NOTA DEL AUTOR:
Este es el último capítulo de la historia. Fue un viaje larga que iniciamos en el 2016, muchas cosas pasaron, buenas y malas, pero aquí seguimos. Fue un gusto escribir para ustedes. Y claro que habrá un epilogo. Pues hay que cerrar como se debe. Muchas gracias y nos leemos pronto.
En un tiempo record, que incluso se le ocurrió que podría ser bombero en caso de querer cambiar su carrera, los dos ya estaban vestidos y salieron disparados al hospital con el aviso previo enviado por un zorro súper nervioso, Nick estuvo en el límite legal de la velocidad, pero una fuerte contracción de su esposa lo hizo ir como un loco en el camino para llegar, ya habían llegado al hospital y desde el estacionamiento ya había un equipo esperándolos. Con camilla y todo se acercaron al auto, Nick aliviado al fin abrió la puerta del lado de Judy y ellos rápidamente tomaron con sumo cuidado a la joven madre para colocarla sobre la camilla, con el zorro firmemente a su lado fueron corriendo al hospital.
Judy de inmediato fue pasada a maternidad y se le cambio la ropa por una bata de hospital, en cuestión de minutos el ginecólogo entro listo y procedió a hacer una revisión.
—Señora Wilde va muy bien ya lleva la mitad de dilatación. ¿Cómo se siente?
—Aparte de los nervios… ¡Ah! —Otra contracción — Bien—dijo con una sonrisa incomoda-.
—Esa es la actitud señora—dijo comprendiendo la reacción de la coneja-.
— ¿Doctor estará bien? —pregunto el zorro nervioso-.
—Por lo que veo su esposa y sus hijos están bien físicamente ahora, aunque dentro de un rato es posible que odie a todos los machos a su alrededor sobre todo a usted—asintió con una sonrisa, vio un rastro de pánico brillar en sus ojos—Voy a ver cómo va el trabajo afuera regreso en un momento—se fue dejando al zorro solo con su esposa-.
Paso más tiempo y las contracciones se hacían cada vez más fuertes y seguidas hasta que al fin llegó la hora. Se llevaron a Judy a la Sala de partos y Nick antes de seguirla fue destino por alguien familiar.
—Señor Wilde—era aquella joven vulpina y Nick se sorprendió al verla más con un traje quirúrgico-.
—Hey, eres tu bombón—dijo con una sonrisa burlona-.
—Señor Wilde su esposa esta por dar a luz—le reprocho-.
Nick soltó una carcajada—Lo sé, solo trato de liberar un poco de tensión antes de entrar, estoy preocupado y estresado—dijo rascándose la nuca—Perdón por desquitarme contigo-.
La Vulpina al ver que era sincero solo suspiro—Ahora que ya lo ayude con eso por favor —le da un paquete plástico— Póngase esto por sobre la ropa antes de pasar.
Nick Abre el paquete y vio que era otro juego de Ropa igual. La vulpina no lo espero y entro a la sala de partos. El zorro macho rápido se puso el traje y entro corriendo sabiendo que su esposa lo necesita. Pronto fue al lado de Judy y la coneja lo vio agradecida.
—Nick—Judy ya tenía una respiración irregular y daba constantes jadeos—Estoy asustada ¿Me das tu pata?
El zorro sonrió con comprensión y le tendió la pata para que ella la sujetara —Claro Zanahorias no me iré de tu lado-.
Lo que no espero era que Judy sujetara y apretara su pobre pata con una fuerza monstruosa, desproporcional y anormal. Aunque fuera un poco…Judy le regresaría un poco de dolor que ella atravesaba ahora. Menos mal que no era zurdo. Conforme pasaba el proceso de parto, el pobre zorro sufrió de otra manera, por un lado su pata estuvo en constante riesgo de fractura, Judy casi lo golpea, estrangula y le lanzo un montón de "lindos deseos y palabras dulces" Nick nunca se imaginó que su esposa tuviera semejante vocabulario. Hasta que solo era Judy pujando pero de un momento a otro, el sonido de un llanto hizo que se congelaran…
—Señor Wilde—Bruce lo llamo de inmediato e hizo un ademan deprisa con su pata, Nick fue rápido a su lado—Como su padre le corresponde el honor de cortar el cordón umbilical-.
Le paso a Nick el instrumento, aunque nervioso, el vulpino lo tomo para hacerlo pero se paralizo al ver a su hijo, solo fue un instante ya que le recordaron lo que debía hacer, en cuanto termino dos enfermeras de inmediato se llevaron al cachorro para limpiarlo mientras Judy no pudo pensar mucho en ello ya que las contracciones vinieron de nuevo.
—Nick…—Lo llamo ya bastante agotada pero con una emoción que el zorro pudo distinguir-.
—No te preocupes tesoro, está bien, se lo llevaron para limpiarlo y tú lo estás haciendo de maravilla Judy, solo un poco más cariño…—le dijo tomando su pata nuevamente-.
