Dr. Stone no me pertenece es propiedad de Inagaki y Boichi, yo sólo tomo prestado a los personajes para fines de esta historia.

~Promesa tácita.~

(Día 12. Anillos de promesa.)

_._

—Es muy bonito… se parece a uno de los diamantes de Kaseki.

Senku miró a Kohaku y extendió la mano para entregar el pequeño y brillante objeto en su mano antes de negar con la cabeza.

—Es Circonita cúbica, un derivado cristalino del óxido de Zirconio. Es una gema sintética muy parecida al diamante, pero con una dureza de 8 Mohs en comparación con la del diamante que es de 10. —la mirada de Senku se iluminó por una fracción de segundo al hablar.

Sin remedio, es un apasionado de las piedras como Chrome. Pensó Kohaku.

—¿La recogiste en una de nuestras paradas?

—La hice con los materiales que conseguimos en Australia y la estabilicé con un poco de calcio.

Kohaku enarcó una ceja en confusión, ella no podía ver la diferencia entre un diamante y esta otra gema, en esencia las dos parecían la misma cosa. Pero lo que más la confundió fue el hecho de que ese hermoso trozo de piedra estuviera incrustado en un diminuto aro de lo que parecía plata reluciente.

—Esta cosa… ¿Qué tipo de pieza es? Parece demasiado delicado.

A Senku le pareció realmente gracioso que Kohaku pensara que su más reciente trabajo formaba parte de algún mecanismo. A veces, incluso olvidó que ella desconocía ciertas cosas que para él eran tan familiares.

—Tonta, esto es un regalo sorpresa del Grandulón para Yuzuriha.

Kohaku supo de inmediato que con "Grandulón" se refería a Taiju.

A pesar de que Senku no lo demostrara o hablara de esto abiertamente, fue un hecho que en todo ese tiempo él extrañó a quien por años, incluso con la petrificación de 3700 años, fue su mejor amigo.

Y también, le pareció un lindo gesto que Senku elaborara dicho regalo para Taiju. Muchos podrían tildar a Senku de frívolo y práctico, incluso ella en varias ocasiones, pero la verdad sea dicha y por el tiempo en el que lo conocía, Senku tenía un hermoso corazón.

Aunque él se negara a admitirlo, ella lo sabía de sobra.

—¿Entonces Yuzuriha no lo sabe? —Kohaku miró asombrada el diminuto objeto que sostenía en sus dedos pulgar e índice.

La guerrera inspeccionó fascinada el más reciente invento de Senku, o mejor dicho, el reinvento del científico.

Fue quizá la primera vez que Kohaku admiró algo tan bello, ella, quien nunca gustó del tipo de cosas lindas, tuvo que admitir que el objeto tenía una gracia espectacular y delicada.

—No, el Cabeza hueca de Taiju piensa darle esto como una especie de "anillo de promesa" —el tono desapasionado de Senku al hablar fue tal, que casi podía recaer en la indiferencia. Aunque la manera en la que sus dedos emularon las comillas al aire dejó en claro cierto tinte de sarcasmo en su actuar—. Ese idiota aún parece un adolescente virgen de secundaria.

Senku rodó los ojos al recordar todas las veces en las que Taiju había arruinado las cosas con Yuzuriha al momento de "la verdad" (como Taiju le llamó a sus intentos fallidos de confesión), fue tan lamentable que aún después de todo este tiempo el grandulón aún no pudiese confesar sus sentimientos a esa pobre chica.

¿Pero qué podría esperar de Taiju? a decir verdad, era tan lento como Chrome y de eso no tenía la menor duda.

Par de tontos. Pensó Senku con diversión.

—¿Qué es un anillo de promesa? —Kohaku inquirió con genuina curiosidad.

A saber, era la primera vez que escuchaba ese término.

—¿Eh?... Ah, es sólo una tonta costumbre que se hizo popular entre las parejas en mi época —ante la sola insinuación de "costumbre", la expresión de Senku cambió a una ligeramente apática—. Se supone que se da en alguna etapa de la relación, antes del compromiso y en realidad es sólo para, como su nombre lo indica, prometerse algo mutuamente… ya sea permanecer juntos o una cosa como esa…

—¡Ja! ¿Entonces un hombre le da esto a la mujer que le gusta para prometerle que estará con ella? —dicho de esa manera, Kohaku consideró la idea un poco extraña—. En nuestra Aldea, lo único que un hombre debe hacer para conseguir esposa es ofrecer el mejor ejemplar de su cacería como una prueba de que proveerá a su hogar del alimento necesario.

Eso sonaba bastante… primitivo.

Pero Senku no podía esperar menos de la aldea en este mundo de piedra. Y por la expresión de Kohaku, al parecer a ella tampoco le entusiasmaba la idea de sus costumbres.

—Aunque en tu caso, creo que nunca habrías podido casarte debido a tu fuerza de pulga, Senku… tienes suerte de haberte convertido en el jefe de la Aldea. —canturreó Kohaku para molestarlo.

Sí bueno, quizá ella tenía un poco de razón en ese asunto. De ser de esa manera entonces él no hubiera tenido oportunidad.

—Más aún si se trataba de la pequeña hija del ex jefe, imagina el absurdo ejemplar que debía presentarle a Kokuyo.

Bueno, dos podían jugar el mismo juego.

Las mejillas de Kohaku se encendieron ante la sola insinuación de Senku. No podían etiquetar su reciente acercamiento como una relación en toda regla, al menos aún no.

Pero aún así, ambos podrían considerarse como un "algo".

Los sentimientos implícitos hablaron por sí solos a tal punto que la promesa tácita de permanecer juntos llegó de manera inesperada, aunque no menos importante.

Porque Senku disfrutó de cada momento, cada toque, cada mirada y cada conversación con esa testaruda Leona. Y lo que comenzó como una simple camaradería y complicidad, ahora, a través del paso del tiempo y la convivencia, se convirtió en algo más.

Senku no necesitaba gritar a los cuatro vientos sus sentimientos por esa chica, ni un objeto brillante para asegurarle que estaría con ella en el futuro.

Ambos lo sabían, incluso sin la necesidad de palabras o de un absurdo anillo.

.

.

.

Fin.

Quería hacer algo más meloso, pero al final salió esto :(

u.u algo cortito para el tema de este día…

Disculpen los errores que esto pueda tener y un enorme agradecimiento a quienes leen esto :3

Les daría una Senku-Cola a manera de agradecimiento pero todavía no me sale :(

Lamento subir esto un poco tarde… obligaciones y eso :/

En fin ¡nos leemos en la próxima!