Capitulo 20: Los demonios del bosque

05/10/2021


"¡Hah!"

Mordred soltó un feroz grito de guerra mientras cargaba directamente hacia su objetivo quien estaba ahí parado a varios metros frentea a ella sin hacer nada al respecto con el objetivo de bisecarlo con Clarent. Claro, sería una tarea sencilla eliminar a ese asqueroso gusano de una vez por todas si esas extrañas criaturas grotescas y horripilantes con forma de gusanos o babosas monstruosas no se interpusieran en su camino.

Los familiares del Caster.

Sin embargo, para el Caballero de la Rebelión no le resultó ningún problema.

*SLASH* *SLASH* *SLASH*

Cuando el caballero rojo cortó la distancia entre ella y esas horribles criaturas repugnantes, balanceó su gran espada ya sea horizontal y verticalmente y rebanó a los familiares en un espectáculo sangriento acompañados por unos chillidos de dolor por parte las criaturas cuando fueron alcanzados por Clarent. Ella había masacrado a más de 5 y continuó su camino, solo para encontrar más de esas cosas en su camino.

"Tch." Gruñó el caballero rojo mientras se preparaba para balancear su espada y bisecarlos.

*SLASH* *SLASH* *SLASH*

Más sangre azulada salieron salpicando por los aires a medida que más de esas criaturas infernales fueron masacradas como simples insectos y ella siguió cortando al resto que venían sobre ella.

Caster observó la masacre de sus familiares sin estar molesto ni preocupado por el número que ella masacró. Estaba excitado al presenciar la exhibición de fuerza, manejo con la espada y brutalidad con la que ella mató a sus criaturas infernales. Pese a no tener tanta elegancia y fluidez, lo compensaba con fuerza bruta y un frenesí por atacar de frente como un berserker, y eso fue suficiente para fascinarlo.

"¡Merveilleux! ¡Merveilleux, Jeanne! Esa fuerza tan monstruosa que tienes junto con ese tenaz espíritu guerrero de seguro que no hay palabras para describir lo maravilloso que eres. Apuesto a que incluso Dios se postraría ante tu poder."

"Grrr, cállate!" Gritó Mordred habiendo perdido los estribos y arrojó su espada con fuerza y voló como un proyectil lanzado hacia su objetivo.

*TAB*

Solo para fallar cuando una de esas criaturas se interpuso y recibió el golpe. La espada se clavó profundamente en la cabeza de la criatura como una flecha y cayó muerta.

Mordred gruñó cuando vio que había perdido su objetivo y rápidamente corrió hacia Clarent para recuperarlo y regresar con la matanza de esas criaturas.

*SLASH* *SLASH*

Más trozos de carne y sangre salieron volando, dejando atrás una carnicería de bichos gigantes en el suelo mientras el caballero rojo trataba de encontrar una abertura que lo llevaría a donde estaba Caster mientras ella continuaba librándose de estos malditos obstáculos en su camino.

La verdad es que al Caballero de la Rebelión lo estaba haciendo muy bien enfrentándose ella sola con todo un enjambre de esas malditas criaturas de esa babosa y logró masacrar a un buen número casi sin esfuerzo, pero el problema fue que el número de ellos no disminuía y en cambio, siguieron viniendo más y más.

'¡Tch, mierda…!' Gruñó Mordred mientras continuaba rebanando más gusanos gigantes.

"¡Jajajaja! ¿Qué pasa, Jeanne? ¿Eso es todo lo que tienes?" Preguntó Caster burlonamente.

*TAB*

Ella empaló a otra criatura que estaba frente a ella y al mismo tiempo escuchó las burlas de Caster. Harta de escucharlo, el Caballero de la Rebelión reunió una cantidad de maná en sus pies para impulsarla, y aceleró a través de varios de sus familiares para alcanzarlo.

*SLASH* *SLASH*

Todas las criaturas que intentaron interponerse en su camino fueron derribadas hasta tener a Caster frente a ella y lista para abalanzar su arma sobre él, hasta que...

...?

Un tentáculo logró enroscarse y aferrarse a uno de los escarpines del caballero rojo, tomándola con la guardia baja y deteniéndola en seco.

Saber!" Ichigo gritó preocupado al ver cómo capturaban a su Servant.

Caster sonrió antes de que aparecieran más tentáculos de la nada y atraparan las otras extremidades del caballero, inmovilizándola.

"Oh, lo siento, Jeanne. Pero creo que deberías reservar tus fuerzas cuando aparezca esa impostora." Dijo Caster. Dentro del yelmo, los ojos de Mordred se agrandaron al oír eso.

"¿¡Cómo dices!?"

"Tal como te dije, solo quería atraerte aquí para que luches contra esa chica que finge ser tú, y parece que no tardará en llegar." Respondió Caster.

Al darse cuenta de esto, Mordred se concentró en tratar de sentir las vibraciones de maná que estaban en la distancia, y después de un breve instante, se dio cuenta de que era cierto que otro Servant venía hacia aquí a toda velocidad. Y no era un Servant cualquiera.

¡Era su padre!

Padre se estaba aproximando a esta ubicación tal como se lo dijo Caster, seguramente para enfrentarse a este último. Ella gruñó de frustración. Por mucho que quisiera enfrentarse a su padre de nuevo, no podía hacerlo con esa maldita babosa y sus gusanos interponiéndose en su camino. Pero esta no era la mayor de sus preocupaciones.

Si su padre realmente iba a venir aquí, no podía permitir que la viera en un estado tan lamentable y humillante atada por unos tentáculos a sus miembros sin poder hacer nada para liberarse. Sería una gran vergüenza ver a padre verla en condiciones tan humillantes e impotentes como cualquier otra cosa, y su orgullo de guerrero no lo soportaría.

Y eso no sería todo. Si lograba liberarse de las restricciones, haría todo lo posible para destruir a Caster frente a los ojos de su padre para mostrar sus increíbles habilidades de combate, causarle una gran impresión y demostrarle de una vez por todas que se merecía ser su heredero.

Sí, eso sería. ¡Le demostraría a su padre que ella era digna!

Mordred se quitó el yelmo automáticamente, dejando al descubierto su rostro al exterior. Caster vio esto y sintió curiosidad por saber qué iba a hacer.

Tratando de levantar su brazo izquierdo (que sostenía a Clarent) todavía con el tentáculo sujetándola, amasó una gran cantidad de maná para desatar su primer Noble Phantasm.

Red Thunder!"

Una tempestad de rayos carmesí brotó de la espada causando una fuerte onda de choque que envió a las criaturas que la mantenían restringida a volar y al resto que estaba detrás logrando liberarse.

Ichigo y Caster se quedaron perplejos al ver esta increíble demostración de poder.

Sin embargo, a pesar de que su estrategia había funcionado, tenía un precio, y era que ella había gastado buena parte de su maná para desatar su técnica. Ahora estaba jadeando con cansancio, como si hubiera trabajado demasiado. No debería haber pasado por esto si su Master no fuera un novato completo y le hubiera dado sus reservas de maná.

"¿P-pero cómo?" Preguntó Caster con incredulidad.

"Jajaja, parece que tus gusanos no son lo suficientemente fuertes para detenerme." Contestó Mordred ignorando su cansancio con una gran sonrisa burlona.

Caster gruñó ante lo que dijo y juró que no dejaría que este insulto quedara impune.

"Bueno, ¿por dónde íbamos?" Tarareó Saber cuando vio que el campo parecía despejado, dejando un camino despejado para llegar a Caster. Sonrió al ver que nada parecía impedirle alcanzar su objetivo. O eso pensaba ella.

Justo cuando quiso darse cuenta, alguien más apareció en escena para desafiar a Caster, y ese no era otro que el ex Rey de Gran Bretaña, Artoria Pendragon.

Todos estaban perplejos por su repentina aparición.

"¡Arthur!" Mordred gruñó, olvidándose de Caster y centrando su atención en la persona más odiada de su vida y la última vez que la vio, la había ignorado. Por supuesto, Artoria ignoró a su hijo y solo se centró en Caster.

"Así que finalmente has aparecido, sucio impostor." Gruñó Caster a la "falsa" Jeanne. "He estado esperando que vinieras y finalmente estás aquí".

Sin embargo, el Rey de los Caballeros no estaba tan entusiasmado con la invitación.

"Caster, he venido a poner fin a tus fechorías de una vez por todas." Dijo mientras se ponía en posición de batalla. "¡Prepárate para morir!"

"Puedes seguir escupiendo todo lo que quieras, marioneta de Dios. Tus palabras son vacías para mí y para mi querida Jeanne". Replicó Caster con disgusto antes de fijarse en Mordred con una expresión suave. "Jeanne, querida. Demuéstrale a esa impostora que solo tú eres la más fuerte, y que solo debe haber una Jeanne en este mundo. ¡Mátala!"

Mordred no respondió y no dijo nada ante las palabras de Caster mientras seguía mirando fijamente a su padre. Al ver que no hubo respuesta y sentir que todavía la miraba como un depredador, Artoria volvió su atención a Mordred en caso de agresión por parte de este último. Si el Rey de los Caballeros se sorprendió de que su hijo rebelde hubiera decidido atacarla antes que Caster, no lo demostró. Pero esperaba que el Caballero de la Rebelión tuviera tanto sentido común para olvidarse de ella y atacar a Caster primero.