La coneja asintió lista para seguir y dar a luz a su segundo hijo. Fueron en total 4 horas y media de trabajo de parto Nick igualmente corto el cordón de su segundo hijo con una emoción aún mayor, en cuanto termino, igual se lo llevaron a limpiar a lo que él regreso con Judy. Él no supo bien quien fue el primero si el macho o la hembra y tampoco pudo ver bien sus características. Judy termino exhausta, pero con una sensación de júbilo en su pecho, sonrió a Nick con cansancio esperando las noticias de los doctores. No tardaron mucho hasta que Bruce y Lilian personalmente traían dos diminutos bultos, uno cada uno. Ambos lloraban con fuerza.
—Señores Wilde felicidades—El tigre los felicito—Tuvieron dos crías perfectamente sanas.
Lilian se adelantó—Esta pequeña princesa fue la que tenía más prisa en conocerlos. Le presento a ambos a su hija mayor...
Pronto una diminuta cría fue puesta al lado de Judy.
—Y este pequeño es su primogénito—lo puso al lado de su hermana.
Ambas crías quedaron en el medio de sus padres, al estar ya en el mismo lecho que su madre estos e calmaron bastante rápido. Judy los vio y no pudo evitar que sus ojos se humedecieran al extremo, estaba segura que rompería en llanto, pero no espero que su sensible oído captara a su lado el sonido de gotas cayendo en la cama. Dirigió la mirada a su esposo y este ya estaba llorando a lágrima viva. No pudo decir nada pues este ya la había abrazado a ella y a sus hijos con extremo cuidado, pronto Judy comprendió el gesto y lo imito abrazándolos igual.
Al estar envueltos en el abrazo compartido de sus padres los dos pequeños dejaron de llorar en su totalidad. Todo esto observado por la otra pareja que no pudo evitar dar un suspiro de alivio y verse con una sonrisa.
Pronto una vez que tanto los bebés y la madre fueran aseados, se despejo cualquier otro aspecto y la pequeña familia de cuatro fue llevada a una habitación privada.
Pronto muy a su pesar fueron separados de sus hijos debido a los exámenes y pruebas que sabían debían hacerles.
—Señores Wilde. Tenemos que llevarlos por un tiempo corto. Y para que estén más tranquilos habrá un par de ojos completamente enfocados en el bienestar de sus hijos— Al decir esto Sara entró a la habitación vistiendo una bata blanca y sosteniendo una tableta electrónica, pero solo basta ver a sus dos nuevos sobrinos para que gritara emocionada y fuera directamente hacía ellos para verlos con gran emoción. La pareja se sorprendió mucho al verla pero luego sonrieron encantados mientras con incalculable alegría mostraban a sus hijos. Pronto ella misma los tomo en brazos y juro por su vida que los cuidaría en lo que se hacían las pruebas. Antes de salir les dijo.
—Zakk vendrá en un momento para hablar con ustedes—les dijo antes de salir con los pequeños en brazos-.
Fiel a su palabra en hurón ataviado en una bata blanca llego a los pocos minutos de que todos los demás salieran. Al ver a la pareja sonrió y se acercó.
—Cuñada sé que no debería de preguntarlo dada la situación pero debo hacerlo ¿Cómo te sientes?
—Con ganas de decirle a Nick que no me vuelva a tocar nunca en la vida.
— ¡¿Qué?! —el zorro se horrorizó y la vio con una mirada que le decía que estaba aterrado-.
Ante esa reacción Judy no pudo evitar soltar una cansada carcajada—Tranquilo Casanova luego hablamos de eso—le guiño un ojo a Nick— ya enserio solo estoy exhausta y adolorida.
—Es normal—el hurón asiente—Oye Nick—el zorro lo volteo a ver—Toma—Y le da una compresa fría-.
—Hay hermano gracias—le dice aliviado y se la pone en su magullada pata-.
—De nada—asiente con una sonrisa—es más común de lo que crees, en patas o cabeza…Hay muchos desmayos en la sala de partos…sobretodo en cesáreas—se rió incomodo-.
—Me lo imagino, estuve muchas veces al borde del colapso ahí, pero Judy me necesitaba y no podía dejarla sola.
—Zakk, ¿Por qué Sara y tú nunca nos dijeron sobre esto antes?
El depredador suspiro un poco—Primero, era un secreto profesional, segundo, era una sorpresa para todos y tercero, no queríamos dar esperanzas aun distantes…cuando se enteraran era porque ya era una realidad. Espero que puedan comprendernos y perdonarnos eso—les dijo algo avergonzado-.
—No hay nada que perdonar—dice Judy con calma-.
—Todo lo contrario, estamos más que agradecidos con ustedes que pudieron realizar nuestro más grande anhelo realidad. Y no solo nuestro, sino de miles más. —
Zakk siente que una gran carga se levanta de sus hombros—Era nuestro sueño desde hace muchos años…Muchos conocimos a John…Este era su sueño. Uno que pudo compartir con Bruce y al fin se pudo ser realidad. En fin venía a darles algunos detalles de sus hijos—cambio el tema logrando captar la atención del matrimonio—Primero, según el seguimiento del hijo de Bruce. Es muy probable que repitan algunos patrones. Por ejemplo un pequeño brote de crecimiento acelerado en estos días, Judy creo que notaste que eran más grandes que un gazapo normal—la coneja asintió—Bueno durante estos días pueden desarrollarse un poco rápido para emparejarse casi al tamaño de un cachorro de zorro rojo—volteo a ver a Nick—No se espanten si de un día a otro los ven más grandes. En ambas especies los neonatos son ciegos, pero sus ojos se desarrollaran más rápido así que podrán verlos a los dos antes de lo que creen. Los detalles más específicos deberán ser entregados por Bruce y Lilian cuando les vengan a dar de nuevo a sus hijos en un rato. También, Judy te quedaras hasta mañana, se les traerá un cunero aquí para que los cuatro puedan estar juntos desde hoy. Nick puedes quedarte toda la noche si quieres. Por el momento es todo, los exámenes tardaran un poco, pero Sara se hará cargo por mientras, así que si pueden duerman un poco. A sido una madruga muy larga.
