Feliz cumpleaños

Kohaku siempre tuvo muy presentes sus prioridades en la vida. Cuando era niña, sus prioridades fueron simples: entrar a todos los clubs de deportes a los que pudiera, tener buenas calificaciones, poder tener una beca para irse a Estados Unidos, y tal vez trabajar siendo una gran entrenadora. Cuando Kohaku al fin pudo complementar una parte de sus objetivos de niña, sus prioridades volvieron a cambiar, la principal: evitar que su padre lograra desposar a su hermana con un idiota, su decisión de una beca deportiva continuó, sin embargo ya no fue una prioridad, y las citas con chicos, esas ni siquiera figuraban en el panorama.

Pero cuando Senku logró ayudarla con su objetivo principal, además de apoyarla para tomar la beca en el extranjero, bueno, su lista de prioridades cambió nuevamente: obviamente, se encontraba ayudar a su hermana con las complicaciones de su enfermedad, objetivo que también le ayudó a conseguir Senku, algunos meses después y lograr destacarse dentro de su universidad, y así conseguir un buen empleo.

Y esa fue una de las razones por las que se sintió tan emocionada cuando Hyoga, uno de los mejores entrenadores en uso de lanza y combate con armas de corto alcance, y miembro del cuerpo de policía del país, se presentó en su universidad.

Después de escuchar la conferencia de Hyoga, y mirar algunos de sus movimientos, Kohaku corrió tras él en cuento la campana de la escuela sonó, alcanzándolo antes de que llegara al estacionamiento.

¡Necesito que me entrenes! –pidió, o mejor dicho exigió, cuando al fin pudo pararse frente a él.

Claro que estaba nerviosa, claro que sabía que él podría rechazarla, pero Kohaku estaba determinada a ir tras él hasta que aceptara hacerla uno de sus discípulos. Sintió los afilados ojos azules mirarla, inspeccionando cada parte de su expresión.

Te veré el sábado en el gimnasio del centro –fue su única indicación, antes de subirse a su auto y salir de la universidad.

Kohaku celebró en ese mismo lugar la oportunidad. Aun con el corazón latiendo tan fuerte, sacó su celular y mandó un mensaje con la noticia a Senku, alegrándose aún más cuando él le devolvió un mensaje con un: ¡Felicidades, Leona! Ahora solo necesitamos que aprendas todo de él y así será un miembro importante para mis crímenes. Kohaku río por lo bajo, tomando su mochila y caminando a su siguiente clases, ni siquiera la clase de biología, y el tema confuso de la clase, pudieron arruinar su buen humor.

Al llegar a casa, Kohaku se lanzó hacia Senku, quien al parecer no se molestó por las efusivas muestras de afecto, ni por el golpe contra el suelo que recibió tras su caída, ambos se rieron antes de que ella volviera a besarlo lánguidamente. Esa noche no tievieron sexo, pero se besaron tanto que sus labios se sintieron sensibles y maltratados para cuando se fue a dormir.

Kohaku se presentó ese sábado, a falta de una hora precisa por parte del mayor, desde el momento en que el gimnasio se abrió, y se sorprendió de encontrarse con que ella no era la única que estaba siendo entrenada por Hyuuga. Mozu, un chico con el que se habia encontrado algunas veces en la universidad y que en primera instancia parecia ser un idiota total, se encontraba ahí, mirandola con esa sonrisa malisiosa con la que le habia visto tantas veces que nuevamente la hizo rabiar; Matsukaze, un chico mayor de otras universidad que parecia tan empeñado por aprender como ella; Kirisame, una compañera de clase con la que habia conversado algunas veces; y por ultimo, Lowell, un chico con el que recordo haber compartido una clase hacia casí un año, y que le sonrio amistoso en cuento se vieron.

Muéstranos que tienes, bella Kohaku –pidió Mozu, apuntando con una lanza.