Por otro lado, Ichigo también estaba preocupado por estos cambios en los acontecimientos. ¿De verdad Mordred va a seguirle el juego a ese maldito bastardo solo para pelear con su hermana, su madre o lo que sea, y dejar que se salga con la suya? ¡Esto es ridículo! Tenía que hacer que su Servant entrara en razón.

"Oi, Saber, ¿qué diablos estás haciendo?" Preguntó Ichigo dando unos pasos hacia su Servant. "¡Ignora lo que dice ese cabrón y concéntrate en él! ¿De verdad vas a seguirle el juego después de lo que le hizo con-?

"¡Cállate!" El Caballero de la Rebelión gritó repentinamente haciendo que su Master se detuviera abruptamente. "¿Quién crees que soy? ¿De verdad pensaste que iba a seguirle el juego a ese maldito bastardo?"

Luego volvió su mirada hacia su padre. "Que conste que es cierto que mi único objetivo es vencer al Rey de los Caballeros, pero no puedo permitir que esa babosa se interponga en mi camino, por lo que lo mataré antes a él." Se giró de nuevo para mirar a Caster, quien este último la miró con incredulidad.

"Jeanne ... ¿de verdad vas a estar del lado de ese maldito impostora en mi contra?"

"Cállate. En cuanto haya atravesado tu corazón con mi espada, volveré mi atención hacia mi padre." Luego volvió su atención a Artoria.

"Escucha Arthur. Me alegro de que hayas venido por aquí, pero no te necesito. Quiero que te quedes aquí y me veas luchar contra esa asquerosa bestia. Te mostraré lo fuerte que soy".

El ex Rey de los Caballeros no dijo nada o asintió mientras seguía mirando con indiferencia para irritación del Caballero de la Rebelión, pero ella decidió ignorarla por ahora ya que tenía que concentrarse en otras prioridades. ¡Esta iba a ser una noche gloriosa!

Y así, ella cargó.

Caster gruñó mientras volvía a convocar a sus familiares y se apresuraron hacia el Caballero de la Rebelión, quien este último se preparó para provocar otra carnicería.

*SLASH* *SLASH* *SLASH*

A pesar de haber perdido un buen consumo de energía después de realizar el Red Thunder para deshacerse de la horda anterior de esas criaturas que la restringían, el caballero rojo se las arregló para mantenerse al día y seguir luchando contra esas babosas. Ella había rebanado un buen número de ellos, dejando el suelo lleno de cadáveres mutilados y ensangrentados, y la carnicería aún no había terminado.


Ichigo todavía estaba mirando la carnicería y todavía estaba algo preocupado por su Servant. Sabía que el caballero rojo marimacho era bastante ruda y fuerte, que a veces le recordaba un poco a Grimmjow, pero al ver que después de desatar esa explosión de maná, estaba un poco exhausta por el esfuerzo. Había recordado lo que Urahara le había dicho sobre el potencial de los Servants dependiendo de la fuente de maná que le suministran sus Masters. Cuanto más maná tenga el Master, más fuerte y duradero será su Servant. Pero si, por el contrario, el Master no tuviera tanto, menores serán sus posibilidades de salir de esta convida, e Ichigo no es la excepción.

El ex sustituto gruñó una vez más de frustración por sentirse tan impotente por no hacer algo al respecto, por no ayudar a Mordred a deshacerse de esa plaga de babosas gigantes y no poder detener a ese bastardo Caster y hacerle pagar por lo que hizo.

Al mismo tiempo, Artoria seguía mirando desde su lugar a su hijo rebelde luchar contra las hordas de monstruos por su cuenta, y sin la ayuda de nadie, había logrado cargarse a unos cuantos. No había duda de que ella no estaba empleando ninguna táctica o estrategia para luchar, ya que solo estaba usando la fuerza bruta atacando de frente como una loca desenfrenada. No la sorprendería si fuera convocada como una Berserker. En Camlann, ella también luchó más o menos de la misma manera, excepto que también tenía una buena determinación para seguir adelante a pesar de sus defectos, y eso era algo que el Rey de los Caballeros podía respetar de ella a pesar de su terquedad y valentía.

Tampoco podía dudar de que Mordred también era una de sus caballeros más capaces y leales que había tenido, aunque personalmente no la había clasificado como una de sus favoritas. De hecho, su dedicación a ella era genuina, pero incluso si estaba tan dispuesta a seguirla a pesar de su relación con Morgan, Mordred no era el tipo de persona que merecía estar en el trono ya que solo veía el trono como un derecho y no una responsabilidad, por lo que ella había determinado que su hijo no tenía lo que tenía que tener para ser rey y por eso la rechazó sin dudarlo. Fue así como más tarde ella había tomado represalias y sumió a Camelot en una sangrienta guerra civil que desarraigó al país.

Ahora, a pesar de que actualmente son enemigos del Grial, Artoria solo se centró en Caster, pero no tomó ninguna medida para intervenir y solo observó temporalmente. Tenía la intención de intervenir si el Caballero de la Rebelión solo estuviera en apuros, pero no la salvará solo por respeto o por algo más relacionado con ella en el pasado. Solo tratará de impedir que la matarán y que ambas pudieran volver a cruzar sus espadas de nuevo y continuar con su batalla por donde lo habían dejado. Aparentemente, Mordred todavía se jactaba de ser su heredero legítimo a pesar de lo que hizo en vida y de ser mejor que ella incluso a pesar de cómo terminó en Camlann. Bueno, si es así, con gusto la volverá a corregir para que pueda aprender. Solo necesitaba esperar a que su hijo cometiera un error.

En un momento de inspiración, Artoria notó al supuesto Master de Mordred a unos metros a la derecha y se sorprendió de que fuera el mismo chico de aquella vez en el puerto cuando se interpuso entre el ataque de Berserker que iba a terminar con la segunda vida de Mordred, pero se interpuso en su camino recibiendo el golpe. Se suponía que debería haber muerto y no hubiera sobrevivido a un golpe tan fatal y, sin embargo, aquí estaba entre los vivos. ¿Se ha salvado con la ayuda de sus asociados? Bueno, no importa. Primero tenía que concentrarse en el combate.

*SLASH* *SLASH* *SLASH*


Más chillidos agonizantes se escucharon cómo el caballero rojo aún seguía eliminando con facilidad a las criaturas que Caster estaba convocando. Este último no parecía estar demasiado preocupado por ello, ya que a medida que el caballero rojo eliminaba a sus familiares, otros reemplazaban su lugar sin importar el número. No importa cuántos matara, siempre aparecían otros de la nada y este curso se repetía una y otra vez como si nada. ¡Y lo más extraño fue que el maná de Caster no parecía agotarse en lo más mínimo desde que comenzaron el combate y seguía tan fresco como una rosa!

En cambio, Mordred no parecía estar en buenas condiciones después de un tiempo indefinido de cortar y despedazar muchas de esas larvas. Podía sentir que sus reservas de energía se estaban agotando.

"¿Qué ocurre, Jeanne? ¿Ya has alcanzado tu límite?" Preguntó Caster burlonamente.

"¡Cállate!" Bramó Mordred antes de bisecar una babosa y seguir adelante. Aun así, a pesar de su valentía y determinación, en el fondo no pudo evitar sentirse preocupada por la situación y se preguntaba por qué esta maldita jauría de monstruos no terminaba sin importar cuántos matara.

A Ichigo también le hizo evidente de que esto no se acababa y aún seguía viniendo más de esos bichos gigantes sin fin y se preocupó de que Mordred consumiera sus últimas fuerzas y finalmente sucumbiera a ellas.

Artoria también se sorprendió por esto y se preguntó por qué el maná de Caster no estaba disminuyendo. Fue entonces cuando, en un momento de inspiración, se dio cuenta del posible motivo.

'No puede ser ... ¿Podría ser el libro?'

Podría ser una posibilidad. Desde que ella había llegado, había notado que el maná de Caster emanaba de algún lugar y ese era el libro que tenía en sus manos. Esa era la fuente de su poder. Si logra destruirlo, ese monstruo estará a su merced. Con eso en mente, Artoria se preparó para intervenir aprovechando el hecho de que la atención de Caster estaba centrada en Mordred por lo que lo atacará desprevenido por sorpresa.

Sin esperar un minuto, el Rey de los Caballeros reunió su maná sobre sus talones para aumentar su impulso y lanzarse hacia su objetivo. Su estrategia había funcionado bien, habiendo logrado evitar la horda de familiares centrados en Mordred, dándole rienda suelta a Caster.

"¡Haaah!"

"Mmm." Sonrisa.

...?

Justo cuando estaba a punto de alcanzar su objetivo, de repente unos tentáculos aparecieron de la nada y se envolvieron alrededor de cada miembro del Saber azul, tomándola con la guardia baja. Todos se desconcertaron por esto.

"¡Jajajaja! Pobre ilusa. ¿Creías que me había olvidado de ti?" Dijo Caster con burla cuando Artoria intentó en vano librarse de las ataduras. "¡Ahora estás a mi merced!"

Mordred se congeló en su lugar al presenciar lo que ese monstruo había atrapado. Su padre, el gran Rey de los Caballeros, ¿ha sido capturado así de fácil? Ella gruñó disgustada. Debió haberse mantenido al margen cuando se lo dijo. Un caballero debe-

Desafortunadamente, esa distracción momentánea hizo que Caster la aprovechara para capturar al Caballero de la Rebelión nuevamente en sus tentáculos.

"¡MIERDA!" Gritó Mordred maldiciendo su descuido.