Les aconsejo el mustélido antes de salir. Si bien la pareja quería esperar a sus hijos, el cansancio al fin pudo con ambos. Judy se durmió así como estaba en su cama y Nick en el sillón a su lado. Ni siquiera supieron el tiempo que durmieron, pero fueron despertados suavemente, al abrir los ojos vieron a la pareja de mayor tamaño. Con una cara feliz señalaron al lado, donde estaba un pequeño cunero pegado a la cama de Judy. Nick se levantó como rayo e iba ahí, Judy por su parte se sentó con mucho cuidado pero enseguida su zorro la ayudo para que ella no se esforzara de más.
Los dos vieron con detenimiento a sus hijos. La hembra tenía la apariencia de una conejita casi en su totalidad, pero sus orejas no eran tan largas ni tenían un extremo redondo sino en punta, como un zorro, su pequeño rabo era más bien una cola corta y esponjosa, no era del largo de un zorro ni corta como la del conejo, sino un punto medio. El pequeño macho de igual forma era único, sus orejas si tenían la proporción a las de un zorro pero no tenían punta sino un extremo redondo, una cola más corta que la de su hermana pero de igual forma más grande que la de un conejo. El hocico de ambos era más largo que el de su madre pero corto si se comparaba con el padre.
— ¿Tienen pelo de color negro? —Judy los vio un poco asombrada-.
—Sí, nacieron con la borra gris característica de los zorreznos—la cierva afirmo-.
— ¿Los conejitos nacen sin pelo? —esta vez pregunto el zorro perplejo-.
—Sí Nick—le responde su esposa-.
—Wow…tengo que verlo—dijo para sí mismo-.
—Regresando al tema original. Sus hijos están en perfectas condiciones, las resonancias y Rayos X nos han dado una completa visión de su anatomía y como sus padres deben saberla. ¿Están listos? —la pareja asiente y el tigre se aclara la garganta—Bien primero según su composición ósea sus patas traseras son muy parecidas a los conejos, con el debido desarrollo muscular serán capaces de igualar las habilidades de los lepóridos con referencia a saltos a excepción de los dedos ya que estos tiene los falanges de un zorro rojo y tendrán las garras posteriores, sus patas delanteras son las de un vulpino contaran con las garras pero vemos que su queratina las hará tan curas como las de un conejo, así que podrán cavar muy fácilmente. Su base torácica es la de un canino por lo tanto tendrá una gran resistencia. Su sentido del oído aun ahora ya está muy desarrollado, no dudamos que pueda ser superior al de ambos. Su nariz es muy similar en forma de la de un conejo pero tiene todos los receptores de un canido. Tendrán la visión nocturna pero no la delicadeza a la luz que varios zorros aun poseen. Serán tanto diurnos como nocturnos. En resumen tendrán una tarea compleja con su familia señores Wilde.
—No importa el reto podremos con todo—aseguro la coneja viendo a su hijos sintiendo que los amaba con todo su ser.
—Les daremos la mejor vida posible—aseguro Nick sin dejar de mirarlos sabiendo muy dentro de sus ser que dará todo por ellos-.
—Ya que son ustedes les diremos la verdad—el tigre termino con un suspiro-.
— ¿La verdad? — El matrimonio al fin quita la vista de sus hijos y lo ven a él-.
—Escuchen, ha pasado un buen rato y les hicimos muchas pruebas, al igual que a nuestro hijo y los resultados son muy concluyentes—aseguro—Estos resultados no deberían de ser revelados a nadie, pero creo que ustedes se merecen saberlo. No se asusten no es nada malo—aclaro al ver una pisca de miedo atravesar sus rostros—Ellos no son solo híbridos…creo yo que son el siguiente eslabón en la cadena evolutiva-.
— ¿Qué quiere decir con eso? —Pregunto Nick intrigado-.
—Saben que por naturaleza la mayoría de los híbridos son estériles. Ellos no—Aclaró—Serán fértiles entre conejos y zorros sin necesidad de ningún tratamiento. Y no solo eso, también serán compatibles siempre y cuando el grupo RH sea compatible para transfusiones de sangre u órganos. Esto no es accidental… Lo cual será algo que puede llamar la atención, así que muchos detalles no son informados a las autoridades.
—Pero ¿Por qué? —Cuestiono la coneja-.
