—¡Maldita sea!

¡Braaaaam!

Su escritorio salió volando, destruyéndose por el impacto, muy pocas veces el calmado satán carmesí había estado tan furioso. Gruño adolorido sosteniéndose el muñón de su brazo, a pesar del sello, gotas de sangre caían al suelo.

En todas las simulaciones, jamás considero la intromisión humana o el hecho de el castaño hubiera sobrevivido a su combate en Alaska. Toda era una completa porquería, ¡incluso perdieron a Vali! Pero esto eran problemas menores comparado con lo que pasaría si Rias y los demás revelaban que había construido una caja madre.

Ya no le importaba regresar a su hermana al inframundo, ahora buscaría una forma de callarlos. De momento estaba a salvo, nadie podía entrar ni salir del inframundo.

—¿Que te paso?, parece que alguien te hubiera golpeado en las bolas…

El pelirrojo volteo sorprendido, alguien estaba en su despacho y él no lo había notado. Frunció el ceño cuando reconoció al infiltrado.

—Azazel.

Si, el antiguo líder de los caídos estaba ahí, sentado de piernas cruzadas y apoyando su mejilla en una de sus manos, una pequeña lámpara iluminaba su lugar. Se levanto y camino unos cuantos metros frente al pelirrojo y se miraron el uno al otro por unos segundos, hasta que el ex cadre bufo molesto.

—¿En qué demonios estabas pensando? —preguntaba serio y cruzándose de brazos— ¿irte al mundo humano de esa manera?, tienes suerte de que ninguna de esas bestias te hubiera visto …

—No estoy de humor como para soportarte —mencionaba irritado el pelirrojo, sentándose— ¿Qué quieres?

—Solo pasaba por aquí. Tu esposa…—Sirzechs lo observo con mala cara, cosa que no le importo, pero le dio a entender su punto— perdón, ex esposa, me informo que no estabas, así que decidí esperarte.

—¿Acaso solo has venido a joderme? —preguntaba irritado por las palabras del caído.

—Admito que era mi plan secundario —decía divertido, mirando el brazo faltante del pelirrojo— pero en realidad quería evitar que cometas alguna tontería. Llegue algo tarde por lo que veo.

Sirzechs afilo la mirada por ese comentario, pues sabía que se refería a su falta de brazo. Lo trataba de sacar de sus casillas y lo estaba logrando….

—No necesito que vengas a sermonearme —respondió molesto por la forma en que se burlaba— yo gobierno a los demonios…

—Una parte de ellos —le recordaba que no era el único Maou, además que también, los caídos vivían ahí— no eres el único rey.

—¡Da igual! —exclamo irritado por la presencia del cadre— no es nada que tengas que preocuparte.

—¿En serio? —preguntaba incrédulo— entonces "no necesitas una mano" ¿verdad?

Sirzechs no se aguantó más esas burlas hacia el y encaro al ángel caído, que no dejaba de sonreír. Expulsaba su aura demoniaca junto al poder de la destrucción, cualquiera que viera esto, estaría aterrado. Pero no alguien como Azazel.

Sonreía y segundos después, también empezó a expulsar su poder, el cual era tan grande como el suyo. No por nada alguna vez fue líder de Grigori.

El choque de ambos poderes, se sintió en todo el inframundo. Sus habitantes estaban aterrados por no saber el origen de este terremoto, excepto por quienes estaban en el castillo de los reyes demonio. Quienes resistan aquella aura liberada por la furia de su líder, sin saber que lo había provocado.

—Ojalá y se maten entre ellos —decía cierta Maou de ojos violeta, que no parecía inmutarse como el resto de sus colegas. Su poder también era de consideración.

Como deseaba ver sufrir a Sirzechs y a quienes lo apoyaron para la creación de esas infames cajas madre, asi como conspirar para intentar asesinar al hombre que amaba. No tenía nada en contra del caído, pero poco le importaba lo que le pasara a su vida.

La colisión de ambas fuerzas era increíble, pero el castillo no soportaría tanta presión, calmándose al ver algunas grietas en el castillo.

—Lárgate de mi oficina, no necesito más dolores de cabeza —exigía molesto con una mirada amenazante, cosa que le daba gracia. Eso lo enfurecía— ¡que te largues maldita sea!

—¡Bien!, como digas —suspiro con molestia dándose la vuelta— espero que esto te sirva de lección…idiota

El caído salió por aquellas puertas de madera, dejando furioso al pelirrojo y también topándose con el sequito que Sirzechs llevo al mundo humano, llevándose una enorme sorpresa al ver que cierto peliblanco hacía falta entre ellos. Aunque no era que le interesara mucho que digamos.

—Quiero preguntar, pero no tengo tiempo para investigar esta incursión al mundo humano —decía al ver como el rubio del clan Sitri tampoco tenía brazo—

Decía al ver el mal estado de ellos, en especial del rubio al verlo también con rastros de heridas psicológicas. Asi como la ausencia del Hakouryuku.

—Issei-senpai esta con vida —musito la neko peliblanca— sobrevivió al mundo humano.

—Jajaja ¿en serio eso les sorprende? —pregunto sin inmutarse— ese chico es demasiado terco para morir, si pudo volver a la vida después de sucumbir ante el veneno de Samael, esto no es nada. Van a necesitar un maldito meteorito o tres de esas cosas para matarlo.

Al decir esas palabras, se alejó lentamente, tomando un cigarro de su saco junto a un encendedor, cuando salió de aquel edificio, exhalo el humo con calma.

—A veces los humanos pueden crear maravillas —su rostro cambio a uno serio. En eso, un círculo mágico de comunicación se activó en su oído derecho— ¿diga?

—"¿Ya confirmaste tus dudas?"—pregunto al otro lado de la línea.

—Si, ese idiota lo hizo —respondía caminando mientras observaba unas runas que uso para robar información de la oficina del pelirrojo— una caja madre...

—"Mocoso imbécil"—respondía estresado quien estaba al otro lado de la línea—"Sirzechs no es de los que dan un paso en falso, alguien le ayudo a crearla, necesito que encuentres a ese alguien"

—¿Para que necesitamos al peón si podemos acabar con el rey?

—"Quien sea que le ayudo, sabia el enorme riesgo que corría, seguramente tiene algo preparado en caso de que las cosas se salgan de control… es importante que lo encuentres y lo presiones hasta que decida traicionar a Sirzechs"

—Es un buen plan… ¿cuál es el siguiente paso?

Debemos esperar….

—¿Esperar?

—"Cuando un animal se siente acorralado, se vuelve más agresivo" —el cadre asintió ante aquella afirmación— "en cuanto tengamos todo, Sirzechs no sabrá que lo golpeo…así que envíame los planos que robaste"

—Oye, eso sonó feo —respondía divertido el cadre— yo lo llamaría, tomarlo prestado.

—"Llámalo como quiera, solo envíame la maldita información" —aclaraba y Azazel reía en voz baja—

—Sigo preguntándome porque tanto interés por esto, según tengo entendido, solo los demonios pueden usarlas —cuestionaba mientras sacaba la runa y esta brillaba de color celeste.

—"Azazel, debes saber que las cajas madre no solo sirven para controlar la voluntad de seres tan poderosos como los cuatro reyes demonios" —aclaraba con un tono de voz suave— "usándolas correctamente…pueden atravesar dimensiones con facilidad".

-(0)-

En el mundo humano, las cosas estaban algo tensas en la base militar. Ninguno de los soldados podía dar crédito a lo que vieron, debido a que estaban bajo juramento, nada de lo que paso podría filtrarse.

En el quirófano de la base, Rias y un cirujano traumatólogo intentaban desesperadamente de salvar al rubio, quien tenía hemorragias en el abdomen.

—Maldición…—decía el cirujano tratando de controlar la hemorragia— la sangre no está coagulando…. ¡gasas y pinzas!

Ambos trataban de buscar el origen de la hemorragia sin éxito aparente, la desesperación podía sentirse en el ambiente, hasta que el rubio tuvo una idea.

—¡Betadine y unas tijeras! Voy a hacer un bypass venovenoso, con esto tendrá una oportunidad…

—¿Un…qué? —pregunto incrédula— pero eso…

—Ya lo eh hecho en combate y ha resultado, sera mejor que confíes en mi…de eso dependerá que tu amigo sobreviva

Todos en el quirófano veían a ambos doctores trabajar con sincronía.

—Coloquen más sangre y plaquetas…

—Hay daño en la vena cava inferior retro hepática.

Dos enfermeras llegaron con todo para el procedimiento. Ambos cirujanos comenzaron a conectar las mangueras al cuerpo del rubio vertiendo el líquido necesario para que la sangre circulara, el momento clave fue cuando las mangueras fueron conectadas a una máquina.

