también me agradezca así si le salvo el trasero?", bromeó Nick.
Judy rodó los ojos y le dio un suave beso en los labios.
"Tendré más cuidado de ahora en adelante, pero por favor, no vuelvas a hacer algo así de nuevo. No se que haría si te perdiera", dijo Judy en un susurro.
"Creo que ambos tenemos que dejar de ponernos en riesgo, ¿verdad?" comentó el zorro.
"Eso parece", respondió Judy.
Quedaron en silencio unos momentos.
"Zanahorias, ¿esto donde nos deja?"
"Podemos hablar tranquilamente cuando salgas de aquí. De momento, solo tienes que pensar en recuperarte, ¿de acuerdo?", respondió la coneja.
El zorro cerró los ojos.
"Te amo", dijo el zorro.
"Lo sé", respondió la coneja.
Ambos compartieron una sonrisa
N/A:
Lo logré! Terminé el Fictober! Oh my gosh, estoy muy contenta
Gracias por haberme acompañado durante este mes! Fue una experiencia totalmente enriquecedora, me ayudó demasiado el escribir sobre todas estas situaciones.
Les quiero a todos! Ahora si, creo que me voy a poner a escribir When the seasons Change, mi historia de Harry Potter, pues también es un reto y solo tengo dos meses para completarlo. Si les gusta Harry Potter, pasen a leer esa historia.
Y sobre Bones...
Tengo claro que va a pasar, y ya tengo trazado el final, así que me pondré manos a la obra. A los que no han leído Bones, espero le den una oportunidad y nos sigamos leyendo ahí!
Happy Halloween!