—Porque es posible que serán superiores a muchos, literalmente sacaron lo mejor de cada especie. Además su actividad cerebral es asombrosa, si puedo decirlo cuando crezcan serán súper dotados. Así que será un secreto que durara un par de años, hasta que lleguen a la escuela y se empiecen a notar sus capacidades, pueden ser físicas, mentales o ambas. No sufrirán infartos por alta tensión. Ni corren el riesgo de ceguera. No tienen casi desventaja alguna. Lo cual los pone en una situación diferente.
— ¿Temen que nuestros hijos sean vistos con miedo? —Pregunto el zorro-.
—Temo que alguien los vea con ignorancia. La ignorancia crea temor. Y alguien puede hacer algo. Más aun, saben que los niños son crueles, no importa como este el mundo ahora. Muchas cosas no cambian. Como adultos hay prudencia y discreción, pero los niños no son así. Puede que a nosotros ya no nos segreguen como antes. Pero ellos no la tendrán fácil, por lo tanto nos tocara luchar para apoyarlos como padres.
—Sabemos que no será fácil pero no nos rendiremos. Y no se preocupe guardaremos el secreto—confirmo la coneja-.
— ¿Qué tanta podría ser esa ventaja nata que tienen? —Pregunto el zorro viendo a sus pequeños dormir-.
—Si me guió por mis estimaciones. Muy superiores a las nuestras. Mi hijo podría ser más listo que Lilian o yo. Pero generalmente, el rigor hibrido los beneficiara. Podrían ser más grandes, fuertes, agiles, rápido y con una gran sensibilidad en sus sentidos.
—Si me permite decirlo, no creo que sean híbridos—Nick sonrió—Más bien diría que son una nueva especie.
El tigre asiente con solemnidad—No se equivoca.
—Lo que usted teme es la reacción de los demás al verlo—Nick ya lo había visto ahora-.
—Es brillante señor Wilde, es verdad…Cuando nuevas especies surgen, normalmente hay doy caminos. El más beneficioso es la cruza y mezcla de ambos grupos de genes, en este caso la línea de sangre de todos los cachorros que ayudemos a nacer será muy fácil de distinguir, ya que el factor de enlaces se heredara como rasgo dominante, todos sus demás descendientes lo portaran, un ejemplo su caso, su familia siempre será fértil en lepóridos y vulpinos, si alguno de sus hijos o nietos se enamora de otra especie ambos tendrán que someterse al tratamiento a no ser que la otra hembra tenga el enlace en su código y así el grupo de enlaces heredables se incrementara de forma exponencial. Dándose así un factor de cruce evolutivo natural. Lo que creara poblaciones saludables y fuertes…. El otro camino es la extinción de la otra rama, sea la nueva o la antigua.
—Cuando una especia nueva surge en un ecosistema puede suprimir a las menos avanzadas—Susurro Judy al comprender-.
—El camino al infierno se tapiza de las mejores intenciones—dijo Lilian—Eso se demostrado a través de la historia. Pero no fue la mejor intención lo que nos movió a realizar esto.
—Fue un deseo egoísta para nosotros. Pero tener un hijo híbrido solo en el mundo no hubiera sido posible. Así que soltamos esto. Iniciamos una serie de eventos, lo cual ya no se puede detener, el donde acabara es incierto.
—Solo nos queda esperar lo mejor—Nick se encogió de hombros—No me importa el mañana, me importa el ahora, disfrutar lo que tenemos.
—Si ese es el precio de tener una familia con el zorro que amo. Estoy dispuesta a aceptarlo. Ya hemos dado mucho a la sociedad, una sociedad que no nos aceptaba, Es momento de que nos den algo.
—Yo tratare de mantenerlo lo más hermético posible. Por la mayor tiempo posible. Solo el transcurrir del tiempo nos dirá la verdad.
Todos asintieron en un acuerdo silencioso. Ven a los pequeños, los primeros de muchos, el primer eslabón de una nueva cadena. Sabían que esto era un hecho histórico, uno que nadie sabría en mucho, mucho tiempo.
—Ahora bien hay que seguir con lo demás—extiende varios papeles—Estas son las partidas de nacimiento, y nos falta la denominación de estos cachorros, y les pregunto, ¿Conezorros o Zonejos?
La pareja se ve y Judy sonríe—Zonejos—Declara feliz-.
El tigre asiente—Muy bien. Sus Nombres para el registro espero que ya los hayan pensado y si no tendrán tiempo hasta mañana para hacerlo. Se irán mañana a casa para estar seguros, descansen por ahora y señora Wilde no se preocupe, las enfermeras los alimentaran ya que puede haberse dado cuenta de que podría haber un pequeño retraso con usted es por su… reajuste hormonal, no se preocupe, en caso de tener problemas con la lactancia el hospital le proporcionara una formula especial.
La coneja asintió pensando que tal vez esa sea la opción pues aún no ha notado nada especial.
Cuando al fin estuvieron solos Nick fue directo al cunero y tomo a ambos pequeños con suma delicadeza para abrazarlos contra su pecho.
—Papá los cuidara hoy, mañana y siempre-.
Eran tan pequeños en sus patas, tan frágiles e indefensos, lo necesitan y él estará con ellos siempre. Se sentó al lado de Judy con ojos brillosos, la coneja toma a sus hijos y los abraza.
—Mami está aquí, mami y papi están aquí.
