Reviews:

Wilmer Ortis: Después de tanto tiempo me alegra recibir una reseña más. Gracias.

Ninetailsofthevoid: Vaya nombrecito el que te gastas. No veo el parecido de este Issei con Naruto. Bien, estoy de humor para seguir respondiéndote.

Godz: Primero los de fate son los más difíciles de manejar e integral por el momento. Pero ya se me ocurrirá algo.

Segundo: tomare en cuenta tu opinión para una reedición del top-10 de esta historia. Ojo que el Odín que yo usare no será ese viejo pervertido. Quiero algo más serio que eso.

Guey, ya también lo odio con todo mí ser. Pero ese será un punto clave para un futuro de la historia. Si quieres déjala. No estás forzado a quedarte.

Harima Nara: Creo que ya te respondí por un pm. De todas maneras, gracias por el apoyo.

Dragon: Tu nombre de perfil sigue siendo alterado por fanfiction cuando lo intento escribir. Y respecto a esto es que escojo las canciones que creo que mejor van con el momento. No importa mucho el género. Claro que tú puedes buscar las que más te gusten ya que yo solo doy algunas sugerencias para escuchar.

Spectrvs: No te pases. A un no he visto ese anime. Pero lo tengo en la lista de espera. Me encanta esa frase del amor. Ya tenía pensado esa faceta de Rossweisse, ella es una valkiria después de todo. Gracias por el abrazo, me hace falto uno justo ahora.

: Gracias.

¡Diablos! El Review que venía abajo me reabrió la herida.

Discúlpenme si respondí de forma sosa pero es que estoy muy deprimido en este momento. Lamento mucho la demora. Explicare mi situación más adelante.

Antes de comenzar quiero aclara que (como en muchos animes escolares) la academia LeRosey que aquí creo es muy especial por lo que antes de criticar recuerden que esto se trata de ficción ... ya entenderán porque lo digo.

Otro punto es que Meiko tiene solo 18 años y hace papel de maestra y estudiante en la academia. Misma edad que Rossweisse tiene en el canon y con el cual ejerce de maestra en Kuoh.

Capitulo-29: Días de academia

- ¿Crees que puedes pelear? —Le pregunto Saeko, en sus manos empuñaba y admiraba la espada de Issei.

El pelirrojo se la había dado, no le resultaría difícil de usar being que era muy similar a una katana con algo más de peso y un filo mayor. Pero al fin de cuentas era similar. Issei por su parte no llevaba otra cosa que sus manos desnudas. Con eso le bastaba y le sobraba. Las heridas aun le escocían, de hecho no paraban de dolerle, pero eso no lo detenía nunca. Si bien resultaba en una desventaja.

—Claro que puedo — dijo mientras estiraba los brazos, uno con ayuda del otro—. Pero ¿por qué me has pedido esto tan de repente?

Saeko examino la pregunta conociendo la respuesta desde el primer momento que fue hecha. Pareció tragarse lo que la retenía de hablar antes de hacerlo con una mirada algo nerviosa.

—A mí también me gusta lastimar a las personas con mi poder. Creo que es algo que solo tú puedes entender.

Issei asintió, la expresión de su rostro no expresaba nada. Saeko volvió a tomarse unos segundos antes de decidirse a contestar una pregunta no formulada. Se había animado a hacerlo luego de que Issei le abriera los ojos a ese nuevo mundo.

—Fue hace tres años, una noche en la que volvía de mi entrenamiento de kendo. De camino a mi casa un tipo extraño se me topo ... era desagradable con su sola presencia y sus intenciones.

Ella tomo aire mientras Issei escuchaba atento y sin decir nada.

—Como tenía mi espada de prácticas a la mano supe que tenía ventaja. Me hice la asustada e indefensa mientras se me acercaba a donde quería. Entonces lo ataque...—le tembló la voz al retener una risa con las manos, se destapo develando una sonrisa seductora y un brillo especial en los ojos—. Le rompí el omoplato y el fémur. La policía dijo que fue en defensa propia, por lo que no paso nada. Pero la verdad es que disfrute haciéndolo. ¡Me emocionaba tener un verdadero enemigo! ¿Qué te parece eso? La verdadera cara de Saeko Busujima es la de una asesina, una persona que se excita con su propio poder.

Estaba consternada, hablar de ellos no habría resultado ser fácil. Issei seguía sin alterar el gesto nulo. Estaba tranquilo y relajado, posiblemente eso era lo más inquietante.

—Me gustas más por eso. —dijo al fin.

— ¿Ha?—jadeo.

—Eres como yo, como Esdeath. Una sádica que siente placer por pelear y lastimar. Por eso me gustas más ahora, eres más real. Pero me pregunto si sentirás lo mismo cuando te toque a ti...

— ¿Me toque qué?

—Lo entenderás después. Igual yo te aceptare tal como eres, mi mundo tampoco te juzgara, por eso te pido que no reprimas mas tu verdadera personalidad.

Saeko subió un poco la cabeza y la ladeo un poco también, un gesto ladeado y una sonrisa hermosa acentuada por el lindo rubor rosa de sus mejillas y el brillo cristalino de sus ojos azules.

—Gracias.

Issei sonrió tronándose los nudillos.

—Agradéceme luego. Aun tienes que mostrarme esta sed de sangre reprimida. —alzo los puños causando que Saeko entreabriera un poco la boca, la volvió a cerrar con una sonrisa.

—"Claro, siendo él no necesita ningún arma para enfrentarse a mí. Pero... me subestima mucho, esa será mi oportunidad."

Blandió la espada reconociendo que no abría ningún problema en usarla. Estaba lista y su corazón se aceleraba por segundos. Issei estaba a solo dos pasos por lo que acorto el primero y el segundo con la espada empuñada al revés, lanzo un corte desde las costillas que Issei evito sin problemas al moverse un paso a la derecha.

Vio las telas negras de su camisa desprenderse del filo de la espada. Cosa que aun más fue la gota única de sangre que estaba en su filo.

—"Es rápida."

Saeko había perdido su oportunidad inicial y siguió atacando sin atrasarse medio segundo. Corto con el segundo filo de la espada. Pero Issei la atajo del antebrazo.

A ella le basto mover la muñeca para casi cortarle la cara. Issei se adelanto torciéndole el brazo para apuntar la espada hacia arriba y la sometió al ponerle la otra mano en el hombro y ejercerle presión.

Eso había sido todo. Él la soltó y ella se sobo el hombro. Fácilmente dedujo que pudo romperle el brazo en ambas partes que le había sujetado.

—No te has esforzado mucho. —comento ella.

—No.

—Quiero intentarlo de nuevo. —pidió.

Issei asintió con una diminuta sonrisa.

Saeko tendría que darlo todo de su esfuerzo para, por lo menos, alcanzar a hacerle otro rasguño.

Medio segundo, un corte ascendente que Issei evito seguido por una patada rastrera por el suelo, también la evito retirando el pie. Una segunda patada fue efectuada cuando Saeko salto, pero se trataba de una doble patada de la que se cubrió y a consecuencia fue empujado dos pasos atrás.

La chica dio un giro antes de caer recogida en el suelo y nuevamente acometer en su contra con la espada.

Paso a derecha, paso a la izquierda y luego agachar la cabeza. Movimientos elegantes y bien efectuados a pesar de las heridas que le carcomían. Era un maestro, un caballero que no perdía su gracia en el combate. Pues este era su arte.

Bien, Saeko ya no estaba yendo solo con movimientos de esgrima sino que combinaba esa habilidad con un talento de combate libre bastante potente.

