Dr. Stone no me pertenece es propiedad de Inagaki y Boichi, yo sólo tomo prestado a los personajes para fines de esta historia.
Shot. Solsticio de tu Luz Eterna.
-.-
—Kohaku.
El llamado rompió el tranquilo silencio de la noche y la hermosa criatura le devolvió una apacible mirada para hacerle entender que tenía toda su atención.
—¿Es esto lo que quieres? —siguió él, poniéndose de rodillas para poder mirarla a los ojos.
Una discreta sonrisa se formó en los labios de la mujer, Kohaku extendió la mano para acariciar con ternura el rostro del hombre que permanecía postrado ante ella. Una caricia destinada a aliviar el dolor y disipar la preocupación en la mente del hombre; y cuando la sensación del toque no fue suficiente para acallar las dudas, ella depositó un cálido beso en sus fríos labios.
Él se consternó ¿Cómo podía ser digno de tal muestra de afecto?
—Quiero estar contigo Senku. — respondió ella al romper el contacto, acunando las mejillas del joven entre sus manos.
Una respuesta que perturbó a Senku al considerar dicha declaración como algo inaceptable. Su relación no tendría cabida y estaba condenada al fracaso, pero ¿Qué sucedería si no fuese así? ¿Podría albergar el mínimo atisbo de esperanza?
No, tanto como quería mantenerla a su lado, Senku sabía que él no era el mayor obstáculo para poder estar juntos.
—Ellos vendrán y entonces… —su tono reflejó el temor de su corazón.
Kohaku lo hizo callar al enredar sus finos y delicados dedos en la larga cabellera que él mantenía atada parcialmente en una pequeña coleta, atrayéndolo hacia su regazo e instándolo a acomodar la cabeza en él. Un leve suspiro escapó de los labios de la mujer y su mirada se perdió en algún punto vacío de la enorme habitación.
Se mantuvieron en esa posición, ella acariciando con delicadeza cada mechón de cabello y Senku dejándose llevar por el placer del toque de Kohaku.
—No deberías preocuparte por ellos.
¿Que no se preocupara por ellos? El alma de Senku ya estaba condenada al infierno pero la de Kohaku aún tenía salvación, no soportaría que esa pura e inocente alma se corrompiera y corriera la misma suerte que la suya.
—Lo saben y si no lo han hecho, pronto lo sabrán. Condenarás tu alma. — replicó mirándola a los ojos, esos ojos filosos y a veces inocentes que siempre le expresaron su amor.
Ella negó con la cabeza, no le importaría condenar su alma si era para estar con él,
Kohaku aceptaría una condena por el amor que sintió hacia ese hombre.
Eran completamente diferentes y ambos fueron conscientes de esa verdad desde el principio cuando se conocieron, pero a pesar de ello no hicieron nada por mantenerse alejados.
—Senku, el único peligro que corre mi alma es romperse en mil pedazos si me apartaran de ti.
Senku se puso de pie muy despacio con la sombra de una sonrisa asomándose por las comisuras de sus labios, sus dedos temblaron imperceptiblemente ante el temor de las palabras de Kohaku, mejor dicho, al significado de las palabras de su mujer.
—Prepararé todo entonces, nos iremos antes del amanecer. — dijo él sin apartar la mirada de ella, del infinito amor de sus ojos aguamarina.
Ella lo vió marcharse, al único hombre que había amado en toda su vida.
Kohaku aguardó paciente a que él se perdiera en la penumbra del pasillo antes de ponerse de pie y enfrentar al intruso escondido en esa habitación, sus ojos se cerraron por un instante con evidente resignación.
—Padre. — susurró.
La figura emergió y abandonó el cobijo de la oscuridad que le proporcionó uno de los rincones ¿Cuánto tiempo había permanecido ahí sin que Senku se percatara de su presencia?
—Verlo con mis propios ojos me resulta más desagradable de lo que pensé —escupió Kokuyo con desprecio—. Esa cosa y tú. ¿Por qué Kohaku?
Kokuyo mantuvo viva la absurda esperanza en su corazón, de que Kohaku en algún momento entrara en razón y abandonara a esa despreciable criatura del infierno, a ese monstruo, a ese Vampiro.
—No lo sé, las cosas resultaron de esta manera y mis sentimientos hacia él afloraron. Lo amo.
—¡No puedes albergar ese tipo de sentimientos por él! —Replicó el hombre con rabia —. Te llevaré conmigo y luego me encargaré de él para liberarte del maleficio que ha impuesto sobre ti.
Kokuyo haría realidad el deseo ardiente de erradicar a ese monstruo de la faz de la tierra para salvar a su hija, ni el poder de las sombras salvarían al Vampiro de su destino.
