Xeno suspiró una vez más mientras observaba a Stanley mirar de forma resentida a ambos adolescentes cuatro filas más adelantes que ellos.

—Repíteme otra vez porque estamos aquí.

—Porque le dijimos a Byakuya y Lillian que cuidaríamos del mocoso.

—Aja, entiendo esa parte, pero ¿Cuál es el peligro con que tenga citas?

Y ese era el drama que estaba enfrentando Stanley Snyder en esos momentos, su ahijado, sobrino, su mocoso había llegado a la edad en donde podía tener citas y a él no le gustaba para nada.

¿Por qué? Stan había desarrollado algún tipo de competencia con la que era la cita de Senku en esos momentos. Al principio Stan molestaba a su mocoso con Kohaku, pero con el tiempo, Senku había preferido pasar tiempo con la mocosa rubia que con él.

Y quitarle su tiempo con su ahijado, era iniciar una guerra con él.

—Silencio Xeno, estamos viendo una película, así que come tus palomitas. Cariño .-y con su sonrisa más cautivadora, metió un puñado de palomitas en la boca de Xeno.

El científico rodó los ojos antes de masticar aquel puñado de palomitas, de verdad que no llegaba a entender esos celos de padrino de Stanley, de hecho, sabía que el militar era partidario de que la señorita Kohaku fuera la novia de su ahijado.


Senku estiró los brazos algo nervioso para pasar uno por sobre el hombro de Kohaku. Definitivamente esto debía haber sido una salida como cualquiera, pero cuando Ryusui agrego la palabra cita a eso, los nervios lo llenaron de inseguridad.

A sus dieciséis años estaba pasando por todo un proceso hormonal que le decía que su rubia amiga de infancia le gustaba, mucho más de lo que quería confesar.

—Oí, Senku.

Y apenas escuchó su nombre se hizo el desentendido llevando la mano que iba a poner sobre los hombros de su amigo directo a rascar su oído para verse despreocupado.

—¿Qué sucede Leona? ¿Ya te aburrió la película? .-la verdad, él si estaba aburrido porque habían conseguido boletos solo para una boba película de romance, pero otra vez siguiendo los consejos de Ryusui se decidió a verla.

—La verdad, sí .-Kohaku giro la mirada hacia Senku sonriendo con algo de pena-. No es de mi estilo sinceramente.

—¿Nos vamos entonces?

—¿Arcade?

—Arcade.

Y ambos sonriendo se retiraron de la sala de cine, pero lo que Senku no sabía era que Kohaku ya se había dado cuenta de aquellos dos hombres que los estaban siguiendo, y solo para hacerle la competencia al militar, tomó la mano de su acompañante para arrastrarlo hasta la salida.


—¡Esa mocosa se está burlando de mí! .-Stanley gruñó mientras apresuraba su salida desde su lugar, no podía perder de vista a esos mocosos-. Permiso, disculpen, voy pasando.

Xeno se llevó la mano a la cara sintiendo vergüenza de lo que estaba haciendo su pareja, definitivamente hubiera sido mejor quedarse en casa cuando le había preguntado si quería salir.

Y aún así lo siguió hasta la salida de una manera mucho más calmada y elegante. A él le daba igual si su ahijado tenía una cita o algo por el estilo, estaba orgulloso porque era un alumno destacado en el colegio, quizás lo único que le molestaba era que fuera poco caballero en algunas cosas, pero lo entendía.

Ahora que Lillian y Byakuya se encontraban en la estación espacial, el adolescente estaba pasando unas semanas con ellos antes de que Lillian volviera

—¡Mierda! ¿No podías venir un poco más rápido?

—¿Por qué apurarse? No pueden haber ido tan lejos.

—Esa mocosa tomó al mocoso de la mano y prácticamente lo arrastró fuera del cine.

—Oh… ¿Entonces tendría que haberle dado condones a Senku antes de salir?

