Tarde o temprano iba a ocurrir: es hora de tomarme un descanso. Este año publique capítulos semanalmente y sin parar, pero el tiempo se me acortó de nuevo, así que me costará actualizar de nueva cuenta. Pero trataré que sea lo más corto posible. Además, tengo que cumplir con el mensaje de Cthulhu, escrito en el sub-fic del capítulo anterior, donde queda bien claro lo que pasará a futuro (Si es que alguien puede entenderlo, claro XD).
Para compensar mi próxima ausencia, en esta ocasión les traigo un capítulo doble.
Como siempre, saludos:
-regamers10
Todo listo, espero lo disfruten.
1. La invitación
En la casa de Tomoko—
—¿Qué tendrá ahora en mente? —se dijo Tomoki, al ir a la habitación de su hermana Tomoko.
El hermano menor recibió, desde el día anterior, múltiples pedidos de su hermana para que le ayudara en un asunto. Nunca recibió explicación de lo qué trataba, pero le insistió que fuese a su habitación. Aunque no sentía agrado alguno por sociabilizar con Tomoko, debido a su personalidad repelente, iba en su ayuda por mero compromiso familiar.
Cuando se detuvo frente a la puerta, sintió unas pisadas provenientes de las escaleras, lo que atrajo su vista. Quien aparecía desde el piso de abajo era la amiga de su hermana, Yuu Naruse, quien al verlo, se le acercó.
—Buenos días —dijo Yuu a Tomoki, con una sonrisa—. Vengo a ver a Moko… quiero decir, a Tomoko.
—Buenos días —contestó el hermano—. Y calma, sé cómo la nombras… Por cierto, tu nombre es Yuu, ¿verdad?
—¡Sí! ¿Y tú te llamas Tomoki?
—Así es.
—¡Qué bien que no me olvidé! ¡Recuerdo muchas cosas que Mokocchi me cuenta!
—Y menos mal ella mencionó tu nombre hace poco. Bueno, también me llamó, así que veamos que quiere.
Ambos se ganaron frente a la puerta, Yuu le avisó:
—Ya estamos acá, Mokocchi.
—Qué bien —se oyó la voz de Tomoko tras la puerta—, pasen.
Yuu entró por cortesía de Tomoki, antes de entrar él. Vieron a Tomoko sentada frente a su PC, la cual leía unos textos difíciles de entender a lo lejos. El par de invitados solo veían una pantalla blanca y líneas negras en su posición.
—¡Buenos días, Mokocchi!
—Buenos días, Yuu —Tomoko llevó su vista a su hermano—. ¿Y tú no saludas?
—¿Por qué debería? —respondió con desinterés.
De pronto, Tomoko miró con sus pupilas de abajo hacia arriba, tanto a Yuu como a Tomoki, y reveló una repentina sonrisa promiscua. Luego estiró sus dedos índices y pulgares para formar un cuadro y verlos a ambos juntos, como si tratara de un director de cine. Los invitados se incomodaron por tal gesto.
—¿Saben? —dijo Tomoko—. Ambos serían perfectos para inspirarme. Cuando terminemos, les daré permiso para que ambos lo hagan en mi habitación… pero debo estar con ustedes para observarlos.
—¡Mokocchi! —exclamó Yuu con rubor en sus mejillas.
—¡¿De qué estás hablando?! —preguntó Tomoki, irritado.
—No me molesta que mi hermano y mi mejor amiga se «diviertan» solitos, es mucho mejor eso a que venga alguien que no me agrada.
Enfadado, Tomoki le dijo:
—¡Si solo me llamaste para tus cosas retorcidas, me retiro!
—¡No, espera, Tomoki! —dijo Tomoko, asustada—. ¡No es eso por lo que los llamé!
—¿Y entonces? —Preguntó Yuu.
—Es que… —Tomoko se movió para ambos mirasen la pantalla.
Ya en calma, ambos se acercaron para leer.
—A ver… —leyó Tomoki—. «Estimado WATA-MOTE: Le escribimos el presente mensaje para invitarlo a usted a la competencia anual de MeEncantaLeer, "El mundo en 100 palabras". Por lo general, nuestra invitación es exclusiva para usuarios de nuestra página, pero queremos hacer una excepción con usted, debido a que no cuenta con perfil en MeEncantaLeer y sin embargo, su solo nombre ha causado interés en muchos de nuestros visitantes, tanto habituales como casuales.»… ¿Quién es WATA-MOTE?