—No puedes hacer eso padre, Senku no ha abandonado la mansión ni ha matado a nadie para alimentarse. No tienes motivos. —Kohaku lo miró desafiante.
—Puso un maleficio sobre ti y corrompió tu alma —rectificó el anciano—. Por favor, ven conmigo Kohaku. —Kokuyo prácticamente rogó con la mirada, instándole a tomar la mano que mantenía extendida para ella como una clara invitación para regresar a casa.
—No lo haré, no iré con usted, padre.
La irrefutable respuesta de Kohaku acrecentó la ira del anciano aún más y éste le dedicó una mirada de enfado ante tan imperdonable oposición. Pero insistiría, Kokuyo no podía perder a la única hija que le quedaba después de la muerte de Ruri, el hombre no estaba dispuesto a cederla a esa abominación de la naturaleza ¡eso jamás!
Se acercó un paso más hacia ella con el brazo extendido y la propuesta aún en pie.
Rechazo.
Fue lo único que recibió de ella, Kohaku repitió la negativa en un tono más severo para recalcar su punto.
—No lo entenderías, padre, y quizás consideres mi actitud como un acto de desafío contra tu autoridad, como toda una barbarie de mi parte —ella retrocedió un paso—. Pero te aseguro que detrás de todo esto no se esconde nada oscuro o sucio, sólo este sentimiento puro que me mantiene al lado de Senku, me he enamorado de él.
La expresión del padre de Kohaku se contrajo en evidente asco. Eso no podía pasarle a él, su hija, su única hija estaba diciendo incoherencias.
—No puedes llamarle "amor", la clase de sentimiento que profesas hacia esa malvada criatura no es natural —Kokuyo desistió en mantener la mano extendida hacia ella cuando éste comenzó a acalambrarse por la espera, en su férrea mirada pudo ver que ella no cedería—. ¿Estás consciente de que no podrás regresar con nosotros?
Por supuesto que lo sabía, era uno de los sacrificios que debía asumir por permanecer al lado de Senku. Amaba a su padre y agradeció la dedicación que recibió de él en todos esos años, pero ya era tiempo de seguir su propio camino.
—Si.
—Irán detrás de ti en cuanto lo sepan y ninguno de nosotros podrá protegerte.
—Lo sé. —Una triste sonrisa fue suficiente para hacerle saber al anciano su resignación.
Kokuyo no pudo hacer nada más para convencerla y eso le dolió y enfureció.
El anciano la observó con detenimiento y clavó la mirada en su vientre. ¡No por favor! Su expresión cambió radicalmente, su ceño fruncido se pronunció hasta convertir su cara en una máscara rígida que poco a poco se transformó en asco e incredulidad ante su reciente descubrimiento.
Kohaku envolvió su vientre en un afán protector, como si la mirada de su padre fuese un filoso cuchillo y pudiese atravesarla y dañar a la pequeña criatura que crecía en su interior.
—Olvídate de que un día tuviste un padre, has manchado el apellido de tus ancestros al llevar en el vientre al vástago de esa repugnante criatura ¡estás expulsada!
Los ojos de Kohaku se llenaron de lágrimas, apartó la mirada de su padre y apretó con vehemencia los párpados para que las lágrimas no fluyeran e inundaran sus mejillas.
Ninguna despedida, ningún simple adiós, ninguna palabra salió de los labios de su padre al dirigirse hacia el balcón y desaparecer en la oscuridad de la noche, el anciano no miró hacia atrás en ningún momento. Y sólo entonces, al percatarse de que estaba completamente sola, Kohaku fue capaz de llorar por la pérdida de la única familia que le quedaba. Dolió. El desprecio de su padre le dolió más de lo que imaginó.
Sin embargo, las lágrimas se detuvieron cuando algo llamó su atención.
Llevó su mano hacia su abultado vientre para acariciarlo, sintiendo de nuevo esa agradable sensación.
Su hijo, el fruto de su amor con Senku se estaba moviendo. Y entonces nada más importó, porque si bien había perdido el amor de su padre, Senku y ese bebé eran su nueva familia.
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Fin.
N/A:
Y pues nada, otra cosa random porque sí. Lo admito, me gusta mucho la temática sobrenatural ya sea del tipo Demonios y Vampiros, entre otros 7u7
Disculpen las faltas de ortografía y redacción que pueda tener y sobre todo, el Ooc en exceso que me tomo la libertad de usar u.u
En fin, escribir calma mi ansiedad y he aquí el resultado XD espero les gustara y me dejen saber sus comentarios al respecto ;)
Hasta la próxima!