Stanley sintió la ceja tiritar ante la mención de los condones y Senku, lo que le asustaba de todo eso era que no tuvieran uno y su ahijado terminará por convertirse en padre adolescente.

No. Byakuya no lo había educado así. Lillian no lo había educado así. Xeno no lo había educado así, pero él…


Senku 14 años.

Escucha mocoso, el condón es una de las principales formas para prevenir embarazos.

Senku tenía la cabeza metida dentro de su playera al tener que escuchar la "charla" una vez más, esta vez siendo Stanley quien se la dictaba.

Pero también existen muchos otros, la responsabilidad principal es tuya en realidad. Y de encontrarte con alguna chica que quiera hacerlo si-…

¡YA CÁLLATE VIEJO! .-Senku rojo de vergüenza ante todo ese palabrerío, que ya había escuchado una y mil veces por parte de sus padres no hizo más que explotar-. Ya entendí, uso condón, placer femenino, placer masculino. ¡YA PARA!

Stanley sonrió mientras encendía un cigarro, era divertido ver como el siempre tranquilo y lógico de Senku se desesperaba por algo como eso.

Bueno, entonces la parte más importante es que si quieres condones, no dudes en pedirme.

¡Es todo! ¡Me largó a mi cuarto!

Adoraba molestar al mocoso, definitivamente era una de las mejores cosas que podía hacer.


Senku sonrió al terminar de ganarle a Kohaku en aquel juego tonto.

—¡Bastardo! Estás haciendo trampa.

—¿Cómo demonios haría trampa? Leona ilógica .-se carcajeo ante la actitud infantil de la Leona, quien ahora le sacaba la lengua.

—¡No soy una Leona! ¡Cebollín!

Una pequeña vena se sintió palpitar en la frente de Senku, el apodo que ella le había dado de niños si le molestaba y como siempre que le decía así, acercó ambas manos para estirar las mejillas de la chica.

—Retira lo dicho, Leona.

—¡Bleh! .-Kohaku volvió a sacarle la lengua de forma burlona, esta vez hasta ella sabía que se veía graciosa haciendo esa mueca.

Vale, que esto no estaba saliendo como pensó. Soltó un suspiró luego de soltar las mejillas de la rubia quien ahora se las sobaba por el dolor.

—Me dolió esta vez.

—Ah, te lo merecías Leo-…

Sus palabras quedaron a medias cuando Kohaku se acercó a él para robarle un corto beso, allí, en frente de todos los que estaban en ese arcade.


Stanley observó, como aquella mocosa descarada le robaba un beso a su ahijado.

—¡SHIT! .-antes de que pudiera salir de su "escondite", Xeno lo jalo de la ropa para volver a sentarlo-. ¡¿Qué?!

—Paga, ella le dio el beso primero .-Xeno sonrió burlón mientras estiraba la mano hacía el militar, había ganado la apuesta.

Stanley gruñó mientras sacaba su billetera y así pagar los sesenta dólares que debía de esa apuesta. Y otra vez quiso reanudar su marcha en contra de esa mocosa rubia roba ahijados, pero esta estaba abrazando a Senku mientras veía hacía donde se encontraba él.

Porque la vista de Kohaku era excelente, y había notado como el odioso padrino de Senku los seguía hace un buen rato. Ahora debía pagar por todas las veces que el hombre le quitó tiempo con Senku de niños.

La rubia mostraba el dedo de en medio hacia el militar, quien solo se arrepentía completamente de los gustos de su ahijado, en verdad hubiera preferido una chica que lo dejará molestar a Senku.

Ya vería esa mocosa, no le entregaría a su ahijado tan fácilmente.


Hola(?) Un escrito cortito dónde el militar no soporta que la Leona le robe el tiempo con su ahijado xD
Lo siento, necesitaba hacer a un Stanley sobreprotector.
¡Perdón la mala redacción y las faltas de ortografía! Además de lo cortito.

¡XOXO!