Kohaku dejó caer su mochila, hizo un estiramiento rápido, mirando seriamente a todos ahí, antes de colocarse en pose ofensiva y arremeter contra Mozu. Kohaku había entrenado durante años, sus reflejos siempre fueron algo de lo que sentirse orgullosa, y sumado a su visión "monstruosa" -como le gustaba llamarla a Senku-, Kohaku sostuvo una pelea reñida contra Mozu, siendo observada atentamente por Hyoga, y manteniendo la mirada asombrada de sus futuros compañeros mientras alternaba entre defenderse de los ataques de Mozu y atacar con todo lo que tenía.

Ese día, después de que Hyoga le marcará algunos de sus errores, pero aceptara que era un buen material para discípula, Kohaku se planteó nuevas prioridades: pulir los detalles que Hyoga le había señalado en su defensa, graduarse con honores de su universidad, conseguir un puesto en la policía estatal en el mismo cuartel que Hyoga, y tal vez, solo tal vez, aclarar las cosas con Senku y sus crecientes sentimientos.

Fue gracioso como un poco de todo eso se fue a la mierda en poco menos de un año.

–¿Y qué tal las cosas en el trabajo? –preguntó Kohaku, sorbiendo del café recién traído por la camarera.

–Bien, casos más estresantes –admitió el de cabello oscuro, bajando la vista mientras agitaba su cafe. –Realmente te necesito ahí para ayudarme –la sonrisa en sus labios se hizo más grande.

–Supiste arreglárselas muy bien sin mí antes, lo harás ahora –bromeó, sintiendo como las tensiones de su día se desvanecieron.

–Una vez que has pasado los días junto a la poderosísima Kohaku, creeme, ningún compañero es suficientemente bueno.

Kohaku sonrió aún más. Lowell tenía ese efecto en ella, sacarle sonrisas fáciles mientras su ego era acariciado de una forma sincera, casi le hacía arrepentirse de haberse alejado de él, aunque el pensamiento desapareció cuando noto como esos ojos azules la miraban con esa misma admiración que cuando eran jóvenes, la misma con la que la miro cuando comenzaron a trabajar juntos, la misma con la que la miro esa noche.

Fue una mala idea venir, se dijo aun con los ojos fijos en los contrarios.

–Mozu parece ser un buen compañero –apuntó.

–Claro, es genial –apoyo, con un firme asentimiento. –Cuando no está intentando ligar con la chica a la que estamos interrogando.

Kohaku rió tan fuerte, había olvidado lo bueno que era solo tomar un trago con alguien que no mencionaba el tema de Senku, o que estaba intentando ligar en cualquier oportunidad.

–Insisto en que deberías hacer el examen, Hyoga te aceptará en el departamento especial en cuanto le presentes el papel, estoy seguro de eso.

Kohaku bajó la vista, hacía mucho que no había pensado en tomar un nuevo examen para un aumento, no necesitaba el dinero, eso fue obvio para todos, y aunque su empleo había comenzado a volverse monótono, la idea de un aumento no había surgido.

–Podría intentarlo –murmuró, bebiendo más de su café.

–¿Intentarlo? Arrasaras con todos.

Kohaku sonrió, comiendo un poco del pastel, intentando ignorar el sonrojo en sus mejillas.

–¿Y has sabido algo de Kirisame?

Una de las cejas de Kohaku se arqueo confundida por la pregunta, provocando que los ojos más oscuros se abrieron de inmediato y una risa estruendosa se hiciera presente.

–No soy la clase de persona que sale con chicas con novio, no normalmente –corrigió, tomando más café. –Pero tengo un caso entre manos, y Kirisame podría ayudarme, y tal vez este chico, ¿cómo se llama?… ¡Ukyo! Me serían de utilidad.

–Puedo pasarte los números –Kohaku no perdió el tiempo en sacar su celular, buscar los contactos y adjuntarlos en un mensaje de texto. Una vez notó la confirmación de que el mensaje había sido enviado y recibido, dejó su celular sobre la mesa.