—Soy yo, pero no viene al caso ahora. Sigue leyendo.
—Yo continúo —dijo Yuu—. Em… «Por sus habilidades en la escritura, lo que catalogamos como una agradable sorpresa, tenemos interés en saber si existen escritores tan buenos como usted en su página habitual. Por ello, le suplicamos a usted que invite a otros 5 escritores más al concurso, que conozca y sepa que tengan habilidades igual de sobresalientes. Esperando su respuesta e invitándole a unírsenos en un futuro cercano, se despide atte.: El equipo de MeEncantaLeer.» ¡Mokocchi, te están invitando a un concurso! Pero… ¿cómo podríamos ayudar en este caso?
La chica de cabello desordenado estuvo un buen instante mirando al suelo, tratando de escoger las mejores palabras para no sentirse avergonzada.
—E-es que…
Yuu y Tomoki miraban atentos.
»… Yo… Yo no soy…
—¿Qué sucede? —Preguntó Tomoki.
Su hermana inhalo una gran cantidad de aire, para luego expulsarlo por su boca con sonoridad:
—Me da miedo invitar a otros… Y… por ello necesito su ayuda.
—¿En serio, Mokocchi? —preguntó Yuu—. Tú no tienes problemas para hablar conmigo.
—No es lo mismo, Yuu. Puedo dialogar sin problemas con ustedes porque los conozco hace años. Pero cuando intento hablar con un completo desconocido… mi corazón palpita más rápido… pierdo fuerza en la voz… Y es peor cuando pienso que me van a rechazar…
Después de lo dicho, tanto Tomoki como Yuu dieron la razón a la chica de ojeras. Ambos estaban conscientes de la dificultad que poseía la chica con ojeras para relacionarse con otros.
—¿Y no has hablado una sola vez con un extraño? —dijo Tomoki.
—Bueno, unas pocas veces… Una vez hable con una desconocida de Brasil… y no me costó tanto como pensé.
—¡Perfecto, Mokocchi! Deberías pensar en lo bueno que salió de aquella charla. Vive las experiencias.
—Toda la razón —agregó Tomoki—. No temas invitar a otros. Y si te cuesta, nosotros te ayudaremos.
Gracias a las palabras de sus 2 invitados, Tomoko sintió la seguridad que necesitaba para aventurarse en las relaciones sociales, aunque solo fuesen conversaciones a través de internet. Mostró una sonrisa más serena y respiró con profundidad.
—¡Yosh! Gracias a ambos por confiar en mí. Enviaré las invitaciones ahora mismo y ya sé con quién empezar…
2. Reclutamiento
Lotte*Marines*Lover—
En su casa, Kotomi Komiyama hablaba con su amiga Hikari Itou por videochat:
—… Sufrieron, pero los Lotte Marines ganaron el tercer lugar en el campeonato de béisbol.
—Iban con buena racha, Koto. Si tan solo hubiesen ganado la semifinal…
—Sí, Itou. Será para la próxima, supongo.
De pronto, Kotomi escucho el sonido de una notificación en su PC:
—Ah. ¡WATA-MOTE!
—¿Qué dijiste?
—Eh… ¡Itou, te llamo después! ¡Es un asunto serio!
—De acuerdo. Cuando quieras, me llamas de nuevo.
Cerró en un parpadeo la comunicación y se dirigió directo a su perfil de usuario.
Lotte*Marines*Lover: «¿A qué se debe tal ilustre visita, su eminencia?»
WATA-MOTE: «¿Eminencia? No me trates así, solo soy una persona común y corriente»
Lotte*Marines*Lover: «De acuerdo… ¡Pero me alegra tanto que hables conmigo! Tengo la sensación que tenemos exactamente los mismos gustos. ¿Te has preguntado si estamos destinados a ser amigos?»
WATA-MOTE: «La verdad, no he pensado en una amistad, pero sí en una cooperación entre colegas fanfickers. Sucede que me invitaron a un concurso de microrrelatos y me piden invitar a 5 usuarios aparte de mí. Quería saber si tenías interés.»
Komiyama sintió una energía en su cuerpo difícil de controlar. Emitió una sonrisa de oreja a oreja.
Lotte*Marines*Lover: «¿Y pensaste en mí como tu primera opción?»
WATA-MOTE: «Bueno, eres el primero a quien contacto, así que sí.»