—¿Lista? —la pelirroja asintió— tres…dos…uno…

Retiraron las pinzas y para suerte de ambos, el flujo era constante.

—Buen trabajo Dra. Gremory….

—Si…prolene 3-0….

7 horas en la cirugía de Kiba, el daño fue reparado y solo esperaban que su cuerpo reaccionara de forma positiva.

El castaño ya se había recuperado de lo que paso, la pelirroja ya había salido de cirugía y tenía a un ejército de enfermeras revisando a su caballero, caminaba tarareando una suave melodía, entrando a la habitación de su prometido, encontrando una escena un tanto…peculiar.

Su hombre siendo asediado por cierta rubia, que estaba besándose de forma apasionada con el castaño, su ropa estaba desarreglada, dándole indicios de lo que estuvo a punto de pasar.

—¿En serio? —pregunto algo molesta mirando a la rubia— él se va durante 5 años y lo primero que haces es saltarle encima.

—5 años de abstinencia, era obvio que necesita desahogarse un poco.

La pelirroja reía de forma suave, con una sonrisa altanera pasando su mano lentamente por su cuello.

—Creo…que ya no será necesario que te involucres así pettako —decía bajando de forma sexy un lado de su camisa, mostrando una cicatriz en aquella zona— él ya estuvo con una verdadera mujer.

La kitsune se encontraba en shock por lo que vio, era la misma cicatriz que su amiga Kimiko tenía después de que ella y Desmond intimaron.

—Tu…—musito levemente, dejando escapar un poco de su poder—¡eres una…!

—Ahora está más que claro quién es la mujer número 1 de Ise.

Las palabras de la pelirroja caían en oídos sordos, el aura que la princesa crecía mirando al aterrado castaño.

—(Al menos no moriré virgen)—decía mentalmente satisfecho el castaño.

[Eso podría considerarse un logro viniendo de alguien como tu].

Gracias Ddraig —agradeció el castaño— oye… ¿cómo que "alguien como yo"?

Pero antes de recibir respuesta, sintió como el cuello de su camisa fue agarrado con fuerza. Se aterro cuando vio los ojos de una furiosa Kyūbi joven.

—¡¿Cómo te atreves a hacerlo con ella?! —exclamo agitándolo con fuerza y con pequeñas lagrimas saliendo de sus ojos— ¡se suponía que yo sería tu primera vez!

—M-Me estoy mareando —decía el castaño por aquella acción.

Luego de aquel momento de tensión entre los tres, la pelirroja le dijo que ya tendría su momento, la rubia inflo las mejillas y se fue, no sin antes advertirle al castaño que se preparara, porque no era fácil complacer a una Yōkai que era considerada una deidad de la fertilidad.

—Pervertida —musito la pelirroja, enfocándose en su dragón— ¿cómo te sientes?

—Me duele un poco el cuerpo, pero estoy bien —el castaño se quejó levemente—

—¿Lo dices porque es verdad? o para que no me preocupe

—Creo que ambas —respondió abrazándola— ¿cómo esta?

—Pudimos arreglar la mayoría de cosas, pero tiene que volver a quirófano para reparaciones finales…después tenemos que esperar a ver cómo reacciona.

La pelirroja se sentó junto al piloto y tomo su mano, disfrutando nuevamente su compañía.

—Esa cosa…era una caja madre…yo no podía controlarme.

—Lo sé —musito abrazándola— deja de culparte por eso.

—Fue un tonto al dejarla aquí —recordó como la Yōkai se llevó aquel objeto que podía doblegar la voluntad de los demonios más poderosos, para ser analizado— ahora que la tenemos, estaremos preparados si deciden regresar.

—Esto te afecto bastante por lo que veo.

—A partir de ahora yo no tengo hermano —respondió de forma seria— lo que hizo, ¡fue imperdonable!

Ambos se quedaron asi por unos minutos, disfrutando la compañía mutua, todo parecía estar tranquilo, hasta que la alarma sonó.

—¡Maldición!, ¿No pueden darnos un minuto de descanso?

Se levantaron y salieron de la habitación tomados de la mano, dirigiéndose a la sala donde monitoreaban el abismo cada vez que una de esas cosas lo atravesaba.

—El abismo se abrió a las 23 horas, hay tres presencias, de categoría 4. Nombre clave Otachi, Gran espalda y Barang. Llegaran a Hong Kong en una hora…

—Evacuen la ciudad, cierren todos los puentes…quiero a todos esos civiles en refugios ahora —decía el mariscal— Tempest, Goro y K-47, los quiero al frente, en aguas poco profundas, Striker, los quiero a sus espaldas, cuidando la costa.

—Herc…Chuck…—musito la rubia al escuchar que su esposo e hijo entrarían en combate.

—Nii-sama…Tou-sama —la Yōkai menor también estaba preocupada por su nueva familia.

Ambas sabían que eran pilotos y los peligros que conllevaba aquello. Pero era la primera vez que los verían luchar, verlos en peligro real. Querían protegerlos y evitarles todo esto.

—Aunque tengamos Jaegers funcionales, no podemos perderlos, así que solo enfréntenlos como última opción.

—¡Sí señor! —exclamaron los pilotos.

—Ustedes…no se muevan de su lugar —ordeno mirando a los pilotos de Gypsi y Red— ¡adelante!

Los pilotos se alistaron para salir, pero había dos que se detuvieron al ver a ciertas rubias con preocupación.

—Yasaka…—decía Herc preocupado por su esposa—

—Lo sé, pero no significa que no me preocupe por ustedes —respondió abrazándolo— quiero que ambos regresen a salvo.

—Estaremos bien, se preocupan demasiado —respondió el copiloto de Striker, siendo abrazado por la rubia menor— enana….

—Ten cuidado.

—Que exagerada, ya hemos derrotado a diez cosas como estas, será pan comido —respondió acariciando su cabeza al verla hacer un puchero molesto— volveremos pronto.

Los Jaeger fueron desplegados y todos en la estación de batalla miraban lo que pasaría.

Sitio desconocido….

En un trono, se encontraba sentado un sujeto totalmente encapuchado. Observando por medio de una pantalla mágica, todos los sucesos de la tierra. Como el combate actual.

Sonrió al ver su oportunidad.

—Espero que esto te agrade…Sirzechs…

¡Snap!.

Aquel sujeto desconocido chasqueo sus dedos y una magia desconocida empezó a emanar del lugar.

Esperando molestar al pelirrojo y darle al mundo sobrenatural, un buen espectáculo. Era justo que todos vieran los logros del Sekiryuutei y los demás pilotos Jaeger, pues se arriesgaban por todos. Eran verdaderos héroes. Y ya que el cielo no podría albergar a las buenas almas en su paraíso, les daría lo justo en el Valhalla.

Y nadie podía decirle que no.

….

En los dominós de los Yōkai, varios portales aparecieron frente a los habitantes, revelando las imágenes de la batalla que ocurriría en las costas del pacifico, quedando impresionados porque el esposo e hijo de su reina, entrarían en combate.

—Miren… ¡Hércules-sama va a pelear!

—Significa que será otra victoria antes de que intentan cerrar ese maldito agujero —decía uno de los yokai.

Era obvio que al ser el esposo e hijastro de su reina,los pilotos Jaeger ganaran cierta fama entre los Yōkai. Muchos de ellos no podían creer que la rubia se hubiera vuelto a casar….sobre todo con un humano. No los odiaba, simplemente eran muy pcoco los que se ganaron su confianza.

La facción se dividio al ver la culminación del matrimonio, pero estaban alegres, talves podrían volver a ver hanyos después de tanto tiempo. Con ambos rubios las cosas eran…curiosas. Les era muy difícil asimilar toda esa información, su mundo dio un giro de 360 grados cuando abas rubias, revelaron su identidad.

Todos estaban hablando entre si cuando vieron como la primera bestia, salió de las profundidades, atacando al Jaeger. Parecía que los tres robots tenían bajo control la situación, hasta que el más delgado de ellos tomo la cabeza de uno de los robots y comenzó a apretarla.

—¡No podemos quedarnos ahí y verlos morir! —escucharon esas palabras del mayor de la familia real—

—¡Al diablo, vamos a apoyar, ahora! —secundo su padre—

—¡Con fuerza! —la enorme máquina de guerra se movió a gran velocidad—¡resistan Goro vamos para allá!

Antes de que pudieran llegar, otra criatura apareció, comenzando a destrozar lo que quedaba del Jaeger, dándole espacio a Otachi para pelear contra Striker, quien lo recibió con un puñetazo brutal.

