Soul Ester no me pertenece es propiedad de Ohkubo Atsushi, yo sólo tomo prestado a los personajes para fines de esta historia.

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Capítulo 4. Augurios que profetizan lo imposible.

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Spirit Albarn avanzó hacia las enormes puertas de la oficina del Señor Death mientras Stein trataba de seguirle el ritmo. Tragando con dificultad ante la expectativa de lo que aguardaba al otro lado de esa habitación, tocó sin ánimo para pedir permiso y esperó (rogando que el director no estuviera en su oficina) pacientemente a que el hombre lo dejara pasar.

—La has liado en grande esta vez Sempai —Stein le dió otra calada a su cigarrillo y una mirada aburrida a su amigo—. Vas a perder tu trabajo y Maka no te devuelve las llamadas desde que se enteró de tu pequeño "altercado".

Cinco meses desde que su pequeño angelito no le respondía las llamadas y lo evitaba a toda costa.

"Liar" era una palabra demasiado sutil que no alcanzó a describir con precisión la gravedad de la situación en la que se encontraba, Stein muy a su pesar estaba siendo demasiado indulgente con su primera declaración, pero no escatimó en brutal sinceridad cuando le recalcó lo que Spirit ya sabía de sobra.

Su vida se fue al caño cuando se dejó llevar por ese mal hábito en él; aquel que le hizo perder a su esposa, su pequeño "Ángel" y ahora, con temor a reconocer lo obvio, su trabajo.

La respuesta del Señor Death llegó después de unos minutos de silencio incómodo con un escueto "adelante". Preparado para lo que fuera, Spirit respiró hondo antes de entrar y cerró las pesadas puertas en la cara de Stein, después de todo, al gran jefe no le agradaría que llevara audiencia consigo para presenciar su (metafóricamente hablando) ejecución.

Stein quitó el exceso de colilla en su cigarrillo antes de retirarse al pasillo y aguardar por el idiota hombre que tenía como amigo. Rápidamente buscó en uno de los bolsillos de la bata de laboratorio para sacar su celular y enviar un rápido mensaje de texto a su esposa.

"Hombre muerto".

Fueron las sencillas palabras que escribió.

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"Despedido".

No fue para menos después de semejante escándalo en el que Spirit se vio involucrado al tener una aventura con una de las maestras sustitutas del instituto en el que hasta ese entonces fue decano. ¿Cómo mierda iba a saber que la mujer tenía esposo? Y por cierto, uno muy celoso.

La larga lista de infracciones contra el instituto se acumuló hasta culminar en el adulterio y relaciones no profesionales dentro del horario laboral. Fue suficiente para que el Señor Death tomara semejante decisión a pesar de la amistad forjada en épocas anteriores.

Conservar su empleo después de semejante desacato a las reglas del instituto nunca fue una opción.

Spirit se reunió con Stein al final de las empinadas escaleras de la academia y durante el interminable recorrido de descenso, se hundió cada vez más en su miseria. ¿Cómo le explicaría esto a Maka?

Stein abrió la puerta del copiloto como una clara invitación y Spirit, guiado por sus reflejos autómatas, comprendió apenas y se dejó caer cual peso muerto en el asiento sin emitir alguna palabra o sonido.

—¿Maka ya lo sabe? —Spirit miró esperanzado a Stein.

No tuvo suerte.

—Kid le comentó sobre la decisión de su padre hace unos días cuando se reunieron para ultimar los detalles del caso contra Medusa y las hermanas Gorgon.

Internamente, Spirit maldijo al vástago de su jefe por ser un bocón de primera.

—¿Y cómo tomó la noticia mi pequeño Ángel?

Stein no despegó la mirada del camino cuando puso en marcha el automóvil, sin embargo algo en la postura del científico le dijo a Spirit que la respuesta que obtendría no sería de su agrado.

—Obviamente no quiere verte. —atajó en un tono monótono.

—Hablaré con ella esta noche, no puedo permitir que mi precioso bebé tenga una mala impresión de papá.