—¡Sí! —exclamó la de lentes, mientras se levantaba de su silla y estiraba sus brazos al cielo. Sentía como si hubiese logrado la mayor victoria de su vida. Con la felicidad dentro de su cuerpo, se sentó con brusquedad y siguió escribiendo.
Lotte*Marines*Lover: «¡No se diga más, acepto tu invitación!»
WATA-MOTE: «Sabía que aceptarías, nos estaremos comunicando. Gracias.»
—A ti —se dijo Kotomi.
Terminada la comunicación, la de lentes reía a carcajadas por algunos segundos, para luego realizar inhalaciones placenteras, proceso que repitió por algunos minutos. Con una felicidad que no podía resistir, volvió al videochat y reinició la comunicación con su amiga Itou.
—¡Koto! Pensé que te demoraría más tiempo.
—No, Itou… —respondió en un susurro—. Fue lo suficiente…
La amiga de ojos pequeños miró la inusual sonrisa de Kotomi y sus párpados caídos. Parecía como si mostrase satisfecha por algo.
—Koto, ¿estás bien?
—ΜΛΦΛΜ—
PINKusagi—
—… Siempre te consideré mi mejor amiga, a pesar de todo.
—Fui horrible contigo. Perdóname y volvamos a ser amigas.
En el televisor, se mostraba un anime tipo slice of life de 2 estudiantes rivales que se reconciliaban, mientras Hina Nemoto, vestida de manera casual, se divertía viéndolo.
Fue entonces cuando escuchó una notificación en su celular.
«Es WATA-MOTE» mentalizó. «¿Pero por qué me escribe?»
Le escribió a través de la pantalla táctil de su celular:
PINKusagi: «Hola WATA, ¿Cómo estás?»
WATA-MOTE: «¿"WATA"?»
PINKusagi: «¿Te molestó? Lo lamento, suelo decirle apodos a mis amigos y a la gente de confianza, como tú»
WATA-MOTE: «Para nada, la verdad me gusta. Nadie me llama de otra forma que no sea mi apodo completo.»
PINKusagi: «Y si quieres, te doy permiso de llamarme "PYNKY" o como a ti te guste.»
WATA-MOTE: «De acuerdo. Porque tú me lo dices, te llamaré PINKY.»
PINKusagi: «Gracias, amigo. Oye, ¿por qué me escribes?»
WATA-MOTE: «Es que me invitaron a un concurso de relatos originales y me pidieron invitar a 5 usuarios que participen conmigo.»
Nemoto adivinó de inmediato la intención del usuario. Encontraba fascinante la idea de participar en semejante concurso, pero a la vez le aterraba.
PINKusagi: «Si me estás considerando, me halagas mucho… pero no sé si esté en capacidades de participar.»
WATA-MOTE: «¿Y por qué no?»
PINKusagi: «Es que no creo tener las condiciones para un concurso de gran envergadura y prestigio. Yo solo escribo para divertirme, además que no me veo escribiendo otra cosa que no sean fanfictions.»
WATA-MOTE: «De acuerdo. No soy alguien que le guste insistir a las personas, pero en este concurso, solo escribes un relato de no más de 100 palabras, incluso hay premios al mejor relato de menos de 100 caracteres. No te costará crear algo original con eso.»
PINKusagi: «No sé… no creo cumplir tus expectativas.»
WATA-MOTE: «No importan las expectativas. Se trata de participa, vivir experiencias, disfrutar los momentos de la vida.»
«Guau… ¿Soy yo o Wata se oye como un personaje de anime slice of life.» En ese instante, Nemoto sonrió con mucha emoción, aquella frase fue suficiente para convencerla.
PINKusagi: «Solo porque tú me dices, ¡Estaré ahí!»
—ΜΛΦΛΜ—
4SeasonsGaming—
El sonido de las mancuernas sonaba como el golpeteo de un par de cucharas y de su frente emanaba ligeras y tibias gotas de sudor. Shiki Futaki estaba a la mitad de su rutina de ejercicios. Tenía una pesa por cada mano, de un peso ligero para mejorar su velocidad corporal y aumentar sus reflejos. Solo unos meses atrás inició con las rutinas de ejercicio, todo para vencer a su máximo rival de internet.
Es por ello que, al momento de ver la notificación con su nombre, no dudó en detenerse solo para contestarle:
WATA-MOTE: «Hola, 4SeasonsGaming. ¿Tienes tiempo para conversar?»
—¡Hasta que decidiste retarme una vez más! —dijo Shiki en voz alta.
