Senku se encontraba lidiando con problemas que ni siquiera le correspondían ¿Por dónde empezar?

Quizás por la última tutoría que tuvo con Xeno.

—Es demasiado impulsivo. ¿Una moto? No tiene 20 años para estar comprando ese tipo de cosas.

Su tutor, "tío" y amigo de su padre desde hace tiempo, estaba reclamando sobre su pareja... O expareja, ya ni siquiera entendía todo eso.

—Xeno... La tutoría sobre mi cohete .-Senku sentía como una de sus venas en la cabeza palpitaba. Él simplemente fue por la tutoría semanal, nada más.

—Ah, lo siento ¿En qué iba? .-el científico de la NASA acomodó su cabello para volver a ver los planos que Senku había traído con él-. El motor que usarás es demasiado ruidoso... Igual que el motor de la puñetera moto de Stanley.

Senku tuvo que resignarse a pasar cuarenta minutos más escuchando las quejas de Xeno sobre Stanley, hasta que al fin su paciencia llegó al límite y se largó de la casa de aquel hombre.

Y si creía que en su casa las cosas serían mejores, se equivocó.

Al llegar, encontró el escándalo de su futura madrastra saliendo con unas maletas apresurada.

—¡Senku! Lamento irme así, pero si tienes preguntas que te las responda el testarudo de tu padre .-la cantante le dio un beso en la mejilla como estaba acostumbrada, y aunque la sonrisa estaba ahí, él pudo notar la molestia en su rostro-. ¡Nuestro almuerzo con Kohaku el sábado sigue en pie! Nos vemos cariño

Y tan pronto como dijo esas palabras, tomó el primer taxi que encontró y se largó a un hotel de lujo, seguramente.

Dentro de su casa, encontró a su padre con el rostro lleno de lágrimas exageradas. Sabía que se iba a arrepentir de preguntar, pero aún así lo hizo.

—¿Que sucedió, viejo?

—¡Hijo mío! .-Byakuya se tiró hacia él abrazándolo mientras seguía soltando lágrimas desesperadas-. ¡Lillian no entiende que quiero cambiar la fecha de la boda! ¡Todavía siento que no la merezco!

Era la tercera vez desde que su viejo le propuso matrimonio a Lillian que cambiaba la fecha. Argumentando siempre que no era tiempo, que aún no la merecía, que le estaba robando la juventud o cosas así.

Cosas que él no entendía para nada, no eran su problema.

Decidiendo que lo mejor sería escuchar el llanto de su padre, trato de hacerlo entrar en razón, pero sabía que el viejo testarudo no entendía.

Tuvo que recurrir a otro lugar para buscar paz.

El departamento de su otro "tío", pareja de Xeno y amigo de Lillian. El departamento de Stanley debía ser un lugar seguro. Video juegos, bromas pesadas e incluso que Stan le ofreciera cerveza a escondidas de todos los demás adultos de su vida, pero olvidó por completo la conversación que había tenido con Xeno, así que tuvo que aguantar la otra versión.

—Es una jodida moto ¿Que le importa a él lo que haga con mi dinero? Ni siquiera fue tan cara.

Él solo quería paz, solo quería sus tutorías de siempre, aguantar las cursilerías de siempre, jugar lo mismo de siempre.

Quería su rutina.


El viernes por la tarde al salir de la escuela fue hasta el único lugar donde sabía que si tendría paz.

Con su novia, con la Leona ilógica.

—¿Qué te pasa hoy? .-Kohaku le estaba acariciando la espalda mientras él estaba tirado sobre sus piernas, abrazándolo por la cintura. Nunca era así, pero ahora necesitaba eso.

Kohaku había sido su amiga de infancia cuando se mudó a Estados Unidos junto a su padre por su entrenamiento como astronauta de la NASA, estuvieron juntos hasta la secundaria para después separar sus caminos en la preparatoria, aunque él se había dado cuenta que extrañaba verla a diario, su torpe confesión sin nada de romanticismo fue hasta el décimo grado de preparatoria.

Y de eso casi un año.

