Después de un año de agotador esfuerzo, el Perseo ha sido terminado. Mañana será el tan esperado día para zarpar a nuevas aventuras en busca del hombre del Why.
Para elevar la moral de la tripulación y de aquellos que se quedarán en la aldea, la fiesta de esta noche es la indicada. Alrededor de la enorme hoguera que ilumina esta pacífica noche de fines de verano, todos los miembros del reino científico se divierten bajo las estrellas.
En un apartado extremo, los 5 generales, Ruri, Kohaku y Kaseki compartían una relajante cena que podría ser catalogada como la mejor creación de François.
Ryusui y Gen desde el inicio de la cena parecía que estaban tramando algo. Ukyo, Ruri y Kohaku charlaban sobre la época moderna. Senku, Chrome y Kaseki hablaban sobre ciencia.
Al llegar a determinado punto en la cena el ambicioso capitán anunció un brindis en honor al esfuerzo de todos los integrantes del reino científico para llegar a hasta este memorable día. Se sirvió vino entre los asistentes que quisieron beber y alzaron sus cuencos a la salud de todos.
Entre charlas y comilonas, Kohaku ya no ubicó el cuenco de dónde estaba bebiendo y por error tomó el de Senku. El mentalista al otro lado de la mesa había observado con ojos ladinos el distraído acto de la rubia. Igualmente, Chrome y Senku estaban en una apasionada lección de ciencia, ni siquiera notó que ella había tomado de su cuenco y mucho menos que estaba bebiendo del mismo lado donde la Leona había posado sus labios.
"Vaya que son bastante distraídos estos dos", pensó el mentalista "pero al menos ya llevan el sabor del otro", concluyó ocultando una sonriendo sardónico.