–¡Genial! Y por último, haré la oferta, aunque creo que ha quedado implícito… –los ojos afilados se fijaron en los propios, esbozando una sonrisa mientras extendía la mano. –¿Quieres integrarte al equipo de trabajo? Mozu no quiere admitirlo, pero necesitamos de ti, nadie supera la vista de halcón de Kohaku.

–¿Necesito presentar el examen de promoción, cierto? –preguntó, intentando ignorar lo íntimo que se había puesto el ambiente.

–Por el momento no, Hyoga puede tomar la responsabilidad por este caso, pero en general sí, para que podamos contar contigo en cualquier situación –. Lowell retrajo la mano, jugando con la cuchara de su pastel. –Piensalo, sí eso es lo que necesitas, realmente nos gustaría contar contigo.

Una mueca ligera se apoderó de su rostro, la propuesta era buena y eso significaba salir de su zona de confort, algo que no había hecho en mucho tiempo, sus manos jugueteaban en su regazo, sintiendo ese burbujeo propio de el entusiasmo con la idea, pero hubo un pequeño problema.

–Necesito pensarlo, pero agradezco la oferta –fue lo único que pudo murmurar.

–Claro, tal vez me precipite, pero sé que Hyoga te enviará un mensaje pronto, así que, solo te prepare para la decisión.

Kohaku asintió, fijando sus ojos azules en la taza de café. Necesitaba hablarlo con alguien, ¿Ruri? ¿Yuzuriha? ¿Kirisame? ¿Luna? Realmente no fue tan buena idea, ninguna entendería su dilema.

–Este pastel es muy bueno –murmuró el chico, atrayendo la atención de Kohaku de nuevo.

–Es el mejor pastel de la ciudad –agregó, probando más del suyo.

–Realmente lo extrañaba.

Mientras él continuaba hablando, los pensamientos de Kohaku regresaron a la propuesta. Intentó mantener su atención en la conversación de pasteles y un nuevo caso, aunque continuamente todo regresaba a la maraña que se estaba formando.

El vibrar de su celular atrajera la atención de ambos, Kohaku extendió la mano, viendo desde la pantalla que se trataba de Yuzuriha y un mensaje con un número de celular, probablemente de la planificadora.

–¿Días ocupados? –preguntó, curioso por su respuesta.

–Más que de costumbre –admitió, escribiendo un rápido gracias como respuesta a Yuzuriha.

–Organizar tu boda no debe ser fácil –la pizca de incomodidad fue notable entre su tono risueño, y él lo noto, pues se apresuró a reir para aligerar el ambiente. –No quise decirlo así –aclaro –solo que… –pareció meditar un segundo antes de continuar con la frase –aun no me creo que te cases, y menos con Senku.

Ese no fue un tema que Kohaku quisiera tocar, ya no más y no con él, pero el tema ya había sido tocado y Kohaku supo que no podría deshacerse de él cuando él ojiazul continuó.

–Mira, no quiero sonar como un ex celoso y caprichoso, en primer lugar porque técnicamente tu y yo no fuimos nada –Kohaku asintió –pero estoy seguro que no soy el único que cree que Senku es la última persona que te merece.

Esta no fue la primera vez que escucho esas palabras, no desde que se enteró del engaño de Senku, aunque tal vez eso se debió a que las personas desconocieron la totalidad de la historia.

Luna estuvo junto a ella cuando abrió lo que parecía un inocente mensaje por parte de Senku pero que realmente resultó ser una bomba de información, ella estuvo junto a ella durante todo ese fin de semana en el que ella no supo qué hacer sobre su relación. Al final, cuando al fin estuvieron frente a su edificio, Luna le ofreció su su departamento en caso de que fuera necesario:

Hablaba en serio cuando dije que no suelo ser amable con otros por gusto, pero sí necesitas algo, lo que sea, por favor llamame –Kohaku asintió, empujando la incomodidad lejos mientras asentía. No mereces que Senku sea un idiota contigo.

