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Hola! Siento la larga espera. La vida real estuvo un poco complicada después de las vacaciones. Aquí les traigo un nuevo capítulo, espero les guste.

Estaré actualizando pronto, no diario como lo hacía al inicio, pero espero que esta vez no pasen meses, ya que ando inspirada

A todos los nuevos leyéndome, gracias! Vi los nuevos reviews, favoritos y follows, y las lecturas durante estos meses. Son los mejores! Love you, guys

*Editado 29/07/2021


Skye salió de la Vinoteca, cargando una bolsa de papel con dos botellas de vino tinto. Era viernes por la noche e iba en camino al departamento de Nick y Judy para ver una película. Subió a su auto, puso un poco de música y comenzó a conducir.

Pronto llegó al edificio de sus amigos policías, salió del vehículo con las botellas y entró al lugar. Tocó un par de veces la puerta de sus amigos. Quién le abrió fue Nick, que estaba vestido con su clásica camisa verde y pantalón café claro.

"Hey, Skye. Pasa, por favor", dijo el zorro, haciéndose a un lado para que la vulpina entrara.

"Hola Nick" saludó la vulpina y entró al departamento.

En la sala estaban Jack sentado al lado de Judy. Ella reía mientras él estaba gesticulando algo. En la mesa de la sala habían dos cajas de pizza.

"...entonces él tuvo que ir al día siguiente a clases sólo con la ropa que Daisy le dejó en la habitación. Era un vestido rosa con flores azules, ese día era un examen y así lo tuvo que presentar", decía el conejo.

"¡No puedo creer que Devon haya podido hacer eso! ¡Vaya que se lo merecía!" contestó la coneja, limpiándose las lágrimas de risa de los ojos.

"No seas tan dura con tu hermano. Todos somos un poco idiotas cuando somos jóvenes", le respondió el conejo, tratando de defender a su amigo.

"Entonces, ¿por qué subiste las fotos de mi hermano a Furrbook?", cuestionó la policía.

"Bueno, la verdad es que sí se lo merecía", aceptó el conejo, a lo cual ambos volvieron a estallar en carcajadas.

Skye miró interrogativamente al zorro que estaba a su lado.

"Llevan un buen rato burlándose del hermano de Judy", explicó el zorro. "La verdad, con todo lo que han dicho, no sé cómo le haré para mirarlo sin morirme de risa".

"Oye, con tantos hermanos, es necesario que tenga herramientas para utilizar con ellos", se defendió la coneja.

"¿El hermano de Judy no es tu mejor amigo?", preguntó la zorra al conejo.

"Si, pero que sea mi mejor amigo no significa que no pueda aliarme con su hermanita para molestarlo. Al fin y al cabo, él hizo lo mismo conmigo".

"Oh si, recuerdo que él y Ariel Leaps te llenaron de morado y azul el casillero, y fuiste con el pelaje de colores toda una semana a la escuela, ¿no?" preguntó la coneja.

"¿De parte de quién estás, Judy?", replicó el conejo, cruzándose de brazos mientras Skye y Nick reían al imaginar al conejo.

Nick tomó las botellas que traía Skye en las patas y las llevó al refrigerador. La zorra se sentó frente a los conejos. Nick regresó con cuatro copas y una botella de vino, ya fría.

"Entonces, ¿que película vamos a ver?", preguntó el zorro.

Skye y Judy compartieron una mirada cómplice y se sonrieron. Judy tomó el control y seleccionó uno de los varios servicios de streaming que usaban. Enseguida, apareció la portada de un musical bastante popular de algunos años atrás. El zorro jadeó.

"¿Esto es una venganza por algo que hice?", se quejó el zorro, viendo a la coneja, con el ceño fruncido.

"Vamos Nick, la película ha tenido buenas reseñas", lo animó el conejo. "Yo he tenido curiosidad de verla".

"Te va a gustar mucho. Es de mis favoritas", le sonrió Skye.