—¡Mírenlos pelear! —exclamaron en jubilo los yokai al ver a sus líderes luchar con valor— ¡ustedes pueden, son nuestra única esperanza!

Regresando al campo de batalla, los dos Jaeger que cayeron serian reemplazados por Crimson y Cherno.

Striker mantenía a raya al Kaijū, golpeándolo en el rostro repetidas veces, lo tomo de su nuca y le dio un golpe ascendente, para rematar con otro directo a su cabeza, tenerlo en esta posición fue suficiente para tomarlo con fuerza de su espalda y levantarlo, arrojándolo contra el lecho oceánico.

—¡Activando misiles!

El golpe final que acabaría con una de las amenazas, o eso creían, ya que su homónimo más corpulento comenzó a generar electricidad en su espalda y una especie de percutor libero una descarga eléctrica que inhabilito al único Jaeger que quedaba en pie, junto con aquellos que estaban alistándose para el combate.

La descarga golpeo a toda la zona, desactivando todo aparato electrónico cerca de su radio de acción. Eso preocupo a los yokai y a los residentes del shatterdome.

—¡¿Qué fue lo que paso?!

—¡La descarga! bloqueo los circuitos del Jaeger!—exclamo el técnico tratando de solucionar aquel problema.

—Se adaptan, esto no es un mecanismo de defensa, es un arma.

—¡Herc! ¡Chuck! —exclamo la rubia al escuchar esas palabras.

—¡Llama a Striker!

—Nada señor…me tomara una hora redirigir la energía de todos los Jaegers son electrónicos….

—No todos Mariscal…Gypsi y Redline son análogos…nucleares—aquel hombre vio la determinación en la mirada de sus pilotos.

Las cosas dentro de Striker no parecían ir mejorando. Al desactivarlo, le dio oportunidad a los dos Kaijū de adentrarse a la ciudad para encontrar a su objetivo. Mientras el más grande, caminaba alrededor del Jaeger.

—No hay energía de reserva…intentare hacer algo

—¡No, no te sueltes! —advirtió el rubio menor.

Un golpe del Kaijū lo arrojo con fuerza contra la pared, fracturando su brazo.

—¡Oye, levante ya viejo!

—¡No me llames asi! —exclamo adolorido, apoyándose en su hijo para levantarse.

Los dos pilotos escucharon los pasos que resonaban de la enorme criatura, quien los asechaba, esperando la oportunidad para hacerlos pedazos.

—¡Está afuera, tenemos que salir de aquí!

—¡No iremos a ninguna parte! —exclamo el veterano— ¡tú y yo somos lo único que se interpone entre esa cosa y tu madre, tu hermana junto con 10 millones de personas! Tenemos que decidir o nos quedamos aquí sin hacer nada o tomamos esas bengalas y hacemos algo muy estúpido….

Ambos pilotos sabían que cometerían una locura que terminaría con sus vidas, pero tenían una corazonada. Tomaron las armas y salieron por la cabeza de su Jaeger, mirando al Kaijū.

—¿Cómo esta tu brazo? —pregunto su hijo.

—Aaah ¡ya dame el arma! —respondió arrebatándole la bengala— si esta cosa no nos mata, tu madre y hermana lo harán… ¡oye tú!

Ambos apuntaron y dispararon, dándole cerca de los ojos, irritando a la enorme bestia que rugió con fuerza.

—¡¿Acaso se volvieron locos?! —exclamo la yokai, el resto de sus súbditos estaban igual por la imprudente hazaña— ¡tengo que ir y ayudarlos!

—¡No lo hagas!, ¡esa cosa te matara! —Kunou se quedó mirando el monitor llamando la atención de su madre— ¡mira!

Ambas pudieron ver como el Jaeger de Issei y Rias era desplegado frente a la enorme bestia alienígena que olvido por completo al Jaeger inactivado.

En el inframundo las cosas estaban en calma, hasta que, de algún modo, una especie de portal se abrió en el cielo, siendo observado por todos los demonios.

—¡Es el Jaeger de Issei-sama! —exclamo Ravel al reconocer al coloso de color azul— ¡eso significa…!

Todo el inframundo se tensó y asombro al saber lo que significaba, habían vivido una mentira todo este tiempo, el Sekiryuutei estaba vivo. ¿Por qué habían mentido sus líderes?

La toma cambio y mostro tanto al castaño como a la pelirroja piloteando esa arma de guerra.

—Prepárate Rias…llego la hora

—Vamos a acabar con el….

—¡Rias/Rias-sama/Buchou! —exclamaron todos al ver a la elegante pelirroja, en el campo de batalla.

Todos quedaron con la boca abierta. La princesa carmesí estaba viva también y no solo eso, ¡era una piloto Jaeger!

—Rias…—la azabache y la rubia del clan Gremory musitaron con odio al verla—

Entendieron perfectamente porque se habia vuelto tan fuerte. Sus puños casi sangraban por la fuerza que ejercían en apretarlos. Todo esto para quitarles lo que les pertenecía a ellas….la atención y el cariño del castaño que luchaba contra una de esas cosas.

—Ahora entiendo porque se habia vuelto tan diestra en combate —decía para sí mismo el pelirrojo mirando aquel portal— maldición

Volviendo a la acción, el Kaijū golpeo el suelo como si de un gorila se tratase, mientras generaba electricidad en su espalda. Se lanzo con fuerza contra el Jaeger quien esquivo su ataque y lo sujeto de aquel percutor orgánico que sobresalía de su espalda.

—¡Eso Gypsi, hazlo trizas! —exclamó Chuck eufórico.

Pero en eso, sin que se lo esperaran. Círculos mágicos de comunicación se empezaban a formar en sus oídos.

—Diablos…—susurraba Herc sabiendo lo que se les avecinaba.

Con fuerza, eliminaron la mayor amenaza para el coloso de metal, pero el Kaijū contrataco abrazándolo con fuerza y arrojándolo cerca de una zona de desembarcación, destruyendo los contenedores que estaban en la zona.

Maquina y bestia se miraban listos para el combate. Ambos se lanzaron contra sus oponentes.

—¡Rápido hagamos esto juntos! —el Jaeger uso sus propulsores para elevarse y golpearlo con fuerza.

¡BAM!

Al ver que su ataque funciono, Gypsi lo tomo de aquellas aletas que sobresalían de su cabeza, para golpearlo nuevamente en el rostro y colocarle un gancho ascendente en la mandíbula.

—¡Modo cohete! —Rias imito los movimientos del castaño, observando una especie de mira en la pantalla delantera— ¡ahora!

El brazo de Gypsi salió disparado con tanta fuerza que impacto contra el rostro del Kaijū, lastimándolo de sobremanera. La criatura no dejo que esto fuera una ventaja y tomo una grúa que usaban en ese tipo de lugares, para golpear al Jaeger y derribarlo.

Para igualar el combate, tomo varios contendores para aumentar la fuerza de sus puñetazos, aturdiendo a la bestia y obligándolo a soltar su arma improvisada, luego estrellaron los contenedores en su rostro.

El Kaijū rugió, pero fue silenciado cuando le metieron un contenedor a la boca, para cargarlo por la espalda y azotarlo con fuerza. Furioso, la criatura decidió arrastrarlos al mar.

—Cañón de plasma ¡Ahora! —el arma fue activada y pese a los disparos, la criatura no parecía detenerse— máxima potencia ¡máxima potencia!

Disparo tras disparo, hacían pedazos el cuerpo del Kaijū, incluso cortándole un brazo, deteniéndose a centímetros de la costa. Dejando caer el cadáver de la criatura con fuerza.

El Jaeger comenzó su retirada para apoyar a su homónimo rojo, hasta que Issei recordó lo que paso la última vez que peleo contra una de esas cosas.

—Espera…creo que acabamos con el…pero vamos a revisar su pulso….

—¿Cómo se hace eso? —en su formación como piloto nunca vio alguna función como esa.

—Te muestro —ambos se giraron y activaron el armamento, acribillando el cadáver— sin pulso.

Tanto en el reino de los Yōkai como en el inframundo miraron la escena con una enorme gota en la nuca. Era algo poco ortodoxo.

—Aprendió de su ultimo combate —decía Sairaorg Bael junto a su reina y esposa— desearía ser yo quien este peleando junto a él...

—Cariño —la chica lo abrazo con fuerza, después de todo su orgullo como guerrero estaba mermado por lo que veía.

La escena cambio en un instante, como si estuvieran viendo una especie de película, pues el coloso azul caminaba lentamente con un barco en mano, listo para el segundo asalto contra el Kaijū con una garra en la punta de su cola.

