Fue curiosa la manera en que nos conocimos. Al principio no entendía el "porque" me sentí tan embelesada cuando me salvaste de ser aplastada por aquel árbol. Ni el porqué de cuando nuestras miradas se encontraban y sentía una sensación extraña y cálida en mi pecho.

Cuando observo como avanzas paso a paso en tu misión de restaurar a la humanidad, esa determinación inquebrantable. Solo quiero estar ahí, apoyándote.

Me ayudaste a no dudar de mis convicciones, con tus palabras me haces sentir segura, que no estoy perdida.

Me has contado tantas cosas de aquel tiempo que quisiera verlas con mis propios ojos y ayudarte a reconstruir todo.

Se que mi confianza jamás será traicionada por ti, aunque puedas llegar a ser un poco escoria. Sé que lo haces por el bien de todos.

Me ayudaste a salvar a mi hermana y ayudas a todas las personas por dónde pasas, aunque lo trates de ocultar yo sé perfectamente que sientes mucha satisfacción por hacerlo.

Eres tan fuerte...

La fuerza de tu corazón es cautivadora...

Aquella vez en la que miramos el amanecer fue cuando lo entendí, cuando nos miramos a los ojos en ese momento me sentí tan dichosa de estar a tu lado.

Porque encontrarte fue lo mejor que ha pasado en mi vida.

\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\\

"Un cerebro enamorado es bastante problemático", fue lo que respondí ante tu inesperado agradecimiento. Aún así no supe explicar porque estando cerca de ti sentía tanta paz en mi corazón.

La fe que tienes en mí es invaluable. Admiro mucho tu fuerza, tu determinación. Que nunca te rendiste en tratar de salvar a tu hermana.

Gracias a que estás ahí, brindándome tu apoyo es que la humanidad llegará más lejos de lo que estuvo antes de la petrificación. No sé cómo agradecerte.

Es tan agradable ver cómo te esfuerzas en ayudarme aunque no entiendas ni un poco lo que sucede. Esa confianza que depositas en mi porque sabes que todo estará bien, porque entiendes que todo mejorará.

Eres tan dulce y fuerte, es adorable ver cómo te preocupas por Suika. Toda una Leona cuidando de su cachorro.

Aquella vez que miramos el amanecer, en que la nostalgia por la ausencia de Byakuya me invadió. Me ayudaste a entender que lo que él me dejó no eran solo vestigios de piedra. Que fueron sus esperanzas en mi lo que hizo posible que pudiera llegar hasta aquí. Me hace muy feliz saber estabas ahí, acompañándome.

Porque encontrarte fue lo mejor que ha pasado en mi vida.