Dr. Stone no me pertenece es propiedad de Inagaki y Boichi, yo sólo tomo prestado a los personajes para fines de esta historia.

~Promesa del corazón.~

(Día 9. Beso en la frente)

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—Si tuviéramos un telescopio más potente, entonces quizá podríamos ver al Whyman desde aquí ¿Cierto? —Ni siquiera con su perfecta visión 11.0 Kohaku pudo distinguir algo medianamente sospechoso en la Luna.

Sus visitas al observatorio se hicieron constantes, cada noche sin falta ella miraba con insistencia por el Telescopio de Senku. Para su decepción, su esfuerzo fue en vano.

Y esta, como las noches anteriores, no fue la excepción. Kohaku suspiró con fastidio y se apartó del Telescopio.

Si el Whyman estaba en la Luna, lo más lógico es que ellos pudieran verlo con un aparato como el que le regalaron a Senku en su cumpleaños… sólo tendrían que potenciar su capacidad ¿Cierto?

Pero las cosas nunca fueron tan fáciles para Kohaku y compañía, ni por asomo.

Se veía tan bonita, en noches despejadas y frescas como esa. Kohaku quizá nunca sintió real curiosidad por la Luna en el pasado como la tenía ahora, aunque curiosidad no fue la palabra ideal para describir ese sentimiento en su pecho.

Tal vez, ese sentimiento latente en su corazón cada vez que miraba hacia el cielo nocturno era incertidumbre y expectativa.

No podría estar segura de ello.

—Sé que dijiste que era una idea absurdamente tonta en su momento, pero podríamos intentarlo Senku. Ahora que el reino Científico ha ganado más miembros podríamos hacer una excursión para ir en busca de los materiales que necesitamos para construir un telescopio Diez mil millones más potente que el que tienes.

Una renovada confianza hizo sonreír a Kohaku aún más, eso definitivamente sonaba como un plan. Senku podría seguir encargándose de los preparativos del cohete mientras otro equipo se encargaba del telescopio.

Si podían tener alguna ventaja por sobre la amenaza del Whyman, entonces deberían aprovechar cualquiera que se les presentara.

—¡intentémoslo!

Pero la única respuesta que obtuvo fue el ligero sonido de un ronquido.

Y ante el inesperado ronquido, Kohaku miró por sobre su hombro para confirmar su sospecha. En efecto, lo único que encontró fue a un Senku profundamente dormido en el suelo sobre una pila desordenada de papeles.

Ella no supo en qué momento él se quedó dormido. Aunque no le sorprendió, sino todo lo contrario, ya era un milagro que Senku no desfalleciera de cansancio durante la cena, cuando su ciclo de "descanso" únicamente consistía en una o dos horas de sueño al día.

¡Era tan despreocupado!

Negando la cabeza el irresponsable actuar del científico, Kohaku se acercó a él para tratar de levantarlo y acomodarlo sobre el lecho improvisado que consistía sólo en un par de mantas que Yuzuriha les había confeccionado con la lana de las ovejas.

No era mucho, pero al menos era más cómodo que dormir en el frío suelo de madera áspera o sobre un cúmulo de heno.

Cargar a Senku nunca fue un problema para ella debido a la débil complexión de su cuerpo, era tan ligero como un costal.

Él se quejó levemente cuando Kohaku lo levantó de su incómoda posición y lo arrastró hacia las mantas, pero ni siquiera se despertó cuando ella lo arrojó sobre éstas.

Kohaku debió intuir entonces que él estaba muy cansado.

Lo acomodó y se quedó ahí, observando a ese irresponsable y testarudo hombre que lograba sacarla de quicio y sorprenderla al mismo tiempo. Kohaku admitió que de esa manera, Senku se veía tan frágil e indefenso.

Y de no ser por su increíble inteligencia, destreza y astucia, quizá lo sería. No, él no era fuerte de la manera convencional que una mujer encontraría atractivo a un hombre,como Sapphire y sus hermanas esperarían de un prospecto ideal de marido.

La mayor fortaleza en Senku es su corazón, determinación, diligencia y conocimiento.

Aunque también, Kohaku no puede negar que hay cierto atractivo en él.

Se quedó ahí, queriendo estudiar minuciosamente todos los rasgos de su rostro, pero especialmente persistiendo en la curvatura de sus labios.

Unos labios que estuvo a punto de besar en el pasado. Kohaku se ha preguntado en más de una ocasión qué hubiese pasado si en verdad ella lo hubiera besado.

Pero el "hubiera" no existe.

Sin embargo, las segundas oportunidades son cosas que muy pocas veces se presentan en la vida. ¿Esta era una de ellas?

Impulsada por el deseo y la curiosidad, Kohaku se acercó lentamente hacia el rostro de Senku, hipnotizada por la imagen de esos labios que se entrometían constantemente en sus pensamientos.

Estaban a sólo un par de centímetros de distancia cuando una punzada de culpa la invadió y se detuvo inmediatamente al darse cuenta de que esto estaba mal.

No importaba cuán ansiosa estaba por besarlo, él seguía dormido y Kohaku no se atrevería a hacerlo sin su consentimiento.

No, ni siquiera frente a Kirisame en esa ocasión cuando tuvo la oportunidad y excusa perfecta para hacerlo.

Simplemente no era correcto.

Suspirando con resignación, Kohaku decidió dejar a Senku dormir.

—Descansa Senku. —susurró, interponiendo un poco de distancia entre ellos.

Obviamente él no respondió más que con otro leve ronquido que provocó en Kohaku una sonrisa de diversión.

Pero las simples palabras de buenas noches no parecían suficientes, la inquietud por la cercanía seguía causando estragos en la mente y el corazón de Kohaku.

Así que decidida, se acercó nuevamente a él, pero esta vez con un objetivo diferente en mente.

Los labios de Kohaku imprimieron un suave y prolongado beso sobre la frente de Senku, sabiendo que por el momento era lo único que podía hacer.

Con una última mirada hacia el científico, Kohaku se retiró a su choza con la breve satisfacción por dicho gesto.

Un gesto que cargaba en sí mismo los sentimientos de Kohaku por él y la promesa de permanecer siempre a su lado para protegerlo de cualquier peligro.

En el pasado, presente e incluso en el futuro así sería.

.

.

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Fin.

N/A:

Otro tema finalizado n.n

Estuve indagando un poco el significado de los besos y curiosamente encontré un par de artículos que coincidían en lo mismo con respecto a este tipo en particular…

Un beso en la frente puede significar tanto amor fraternal como amor sincero y el deseo de protección hacia la persona amada… entonces está pequeña idea vino a mi mente, ya que Kohaku está más que dispuesta a proteger a su Cebollín de cualquier peligro :3

Y bueno, agradezco nuevamente a las personitas que leen esto :)

Nos vemos en la próxima n.n