¡Desde California hasta Zootopia… Llega la segunda parte del capítulo 24!
Después de meses sin escribir hemos regresado: Blluelilly y las pulgas zoombis aunque más bien he escapado de ellas porque me tenían secuestrada. He logrado tener tiempo y poder escribir de nuevo, tal vez he regresado un poco más loca de lo normal pero lo que si les aseguro es que sigo vivía y este fic seguirá, aunque me tome un poco más de tiempo ¿Me extrañaban?
Bienvenidos al capítulo de la cita …. Parte II….Ohhhh my cat….
pensé que nunca acabaría este cap … X/
Una Cita al Estilo de las Pulgas ZoOmbis
¿Acaso estaban preparadas las pulgas zoombis?
¿Acaso estaba preparada la ciudad de Zootopia?
Tal vez no ya que un zorro y una coneja ¡Era imposible que tuvieran una cita!
Ellos pensaban que, si alguien los hubiese dejado echar la vista atrás, a lo mejor hubiesen podido ver las señales o las pistas de que eso terminaría ocurriendo, pero ninguno de los dos había querido verlo ¿Por miedo?
Judy no lo sabía, pero sí que se sentía algo extraña esa noche. Ni las pulgas zoombis sabían exactamente que era, pero podía olerse algo en el ambiente, llámenlo intuición, premonición o ¡Pánico!… Pero de lo que si estaba segura era de que algo en ellos cambiaria esa noche.
Intentó tranquilizarse apoyando la frente contra la ventanilla del acompañante sintiendo un alivio, no un alivio real, ya que los nervios la traicionaban, pero si la sensación de quitarse un peso de encima mientras dejaba que sus ojos se posaran sobre los edificios que iban desfilando frente a ella sintiendo una sensación extraña tomando conciencia de la nueva situación en la que se encontraba ¡Amaba a Nick! Y le quería en serio ¡Al fin tenía una cita con el chico de sus sueños! Oh benditas pulgas zoombis ¡Estaba bien jodida!
"Todos necesitamos un día fuera del control de ese mapache desquiciado. Hay momentos en los que necesitamos dar un respiro y olvidarnos de esos horribles zoombis" Nick interrumpió el silencio con una sonrisa sincera.
Él llevaba conduciendo media hora, y afortunadamente habían logrado escapar del edificio de la ASNZ sanos y salvos ¡Se sentía libre! Todo el temor que había mantenido encerrado en lo más hondo de su ser había desaparecido al instante.
Después de un escape tan cargado de emociones la luna seguía en el horizonte. Eso era una buena señal al menos los malditos zoombis no habían atacado Zootopia y tendrían algo de tiempo antes de regresar al ASNZ.
Había asumido que esa noche le confesaría a su Zanahorias todo lo que sentía por ella y no dejaría de besarla hasta que le doliesen los bigotes, pero en ese momento conduciendo el auto era feliz estando solamente así… junto a ella.
Judy asintió e inspiró profundamente para calmarse y ordenarse a sí misma recuperar el control. Justo entonces se dio cuenta de que, aunque se había mantenido despierta durante todo el viaje en aquel momento estaba demasiado cansada para concentrarse en nada, además se sentía avergonzada por lo rápido que su corazón parecía perder el control y si no tomaba cafeína pronto, no sería capaz de aguantar el resto de la cita. Justo cuando sus parpados estaban a punto de cerrarse, un cartel verde captó su atención lo que la hizo enderezarse inmediatamente de su asiento.
"¡Nick, para es un Zoobucks" Gritó ella de pronto.
El zorro dio un respingo y giró sin querer el volante a la izquierda. El coche se metió casi veinte centímetros al carril contrario. Aunque a esas horas de la noche no había demasiado tráfico en la calle no podían cometer ningún error "Zanahorias, podrías habernos matado" Dijo el zorro dejando escapar un tembloroso suspiro cuando consiguió devolver el coche al carril correcto.
"Lo siento, al café invito yo ¿Quieres?" Judy sonrió.
"Un café normal" Contestó él estacionando el auto.
"Eso es asqueroso" respondió La coneja arrugando la nariz desabrochándose el cinturón.
"No podremos quedarnos mucho rato, solo unas cuantas horas, o los guardias sospecharan" Nick contestó ignorando el comentario de la coneja mientras se acomodaba en el asiento para esperar.