4SeasonsGaming: «Claro que lo tengo, ¿al fin terminaremos nuestro duelo?»
WATA-MOTE: «¡Ni de broma! Te contacto porque una página de escritura me invitó a un concurso y me pidió que otros 5 usuarios se unieran conmigo a participar. Como escribes fanfictions también, te pregunto si tienes interés.»
«No me interesa, la verdad» mentalizó Shiki, mientras se pasaba una toalla pequeña para secar su cara. «Solo escribo para divertirme, mi verdadero objetivo está en los videojuegos… Momento, ahora que me contactó, intentaré sacar provecho.»
4SeasonsGaming: «Podría aceptar tu petición, pero recuerda que tenemos algo pendiente.»
WATA-MOTE: «¡Ya dije que no aceptaré más duelos, no después de esperar casi una hora en el arcade sin recibir tus mensajes!»
4SeasonsGaming: «Me he disculpado más de una vez. Aclaré que me confundí. Creí que el tipo ese eras tú, como me dijiste que estabas con tu novia, saqué conclusiones a la rápida.»
WATA-MOTE: «Dije que me acompañaba una amiga. Bueno, ¿Vas a aceptar o no?»
«Amiga, ¿eh?»
4SeasonsGaming: «Lo hare, pero solo si aceptas el duelo cara a cara que dejamos pendiente.»
Luego de varios minutos, Shiki recibió el siguiente mensaje:
WATA-MOTE: «Bueno, si aceptas mi petición… lo pensaré.»
A pesar de ser una respuesta ambigua, la de cabello gris mostró una enorme sonrisa en su cara de emoji. Asumió la respuesta de su rival como un rotundo «sí» y ya se emocionaba por enfrentarlo.
4SeasonsGaming: «Eso es algo... Ok, participaré.»
Y luego, la cara de emoji continuó su rutina, con mayor entusiasmo que antes.
—ΜΛΦΛΜ—
OmaeWaMouShindeiru96—
—¡Ah, qué maravilla! ¡Hermana, mira quien me escribió!
En una habitación, una niña de secundaria se alegró de recibir una invitación de un respetado fanficker. Tanta era su alegría, que le contó la noticia a su hermana mayor, acostada en su cama.
La menor era una preadolescente de pelo oscuro en un par de coletas tan largas, que casi llegaban al suelo. Ella no iba a la escuela porque tenía el sueño de ser una escritora de novelas ligeras —y porque su hermana mayor, de quien sentía mucho afecto y se dejaba influenciar, la convenció de no ir—, incluso publicó unos breves trabajos. También incursionó en el fanfiction porque, en teoría, era más fácil de escribir. Su nombre era Kanae Mizuki y su seudónimo en PornChan era OmaeWaMouShindeiru96.
—¿Es alguien importante? —dijo la hermana mayor, mientras leía un manga—. Porque si no, no me importa.
En tanto, la mayor era una chica veinteañera de cabello castaño alargado —pero no al nivel de Kanae—, que si lo hubiese deseado, habría sido popular en la universidad. Sin embargo, ella renunció a un futuro próspero y terminó por quedarse en la casa de su madre para evadir responsabilidades y sobrevivir a base de trabajos temporales, como toda una mantenida. Ella le dijo a Kanae que ambas incursionasen en el fanfiction. Aunque tenía la mala intención de mostrarse superior a su hermana pequeña, su plan fracasó porque Kanae ha cosechado más éxito. Su nombre era Nozomi Mizuki y su seudónimo en PornChan era KiritoWaifu96
—¡Por supuesto que sí! ¡Es WATA-MOTE!
—¿WA…WATA-MOTE? —preguntó Nozomi, dejando el manga a un lado y mostrando expresión de incredulidad— ¿Por qué te escribió a ti y no a mí?
Kanae le intrigaba el mensaje del autor y se alegró aún más al saber la razón de su mensaje.
—¡Guau! ¡Quiere que participe en un concurso prestigioso!
—¿Prestigioso, dices?
—Sí. La página MeEncanteLeer lo invitó para participar y le pidieron invitar a 5 usuarios de PornChan.
—¿Para escribir fanfics? Qué mal ojo, hubiera pensado en mí como primera opción.
—¡Es un concurso de microrrelatos originales! ¡Competiremos contra gente profesional! ¡Guau! ¡Al fin demostraré mis dotes de escritora!
—Pero Kanae, tus novelas siguen siendo basura y más lo son tus fanfics. Vas a dar pena ajena en ese concurso.