Issei seguía evitándola sin esforzarse demasiado. Un paso atrás evitando la patada, otro y se alejo del corte, un tercero basto para no ser apuñalado solo por unos centímetros. Saeko retomo su postura empuñando la espada con ambas manos al frente.

Corrió contra él efectuando un ataque punzante antes de seguir con un corte diestro y dos patadas. A la segunda (la que iba a la cara) Issei la atajo con una mano antes de posicionar su pie entre los de ella y empujarla levemente mientras la barría.

Saeko se fue de espaldas pero se recupero y termino por dar un giro para caer de cuclillas. Al levantar la mirada se vio perdida ante la rodilla estática de Issei que se mantenía a unos pocos centímetros de su rostro. Sonrió entendiendo que había vuelto a perder.

—Esta vez me has hecho esforzarme un poco más. Te felicito.

Saeko se levanto cuando bajo la rodilla.

—Quisiera volver a intentarlo. —Le pidió aun insatisfecha.

—En otro momento y lugar. Ahora ya sé cómo eres en verdad. No me gusta tener que dejarlo hasta aquí, pero mis heridas aun no han sanado una milésima y empeoran a cada que me exijo.

Saeko no había repasado en ese detalle, se sintió tonta cuando vio las vendas de los brazos teñidas de rojo intenso.

—Me disculpo por mi inconsciencia —e hizo una reverencia.

Issei se sorprendió un momento antes de desechar la importancia con un movimiento de la mano.

- ¡Qué va! No hace falta tanta formalidad. Además que la culpa es más mía que tuya al no priorizar mi salud.

La chica aun quería cuestionar algo e inmediato Issei supuso que era.

—Entonces ...— comenzó ella—. ¿Pase?

Issei ladeo la cabeza. Luego capto de qué se trataba el tema. Sonrió mostrando la pieza de caballo en su mano. Un pequeño resplandor se vislumbro en la pieza cuando la luz la alcanzo.

—Parece que sí.


El círculo mágico se trazo en el bosque de la academia antes de brillar y hacer que ambos jóvenes aparecieran de vuelta. Solo había pasado hora y media desde que se ido.

—Ya estamos de vuelta. —dijo Saeko reprimiendo ciertas ganas de vomitar que la repentina sensación del viaje instantáneo le daba. Ella se fijo en él al tiempo que arqueaba una ceja—. Ya te has cambiado de ropa.

Y es que ahora Issei iba con un uniforme de ejercicios de la academia: Chaleco con capucha azul y mangas cortas con mangas negras y largas por debajo, una banda en el brazo con las indicaciones de su clase y pantalones de igual color al estilo militar flexible. Parecía más un uniforme de combate militar que un uniforme de educación física escolar.

—Sí, la magia puede ser muy útil en ciertos aspectos. Esta muda ya la tenía preparada de antemano por precaución de que mi ropa saliera dañada. El uniforme de educación física fue buena opción ya que no llamara la atención de las heridas en mi piel.

—Parece que piensas en todo. Lo mismo pasó en tú pelea con Esdeath, lo tenías preparado todo de antemano.

—Te diste cuenta. —le sonrió mientras ambos caminaban de vuelta a la academia.

—Era difícil no hacerlo.

Continuaron hasta llegar a la academia donde se miraron a las caras.

—No veremos luego.

—Claro.

Y cada quien fue por su lado.

A medida que caminaba Issei iba tomando conciencia del hambre que sentía en sus entrañas.

"Supongo que una parada en la cafetería no me hará daño."

Y aun tenía tiempo debido a que era temprano, la cafetería estaría abierta aun.

Seguía caminando con nuevo rumbo mientras pensaba en todo lo que había pasado en los últimos días, todos los viajes que había tenido que hacer y los que aun le faltaban por hacer. Le daban ganas de suspirar al fijarse que estaría muy ocupado.

Y el hecho de que cierta persona lo empujara pegándolo de espalda contra los casilleros solo causaba un leve aumento en sus planes para esos próximos días.

El acero sonó a los costados de su cabeza debido al golpe de las manos contra los casilleros. No le molesto la repentina violencia contra su persona y mucho menos le sorprendió ver a Meiko enseñándole los dientes apretados como un perro furioso. La vicepresidenta aun no aprendía la lección, de haber sido más inteligente y menos orgullosa se habría mantenido alejada de él. Esa había sido su oportunidad para escapar de esa apuesta.

Y la estaba botando a la basura.

— ¡Tu y yo tenemos un asunto pendiente! —le aseguro ella.

Pero Issei le sonrió para mayor irritación de ella.

—Supongo que no podías esperar mucho antes de volver a buscarme. ¿Tan atractivo te parezco?

—Sueña.

Suspiro. Meiko no lo dejaría en paz.

—Entonces quieres continuar la apuesta.

—Quiero enfrentarme a ti. Ahora.

—Dime donde.

—Gimnasio.

—Damas primero. —Ofreció señalándole el camino con una mano caballerosa.

Meiko sonrió retorcida sin apartarle la vista un segundo, libero su brazo derecho para que Issei pudiera caminar.

—El burro por delante. —Se burlo ella.

Issei sonrió grácil mientras aceptaba y comenzaba a caminar por delante de ella. Era evidente que ella lo quería vigilar para que no se le escapara.

—La de "burro" ya me la veras después. De momento, síganme las esclavas.

La broma de Issei fue más pensada y no por ello menos obscena ni explicita.

- "Destrozare ese orgullo viril que tienes".


El gimnasio de la academia era un lugar increíblemente amplio y largo en el que se podía encontrar varios tipos de arenas adaptables a todos los deportes que LeRosey practicaba. Incluso había un rin de boxeo. No obstante, ellos estaban colocándose los guantes sin dedos dentro del hexágono enrejado donde se practicaban artes marciales mixtas.

—Mismas regla, misma apuesta. Terminal Issei apretándose los guantes.

—De hecho no. Otro rin, otra pelea, otras reglas. La pelea tendrá un máximo de tres rondas de tres minutos cada uno, solo se puede ganar por sumisión y por KO Si gano serás mi esclavo y me obedecerás en todo lo que te mande sin rechistar.

—Claro. —Acepto Issei sin ninguna oposición, cosa que le dio un tic a Meiko.

- ¿Entiendes que significa? ¡Hare que lamas el piso por el que camino!

—Claro que lo entiendo. Pero yo hare que lamas algo más que el piso.

Meiko se ruborizo de la ira.

La campana automatizada hizo TICK y la albina se precipito al ataque con una acometida feroz. Pero insensata.

Issei fácilmente esquivo el doble jab y el uppercut que Meiko le arrojo antes de avanzar arrastrando un pie de formas leve. Cosa de la que Meiko se dio cuenta y por la cual se vio retrocediendo dos pasos que causaron la sonrisa de Issei.

"Tiene más cuidado que la última vez."

Meiko tenía claro que no podía volver a dejarse llevar por sus emociones. Debía mantener la cabeza fría y el cuerpo sereno.

Issei puso el pie derecho al frente. Movimiento que Meiko no perdió de vista. Issei repitió el movimiento avanzando con el izquierdo, y entonces, rápido como un tigre, salto sobre ella avanzando el pie derecho por el aire. Ella lo esquivo agachándose pero la fuerza de la patada hizo que Issei girada el cuerpo en el aire y le conectara otra patada con su izquierda. Ella se cubrió de esta con ambos antebrazos y la fuerza trasmitida la hizo retroceder tambaleante hasta quedar apoyada contra la reja del hexágono.

Medio segundo después. Meiko rodo por el suelo evitando una nueva patada y, a la vez, quedar de pie en el costado derecho de Issei.