No supo que agregar, así que se limitó a asentir, cerró la puerta del taxi y subió las escaleras, intentando quitarse el mal sabor de la situación, aunque fue un tanto imposible aun cuando subió los cuatro pisos. Escribió un mensaje para Ruri, informando que ya había llegado, recibiendo de inmediato una respuesta alegre.

Kohaku siguió su camino en automático, esta no fue la primera vez que se concentraba más en otras cosas que en los escalones desgastados del edificio, aunque esta fue la primera vez que la pintura desgastada de las paredes se volvió una señal de penumbra, una que decidió ignorar continuando con la revisión de sus mensajes. Esto fue una mala idea, pensó, cuando se encontró con los mismos mensajes, preguntando cómo se encontraba, y sí necesitaba hablar con alguien. Un bufido salió de sus labios, los contestaría después, ahora necesitaba entrar, desempacar, darse una ducha, y dormir un largo rato.

Saco sus llaves y giró el pomo de la puerta, esperando que Senku no se encontrara ahí.

La mala suerte debe ser contagiosa, se lamentó, al ver a Senku sentado en el sillón con el ojo derecho vendado. Está demás decir que Kohaku se sorprendió al notar la tela blanca cubrir uno de los ojos carmín. Claro que había visto a Senku con vendajes antes, ella misma había atendido y cuidado algunas de sus heridas, pero eso nunca quitó ese sentimiento de pena en su pecho.

¿Qué te pasó? –preguntó, llamando la atención de Senku.

Y aun cuando solo fue uno de sus ojos el que la recorrió,Kohaku no pudo evitar encogerse ante esto.

Accidente en el laboratorio –explicó el científico, regresando su vista al celular.

Kohaku se sintió perdida, no había planeado que haría una vez que vieran, no había pensado en qué decirle, ni siquiera en sí le reclamaría por lo de Mikoto, y ahora, mientras él se mantenía absorto en su celular, y con ella plantada en el suelo sintiendo el peso del mundo sobre sus hombros, supo que probablemente ni siquiera hablaría del asunto tal vez porque ella no respondió ni vio ninguno de sus mensajes, los cuales no fueron pocos, tal vez porque a él no le interesaba en lo más mínimo, tal vez porque estaban mejor así.

¿Estás bien? –preguntó, aun desde su lugar.

He estado mejor –se burló, recargándose en el sofá.

Kohaku volvió a asentir, apretando el agarre en su maleta y caminando hasta su habitación, ignorando a la voz en su mente que le exige despotricar contra Senku, golpear al maldito bastardo, igualarle el otro ojo, y quizá, romperle otro hueso. Senku no la detuvo, y ella sonrió amargamente, realmente no sabia que habia estado esperando que sucediera cuando al fin se encontraran, pero definitivamente esa conversación no fue lo que ella pensó que pasaría, aunque probablemente fue el curso más racional, después de todo, ella y Senku no eran nada, y él no le debía explicaciones.

Su reloj marcó las ocho de la noche cuando al fin se armó de valor para revisar las conversaciones, obviamente se encontró con los mensajes de Chelsea, los cuales contestó con un corto: Gracias, no necesitas preocuparte, estoy bien. La científica los leyó tan rápido como llegaron, y fuera de toda predicción, aceptó las palabras y no insistió más en el asunto.

Después vinieron los mensajes de Chrome, los cuales fueron otra historia, todo empezó con un:

¿Kohaku? –mandado en a las 5:37 del sábado.

A ese mensaje le siguieron otros más, a las 7:21, después otro a las 9:24, y los siguientes fueron continuos signos de interrogación, hasta el último, donde había avisado que preguntaría por ella con Ruri. Kohaku miró los mensajes un segundo hasta que los engranajes en su cerebro parecieron unir las piezas, ¡fue por eso que Rir la había llamado a su habitación! Maldijo por lo bajo, marcando el número de Chrome rogando por que sus sospechas no fueran ciertas.