—¡Pero WATA-MOTE me invitó a mí! ¡Deja de desvalorizarme, Nozomi! ¡Eres una envidiosa!
La cara que mostró Nozomi fue de un profundo odio. Kanae se asustó.
—Envidiosa… ¿yo?
—¡Ah-ah…! ¡Por favor, hermanita! ¡No te enojes!
—¡Se acabó! ¡Voy a escribirle a ese tipo que es una basura al no considerarme!
—¡No, Nozomi! ¡Suelta mi notebook!
Mientras las hermanas peleaban por el PC de Kanae, en su pelea, apretaron las teclas y, sin querer, enviaron un mensaje:
OmaeWaMouShindeiru96: «jkkjow9jdh99jihudfhkaefkljdf89cjjbdknsiodnduixcjjudhisrt23erghaskzsishqwiasmklXDjsdhsddchlsbhdh31629044jidkopsdscñ!2»
—¡Ah, se envió! —dijo Kanae, preocupada, mientras tomaba de nuevo su PC.
—¡Todo es culpa tuya, Kanae! —contestó Nozomi.
—¿Por qué eres así conmigo?
En eso, ambas vieron la respuesta del autor:
WATA-MOTE: «¿Cómo?»
—¡Está conectado en estos momentos! —dijo Kanae.
—Bien, le escribiré ahora lo que pienso de él.
—¡No, hermana! ¡Usa tu cuenta para escribirle, no la mía!
—Pero no puedo. ¿Qué pensará de mí?
Tratando de solucionar la situación, escribió:
OmaeWaMouShindeiru96: «Lo lamento mucho. Es que vino mi hermana y apretó las teclas, no fue intencional.»
WATA-MOTE: «No importa. Se lo que es convivir con un hermano, sobre todo cuando es un menor travieso.»
—¡¿Insinúa que soy la hermana menor?! —Se quejó Nozomi, al ver el mensaje en pantalla—. ¡Pero si incluso yo tuve la idea de nuestros seudónimos en internet!
—Ja, yo soy más madura que tú, Nozomi.
La hermana mayor volvió a mostrar su expresión de odio y Kanae se asustó.
—Hmm, haz lo que quieras —continuó la mayor—. Acepta su tonto concurso.
Resignada, se cruzó de piernas sobre la cama de Kanae y miró al otro lado. La última, después de calmarse, le respondió a WATA-MOTE:
OmaeWaMouShindeiru96: «Gracias por comprender. ¡Y por supuesto que acepto! ¡Me alegra que mi fanficker favorito hable conmigo y aceptaría cualquier reto que me propongas!»
WATA-MOTE: «Perfecto. Te esperaré entonces.»
Kanae sonrió y estiró sus brazos hacia arriba por instinto, mientras grataba:
—¡Yuju! Ay… WATA-MOTE cree que tengo talento como escritora.
—No te ilusiones, hermana. Tus historias siguen siendo basura.
—ΜΛΦΛΜ—
—¡Diablos! —dijo Tomoko.
—¿Qué sucede? —dijo Tomoki.
—Tenía pensado invitar a un usuario llamado Lord-15Sins, pero lo acaban de banear de nuevo.
—¿Banear? —dijo Yuu.
—Después les explico. La cosa es que no sé a quién más invitar.
—¿Ya no hay más? —dijo Tomoki.
—Incluso intenté invitar a un administrador de la página, que también escribía fanfics. Pero como no le caigo bien, me rechazó… Aunque ambos tuvieron razón, no es tan grave que te rechacen.
—¿En verdad no tienes a quién más invitar? —dijo Yuu.
La ojerosa de cabello desordenado puso su mano en el mentón, mientras se estiraba tras el soporte de la silla y miraba hacia el techo.
—La idea era invitar a usuarios de mi confianza... Genial, ahora perderé tiempo tratando de encontrar a un escritor de nivel.
Para la fortuna de Tomoko, mientras volvía a su PC, encontró un mensaje que aliviaría sus problemas. Mostró una sonrisa que pasmó a Yuu y a Tomoki.
—Estoy de suerte.
—¿Por qué estás así? —Preguntó Tomoki.
—Creo que alguien muy importante quiere salir de su retiro…
Tomoko apunto con su dedo el siguiente mensaje:
Kujira-Otobai: «¿Cómo estás? Tanto tiempo. Supe que estabas organizando algo interesante.»
Tomoko descubrió en un instante que aquel usuario tan respetado, que se retiró hace poco, tenía interés.