SABER!" Gritó Ichigo preocupado cuando vio a su Servant siendo capturada nuevamente.

"¡Jajajaja! Te tengo a ti tambiéb, Jeanne." Se río Caster con diversión. Había colocado a Artoria y Mordred a una altura de 20 pies del suelo estando al mismo nivel. "Veamos, me pregunto qué puedo hacer con ustedes dos ahora." Dijo mientras miraba a la pareja con una sonrisa desquiciada. Artoria y Mordred se estremecieron levemente mientras reflexionaban sobre lo que este monstruo tenía reservado para ellas.

Ichigo también se veía igual de indefenso cuando vio cómo ese desgraciado había capturado a los 2 Sabers y no podían hacer nada para liberarse de ellos. El tiempo parecía acortarse para el ex Shinigami cuando vio a ese monstruo reír descaradamente al ver a sus oponentes cautivadas entre los tentáculos de sus familiares y supo que tenía que hacer algo inmediatamente antes de que fuera demasiado tarde.

Al notar que solo tenía una sola arma en su mano prestada por Ishida tanto para el ataque como para la defensa, sabía que esta era la única arma con la que tenía que luchar actualmente y tratar de salvar a los 2 Servants de ese maníaco asesino. Con eso en mente, tomó una decisión arriesgada.

Justo cuando dio unos pasos para entrar al campo de batalla, se detuvo abruptamente cuando una mano lo atrapó por detrás, agarrando su chaqueta, sorprendiendo a Ichigo. El chico de cabello naranja no tuvo tiempo de ver la identidad de su captor cuando fue arrojado con fuerza hacia atrás chocando contra un árbol.

"¡Ittai!" Se quejó Ichigo al sentir el dolor del impacto en su espalda.

"Sabes, si yo fuera un inexperto como tú, estaría al margen". Ichigo escuchó una voz varonil con aire de suficiencia de su captor. Cuando levantó la vista, vio para su sorpresa una figura bastante familiar, siendo la de un hombre de complexión bastante atlética, expresión hermosa y con una armadura de la antigüedad. Un Servant sin duda alguna. Pero las armas que llevaba le dijeron más.

2 lanzas.

"Omae ... ¿Lancer?"

Lancer no respondió mientras se volvía hacia el campo de batalla donde Caster parecía estar distraído con sus 2 oponentes cautivados y no había sido consciente de su presencia.

"Debes ser el Master del Caballero de la Traición, ¿verdad?" Habló Lancer sin mirar a Ichigo. "La verdad es que me sorprende que sobreviviera al ataque de Berserker la otra noche. Pero dudo que tal milagro vuelva a suceder. Realmente admiro su valentía por querer ayudar a su Servant, pero no permita que la imprudencia te maté, chico."

Sin decir nada más, Lancer se lanzó al campo de batalla dejando solo a un desconcertado Ichigo.

"Veamos, creo que empezaré contigo." Dijo Caster con saña mientras volvía su atención a Artoria. Esta última se estremeció cuando vio una serie de tentáculos acercándose a ella. Mordred gruñó de rabia cuando vio que este bastardo iba a hacerle algo malo a su padre. No era que a ella le importara en absoluto. ¡Se suponía que ella era la que debía acabar con la vida del Rey de los Caballeros!

Justo cuando iba a poner sus tentáculos encima del ex rey...

*SLICE* *SLICE*

De repente, todas las restricciones que ataban al Rey de los Caballeros fueron cortadas de la nada, liberando a Artoria y este último aterrizó en el suelo.

...?

"Patético, Saber." Dijo Lancer burlonamente antes de aterrizar frente a Artoria. "Esa esgrima no es digna del título de Rey de los Caballeros."

Artoria levantó la cabeza para ver, para su sorpresa, que su salvador era Lancer, cuya identidad es uno de los Caballeros de Finna. Este último le sonríe.

Mordred, todavía restringida elevada en el aire, también está sorprendida por la llegada de Lancer para rescatar a su padre. Se habría burlado mentalmente de cómo el invicto Rey de los Caballeros tuvo que ser rescatado así de repente si no hubiera sido por recordar su encuentro con ese maldito lancero que la había insultado diciendo que era la vergüenza de los caballeros. Había servido para enfurecerla y jurarse a sí misma que la haría pagar por tal insulto. Si. Tendría su terrible venganza contra ese bastardo y su padre al mismo tiempo. Desafortunadamente, tenía otras prioridades.

"¿Quién eres tú?" Preguntó Caster no contento con la intervención de Lancer. "¿¡Cómo te atreves a interferir!?"

"Eso iba a decírtelo yo, demonio." Respondió Lancer mientras hacía guardia con sus lanzas, y Saber se levantó para cubrir la espalda del lancero. "¡Será mi lanza la que acabará con la vida de Saber!" Declaró mirando al ex asesino en serie.

"¡Non!" Declaró Caster de repente. "Se supone que ese asquerosa impostora es el sacrificio de mi verdadera Jeanne."

"¿Te refieres a ese caballero traidor?" Preguntó Lancer mientras miraba al hijo bastardo del Rey de los Caballeros aún cautiva. "Por mí puedes hacer lo que quieras con ella, no me importa. Pero... Si dices que quiere hacer tuya a Saber, inténtalo. ¡Yo, Diarmuid, no te permitiré derrotar a una Saber debilitada antes que yo!"

Esto hizo que el ex mariscal francés rechinara los dientes de ira por lo que escuchó. ¿C-cómo se atrevía ese bastardo a interferir con su sacrificio y desafiarlo así?

"¡Pagareis por esto!"

Y respondiendo a la ira de su amo, sus familiares se abalanzaron hacia los caballeros como si fuera una jauría rabiosa. Así comenzó otra carnicería.

Mordred estaba realmente irritada con el universo. Ella todavía estaba atada a estos mismos tentáculos en el aire, poniéndola en una posición un poco vergonzosa y humillante. Ella solo se había limitado a ver cómo ese maldito lancero intervino para salvar a su padre y ahora estos 2 han hecho una alianza para acabar con ese perro y sus babosas gigantes. Vio cómo el lancero no tenía ningún problema en pelear junto a su padre y parecía llevarse bien con ella.

'¡Bah, ni por mí que se tratara de Lancelot!' Pensó Mordred con sarcasmo mientras miraba al dúo.

Ella tenía problemas más inmediatos. No podía permanecer atrapada aquí hasta que el combate terminara con Caster retirándose o finalmente siendo derrotada por su padre o Lancer, ya que sería una humillación ser rescatada por cualquiera de los 2 y su orgullo no lo soportaría. Tenía que deshacerse de estas restricciones lo más rápido posible y terminar este combate para demostrarles a todos que era la guerrera más fuerte.

Entretanto, Ichigo realmente no sabía qué hacer. Fue un verdadero alivio que Lancer apareciera en el momento adecuado y se uniera para luchar contra Caster. Sin embargo, parecía no preocuparse mucho por el Caballero de la Traición, y en lugar de ayudarla, simplemente se alió con su hermana o lo que sea, y así comenzó otra matanza de criaturas. Vio cómo su Servant seguía atrapado entre las ataduras, incapaz de bajarse.

Estaba indeciso sobre qué hacer a pesar de que su primer instinto le dijo que debía salvarla de una vez por todas. Aprovechando la distracción de Caster y sus familiares con los otros Saber y Lancer, podría aprovechar la ocasión para acercarse a las restricciones y cortarlas con la extraña arma de Ishida y así liberar a su Servant. Sí, sabía exactamente lo que tenía que hacer para rescatar a Mordred, pero tampoco sabía si eso funcionaría.

"¡Kuso, Tampoco tengo otra opción!" Gruñó Ichigo finalmente tomando su decisión.

Y con esa decisión tomada, el ex Sustituto corrió lo más rápido posible, pasando entre los restos de los familiares que Mordred había bisecado previamente y tuvo la suerte de que nadie lo notará moverse hasta que llegue al tallo de una de las ataduras. Una vez allí, preparó el arma del Quincy y balanceó la hoja de luz hacia el tallo como un hacha a punto de golpear la corteza de un árbol.

...?

No sabía por qué, pero esperaba que la hoja atravesará todo el tentáculo como un verdadero sable de luz de Star Wars, pero en su lugar se quedó atascado solo habiendo penetrado un poco profundo y nada más. Ichigo solo miraba esto con perplejidad y confusión.

¿Qué coño pasa? Había balanceado esto con fuerza de la misma forma que balanceaba a Zangetsu en muchas ocasiones. ¿Qué mierda le pasa a esto? ¿Realmente sirve para cortar

"¡Tienes que usarla como una motosierra!" Ichigo se encogió por el grito familiar que provenía de atrás y volteó para ver para su sorpresa de que se trataba de sus amigos quienes que acababan de entrar y presenciar lo que había ocurrido. No hacía falta decir que no les gustaba.

"¡Ishida!"

"¡Recuerda lo que te conté cuando entraste aquí! ¡Recuerda cómo usar a Seele Schneider!" Avisó el Quincy de nuevo para hacer recordar a Kurosaki cómo se usaba su arma.

Esto causó el efecto inmediato cómo Ichigo procesó lo que le había explicado sobre el funcionamiento de esta cosa.

'Dijo que no tengo que forzarla demasiado y usarla como si fuera una motosierra.'

