Hola gente hermosa, he venido con esta idea: D

Espero les guste y le den apoyo :)


CASTIGO

CAPITULO 1: EXPLOSIÓN

Cuando las alarmas empezaron a sonar y segundos después el sonido de la explosión se hizo oír, el director de la Escuela de Artes y Ciencias casi podía apostar su vida a que el lugar de aquel evento había sido el laboratorio de química, donde el implicado Senku Ishigami, se encontraría realizando algún experimento que podría ser el precursor de algún premio Nobel en el futuro… Pero no hoy.

"¡HOY FUE OTRO GASTO IRREPARABLE PARA LA UNIVERSIDAD!"

Esas fueron las palabras que se escucharon después de que viera la totalidad de los daños de aquella detonación. El salón estaba completamente dañado, las paredes que habían sido reforzadas por la empresa Nanami hace menos de dos meses se encontraban agrietadas y que decir del techo, el amueblado y del sistema de tubería que tendrían que ser sustituidas en su totalidad.

El director se dio la vuelta observando al científico en una esquina del laboratorio rascándose la oreja de lo más despreocupado del mundo.

-Sé lo que va a decir, pero al igual que la última vez me haré cargo de los daños. Así que ahórrese el regaño.

La cara del director se volvió de un color rojo tomate por lo iracundo que se puso al escuchar la impertinencia de su alumno. Y es que aquel científico se valía de la fortuna de su padre, un astronauta de JAXA y del magnate y futuro heredero de las empresas Nanami, Ryusuii.

Oh no, pero esta vez no se iba a quedar así y encontraría la forma de castigar a aquel mocoso cueste lo que cueste. O si no, dejaría de llamarse el Director de la mejor Escuela de Artes y Ciencias de Japón. Y retirándose antes de que le diera un infarto dejo a Senku con una sonrisa arrogante, pensando que todo aquello había terminado ahí.

Pero que equivocado estaba.

El hombre no había descansado hasta encontrar algo con lo que podría enfrentar al joven genio, Senku. Así que valiéndose de sus propias influencias y de su poder como director, sentó a todo el cuerpo docente y los interrogo.

-¿Han visto alguna conducta extraña en el joven Ishigami?

-¿No lo han notado más estresado últimamente?

-En este video podemos ver conductas que son típicas de una persona que ha estado trabajando demasiado, lo cual para un joven de su edad podría ser deletéreo, más para una mente tan brillante como la de nuestro alumno, Senku Ishigami.

Y valiéndose de su doctorado en psicología, logro que algunos profesores "notaran" signos de estrés y trabajo excesivo en algunas de las evidencias que llevo.

-Me parece que, para un chico de su edad, que pase tanto tiempo en el laboratorio no es sano.

-Han visto lo pálido que es su piel… a veces pasa horas y horas en ese laboratorio sin acercarse al comedor de la Universidad.

-… Lo mismo con el gimnasio o el campus.

-Apenas tiene algunos amigos… y no pertenece a alguna fraternidad.

-… Y menos se le ha visto interés en alguna chica o chico.

Y así se hizo una conferencia de como el científico no se comportaba como el típico joven universitario.

El director estaba satisfecho con su trabajo ese día, la conferencia seguiría en tres días para dar un veredicto del pleno sobre la situación de su estudiante prodigio.


Senku no pasó inadvertido aquello, las miradas de sus maestros eran para nada disimuladas y por lo general siempre dejaban que el trabajara a sus anchas o avanzará en sus propias investigaciones durante las clases, pero en esta ocasión los maestros parecían interesados en su vida. Le preguntaron si ya había comido, cuándo había sido la última vez que había ido al cine o se había relajado en la playa. Y algunos más inoportunos lo habían interrogado sobre su última novia o la última vez que se había acostado con alguien.

Y Senku siendo Senku había respondido que aquello no le interesaba. Que su mente estaba tan llena de nuevas ideas que no podría desperdiciar su tiempo libre de aquella forma… Oh si, y un empaque de galleta había sido su desayuno ese día ya que se encontraba haciendo planes con Ryusuii para mejorar, de nuevo, la infraestructura del laboratorio de la universidad.

Así que cuando los catedráticos se reunieron nuevamente con el director estaban más que convencidos que Senku Ishigami necesitan tiempo libre de aquel laboratorio. Que era insano lo obsesionado que estaba con la ciencia y que necesitaba comportarse como un joven de su edad.