Con un dedo Nick los acaricia con suavidad — ¿Cómo los llamaremos? —La verdad es que nunca habían discutido nombres y ahora esa duda lo asaltó-.
—Esta pequeña será nuestra amada Elena Wilde—dijo con una sonrisa cariñosa mirando a su esposo-.
Esa mención provoco que el zorro se crispara notablemente y la voltease a ver con incredulidad— ¿Lo dices enserio?
—Claro que sí mi torpe zorro. Tu madre y tú se lo merecen. Además se parece mucho a ti y por ende a tu madre. No puede haber mejor nombre que ese.
—Te amo Judy—dijo Nick notablemente conmovido-.
—Los zorros, tan sentimentales—dijo con suavidad-.
—Y para este pequeño—señalo al macho que dormía acurrucado contra su madre roncando levemente— Awww es adorable-.
—No lo sé, ¿Qué dices tú?
—Sebastián…Sebastián Wilde
—Sebastián será…
La ahora familia Wilde se quedó ahí hasta el siguiente día, Judy fue dada de alta con una pronta recuperación. Salieron con un buen montón de recomendaciones y dos latas de formula especial para sus hijos, Nick solo hizo una corta parada para comprar dos juegos de biberones en color morado. Una vez en casa el zorro llevo a sus cachorros y a su esposa a la cama, Nick no dejo que Judy se moviera agitara siquiera. Coloco a los tres en la enorme cama y los arropo.
—Duerme un rato zanahorias, necesitas descansar—estaba a punto de alejarse cuando ella lo tomo de la pata-.
—Quédate conmigo
El zorro sonrió con astucia, aquella mueca que enamoraba más a Judy—Sabes que me encantaría muñeca, pero debo hacer muchas cosas, entre ellas prepararle la comida a mi hembra—la beso—Duerme y está al pendiente de ellos, preparare su fórmula y la mantendré tibia—le guiño un ojo y salió-.
Judy no pudo más y cayo rendida en su sueño. Nick por su parte se sentía extasiado, esas tres bolas de pelusa eran su mayor tesoro en este mundo, jamás pensó que pudiera haber ese sentimiento de felicidad en ese grado. Bajo a la sala y saco su celular. Necesitaba a su socio.
—Finnick, acabamos de llegar a casa del hospital—el zorro sonrió con presunción— son divinos, en fin necesito que me hagas unos favores…
Judy no supo cuánto tiempo durmió, pero lo que si supo es que la despertó el llanto de sus pequeños con cuidado se sentó y tomo a ambos. Los reviso, vio que no necesitaban un cambio de pañal, así que lo más seguro era que tuvieran hambre. Pronto recordó que Nick les dijo que estaría listo para ese momento por lo que pensó en llamarlo, pero enseguida se detuvo pensando que gritarle los asustaría sin motivo así que busco su celular y lo llamo.
—Nick…
— ¿Si cariño?
Ella escuchaba unos extraños sonidos de fondo pero lo ignoro por ahora pensando en lo prioritario— Los cachorros tienen hambre, si pudiste preparar la formula.
—Oh—el zorro hizo un sonido como de tratar de hacer fuerza—Sí ya la tengo…en un momento va para allá.
Judy solo escucho como colgaba y al fin pudo pensar que su zorro estaba haciendo algo, pero no pudo pensar en algo cuerdo pues tenía que atender a sus dos pequeñas bendiciones, no fueron ni cinco minutos cuando la puerta se abrió pero quien entro no fue su esposo sino su antiguo socio.
— ¿Finnick? —Fue lo único que pudo preguntar-.
—No hables, ten—Y rápido le dio un par de botellas pequeñas llenas de leche—Si es todo me voy, cualquier cosa llama al inútil de tu esposo—y sin más se marchó-.
Todo eso ante la perpleja mirada de la coneja que para empezar lo vio…. ¿Sucio? ¿Empolvado? Además tenía un olor raro ¿Era madera? ¿Pino? En esos momentos le gustaría una nariz como la de Nick. En fin no podía divagar tanto pues debía alimentar a sus pequeños. Bendita sea la suerte de haber practicado con tantos hermanos menores, así que empezó con una amorosa sonrisa.
Bien cuando termino con ambos se sorprendió, no se terminaron la leche como era de esperar pero si comieron bastante.
—Vaya, sin duda heredaron el apetito de su papá.
Ahora Nick volvió a ocupar sus pensamientos ¿Qué estaba haciendo? Era obvio que lo que sea que fuera era con Finnick pero ¿Qué era? Una vez que se durmieron sus cachorros le envió un mensaje a Nick
—"Nick ¿Qué tanto haces con Finnick?"
—"Es una sorpresa zanahorias Ya nos falta poco. Ves que te dije que era buena idea insonorizar nuestro cuarto."
—"Entonces debo esperar" —Envió un emoji de conejo con expresión aburrida-.
—"Debes descansar, puedes dormir otro poco"
Judy solo pudo suspirar pero no podía refutar ni nada, sabía que estaba delicada y debía hacer caso o a Nick le podría dar un ataque así que volvió a acurrucarse con sus dos pequeños.
Fue despertaba por unas suaves sacudidas, abrió los ojos y vio a Nick sentado a su lado.
—Ya está lista zanahorias-.