¡¿Le dijiste a Ruri?! –demandó, en cuanto su llamada fue tomada.

¿Eso es lo único que te importa? –Chrome parecía incrédulo, aunque Kohaku no lo culpaba, tal vez esa no fue la mejor pregunta.

Chrome, dime que no le dijiste a Ruri ni a nadie más –suplico, lo último que necesitaba es que su hermana supiera sobre la idiotez de Senku.

Kohaku escuchó a Chrome suspirar al teléfono.

No le dije nada a Ruri –prometió. –Solo le pregunte sobre como estabas, le dije que había visto a Senku algo raro y creí que tu estabas enferma o algo.

Gracias –murmuró, no tanto para el castaño, sino a aquella divinidad que había decidido no hacer de su vida tan miserable.

Se sentó en su cama y soltó un suspiro que no sabía que había estado guardando, aunque pronto recordó otro punto importante.

Oye… –vaciló –¿qué pasó con el ojo de Senku?

Chrome permaneció en silencio, que de no ser porque Kohaku aún escuchaba los ruidos de fondo, habría pensado que la llamada se había cortado.

¿De verdad fue un accidente en el laboratorio? –insistió, no muy segura de que fueran tan ciertas esas palabras.

Algo así –fue la respuesta dubitativa de Chrome, solo hubo unos segundo de silencio, antes de que soltara un suspiro derrotado. –Mikoto nos contó sobre lo de ella y Senku, Chelsea y yo no le creímos, pero después nos enseñó una foto en su celular.

Sí Kohaku no se sentía humillada antes, definitivamente lo estaba ahora, sumado a ello, la molestia contra Mikoto y Senku creció. Sus manos viajaron a su rostro mientras la ira burbujeaba en su pecho.

Sé que tu puedes defenderte sola, pero…

Golpeaste a Senku –completo ella.

Sí –admitió, no muy orgulloso.

Kohaku casi podía ver a Chrome alborotando su cabello, muy avergonzado con todo. Ella estaba agradecida, aunque prefirió que no hubiera hecho un alboroto de eso.

Senku… ¿que dijo? preguntó, mordiéndose el labio, sintiendo su corazón latir rápido.

Dijo que esperaba que le reclamaramos, no un golpe sonaba como algo que diría, pensó Kohaku. Le pregunte porque lo había hecho, y solo dijo que hablaría contigo, después llegó Xeno y Stanly y le ordenaron a seguir a la enfermería y a mi me sacaron del laboratorio.

Kohaku se sintió aún peor al escuchar esas palabras.

Mierda, dime que aun continuas en el proyecto imploro, no queriendo ser la causa de que Chrome perdiera una gran oportunidad como trabajar en JAXA.

–¡Claro! Solo fui suspendido por él día, y tengo que cubrir más horas en el trabajo, pero no es nada con lo que no pueda lidiar, igual quería ver a Ruri.

Al menos Chrome no había tenido que pagar las consecuencias de todo eso.

–¿Ya hablaste con Senku? la pregunta de Chrome la sacó de sus cavilaciones.

Kohaku sopeso la idea de mentirle, decirle que habían arreglado las cosas y todo estaba bien, pero no sabia que responder sí hacía preguntas.

Noadmitió. Quiero dormir un poco, y pensar bien las cosas antes de hacerlo.

Entiendo fue todo lo que murmuró. Siento todo esta situación, Kohaku.

Esta fue una de las pocas veces en que la rubia escuchó su nombre salir de los labios de Chrome, desde que eran niños, el castaño había tomado esa costumbre de llamarla Gorila, ganándose golpes de su parte cada que lo hacía, de alguna forma, escucharlo llamarla por su nombre hacia que ella se sintiera más vulnerable.

Gracias, aunque no fue tu culpa.

Lo sé, pero no mereces que te hicieran esto.