Presiono las piernas contra el suelo para tomar impulso y saltar contra Issei. Lo engancho del muslo al tiempo que le enterraba el hombro contra las costillas y lo estrellaba contra las rejas metálicas.

Él no pareció afectado en un solo mínimo, pero las heridas invisibles bajo su ropa parecieron abrirse. A pesar de todo, cruzo los brazos alrededor del cuerpo de Meiko antes de arrojarla a dos metros de él.

"No solo sabe pelear, sino que también es muy fuerte. No lo pude derribar además de me mando a rodar por el suelo sin mucho esfuerzo."—Analizo Meiko.

Lo miro con precaución mientras retomaba su postura. Issei no parecía demasiado interesado en atacarla. Pero aun tenía que cuidarse de las patadas y de la fuerza que le llevaba.

Issei dio un paso al frente y ella lo dio hacia atrás. Lo miro sonreír y a causa de eso ella frunció el seño con absoluta molestia. Se burlaba de ella. Dio dos pasos al frente arrojando dos golpes que Issei esquivo sin despeinarse ni retroceder.

El siguiente rodillazo Issei lo detuvo con la mano. Y eso era lo que Meiko había esperado.

El movimiento siguiente de Meiko fue tomarlo del antebrazo con ambas manos y saltar enredándole los pies por el cuello y la nuca. Efectuando un estrangulamiento de triangulo con sus piernas mientras le retenía el brazo con ambas manos. Debido a esto el golpe del suelo en su espalda fue inevitable, pero muy leve.

Meiko apretó los dientes mientras a Issei le subía algo de sangre a la cara y el aire le comenzaba a faltar.

En las gradas Shogo exploto el globo de chicle antes de seguir mascándolo. Ya habían pasado 90 segundos desde el inicio, pero si Issei perdía la apuesta quedaba anulada.

—Tal parece que ya no ganas.

Vali solo bufo a las palabras de Shogo. Ahora se daba cuenta que Issei solo jugaba, o por otro lado, que estaba afectado por algo que no lo dejaba dar el 100% de sí mismo con los sellos. ¿Cuál de las dos seria?

No importaba. Aun podía contar con que Meiko sobreviviera el primer asalto para salvar su apuesta.

Pero la sumisión de Meiko estaba falta de poder para retener a Issei.

Issei apretó los dientes con una sonrisa colmilluda, cerro el puño del brazo retenido causando que sus nudillos tronaran. Despego una rodilla del suelo antes de levantarla para quedar apoyado sobre una.

—"Interesante"—comento Shogo para sus adentros mientras levantaba una ceja impresionado.

Issei apretó los dientes con una sonrisa colmilluda, cerro el puño del brazo retenido causando que sus nudillos tronaran. Despego una rodilla del suelo antes de levantarla para quedar apoyado sobre una.

Meiko sintió la enorme presión que la fuerza de Issei ejercía para alzarse.

—"¡Imposible!"

Issei levanto la rodilla del suelo despegando, a su vez, la espalda de Meiko del mismo. Poco a poco y con esfuerzo, la frente de Issei se tiño de rojo por la sangre acumulada por la presión de las piernas de Meiko y la fuerza que él mismo ejercía para levantar el cuerpo de Meiko.

Fue un acto impresionante cuando elevo a la joven mujer hasta una altura a la par de su cabeza. Y aunque Meiko ejercía fuerza de palanca para intentar romperle el brazo. La fuerza bruta de Issei la superaba.

Acabo por solo poder mirar con incredibilidad cuando sentiste el tacto de la otra mano en su espalda. Seguidamente el azote contra la lona le nublo la vista. Un bombazo brutal que retumbo en su espalda, cuello y nuca.

Y eso fue todo.

Issei la venció.

Y Shogo gano su apuesta en el último medio minuto.

—Vámonos. Oferta Vali luego de bufar y antes de caminar a la salida.

Shogo lo siguió con las manos en la cabeza.

—Me debes una cena.

—Que quieres comer.

—Algo que valga por lo menos unos 500 euros…

—Claro.

—Y de plato fuerte una pelea contra el 21.

Vali le sonrió a medias.

—Veremos qué podemos hacer ... Berserker.


Issei volvía su atención a Meiko luego de que ambos jóvenes salieran. El se encontró sentado y la chica a solo medio metro de él estaba de costado en el suelo con una mano en la nuca y otra en la espalda.

Ninguno dijo nada en los siguientes dos minutos.

[El ganado no tiene nada que decirle al perdedor] - le dijo Ddraig.

- "Que más da" - Contradijo Issei antes de pasar a ordenarle a Meiko—; voltéate boca abajo, por favor.

Meiko estuvo por fulminarlo con la mirada cuando reconoció la voz de mando usada. Eso la enojo más, y si las miradas mataran Issei estuviera hecho trizas.

— ¡Esclaviza a tu madre!

No estaba dispuesta a cumplir la apuesta a pesar de haber perdido. Pero el violento arrebato le hizo cerrar un ojo por el golpe de la espalda.

Issei suspiro. Se levanto de un salto impaciente y la sujeto de las manos para arrastrarla hasta la pared de rejas. Allí la levanto bajo insultos y protestas y la pego contra la reja aprisionándola contra ella y contra su cuerpo.

Meiko se resistía de todas formas. Pero Issei era más fuerte y hábil. No tardo en capturar sus manos en una de las suyas y retenerlas por encima de sus cabezas. Metió su rodilla entre las piernas de ella y las abrió dejándola parada de puntillas. Con la otra mano arranco los botones de su blusa y luego la sujeto por el cuello con dominio.

Estaban tan cerca que podían sentir el aliento del otro. Meiko estaba tan molesta que era evidente que quería asesinarlo con la mirada. En cambio él la miraba de forma más salvaje, más animal.

— ¡SUELTAME!

—No. —Y le tapo la boca antes de que dijera algo más—. Has perdido nuestra apuesta y tienes que pagarla. Ahora cumpliré con mi papel de amo.

Meiko abrió mucho los ojos. Issei le abrió por completo la camisa dejando que los senos de la chica revotaran exponiendo los pezones.

— ¡Pervertido, escoria, basura! —escupió ella al tener la boca libre.

Pero Issei le cerró los labios con un dedo.

—Shh… A partir de ahora estos son para mí, debes comenzar a ir más tapadita. Si no quieres que me moleste. No deseo que nadie más que yo pueda verlos. En tal caso de que eso ocurra; no tendré otra opción más que castigarte.

Le retiro el dedo de los labios mientras le sonreía con cierta diversión maliciosa.

¡PAF!

¡Ay, hijo de puta!—exclamo al sentir el golpe en el costado de su seno izquierdo.

—Esa boquita. —rio él como un niño.

Le golpeo el costad del seno derecho y Meiko chillo. Ambos senos se teñían de rosa por la sangre acumulada debido a los golpes.

— ¡Cabrón!

—Esa boquita.

¡PAF!

— ¡Ay!

Meiko le gritaba con furia. Tenía ambos pechos de color rosa. Pero se abstuvo de soltar otro improperio a sabiendas de que recibiría otro golpe como reprimenda.

—Ya entiendes.

No era una pregunta, pero Meiko igual asintió.

—Bien. —La soltó y de inmediato Meiko se sentó en el suelo cubriéndose los senos—. Me hubiera gustado verlos un poco más.

Ella lo fulmino de una mirada.

—Ni lo sueños.

(Suspiro) Todavía tienes mucho que aprender. Pero te disciplinare en otro momento.