Judy lo vio sin entender pero luego busco a sus hijos y no estaban en la cama.
— ¿Dónde están?
—Ven—la ayudo a levantarse y la abrigo, con un paso tranquilo salieron de la habitación y Nick la llevo al cuarto adjunto.
Cuando abrió la puerta se topó con una cuna de tamaño gemelar a escala zorruna pero con la altura para un conejo. Tenía un pequeño móvil de conejitos y muchos peluches que iban de zorros a conejos, un pequeño buro con ropa para ambos, y muchos, muchos pañales de diferentes tallas. Y una variedad de juguetes, vio sonajas, juguetes para masticar, para dientes de tipo canino como lepóridos, no solo eso incluso esa habitación estaba pintado de un color verde pastel lo cual la sorprendió y confundió a partes iguales.
—Pero ¿Cómo?
—Veras Linda, todo el mundo sabía que no querías fiesta por el riesgo de perderlos y no querer quedarte con recuerdos que pudieran doler, pero eso no evito que nuestros amigos, conocidos y compañeros quisieran comprar algunos detalles para nosotros. Por suerte pude intervenir sus compras diciéndoles. Oigan solo que no sabremos su tamaño ni su contextura física, podrían esperar un poco. Cuando los vimos al fin aproveche para mandar unos mensajes y pronto todo esto empezó a llegar en un rato después de que llegáramos, tu familia fue de las principales benefactores. También llame a Finnick para que me hiciera un favor de conseguirme una cuna doble para zorros y modificarla para nuestras necesidades, así como darle aquí una mano de pintura. Fue más rápido de lo que pensé pues tomamos un buen ritmo… y
Sin previo aviso la coneja lo abrazo con lágrimas dándole las gracias y riendo entre su llanto. Cuando se despegó de él busco con la mirada y vio a Finnick viendo algunas cosas en su celular. El zorro del desierto fue tomado por sorpresa por una gradecida coneja que lo abrazo sin más.
La cara del pequeño depredador fue digna de fotografía pues ni en un millón de años lo espero y lo que más lo saco de balance fue la sincera voz de Judy que le agradecía el detalle tan tierno para sus hijos, Finnick solo pudo balbucear algo como que solo lo hizo por ayudar a ese inepto. Sin duda esa coneja era rara. Cuando lo soltó prefirió irse no queriendo ser embarrado de más de esa cursilería. Una vez que la pareja quedo sola Judy solo pudo ver a la cuna donde los dos descansaban.
Los padres de Judy querían ir pronto pero su hija les comento que quería esperar un poco, por lo menos unos días para que pudiera verse mejor. Ese primer día en casa pasa con calma, Nick le preparo una sopa de zanahorias especial y ella regreso a la cama ahora acompañada de Nick y un nuevo transmisor para bebés, pero Nick se dio cuenta que entre idas con los bebés podría ser no muy adecuado en los primeros instantes de su vida así que el zorro opto que por los primeras semanas o por lo menos a que cambiaran de pelaje lo mejor era que se quedaran en la habitación con ellos, así Judy podría estar en constante contacto con ellos. En lo que quedo del día Nick los alimento dos veces y Judy dos veces más, ese ajetreo y el cansancio no le permitió darse cuenta de cierta picazón y sensaciones raras en su cuerpo, hasta que fue de noche y durmieron, siendo el zorro el responsable de alimentarlos entre la noche cosa que Judy al principio no acepto pero termino por ceder ante la terquedad del zorro.
La mañana llego y Judy despertó más por necesidad que por deseo, debía ir al baño, Nick la mantenía abrazada por lo que su movimiento lo medio despertó.
— ¿Qué pasa? —Le dijo adormilado sin abrir los ojos-.
—No es nada—le susurro—solo debo ir al baño-. Revisa si los cachorros están despiertos, si es así iré a preparar la leche cuando regrese.
Nick solo balbuceo un sí y Judy aprovecho para salir, aún estaba medio dormida y con la vista nublada, en cuanto Nick escucho la puerta del baño de su habitación cerrarse se sentó y soltó un gran bostezo, era hora de iniciar el día.
Judy termino de hacer sus necesidades y después de lavarse las patas opto por lavar su rostro y desperezarse por completo, pero cuando se secaba y su vista al fin era clara vio….
Nick sintió un pinchazo de adrenalina cuando escucho el grito de terror de Judy, por suerte los cachorros no se despertaron pero el zorro entro en modo alerta de inmediato yendo rápido al baño pero cuando giro la perilla y apenas la abrió la puerta se cerró de golpe con seguro.
— ¡Judy!
—No Nick—escucho la voz de su amada ahogada por la puerta—N-N-No fue n-n-nada—le dijo muy nerviosa-.
— ¿Cómo que nada? Gritaste.
—No lo hice
— ¡¿Qué?! —Nick frunció el ceño algo pasaba—Zanahorias abre la puerta-.
—No
—Zanahorias abre la maldita puerta—le dijo molesto-.
— ¿No puedo tener privacidad?
— ¿Me dirás qué diablos pasa? —al no recibir respuesta el zorro saco su garra listo para violar la cerradura, no tardo ni un minuto cuando él mismo abrió la puerta—lo lamento Judy pero no puedo estar tranquilo con semejante…grito-.