Casi por reflejo, Stein rodó los ojos ante el absurdo y nada realista comentario de su amigo. Como si pudiera arreglar algo con palabras desgastadas de disculpa que Maka ya sabía de memoria tras todos esos años.

—Claro, podrías hacer una reservación para mañana en la noche e invitarla a cenar. Si es un lugar público, no tendrá oportunidad de golpearte.

Spirit pasó desapercibido el tono sarcástico en el científico y su rostro se iluminó con renovada esperanza ante la expectativa del perdón de su amada hija. Quizá ya no tenía su empleo y no podría apelar por una segunda oportunidad para que el Señor Death cambiara de parecer, pero al menos podría hacer hasta lo imposible para recuperar a su bebé.

—¿Conoces algún buen restaurante en la ciudad? —sacó su celular para intentar llamar a Maka pero ella simplemente no respondió. Intentó con un mensaje—. ¿Sabes qué? Olvídalo, tengo una idea aún mejor… le prepararé la mejor cena a mi angelito. Limpiaré la casa, arreglaré la mesa y serviré su platillo favorito, será la mejor noche de todas.

—Estoy seguro que los tres se van a divertir, Sempai.

— ¿Los tres? —preguntó Spirit extrañado. ¿De qué estaba hablando?

—Sí, los tres… Sempai, Maka y su nuevo novio.

El celular de Spirit se resbaló de sus manos apenas las palabras salieron de la boca de Stein, y su cerebro dejó de funcionar.

¿Nuevo novio? ¿Cuándo sucedió eso? Fue verdad que él apenas habló con ella en esos cinco meses, pero que Maka se consiguiera un novio en ese lapso de tiempo… eso no podía ser cierto.

—Estás mintiendo Stein. —replicó con el ceño fruncido a más no poder. Su mente no pudo concebir la idea de su bebé en las garras de un pequeño bastardo oportunista.

—Considerando que su noviazgo ha durado más que alguna de tus aventuras de turno, creo que es algo serio.

—Conozco a mi bebé, eso no puede ser algo serio, no durará.

—Se han mudado juntos.

Fue como un cubo de agua fría sobre su cabeza y se estremeció con temor. El tono y la expresión de Stein no dejó lugar a dudas.

La mirada de Spirit se ensombreció y se encogió en el asiento mientras abría una y otra vez la ventana del auto, Stein lo notó y supo que la premisa fue la última cosa que Spirit Albarn esperó en ese día de mierda.

Fue la cereza en el pastel.

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En esos cinco meses todo cambió, después de la cita en la pizzería, Maka y Soul salieron en varias ocasiones más y comenzaron una relación. Con cuatro meses y después de pensar demasiado en el asunto, decidieron vivir juntos y arrendar un pequeño departamento.

Se instalaron apenas pudieron y Soul aseguró a Maka poner el antiguo departamento en renta para cubrir unos gastos extra, aunque quizá terminaría por arrendar el lugar a Blake o Lizz. Sería una buena excusa para mantener a su bebé en el garaje hasta que pudiera repararlo por completo, Maka se ofreció a cubrir una parte de los gastos pero Soul se negó rotundamente a que ella invirtiera su dinero en la motocicleta.

Era su responsabilidad después de todo y Soul se prometió poner en marcha esa belleza por méritos propios.

Con el paso de los días, Soul se dio cuenta que la convivencia entre ambos era interesante y reconfortante al mismo tiempo, aunque a veces pelearan por cosas sin sentido, la mayor parte del tiempo se entendían como no lo hacían con ninguna otra persona.

Las cosas se asentaron con calma los primeros días de la mudanza y convivencia, o al menos así fue hasta el día de la infame llamada (como Maka nombró a la insistente invitación de su molesto padre) cuando la paz mental de la chica se vino abajo.

—No pienso ir y es mi última palabra, Soul. —Maka cerró con fuerza el pesado libro que tenía en sus manos.