Salió del cuadrilátero arrojando los guantes a un costado. La miro por encima del hombro con la cabeza inclinada hacia atrás, dedicaba le una sonrisa lobuna.

—El viernes a la media noche te veré en el ala Este cerca del bosque. No resultara muy placentero si tengo que buscarte.

No espero respuesta antes de irse y dejarla sola… y humillada.

"Lo mato, juro por Dios que lo mato."

Humillación que se convertiría en furia.


Lunes – Academia LeRosey – Clase 3-E

—Parece que te divertiste ayer.

Quien comentaba no era otra que Rita Vandemeyer después de oír el suspiro de Issei al sentarse en su asiento. Este aun le sonrió a pesar de sus heridas ocultas, aunque ya casi estaban curadas.

—Para que decirte que no si sí.

— ¿Qué fiesta me perdí?

El primo de Rita fue quien pregunto eso.

—Nada que ver Cedric

—Entonces que ver con una chica —lo miro de nuevo y corrigió— aunque en tu caso puede que incluso dos.

La insistencia del alemán causo que su prima frunciera el seño con molestia. Para nadie era un secreto que las féminas de la clase entera se sintieran atraídas por el pelirrojo de belleza extraordinaria… y eso solo por no decir las de la academia.

[Este tipo tiene trabajo como adivino]—dijo Ddraig como si esos aciertos de Cedric fueran divertidos.

—No en realidad —negó de nuevo.

Si bien su diversión de anoche había tenido que ver con dos mujeres, no era nada de lo que Cedric se pudiera imaginar.

—Ya entonces…

—Llego el profe. —lo silencio Rita.

Todos se volteaban para darle el saludo inicial a un hombrecillo de 160 cm de alto y menos de 50 kilos de complexión pequeña y cabello azul igual que los ojos. Parecía más joven de lo que era, en realidad tenía unos 32 años de edad.

—Buenos días clase. Espero hayan tenido un excelente fin de semana. —la clase al completo le devolvió el saludo. Acto seguido se fijo en la estrella de la clase—, Issei, nuevamente me toca felicitarte por el irreal partido que tuvieron el día del sábado.

Issei le dedico una sonrisa más amplia.

—No hace falta que me felicite profesor Nagisa.

Carraspeando un poco el profesor Nagisa Shiota dio el inicio a la clase.


Final de las horas de clases

Cuando la campana sonó, todos los estudiantes comenzaron a salir, algunos iban directo a sus clubes mientras otros iban a la cafetería o paseaban por los pasillos del instituto.

El profesor Nagisa dejaba que sus alumnos salieran mientras recogía sus cosas en el portafolio.

— ¿No tienes actividades en algún club? —la pregunta del peliazul era dirigida al único estudiante que aun permanecía en el salón.

—Les he dado el día libre a los miembros del club de esgrima, y el club de futbol estará descansando durante esta semana.

—Ya veo. Se merecen un buen descanso luego del viaje que tuvieron para traer el trofeo a casa. Tú, también deberías descansar.

Nagisa guardo el último libro en su maletín.

—En descanso no es algo que yo necesite muy amenudeo. En su lugar siempre es recomendable estar en función de los cinco sentidos.

—Entiendo.

Nagisa saco su mano del portafolio y en ella empuñaba un cuchillo de combate de color verde. Fue muy rápido en hacer un corte dirigido a la garganta de Issei, y este aun más rápido en reaccionar para esquivarlo por una distancia mínima. Seguidamente Nagisa hizo otro corte de revés que Issei evita con un paso atrás.

Entonces el profesor soltaba el cuchillo y rápido como el sonido junto sus manos en un aplauso frente a la cara de Issei. Los ojos del estudiante se abren y el sonido que se genera al juntarse ambas palmas del profesor resulta en algo que se filtra por los oídos como una granada aturdidora que incapacita y aturde.

Issei iba hacia atrás de camino al suelo como un títere sin cuerdas. Pero en un movimiento que Nagisa no esperaba, el pelirrojo le sujeto las manos al profesor y este, a su vez, apoyo una pierna en el escritorio para no caer al suelo con su alumno. Fue entonces que la pierna izquierda de Issei salió disparada desde el suelo como una serpiente enroscada que se extiende en un rápido ataque.

Y Nagisa sintió protuberancia de la mordedura debajo de su barbilla. El profesor trago saliva, inquieto, mientras una gota de sudor escurría desde su frente. La sonrisa de Issei era espeluznante.


Dos latas de refresco salían de la máquina expendedora quince minutos después. Nagisa tomaba una y le daba la otra a Issei antes de sentarse a su lado en los escalones del patio.

—Para estas fechas incluso ha podido copiar y adaptar mi presencia de serpiente. Y, para mi humillación personar, con ella me has asesinado.

—Con esa vamos 13 a 0 mi favor en lo que va de año. —Se apunto Issei.

—Sate, sate.

Nagisa tomo un trago de su refresco mientras Issei aun no abría el suyo.

—Claro que el hecho de ser bueno para el asesinato no significa que tengas que dedicarte a ello. No desearía que ninguno de mis estudiantes tenga que matar a nadie. Mucho menos alguien tan prodigioso como tú.

- ¿Qué carrera crees que debería tomar entonces?

Nagisa se encogió de hombros.

—No es una pregunta a la que puede responder. —Tomo otro sorbo de su refresco dejándolo a mitad—. Pero, ¿sabes? Los jóvenes por lo general siguen los pasos de las personas a las que admiran. Yo, por ejemplo, admiraba a mi maestro y por eso tome el camino de la enseñanza. ¿Tu a quien admras?

Issei no tenía que pensar mucho en eso. La respuesta era simple.

(Insertar: "Que el viento me lleve" de Cumbia Ninja)

—El hecho es que no admiro a nadie tanto como para seguir sus pasos.

Nagisa aun le sonrió.

—En ese caso tu mismo crearas tu propio camino. Uno que te lleve al gran destino que te mereces.

Issei guiño un ojo mientras se ponía de pie.

—Le agradezco por todo lo que me ha enseñado en estos últimos tres años. Pero no le prometo que no hare uso de todo lo que me ha enseñado.

El pelirrojo se levanto y al verle la espalda, Nagisa vio al joven de 15 años que le pedía que le enseñara como asesinar. La sorpresa de aquel entonces solo fue opacada por el hecho de que el mismo acepto ser su maestro luego de algunas semanas de persistencia del joven. Era asombroso que ese niño lo hubiera reconocido como un asesino from la primera vez que lo vio.

Así comenzó una enseñanza fuera de lo común que los había llevado a desarrollar un juego de asesinos, que consiste en realizar una ejecución mutuos con armas farsas en cualquier momento, lugar y hora. El juego lo ganaba la persona que haya asesinado más veces a al otro para el final del año.

El primer año lo gano Nagisa, como era de esperarse. El resultado final fue de un 11 a 1. No obstante, Nagisa quedo impresionado por el rápido aprendizaje de su alumno, cosa que le valió ese único punto al pelirrojo.

El segundo año fue más reñido dejando como resultado final u para la victoria de Nagisa.

"Pero este año mi índice de éxito descendió a 0 mientras que el del es de un 100%, invicto en lo que va de año Esta aspirando a retirarse invicto en su último año de secundaria como prueba de que ya me ha superado."—pensó el maestro con un deje de tristeza y alegría.

Adentro la mano en el portafolio para empuñar el cuchillo.

—"Las armas ocultas son tu especialidad, debo tener cuidado con la navaja que guardas en tu zapato. Aun puede quitarte esa racha."