El zorro se quedó congelado mientras su hocico y ojos se abrían a su máxima capacidad. Frente a él una coneja intentaba inútilmente cubrirse con sus patas delanteras pues la ceñida camiseta con la durmió no podía disimular en nada sino que más bien resaltaba el enorme par de pechos que ahora Judy cargaba. El rostro shockeado de Nick fue suficiente para causar un insano sonrojar en la hembra que en este momento estaba en una especie de ataque de pánico al no poder reconocer su propio cuerpo. Sin embargo de la vergüenza paso rápidamente a la cautela pues rápidamente la expresión de Nick cambio a una más siniestra, su hocico ahora tenía una colmilluda sonrisa torcida y sus ojos cambiaron una mirada llena de lascivia y lujuria.
—N-N-N-Nick—ni siquiera cuando el zorro tuvo ese ataque de testosterona la pudo poner así de nerviosa-.
Pero el zorro no dijo nada y simplemente se le echó encima. No supo cómo, no supo a qué hora pero el zorro ya la tenía en la cama, desnuda explorando concienzudamente sus senos. Los cuales estaban más sensibles de lo normal.
—Sin duda alguna disfrutare mucho de aquí a que los cachorros despierten-.
El gemido de gusto de la coneja le confirmo que no sería el único.
Una vez que sus cachorros comieron y Nick se dio gusto con sus nuevos pechos al fin pudo descansar, sorprendentemente los dos comieron hasta quedar satisfechos, y fue una nueva experiencia por completo, fue extraño de primero pero después sintió una nueva conexión con sus hijos que fue increíblemente natural. Cuando envió a Nick a comprar un tira-leche, porque desde un principio le dijeron en el hospital que si era capaz de amamantar viera cual es la cantidad que puede producir para así determinar si necesitaran complementarlo con formula, así que para tener un poco de privacidad (Muy necesaria ahora) lo mando de inmediato con esa excusa. Cuando supo que Nick salió del jardín, tomo su celular y llamo directamente a su madre.
—"Judy cariño ¿Estas bien? ¿Paso algo?"
—Sí mamá estoy bien, no te preocupes, este… ¿Papá está ahí? —pregunto algo nerviosa-.
—"No cariño está en el granero pero si quieres…
—No, no, no mamá por favor…yo…podrías ir a un lugar privado por favor no quiero que nadie se entere—dijo avergonzada-.
—"¿Cariño no recuerdas como son las cosas por aquí? No hay mucha privacidad"
—Mamá por favor—le suplico-.
Bonnie entendió que esta vez era necesario—"Muy bien solo espera un momento" —Después de un rato que a Judy se le hizo eterno—"Está bien hija, aquí nadie escuchara ¿Qué ocurre esto ya me parece sospechoso?
—Yo…yo a qué lado de la familia salí, ¿De papá o tuyo?
Esa pregunta tomo por sorpresa a Bonnie— "¿Qué quieres decir con eso Judy?"
—Es que yo…yo
—"Judith"
—Hoy amanecí irreconocible—soltó ya al borde de la desesperación por el bochorno-.
—"Judy ¿Qué…?
— ¡Mis pechos están enormes! —Gritó histérica y cerca del pánico-.
Ese grito hizo que Bonnie tuviera que separar su oreja del teléfono pero ahora ya entendía el problema y la razón de la pregunta, aunque si era sincera pensó que Judy podría ser diferente incluso en eso…pero ahora ve que se equivocó y solo pudo soltar una pequeña risa— "Judy tranquila, tampoco es como si fuera tanto"
—Mamá ninguna de mis sujetadores me quedara sin que sienta que me asfixio y no quiero ni hablar de cómo se me ven las camisetas.
—"Tranquila Judy no es el fin del mundo, es algo natural para poder amamantar a nuestras crías. Dime ¿ya les diste de comer?
—Sí.
—"¿Están satisfechos? ¿Llenaron?
—Sí, de hecho creo que sí. Pero quiero revisar que tanta leche puedo tener para saber si necesitan formula—sin embargo la coneja escucho la risa seca de su madre-.
—"No creo que sea necesario Judy. Vienes de una larga línea de Nodrizas, pero será muy útil que te saques la leche sobrante porque si no te dolerán los pechos y mancharas la ropa.
— ¿Tú sabías que me crecerían así?
—"Bueno, no es que seas la primera de mis hijas en ser madre. Ni en heredar eso de mi familia, yo en lo particular no pero algunas de tus tías y una que otra de tus hermanas, además es posible que sea también por todas esas hormonas que te dieron-.
—Y ¿Crees que se me arreglen?
—"He…Tal vez no del todo si te refieres a la talla—Bonnie escucho un quejido y un golpe como si Judy hubiera dejado caer su cabeza—Judy no hagas tanto drama, no te tiene que molestar"
—Pero no me siento como yo misma—se excusó-.
—"¿Le desagrado a Nick? —Esa pregunta enmudeció a la coneja y Bonnie pudo imaginar el colorado rostro de su hija—Ves no todo es tan malo ahora te recomiendo descansar y ver de qué forma se adaptan como pareja con los cachorros, los veremos en un par de días cariño salúdame a Nick, dales un gran beso a esos cachorros de mi parte y dile a Nick que tenga cuidado con los colmillos, no son incisivos pero tu entiendes-."