—El viejo peleó con Lillian por su estúpida boda, Xeno y Stanley también están peleados .-gruñó alzando la mirada señalando las ojeras en su rostro-. El viejo se la ha pasado lloriqueando toda esta semana, no me deja dormir en paz.

—Cuando pasan esas cosas, huyes a casa del doctor Xeno o el departamento del señor Stanley.

—¡Es lo mismo que estar con el viejo! Escucho quejas por todos lados Leona, todos son unos malditos idiotas que no saben resolver sus problemas y yo quedo en medio de toda esa mierda.

Kohaku hizo una sonrisa nerviosa ante lo dicho por su novio, él siempre acusaba a Ryusui de ser un mimado y malcriado, pero la verdad era que Senku había sido malcriado por cuatro personas en específico desde niño, y ella también fue parte de eso gracias a la amistad que compartió con él en su infancia.

—¿Y Lillian por qué peleo con tu padre?

—El viejo volvió a atrasar la fecha de su boda, otra vez pensando en que no es lo suficiente para ella .-Senku rodó los ojos para luego recostarse sobre la cama-. Y antes que preguntes, Xeno está enojado con Stan porque compro una moto.

—¡Ja! Lo de tu padre no me sorprende, y mucho menos lo de Stanley y Xeno.

—No puedo creer que hasta yo mantengo una mejor relación que esos otros, y eso que tú eres una mujer ilógica.

—¿Disculpa?

Senku temió al pensar sobre que ya la había cagado, pero a diferencia de todos los adultos que conocía, él sabía arreglar las cosas rápidamente para no salir físicamente lastimado.

—Si, eres una Leona ilógica .-jalo a la rubia hacia él para así poder besarla antes de que viniera cualquier insulto que pudiera desatar una pelea sin sentido.

Y felizmente, Kohaku accedió al besarlo mientras lo abrazaba para terminar recostada sobre él.

Sí, estar con ella era su único lugar en paz. Así que ni los reclamos de Kokuyo evitaron que él se quedará a pasar la noche con ella.


Cómo había acordado hace más de dos semanas, antes de que todo se pusiera de cabeza, el sábado asistió al almuerzo en un restaurante de la zona junto a su novia y madrastra, pero Lillian seguía molesta con Byakuya.

—¡No puedo creer que tu padre se niegue a entrar en razón! .-Lillian tenía algunas actitudes infantiles a veces, prueba de ello era que mantuvo las mejillas infladas mientras él relataba las noches de pena de su padre-. Yo estoy quedando mal, miles de veces le he dicho que no me importa ni su edad, ni nada de eso, soy feliz con él tal cual es.

No quería escuchar eso de nuevo, quería salir de allí lo antes posible para volver encerrarse en su cuarto a terminar con los preparativos para el cohete que lanzaría a fin de año.

—Creo que el señor Byakuya sigue algo nervioso con todo .-Kohaku trato de intervenir, yéndose por el lado a apoyo a su suegro-. No tengo idea cómo será planear una boda, pero es algo obvio tener nervios si la fecha de algo tan importante es cercana.

—Mi querida niña .-Lillian tomó las manos de la joven por sobre la mesa viéndola directo a los ojos-. Cuando Senku y tú se casen, yo me haré cargo de todo así que no tienes que preocuparte de los nervios. Yo me aseguraré de que Senku no sea igual de cobarde que su padre.

Senku se atragantó un poco con la bebida ante tal afirmación ¡Faltaban años para que eso ocurriera! Ni siquiera había empezado la universidad y su madrastra ya lo estaba casando. Tampoco estaba seguro de querer hacerlo, pero si se dignaba a dar ese paso con Kohaku, era diez billones por ciento seguro que no sería tan problemático como la situación de su padre.

Kohaku por otro lado, tenía la cara demasiado enrojecida ante lo dicho por la rubia mayor, y estaba tratando de dar mil y una explicaciones de que eso podría pasar en mucho tiempo más o quizás ni llegarían a eso... ¿Cómo qué no? ¿Acaso ella no había afirmado estar enamorada de él? Bueno, eso sería tema de otro día.

Ahora prefería seguir ignorando los reclamos de Lillian y lo ojos de súplica de Kohaku por sacarla de allí, él seguiría con su almuerzo como si nada pasará.