—Eh… «Así es. Me invitaron a un concurso internacional de escritura. Me pidieron llevar a 5 personas para que participen también.»
Kujira-Otobai: «Yo quiero estar ahí.»
Tomoko no tuvo que persuadirlo para unirse, así que emitió una enorme sonrisa en su rostro.
—ΜΛΦΛΜ—
Kujira-Otobai—
Una joven de 18 años recién cumplidos estaba en la casa de su «novio». Era una chica de cabello negro alargado y rasgos faciales armoniosos y bellos. No obstante, era frecuente en ella mostrar una expresión desdeñosa, no porque fuese su sentimiento habitual, sino porque no sabía ocupar su cara para demostrar sus emociones reales. Además, tenía un comportamiento e ideas estrambóticos, es decir, era incapaz de relacionarse con la gente de manera normal. Su nombre era Serika Akai.
—¿Terminaste, Nao? —dijo Serika, con una voz monótona habitual en ella.
—¡Ya voy! —Se oyó una voz masculina y juvenil.
Alguien se acercó a Serika. Era una persona de menor estatura que ella, con vestido de lolita, color rosado, un enorme moño tipo mariposa en su cabeza y falda abultada y alargada. Su cabello era de color marrón corto, de rasgos faciales similares a un niño y mirada inocente. Fácilmente sería confundido con una hermosa chica, pero la realidad era que se trataba de un chico, el novio de Serika, llamado Nao Mizuhashi. Por capricho de la chica alta, le gustaba travestir a su novio a la fuerza.
—Eh… ¿T-te gusta? —le preguntó Nao, con timidez.
Como respuesta, Serika soltó un chorro de sangre por la nariz. Era normal en ella liberar una cantidad exagerada de aquel líquido rojo cuando veía cosas que le estimulaban, como cosas lindas y tiernas —en otras palabras, kawaii.
—¡Ah! ¡¿Por qué debes hacer eso?! —gritó Nao, mientras buscaba un paño y se lo ponía en la nariz de su novia, el cual también cubría su boca.
—Eres bello, Nao —dijo Serika, cuya voz era inentendible por el paño—. No puedo resistirme a tanta lindura.
Mientras la chica sostenía el pañuelo con su mano derecha, el chico travestido le observó la izquierda. Sostenía un celular que le parecía conocido:
—Serika, ¿no es ese mi celular?
—Ah, no, Nao.
Serika dio media vuelta para evitar la mirada de su novio y el último observó el estante donde había dejado su celular. Como supuso, no estaba ahí.
—No mientas, es mi celular.
Mostrando gestos de vergüenza, la chica le devolvió la mirada al chico travestido y le pasó el teléfono. Nao observó la pantalla y vio algo interesante:
—¿Qué es PornChan?
—¡Nada!
Serika intentó quitarle el móvil con su mano libre, pero Nao se lo impidió estirando el suyo.
—¿Por qué me lo quieres quitar? —El chico observó la pantalla de nuevo—. ¿Kujira-Otobai?
La chica de cara desdeñosa dejó de pelear y se quitó el paño de la nariz. Estaba resignada.
—Así me llaman en internet. Pero no puedo revelarte lo que hago en PornChan, me avergüenza contarte que escribo fanfiction hace 5 años.
—¿Tu escribes? ¿Y por qué no me dijiste antes?
—¿Cómo lo adivinaste? Te lo iba a confesar para nuestro matrimonio.
Nao se sintió extraño al escuchar la palabra «matrimonio». Cuando su novia prometía algo, lo hacía en serio.
—¿Y por qué lo estabas revisando en mi celular?
—Es que el mío lo dejé en mi casa, además, hay un usuario que está invitando a otros a participar en algo que a mí me importa. No quiero que otros perdedores tomen la oportunidad que me corresponde a mí.
Nao aguantaba todas las excentricidades de Serika porque la encontraba fuera de lo común en un buen sentido. El descubrir esa nueva faceta de su novia fue suficiente para sentir comprensión por ella. Con una sonrisa cariñosa, estiró el brazo que sostenía el celular hacia su novia, quien le observaba con sus pómulos enrojecidos.
—Entonces, úsalo. Me alegras mucho descubrir tu pasatiempo, Serika, eres genial.
Ahí, la nariz de la mujer alta volvió a desangrar como su se abriera la llave de un lavamanos.
»¡Ah! ¡Deja de hacer eso!