Issei se voltio para ver a su maestro lanzarse contra él empuñando un cuchillo. La sonrisa de Issei perturbo a Nagisa y fue entonces que el maestro vio la lata de refresco sin abrir en la mano del alumno.

"Diablos."

Con un dedo Issei abrió la lata y el gas agitado de adentro salió en un chorro de refresco directo a la cara del maestro. Acto seguido de ser segado cayó al suelo luego de perder el equilibrio y fallar al objetivo.

—Buen intento profe. Siga intentando y no se dé por vencido.

Nagisa se limpio el refresco de la cara mientras que Issei se retiraba caminando. Por alguna razón Issei le recordaba a otro pelirrojo amigo suyo.


Issei apoyaba su espalda en una de las esquinas, su sonrisa denotaba complacencia. A la vuelta escuchaba los estrictos regaños que la vicepresidenta Meiko dirigía a los de primero. Estos escuchaban muy obedientes a sabiendas que era mejor ser regañado que ser golpeado por la fusta que descansaba en la cintura de la estudiante que a su vez ostentaba el cargo de profesora.—"Su carácter no ha cambiado si bien ahora lleva una camisa con botones que están por reventar."

Por lo menos la chica lo había obedecido en ese ámbito.

Volviendo a los estudiantes de primer año. Todos permanecían cabizbajos ante los regaños de Meiko. Pero como siempre había alguien que no guardaba sus murmuraciones, y por consiguiente no contuvo su miedo cuando Meiko lo fulmino con la mirada al tiempo que levantaba su fusta.

No obstante. La mano de Meiko se detuvo al ser sujetada por la de Issei.

—Considero exagerado reprender con violencia a un estudiante menor.

- ¡Suéltame! —Escupió Meiko como si fuera veneno.

Nadie se oponía a las decisiones de Meiko sobre los castigos, menos aun cuando tenía todo el apoyo de la directora para ejecutarlas. Por eso que Issei interviniera por los de primer año era un acto muy llamativo y estúpido. Cosa que otros estudiantes de alrededor no pudieron evitar notar, y por la cual, todos se sintieron obligados a ver tal escena.

Junto a toda esa atención no deseada, dos féminas de también se incluyeron en eso.

- "Su carácter no ha cambiado si bien ahora lleva una camisa con botones que están por reventar".

Por lo menos la chica lo había obedecido en ese ámbito.

Volviendo a los estudiantes de primer año. Todos permanecían cabizbajos ante los regaños de Meiko. Pero como siempre había alguien que no guardaba sus murmuraciones, y por consiguiente no contuvo su miedo cuando Meiko lo fulmino con la mirada al tiempo que levantaba su fusta.

No obstante. La mano de Meiko se detuvo al ser sujetada por la de Issei.

—Considero exagerado reprender con violencia a un estudiante menor.

- ¡Suéltame! —Escupió Meiko como si fuera veneno.

Nadie se oponía a las decisiones de Meiko sobre los castigos, menos aun cuando tenía todo el apoyo de la directora para ejecutarlas. Por eso que Issei interviniera por los de primer año era un acto muy llamativo y estúpido. Cosa que otros estudiantes de alrededor no pudieron evitar notar, y por la cual, todos se sintieron obligados a ver tal escena.

Junto a toda esa atención no deseada, dos féminas de también se incluyeron en eso.

—Por el contrario joven Gray, no se trata de violencia. Meiko solo pone en práctica mi teoría favorita: creo firmemente que el dolor y la disciplina van de la mano. Por eso insto a los miembros del consejo estudiantil a hacer uso de este método cada que lo vean necesario.

Issei soltó a Meiko y poso su mirada en la figura de mayor autoridad de la academia.

- "La directora Najenda en persona. Es muy extraño que la directora haya aparecido así… aun más extraño es que la presidenta Mari Kurihara la este acompañando."

Se volteo para verlas de frente mientras repasaban las posibilidades en su mente sin encontrar la correcta.

—En este momento no lo veo necesario.

—Pero la maestra Shiraki sí. Tú como estudiante destacado no deberías contradecirla. A menos…, —se le afilo la mirada—, que quieras ser disciplinado también.

Solo basto una mirada de la presidenta para que Meiko batiera su fusta detrás de Issei. Pero este la detuvo por la muñeca sin voltearse a mirarla. No por presunción, sino como una advertencia. Ante esto la directora elevo el mentón.

—Levantar la mano a un maestro es un acto que se castiga duramente joven Gray. Y Meiko lo es.

Issei no se volteo para contestarle a Mari.

- ¿Y agredir a alguien que se encuentra de espaldas no lo es? —Soltó la muñeca de Meiko.

—Nada de agredir. Disciplinar en solitario.

Issei las miro con los ojos entrecerrados.

[Te has ganado la enemistad de un matriarcado, compañero] - comento Ddraig.

- "Oh, ¿tú crees?" - Pensó con ironía—. "De todas maneras no tengo tiempo para un castigo. O, pensando un poco… puede que eso sea lo mejor."

Sin haberlo querido la escena había ganado un creciente público en los que casualmente se encontraban Saeko Y Vali.

Issei sonrió con arrogancia.

—Bien. Entonces ¿Qué será? —Pregunto insolente—, ¿una suspensión? ¿Servicio comunitario? ¿O escribir diez mil veces 'no debo levantar la mano a mis maestros.'?

La sorna en sus palabras había provocado que brotara una vena en la frente de Meiko y un tic en la ceja de Mari. No obstante, Najenda sonrió.

—Nada como eso. —Issei alzo una ceja con una expectativa que antes no tenía—. En tu caso un castigo más disciplinario sería lo mejor.

Najenda miro a todos los chismosos que hacían de espectadores, y bajo su mirada varios quisieron ocultarse.

- ¿Alguno de los presentes está interesado en enseñarle modales al señor Gray?

Las palabras de Najenda fueron seguidas por una continua y breve ola de murmuraciones.

- "Así que de esto se trataba todo. Quieren forzarme a pelear contra alguien" - Miro a la más tetona -. "Meiko, ¿tienes algo que ver con esto?"

* ¿Contra él? Imposible.

* Que ridiculez

* Nadie esta tan loco

Pero el orden de las murmuraciones hizo que Issei sonriera. Estaba claro que nadie se ofrecería. Najenda especulaba respecto a las murmuraciones.

- "Si ninguno se ofrece es porque nadie cree que puede ganar… esperaba que nadie se ofrecería, pero sus reacciones que nadie se ofrecería sin importar que les ofrezca algo. No importa, no es como si esto cambie algo."

Najenda bajo un poco el mentón.

- " Porque asiente " —Issei, suspicaz.

Una mano se alzo desde atrás.

—Yo me ofrezco.

Los expectantes abrieron paso para que Shogo Kitsukawa avanzara hasta el frente. El número 80 del equipo de futbol americano, también conocido como Berserker.

Shogo reventó la goma de mascar.

Tanto el rubio como el pelirrojo se miraron a las caras compartiendo una misma cara de póker.

- "Espero me des una buena pelea 21" - pensó el 80.


Issei se encontró en los vestuarios junto al gimnasio. Vali que lo acompañaba le apretaba los guantes sin dedos.

—Ya, dime para que fue todo esto.

La pregunta del pelirrojo hizo que su hermano lo mirada.

- ¿Porque piensas que tengo algo que ver? —Cuestiono Vali.

—Es obvio. Estabas presente o no levantaste la mano. Eso no es propio de ti.

El peli-plata se echo a reír.

—Tan perspicaz como de costumbre. No podía esperar menos. Considéralo como una venganza por dos partes.

Issei arqueo una ceja.

