Doy a conocer este fanfic que escribí hace unos años, acerca de una de mis parejas favoritas y poco aclamadas de Naruto. es mi perspectiva de lo que hubiera querido ver en esa época, espero les guste
Sasuke e Ino ni otro personaje de este fanfic me me pertenecen, son creación de Kishimoto
Fanfic + 18 si no posees mas de esa edad no puedes leerlo
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Capitulo 1: El Reencuentro
Era una hermosa tarde en la aldea de konoha, el viento frío soplaba sobre el cabello de una hermosa rubia, resaltando sus bellos ojos azules. Observaba con nostalgia el esplendido lugar donde se formó como una kunoichi, es decir la academia ninja. Un lugar donde años atrás habían experimentado el inicio del camino ninja.
— Ha pasado mucho tiempo desde que nos graduamos de la academia y realizamos por primera vez los exámenes de chunnin — comentó la rubia mientras suspiraba— como quisiera regresar a esa época donde todo era más sencillo; verme hermosa para gustarle a Sasuke, mientras Sakura se moría de envidia —seguía comentando la Ojiazul mientras una leve sonrisa se dibujaba entre sus labios.
— ¿Qué clases de cosas murmuras… Ino? —preguntó la Pelirrosa en voz alta.
— Nada, solamente recordaba la Época que envidiabas mi belleza y el amor de Sasuke. —Afirmó la Rubia con una mirada de superioridad pero divertida.
— ¡QUE! ¿yo envidiarte a ti? Ha!, estás loca, la única que me envidiaba eras tú. Por estar en el mismo equipo de Sasuke. —Exclamó Sakura con sarcasmo.
—No digas tonterías Frentona, que estoy muy cansada para escuchar incoherencias —respondió Ino tocando la frente de Sakura.
— ¡¿Cómo te atreves a decirme Frentona?!, Ino-cerda.! —Dijo Sakura muy enojada.
— Bla-bla-bla -dijo Ino sarcásticamente —Tsunade-sama se pasó con nosotras esta vez, ¿cómo se le ocurre dejarnos tanta tarea después de tan duro entrenamiento?, ¿qué acaso no puede tener conciencia de mi entrenamiento diario con Kurenai sensei, no puedo diariamente gastar mi chacra usando ninjutsu médico y genjutsu a la vez. No todos somos como Naruto. Sin mencionar que siempre tengo que ayudar en la floristería de mi padre… ¡QUE ESTRÉS!. —dijo con cierta molestia la Rubia.
—¿De qué te quejas? —Preguntó la Pelirrosa, mientras se acercaba aún más a la rubia —si todos al igual que tú, entrenamos fuertemente a diario, no eres la única, y recuerda que todo lo que haces es por la promesa que le hiciste a tu sensei, ¿recuerdas? ¿O tengo que recordarlo?, dijo Sakura con autoridad.
—Asuma sensei… como olvidar sus últimas palabras —dijo pensativa y triste la rubia -tienes razón Sakura, en vez de quejarme tanto, debería de poner más esfuerzo a mi entrenamiento, muchas gracias… -no terminó de decir esas palabras la Ojiazul, cuando fue interrumpida por Sakura.
—De nada, para que son las amigas, bueno… ya me tengo que ir, tú ya sabes… —dijo nerviosamente Sakura.
—Ah… ya!, es por él ¿cierto?; sabia que esa falda corta no era en vano, veo que aprendes rápido Sakura-dijo Ino en tono de burla, mientras tapaba con su mano la leve risa que la dominaba.
—Mal pensada, no todas somos como tú… ¡pervertida! — Dijo en tono molesto Sakura.
— Relájate, solo era una pequeña broma, y ¿a qué te refieres con "pervertida"? —preguntó la Ojiazul.
—Tú sabes… y a demás ya no me distraigas que se me hizo tarde, nos vemos… —se despidió Sakura desapareciendo velozmente, por la prisa que la poseía.
—Adiós, a quien vas a engañar Sakura, definitivamente lo vas a ver a él. —afirmó Ino.
Posterior a ese encuentro entre antiguas amigas, Ino al escuchar el nombre de su difunto sensei, se sintió muy triste y nostálgica, y decidió llevarle un ramo de flores a su tumba. Los recuerdos de él sonaban como eco en su cabeza, especialmente esas últimas palabras "No te dejes vencer por Sakura ni en el ninjutsu, ni mucho menos en el amor", al recordar esas palabras las lágrimas no pudieron sostenerse un minuto más, y se dejaron ir como vertiente de agua en una fuente.
—Sensei….-murmuró entre sollozos y lágrimas— haré lo que pueda para convertirme en una gran kunoichi, pero creo que no podre cumplir mi promesa acerca de Sasuke… tu sabes, él nunca regresará, y Sakura y yo, ya nos resignamos de ese amor, así que cada una hemos llenado ese vacío, a través de otros caminos, ella con él y yo con Kiba… -afirmó muy triste entre lágrimas que caían el suelo, como suaves gotas de lluvia.
Mientras la joven kunoichi lloraba bajo la tumba de su sensei, un joven shinobi igualmente visitaba la tumba de sus difuntos padres.