Judy acabo toda sonrojada con esa última insinuación, y ni quiera pudo decir algo para desestimar aquello que su madre pensaba.
Para cuando su zorro regreso y oh sorpresa de ambos, Bonnie tenía razón. La propia Judy no lo podía creer, pero de igual manera tenían que notificar a sus doctores.
—"¿Tanta? —pregunto sorprendido uno del equipo médico quien recibía la llamada—Muy bien señora Wilde no creo que sus hijos necesiten complementar su dieta pero creo que usted sí, necesitara más carbohidratos o puede adelgazar a un ritmo muy poco saludable o hasta riesgoso."
Dicho y hecho la coneja fue puesto rápidamente bajo una dieta que compensara la leche rica en nutrientes que producía para sus pequeños pero aun así Judy se sorprendió de lo rápido que adelgazo gracias a la lactancia, ni una buena rutina de ejercicios pudo haberlo hecho a ese ritmo, claro que sus caderas y pechos no bajaron como ella esperaba con el pasar de los meses. Sus padres también los fueron a visitar en unos días después de aquella bochornosa llamada entre madre e hija y Bonnie tenía que admitir que subestimo al principio lo que Judy dijo pensando que tal vez exagero un poco, palabras que tuve que tragarse después de verla. Sí que había embarnecido pensó ella, pero no se lo dijo a su hija con el fin de evitarla una oleada de pena. En fin cuando los señores Hopps vieron a sus nietos de inmediato fueron a sus brazos, cariños, besos y un montón de elogios para los padres. Bonnie no paraba de decir lo adorables que eran mientras Stu apenas podía retener las lágrimas de alegría. Todo ese día la pareja mayor se quedó con sus nietos hasta la mañana siguiente se despidieron aun con la promesa de que tratarían de llevarlos a las madrigueras lo más seguido que se pueda. Estando nuevamente Judy y Nick trataron de nuevo a acomodar su rutina y hábitos. Primero el sexo, Nick no se atrevió a tocar a Judy de manera que terminaran en la penetración en más de dos semanas por temor, hasta que la misma coneja lo incito a hacerle el amor, segundo comidas y rutina para los cachorros, los dos decidieron ajustarlos lo más posible a una rutina para cuando ellos regresaran al trabajo.
Pero cuando estaban a una semana de regresar el sonido del timbre les trajo una grata sorpresa, como era su costumbre estaban en la sala los dos con sus cachorros y al escucharlo ambos fueron a abrir la puerta. La imagen que los recibió fue tal que Judy soltó un grito de alegría junto a una mirada brillante. Mientras que Nick dio una gran carcajada. Eran Jack y Skye quienes los visitaban. Pero la razón de su alegría era que su amiga vulpina lucía un adorable vientre abultado que delataba un par de semanas de gestación. El sonrojo de ella y la mirada desviada de Jack fueron la confirmación que necesitaban. Los invitaron a pasar y Skye se enamoró de los mellizos de inmediato no queriéndolos soltar casi para nada, pero curiosamente tenían cierta inclinación de ir con Jack. Entre platicas Judy no podía para de decir lo lindos que lucían ambos, mientras Nick no para de elogiar la buena puntería de la liebre. Sin duda el mundo cambiaba y les hacía felices ser parte de ese cambio.
—Felicidades amiga, pero pensé…bueno…—Judy no sabía cómo decirlo—El matrimonio-.
Skye levanto la pata—Créeme que se lo que quieres decir…Es muy…Complicado, digamos que todo tiene un precio…el problema es que yo no sé qué tan alto pueda ser, pero Jack me prometió que él se encargaría… pero eso no es del todo cierto, ambos tuvimos que hacer cosas por ello, pero todo vale la pena sabes. Un escalón más, un paso más, si podemos hacer las cosas bien haremos un acto simbólico y claro que los invitaremos…
—Sí podemos hacer algo
—No lo creo esto es muy…complicado, pero estaremos bien. Pero dejemos eso de lado. Veo que la maternidad te sentó muy bien—Dijo viendo su pecho—Sin duda tendrás un escote de infarto.
Judy se encogió de hombros avergonzada aun sin poder adaptarse a ellos.
—Estoy aprendiendo a Sobrellevarlos.
—No te preocupes Judy, aunque un par de tallas no me vendrían mal, —Se vio a si misma—a Jack le gustara ¿Y Nick?
—Si fuera por é no saldríamos de la habitación y de ser posible ya estaría embarazada de nuevo.
—Supongo que todo el mundo gana y no te preocupes, te ves de maravilla.
—No han parado de decírmelo—admitió-.
Al final del día Jack y Skye les dijeron que se quedaría por tres días más y los invitaban a almorzar.
Ya para el final de ese día…
— ¿Seremos buenos padres? —Pregunto Judy al ver a los pequeños en su cuna recargada en Nick-.
—Sí somos la mitad de buenos que como policías. No dudes que estarán en el cuadro de honor. —sonrío con suficiencia—Pero tranquila zanahorias. Lo que sea que venga en el futuro podremos con ello. Porque tú y yo….
—Juntos hasta el final…—Completo feliz…