Creo que nadie lo merece, Chrome bromeó, sintiendo las lágrimas picar.

Si necesitas algo, no dudes en decirme, y no te preocupes, no le diré a Ruri.

Kohaku asintió, aun cuando sabía que él no la veía.

Te llamaré después, voy a desempacar.

Esa noche, Kohaku se permitió llorar contra la almohada, intentando deshacerse de la presión en su pecho. Lloro hasta que sus ojos se sintieron cansados, y a la mañana siguiente, con la mente más despejada, tomó la decisión de confrontar al científico.

Su determinación se vino abajo cuando el silencio sepulcral en la sala, y la ausencia de los zapatos y la bata se Senku la saludaron, y cayó aún más cuando noto el desayuno sobre el comedor como una oferta de paz, una que no supo como tomar, sí con molestia, con indignación o con un poco de dolor tomando en cuenta que todos los mensajes que Senku le había enviado había sido borrados. Tal vez esa fue su manera sutil de decirle que no hablarian al respecto.

Las semanas pasaron Senku pasaba muy poco tiempo en el departamento, al igual que ella, parecieron evitarse como la peste, aunque las pocas veces que pasarón juntos, Kohaku prefirió guardar silencio y encogerse en su lugar intentando cruzar la menor cantidad de palabras y miradas con el peliverde.

Lo puedo superar, lo voy a superar, se repitió numerosas veces, no importa, no me importa, un mantra que no le funcionó mucho cuando su espalda se encontró contra la colchoneta del gimnasio y Mozu se regocijó en su victoria.

Necesitas trabajar en tu defensa fue la recomendación de Hyoga, antes de pasar al combate entre Kirisame y Matsukaze.

¿Estás bien? Kohaku asintió, mientras tomaba la mano que Lowell le tendió.

Mozu ha trabajado mucho con los ataques explicó, sobando su muñeca, el último impacto había sido muy fuerte, tanto que aun sentía la vibración en el brazo.

Debes estar bromeando, ¿verdad? los ojos azules se mostraron incrédulos ante sus palabras. Mozu podría trabajar en sus ataques toda su vida, y aun así tu no se lo dejarías tan fácil.

Estoy un poco distraída fue todo lo que dijo.

–¿Quieres hablar de eso? indago el chico.

Kohaku se mordió el labio, podía desechar la propuesta, decirle que estaba un poco preocupada por su hermana, y supo que él no insistiría, pero su lengua actuó antes de que pudiera detenerlo.

Mi novio me engaño.

Los ojos azules se abrieron con sorpresa, él no esperaba eso, ella tampoco lo esperaba, pero ya estaba hecho así que se limitó a clavar los ojos en la colchoneta.

¿Quieres ir comer algo y hablar al respecto?

Kohaku lo pensó, aunque al final terminó asintiendo a la propuesta, necesitaba despotricar al respecto, tal vez eso la ayudaría a sentirse mejor.

–Me lo han dicho antes –murmuró, tal vez él no debía saber eso.

–Seguro, supongo no soy el único que nota lo evidente.

Ella sonrió, terminando de su pastel.

–¿Tienes trabajo mañana? –preguntó, terminando con su café.

–Hasta tarde –respondió, dejando a un lado el plato y la taza.

–¿Quieres que te lleve a casa? –cuestiono, llamando a la mesera para pagar su orden.

Ella negó.

–Senku no estará en el departamento –explicó, levantándose de la mesa.

–¿Tienes algún lugar en mente a donde quieras ir? –preguntó el chico, abriendo la puerta para ella.

–Algo así.