Ella salió del coche dirigiéndose a la cafetería dando pequeños brinquitos.
"¿A dónde crees que vas? ¡No huyas coneja cobarde!" Gritaron las pulgas zoombis.
Ella las ignoró lamentándose de no haberle aceptado el tequila a la gata loca, tal vez así se sentiría más relajada. Además, nunca le había importado como vestía, pero era su primera cita y aunque no pensaba que iría espectacular jamás pensó que vestiría su vieja camiseta lila y unos pantalones negros lo cual estaba más que claro que no seduciría a ese zorro por la ropa que traía.
Entró a la cafetería y una campana tintineo sobre su cabeza recibiéndola. Una pequeña zarigüeya la saludo amable y Judy le ordenó los cafés. Su plan era hacer tiempo y lograr tranquilizarse mientras esperaba. Intentó concentrarse en imágenes que le resultaban placenteras. Inevitablemente, Nick apareció en su mente haciendo que se le acalorara todo el cuerpo mientras pensaba en él.
"¡Su orden esta lista!" Gritó la zarigüeya ya cansada de llamar la atención de la coneja por varios minutos.
Judy dio un brinco asustada tomando los cafés y dando las gracias salió avergonzada de la cafetería ya que después de unos minutos de combustión térmica no había logrado tranquilizarse mientras las pulgas zoombis no dejaban de reír y brincar en su interior. Se dirigió rápido hacia el auto sin tropezarse a pesar de que llevaba las dos bebidas calientes en sus patas entrando al auto exaltada y cerrando la puerta de un golpe.
"¿Zanahorias? ¿Estás bien?" Preguntó Nick extrañado por la manera en la que ella había regresado al auto ¿Acaso había visto a los zoombis?
Judy solo asintió sintiendo que se le cortaba la respiración, le temblaban las patas mientras sostenía las bebidas.
"En serio ¿Estas bien?" Volvió a preguntar él mientras tomaba el café de las patas temblorosas de Judy mirándola fijamente.
"Maldición" Susurró Judy dándole un gran sorbo a su café echando la cabeza hacia atrás y cerrando los ojos.
"Tengo una idea" Dijo Nick colocando su café en el tablero del auto y acercándose a la coneja sabiendo que el pánico de la cita se estaba apoderando de ella. La estrechó entre sus brazos y murmuró "No hay mejor ejercicio de concentración que este"
Las pulgas zoombis comenzaron a dar brincos de emoción produciéndole a Judy un hormigueo de expectación.
El zorro la apretó con más fuerza maravillándose de lo bien que encajaban y como lograba tranquilizarla. Era instintivo y sus cuerpos hablaban entre si sin que tuvieran que pronunciar palabra. Era absurdo resistir estar junto a ella.
"¿Lista para un cita estilo Nicholas Wilde?" Preguntó por segunda vez esa noche el zorro mientras seguían pegados el uno al otro.
Ella asintió extrañándose de lo tranquila que se sentía ¿Cómo ese zorro idiota lo lograba?
"Se lo valiente que eres, Zanahorias. Pero no tienes que serlo siempre…No tienes ni idea…" Nick murmuró cerrando los ojos sin terminar la frase.
"¿Que no tengo ni idea de qué?" Preguntó ella intentando tranquilizarse sintiendo escalofríos por la espalda.
Era imposible no sentirse así ya que él la miraba a los ojos y ahí estaba la magia. Esa forma en la que la miraba hacia que las pulgas zoombis se derritieran en un suspiro. Ese instante era en el que para Judy el resto del mundo desaparecía.
"Desde que te conocí he roto todas las reglas" El abrió los ojos mirándola fijamente y continuo "Quiero que te diviertas esta noche"
Las palabras del zorro crearon una mezcla extraña de sensaciones en Judy. Tenía calor, mucho calor. El mundo junto con esos terribles zoombis podía acabarse en ese preciso instante ya que él se acercaba lentamente con una mirada intensa que seguía mareando a las pulgas zoombis.
"Gracias" La voz de ella sonaba quebrada "Gracias por haber hecho todo esto por mi"
"No tienes que agradecérmelo"
"¿Cuándo voy a poder darte las gracias por algo?"