Otra vez, las tutorías de Xeno estaban siendo solo reclamos y para su mala suerte, su padre había insistido a ir a ver a su amigo de la NASA, aunque bueno, Xeno podía hacer entrar en razón a Byakuya, como Byakuya podía hacer entrar en razón a Xeno.

Pero él quedaba en medio de todo.

—Tu miedo a que Lillian te dejé por alguien más joven es idiota, Ishigami .-Xeno tenía un libro en su mano, el cual Senku había pedido desde que había llegado para ignorar esa platica, pero en ningún momento su mentor se lo cedió-. Es estúpido que sigas atrasando la fecha solo por creer que ella aún puede encontrar a alguien más.

—¡También es idiota que te enojes con Stanley por comprarse una moto! Es una persona adulta y un militar de élite, sabe lo que está haciendo .-Byakuya bajo un poco la mirada, para luego subirla y ver a su amigo con pena-. ¿Y si ahora mismo encuentra a alguien? Puede ser que alguien mucho más joven, más fuerte, ¡Más guapo! Aparezca en su vida, yo no podría contra eso Xeno, no puedo.

Bien, ya sabía lo que venía. Arrebato el libro de manos de Xeno y caminó hasta el patio de aquella casa, que ellos dos se entendieran entre sí y siguieran reclamando por sus respectivas parejas, él no tenía nada que ver con eso, nada.

Stanley lo fue a buscar a la escuela en la moto, informando que lo iría a dejar a casa de Xeno por petición del científico, y él creyó que todo se había arreglado entre ellos por fin.

Lamentablemente, a Xeno le molestó mucho más que Stanley lo fuera a recoger con semejante vehículo inseguro.

—¡¿Y si chocaban?! ¡Luego yo le tendría que dar explicaciones a Byakuya si le pasaba algo!

—El mocoso está bien ¿No? Esta en una pieza y conmigo jamás le pasaría nada, está mucho más seguro que cuando era niño y tú lo sacabas junto al vejete de Byakuya a observar las estrellitas.

En realidad, eso no tenía sentido. Su padre y Xeno lo sacaban lo más arropado posible a ver el cielo nocturno cuando era niño, nunca tuvo un resfriado por culpa de eso, solo se enfermaba cuando se le ocurría hacer experimentos al aire libre junto a Kohaku, pero si hablaba seguramente iba a terminar igual de regañado.

—Tenemos una tutoría con Senku, ahora ya te puedes marchar.

—¿Me vas a seguir evitando por la moto?

Y no supo cómo, pero apenas se volvieron a gritar entre ellos, escapó mandando un mensaje a Kohaku que iría a su casa ese mismo día, sin importarle siquiera que sea entre semana.


Esta vez, le tocó ver el enfrentamiento entre Byakuya y Lillian, solo que fue un poco más... No, de hecho, era igual de idiota que el de Xeno y Stanley.

—¡Lillian, por favor! Soy mucho mayor que tú, todavía puedes encontrar a alguien mejor.

—¿Me estás diciendo que quieres cancelar la boda?

Oh no, ahora sí su padre metió la pata y él no quería dejar de ver a Lillian como una madre solo por esa tontería, ahora sí se iba a meter en ese drama de telenovela.

—¡ME TIENEN HARTO! .-grito llamando la atención de ambos adultos, nunca fue de hacer un berrinche según él, según los adultos que lo criaron si los hacía-. ¡Viejo, es obvio que Lillian ya no quiere a nadie más que a ti! ¡Es ilógico que quieras que busque a alguien más! .-señaló a su padre con el ceño fruncido, de verdad ahora parecían que los roles se habían invertido-. Tienes que entender esa mierda de una vez .-ahora tocaba regañar a su madrastra, porque lo era todavía-. Y Lillian, el viejo es inseguro a veces, lo sabes .-no tenía más que agregar, en esa pelea daba por el lado de ella-. Ahora, me iré con Stanley, no volveré hasta mañana y espero que tengan esta mierda arreglada, incluso espero que me digan que se casan mañana mismo, pero ¡Arreglen esta mierda ahora!