El zorro rojo rodó los ojos. Sirvió las copas de vino, repartiéndolas entre sus amigos y se sentó al lado de Judy. Esto dejaba a Jack con poco espacio en el sillón, por lo que se fue a sentar mejor al lado de Skye. La zorra levantó una ceja. Era obvio que Nick y Judy tenían algo, se podía apreciar por la manera en que el zorro la veía. Era la mirada de un zorro que ya ha formado un lazo. De pronto vio movimiento a su lado. Jack le ofreció un pedazo de pizza y ella lo tomó. El conejo le sirvió también a los otros policías, y mientras empezaba la primera canción de la película, la zorra miraba atentamente los movimientos del conejo.

Viendo bien a Jack, podría considerarse apuesto. Sus ojos turquesa eran brillantes, su pelaje estaba muy limpio y bien peinado. Vestía bien, olía bien. Era amable, divertido y atento a su trabajo. Realmente era todo lo que había buscado en una pareja. Pero era un conejo. No sentía la más mínima atracción hacía él. Además, había visto antes relaciones interespecie, pero, ¿depredador y presa? Aún viendo a Nick y Judy interactuar juntos, le era difícil imaginarse cómo sería una relación física. Sus bocas eran de diferentes tamaños, ¿cómo sería posible besarse?

La zorra escuchó los ruidos de admiración de sus amigos y pronto dirigió la vista a la pantalla. El primer número era una canción muy movida, con todos los personajes y llena de color. Volteó a ver a Nick. Sabía que no le gustaban los musicales, pero el zorro sabía apreciar una buena producción, y por la sonrisa que lucía su rostro, le gustaba lo que veía. Judy tenía ambas patas juntas en el pecho y sus ojos brillaban. La zorra sonrió y volvió a concentrarse en la película.

Dos horas después, estaban abriendo una tercera botella de vino cuando los créditos empezaron a salir en la pantalla.

"Fue una buena película", dijo Judy, secándose las lágrimas de los ojos. "Gracias por recomendarla, Skye".

"Si, es una historia muy bella sobre superación y renegados", admitió Nick.

Skye lo había visto frotarse disimuladamente los ojos durante la película, para que no vieran sus lágrimas.

"Es asombrosa la manera en que endulzaron lo que realmente pasó", añadió el zorro.

"¿QUE?", exclamaron Judy y Skye al unísono.

"¿No han escuchado la historia del chacal que tenía un freak show? Era una verdadera mente maestra a la hora de estafar, siempre admiré su habilidad. Les voy a mandar información para que vean todo lo que hizo, la realidad supera la ficción a veces", aclaró Nick

"Les vas a arruinar la película", lo regañó Jack.

Skye volteó a ver al conejo.

"¿Tu sabías que estaba basada en una historia real?", preguntó la zorra.

"Cuando recién salió la película y vi la reseña, se me hizo que era una historia que ya había escuchado. Después de buscar entre algunos archivos, recordé que había presentado un ensayo en la escuela sobre estafas famosas", admitió el conejo.

El zorro macho sacudió su cola, animado.

"Oye, ¿me puedes mandar tu ensayo? Quiero ver si investigaste bien sobre el tema".

"Claro, te lo envío mañana", acordó el conejo.

"Oye, Skye", dijo de pronto Judy. Los tres mamíferos voltearon a verla. "Tu amiga, la dueña del bar...¿cómo se encuentra?"

"Shirley se encuentra bien, gracias por preguntar. Esta semana terminó la remodelación del ventanal. No es tan bonito como el primero que había, pero ella quiere abrir rápido, ya que necesita que el club siga funcionando. Lo difícil será la publicidad después del ataque".

"Revisé bien todo lo escrito en medios sobre el ataque, en ningún lugar se habló mal del club o la organización. El ZPD se encargó bien de indicar que era un hecho aislado y que la administración del lugar no era responsable", dijo Jack.

"Eso estuvo muy bien por parte del ZPD, Rayas. Pero creo que Skye se refiere más al prejuicio que ya sufrimos los depredadores en una ciudad que es 90% presas. Por más que los medios hayan dicho que no fue culpa de la administración, nadie olvidará que una coneja fue atacada en un club dirigido por un depredador. Y no tomes a mal lo que voy a decir, Zanahorias, pero que tú hayas sido la atacada...no deja en mejor lugar al club. Oye, esto no es tu culpa, no pongas esa cara", se apresuró a aclarar el vulpino, después de ver como las orejas de la coneja caían tristes a su espalda.