"Después de lo que tengo planeado esta noche" Dijo Nick apartándose, respirando con dificultad arrancando el auto y colocando sus patas sobre el volante.
Judy inspiró y respiró intentando tranquilizarse de nuevo pero su garganta estaba seca ya que su respiración iba cada vez más rápido y se estaba poniendo cada vez más nerviosa.
"Bien, al menos todavía sabes respirar" Dijeron entre risitas las pulgas zoombis.
Viajaron en completo silencio saliendo el distrito de Savanna Central por algunos minutos mientras eso le daba algo de tiempo a Judy para evaluar la situación. No sabia como le resultaba tan fácil estar cerca de él y luego no podía ni hablar sin parecer un manojo de nervios.
Por esa razón había recurrido a lo más fácil obligar a las pulgas zoombis hablar lo menos posible lo que le daría tiempo de evaluar la situación. Sin duda Nick estaba algo intenso esa noche ya que había estado a punto de besarla y a pesar de no tener experiencia ¡Al contrario de lo que pensaba Loui y las pulgas zoombis no era tonta! Se sentía emocionada sabiendo que su fantasía se haría realidad.
En cambio, Nick había suspirado por zillonésima vez ese día. No sabía qué hacer en momentos sentía que el pánico de la cita también lo invadía y se preguntaba si había sido buena idea lo que estaba por hacer, pero ya no había marcha atrás y estaban a punto de llegar a su destino.
"No puedo creer que te hayas acordado de esto" sonrió Judy pegando su nariz a la ventana extasiada y emocionada dándose cuenta de donde estaban.
"Recuerdo todo lo que dices" Nick dijo guiñándole un ojo.
Ella se apartó de la ventana acordándose perfectamente del día que le había contado al zorro que le encantaba ir con su familia a ese hermoso lugar a las afueras de Zootopia. Fue un día en el que ella se había lastimado una pata en una persecución al caer de una barda. Sin decir una palabra, Nick la había levantado en sus brazos y llevado a la enfermería.
Después de ser atendida por el equipo de primeros auxilios, el zorro la había ayudado a regresar a su departamento sabiendo que solo había tenido una torcedura y que los medicamentos pronto harían efecto. El había estado con ella en todo momento, pero en realidad ella no esperaba que él recordase de lo que habían conversado aquel día, o cualquier otro. Y si realmente se acordaba de todo lo que habían platicado, entonces…
"¡Has sido una coneja torpe!" Exclamaron las pulgas zoombis volviéndola a la realidad de la cita.
"Lo siento" Murmuró ella dirigiéndose a Nick apretando los puños tomando aire, Había sido una coneja torpe. Había dicho muchas cosas malas durante la pelea de esa tarde.
"¿Por qué?" Preguntó él mirándola.
Judy bajo la vista hacia sus patas, mientras la culpa la comía por dentro ¿Cómo no podía no haberse disculpado antes?
"Siento haberte dicho que eras un irracional y cabezota. No debería haberlo dicho. Porque no lo eres, no eres para nada…"
"Zanahorias, no te disculpes. Estabas enfadada. Lo pasado, pasado esta" La interrumpió él.
La culpa de ella desapareció un poco mientras iba mirando los sinuosos arboles que rodeaban la carretera por la ventana, pero un antiguo recuerdo le inundo el corazón. A su familia le encantaba ese sitio. Las vistas le produjeron una mezcla de tristeza y felicidad. Suspiró, quería ser feliz, pero se sentía mal por ello, además estaban en las afueras de Zootopia y no todos los animales de por allí les haría gracia ver a una presa y un depredador juntos.
"Pero aun así te molesto" Judy interrumpió el silencio quitándose el cinturón de seguridad mientras Nick estacionaba el auto en un aparcamiento lleno a pesar de la hora que era. La heladería estaría hasta los topes.
Nick apagó el motor y sacó las llaves atravesando a la coneja con la mirada murmurando "Si"
Judy bajo las orejas, quería volver a disculparse.
"No tienes por qué disculparte, lo gracioso es que lo que dijiste no debería de haberme molestado. Soy un zorro, así que debería ser como todos. Eso es parte de mi encanto" Dijo Nick con una sonrisa abriendo la puerta y saliendo del auto.