Con todo eso asimilado, decidió intentarlo. Aunque él nunca había usado una motosierra antes, él sabía cómo funcionaba y utilizarla, y decidió hacerlo de la misma manera. Con eso en mente, Ichigo introdujo la hoja en el interior del corte que había hecho antes y luego presionó adentro para que la hoja hiciera su trabajo, y parecía estar funcionando cuando se profundizó más el corte y notó que el tentáculo se agitó violentamente como si sintiera dolor. Él tuvo que ignorar la sangre que le salpicaba encima.

Mordred notó que uno de los tentáculos que mantenía restringida una de sus piernas comenzó a tambalearse y perder el equilibrio. Cuando Ichigo logró cortar el primer tentáculo, no perdió más el tiempo en cortar el otro haciendo que Mordred descendiera al suelo casi liberada. Los otros 3 Servants se percataron de lo que estaba pasando y apenas se fijaron en ellos.

"Ichigo, ¿qué crees que estás haciendo?" Preguntó Mordred sorprendida por la intervención de su Master, quien este terminaba de cortar los tentáculos de sus brazos. "¡No deberías estar aquí!"

"¡Cállate!" Replicó Ichigo con algo de cansancio. "¿No veías que ni podías liberarte? Te necesito aquí para que te cargues a ese cabrón por lo que hizo."

"¡No necesito tu ayuda para eso!" Espetó ella con voz de autoridad. Lo único que ella tendría que soportar fuera ser salvada por su Master otra vez teniendo en cuenta que no podía suministrarle el suficiente praná para que pudiera realizar un Noble Phantasm y eso.

"Será mejor que vayas a-

"¡No lo permitiré!" Bramó Caster como enviaba una pequeña horda de familiares hacia donde estaban parados aún el octavo Master y su Servant. En realidad, las babosas se dirigían hacia el Caballero de la Rebelión, quien esta última todavía estaba algo exhausta.

Estaba claro que con la velocidad con la que se abalanzaban los familiares, Ichigo y Mordred no tendrían tiempo para evitarlo y todo lo que podían hacer era resistir el ataque. Sin embargo, antes de que sucediera tal cosa, de repente escucharon una voz gritando.

Santen Kesshun!" Una gran barrera dorada en forma de triángulo apareció frente a Ichigo y Mordred, interviniendo entre los familiares. Cuando la vanguardia de las criaturas entró en contacto con el escudo, de repente retrocedieron como si fueran golpeados golpeados por una pequeña onda de choque al igual que el resto. Los ojos de Caster se abrieron con perplejidad.

Una vez que las criaturas estuvieron fuera del escudo, Uryū convocó su arco Ginrei Kojaku y desató una ola de proyectiles luminosos que dieron en el blanco y aniquilaron a la horda de monstruos. Una vez fuera de peligro, Orihime deshizo el escudo. Aquellos que nunca vieron al Quincy en acción solo pudieron quedarse boquiabiertos cuando los familiares fueron repentinamente golpeados por los rayos de luz azul.

"¿Estáis bien vosotros dos?" Preguntó el Quincy tanto a Kurosaki como a Mordred. Esta última se quedó sin palabras al ver el fulminante ataque del chico de las gafas. Nunca había visto algo así y no podía decir si los magos también podían hacer ese tipo de técnica. Si tuviera que apostar, si él fuera un Servant, definitivamente habría sido un Archer. Dejando a un lado su confusión, la rabia y la indignación sustituyeron a lo anterior al ver como su Maestra había vuelto a hacer lo que antes le había prohibido.

Una vez más, su estúpido Master la había salvado. ¿Qué demonios está mal con él? ¿Por qué este inepto ha tenido que salvarla tan desinteresadamente de nuevo? Y por si fuera poco, tampoco podía soportar la idea de ser salvada por alguien más débil que ella. ¡Eso sería una herida para su orgullo!

Al mismo tiempo, Caster vio como su horda de familiares había sido eliminada por ese extraño chico y no parecía feliz en absoluto.

"Comment oses-tu? No sé quién eres, pero pagarás por interferir". Y con esa declaración, el Servant de la Brujería envió otro enjambre de sus familiares hacia el grupo de adolescentes.

*SLASH*

Sin embargo, no llegaron muy lejos cuando las criaturas fueron bisecadas horizontalmente por Clarent manejado por Mordred.

Todos parecían perplejos al ver cómo la rubia aún tenía energía para seguir luchando. "Vosotros dos, aseguraos de que este idiota no se interponga en mi camino nuevamente. Voy a ajustar cuentas con ese bastardo." Dijo Mordred medio mirando a Uryū y Orihime. Esa frase no fue pasada por alto por Ichigo.

Entonces Uryū la detuvo.

"Espera. Creo que sería mejor si luchas junto a Rider y-

"¡No!" Bramó, dejando muy clara su opinión de luchar junto al gigante Servant. "No voy a pelear junto a ese enorme patán por muy rey que parezca. Yo sola me basto para matar a esa escoria yo mismo. ¡Solo mírame!"

Y así, el Caballero de la Rebelión volvió a la carga, dejando atrás a Uryū, Orihime e Ichigo. Este último gruñendo ante la terquedad de su Servant.

El infame caballero rojo cargó a toda velocidad como un relámpago hacia donde estaba Caster lista para bisecarlo de un solo golpe. Eso sí, por no ser que los familiares se interpusieran en su camino como una enorme molestia. Una molestia que ella echará a un lado con gusto.

*SLASH* *SLASH* *SLASH*

Una nueva carnicería se cernió como más sangre y chillidos de agonía se escucharon a su alrededor.

Entretanto, Artoria y Lancer también siguieron su propia danza de espadas y lanzas en equipo despedazando una gran cantidad de familiares por separado. A pesar de que ambos guerreros aún eran rivales por el Santo Grial, al menos había una cosa que los unía como aliados; y eso era derrotar a Caster y poner fin a sus fechorías de una vez por todas. Esto era algo que a los 2 guerreros no les importó nada en absoluto ya que como caballeros o aliados de la justicia, era un honor luchar con un igual a él a su lado. Pero dejando a un lado el honor y esas cosas, ambos tuvieron que concentrarse en lo principal.

Moviendo su espada invisible diagonalmente, el ex Rey de Camelot dividió por la mitad a una de las criaturas y fue a por el siguiente objetivo, despachando a más criaturas ella sola a pesar de su inutilidad de su brazo izquierdo. Era obvio decir que la maldición de Gae Buidhe no impedía que el Rey de los Caballeros siguiera luchando con eficacia.

Lancer no podía evitar sonreír para sus adentros mientras seguía luchando. Realmente las habilidades de los de la clase Saber no son meros cuentos. Ella de sin duda es una gran guerrera de renombre, ya que de lo contrario, no sería el Servant más fuerte. Sin embargo, ¡él no se quedaría atrás!

Ambos hicieron bien su trabajo en aniquilar a un buen número de esas criaturas repugnantes, llenando todo el campo de cuerpos despedazados y sangre por el suelo. Sin embargo, a pesar de ello, el número de las criaturas no disminuían en lo más mínimo y la actitud tan confiada de Caster, así como su falta de preocupación, evidenciaban de que esto estaba aún lejos de terminar.

"Je, pobre ilusos. Jamás lograréis vencerme nunca." Dijo Caster burlonamente. "Soy capaz de invocar a todas estas criaturas desde las profundidades del infierno, y no importa cuánto aniquiléis. ¡Jamás me venceréis! ¡Jajajaja!

Entretanto, Ichigo y los demás al margen, sólo podían observar con horror y preocupación cómo se desarrollaba la batalla frente a sus ojos y no sabían qué pensar. Parecía que tanto los 2 Sabers y Lancer estaban haciendo un buen trabajo aniquilando a esas cosas sin problemas y no se requerirá la intervención de alguien más para ayudar, o al menos eso parecía. Pero sin importar a cuántos abatían, o cuánto tiempo pasaba, esas cosas aún seguían viniendo por allí y allá de la nada y su número no disminuía en lo más mínimo.

"¿Pero es que esto nunca se acaba?" Preguntó Kon un poco angustiado.

Ichigo también pensó lo mismo mientras observaba con los dientes apretados la interminable carnicería que sucedía frente a sus ojos y le preocupaba que su Saber y el resto llegaran a su límite si esto no terminaba de inmediato. Hubiera sido fácil acabar con Caster para terminar esto si esos malditos monstruos no se interpusieran en su camino. Maldita sea, ¿qué diablos estaba pasando aquí, y cómo puede ese bastardo convocar a tantos demonios?

"La verdad es que es increíble cómo Caster pueda seguir invocando más familiares sin que se le agote todo su maná." Comentó Rider mientras miraba expectante a los familiares de Caster venir.

De inmediato todos se vuelven hacia el Rey de los Conquistadores pensando que él sabía lo que pasaba.

"Pero eso no puede ser." Exclamó Waver con incredulidad mientras aún consideraba el hecho de que Caster seguía invocando un número ilimitado de familiares. "Si lo que hemos aprendido de Caster es cierto, hace mucho tiempo que debió de haberse agotado sus reservas de maná."

Uryū escuchó eso y reflexionó para sus adentros.

Si ese era realmente el caso, entonces era justo como el joven británico había dicho antes, y Caster debería haber estado exhausto. Pero aqui estaba, fresco como una rosa y sin ningún signo de cansancio. ¡Esto no tenía ningún sentido!

"Espera, dijiste que la fuerza de un Servant también proviene de su Master, ¿verdad?" Dijo Ichigo de repente. "Entonces, si encontramos a su Master y lo matamos, entonces ..."