—Padre… Madre… diariamente recuerdo el maldito día de sus muertes… el día en que vi por primera vez esos ojos; esos ojos fríos que tanto me han atormentado hasta ahora, esos ojos que me causaron tanto dolor hasta llorar sangre, y los cuales cambiaron eternamente la razón de mi existencia -comentaba amargamente el frio shinobi mientras veía fríamente la lapida de sus padres.
Continuó diciendo.
—Solamente quiero que sepan, que algún día… vengare su muerte… y el bastardo de mi hermano pagará las consecuencias, y algún día reviviré nuestro clan. —Afirmo el Peliazul de forma resentida.
En ese instante el fuerte shinobi decidió marcharse, pero en el momento de hacerlo escucho sollozos que llamaron su atención, y que lo obligó a acercarse a la dolida kunoichi; al verla ahí sobre esa tumba llorando, pensó en lo patético que era esa escena, y como él podría acabar esas lagrimas a través de la muerte. Pero antes de realizarlo se tomó la molestia de preguntar.
—¿Por qué lloras? —Preguntó Sasuke en un tono frío.
En ese momento las lágrimas de la rubia cesaron de de derramarse, al mismo tiempo en que su corazón comenzó a latir con brutal fuerza, se quedó estática, no lo podía creer, esa vos inconfundible era de él; el hombre que por mucho tiempo, fue objeto de sus desvelos. ¿Era una alucinación o un genjutso? no, era muy real para serlo, sin mencionar que la escalofriante presencia de su chacra recorría su cuerpo. En ese instante se volteo y quedó sorprendida al ver la fría mirada de Sasuke, sin mencionar lo atractivo que se veía su cuerpo, estaba sorprendida era la primera vez que lo veía desde hace tres años.
— ¡Sa-Sasuke! — exclamó sorprendida mientras se ponía de pie.
—Así que eres tú… Ino— respondió fríamente, mientras este no paraba de observarla de arriba abajo.
— ¿Has regresado? —Preguntó confundida la rubia.
—No, solamente pasaba por aquí, dándome cuenta de lo patética que te ves llorando sobre la tumba de ese inútil. —afirmó Sasuke.
—¡CALLATE! No hables así de él, no tienes derecho de ni siquiera pronunciar su nombre, si lo haces de nuevo yo… yo…— afirmaba ella con toda furia al mismo tiempo que fue interrumpida por el shinobi.
—¿Tu qué? Tú con lo insignificante que eres, no puedes causarme ningún daño —afirmó el shinobi, mientras una sonrisa malvada se dibujaba en sus labios.
—¡Eres un bastardo! —exclamó la ojiazul.
—No dejas de ser una insoportable gritona —decía el ninja mientras observaba con lujuria como la luz del atardecer resaltaban las curvas de las kunoichi.
—Tu eres un… —mencionaba mientras fue interrumpida por Sasuke, al mismo tiempo en el que él se le acercaba.
—Lo único para que lo que tal vez sirvieras seria para… —habló sin terminar mientras tocaba el sedoso cabello rubio de Ino, hasta acariciar su rostro.
Terminó la frase diciéndole en el oído de la chica.
—hacerte mía.
—¿Qué? — preguntó confundida Ino, mientras miraba el rostro de Sasuke.
—Tu aroma me excita, me enloquece el sentirlo. — mencionaba mientras olía el cabello y cuello de Ino. — Seria un desperdicio que no disfrutara tus bellas curvas, realmente es lo único bueno que posees, y seria decepcionante no darle uso antes de tu muerte—afirmó el Uchiha mientras acariciaba la cintura de Ino.
En ese instante un escalofrío cubrió el cuerpo de la kunoichi, reaccionando ella de una manera inmediata y sin pensar en las consecuencias que estas le traería; en cuestión de segundos su cuerpo estaba a cinco metros de el Uchiha y rápidamente formó una sucesión de sellos ninjas, normalmente en las misiones servía de apoyo como ninja medico, y casi no utilizaba técnicas ofensivas; no era lo usual en ella, pero debía poner en práctica lo aprendido por Kurenai, no podía permitir derrotarse fácilmente ante el Uchiha. Pero antes de realizar el último sello, el cuerpo del Uchiha estaba contra el de ella, diciéndole este a su oído.
— Sabía que las flores más hermosas poseen espinas para defenderse, pero si te atreves a utilizarlas, mi fuego Uchiha consumirá tus delicados pétalos. —Dijo de forma lujuriosa mientras la presionaba fuertemente contra su cuerpo. y este continuo diciendo:
—Este día tú serás mía, y hagas lo que hagas no podrás evitarlo, simplemente sentirás lo dulce que es morir entre mis manos —afirmó el Uchiha, mientras acariciaba el suave cuerpo de la chica.
Ella sorprendida de las palabras de Sasuke no pudo contestar, quedando enmudecida por el impacto que éste le causó, estaba sorprendida tanto por la habilidad y velocidad de Sasuke, como de sus deseos prohibidos que emanaban de sus masculinos labios. Al sonar de las palabras de Sasuke los dos cuerpos se desvanecieron entre el frío viento que soplaba bajo ese bello atardecer.