"No te preocupes Judy. Sólo va a costar un poco más de lo esperado, pero Shirley y su esposo no te culpan a ti ni nada por el estilo. Ellos me han preguntado cómo estás y muestran una sincera satisfacción al ver que estás bien y no pasó a mayores", trató de tranquilizarla Skye.

De pronto, las orejas de Judy se volvieron a levantar. La coneja tomó a Skye del brazo.

"Oye Skye, ¿crees que Shirley quiera reservarme el lugar para un evento privado a finales del siguiente mes?", preguntó la coneja.

"¿Qué estás planeando, Zanahorias?", preguntó a su vez Nick, mirando a Judy con los ojos entrecerrados.

"Va a ser mi cumpleaños. Podemos organizar un evento, puedo traer a mis hermanos mayores de edad, sus parejas, mis amigos de BunnyBurrow, ¡hasta Gideon puede participar en la organización! La esposa de mi amigo Bobby Catmull tiene una columna en un periódico de Zootopia, ¡ella puede cubrir el evento! Será publicidad muy buena para el club, ya que la mayoría de los invitados serán presas. Obvio sería que cada invitado pagara el consumo, sólo requiero el permiso".

"Creo que a Shirley le parecerá una idea maravillosa. Le mando un mensaje con tu número, para que puedan organizar todo", respondió Skye, moviendo la cola, entusiasmada con la idea de Judy.

"Zanahorias, ¿crees que sea una buena idea hacer ese evento? No estás en la mejor posición para exponerte de esa manera", Nick no se veía muy convencido de la idea de Judy.

"Será un evento privado, no abierto al público. Habrá seguridad en el evento, ¡y así podremos ayudar a Shirley con su negocio!", dijo la coneja animadamente, una gran sonrisa en su rostro.

"No es tu obligación resolver todos lo problemas de los demás, Judy", respondió Nick, cruzándose de brazos.

Las orejas de Judy volvieron a caer en su espalda y Skye sintió un escalofrío. Escuchar el verdadero nombre de la coneja con ese tono tan frío por parte de Nick puso incómoda a la vulpina. La pareja de policías se miraban fijamente el uno al otro.

"Se está haciendo un poco tarde. Skye, ¿te acompaño a tu auto?", le dijo de pronto Jack. Por su sonrisa, ella comprendió que él estaba tan incómodo como ella.

"Si, claro, nos vemos después, chicos", se despidió Skye.

Ambos policías asintieron sin apartar la vista. Skye tomó su bolso y siguió a Jack a la salida. Cruzaron la puerta y caminaron juntos al elevador.

"¿Qué fue eso?", preguntó Skye.

La zorra volteó a ver al conejo. Él estaba frunciendo el ceño y no le contestó.

"No me vas a decir, ¿verdad?"

No había recriminación en el tono de Skye. Ella sólo quería confirmar lo que el rostro del conejo le estaba diciendo.

"No se supone que hable de esto con un civil. Espero tu comprensión", respondió el conejo de forma mecánica.

Skye notó que Jack no intentaba parecer misterioso ni nada por el estilo. No había un tono juguetón ni nada que la incitara a seguir preguntando.

"Está bien. Entiendo", le aseguró Skye. El conejo le dedicó una sonrisa débil.

"Por cierto Skye, mi Jeep se siente muy bien y ligero. Lo que hayas hecho, funcionó a la perfección. Gracias".

"Me alegra escuchar eso", pronto ambos mamíferos llegaron a la salida. "Gracias por acompañarme, dentro de todo, fue una noche agradable".

"Si. Me agradó verte Skye. Nos vemos después, ve con cuidado".

La vulpina le dedicó una sonrisa al conejo y subió a su vehículo. Mientras manejaba de regreso a su departamento, se sentía extrañamente incómoda, como si se le hubiera olvidado algo. Al llegar a su destino, se desmaquilló y limpió el rostro. Se puso un short y una playera de tirantes para dormir, y justo cuando su cabeza tocó la almohada, se dio cuenta que al despedirse de Jack, de manera inconsciente había esperado que él le pidiera una cita. Se preguntó cuando podría volver a ver al conejo.