Notas de la autora:

1.- Bueno, como no pude participar en los tres últimos días de la semana Senhaku (el quinto día por cuestiones de tarea, el sexto porque no pude terminar el aporte por tarea y el último, porque el tema no es algo que sepa manejar muy bien, creo que lo mío es más amor-odio, es decir ir del amor al odio, no viceversa, como prueba esta historia), pues decidí compensarlo con un capítulo de esta linda historia, aunque no sé sí puede compensarlo, tomando en cuenta que no hay mucho amor por aqui, me gustaria cambiar eso un poco, pero no sé. Ya tengo planeado el inicio del próximo capítulo, adelanto, narración de Senku, tal vez inserte otro recuerdo por ahí, aunque no se cual podría funcionar, ¿alguna parte de la historia previa que aun no quede clara? Tengo un par de cosas en mente, pero aún no estoy segura, pero sé que leerlo me ayudará a tomar una decisión.

2.- Agradezco a quienes leen y un poquito más a quienes dejan reviews, y como creo que les gusto que contestara, lo volveré a hacer, porque, bueno, me encanta leerlos, y ,me encantaría decirles lo que me hacen sentir sus comentarios, que me motivan y todo:

CGadel, lamento no hacer realidad tu teoria (U.U), he leido mucho sobre Stanly y Kohaku como algo, pero no sé, él no me da esas vibras, osea, sí, pero no, y Mozu no se me hace tan chido como contrincante para Senku, Senku siempre le terminaria ganando, o eso siento yo, así que ¿que mejor que un OC que sí le puede ganar a Senku? yo creo que es la mejor idea, aunque tambien pude poner a Sai, pero aun no lo conocemos tan bien, pero intentare meterlo en la historia tambien. Igual, ahora que ya revele al sujeto, ¿qué te parece? Me encantaría leerte en más comentarios, gracias por darte minutitos para comentar.

Mumi Evans Elric fue entretenido leer cuantas ganas le tienes a golpear a Mikoto, y claro, ella necesita un poco de sensatez, o ya la tiene, no lo sabemos, necesito desarrollar más a ese personaje, más porque en lo personal ya no me gusta hacer personajes malos malosos de Disney, sino personajes más humanos, pero bueno, claro que Mikoto nos debe una muy buena justificación de sus actos ¿cuál crees que sea? Me encantaría leer tus teorías al respecto, osea, tengo ya la idea, pero amo lo que se te ocurre. Chelsea super sincera, ya lo vimos en el último capítulo del manga jajaja, pero también sabe que hay momentos donde detenerse, como lo vimos en el último capítulo del manga y aquí, y también puede percibir muchas cositas, como la situación de estos dos, y sobre Chrome, no se porque me da vibras de que el ese super amigo que no se nota, pero golpearia a cualquiera que se meta con sus amigos, aun cuando sea otro de sus amigos, así que aquí, un poco de mis headcanons. y no se porque esto: Senku de que me sirve que sepas leer tan bien a Kohaku después de tantos años juntos si no vas hacer nada, lo lei con el meme de "de qué me sirve que estés vivo sí estás bien pendejo" perdon, pero mi cerebro lo hizo en automático jajajaja ( ), pero sí, hay una razon detras de todo eso, al igual que hay una razón sobre todo el comportamiento de Kohaku, espero que ella no me esté saliendo tan OoC, pero creo que la leona, pese a su fuerte carácter, hay situaciones que la pueden más, como una relación claramente tóxica, más por la forma en que se dieron las cosas, pero bueno, iré desarrollando más esa parte de la trama, así como otras cuestiones. Sobre Lowell ¿qué te parece? decidí tomar tu consejo de hacerlo un OC, por do razones, anteriormente pensaba hacer a Hyoga el amante, pero reitero lo mismo que con Stanly, no me da esa vibra, puede ser muy cercano a Kohaku, pero nunca un amante, así que un OC era la mejor idea, además amo a todos los personajes, no podría hacerlos los malos no tan malos, y sobre su relación con Kohaku, creo que queda entre dicho que algo pasó entre ellos, aunque más adelante les iré dando más pistas sobre ellos, aunque por ahora, les puedo decir que ciertamente Lowell es mi fantasía de lo que debería ser un ex maduro, casi. Kohaku y Senku, a parte de todo el lío que se traen, creo que esa parte no quedó muy clara, Senku necesita decirle a Kohaku lo de Mikoto, de la forma más amable posible, no creo que quiera empezar una pelea entre las dos chicas, aunque advierto, esta pelea no será tipo "este hombre es mio" para nada. Por último, creo que debo presentar más sobre la visión de Senku para su relación, y como ya lo dije, lo haré en el próximo capítulo, haciendo especial énfasis a esto. Así como darle más peso al trabajo de Kohaku, sus relaciones de amistad, y esas cositas, porque una mujer que vuelca toda su vida en su relación, no, esa no es mi Kohaku. Y bueno, para finalizar esta respues, gracias por apoyarme tanto en los fics que subí por la semana Senhaku, realmente me motivas, y claro que me encanta responder, así como me gusta escribir historias para ustedes, aunque a veces no se pueda por la falta de inspiración y por cuestiones de la escuela, aunque ya estoy intentando organizarme mejor para poder dedicarle más tiempo a esto, de nuevo gracias por el comentario y espero leerte pronto.