Issei y Rias lo miraban con seriedad, arrastrando el buque.

—¡Torque ajustado!.

Rápidamente convirtieron el barco en un arma que usaron para golpear repetidas veces a Otachi. Cada golpe mermaba al Kaijū y todo parecía indicar que sería la segunda victoria del dúo. Hasta que la criatura uso aquel apéndice en su cola para desarmar al Jaeger y derribarlo.

los espectadores sobrenaturales, lo más curioso fue como improvisaron un arma con tanta facilidad.

—Aunque les funciono—menciono un poco divertido un yokai.

Algunos asintieron.

Les costo bastante recuperarse, pero cuando buscaron al monstruo, este desapareció, sorprendidos por lo rápido que se movía a pesar de su tamaño.

—Se mueve muy rápido, tienes que estar alerta —el coloso de metal navegaba por los edificios buscando a su objetivo— helicópteros ¿lo ven? Cambio.

Por unos instantes creyeron que este sería el final de la pareja, al ver como el Kaijū domino parte de la pelea.

—Eso maldita criatura…mátalos —musito el pelirrojo— acaba con ellos.

Pero sus esperanzas murieron cuando esquivaron un disparo del ácido y tomaron la glándula que lo producía en un intento por arrancarla. La criatura contraataco con su cola, tratando de arrancar la cabeza del Jaeger.

—¡Yo lo detendré, libera el refrigerante del tanque Izquierdo! —exclamo el castaño— ¡Ddraig, no me vendría de más una mano!

—[¡Copiado compañero!]

¡Boost!, ¡boost!, ¡boost!, ¡boost!, boost!, ¡boost!, ¡boost!, ¡boost!, ¡boost!

Conforme el líquido salía por aquellos orificios, la cola de la criatura comenzaba a hacerse rígida, llego un punto en el que, con un movimiento, el Jaeger elimino su método de defensa y procedió a arrancar aquella glándula de ácido.

Pese al daño la criatura aún seguía de pie, lanzándose contra el Jaeger y derribándolo, para extender un par de alas monstruosas y comenzar a elevarse, no sin antes azotar a Gypsi contra varios edificios.

—Esas cosas se adaptan muy rápido —musito la maou de ojos morados— por favor Issei…Rias-chan…sé que ustedes pueden…cuando están juntos, logran hasta lo imposible.

—¡Baja la temperatura y perdemos oxigeno! Ya usamos los dos cañones de plasma ¡si tienes alguna idea te escucho!

—¡mira esto! —la pelirroja introdujo un comando especial— ¡te tengo una sorpresa!

Una espada de cadena fue desplegada en el brazo izquierdo del Jaeger.

—¡Por la humanidad!

—¡Por todos los que murieron en esta guerra!

¡Slash!.

La hoja afilada atravesó al monstruo como si un cuchillo caliente cortara mantequilla.

Debido a la gran altura y los daños recibidos, no podían recibir asistencia en tierra. Ambos estaban desesperados.

—¡Issei!, ¡Rias! —exclamó el castaño del clan bael, alterado al verlos caer desde el espacio.

—Ustedes pueden…

Azazel pedía serio y de brazos cruzados, viendo todo desde una pantalla. Aun cuando no lo admitiera, le preocupaban todos sus alumnos. Aun cuando ya se habían graduado.

—¡Vamos a conseguir más tiempo! ¡activa el reactor!

La fusión los elevo unos segundos más, tiempo que aprovecho el castaño para configurar los amortiguadores y que estos recibieran el impacto que destruyo las calles aledañas al sitio de impacto, en este caso se trataba de un estadio deportivo.

—¿Rias? ¡Rias! ¿estás bien? —pregunto agitado el castaño.

—Si…fue divertido….

—Dices eso ahora, pero si yo me pongo en riesgo, pegas el grito al cielo.

[En fin…la hipocresía]. —secundo el dragón de gales—

La pareja y el dragón, comenzaron a reír, mientras su Jaeger se reincorporaba. La escena fue cortada, cuando los portales del inframundo se cerraron.

Sirzechs estaba furioso, no podía creer lo que paso frente a él…su hermana y el castaño les dieron caza a dos de esas criaturas. Quería encontrar al que hizo aquel hechizo, pero ahora tenía problemas más grandes.

Inframundo...

—Parece que nos ocúltate varias cosas Sirzechs —aquella voz hizo que girara su cabeza preocupado— no solo Issei esta con vida…Rias también.

—¿Qué? …ah sí claro, Rias.

—hemos recibido más propuestas de matrimonio…no solo para la traidora Gremory, sino para el Sekiryuutei, ahora que el dragón blanco falleció…necesitamos su descendencia.

—¿Porque insisten en ir por unos cadáveres?, son solo golpes de suerte. La humanidad está condenada

—Esos golpes de suerte, han durado bastante —respondió la representante Leviathan, mirándolo con seriedad— la humanidad lleva más de 10 años peleando esta guerra sin doblegarse.

—Parece ser que el poderoso Sirzechs Lucifer se equivocó en su predicción —los ancianos junto con los reyes demonio restantes salieron de la oficina del pelirrojo— sera mejor que cooperes en deshacer aquel sello que creaste, no nos quedaremos aquí por más tiempo, todo por tu maldito error

—¿Mi error? —pregunto molesto e indignado— que yo recuerde, todos ustedes a excepción de Serafall, aceptaron esto...

—nosotros seguimos órdenes del que creíamos era un líder sabio —respondía mirándolo con seriedad— resuelve esto…o nosotros lo haremos.

Tras decir eso con una amenazante voz, se fueron de la sala del trono. Dejando a un furioso Maou Lucifer.

Mundo humano...

Mientras tanto en el mundo humano, el Jaeger fue regresado a la estación de batalla donde para sorpresa del castaño se encontraba Tsubasa, quien ahora fungía como técnico en reparación de Jaegers. Mirando molesta como maltrataron a su bella creación.

—¡Tienen muchas cosas que explicar! ¡sobre todo tu idiota! —exclamo señalándolo con una enorme llave, cosa que lo puso nervioso. No quería recibir un golpe con eso— miren como dejaron a mi bebé.

—Nos enfrentamos a dos Kaijūs Tsubasa, ¿qué esperabas?

—¿Tienen idea de cuánto tiempo me llevara reparar esto? —pregunto mientras quitaba algunas piezas para reemplazarlas—

En su desesperación, tiro su herramienta, haciendo gala de su fuerza como torre, arranco aquel trozo de metal y lo arrojo cerca del castaño, quien seguramente sabía que estaba molesta por lo que paso durante todo este año.

—Oye Tsubasa…

—Tu mejor no intervengas Gremory, Kunou ya me conto lo que hicieron —respondió seriamente, obligándola a tragar duro—

Los dos pilotos no sabían que decir, pero el castaño encontró una forma de que las cosas se calmaran un poco.

—Déjame intentar algo, luego hablaremos sobre la condición del Mariscal.

—Issei, no hay nada que puedas hacer, ni siquiera la magia puede ayudarlo —pregunto mirándolo— con esto puedes confirmar esa loca teoría.

El castaño asintió mirándola salir de aquel taller, con calma camino hasta que estuvo a espaldas de la peli azul y la tomo de la cintura, abrazándola con fuerza.

Por unos instantes ella se quedó paralizada, no quería mostrarse débil, mucho menos con el hombre que la lastimo a ella y a su amiga. Pero esa sensación tan cálida, simplemente no pudo aguantar más. Se giro en dirección al castaño y comenzó a llorar en su pecho.

—Idiota….

—Ven…sígueme….

Al llegar al camarote de la peli azul, el castaño la beco con ternura, provocando que ella se quebrara, correspondiendo el gesto.

—Después de lo de Alaska…me sentí culpable…perdí el enlace por cinco segundos…eso le costó la vida a mi mejor amigo.

—Issei…. —musito la peli azul al verlo derramar una lagrima traicionera— ¿Por qué…?

Fue entonces que revelo toda la verdad de su ausencia, ella escucho cada palabra, bajando la mirada y apretando los puños. Quería tener la oportunidad de romperle el cuello a la rubia que casi asesina al hombre que amaba.

—Está bien, te perdono por eso, lo que no te voy a perdonar fácilmente es lo que tú y la vaca lechera pelirroja hicieron —decía sonrojada y molesta— solo te fijaste en ella por esas bolas de grasa que tiene.

—¿Nani?

Pareciera que ella seguía teniendo problemas por la forma en que se veía, pese a que estos años, habían acentuado su figura. Con calma se levantó de la cama y se colocó detrás de ella, pero esta vez, la peli azul sintió como el posaba sus manos en sus pechos y los acariciaba lentamente.