- ¿Dos partes?

—Primero por parte de Meiko. No creo que te perdone las humillaciones que le hayas hecho anoche.

—Me lo imaginaba.

—Y segundo por mi parte.

- ¿Y eso por qué?

—Digamos que anoche Shogo yo apostamos a que ganarías la pelea.

—Eran ustedes los que estaban viendo.

-Si. Pero eso ya lo sabías. En fin. Shogo aposto a que ganarías en dos minutos, yo aposte a que ganarías en uno. Tu no la acabaste rápido, y por eso me hiciste perder una apuesta… ahora me ayudaras a pagarla.

Entonces un estudiante entro para avisarles que ya tenía que salir.

—Ya voy. —El estudiante asintió y salió.

Vali continúo.

—Esta mañana me citaron a la oficina de la directora. Esas tres ya tenían planeado todo esto. A mi querían pedirme que peleara contra ti. Y acepte. O lo hubiera hecho de no haber tenido que arreglar una pelea entre tú y Shogo como parte de la apuesta. De ahí, solo tuve que ofrecerlo como el mejor candidato.

—Ya veo. Esas tres creen que su truco les saldrá bien.

—Ahora vamos.

- "Meiko no se hizo esperar para querer cobrármelas. Entiendo las intenciones de Mari para ayudarla. Pero no comprendo que gana la directora Najenda con esto."

Issei pensaba en todo esto mientras caminaba al pentágono donde ya se encontró Shogo vistiendo un short negro y guantes rojos como los de Issei.

Cabe resaltar que en la academia LeRosey los problemas se pueden resolver con los puños siempre que ambas partes así lo acuerden. Esta práctica forma el carácter y la humildad. También sirve para disipar el estrés, ira u odio que algunos estudiantes tengan. Aunque en ese momento sería usado como forma de castigar a un estudiante.

Mientras Issei caminaba al pentágono Najenda posaba sus ojos en Shogo mientras lo analizaba.

- "Shogo Kitsukawa no es solo el defensa más fuerte y resistente del equipo de fútbol. Antes de llegar a esta academia se le conocía por el apodo de pandillero invencible. Claro que no era más que un estudiante peleonero que nunca aprendió ningún arte marcial. Sin embargo nunca perdió una pelea. Ni siquiera cuando peleaba contra otros que eran promesas de las artes marciales. "

- "En otras palabras…" - siguió Meiko como si se tratara de la misma mente.

- "Se trata de un peleador prodigio de nacimiento." - termino Mari con la line de pensamientos.

Apenas se había dado a saber de esto hace unas pocas horas y aun así el estaba lleno de estudiantes y maestros.

—Vaya espectáculo se ha hecho todo esto. En otras ocasiones les hubiera cobrado la entrada.

Saeko veía a su nuevo amo desde las gradas preguntándose como estarían sus heridas.

—No pareces preocupado. Oferta Shogo tronándose el cuello.

- ¿Debería estarlo?

—Solo espero que no me aburras.

Meiko en papel de arbitra dio inicio a lo que sería el primero de cinco rondas de tres minutos en los que solo se podía ganar por sumisión o por KO

Shogo cruzo los brazos sobre el pecho. No era ninguna postura sino una muestra de excesiva confianza.

- ¿No usaras los brazos?

—No si no lo veo necesario.

—Ya veo. —Imito su poso—. Entonces yo tampoco.

Shogo rio con ganas.

—Vaya que estás loco. Muy bien, si quieres morir, aquí voy.

Una patada con la planta del pie al hígado de Issei. Este giro rápido sobre su pierna derecha evitando el golpe y mientras progresaba el giro elevaba la pierna izquierda que termino por ir en forma de patada a la altura de la cabeza de Shogo. Shogo la esquivo encorvando la cabeza y el cuerpo hacia atrás. Pero antes de juntarse ambos pies de Issei en el suelo, este uso el derecho para saltar y darle un ligera patada en el pecho, que más que hacer daño hizo apoyo para que Issei girada otro 180º grados y le conectara una patada lateral en la frente Shogo que termino por derribarlo.

El fornido rubio cayó de espaldas mientras que Issei quedo dándole la suya. Por otro lado la audiencia estaba asombrada de ver caer al rubio en los primeros cinco segundos de iniciada la pelea.

No obstante, Shogo rio desde el suelo un segundo antes de levantarse con un solo impulso de sus brazos como si fuera un ninja. La cara oscura y los ojos brillantes de éxtasis lo hacían ver tenebroso.

Cuando Issei se dio la vuelta Shogo presiono su dedo índice contra su frente. Inmediatamente Issei se lo quito de un manotazo.

—Ese será mi blanco. ¡Sera ahí donde te golpeare!

El rubio ya tenía un rasguño en la mejilla y sangre en la frente. Pero eso solo le agrandaba la sonrisa.

- "Lo sabía. Sabía que sería divertido pelear contra ti."

Issei se limpio la sangre de Shogo de su frente antes de sonreírle.

—Quiero verte hacerlo.

Y ambos estiraron sus brazos.

—Muéstrame más diversión.

Shogo salto con tres patadas que Issei rechazo con las manos mientras retrocedía dos pasos.

Shogo siguió con un puñetazo, Issei lo esquivo y lo sujeto de la muñeca para atraerlo y golpearlo con el codo. Shogo lo atrapo con la mano antes de que lo golpeara y entonces conecto una patada detrás de la rodilla y una a la espalda antes de contraer la pierna y darle otra a las costillas que mando a Issei a revotar con las rejas de vuelta a Shogo que le lanzo otro puñetazo.

Issei lo evito ladeando la cabeza y fue por debajo de ese brazo para conectar un golpe con la palma en el mentón de Shogo. Su otra mano en el codo de la primera le dio el impulso suficiente para levantar a Shogo del suelo. Entonces lo sujeto de la cara antes de estrellarlo de cabeza contra el suelo.

Logrando así la segunda caída del rubio.

Issei se aparto rápido antes de que las patadas que el rubio hizo para levantarse le dieran.

Nuevamente la cara de Shogo era oscura.

—Ese golpe si me dolió. Casi sentí como me desnucabas. ¡Dame más diversión!

Shogo volvió al ataque. Issei evito la doble patada giratoria y luego cruzo los brazos para protegerse de tres golpes de puño que lo hicieron retroceder hasta la reja. Giro en ella como si girara sobre el suelo para evitar el pie del rubio.

Entonces conecto dos Jab y un gancho a la cara de Shogo que giro por el último golpe.

Pero lejos de caer, Shogo conecto una buena patada a la mandíbula de Issei que lo hizo girar. Entonces lo patio en la columna y lo sujeto de las manos con el pie aun en la columna. Iba a romperle la columna, por lo que Meiko iba a intervenir.

De no ser porque Issei fue más rápido y puso un pie de apoyo en la reja que le sirvió para darle un rodillazo a la cabeza con el otro causando que le pie que Shogo tenía en su espalda resbalara al suelo permitir que Issei terminara de caminar por la reja y girara sobre Shogo al tiempo que lo abrazaba del tronco y quedaba de cabeza un segundo antes de revertir las posiciones al terminar el giro.

Efectuando una perfecta tumba rompe cuellos.

Issei se levanto dejándolo tendido en el suelo. Meiko iba a dar por finalizada la pelea pero el cuerpo de Shogo se levanto como poseído entre leves espasmos.