"Seguro que piensas que también eres maravilloso" Ella se sonrojo al decir eso ¡Porque era tan torpe! Judy dio un brinco antes de que él pudiera rodear el auto para llegar a su lado y abrirle la puerta.
Los dos quedaron frente a frente, Nick la miraba fijamente sonriendo con una expresión intensa e indescifrable.
"Ahora que estamos en mi lugar favorito ¡Quiero un helado de zanahoria!" Dijo Judy tratando de liberar un poco la tensión generada en su cuerpo por culpa de Nick y las pulgas zoombis.
"Y yo un enorme helado de chocolate" Él dijo en tono distraído sin dejar de observarla intensamente ni por un segundo.
Durante unos momentos ninguno de los dos dijo nada.
"Será mejor que nos apuremos" Judy dijo tomando la iniciativa comenzando a caminar en dirección a la entrada de la heladería mientras Nick caminaba a su lado.
Era un hermoso parque rodeado de un lago en el que a lo lejos se podía distinguir el tejado del edificio principal que era una pequeña heladería la cual estaba abierta veinticuatro horas ya que era el lugar favorito de muchos animales nocturnos como los mapaches, mofetas y conejos.
Era el mejor lugar para pasar una noche refrescante que incluía helados, zumos y sorbetes de fruta además de verduras mientras que las nutrias disfrutaban la especialidad helados rellenos de pescado mientras las jirafas de halados de verduras en las zonas elevadas del parque ¡Delicioso!
Esa noche se sentía una suave brisa con el aroma de las flores de ese hermoso lugar que estaba rodeado de árboles. Los rayos de la luna se abrían paso a través del denso follaje, proporcionando pequeños momentos cálidos mientras se acercaban a la entrada.
Las pulgas zoombis pensaban que seguramente esa coneja parecía estúpida dando saltitos al andar y por la forma que no dejaba de sonreírle todo animal que se cruzase en su camino e incluso no estaba molesta con ellas a pesar de que eran tan burlonas.
La razón era sencilla y es que ella estaba muy contenta de volver a estar en el mundo exterior y con Nick. Además, ver como los chicas la miraban por ir acompañada de ese zorro era muy entretenido ¿Era tan raro que un zorro y una coneja tuvieran una cita? O tal vez era porque iba acompañada de ese apuesto zorro con ese pelaje rojizo o su porte divino o la forma en que sonreía. De cualquier forma, le hacía gracia ver como Nick ignoraba las miradas.
"Parece que nunca han visto a un zorro y una coneja juntos ¿No?" Ella preguntó mientras seguían atravesaban el parque rumbo a la heladería.
Nick sonrió "¿Tan obvio es?"
"Un poquito"
Él se acercó a ella bajando la voz "Eso me asusta"
"¿Cómo?" Judy rio incrédula ya que parecía que nada le asustaba a ese zorro.
"En serio. Algunos animales son criaturas impredecibles, no sabes si van a apuñalarte solo porque no se siguen las reglas de lo que ellos piensan que es correcto, solo se guían por las emociones"
"¿Y nosotros no?" Preguntó ella.
Nick pareció pensar en ello.
"No. A ellos, bueno, a nosotros, en la academia de policía nos enseñan a controlar nuestras emociones. A no dejar que ellas sean las que guíen nuestras acciones. Todo en nuestro mundo, en ambos mundos tiene que ver con la lógica y la continuidad. Ya lo sabes"
Ella lo miraba mientras las duras líneas de el rostro de él se habían relajado haciéndolo ver despreocupado. Le gustaba verlo así con los ojos deslumbrantes y risueños.
"Pero tú vienes de un pequeño pueblo en el que las reglas son muy diferentes que en Zootopia" Nick señaló con la cabeza a un grupo al otro lado del lago. Unos padres topo con sus dos hijos. La pequeña le estaba dando a su hermano medio cono de helado "Al venir de una pequeña aldea en donde presas y depredadores conviven, pero desconfían unos de los otros… Tienes más experiencia con ellos que yo"
Ella asintió volviendo a mirar hacia el edificio a donde se dirigían "Me integré, pero nunca encajé"
"No te imagino integrándote"
"Creo que hice un buen trabajo pasando desapercibida toda durante años"
"Aun así no podría, no hay nadie como tú, Zanahorias"
Judy sonrió diciendo "Lo tomare como un cumplido"
"Lo es" Nick sonrió "Eres increíblemente inteligente, Judy, divertida y…"
"¿Guapa?" Murmuraron las pulgas zoombis haciendo que la coneja sintiera escalofríos.