—E-Esperaahhh —exclamo presa de estas nuevas emociones— t-tu n-no…p-puedes.

[Todos sabemos cómo terminara esto…nos vemos en un par de horas].

Gracias Ddraig—agradeció el castaño— no sé porque te molestas, eres igual de hermosa que Rias —decía con voz baja, comenzando a morder su cuello.

—S-Solo lo d-dices p-paraaaaahhh—ella se volvía dócil con cada caricia, sobre todo cuando le dio una suave mordida en su cuello— s-se mas gentil… ¡bruto!

—Yo no digo las cosas, solo por decirlas, te lo demostrare.

Las suaves caricias que el castaño le dedicaba y los constantes roces de sus labios contra su piel, doblegaron a la torre del clan Sitri, quien volteo y lo beso con pasión, gesto que fue correspondido.

—Mas te vale que no te arrepientas, de esto —decía la peli azul, quitándose su camisa y sostén.

—Hay muchas cosas de las que me arrepiento…esta no sera de ellas.

Ambos se besaban con pasión, devorándose con todos los sentidos. La peli azul sintió como un bulto crecía en la entrepierna del castaño, temerosa porque esta era su primera vez, decidió separarse levemente. Dándole espacio para comenzar a morder sus pezones de forma suave.

—No son tan pequeños, además son muy suaves… —con calma estiro el pezón, provocando que ella soltara un gemido— y deliciosos.

—N-No digas esas cosas pervertidaaaah —Tsubasa comenzó a gemir cuando el castaño metió su mano debajo de sus pantalones, acariciando aquella zona intima.

Las cosas comenzaron a subir de tono, mientras la peli azul cabalgaba sobre el castaño, quien la tomo de las caderas y marco el ritmo de las embestidas.

—¿C-Crees…q-que eso…es s-suficiente? —respondió perdida en la lujuria.

—¿Acaso es un reto? —Issei sintió como el interior de Tsubasa se apretaba con fuerza—¿e-esperaah?

—T-Te dije…n-no sera tan fácil….

—Eso lo veremos…

El tiempo paso como si nada, los dos amantes se movían en distintas posicione, buscando ser el dominante de aquella situación. La peli azul no quería admitirlo, pero aprendió algunas cosas de varias revistas que el castaño tenia de su faceta pervertida. Conocía bien como debía presionar para que el castaño se doblegara. Sin embargo. vio las intenciones de la chica, cambiando de posición, colocándola debajo de él y mirándola con unos ojos de color verde esmeralda que la asustaron un poco.

—¿Crees que vas a dominarme? —esa voz tan profunda hizo que Tsubasa sintiera un escalofrió recorrer su espalda— te demostrare quien es el que manda.

—Esperaaaaaaahhhhh —el castaño comenzó a moverse de forma rítmica sobre la chica— ¿e-e-eso es to-todo? q-que dragón t-tan decepcionante…—aun con toda esa estimulación, su orgullo femenino no la dejaba caer del todo

—¿Ah sí?, ¡¿qué tal esto?! —preguntaba retador aumentando la fuerza y velocidad de sus embestidas.

Tsubasa ya casi sufría de un colapso mental y corporal. Cada estocada hacía que perdiera la cabeza, no la dejaba descansar incluso cuando ella llegaba al tan aclamado orgasmo.

—"¡M-Maldición!, tengo que ser fuerte, pero mi mente se pone en blanco, ¡No podre resistir!".

Aquellos últimos golpes terminaron por freírle el cerebro, sobre todo al percatarse de como algo espeso y caliente, comenzaba a llenar su interior. Seguido de esto, sintió como el castaño la mordió con fuerza en el cuello, aumentando asi aquella sensación que le provoco otro orgasmo.

Los dos amantes se cubrieron con las sabanas de aquella cama que fue testigo de un acto de amor puro y verdadero.

—Eres tan hermosa —susurro el castaño levantando su pierna y apuntando su miembro a su intimidad.

—¡¿Otra vez?! —preguntaba entre asustada y excitada— d-dame un…respiro…por favor….

—Te lo dije, no tienes nada que envidiarle a Rias y no me voy a detener hasta que lo entiendas.

—"¡Por satán, me va a romper!" ¡gaaaah! —la chica soltó un gemido agudo cuando sintió como se volvía uno con el castaño.

Por suerte las reparaciones de los tres Jaeger cubrían el enorme escándalo que ambos hacían, a pesar de esto, cierta pelirroja sabía lo que ambos seguramente hacían. Siendo acompañada por Kunou que estaba molesta por esto.

—Velo de este modo, si tu padre o tu hermano te encuentran en esa posición tan comprometedora, ¿qué te imaginas que pasaría? —ante aquella duda, la rubia imagino varios escenarios y ninguno de ellos fue agradable.

—Tienes un punto, quedaría viuda antes de casarme —suspiro la princesa Yōkai— asi que el hecho de que él se alejara.

—Fue Sirzechs y la maldita de Asia, seguramente el bastardo la manipulo fácilmente y ella accedió como perro faldero que quiere ver a su amo —bufo con molestia por recordarlos.

—Entonces la mataremos cuando se nos dé la oportunidad.

—No…a esa maldita y a Akeno las quiero golpear en donde más les duela —cuando llegaron al camarote de la pelirroja, ella busco un papel que habia guardado desde hace tiempo— el maldito no es el único que puede develar cosas prohibidas.

Le entrego el papel a la Kitsune quien lo leyó con detalle, quedando impresionada por lo que decía.

—¿Esto es posible?

—Aquí dice que solo puede hacerse con magia demoniaca, pero esta no debe pertenecer a ningún demonio —respondió— dime que tienen a alguien que pueda ayudarme a prepararlo.

—A decir verdad…si, conozco al sujeto indicado —respondió doblando aquella hoja de papel— pero tenemos que preguntarle a kaa-san si podemos visitarlo.

Las horas pasaban y el castaño junto con la peli azul habían terminado agotados. Tsubasa se encontraba dormida con una enorme sonrisa en su rostro, siendo abrazada por el castaño, quien despertó al recordar lo que le preguntaría al Mariscal.

Las reparaciones de su Jaeger ya estaban terminadas y en cualquier momento esas cosas atacarían, con calma se levantó separándose de la peli azul, quien se recostó y suspiro con algo de molestia.

—Sabes que tengo que irme.

—S-Solo…ten cuidado por favor —suspiro soltando su brazo.

El castaño acomodo su cabello y le dio un beso en la frente y cruzo la puerta. Llego a su estación de combate y le colocaron el traje de combate. Camino con calma hasta llegar donde el mariscal dormía, encontrando a Rias tratándole la hemorragia nasal.

—¿Que tan mal esta?… ¿y porque no me dijo nada?

—No hay nada que contar —suspiro de repente el mariscal, pesadamente se levantaba, aflojando su corbata y desabrochando su camisa— los impresionantes modelos 1 fueron fabricados en 14 meses…lo último que nos preocupaba era la exposición a la radiación.

Tomo una toalla para secarse el rostro luego de lavarse y camino hasta un mueble para tomar otra camisa, relatando su historia.

—Estuve en 11 misiones…evadí el radar medico una temporada, pero mi última misión fue en Tokio…termine la pelea solo, pero durante tres horas…me queme —tomo la camisa mirando a ambos pilotos— me advirtieron que, si volvía a subir a otro Jaeger, la radiación me mataría…Raleigh tu y yo somos los únicos que se han quedado solos en combate…por eso te traje aquí.

Antes de que pudiera cambiarse, la alarma sonó, noticias del mando que no le agradarían a ninguno de los pilotos.

Señor, ya está pasando, tengo tres presencias con una enorme dilatación….

—¿De qué categoría?

Por su tamaño, categoría 4

—¿Adonde se dirigen?

A ningún lado…solo están ahí, como si estuvieran a la espera de algo

—De acuerdo…Gypsi, Redline, Sitrker, Cherno y Crimson….

—Señor…Herc no puede…no creo que Striker sea necesario.

—Con estos monstruos no se deja nada a la especulación…es una orden.

Todos en la estación de batalla se movían para terminar los preparativos de aquella incursión. Los pilotos ya portaban sus trajes con excepción del piloto de Striker, quien estaba acompañado por ambas rubias que no se veían nada felices.

—Tendo… ¡oye Tendo!

—¿Dónde está tu traje?