Y el director tan inspirado, mezclo todos los problemas del chico para darle una sola solución.

Tendría que asistir durante un mes a clases de baile con la bailarina prodigio de la universidad, Kohaku Weinberg. De lo contrario la universidad no aceptaría abrir nuevamente el laboratorio de Química.

Y siendo respaldados por los contribuyentes y maestros de la universidad le comunicaron aquella noticia a Senku, quién se encontraba listo para mostrar sus ideas y planos de lo que sería el nuevo o, mejor dicho, su nuevo laboratorio de Química.

-Y no te preocupes Senku, tu padre y Ryuu Nanami están enterados de esta decisión de la universidad y la apoyan completamente… Es por tu salud, hijo. Pasaras un mes con la Señorita Weinberg, un genio igual que tú… Te ayudará a desestresarte y mejorará tu salud física y mental. Nos preocupa lo descuidado que has estado siendo últimamente con tus experimentos, uno de estos días terminarás lastimándote… Y como estudiante estrella de nuestra institución no podemos darnos el lujo de que algo te pase.

Senku miraba al hombre con rostro escéptico cada vez que escuchaba su palabrería sobre su falsa preocupación. Y es que no tenía nada que ver con que hubiera estado durmiendo mal o se sintiera estresado, simplemente aquellas explosiones habían sido culpa de su mala suerte… especialmente esta última donde el frasco dispensador estaba mal tapado y cuando estaba añadiendo nitrato de niquel al experimento para crear una pequeña reacción exotérmica, el tapón se había desprendido y en vez de la pisca que necesitaba había caído todo el contenido y en segundos había reaccionado generando aquella explosión. Menos mal había previsto que algo así podría suceder y estaba usando el equipo adecuado.

Por lo que aquel castigo era una cosa absurda, y que a su director se le metiera en su cabeza calva que necesita desestresarse era la cosa más estúpida en el mundo.

Intento alegar que aquello no era necesario, del impacto negativo que tendría ese castigo para sus investigaciones, de lo que supondría para la universidad el hecho de que no podría publicar nada durante todo ese mes…

Lo sentimos Senku, es un sacrificio necesario que estamos dispuestos a tomar… le dijo uno de sus maestros mientras le palmeaba el hombro antes de retirarse, dejando un Senku completamente sorprendido de no haberse salido con la suya.

Mañana tendría que dirigirse al salón de baile para conocer a esa tal Kohaku.

Y al día siguiente, el alumnado que había estado pendiente de la situación Senku vs Director, y del fallo en contra de Senku veían desfilar al joven científico en dirección contraria a su recorrido habitual. Todo el mundo parecía apiñarse detrás de él tratando de no perderse de nada de aquella caminata; sin embargo, el director tratando de parecer que realmente lo hacía por el bien de Senku y no era parte de una venganza muy bien elaborada por todas las veces que el peliblanco se había saltado las reglas de la institución, se encontraba frente a las puertas del gimnasio con un rotulo que decía que estaba temporalmente cerrado y que sí veía un estudiante que no fuera Senku Ishigami o Kohaku Weinberg serían castigados o peor aún… expulsados de tan prestigiosa universidad.

Solo eso basto para que todos se dispersarán a sus respectivas clases.

Así que Senku entro a aquel gimnasio con la mochila al hombro que su padre había preparado esa mañana con ojos llorosos explicándole que lo amaba tanto y no podría soportar perderlo si algo le pasaba.

Cuando hubo entrado, dirigió un último vistazo al director que lo miraba con una sonrisa arrogante antes de cerrar la puerta detrás de él.

Si aquel hombre no fuera tan bueno dirigiendo esa universidad, desde hace tiempo hubiera hecho que lo destituyeran de su cargo. Sin embargo, si no podía contra la universidad bien podría aliarse con la bailarina y todo estaría resuelto.

Tenía que decir que, en sus dos años de universidad, nunca había pisado el gimnasio ni siquiera para los anuncios que se daban ahí. Así que se sorprendió de lo grande que era, lo cuál lo indigno un poco porque el laboratorio era apenas dos tercios de aquel lugar.

Tendría que hablar con Ryusuii de expandir más el laboratorio. Quizás aquel gimnasio podría ser las nuevas instalaciones.