Cojulieth31, Well, this is where I asked if I have gone so far with the bastard that I have painted Senku, then I remember that it is for the sake of the plot and it passes me hahaha. And yep, Senku is a bastard, one that in his mind "lets Kohaku cheater him, so he doesn't feel so bad about himself" is always a bad plan, but for him it seems to work, half. If you need to consider why Kohaku continues with him and is less proud, I think we will see it little by little. And about Sai, I also love that idea, but I feel that I still don't understand him so well as to put him in my story as the lover, although of course he will have an appearance, Ryusui lover? That is new and intrigues me. Thanks for the comment, I love them and I love that you like history, and forgive my English, but even my Spanish is bad sometimes hahaha.

Daga Uchiha, Todos queremos golpear a Senku, incluso yo que lo estoy escribiendo, el proximo capitulo les explicare un poco sobre el porqué de mis decisiones, ya con el punto de vista de Senku explicado, y nop, no lo justificare, solo le dare profundidad, así que espero eso ayude para que la curiosidad se vaya disipando, y sobre el misterioso hombre ¿Ukyo? súper sí, pero no, el chico es muy leal para meterse con la novia de un amigo, porque si, no lo dije, creo, pero Ukyo es amigo de Senku en este AU, y claro que pronto también hará un aparición aquí. Espero leerte en un próximo review.

Yoari Dank, primero que nada, ame la referencia. Con eso de lado, sip, Senku parece no tener sentimientos, pero porque es práctico, creo yo que ese es mucha de su filosofía, se permite tener sentimientos, aunque cuando sabe que estos no serán fructuosos en absoluto, el vato los reprime, y claro que pagará consecuencias por eso, como en la vida real, espero que pronto redima el sufrimiento que te he causado, y ojala la espera haya valido la pena, así como la introducción de Lowell, dime que piensas, amaría saberlo.

VignetteApril, que lindo es tener otro comentario tuyo, gracias por leer aunque no te guste esta temática, esta es una forma de salir de mi zona de confort, y es bueno saber que hay lectores que les ha gustado a pesar de todo, y Senku, veamos qué hará para mantener a raya a Mikoto, y que no vuelva a arruinarlo con Kohaku. Espero seguir leyendo qué te parecen los capítulos, eso me motiva demasiado.

arual17, Senku tan él, aunque aún nos falta más información de su parte sobre su relación, sus emociones y todo eso, espero lograrlo en el próximo capítulo, y que Mikoto y Senku no arruinen las cosas para Kohaku.

Bueno, gracias de nuevo a todos los comentarios, espero les guste este capitulo y que la espera valiera la pena, me gustaría seguir leyendo sus comentarios, que me hacen muy feliz y me recuerdan que hay personitas que espera a que actualice.

3.- Personajes de Inagaki y Boichi, historia mía, sin más me despido, cuidense y sayonara.