—Tendo no puedo pilotear a Striker solo, papá esta herido…. —de pronto es detenido por la rubia que miraba a ambos varones con calma—

—Cariño…estas siendo muy condescendiente…déjamelo a mi —de un momento a otro, tomo al técnico de su camisa y lo levanto con fuerza, asustándolo y asombrándolo por su fuerza— ¡¿Dónde diablos esta ese maldito de Pentecost?!, ¡mi esposo esta herido!, ¿Cómo pretende que mi hijo pueda pilotear su Jaeger solo?

Tanto Chuck como Kunou e increíblemente Issei y Rias intentaban separar a la furiosa Yōkai del asustado técnico. Hasta que vieron como una de las compuertas se abrió, revelando al veterano con un cabestrillo en su brazo y junto a él. Stacker Pentecost vestido con un traje de pilo Jaeger.

Tanta fue la impresión de todos, que la rubia soltó al asustado técnico. Después de todo ella conocía al que fuera compañero de su esposo. Sabía de su condición incurable y las consecuencias que traería si él llegaba a pilotear un Jaeger. Incluso uno tan moderno como Striker.

—Antes no estaba tan ajustado —decía de forma divertida, caminando al lado de los pilotos.

La primera en acercarse fue Mako, preocupada por lo que pasaría si el volvía a pilotear un Jaeger, las palabras del mariscal Pentecost le dieron el valor que necesitaba para salir adelante, sería la última oportunidad que tendrían para acabar con esta guerra.

Después la pelirroja se disculpó por no haber encontrado una forma de curarlo, sentía impotencia…incluso habia usado magia para intentar mermar el daño sin éxito.

—No te culpes, esto era inevitable —dijo poniendo su mano en el hombro de la pelirroja— cuídala bien soldado, ella es una mujer en un millón.

—Lo hare señor —respondió el castaño tomando la mano de su prometida.

Sitio desconocido…

Seguía sentado en su trono, cuando recibió una alerta, de su túnica saco una runa. Eso lo hizo sonreír.

—¿Tan pronto? —preguntaba curioso— sera divertido ver esto…pobre Sirzechs…pero entenderás por las malas que no es buena idea…traicionar a tu propia familia….

Nuevamente en el inframundo, aquellos portales que mostraban lo que ocurría en el mundo humano.

Inframundo.

—¡¿Como demonios aparecen esos portales?! —exclamo Sirzechs mientras le ponían su nueva prótesis.

—La verdad yo también estoy intrigado —secundo Azazel restándole importancia— mira, parece ser que su líder entrara en combate…

Todo el mundo, ¡escúchenme! —decía aquel humano parándose encima de lo que parecía ser piezas de un Jaeger— hoy con poca esperanza, al final de nuestro tiempo, elegimos no solo creer en nosotros mismos, sino creer en los demás, hoy no hay uno solo hombre o mujer que se quede solo, hoy no, ¡nos enfrentaremos a los monstruos que nos atacan y acabaremos con sus vidas! ¡HOY SE VA A CANCELAR EL APOCALIPSIS!

—¡Haaaaa! —exclamaban los humanos eufóricos y decididos a ganar.

Los demonios estaban atónitos porque la determinación de la raza humana era inquebrantable, las personas en aquella estación de batalla se movían con rapidez, listos para un último asalto.

Pero en especial, ese humano, Pentecost, demostraba un porte y aire de liderazgo natural e innato, incluso más allá que algunos líderes de casas nobles.

Si llegara a morir, muchas casas nobles ya empezaban a hacer planes para él. Tenían la esperanza de que haya cometido un solo pecado, lo suficientemente fuerte para que deba ir al infierno. Cualquier clan demoniaco haría lo que fuera para tenerlo en su nobleza.

—Es curioso, parece que estamos viendo una película.

—¡Spoiler!, la humanidad fracasara.

—, con un líder que inspira de esa forma, talvez tenga una oportunidad.

Los dos volvieron a mirar aquellos portales donde ese chico que molesto al pelirrojo apareció con su traje puesto.

Mariscal, me encanto su discurso, pero, ¿cómo espera que nos enlacemos?

No llevo nada a este combate, ni memorias, ni miedo, ni rango —respondió girándose para mirarlo de frente— en cuanto a ti, es sencillo. Eres un idiota egocentrista, con conflictos paternales, que solo se agravaron cuando él se volvió a casar.

—A eso llamo tener autoridad —reía levemente el caído— debo admitir, que tiene muchas agallas, talvez podrías aprender un par de cosas de ese sujeto.

—¿No tienes a alguien más a quien molestar? —pregunto mientras probaba su nueva prótesis— eres irritante.

—Mmm no hasta las cuatro —respondió sin darle importancia, concentrándose nuevamente en aquella escena, donde apareció la reina y la princesa Yōkai, junto al rubio lastimado— no es cierto ¿Yasaka se casó con un humano?

Mundo humano.

De regreso a la estación de batalla, un emotivo encuentro por parte de la familia se llevaba a cabo en aquel pasillo. El mariscal se fue a la cabina, para darles espacio

—Hola…

—Papá…Mamá… —la rubia se sorprendió, incluso con el pasar de los años, jamás habia escuchado que el rubio dijera algo así— ya es hora…

—¿Sabes?, cuando uno se enlaza con su compañero, cree que no hay necesidad de hablar —la rubia apretó su mano con fuerza, demostrando su apoyo— no quiero arrepentirme de lo que nunca pude decirte.

—No es necesario, siempre lo supe —respondió mirando al rubio— incluso lo de ahora….

En un acto reflejo, abrazo a su nueva familia, quien correspondió el gesto, esperando que esta, no fuera su última misión.

—Nii-sama —Kunou se separó y miro a su hermano.

—No llores hermanita, tienes que ser fuerte, en especial porque ahora serás la mayor—aquellas palabras obligaron a la rubia a separarse de su hermano, mirándolo confundida— quiero pedirte un favor, necesito que vigiles a Max y que guardes esto por mí.

De su traje saco las placas de Identificación que usaban los militares, colocándoselas en el cuello. La rubia menor no resistió y volvió a abrazarlo, gesto que fue correspondido.

Al separarse miro a su familia y camino donde el mariscal estaba parado. Hasta que escucho la voz de Herc que lo llamaba.

—Stacker, mi hijo ira contigo.

—Nuestro hijo…ira contigo —secundo la reina Yōkai, con algunas lágrimas cayendo por sus mejillas—

La compuerta se cerró y fue cuando la rubia menor entendió las palabras de su hermano.

—Kaa-san…tou-san….

—hablaremos de esto después….

Todo estaba listo. Los cuatro Jaeger fueron desplegados en el océano pacifico.

—Tres activos en el cuadrante de Wam, nombre clave Scunner, Raiju, Mutavore, de categoría cuatro.

Los Jaeger avanzaban con calma hasta llegar al abismo, donde los tres monstruos se detuvieron frente a este, preocupando al mariscal.

—¡Algo no anda bien!

Striker, los Kaijū no los persiguen salten al abismo ¡ya!

—¡No lo hagan, no funcionara! Apártate fascista —exclamo uno de los científicos de la base empujando un poco a Herc, cosa que molesto un poco a ambas rubias— ¡volar el abismo no funcionara!

Eso último preocupo un poco a la familia.

—¿Cómo que no funcionara?

—El que el abismo se abra no significa que la bomba pasará

El abismo lee el código genético del Kaijū como un código de barras en un supermercado y los deja pasar

Tendrán que hacerle pensar al abismo que tiene el mismo código

—¿Cómo haremos eso? —preguntaron Issei y Raleigh caminando hacia Striker.

—Haciéndole pensar que son Kaijū…

—Acaben con una de esas cosas y sujétese de su cadáver, el cuello leerá el código genético del Kaijū y los dejara pasar.

—Si no lo hacen, la bomba rebotara como siempre lo ha hecho y la misión fracasara.

Antes de que pudieran decidir sobre su siguiente movimiento, la base detecto una cuarta presencia.

—¿Qué tamaño tiene? ¿de qué categoría?

Categoría 5 —el inframundo se quedó sin habla al escuchar esas palabras.

—Striker…es de categoría 5…el primero….

Todos y es decir TODOS estaban mudos, petrificados y temerosos. Eso no era nada bueno.

—¡¿CATEGORÍA 5?!—exclamaba un yokai totalmente asustado—¡¿cómo rayos el príncipe Chuck pelee contra esa cosa?

El reino yokai estaba en shock y aterrado, hasta ahora solo existían los Kaijū categoría 4 y esos eran muy letales. Varios Jaeger habían sido destruido por ellos. Ahora se presentaba esta amenaza.

Un maldito categoría 5.

—¡Saquen al príncipe de ahí! —pedía alterada una de las yokai doncellas de Yasaka al ver al joven rubio en gran peligro.