Y mientras observaba el gimnasio pudo ver en una esquina a la chica que sería su verdugo durante ese mes, vestía un leotardo color negro y unas mallas color piel. Gen se la había mostrado el día anterior cuando se dio cuenta de lo que implicaba el castigo. Había buscado su perfil en Instagram y no había dejado de molestarlo durante toda la tarde.

-Senku-Chaaaan… Kohaku-chan es hermosa, no entiendo de lo que te estas quejando- le había dicho con voz cantarina el bicolor.

-Si Senku, solo mira esas piernas y ese trasero… Por esta vez le doy mi apoyo al director, no convenceré a mi padre de que te quiten el castigo.

-Pero qué mierdas estas diciendo, Ryusuii. Entiendo al pervertido de Gen pero tú…

-Soy un hombre de negocios, Senku. Y tus inventos son invaluables para la empresa, pero ante todo soy hombre y la Señorita Kohaku es una hermosura… además, creo que ya es tiempo de que termines ese celibato.

-Tsk.

-¡Vamos Senku, deja ese berrinche!

-Hagamos esto más interesante. Si te logras acostar con ella antes de que termine tu castigo convenceré a mi padre para que compre el acelerador de partículas que tanto quieres…

Senku los miró serio por unos segundos… Joder, necesita ese acelerador y sin el dinero de los Nanami no podría comprarse uno.

-Está bien, acepto.

-Cuando hablo de acostarse es llegar a cuarta base, amigo. Y déjame decirte que si nos engañas nos daremos cuenta- le sonrió altivamente el rubio mirando a Gen de forma cómplice.


Kohaku había sido llamada a la oficina del director el día anterior y escuchando atentamente la palabrería de aquel vejete se dio cuenta al instante que lo que él decía distaba mucho de lo que su expresión corporal demostraba.

Y ella como bailarina profesional sabía mucho sobre lenguaje corporal.

Sin embargo, acepto pasar 2 horas al día con el joven Ishigami porque algo que le gustaba más que el baile era enseñar a bailar. Además, después de escuchar a sus amigos hablar de él durante toda la semana después de la explosión, le genero algo de curiosidad conocer a aquel científico.

Y fue así como la primera visita de Ishigami sería a primera hora de la mañana para que pudieran acoplar sus horas de baile con su horario de clases.

Escucho el bullicio del pasillo y vio como la puerta se abrió y dejo pasar al peliblanco que vestía demasiado formal para una clase de baile. Kohaku lo excuso pensando que por ser el primer día el chico no sabría que vestir. Así que dejando de calentar se dirigió a él.

-Buenos días, Ishigami-san. Mi nombre es Kohaku…

-Kohaku Weinber…- la interrumpió el peliblanco. -Sé que el director te convenció de ser mi tutora de baile para este castigo, pero déjame decirte que no lo necesito. Te ofrezco un trato: Pasaremos las dos horas reglamentarias en este gimnasio y me dejarás continuar con mis investigaciones y tú podrás practicar lo que se te plazca, terminaremos el mes y cada uno seguirá su vida como si esto nunca hubiera pasado.

La sonrisa que Kohaku le mostro inicialmente se borro en segundos.

¿Castigo? Bailar nunca sería un castigo.

Así que, colocando sus manos en las caderas, Kohaku se puso seria.

-Al parecer lo que dicen de ti es cierto.

Senku sonrió burlonamente al ver como la expresión de la chica había cambiado tan fácilmente. Seguramente no obtendría su acelerador de partículas para el siguiente mes.

-¿Y qué dicen de mí, Leona?

Una vena salto en la frente de Kohaku.

-¡No soy una leona! Y dicen que eres un arrogante y engreído, que se cree el rey de esta universidad solo por tener conexiones con empresas Nanami.

-No es solo por empresas Nanami… Pero ese no es el punto ¿Aceptas o no? No tengo mucho tiempo que perder.

Y esta vez fue el turno de sonreír de Kohaku.

-No acepto. Tendrás que practicar conmigo y si no lo haces le diré al director que no has cumplido tu parte del trato y ese laboratorio de Química nunca será abierto. Aunque viendo tu estado físico no creo que aguantes un mes entero…

Y dándose la vuelta dejó a Senku parado con una venita saltado en su frente.

-Imaginé que no tendrías ropa adecuada así que traje esta ropa para ti- le dijo sacando un leotardo y unas mallas para él.

-Nunca usaré eso…

-No lo usarás solo si andas ropa más adecuada en esa mochila- le reto Kohaku.