"Eres increíblemente guapa" Terminó la frase el zorro.
Judy tomó aire con dificultad ¿Acaso Nick había escuchado a las pulgas zoombis? Sentía las mejillas coloradas deteniéndose de pronto. Echó la cabeza hacia atrás y sus miradas se encontraron. No sabia como, no sabia que estuvieran tan cerca. Tan cerca que podía sentir su cálido aliento contra su mejilla, acelerando el pulso de las pulgas zoombis.
"Oh" Susurro ella. No era la mas acertada de las respuestas, pero era la mejor que podía decir.
"En fin, quiero que me muestres porque es tan especial este lugar para ti" Nick estiró los brazos por encima de su cabeza sin quitarle la mirada.
Ella soltó un suspiro y en un intento de esquivar la mirada del zorro volteó hasta la familia de topos, fijándose en la hermana pequeña la cual llevaba unos lazos rosas en cada una de sus orejas la cual le estaba sonriendo. Ella le devolvió la sonrisa.
"Me gusta el lago" Dijo Judy al final "Los animales están a salvo aquí parece como si el tiempo se hubiera detenido y no hay que luchar contra más zoombis"
Nick tomó de la pata a la coneja apartándola del camino de una elefante que empujaba un carrito ya que ella estaba tan ensimismada en sus pensamientos que no había visto a la elefante ni a su cachorro. Bajó la mirada, observando como él la seguía tomando de la pata. Ese simple gesto inesperado le provocó a ella oleadas de calor por todo el cuerpo.
Nick comenzó a caminar sin soltarla guiándola entre todos los animales que visitaban a esa hora el parque, los apartaba como si fuesen en el mar y todos simplemente se movían de su camino según iban avanzando.
"¿Puedo preguntarte algo?" Judy sonrió.
"Claro"
"Si no fueses policía ¿Qué estarías haciendo ahora? Quiero decir antes de integrarte a la academia ¿Cuál era el mayor sueno de tu vida?"
Nick bajo la vista y luego miró fijamente a Judy.
"¿Justo ahora? Estaría haciendo muchas cosas más cosas de las que me están permitidas" Él le guiñó un ojo a ella.
Las pulgas zoombis no dejaban de brincar y es que casi se habían convencido a si mismas de que habían inventado esa respuesta y que la falta de sueño había terminado de volver loca a Judy.
La pata de Nick se entrelazo con la de Judy con más fuerza.
"Pero seguro que tu pregunta iba por otro lado ¿Qué estaría haciendo ahora si fuera simplemente un zorro? Pues la verdad es que no lo sé. No me lo he preguntado"
Ella tuvo que mentalizarse para que le saliesen las palabras de nuevo.
"¿Nunca lo has pensado? ¿En serio?"
Nick esquivó a una pareja de jirafas tomando una selfie mientras seguían dirigiéndose a la heladería.
"Nunca he tenido que hacerlo. Cuando era más pequeño sabía que seria el mejor zorro Boy scout, pero después todo cambio. Pase de ser un ciudadano ejemplar de Zootopia a querer hacer algo para demostrar que nadie debía intentar traicionarme" La miró entrecerrando sus ojos verdes.
"¿Eres feliz siendo policía?"
"Me gusta ayudar y no soy corruptible. Es divertido luchar contra los malos y mantener la paz"
"Supongo que tienes razón, es divertido" Judy sonrió.
"Me gusta tener una placa" Nick siguió caminando con una sonrisa.
"¡Hey! Ya estoy lista para mi helado" Exclamó Judy viendo la heladería frente a ellos. Era imposible pararse frente a ese edificio sin ser irresistiblemente atraído hacia su interior.
El zorro la tomo de la pata por completo y entraron al edificio.
Al entrar Judy se vio invadida por el denso aroma a vainilla y canela que flotaba en el aire.
"Parece que tienen los mejores helados que jamás he probado" Nick dijo emocionado al ver los estantes llenos de sorpresas sabrosas como grandes cubos de hielo que escondían apetitosas frutas y verduras.