Aun cuando no era su idea ni finalidad, a pesar de ser un simple humano. Chuck era muy popular y cotizado en el sector femenino yokai. Dentro o fuera del palacio.

Inframundo….

—Esto es malo…es muy malo

Azazel estaba asombrado y un poco asustado, había llegado por primera vez, un categoría 5. Eso si era una amenaza apocalíptica.

Todo el inframundo contuvo la respiracion al escuchar las palabras de aquel humano. Un monstruo aún más temibles y poderosos, no eran buenas noticias. En la mente de cada demonio se dibiujaba la posibilidad de que si aparecían….si alguna de esas bestias llegase al inframundo, sin duda alguna, sería el final.

—¡Por Satan! —exclamaba muy preocupada Serafall al ver al gigantesco monstruo—

Pero mientras los demás se preocupaban, cierto pelirrojo estaba esperanzado que esas bestias lograran eliminarlos. Sería lo mejor.

Y no era el único.

—Esta vez no tienen esperanza —mencionaba Lord Sitri viendo la escena.

El líder de la casa Sitri estaba aliviado, estas podrían ser excelentes noticias. Si eliminaran a los pilotos de Gypsi Danger, todas las pruebas de las cajas madre, serian borradas. Ya no correría el riesgo de ser ejecutado por traidor

Bebía vino del más fino, en una copa de oro, estaba tranquilo, pues estaba confiado de la derrota humana. Así que solo debía sentarse, relajarse y esperar. Era una buena idea.

O en caso contrario….

Snap.

El despacho, así como cada rincón de su mansión y miembro del clan (excepto la servidumbre, Sōna al ser exiliada y Serafall al no pertenecer más al clan por ser una Maou), aparecieron y brillaron unos sellos.

Daba un sorbo de su vino, resignado a aquello que el destino le deparaba. Pero su final sería bajo sus propios términos.

—¿Qué hacemos? — preguntaba Azazel en otro lado del castillo, hablando con el mismo sujeto tras el círculo mágico— esto ya es otro nivel…

Primero cálmate, perder la compostura no nos llevara a nada —respondía la aquel sujeto— creímos que la guerra acabaría antes.

—¿Como demonios esas cosas pueden crecer de ese tamaño?—Azazel se llevaba una mano al rostro frustrado—

—No puedo creer que diga esto, pero lo único que podemos hacer es esperar a que la humanidad salga victoriosa de su combate, a como dé lugar —mencionaba igual de preocupado que el cadre— aún no está listo lo que hacemos, debemos tener más tiempo.

El caído trato de mantener la compostura, se limpio el sudor que recorrido su frente y volvió con el pellirrojo que tenia una sonrisa demencial en su rostro. Por fin su suplica se escuchó, cosa que no se tomó bien, asi que decidió advertirle.

—¿Ahora que harán insectos?…no tiene oportunidad contra esa cosa —decía mirando al los Jaeger sin hacer algún movimiento— como lo sospeche, son unos simples cobardes….

Sin embargo, aquella mueca se desvaneció cuando vio al Jaeger que llevaba la bomba, desenfundar un par de cuchillas. El Jaeger ruso choco sus puños con fuerza, mirando a la criatura.

—Ellos tienen mucho por lo cual luchar…no se doblegarán tan fácilmente Sirzechs…pero eso no es lo que me preocupa….

—¿De qué hablas? —pregunto irritado—

—¿Aun no te das cuenta?, bueno…era de esperarse, lo único que quieres es vengarte del Issei y de tu hermana, sigo preguntándome porque… —aquellas palabras, tensaron al pelirrojo— ese portal…esas cosas…no son animales siguiendo su instinto. Alguien los está enviando….

Las palabras del caído dejaron un silencio sepulcral en toda la habitación, nunca se habría imaginado algo como eso. Significaba que en el lejano espacio exterior…había civilizaciones más antiguas y poderosas que ellos.

La enorme silueta de la bestia atravesó el abismo, mostrándose imponente frente a Striker y Cherno, quienes estaban listos para el combate.

Striker...Cherno, lo vemos, estamos a 300 metros de ustedes…Redline y Typhone, formación estándar de tres Jaeger, manténgalo ocupado unos segundos…

Tan distraídos estaban por ver al terrible monstruo que salió, que los Kaijū restantes emboscaron a los Jaeger. Cada uno empezó a combatir contra las enormes bestias. Typhone fue el primero en caer, gracias a la doble mandíbula de Raiju, que destruyo la cabina principal, al ver como Gypsi dominaba a otra de las amenazas, se lanzó contra él, con la suficiente velocidad para arrancarle un brazo.

Antes de que recibiera más daño, uso la otra espada para atravesar el cráneo al Kaijū que tenían en el suelo.

—¡Acabemos con este maldito! —lentamente lo arrastraron hasta una de las fosas termales, quemando parte de su cabeza—

El daño provocado hizo que se retirara, dejando al Jaeger con graves daños, perfecto para que el Kaijū encargado de eliminar a Typhone acabara con el.

Gypsi, lo tienen justo enfrente —exclamo el veterano por la radio— ¡quítense del camino!

—¡Muere bastardo! —ambos levantaron la espada de su único brazo, la fuerza del Kaijū fue suficiente para que este se partiera a la mitad— uno menos…Redline…

—Solo tenemos daño en la pierna izquierda…iremos a apoyarlos enseguida…

La batalla contra el categoría 5 fue brutal, rápidamente elimino a Cherno con algunas heridas que el Jaeger le provoco. Striker habia recibido bastante daño y poco a poco se recuperaba.

—¡La compuerta se atascó, no podemos liberar la bomba señor! —exclamo Chuck— ¡las armas funcionan, pero el casco está muy dañado, la mitad de los sistemas no operan!

Antes de que pudieran hacer algo, el Kaijū se arrojó contra ellos, estrellándolos contra algunas fuentes hidrotermales, arrastrándolos por el lecho marino. Los ataco con un golpe de su garra, pero ellos aprovecharon para cortar su garganta. La criatura quería morder la cabina, pero ellos rápidamente interpusieron sus armas. Cuando esta quería seguir arrastrándolos, Striker aprovecho para clavar sus cuchillas en las articulaciones de sus brazos, produciéndole bastante daño.

El monstruo retrocedió por las heridas provocadas y lanzo un rugido que alerto al único Kaijū que aún quedaba en pie, listos para atacar al Jaeger.

Ambos Jaegers se acercaron para apoyar a Striker, hasta que el mariscal les advirtió que no dieran un solo paso más.

¡Gypsi y Redline son nucleares! ¡llévenlos al abismo y acaben con esto!

—Entendido señor, iremos al abismo….

—Ise….

La pelirroja tardo un poco más en captar la indirecta….

—Estamos a bordo de un reactor nuclear, destruiremos el abismo…. —ambos comenzaron a alejarse tanto como podían.

—¡¿Qué podemos hacer?! —pregunto el rubio mirando a ambas bestias—

—¡Hacerle camino…a las señoritas!

—Detonaran la bomba….

—¡Nii-sama! —exclamo la rubia, tratando de acercarse a la consola para hablar con su hermano— ¡no lo hagas!

Pero fue detenida por su madre, quien la abrazaba, soltando algunas lágrimas de frustración e impotencia.

—¡Como mi padre decía…si tienes la oportunidad, adelante!—respondió quitándose su casco— fue un placer señor….

Pese a las suplicas de la rubia menor, ambos desactivaban todos los seguros y la bomba comenzaba con su proceso de activación.

En el inframundo, todos tenían sentimientos encontrados por lo que ocurría frente a ellos. Guerreros dispuestos a sacrificar su vida para terminar esta guerra.

Antes de que pudieran decir algo, un enorme brillo cegó a todos en el inframundo, producto de la detonación de aquella arma termonuclear.

Cuando las cosas se calmaron, los Jaegers restantes tomaron los cadáveres de los Kaijū que había cerca y comenzaron a caminar hacia el abismo, hasta que el monstruo más grande se paró frente a Gypsi, para alegría del pelirrojo.

—Acaba con ellos —musito de forma suave, aunque fue captado por el caído—

De regreso al campo de batalla, ambos estaban sorprendidos porque esa cosa sobreviviera, tenían que distraerlo o atacaría a sus compañeros.

—Lista…propulsores…tres…dos…uno… ¡ahora!

El peso del Jaeger y el daño provocado, hicieron que derribarlo hacia el abismo fuera sencillo, Raleigh y Mako los seguían por detrás, tenían que acabar con el Kaijū a como diera lugar.