- "Es increíble que ambos pueden llevar a cabo un combate de tal categoría. Issei ha mostrado un conocimiento de varios tipos como boxeo, kun-fu y carate además de conocer varios movimientos de lucha y tener una agilidad asombrosa tanto de pensamiento como de cuerpo para poder reaccionar a los ataques de Shogo. Por su parte este no parece sentirse adolorido a pesar del duro castigo que Issei le ha dado. Ambos son asombrosos. "

—Ahora es mi turno.

el rubio corrió contra Issei y antes de alcanzarlo se detuvo, le dio la espalda y salto dando una mortal que le sirvió para darle una patada tipo chilena en la frente de Issei. Este retrocedió unos pasos y Shogo se impulso en el suelo con los brazos para saltar hacia Issei y darle con el talón en el abdomen y seguidamente darle una patada lateral alta a la mejilla que lo dejo de espaldas.

Issei se recupero al darse la vuelta con un revés que paso de largo sin darle a nadie.

No vio a Shogo. Pero el tacto en sus hombros lo hicieron ver hacia arriba y entonces vio a un sonriente Shogo equilibrado perfectamente asía arriba en las manos que tenía sobre sus hombros.

—Toma.

Las piernas de Shogo bajaron como un péndulo y lo siguiente que Issei sintió fue el fuerte golpe que dio de lleno en su cara, la reja en su nuca y la lona en su espalda.

—Hm, eso es todo lo que puedes darme. Decepcionante.

Issei se levanto con una sonrisa autentica que reventaba a la audiencia de emoción. Se limpio la sangre en los labios

— ¿Qué es lo que balbuceas? Yo aun no he empezado.

Mari y Meiko estaban asombradas, por decir lo menos, de lo rápido que Issei se había levantado luego de recibir un castigo tan brutal.

"¿Qué clase de pelea es esta? ¿Por qué ni Meiko ni la directora hacen nada para detenerla?"—eran los pensamientos de una preocupada Mari.

En ese preciso momento la campana daba anuncio del final del primer round.


Un minuto después ambos estudiantes estaban listos para seguir. Y solo falto que sonara la campana para que se lanzaran el uno contra el otro. Shogo se adelanto con una patada giratoria triple que no tuvo resultado pues Issei las evadió todas mientras rodeaba a Shogo. Al evitar la tercera Issei ejecuto una barrida a los pies de Shogo, derribándolo. Pero el habilidoso rubio cayó sobre sus hombros para darle una patada a la boca de Issei.

El pelirrojo se levanto después de recibirla y al hacerlo viola oscura cara del rubio demasiado cerca. El rodillazo en su pecho lo hizo retroceder y la siguiente fue a la cara causando que se pegara contra la reja. Por último, Shogo salto y junto los pies en el aire para darle una doble patada al pecho de Issei. La transferencia de fuerza hizo que Shogo diera una mortal para caer de pie y la reja detrás de Issei fue como si fuera a ceder junto al pelirrojo. Gracias a que no lo hizo, el pelirrojo se pudo mantener en pie.

Issei inhalo dejando que la sombra de sus ojos se disipara y una sonrisa paso por su boca.

—Ahora me toca a mí.

Corrió contra Shogo con los puños contraídos en el pecho. Shogo levanto el pie para detenerlo, pero Issei se la detuvo para luego sujetarlo y jalarlo y tomarle la pierna por detrás de la rodilla y el muslo, solo hizo falta barrer el otro pie de Shogo para derribarlo y que Issei quedara sobre él.

Inmediatamente Issei le dio cuatro golpes a las costillas y dos a la cara antes de que el rubio se la tapara. Issei siguió por darle cinco golpes más a las abdominales antes de que Shogo lo sujetara de la cabeza y chocaran sus frentes en un cabezazo mutuo con los dientes apretados y sonrisas colmilludas.

Issei apoyo las manos en el suelo y poco ha poco hecho la cabeza atrás. Shogo iba a adelantar el siguiente cabezazo cuando la rodilla de Issei se hundió en su estomago sacándole el aire por la boca. No se había recuperado cuando la frente de Issei se hundió en su cara rompiéndole la nariz.

— ¡Ah, infeliz desgraciado!

Issei preparaba la rodilla cuando Shogo se lo aparto de una patada a las costillas. Shogo recién se había levantado cuando Issei lo derribo con una lanza al estomago. Luego Shogo sintió dos golpes en su costado. Sujeto a Issei del cuello y lo hizo girar para invertir las posiciones y darle seguidos derechazos a los antebrazos que le cubrieron la cara. Al octavo derechazo Issei se aparto a un lado dejando que le diera a la lona, entonces sujeto a Shogo por la nuca y lo clavo de frente al suelo. Entonces le rodeo el cuello con el mismo brazo que lo había sujetado de la nuca y terminaron por rodar en la lona deteniéndose con un Issei en la espalda de Shogo y con un brazo alrededor del cuello y las piernas alrededor del rubio.

El mataleón causo que la sangre brotara a la cara de Shogo mientras el aire se le hacía imposible de conseguir.

"Mierda… no esperaba una llave. Maldito."

Shogo se sacudía como una bestia a la cual amarraban. Intento darle con el codo en las costillas, pero no lo lograba y cada movimiento que hacía era como si afianzara el estrangulamiento que apretaba con mayor fuerza a cada segundo.

—"¿Q-Que diablos? Es igual al apretón de una serpiente… no… ya no puedo… respirar."

Pero el aire fue el menor de sus problemas. La presión de la llave había cortado el flujo de sangre por la yugular, razón por la que Shogo perdió la conciencia en los siguientes segundos.

Issei no lo soltó pues a pesar de que había perdido la conciencia no había dejado de batirse como un animal durante los siguientes segundos.

"Ya perdió la conciencia. Pero sigue luchando. Vaya Berserker más problemático."

Al momento que toda fuerza abandono el cuerpo de Shogo Issei lo soltó y se puso de pie ante un público expectante.

—Se acabo. —aclaro Issei despertando a una aturdida Meiko.

La campana sonó dando el final de la pelea.

—En ganador del combate por K.O es Issei Grey.

Issei sonrió contento lo que provoca algunos rubores en el público.

Había ganado, era el rey de la academia…

… y nadie le discutiría eso.


Oficina de la Directora

—Parece que no todo salió como lo habían planeado. —dijo Vali cruzado de brazos.

El peli-plata se encontraba reunido con la directora, la presidenta y la vice-presidenta. Esta última, le frunció en seño molesta.

—Tal vez todo hubiera resultado diferente de haber sido tu el que lo enfrentara.

Vali la ignoro. Najenda le respondió el joven sin hacer caso de las palabras de Meiko.

—Por el contrario joven Cypher. Las cosas salido mejores.

Vali arqueo una ceja. Y no fue el único que se extraño por las palabras de la directora.

—Ya pueden retirarse los estudiantes. —se adelanto Najenda antes que le siguieran preguntando algo más.

—Con su permiso. —dijo Vali antes de retirarse.

Mari le asintió a Meiko antes de seguir al peli-plata.

Al estar solas. La profesora Meiko hizo una reverencia a Najenda.

—Le pido disculpas, directora. No debí pedirle este favor y mucho menos caer en el reto de un estudiante. Soy una decepción como maestra sustituta. Ruego me disculpe.

Najenda la miro de forma despreocupada mientras Meiko sudaba.

—Levante la cabeza Sta. Meiko. Si bien tiene una posición de maestra, también es una estudiante más de la academia. En el incidente de anoche con el joven Grey usted estaba en su rol de estudiante. Y en cuanto al enfrentamiento actual: todo está dentro de las normas de LeRosey. Bueno, todo menos el publico. Pero eso es un detalle menor irrelevante.