La mayoría de los animales que abarrotaba el interior se habían dirigido directamente a la sección de frozen yogurts que era la especialidad de la casa.
"Mira, Zanahorias." señaló Nick en cuanto se situaron en la fila "Tienen pasteles de boda" Lanzándole a ella una mirada maliciosa
"Oh, si los pasteles nupciales tienen mucha fama" Explicó Judy mientras las pulgas zoombis comenzaban a brincar en su interior ¿Qué esa coneja no había entendido la indirecta?
"¡Mira cuantos sabores!" Dijo Nick alucinando.
"¿Están listos para ordenar?" Pregunto un lince que llevaba un gorro y uniforme color rosa y no parecía disfrutar su trabajo.
"Un helado de chocolate con menta" Contestó Nick.
"Y yo un helado de vainilla con zanahoria"
"¿Vainilla?" Exclamó Nick riendo "Vaya aburrimiento"
"Para tu información, la vainilla es un sabor absolutamente delicioso" Se defendió ella.
"Se los llevaremos inmediatamente" Anunció el lince claramente molesto deseando perder a esos dos de vista y pasar con clientes menos complicados.
Después de pagar y recibir sus helados salieron del edificio. Caminaron tranquilamente en dirección al hermoso lago, se sentaron en una pequeña banca debajo del cobijo de un enorme sauce rodeado de luciérnagas el cual parecía el lugar perfecto para disfrutar de lo que quedaba de la cita alejados del bullicio de los animales.
Nick recostó la cabeza en el respaldo de la banca y miro hacia arriba y observo el cielo lleno de estrellas.
"Gracias por hacerme recordar los momentos felices que viví aquí con mi familia" Judy dijo con nostalgia sintiendo la suave brisa.
El zorro se giró hasta que pudo mirarla y estiró el brazo para acomodarle el pelaje de su cabeza. Se atrevió a perfilar el ángulo de su mandíbula y la sintió estremecerse. Dejándose llevar por lo que sentía se movió hasta quedar al lado de ella ¡Su corazón latía demasiado fuerte!
Judy se sonrojo y desvío la mirada intentando clavar sus ojos en las luciérnagas que revoloteaban a su alrededor como si se tratara de un cuento de hadas.
Nick, indeciso, pasó su brazo por la cintura de Judy y la acercó más a él. Arrimo su cuerpo todo lo que pudo "" Le susurró inclinado hacia su oreja.
Judy volteó su cabeza sin darse cuenta lo cerca que se encontraba. Sus narices chocaron, ambos sintieron el aliento del otro, que al estamparse sintieron un escalofrío, pero no se movieron ni un solo milímetro.
Siempre habían deseado esa clase de contacto, pero ¿Cómo apartar tantos años de amistad solamente por un deseo tonto? No obstante, ninguno de los dos quiso apartarse. Los dos querían disfrutar de la cercanía de sus pelajes.
¿Porque Nick olía tan bien? Volvía locas a las pulgas zoombis y no la dejaban pensar con claridad.
"Pienso que te quedan todos los colores, excepto el color violeta, tus ojos se tornan de un color rojizo" Nick sonrió dándole un golpe juguetón en el hombro a Judy.
"¡Que nos maten!" Gritaron las pulgas zoombis desesperadas ¡Que manera de echar a perder una cita de ese zorro!
"¿Ah sí? No te había visto con claridad y no me gustan esos ojos verdes vomito"
"Me gusta mucho el color rojo" Murmuró Nick y las pulgas zoombis dieron un respiro de alivio.
"A mi sigue sin gustarme el color verde" Lo retó ella mirándolo por debajo de sus pestañas.
"No mientas, te fascinan mis ojos" Susurró Nick.
"No, en realidad no me gustan. Me gusta como me miras"
Las pulgas zoombis pensaron que Judy había dicho demasiado
Nick no dejaba de mirarla con una leve sonrisa mirándola y la expresión en su rostro hacía que a la coneja le diera un vuelco el corazón.
"Se lo valiente que eres, Judy, pero no tienes que serlo siempre. No pasa nada por dejar que alguien sea valiente por ti. No se pierde la dignidad por eso"
Judy y las pulgas zoombis se preguntaron a que venía todo eso.