Todos enfocaron su mirada en el chico de cabello naranja y registraron lo que dijo. No pudieron evitar estar asombrados por sus palabras ya que de todas las personas que participaban en esta guerra, él no quería recurrir a este método tan bajo de quitarle la vida a alguien, especialmente a un humano. Sin embargo, Uryū fue el único que se sintió bastante comprensivo al respecto. No fue culpa de que su amigo / rival se viera obligado a recurrir a esto ya que después de todo, el Master de Caster era un asesino en serie que había asesinado a muchas familias a sangre fría, y además de eso estaba abusando de su poder y la de su Servant para causar más estragos indiscriminados. Por otro lado, Uryū también pensó que lo que estaba haciendo Ichigo estaba bien, ya que estaría haciendo justicia al tratar de deshacerse de alguien peor que los hollows.

"Esa sería una buena opción, pero desafortunadamente no siento la presencia de su Master." Respondió Rider un momento después. "Seguramente no estará aquí."

Al escuchar eso, Ichigo y los demás no pudieron evitar sentirse frustrados de que el Master de ese monstruo no estuviera presente para enfrentarlo y así terminar esto rápidamente. Por otro lado, Ichigo se sintió algo aliviado de no tener que ir a matar a un humano (físicamente en apariencia) frente a sus amigos, pero esto no resolvió nada.

"Espera un minuto, ¿y si destruimos ese libro?" Waver dijo de repente, llamando la atención de los demás.

"¿Qué libro?" Preguntó Ichigo sin entender lo que decía el joven británico.

"Oh, sí, es verdad. ¿Cómo no me di cuenta?" Dijo Rider también dándose cuenta ahora. "Es cierto, parece que todo el maná proviene de ese libro".

En un momento de inspiración, el Quincy centró su atención en el libro que sostenía Caster, y era cierto. Toda la enorme energía que liberó provino de ese libro y parecía que de alguna manera estaba conectada con los familiares.

"Si es cierto que este individuo nunca fue un mago en la vida, entonces debe haber realizado un método alternativo para poder realizar magia y supongo que ese libro es la clave para eso".

"El libro de hechizos de Prelati." Dijo Waver identificando por su vínculo con el Trono de Héroes el libro que sostiene Caster. "Sí, ese debe ser su Noble Phantasm que actúa como una enorme reserva de maná y una guía para cualquier hechizo que pueda lanzar".

Ichigo analizó lo que había escuchado (además de identificar el libro) y luego llegó a una conclusión.

"Ya veo. Entonces, si destruimos ese libro, Caster no podrá convocar más de esas cosas, ¿verdad?"

"En teoría, sí." Respondió Rider en confirmación.

Ichigo asintió al escuchar eso. Interiormente quería llamar a su Saber y decirle que destruyera el libro que ese bastardo llevaba en sus manos, pero desafortunadamente estaba demasiado ocupada para hacerlo como los otros Servants. Eso solo los dejaba a él e Ishida, que eran los únicos aptos para seguir luchando y alcanzar a ese bastardo ahora que este último estaba distraído viendo cómo sus criaturas estaban atrincheradas. Esto los dejó como una forma libre de alcanzarlo y hacer un ataque rápido para destruir ese libro. Sin embargo, eso sería una apuesta arriesgada considerando que probablemente había más de esas criaturas al acecho esperando la llegada de un nuevo invitado.

Sin embargo, dada la situación, no tuvo más remedio que hacerlo si querían salir de esto con vida y matar a ese demonio de una vez por todas. Con todo arreglado, Ichigo dio un paso adelante para prepararse y-

"Espera, Kurosaki." No llegó muy lejos cuando sintió una mano aterrizar en su hombro, y se volvió para ver que era el Quincy mirándolo seriamente. Era obvio que se había anticipado a sus planes.

"Mejor lo hago yo."

Ichigo esperando esto, no pudo evitar fruncir el ceño en desacuerdo. "¿Pero qué dices? Yo-

"¿Tengo que recordarte que ya no eres un Shinigami?" Exclamó Ishida de repente haciendo que Ichigo se congelara en su declaración. Al ver que ya no podía protestar, el Quincy continuó. "No puedes moverte tan rápido, hacer un Shunpo y mucho menos tener un zanpakutō. Lo único que puedes hacer es que te maten de nuevo como la otra noche, e Inoue-san correrá el riesgo de intentar salvarte de nuevo".

Después de esta declaración, Ichigo no pudo encontrar las palabras para contrarrestar los argumentos del Quincy al darse cuenta de que tenía razón. Por mucho que le doliera admitirlo, este maldito cuatro ojos tenía razón sobre su situación actual. Una vez más había olvidado que ya no tenía sus poderes de Shinigami para poder luchar contra seres sobrenaturales.

Se suponía que debía estar feliz de no tener que empuñar una espada y luchar contra los hollows para proteger las almas de los difuntos mientras que al mismo tiempo llevaba una vida normal como humano.

Fueron dos años y medio muy felices para él, ahora que podía llevar una vida como un estudiante normal de secundaria sin preocuparse por lo sobrenatural, pero el llamado de la Guerra del Santo Grial había interrumpido su ilusión de paz, y ahora él fue arrastrado a la fuerza hasta aquí para participar en una guerra a escala sobrenatural, y sin sus poderes.

A pesar de eso, su determinación no había dudado en participar junto a su Servant si era para salir de esto y regresar a su mundo, pero no fue tan fácil. El hecho de que no pudiera haber hecho nada para proteger su Saber de un Berserker desenfrenado excepto usándose a sí mismo como una distracción suicida era lo más patético que había hecho en su vida.

Y ahora mismo ya no podía ayudar a su Saber a luchar y despejar el camino para alcanzar a ese bastardo psicópata. Sin embargo, la peor parte fue cómo Ishida le había dicho que no podía hacer absolutamente nada, sintiéndose impotente.

Orihime solo podía mirar en estado de shock por las palabras directas de Ishida a Kurosaki, y sabía que eso empeoraría un poco a Kurosaki.

Ishida miró al ex sustituto con lástima por lo que dijo. Sabía que esto era un golpe bajo para su moral, pero era necesario decírselo frente a él para que no cometiera ninguna imprudencia como la última vez.

En cuanto a Waver y Rider, el primero solo miró a los otros adolescentes sin entender lo que estaban diciendo. ¿Shinigami? Shunpo? Zanpakutō? ¿De qué diablos estaban hablando ahora?

Uryū se centró en el campo de batalla y vio a Caster mirando a los 3 Servants sin prestarles atención, dejando así el libro desprotegido ante un ataque sorpresa. Eso sería muy fácil decirlo que hacerlo, ya que, si Caster se diera cuenta de lo que estaba haciendo, es posible que enviara más de sus criaturas para atacarlo, y no tendría oportunidad de salir con vida. Solo necesitaba la ayuda de otra persona, y era una pena que Renji no estuviera aquí para respaldarlo como lo hizo durante el enfrentamiento con el Octava Espada en Las Noches.

Se dio cuenta de que el único al que podía recurrir era Mordred, quien seguía luchando a pesar de que estaba casi cerca de sus límites. Fue así como Uryū terminó de elaborar su plan.

El Quincy entró en el campo de batalla dejando atrás a un Ichigo afligido, un Orihime preocupado y un Waver y Rider intrigados.

Solo fue un momento después qué Caster se percató de la entrada de otro insensato a su campo de batalla y decidió quitarlo como a un insignificante insecto.

"¡Mourir!" Gritó como enviaba otra ola de familiares hacia la ubicación del Quincy. Uryū los vio venir y se detuvo momentáneamente para preparar su Licht Regen y desatar una fuerte metralla de proyectiles hacia los familiares, aniquilándolos en el acto. Todos quedaron perplejos por esto.

Pero el Quincy aún no había terminado. Inmediatamente se volvió hacia donde estaba Mordred aún luchando con el resto de esas criaturas y se preparó para intervenir.

"¡Saber, agáchate!" Mordred escuchó el grito de advertencia del Quincy y volteó para verlo apuntar con esa extraña arma luminosa y supo inmediatamente lo que iba a pasar.

Captando esto, el caballero rojo dio un buen salto lejos, dándole a Uryū vía libre para disparar otra vez y aniquilar al resto.

Después de eso, Mordred aterrizó al lado del Quincy no muy contenta por su intervención.

"¿Qué diablos crees que estás haciendo?" Preguntó enojada al amigo de su Master. "¿Vas a ponerte igual que ese idiota?"

"Escucha." Dijo el Quincy ignorando su temperamento. "He descubierto cómo acabar con esos familiares de una vez. Lo único que necesito es tu ayuda para sacar esos familiares del camino mientras yo trataré de disparar al libro que sostiene Caster en las manos ya que es la fuente de su poder. Si lo destruyo, esto acabará."

"¡No necesito tu ayuda para hacerlo!" Espetó Mordred mostrándose reacia en ser respaldada por el Quincy. "Yo solo me bastó para acabar con esa escoria!"

"Escucha, este no es el momento para pensar en el orgullo. Incluso si siguieras aniquilando a esas cosas, esto no acabará jamás y necesitó que me ayudes a despejar el camino para dar un golpe directo al libro."

Por bien que haya considerado las palabras del Quincy, el caballero rojo aún despreciaba la idea de ser respaldada para vencer a esa escoria de Caster, además de que quería dar el golpe de gracia, y ahora ese chico arquero iba a quitarle la gloria. Su orgullo no lo soportaría.