Ni siquiera escuchó un reclamo cuando se fue azotando la puerta de la casa, él también tenía un límite en ese tipo de cosas.

Prefería estar con alguien lo mal influenciara un poco, y esa persona era Stanley.

Tocó la puerta del departamento y sorpresivamente el que le abrió fue Xeno, pero con una caja llena de cosas dentro.

—¿Qué haces aquí, Senku?

—¿Qué llevas a allí? .-señaló la caja al ver unas cuantas prendas de ropa.

—Mis cosas, Stanley ya no tiene por qué tenerlas.

Bien, ya iba cabreado y ahora está a mucho peor ¡Un adolescente no podía tener más lógica que un adulto!

Sin siquiera importar el reclamó, arrastró a Xeno hasta dentro del departamento nuevamente, encontrando a Stanley fumando en media sala.

—¿Qué demonios, mocoso?

—Primero, abre una puta ventana cuando fumes aquí adentro.

—Se lo he repetido miles de ve-...

—¡AHORA ME ESCUCHAN A MI! .-interrumpió a su mentor, ya no tenía paciencia para nada-. ¡DEJEN ESTA TONTA PELEA! Es una moto, una puta moto y ya la compro. Vuela aviones, jodidas aviones y anda de misión suicida a misión suicida ¡Sabe cuidarse solo! .-en este caso, daba por el lado de Stanley ante el enojo tonto se Xeno-. ¡Y si tanto te molesta lo que haga con su dinero, pues ya pídele matrimonio y comienzan a administrar sus finanzas juntos!

Y sin más que decir allí, ahora sí se dirigió dónde Kohaku, la cual ya lo estaba esperando después del mensaje escribió.


—¿Y ahora por qué tienes esa cara?

—¡Me hartaron Leona! .-gruñó mientras se hurgaba el oído con el dedo meñique, sentándose a un lado de su novia-. Ya no podía soportarlos. Discuten por cosas inútiles, Lillian preguntó si el viejo quería cancelar su boda y allí explote, luego pase a ver a Stanley y me encontré a Xeno sacando sus cosas del departamento de él ¡Parecen niños! ¡Todos!

Kohaku sonrió nerviosa mientras escuchaba el relato de su novio. Nunca pensó que Senku haría de cupido con los demás, mucho menos en relaciones de adultos así de serias, pero se notaba estresado con todo ese lío.

Y bueno, ella sabía una manera buena de sacarle el estrés, manera que tan pronto él terminó de reclamar sugirió.

—Oye, Senku.

—¿Qué? .-terminó por recostarse en la cama después de todo ese maldito desahogo, sentía que se había quitado un peso de encima, pero aún quedaba un poco.

—Por si no lo notaste, Ruri y mi padre no están .-Kohaku sonrió algo tímida ante la mención de eso, suponía que él debía de haberse dado cuenta hace rato, pero su mismo enojo lo cegó.

Y Senku entendió la indirecta manera rápida.

Todavía tenía estrés acumulado, y además de eso no le había agradecido a Kohaku por escuchar todas sus quejas, era momento de darle una recompensa.

Recompensa con la que ella quedó más que satisfecha.


Al fin su rutina había vuelto, no importaba volver a ver todas las cursilerías si eso significaba que podía estar tranquilo.

Entre su tranquilidad, también estaba ser mimado por todos, eso desde niño y aunque él jamás lo aceptaría, adoraba eso.

—Si quieres una cerveza, sácala de la nevera .-Stanley ya estaba acomodando la consola mientras él iba por los bebestibles y una que otra botana-. Por cierto ¿Quieres aprender a conducir la moto?

¿Quería eso? ¡Sí! Al diez billones por ciento seguro de que quería aprender a conducirla, y que mejor profesor en eso no podía ser otro que Stan.

—Vale .-iba a disimular su emoción, ya bastante lo estaba cuando el militar mencionó que había dado fin a esa tonta pelea con Xeno.

—Solo no le digas a Xeno o Lillian que yo te enseñe mocoso, perderás todos tus privilegios conmigo si me delatas.