Definitivamente a Soul no le emocionó la invitación del padre de Maka, aún sin conocer al hombre, la reputación poco favorable del sujeto habló por sí misma y dejó una primera mala impresión. ¿Pero quién era él para juzgar de todos modos?

A comparación de sus propios padres quienes lo consideraban una vergüenza para la sociedad y se negaron a saber más de él, Spirit Albarn parecía un idiota arrepentido buscando una segunda oportunidad con su hija, y por las palabras de Stein y Marie, no era un mal sujeto después de todo.

Quizá.

—Tu teléfono no ha dejado de sonar con llamadas y mensajes, sólo acepta de una maldita vez la invitación del viejo y termina con esto ya.

Decir que Maka se estaba comportando como una niña berrinchuda era decir poco. Sí, Soul entendía cuán dolida estaba por las acciones de su padre, pero sabía que no arreglaría nada negándose a hablar con el hombre y hasta no poner fin a esa situación.

—Maka —Soul exhaló el nombre con cansancio—. Tienes que hablar con él…

—Nop. —acercó exageradamente el libro a su cara, cubriendo parcialmente sus ojos para evitar la mirada insistente y penetrante de su novio.

—¿Por qué eres tan testaruda?

—¿Por qué estás de SU lado? —siseó ella de vuelta, estrechando peligrosamente su mirada esmeralda.

La mala mirada en Maka fue suficiente para poner en marcha el plan de acción de Soul. Le quitó el libro de la mano arrojándolo al piso del departamento e ignorando las quejas de Maka, se sentó a su lado obligándola a recostar la cabeza en su regazo.

—¿Qué demonios crees que estás haciendo, idiota? —Maka trató de levantarse pero él se lo impidió cuando comenzó a acariciar su cabello.

—Cállate y escucha, testarudo Ratón de Biblioteca —escuchó el audible gruñido de la chica pero lo ignoró—. No estoy del lado de tu padre, sino del tuyo. Sólo asiste a esa absurda cena y deja las cosas en claro con él, si decides perdonarlo o no volver a verlo nunca más, es decisión tuya pero al menos díselo a la cara en lugar de esconderte como una cobarde.

Soul se mordió la lengua con sus palabras, Maka definitivamente no era una cobarde como lo era él cada vez que Wes intentaba contactarlo o pedía una reunión.

Ella no dijo nada y simplemente se limitó a aceptar las caricias de los dedos de Soul en su cabello. El silencio y la tranquilidad se le antojaron muy cómodos a Maka, y en el fondo de su corazón reconoció que él tenía un poco de razón.

—Iré con una condición. —le dijo, deteniendo la mano de Soul entre las suyas y mirándolo directamente con un brillo en sus ojos.

Esa mirada esmeralda auguró algo que Soul no supo cómo identificar.

—¿Qué? —los labios de Soul se convirtieron en una delgada línea fina.

—Si voy a ser torturada por papá, tú vendrás conmigo.

Bien, de alguna manera ya se esperaba esa propuesta desde el momento en el que ella lo miró con tal perspicacia desde su posición. Aunque honestamente, Soul esperó otra cosa.

—Y también quiero que toques para mí esta noche.

Justo eso.

Maka a veces era una pequeña y encantadora oportunista cuando se lo proponía, pero él no podría hacer menos que cumplir con los caprichos de ese testarudo Ratón de Biblioteca.

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Continuará…

N/A:

Lamento mucho la demora de este Fic, no sé si alguien todavía lo leerá pero a final de cuentas aquí está.

Es muy corto y quizá tiene un tremendo salto de tiempo, me disculpo por no poner la cita de Soul y Maka como debía ser según el capítulo anterior. Mi laptop se murió y mis archivos no pudieron salvarse así que tuve que escribir el capítulo de nuevo y omitir algunas cosas… escribir en el celular no se me hace muy cómodo pero peor es nada :3

Agradezco los comentarios y espero el capítulo fuese de su agrado.

Hasta la próxima! n.n