—¡Resiste Rias, voy a quemar a este maldito! —el reactor en el pecho del Jaeger comenzó a arder, hiriendo a la bestia, que ahora trataba de alejarse del Jaeger—

Unos segundos de exposición y la llama atravesó el cuerpo de la criatura, acabando con esta. Todo indicaba que el plan funciono y los dos Jaeger atravesaron el abismo sin complicaciones.

—Lo logramos….

—Si…por fin tengo la oportunidad de acabar con esto….

—¿Que? —el castaño ingreso un código y el hemisferio derecho se paralizo completamente— ¡espera un segundo!

—Tranquila…ya hicimos la parte difícil…ahora me toca terminar con esto…solo tengo que caer, ya lo eh hecho muchas veces…

—¡Ise…no puedes hacer esto! —la capsula de emergencia se activó, pese a los constantes reclamos de la pelirroja—

—¡Si me escuchan, activaremos la detonación del reactor! —la pantalla marco error— ¡Maldición! ¡Raleigh!

¡Conmigo las cosas están iguales, tenemos que activarlo manualmente! —ambos bajaron de sus estaciones de batalla, pero un movimiento hizo que el castaño casi se cayera dentro de la maquinaria de su Jaeger—

—¡Issei que ocurre!

—¡Dame un segundo! —activo su Boosted Gear para que las garras se clavaran en el metal, levantándose y abriendo la compuerta—

—¡A mi cuenta...! ¡tres…dos…uno! ¡iniciando detonación manual! —ambos llegaron a sus estaciones de batalla, listos para salir a través de las capsulas de escape— T- menos 60 segundos….

Ambos Jaegers llegaron hasta el mundo de los maestros que diseñaban a los monstruos que los habían amedrentado desde hace años. Issei vio a los extraterrestres cara a cara.

—¡Púdranse malditos! —dijo haciendo una señal con su dedo medio— ¡esto es por Desmond y por todos los que mataron!

Activo su capsula de escape, esperando que el oxigeno durara lo suficiente para llegar a la tierra.

La tensión en la base era palpable, Kunou dejo de llorar y pedía a cualquier deidad, que su mejor amiga y su amado regresaran sanos y salvo. No soportaría otra perdida.

—¡Lo lograron, el abismo se colapsó! —un grito de júbilo resonó por todas partes—

—¡A los helicópteros! ¡a los helicópteros ya!

En medio del mar las primeras dos capsulas aparecieron, mostrando tanto a Mako como a Rias.

—Veo las primeras capsulas…rastreo sólido, signos vitales normales…. —al momento de decir eso, la tercer capsula apareció—

Raleigh hizo todo lo posible por abrirla, su oxigeno se habia acabado y necesitaba respirar. Su compañera lo asistió luego de nadar un pequeño tramo.

—Todo…en orden… —respondió agitado, mientras la azabache lo abrazaba— ¿Dónde está Issei?

—¿Que pasa con la última capsula?…. —pregunto el rubio en voz baja—

—La detecto…pero sin signos vitales… —musito el técnico—

—No…. —la rubia tuvo que ahogar un grito, recordando aquella pesadilla que tuvo hace muchos años—

Los tres pilotos escucharon cuando la última capsula subió a la superficie. La pelirroja imito las acciones de su amiga Mako y nado hasta la capsula del castaño. Uso un mecanismo para quitar la tapa y dejar al descubierto al castaño, quien no parecía moverse. Rápidamente le quito su casco y comenzó a revisarlo.

—No tiene pulso, creo que no respira —dijo a través de su comunicador— Ise…Ise….

—¿Detectas su pulso? ¿tiene pulso? —pregunto el rubio—

La pelirroja no espero a que esto se agravara y comenzó a darle respiración boca a boca. Lagrimas caían por sus mejillas, no quería perderlo otra vez.

—¡Maldita sea, no te atrevas a dejarme sola! —exclamo golpeándolo con fuerza en el pecho—

El golpe hizo que reaccionara, tomando una bocanada de aire con fuerza. Su respiración agitada era señal del tiempo que estuvo desmayado.

—¿Que? ... ¿qué paso? … ¿ganamos? —la pelirroja lo tomo de su cabello y azoto su cabeza contra el interior de la capsula— ¡¿pero que te pasa?!.

—¡¿Qué me pasa?! ¡te dije lo que te haría si volvías a hacer otra estupidez! —exclamo furiosa, derramando lagrimas— ¡eres un maldito idiota!

Rias siguió llorando mientras lo abrazaba, podía jurar que escucho a través de sus comunicadores, como la rubia Yōkai le decía que lo golpeara más fuerte.

Al final todo salió como lo habían planeado, solo faltaba que se diera el anuncio oficial.

Aquí el mariscal Hércules Hansen…el abismo se cerró… ¡ya paren el reloj!—toda la estación de batalla estallo en jubilo al escuchar esas palabras—

Esa euforia fue contagiada a la facción Yōkai quienes celebraban aquella victoria. La emoción y el jubilo duraron poco, recordaron que el hijo mayor de su reina, se sacrifico para que este día pudiese llegar.

Pasaron varias semanas luego de anunciar la victoria de la humanidad sobre aquellas bestias. En el palacio de Yasaka, todos se habían reunido para despedirse de aquel guerrero que sacrifico su vida, por un bien común. La rubia estaba llorando junto a su marido. Lo mas destacable de la pareja, era que tenía el vientre ligeramente abultado, señal inequívoca de que se encontraba embarazada.

Kunou abrazaba la foto de su hermano, mientras la ceremonia terminaba. Todos los Yōkai le daban el pésame a la familia y las doncellas de Yasaka, cuidaban de que ella se encontrara bien. No sabían si esto podría afectarle ahora que estaba en cinta.

Kimiko apareció junto a su pequeño y su familia. La peliverde abrazo a su mejor amiga y su hijo imito sus acciones.

—Si necesitas hablar…sabes que estoy para ti….

—Gracias… —respondió limpiándose las lágrimas—

Detras de ella apareció el castaño, quien la abrazo con fuerza, la rubia lloraba en silencio, mientras el castaño trataba de reprimir sus emociones, tenía que ser fuerte, talvez no le agradaba el rubio australiano, pero a final de cuentas, era la familia de Kunou, no le faltaría el respeto de esa forma a un compañero caído.

Lejos de esa zona, Rias se encontraba platicando con la azabache y la rubia. Quienes la miraban como su le hubiera crecido una tercera cabeza.

—¿Volvernos humanas? —pregunto nuevamente, viendo como la pelirroja asentía— eso es imposible…

—Para un renegado si…pero nosotros que somos demonios de sangre pura es más sencillo, recuerda que descendemos de Lilith… la primera esposa de Adán…quien es uno de los ancestros de todos los hombres….

—De esa forma no podrán usar una caja madre…entiendo tu punto….

—Mi hermano…en quien confiaba ciegamente uso una de esas cosas en mi contra, imagínense lo que podría pasarles….

ambas herederas sintieron escalofríos por dicho panorama, sobre todo por lo que su padre la obligaría a hacer si llegaba a hacer una caja madre.

—¿Conservaremos nuestros poderes? —pregunto la rubia del clan agares—

—No lo se…pero algo que si va a pasar…es que perderemos todas las desventajas de ser demonios…incluyendo una muy importante….

Ninguna de ellas entendió las palabras de la pelirroja, hasta que vieron aquella marca en su cuello, misma que Tsubasa y Aika tenían.

—No quería hijos de un idiota elitista que solo me usaría como esposa trofeo, yo quería enamorarme de alguien que viera a través de mi belleza…lo encontré y estoy mas que dispuesta a criar un hijo a su lado…sé que ustedes también piensan lo mismo…

Ambas se sonrojaron por lo que quería decir con esas palabras, pero estaban dispuestas a renunciar a su identidad.

—Piénsenlo todo el tiempo que quieren, Tou-san, Kaa-san, Milicias e Issei están de acuerdo y haremos el ritual en un par de días

—Espera un segundo ¿Issei también? —pregunto la rubia sorprendida— pero yo pensé que…

—El es parte dragón y parte demonio, simplemente recuperara su parte humana…lo que en teoría lo volvería un hibrido humano/dragón, teóricamente, seria mas sencillo puesto que el es un reencarnado…lo mismo con Tsubasa….

Aquella respuesta dejo a ambas herederas con la duda ¿renunciarían a su identidad? ¿estarían dispuestas a hacer ese sacrificio? La pelirroja se oía muy segura de lo que haría.

Pareciera ser que ahora despreciaba a la raza que le dio todo, sin embargo, entendía su actuar…algo como lo que hizo el maou pelirrojo no tenia perdón. Ella solo quería estar a salvo de todo lo que hiciera. Puesto que ellas vieron la grabación, donde casi la obligo a matar al castaño…