Senku al ver que no daría su brazo a torcer y que las llevaba de perder, coloco su mochila en el suelo y rebusco un pants y una camiseta que su padre había empacado para él. Kohaku al ver lo que saco asintió y le señalo los vestidores de chicos para que pudiera cambiarse.

Oh si, ese gimnasio sería su nuevo laboratorio, pensó Senku de forma vengativa y viendo su reloj de muñeca se dio cuenta que apenas había pasado 15 minutos desde que entro a ese lugar.

Cuando salió del vestidor con esa ropa deportiva vio a la rubia realizando una coreografía con la tonada de Moonlight de Beethoven.

Kohaku danzaba tan grácilmente, los giros en el aire, la forma en la que sus piernas se estiraban y los movimientos finos de sus manos parecían acoplarse al sonido del piano. Senku nunca se imaginó que un clásico como ese podría bailarse.

-Te tardaste más de lo que esperaba, así que inicie sin ti. Mira, si estaremos juntos durante un mes… creo que lo mejor es que nos llevemos bien.

-Lamento decepcionarte, pero no creo que esto dure un mes. Cuando se den cuenta que es una pérdida de tiempo, pedirán que vuelva con mis investigaciones.

-Ya lo veremos, Senku. Aquí tienes los horarios en los que nos reuniremos durante la semana. Me tome la libertad de hacerlo para que no perdamos nada tiempo. Así que…

Y antes de que el científico pudiera asimilar lo que estaba pasando, Kohaku se colocó frente a él.

-Quiero ver que tan bien te mueves, Senku. Eres bastante flaco, pero aun así tienes buen tono muscular- le dijo mientras tomaba su bíceps y lo apretaba.

Senku apenas había podido reaccionar, odiaba que perturbaran su espacio personal y peor que lo anduvieran toqueteando. Sin embargo, no noto ningún coqueteo por parte de la bailarina.

-Lo he decidió, nuestro primer baile será un vals… Ya sabes: 1,2,3.. 1, 2, 3... 1, 2, 3. Es algo simple para que puedas iniciar- Kohaku le tendió la mano.

Pero Senku se negó a aceptarla. La chica suspiró fastidiada y tratando de ser paciente con el chico trato de ponerse en su lugar. Después de todo a ella tampoco le gustaba química, así que no se imaginaba pasar todo un mes sin poder bailar recibiendo clases de química.

-Mira, sé que bailar no es de tu gusto y lo comprendo. Pero si te das la oportunidad podrías sacar algo bueno de esto… ¿No es esa la base de la ciencia? ¿Experimentar?

-No creo que a la ciencia le interese este tipo de experimentos.

-Mira Senku, estoy tratando de hacer bien las cosas… sería amable de tu parte que tu también trataras de hacer lo mismo.

-Desde el inicio fui sincero contigo sobre que no deseo esto.

-Bueno, si eso es lo que quieres- y sacando el teléfono, busco rápidamente en su directorio y poniendo la llamada en altavoz, Senku pudo escuchar como contestaba la voz del director y antes de que la chica pudiera decir algo se lo arrebato.

-Esta bien, esta bien… pero no esperes que lo haga bien- le advirtió el científico y Kohaku podía jurar que un leve tinte rosado se instalo en las mejillas del joven.

-Bueno, no espero que me superes… después de todo soy un prodigio del baile- le dijo la joven para seguidamente tomar ambas manos del científico y colocando una de ellas en su cintura y la mano que le quedaba libre a la bailarina la posiciono sobre los hombros de Senku. Senku carecía de sentido de ritmo, pero memorizando los pasos pudo realizar su primera sesión de baile sin pisar ninguna vez a Kohaku.

La rubia sintiéndose satisfecha lo soltó y le tendió una botella de agua.

-Hemos terminado por ahora. Tengo clases de matemáticas, nos veremos mañana según el horario que te di y la próxima vez ven listo desde el inicio.

Senku la miro fastidiado con gotas de sudor resbalando su rostro y su camisa se encontraba completamente empapada; además que le dolían las piernas y su cuello estaba completamente contracturado de tanto fijar su vista al suelo tratando de no pisar a la chica.

Lo peor de todo es que faltaban 29 sesiones.

Tendría que encontrar una forma para que fuera la propia Kohaku la que terminará ese castigo, pensó limpiándose el sudor que se había acumulado a nivel de sus cejas.

Pero pensaría mejor en un plan después de darse una ducha.

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