Su rutina con Xeno también volvió, ahora si se concentraba en los planos que él llevaba, por fin las tutorías habían vuelto a ser solo ciencia.

—Si cambias el material, será mucho más resistente y ahora sí podrás rozar, aunque sea la estratosfera.

—¿Solo es eso lo que debo cambiar?

—Sí, vas bien. Tus planos son elegantes como siempre, Senku.

Sí, también adoraba los elogios porque se le subía el ego. Sobre todo, cuando eran por uno de los científicos que más admiraba desde niño.


Y al fin la maldita boda se iba a realizar.

Caminaba por la alfombra tonta que habían puesto en el patio, junto a Kohaku del brazo que llevaba un ramillete flores, tras ellos venían Chrome y Ruri de igual manera y para final, Gen venía tirando flores por todo el lugar ya que perdió una apuesta con Ryusui, su padre había estado de acuerdo con eso solo por tener un momento de diversión.

Lillian venía caminando en un hermoso vestido de novia, tomada del brazo de Stanley como uno de los amigos de ella, además de ser uno de los testigos en esa boda cursi.

Pudo ver como los ojos de su padre estaban llorosos, de no ser porque Xeno le dio un codazo estaba seguro de que se pondría a llorar allí mismo.

—Yo Ishigami Byakuya, prometo quedarme a tu lado en salud y enfermedad, riqueza y pobreza, y sobre todo amarte hasta el último día de mi vida.

—Yo Weinberg Lillian, prometo quedarme a tu lado en salud y enfermedad, riqueza y pobreza, y sobre todo amarte hasta el último día de mi vida.

Byakuya besó a Lillian y con eso se dio por terminada la ceremonia.

La recepción sería en ese mismo lugar, agradeció a que fuera algo sencillo y enteramente entre los amigos de la pequeña familia, porque si no, hubiera tomado a Kohaku del brazo y huir a donde sea que fuera más discreto estar con ella de una manera mucho más íntima.

Llegó el momento en que la novia debía lanzar el ramo, la mayoría de las femeninas allí presente fueron a por el premió, incluida su novia solo porque Lillian la había arrastrado hasta allí.

Su madrastra pensaba mucho en el futuro. En un futuro al que él rogó porque no llegará tan pronto si esa primera experiencia con una boda podía llegar a repetirse.

—¡Uno!... ¡Dos!... ¡Tres! .-Lillian tiró el ramo y él no supo a que ser inexistente le podía pedir porque Kohaku no atrapara dicho adorno de flores.

Sus plegarias a quien sabe quién, habían sido escuchadas.

La trayectoria del ramo pasó por sobre el grupo de jovencitas y terminó en las manos de Stanley, quién giró automáticamente la mirada hacia Xeno, el científico alzó una ceja ante esa situación, terminando con el rostro rojo después de que Stanley le guiñara el ojo.

—Creo que has hecho de cupido en todo esto .-Kohaku sonreía mientras se sentaba a su lado y recargaba el mentón en la palma de su mano derecha.

—No tengo idea de que hablas Leona .-alzó una ceja sin llegar a entender lo dicho, él no había hecho nada.

—Me refiero a que, de no ser por tu enojo de hace días, no estaríamos en esta boda y Stanley ni siquiera hubiera atrapado ese ramo.

No, él no tenía nada que ver en eso.

Solo era un mimado qué quería su rutina de vuelta, la cual se vio nuevamente interrumpida con el anuncio de la boda de Stanley y Xeno. Al igual como el anuncio de su padre y madrastra por la llegada de una hermanita.

Al menos, Kohaku seguía siendo la persona con la que encontraba paz.

Fin.


No tengo idea qué estaba pensando cuando escribí esto xD, pero quería hacer algo de mis tres OTP favoritas.
Adoro mucho pensar en un Senku bien mimado por Byakuya y Lillian, además de ser mimado por Xeno y Stanley... ¡TAMBIÉN AMO INCLUIR A LOS YANKEES COMO AMIGOS DE BYAKUYA Y LILLIAN! ¡PERDÓN!
En fin, gracias si leen esto.
¡Perdón las faltas de ortografía y la redacción floja!
¡XOXO!