Viendo que ella se mostraba aún reacia a cooperar por su estúpido orgullo, lo cual le molestó un poco, Uryū decidió corregirla.

"¡Si tantas ganas tienes por acabar con Caster, no te lo impediré, pero necesito tu ayuda para destruir el libro y hacer desaparecer a todos esos bichos!" Gritó el Quincy tratando de convencer al Caballero de la Rebelión para que coopere.

Mordred gruñó ante esto y luego se volvió hacia su alrededor. Ciertamente, estaban rodeados por más de esas malditas criaturas infernales. Ella vio que a pesar de haber masacrado a un buen número indefinido incluso su padre y Lancer, el número aún disminuía y siguieron viniendo como si nada. La situación había comenzado a estar jodida para ella ya que no encontraba una abertura para atacar directamente a Caster, y lo peor fue que ya casi se estaba quedando sin energía después de desatar su primer Noble Phantasm. Tal como lo dijo el compañero de su Master, tenía que acabar con esto cuanto antes.

Con todo esto, el caballero rojo tomó una decisión a regañadientes.

"Muy bien, haz lo que quieras." Ella cedió al fin.

Uryū sonrió al ver como ella decidió cooperar y dejando de lado el orgullo. "Pero… una vez que nos hayamos ocupado de esos bichos." Declaró ella mientras miraba a Caster como un depredador. "¡Será mi espada quien termine con la miserable existencia de esa cosa!"

El Quincy apenas se encogió por la declaración. Estaba claro que no se había desecho del todo de su orgullo.

"Muy bien, te lo dejo a ti al final."

Con todo planeado, los 2 se pusieron en marcha.

"¿Y bien? ¿Ya habéis terminado de dar vuestras oraciones?" Preguntó Caster burlonamente. "Si es así, será mejor que acabe con esto ahora?"

"¡El que acabará con esto, seré yo!" Bramó el infame Caballero de la Rebelión como saltaba hacia adelante para masacrar a los familiares que estaban delante de Caster. Este último gruñó pero no le importó ya que en algún momento, ella sería pasta para ellos.

Entretanto, Uryū aniquilaba a los familiares que tenía a su derecha con su Ginrei Kojaku. No le resultó nada complicado hacerlo ya que la mayoría de las flechas habían dado en el blanco, pero tal como predijo, aún seguían viniendo más y si eso no fuera suficiente, el drenaje de absorber su reiryoku para hacer reishi estaba comenzando a hacer mellas en su cuerpo. No sabía cuánto iba a durar, pero no podía pensar en eso cuando tuvo que saltar hacia un lado para evitar ser golpeado por un tentáculo, y luego respondió abatiendo al monstruo del tentáculo. Luego se percató de que iban a atacarlo por el otro lado, y retrocedió al lado contrario para contrarrestar.


Al margen, sus amigos solo podían mirar preocupados mientras el Quincy peleaba solo rodeado en cada flanco por esos horribles monstruos y aunque estaba haciendo un buen trabajo, no iba a durar tanto tiempo indefinidamente hasta que se agotaran las fuerzas. Al mismo tiempo, Ichigo también observaba con celos cómo su amigo / rival tomaba toda la acción, y hasta donde llegaba la memoria del antiguo sustituto, no había ninguna acción en la que Ichigo no tuviera que participar, ya que siempre estaba ahí, protegiendo a sus amigos y golpeando al principal malo.

Cómo odiaba haberlo hecho a un lado.

Orihime y Kon también parecían preocupados por la condición de Ishida. Estaba solo mientras Mordred estaba ocupada lidiando con las criaturas que custodiaban a Caster, y los otros 2 Servants también estaban lidiando con el resto sin ir a ninguna parte.

Y eso que aún quedaba un Servant más.

"Oye Rider, ¿qué estás esperando? ¿No vas a ayudarlos?" Preguntó Waver a su Servant por haber estado al margen durante mucho tiempo sin hacer nada.

"No creo que sea necesario hacerlo." Respondió Rider simplemente mientras aún seguía observando el combate sin intención de intervenir. Por supuesto, todos se sorprendieron por su negativa.

"¿¡Qué quieres decir qué no es necesario!?" Protestó Waver con incredulidad. "¿De verdad vas a quedarte de brazos cruzados mientras esto pasa?"

Rider apenas reprimió un suspiro antes de contestar. "Chaval, en un combate hay que respetar las decisiones de los demás. Ahora mismo el Caballero de la Rebelión y ese chico con gafas cuyas habilidades son como las de un Archer, están haciendo muy bien su trabajo en equipo y quiero presenciar lo que están haciendo." Respondió el Rey de los Conquistadores con cierto interés mientras seguía observando detenidamente el combate.

Sin embargo, su Master no estaba del todo de acuerdo con sus puntos de vista.

"¡Pero este no es el momento para pensar en esas tonterías sin sentido que-

*TACK*

Aquel escándalo sé le ganó un golpe en la cabeza.


Mordred había dividido por la mitad a 3 de esas criaturas al mismo tiempo con un fugaz movimiento de su espada en sentido horizontal.

Entretanto, Uryū también había abatido a un centenar más a su alrededor... y seguían viniendo.

*TAB*

La punta de Clarent se enterró y perforó la cabeza de una criatura que estaba tumbada en el suelo. Mordred sintió que ya casi había llegado a su límite cuando soltó un buen número de jadeos agotados mientras trataba de relajar sus músculos tras la enorme tensión que había sufrido por el cansancio. Esto la había costado bastante, pero al final merecería la pena al ver que había despejado el camino de esas criaturas que tenía delante, y en su lugar tenía a Caster de frente. Este último no se veía preocupado por nada.

"¿Qué te pasa, Jeanne? ¿Ya has llegado a tu límite?" Preguntó burlonamente con una sonrisa desquiciada. "Ya deberías saber que por mucho que aniquiles a mis criaturas, podré seguir convocando más y más hasta tener una legión entera invencible."

"Eso lo decidiremos ahora." Los ojos de Caster se abrieron de sorpresa al oír eso cuando vio que Mordred se había apartado a un lado, y en su lugar, vio a pocos metros al chico arquero apuntando con su arco de luz y una flecha hacia él.

Uryū solo sonrió antes de disparar su flecha al objetivo elegido. La flecha viajó como un relámpago directo hacia Caster, quien esté último estaba paralizado en su lugar sin darle tan siquiera tiempo para intentar defenderse o convocar a una de sus criaturas para interponerse y usarse como escudo. Sin embargo, nunca se percató de cuál era su objetivo; el libro de Prelatis.

Fue así que la flecha hizo su trabajo en alcanzar el libro y destruyéndolo en el acto para gran horror de Caster. Todos vieron con el aliento contenido como el Quincy había logrado alcanzar su objetivo, y tal como predijeron, momentos después de destruir el libro, todas las criaturas se desintegraron de la nada en un increíble espectáculo sangriento ya sean los que rodeaban a Uryū y Mordred y los que estaban con Arturia y Lancer. Todos desaparecieron sin dejar rastro alguno. El propio Caster estaba conmocionado por esto.

"Tal como pensé." Dijo Uryū como Caster dirigió su mirada al quien destruyó su libro. "Esas criaturas estaban conectadas con aquel libro que era la fuente de su poder. Estaba claro que no fue tu maná que les diera poder ya que de lo contrario, hace mucho tiempo que tú poder se hubiera debilitado y hubiéramos acabado también hace bastante."

Caster apretó los dientes y no le gustaba por donde estaba yendo el Quincy.

"Según Rider, los de la clase Caster sólo podían llegar a esa forma si la persona en vida fuera un hechicero, pero como tú nunca fuiste un hechicero hecho y derecho, me parece que la clase Caster es inadecuada para ti."

"SILENCE! ¡No quiero seguir escuchándote más!" Bramó Caster totalmente enfurecido e indignado por las palabras que le estaba dando ese maldito chico que destruyó su libro. "¿Quién eres tú? Es imposible que un simple mago me haya derrotado de esta manera."

"Es cierto lo que dices. No voy a molestarme en decir mi nombre, pero solo voy a contestarte que soy un Quincy."

"¿Quincy? Jamás había oído hablar de algo así." Dijo Caster desconcertado.

"Ni tampoco espero que lo intentes. Digamos que soy como una especie de humano mejorado con mucho talento." Respondió esta última parte con una sonrisa orgullosa.

Caster apretó los dientes con ira y se preparó para tomar represalias contra el llamado Quincy sin darse cuenta momentáneamente de que tenía más problemas.

"Bueno, sea cómo sea, esto ya está terminado." Dijo Lancer cómo caminaba lentamente hacia Caster con Artoria a su lado. Los 2 tenían un solo pensamiento en mente.

Caster sólo los miró con miedo y preocupación al ver como aquella pareja se le acercaba. Pero ellos no fueron los únicos.

"Je, parece que ya no te queda ningún truco." Comentó Mordred mientras también se volvía a la ofensiva para acabar con Caster. "¡Escucha, en cuanto te maté, colgaré tu cabeza en algún lugar público para que todos los niños lo miren con alegría y satisfacción de que su verdugo ya no puede hacerles daño jamás!"

Caster apretó los dientes con rabia y desesperación al ver que había sido derrotado así de simple por unos simples insectos, y lo que es peor, ahora estaba rodeado por esa maldita gente con intenciones de matarlo. Jamás había sufrido una gran humillación como esta.

"Se acabó, ¡monstruo!" Fue la Saber azul en gritar y corrió directamente hacia su objetivo, seguido por la roja por el otro lado.

