Al llegar de la excursión por la búsqueda del Tugsteno, al parecer a Senku le ha dado un fuerte resfrío.
-Tienes que descansar, Senku. Todos en la aldea podemos ocuparnos de lo que necesites- imploró Kohaku.
-A-achú. No digas tonterías Leona. Tenemos que tener todo listo para cuando empiece la primavera y todavía nos faltan demasiados pasos para terminar el teléfono-contradijo el científico.
-Gen dijo que si era necesario había que encerrarte para que te mejores-retrucó la rubia.
Al oír eso, Senku se sintió mareado y con escalofríos, palideciendo. Kohaku sin pensarlo 2 veces lo llevó al observatorio y cerró todo para que no siguiera entrando el frío. Encendió la recién reinventada estufa y abrazó al científico para hacerlo entrar en calor.
La preocupación de Kohaku no le hizo pensar demasiado en lo que estaba haciendo o si estaba exagerando por la manera en que lo abrazó pero a Senku no le era indiferente sentir las formas del cuerpo de la Leona tan cerca de él.
-L-leona, estoy bien. No es necesario llegar a esto para que descanse-pidió el científico al borde de su autocontrol.
Fue ahí cuando Kohaku se dió cuenta de la manera en que lo estaba envolviendo y lo soltó como si quemara. El científico debilitado sumado a su fuerza de pulga salió volando cuál muñeco de trapo, quedando fuera de combate.
-L-lo siento mucho, p-pero es que te pusiste pálido de repente y me recordó a los ataques de solía tener Ruri-nee antes de que llegaras- explicó atropelladamente, ruborizada hasta el punto de salir vapor por sus oídos.
La rubia al ver qué Senku no respondió se acercó a verificar si estaba bien. Para su desgracia él estaba desmayado y ardiendo en fiebre.
Para cuando Senku despertó, estaba cubierto con pieles hasta el cuello y con un lienzo húmedo que cayó de su frente al sentarse. Todavía se sentía algo desorientado por lo cuál no se había percatado que Kohaku se había quedado dormida cerca de su regazo.
-Vaya que puedes llegar a ser una Leona ilógica-dijo, acomodando con gentileza el fleco de Kohaku.
-Gracias por cuidarme-agregó en un susurro.