"Se que tú no ves lo mismo que yo. Incluso cuando cometes alguna estupidez al lado de esa gata o cuando estas por ahí, sin hacer nada, es difícil no darse cuenta de eso. Una zorra seria lo último en lo que me fijaría" El zorro cerró los ojos y al abrirlos de nuevo se tornaron de un hermosos verde "Creo que no tienes ni idea"
Judy se estremeció al escuchar las palabras del zorro y el mundo que había a su alrededor dejó de existir.
"¿Qué no tengo ni idea de qué?"
Nick siguió mirándola fijamente diciendo "Algún día te convertirás en el centro del mundo de alguien. Y ese alguien será el chico con mas suerte en toda Zootopia"
Las palabras de Nick crearon una mezcla extraña de sensaciones en ella. Las pulgas zoombis tenían calor mucho calor. El mundo podía acabarse por un ataque de zoombis en ese mismo instante. Nick la miraba fijamente. La intensidad de su mirada y el hambre en sus ojos la mareaban un poco.
Las pulgas zoombis suspiraron sin saber quién se movió primero ¿Quién fue el primero en cruzar esa barrera invisible entre los dos? ¿Quién fue el primero en romper las reglas? ¿El zorro? ¿La coneja? Todo lo que sabían era que ambos se movieron. Las patas de Nick tomaron a Judy del rostro y las de ella estaban sobre el pecho del él, donde su corazón latía tan fuerte como el de ella. En un instante sus almas se encontraron.
Ese beso no se parecía en nada a lo que se hubieran imaginado antes. Su fuerza mantenía a las pulgas zoombis sin aliento ya que no había ni un solo momento de duda o indecisión. Solo había deseo, necesidad y un millón de otras cosas poderosas que los arrastraba hasta la locura.
El puso sus brazos sobre los hombros de ella bajando por sus brazos haciendo que el pelaje le ardiera, ya que eso era más que un simple beso. Era la forma en que ella lo tocaba. Ni su corazón ni su alma volverían a ser los mismos. Era sobrecogedor darse cuenta de algo tan poderoso, algo que había traído consigo un estado de necesidad que llevaba a Nick a sumergirse a lo desconocido lo cual le hizo apartarse, descansando su frente contra la de ella. Respiraba con dificultad.
Las palabras que salieron de Judy no era algo que hubiese planeado. Esas dos palabras simplemente se habían escapado dejando boca abiertas a las pulgas zoombis "Te quiero"
Nick se echo hacia atrás, con los ojos de par en par diciendo "No… Judy. No digas eso. No puedes…No puedes quererme"
Ella intento tocar el hombro del zorro, pero prefirió contenerse llevándose las patas al pecho diciendo "Pero no puedo evitarlo"
El zorro estaba tenso, como si estuviese experimentando un terrible dolor. Entonces cerró los ojos y se inclinó apoyando su rostro contra la frente de ella. Estuvo así un momento antes de apartarse de nuevo. Al mirarle Judy noto como el pecho de Nick subía y bajaba con fuerza.
Él se frotó los ojos con sus patas y soltó aire con fuerza.
"Judy…"
"Oh, malditas pulgas zoombis…" Susurró ella para sus adentros mirando a las hermosas luciérnagas que seguían revoloteando a su alrededor, sabía que no tenia que haber dicho eso.
"No pasa nada" Nick se aclaró la garganta "Esta bien"
¿Bien? No parecía que ese zorro estuviese bien. Y esas palabras de que esta bien y no pasa nada no era exactamente lo que Judy y las pulgas zoombis necesitaban escuchar esa noche. Querían que dijese que él también la quería ¿No era eso lo que se decía tras una declaración de amor? No "Esta bien".
Judy le pidió a su corazón que dejase de dolerle tanto. Quizá ese zorro solo estaba asustado por la sorpresa. Quizá no sabia como decirlo. Quizá también lo sentía, pero no podía decirlo…. Quizá lo descubramos en el próximo capitulo.
See uuuuu! No me maten solo por incluir un poco de drama llama ….. Byeeeeee!
Y .. Si les gustó el capitulo o lo odiaron pueden dejármelo en sus comentarios, me encantaría saber si están felices de que después de un año he regresado (buuuuu!) sin Betasneakreader y claro sus reviews son muy importantes para mi ya que ustedes son la razón que me motiva a seguir escribiendo.
#NOODIENALASPULGASZOOMBIS