Justo cuando ambas habían cortado la distancia, de repente un extraño géiser de humo rojizo emergió de la tierra envolviendo a tanto Caster en el medio y a las 2 Sabers, estas últimas se detuvieron de golpe.

"¿¡Nani!?" Gritó Uryū sorprendido por la repentina cortina de humo. Orihime, Waver y los demás se taparon los ojos levantando el brazo frente a ellos para evitar ser alcanzados.

Solo fue un instante, cuando ambas Sabers decidieron reanudar su ataque y abalanzaron sus respectivas espadas sobre la espesa capa de humo con la oportunidad de alcanzar al objetivo. Sin embargo, cuando se despejó todo el humo y todo volvió a la claridad, la punta de las espadas que estaban destinadas a bisecar la cabeza de Caster, ahora estaban cada una a centímetros de las mejillas de tanto el Rey de los Caballeros y el Caballero de la Rebelión respectivamente.

Los espectadores de esta escena poca surrealista sólo observaron con sorpresa al ver que Caster había desaparecido sin dejar rastro. Seguramente habrá huido. Pero ahora miraron con inquietud cómo ambas Sabers seguían estando en una postura congelada apuntando sus respectivas armas en la cara del otro. Uno podría pensar que era probable de que se vayan a enfrentarse nuevamente y eso preocupaba a algunos.

Silencio fue lo único que se escuchó entre ellas 2 mientras ambas guerreras se miraban intensamente sin inmutarse en lo más mínimo por las espadas de la otra en sus caras. Artoria mantenía su expresión neutral como si esto fuera lo más natural del mundo. Los ojos de Mordred no traicionaban el miedo, y simplemente mostraban rabia y aversión hacia su Padre. Estaba muy tentada en proseguir con su movimiento de brazo y terminar con rebanar la cabeza del Rey de los Caballeros, pero se mantuvo cautelosa ya que vería esto como muy fácil para ella.

Después de un pequeño periodo de tiempo, Artoria fue la primera en bajar su arma para gran sorpresa de Mordred quien no esperaba esta acción. ¿A qué estaba jugando ahora? ¿Se estaba burlando de ella? ¿Era una señal de que la estaba menospreciando otra vez debido a que no la considerará como un reto? Eso eran los pensamientos que estaban teniendo lugar en la cabeza del Caballero de la Rebelión en estos momentos, y no le gustó nada.

Entretanto, la tensión era muy alta e Ichigo y los demás comenzaron a preocuparse de que era probable que Mordred comenzara de nuevo. Para evitar esto, su Maestro decidió intervenir de inmediato.

"¡Ya es suficiente, Saber!" Gritó Ichigo mientras corría hacia la escena dejando a Orihime y Waver atrás y se paró junto a Uryū. Este último lo miró con sorpresa, pero lo ignoró y solo se concentró en su Saber. "Ya es suficiente. Ese cabrón ha huido y él es con quien debemos pelear. Recuerda todo lo que hizo." Habló con la esperanza de convencer a la testaruda rubia de que no se enfrentara al otro. Afortunadamente, Uryū se unió a él.

"Es verdad, será mejor que salgamos de aquí y volvamos a pelear con Caster otro día."

Mordred no dio una respuesta coherente como si no hubiera estado prestando atención y continuó mirando fijamente a su padre como un depredador esperando la oportunidad de abalanzarse sobre su presa en cualquier momento. Sin embargo, en su cabeza estaba debatiendo sus opciones y sabía que no podía luchar contra ella debido a las condiciones de desgaste que tenía en su lucha contra los familiares de Caster, y su padre se veía en mejor forma que ella, por lo que sería arriesgado luchar, no para mencionar el respaldo que Lancer podría brindarle en este momento.

Además, también sabía que, aparte de su padre, también tenía cuentas pendientes con ese bastardo asesino de niños y no descansaría hasta encontrarlo.

Con eso en mente, también bajó su espada de la mejilla de su padre. Los dos siguieron mirándose sin decir una palabra por un breve momento hasta que el Saber azul se giró y luego dejó el lugar por el mismo camino que había venido, y Lancer hizo lo mismo. Una vez que Mordred y los adolescentes estaban solos ahora, la Saber roja se volvió para mirar a su Master y su amigo arquero con anteojos a unos metros de distancia sin decir nada. Ambos miraron a la rubia un poco preocupados si algo le había pasado durante la pelea.

No tuvieron que esperar cuando ella comenzó a caminar hacia ellos, pero después de dar algunos pasos, de repente comenzó a cojear como si sus piernas estuvieran cediendo y finalmente comenzó a colapsar en el suelo. Ichigo y Uryū reaccionaron de inmediato y fueron a ayudar a la rubia. Llegaron justo a tiempo para atraparla antes de que cayera al suelo, pero rápidamente notaron que no se movía como si estuviera inconsciente.

"Oye, ¿estás bien? ¡Contéstame!" Gritó Ichigo preocupado tratando de despertar a Mordred. Ambos adolescentes intentaron desesperadamente sacudir el cuerpo del caballero caído para despertarla, pero fue inútil. Ni siquiera ella escuchó los gritos y súplicas de su Master...


Al día siguiente

El día había llegado no muy feliz para la facción del octavo Master. Actualmente nuestros protagonistas se encontraban sentados alrededor de la mesa en la habitación del motel tomando sus respectivos desayunos. Ichigo parecía ser el único que no había tomado un bocado de su tostada, y esto no pasó desapercibido para Orihime y Uryū quienes solo miraron con pesar al chico de cabello naranja que estaba mirando hacia abajo en un estado de depresión.

Ninguno preguntó por su estado de ánimo ya que sabían lo que pasaba por la cabeza del ex Suplente. Sabían que odiaba sentirse completamente impotente en estas situaciones cuando el chico malo (ya fuera Aizen o alguien más) se salía con la suya y dejaba al chico de cabello naranja completamente humillado en un sentimiento de amargura o autodesprecio por no haber hecho algo.

Lo que pasó anoche fue una buena alusión a lo anterior. Todos vieron a través de la esfera mágica de Waver cómo Caster había asesinado a sangre fría a un niño inocente, y eso sirvió para horrorizarlos con una escena tan macabra. Sin embargo, Ichigo fue el primero en recuperarse del impacto, y su horror fue reemplazado por pura ira y odio y nunca había dudado en ir a hacer que ese monstruo pagara por lo que hizo. No tenían idea de lo que sucedió una vez que Ichigo y Saber encontraron a Caster, pero estaba claro que no había sobrevivientes, pero eso no es todo.

Ishida todavía podía recordar la expresión abatida de Kurosaki cuando le dijo directamente que ya no era un Shinigami y que lo único que iba a hacer era interponerse en el camino y ser una carga para los demás. Sabía muy bien que había cruzado esa línea y que no debió haberlo dicho, pero algo desde el fondo del Quincy le dijo que esto era necesario para hacerle reconsiderar tan doloroso como sonaba. Después de todo, esa era la realidad.

Ichigo apenas prestó atención a la comida frente a él mientras mantenía la cabeza gacha para no mirar a sus amigos y preocuparlos, y su mente seguía divagando sobre los eventos que lo llevaron a este estado.

Vio la cabeza de un niño explotar con una mano como si la apretara como una fruta, y luego vio la espalda de otro niño estallar en un horrible espectáculo sangriento frente a él, y eso fue lo peor que había visto en su vida. Recordó la rabia y el odio que sintió en ese momento que casi lo mareó y lo único que deseaba tanto era correr como un perro rabioso hacia ese monstruo para hacerle justicia, pero antes de que pudiera hacer tal acción lo habían detenido. por las palabras de su Siervo, cuya ira y malicia habían eclipsado las suyas y se abalanzaron en su lugar. Todo lo que Ichigo pudo hacer fue quedarse quieto en su lugar viendo a Saber luchar contra esas monstruosas criaturas con forma de larvas gigantes, y esta última logró dividir a la mayoría de ellas con facilidad como un juego.

Al final, Caster escapó con la cola entre las piernas, y después de eso, Saber colapsó repentinamente por haber gastado mucho maná, según las palabras de Rider. A pesar de sus esfuerzos por tratar de despertarla, nada de eso funcionó y no tuvieron más remedio que llevarla al hotel para que descansara allí. Fue gracias a Inoue que logró estabilizar el cuerpo del Sirviente y estaba fuera de peligro. Sin embargo, esto había dejado a Ichigo aún más abatido, no solo por no poder hacer algo para luchar contra ese monstruo, sino también por no haberle suministrado suficiente maná a su Servant para luchar con total eficiencia y desatar un Noble Phantasm. No pudo evitar sentirse culpable por ello, y lo único que más deseaba ahora era hacerse más fuerte.

Orihime no pudo evitar sentir pena por Kurosaki. Realmente le dolía verlo de una manera tan abatida y herida. Realmente no se parecía mucho al chico que una vez admiró durante la Guerra de Invierno contra Aizen. Todavía recordaba las veces que Kurosaki siempre ponía esa expresión tan decidida y convicción que siempre la fascinaba cada vez que la miraba cuando fueron por primera vez a la Sociedad de Almas para salvar a Kuchiki, o cuando él le prometió cuando vino a salvarla en Hueco Mundo que derrotará a Grimmjow en su tercer duelo.