—Pero… por mi dos estudiantes…

—Dos estuantes demostraron de lo que son capaces y pusieron los estándares de la academia por lo alto. No se preocupe. Toda la responsabilidad es mía. Además, yo tenía curiosidad por conocer los límites del señor Grey.

— ¿Los conoció?

Najenda encendió un cigarrillo y dio una calada.

—Lo dudo mucho. Ese muchacho es simplemente superior a Shogo y a ti. Estimo que no tendría muchos problemas en contra de los dos. Ha, increíble que sea humano.

Soltó el humo por la nariz.

Meiko apretó los dientes frustrada. Tendría que apañárselas el viernes. Luego recordó un detalle importante.

—Eto… Directora… no está permitido fumar en la academia.

Najenda tuvo un tic en la ceja.

—Puedes retirarte.


— ¿Crees que el resultado hubiera cambiado de haber sido tu el oponente de Issei?—la pregunta era dirigida a Vali por parte de Mari.

Este lo pensó un momento antes de dar una respuesta.

—Sería difícil de decirlo.

—Entiendo.

— ¿Sabes a lo que se refería la directora?

—Lo desconozco.

El pasillo terminaba en una división en la que ambos estudiantes se despidieron.

Más adelante Vali se encontró con el propio Issei que iba de camino a la salida.

— ¿Vas a alguna parte?

—Quede en pasar el día de mañana con Akame.

—Tener tantas parejas solo te complicara la vida. —le sonrió sorprendido—. Aun siento el aroma de Penemue viniendo de ti.

Un leve sonrojo adorno las mejillas de Issei.

—En todo caso, —siguió Vali—; debes sacar algo de tiempo para visitar al equipo. Todos me preguntan cuándo te les unirás. Están ansiosos por verte.

—Dirás por joderme.

—También. Sobretodo Erza.

— ¿Acepto unírsenos?

—Solo si la vences. Esa es su condición.

Issei suspiro con cansancio.

—Aun sigue con eso. Veré que puedo hacer, aunque parece que todos me ven como una diana.

—Es el precio de ser poderoso.

— ¿Iras a ver a Shogo?

Vali asintió.

—Le das mis saludos.

—Escupirá en ellos.

—Cuando quiera puede tener su revancha.

—Y nosotros. ¿Cuándo tendremos nuestra revancha?

Issei sonrió retador.

—Ahora todos quieren pelear contra mí.

—Cosas de ser un Dragón celestial

—Por desgracia.


Enfermería

Shogo despertó de un salto y lo primero que vio fue a Vali.

— ¿Q-Q…Que? ¿Dónde estoy, donde está Issei?

Se levanto de la camilla dándose cuenta de las vendas en su cuello y otras partes de su cuerpo. Se tomo el estomago con fuerza y sin aliento.

— ¿Q-Que es esto… que siento en mis entrañas?

—Se llama derrota, y es un sentimiento asqueroso. Tú perdiste. Issei te gano.

Shogo abrió la boca, incrédulo. Luego frunció en seño arrancándose las vendas.

—Perder es algo que ¡nunca aceptare!

Las marcas del estrangulamiento en su cuello eran sorprendentes. A pesar de ello iba dispuesto a salir de allí y encontrarse nuevamente con Issei.

—Issei te manda sus saludos.

Shogo se volteo a verlo enojado.

— ¿Dónde está?

—Se fue hace un buen rato. Es mejor que lo olvides. No puedes derrotarlo. Ni a él, ni a mí.

El puño de Shogo se cubrió de un aura roja oscura y voló hasta la cara de Vali.

{Divide}

Pero el aura se redujo a la mitad y el puño se detuvo en la palma de Vali.

{Sabes a quien atacas Berserker?}— La voz de Albión salió imponente desde las alas de luz en la espalda de Vali.

Vali sonrió.

—Vayamos a otro lugar amigo mío.


Ciudad de Ámsterdam

Un círculo mágico se trazaba en la sala de un apartamento mientras que dos chicas lo veían anhelantes. Al terminar su trazado el círculo brillo de manera más intensa y al opacarse Issei había aparecido con una mochila y un estuche de violín en mano.

— ¡Hola!

Inmediatamente los brazos de Leone lo rodearon desde atrás y tuvo que soltar sus cosas para atrapar las piernas de la rubia que se había lanzado sobre él.

(Lo que yo daría porque me recibieran así alguna vez)

—Te extrañe. —le dijo Leone.

Ella le sujeto las mejillas y lo al girarle el cuello lo beso en la boca en forma de media luna. Todo bajo los ojos de Akame.

"Supongo que eso es normal en las parejas."—Opino la morena.

—Me encanta que seas tan lindo. —dijo la rubia al cortar el beso, y seguidamente morderle en cuello.

Akame no se quedo de brazos cruzados y movida por las ganas (o tal vez los celos) dio un paso al frente, sujeto al pelirrojo por las mejillas y lo beso de manera profunda con cariño y afecto genuinos que lo derretían. Issei cerró los ojos y se dejo llevar. Leone no se quedo quieta y le quito la chaqueta del hombro para besarlo en el cuello.

Issei sintió como Leone le jalo la chaqueta hasta los codos, reteniéndole los brazos. La corbata le fue desanudada y quitada por Akame.

La morena libero sus labios y le abrió la camisa para comenzar a besarlo por el cuerpo.

Ambas chicas detuvieron sus actos cuando el estomago de Issei interrumpió todo con un gruñido de hambre. Cosa que lo avergonzó.

Akame le sonrió enternecida.

—Creo que podemos comer. Yo también tengo hambre. —dijo la morena con una pequeña sonrisa mientras su estomago se unía a las demandas de alimento.

Leone gruño.

—Bien. Comamos algo. —y le susurro al oído de Issei—. No te salvaras siempre.

Issei rio de buena gana.

—No saben lo mucho que las quiero. De veras.


Fin capitulo.

Vaya que ha pasado demasiado tiempo desde mi última actualización. Lo siento por eso.

Sigo sin tener computadora propia y hace es muy difícil escribir de forma continua. Además de que gran parte del año tome un trabajo de tiempo completo que me estaba consumiendo.

Este año me han pasado muchas cosas buenas y muchas cosas malas. La peor de ellas fue este 15 de septiembre. Mi novia me dejo, la única persona a la que he amado y con la cual había imaginado mi vida entera, me termino luego de casi dos años de relación que parecieron no valer nada.

No la culpo. Me culpo a mí porque todo lo que nos pasa es por responsabilidad nuestra y de nadie más. Pero estoy devastado porque ella era el único hilo que me ataba a esta vida. Ahora vuelvo a estar tan ansioso de morir como cuando estaba en tercer año y comencé a escribir. Eso me salvo entonces.

Ahora lo único que me está manteniendo medio cuerdo son mis historias inconclusas y a las cuales aun les falta mucho.

Nunca quise enamorarme por miedo de que alguien se aprovechara de eso para herirme. No creí que fuera posible que yo pudiera enamorarme.

No quiero deprimirlos más. Nos vemos… y si pasa un año entero sin saberse nada de mí. Es porque me suicide.

No le presten atención. A lo mejor no me animo de hacerlo mientras tenga inconclusas estas historias. Después de todo... creo que soy masoquista para seguir viviendo en tanto dolor.

Como un comentario al azar: estoy pensando en pedir ayuda financiare a quienes crean que pueden ayudarme. Es solo para ver si compro mi propia computadora y hace poder escribir más seguido.

Chao.

P.D: ninguno acepto a las preguntas. Luego veré que hacemos para solucionar esto.

P.D. 2: En el próximo capitulo se viene la reunión de Issei con el grupo de Vali.