El haber venido a la fiesta de Ryusui no era tan malo después de todo.

Al menos mirar desde la barra como es que Kohaku se divierte junto a su hermana y sus amigas, le hace sentir cierta satisfacción.

Observando discretamente el balanceo del cuerpo de la rubia al ritmo de la música es bastante hipnótico. Lo asimétrico de la falda mostrando sus bien torneadas piernas y el escote de corazón realzando su figura.

Los diminutos destellos que iban desde su cuello hasta el nacimiento de sus pechos le daban un efecto más etéreo a su imagen.

Ella no podía ser más hermosa...

—¡Vaya admirador tan indiscreto tenemos por aquí! Harás sonrojar a Kohaku-chan, si la sigues mirando de ese modo, ¿no lo crees Senku-chan~?, exclamó el mentalista, atrapando "in fraganti" en la detallada inspección a la Leona.

—Silencio mentalista, ¿no tienes otro lugar para ir a hacer tus trucos?, respondió el joven científico con acidez en su voz, tratando de fingir indiferencia.

—Oh, vamos Senku-chan no tiene nada de malo admirar a tan hermosa damisela. Lo que tiene de malo es que no la invites a bailar aunque sea una pieza. ¿O es que no sabes bailar, Senku-chan~?, declaró Gen en un tono demasiado acaramelado para gusto del científico.

—Si ese es el caso yo puedo enseñarte, Senku, interrumpió la rubia, tomando por sorpresa a ambos jóvenes.

Kohaku solo tomó de la mano al joven científico para llevarlo al centro del salón y enseñarle a bailar sin derecho de réplica.

Senku no pudo oír los vítores de los demás invitados, él solo podía observar frente de sí a una bella ninfa que estaba ansiosa de bailar con él.

Una canción lenta estaba comenzando, era perfecta para la ocasión.

Al llegar a su destino, Kohaku colocó una de sus manos en su cintura y la otra la siguió sosteniendo entre sus dedos.

—Solo balancea tu cuerpo al ritmo, yo seré tu guía, le susurró la rubia, dando un ligero respingo.

Todo su cuerpo estaba tenso, pero conforme el cuerpo de Kohaku se acercaba al suyo, comenzó a sentirse más relajado.

Acercando más y más, la figura de aquella ninfa intrusa de sus pensamientos.

"But I'm in so deep

You know I'm such a fool for you

You got me wrapped around your finger

Do you have to let it linger?

Do you have to, do you have to

Do you have to let it linger?"

La sensación de tenerla tan cerca era demasiado placentero. Pudiendo apreciar mejor aroma de su perfume, no pudo evitar dejar un suave beso sobre el hombro de la rubia, oyendo un suspiro complacido en respuesta.

—Llegas tarde, reprochó la rubia, llamando la atención del científico.

—Lo siento por eso, solo que las cosas se pusieron tensas en el laboratorio. Te lo compensaré, explicó algo sonrojado el joven genio.

—Bien, si ese es el caso comienza por quedarte un poco menos en el laboratorio. Sé que tú investigación es importante, pero yo también quiero ser importante para ti, exigió la ninfa.

Sin contener su emoción de haber sido perdonado, unió lentamente su frente a la de Kohaku.

—Te amo Leona, al 100 billones por ciento, susurró, uniendo sus labios en un casto beso.