En todas esas ocasiones ella siempre veía la determinación y el coraje del chico de cabello naranja cobrar vida cuando peleaba sin dudarlo y siempre la había tocado. Sin embargo…

Ahora la persona frente a ella con la mirada abatida era una persona diferente como si fuera solo la sombra de lo que alguna vez fue. Por supuesto, no podía culparlo por eso, ya que tenía el poder de un superhéroe en esas ocasiones. Estaba muy deprimido por no haber podido salvar a esos pobres niños de ese monstruo y por haber hecho justicia, y para agregar a su angustia, se escapó y Saber se desmayó de cansancio y falta de energía. Todos esos factores causaron una ruptura en la moral de Ichigo, y ella daría todo lo que pudiera para curarlo.

Pero eso no sería tan fácil ...

"Ano, creo que debería echar un vistazo para ver cómo está Saber-san." Dijo antes de levantarse con un plato de tostadas.

"¿Por qué llevas eso?" Ishida preguntó al ver lo que Inoue sostenía en sus manos.

"¿Oh, esto? Bueno, ya ves, estoy seguro de que cuando Saber-san se despierte, tendrá mucha hambre." Ella respondió con una pequeña sonrisa.

El Quincy miró a la sanadora algo confundido por el hecho de que la Servant necesita algo de comer considerando que ella es un espíritu y para ellos no hay hambre. Aunque, por supuesto, eso también debería aplicarse a los Shinigami que también son entidades espirituales.

Orihime se volvió hacia Ichigo. "Kurosaki-kun, ¿quieres venir conmigo a ver a Saber-san?"

Dicho adolescente apenas hizo un movimiento para mirarla vagamente y parecía estar considerando la solicitud de su amigo. Ciertamente no había ido a ver cómo estaba su Servant desde que la dejaron descansar en la habitación ya que no pudo evitar sentirse avergonzado de verla de esta manera ya que él era el responsable de su condición. A pesar de tener un pozo de maná para llenarla en todo momento, incluso durante el combate, eso no significaba que pudiera ir demasiado lejos como los otros Servants que tienen mejores reservas de maná que sus Masters.

Se sentía tan indefenso y fuera de lugar que ya no le importaría si la marimacho rubia le gritaba y lo criticaba por su incompetencia ...

De repente, todos en la habitación escucharon pasos que se acercaban.

Hablando del Diablo.

Ninguno de los dos hizo un movimiento cuando la rubia recién despierta hizo su aparición, revelándose frente a todos con un aspecto menos desgastado y una mirada vaga y neutra como si nada hubiera pasado. Ichigo y Uryū no dijeron nada al respecto mientras la miraban tan fresca como una rosa, mientras que Orihime ...

Saber-san!" Gritó de alegría mientras corría hacia la rubia. "¿Te sientes mejor ahora? ¿Todavía te duele algo?"

Sin embargo, la rubia solo miró a la otra chica como si fuera la primera vez que la veía. "¿De qué diablos estás hablando? Por supuesto que estoy bien."

Esto dejó al resto de la habitación desconcertado y volvieron su atención a la caballero aturdida por su comportamiento despreocupado.

"¿Por qué me miras así?" Preguntó Saber notando las miradas tontas (desde su punto de vista) de los adolescentes hacia ella. "¿Tengo algo en mi cara?"

"Um, no, solo estábamos preocupados por ti por lo que te pasó anoche." Corrigió Orihime.

"Bah, eso no fue nada. Ya he recibido peores palizas que esa". Ella respondió con tanta despreocupación como si fuera algo natural, lo que se sumó a la atmósfera confusa.

Ninguno de los dos pudo decir nada cuando fijó su mirada en su Master, quien todavía estaba sentado y la miraba vagamente deprimida. Esto la hizo fruncir el ceño y comenzó a caminar hacia él. Mientras lo hacía, Uryū, Orihime y Kon miraban la escena con preocupación y los primeros 2 se preparaban en caso de agresión cuando lo consideraban necesario.

Ichigo no se inmutó por el acercamiento de la rubia y se quedó allí sentado apenas mirándola esperando que dijera algo como la primera vez desde que se despertó.

Saber se detuvo frente a él sin cambiar su expresión ceñuda y luego puso sus manos en sus caderas mirándolo intensamente. Los otros 3 presentes vieron esta escena un poco incómodos esperando a que la rubia fuera la primera en decir algo, pero en cambio ella se quedó en silencio mirando al chico con una mirada imponente como una madre gruñona a un niño con el corazón roto. La rubia no tardó en decir "Tch". captando la atención de todos.

"Qué patético. ¿Por qué pones una cara tan larga eh? ¿Es así como me saludas o qué?"

Los 3 parpadearon ante la aparente 'reacción' del Caballero rojo a lo que había sucedido, ya que pensaron que ella lo iba a regañar por interponerse en su camino. Pero parecía actuar como si ese incidente nunca hubiera sucedido por alguna razón. Incluso si Ichigo no lo demostró, también estaba confundido por este cambio de actitud.

"Mira, sé que no logré matar a ese bastardo, pero al menos se escapó con el rabo entre las piernas, además tu amigo logró destruir ese maldito libro para que no pueda volver a llamar a esos gusanos". Habló en un tono de facto antes de darse la vuelta para hacer un giro semicircular para sentarse frente a Ichigo.

"No hay necesidad de preocuparse." Dijo con indiferencia mientras se sentaba. "Verás que la próxima vez que lo encuentre no lo dejaré escapar y lo haré pagar por lo que hizo".

Sin embargo, Ichigo permaneció indiferente a la actitud positiva de su Sirviente como si ella no hubiera pensado en lo que había sucedido. Este último notó esa mirada desdeñosa.

"¿Qué pasa? ¿No me crees que lo estoy haciendo?" Preguntó sonando ofendida.

Fue solo un momento después de que Ichigo habló por primera vez. "¿No estás enojado conmigo?"

"¿Eh?"

"Pensé que con solo verme me estarías gritando como la última vez que me desperté después de la primera batalla por salvarte".

"Bueno, normalmente haría eso, pero lo dejaré pasar ya que no te mataron como la última vez." Respondió Saber con un tono de hecho. Sin embargo, Ichigo no estaba del todo convencido.

"¿Y no estás enojado por enviarte tan poco maná para poder luchar adecuadamente o usar tu Noble Phantasm tampoco?"

Ante eso, la rubia reemplazó su expresión despreocupada y frunció el ceño ante ese hecho. Tuvo que reprimir un suspiro irritado para poder hablar. "Por supuesto que eso también me cabrea. Se suponía que me enviarías suficiente maná para desatar mis 2 Noble Phantasms, pero olvidé que solo eres un mago de tercera clase".

Normalmente, Ichigo se habría sentido algo ofendido o irritado al escucharla llamarlo, pero estaba demasiado abatido para estarlo y solo se sintió aún más angustiado.

"Qué suerte tengo ahora." Espetó Saber, llamando la atención de Ichigo. "Se suponía que debías estar satisfecho de haber golpeado a ese asqueroso gusano. Sé que se escapó, pero esa no es razón para sentirse así. Verás que cuando caiga la noche lo perseguiremos y pondremos fin a esto." A pesar del fuego de determinación que ardía en los ojos de la rubia, su Master no parecía compartir el mismo entusiasmo que ella.

Esto sirvió para irritarla un poco y suspiró exasperada.

"Oh, vamos, ¿puedo saber cuál es tu problema?" Preguntó, mirando a su afligido Master con dagas. "¿De verdad vas a quedarte ahí sentada como un bebé llorando mientras esos bastardos se salen con la suya? ¿No eres un hombre?"

Ante esa declaración, Ichigo tuvo un pequeño flashback en el que Rukia le gritó y lo criticó por su debilidad para pelear seriamente y su miedo por su hueco interior. De hecho, sus golpizas (aunque no las aprobaba) ayudaron a que reaccionara y disipara cualquier duda en su mente y siguiera adelante. Sin embargo, esta vez pareció que no hubo ningún efecto.

"Es cierto." De repente todos escucharon hablar a Kon quien se subió a la mesa con una silla libre y miró a Ichigo con el ceño fruncido. "Esa actitud pesimista y muda que tiene él también me molesta mucho. Es casi lo mismo que esa vez que no hizo nada para ir a Hueco Mundo a rescatar a Orihime-san, ¿recuerdas?"

Orihime se estremeció ante esa declaración. Según le contó Kon después de la Guerra de Invierno, fue que Kurosaki cayó en depresión al ver que la Sociedad de Almas le había prohibido salvarla y desde entonces se había quedado muy callado como un niño al que no le regalaban nada por su cumpleaños. Fue gracias a Kon que lo hizo reconsiderar y lo instó a hacer algo para rescatarla, y pareció que funcionó. De hecho, estaba realmente feliz por el estímulo que el alma Modificada le dio a Kurosaki para recuperar algo de valor.

"En serio, ¿eres realmente el mismo Ichigo que fue a la Soul Society para salvar a Rukia, al Hueco Mundo para salvar a Orihime-san, y el mismo Ichigo que derrotó a Aizen? Vamos, parece una muy mala broma." Kon continuó despotricando contra el pobre Ichigo que parecía inmune a sus burlas.

"¡Ya es suficiente, Kon!" Interrumpió Uryū al ver que el Alma Modificada había ido demasiado lejos. Esto hizo que Kon se detuviera y mirara algo sorprendido al Quincy.

Saber decidió ignorar lo que decía el peluche y luego se volvió hacia su Master. "La verdad es que tiene razón. Realmente te ves como un blando sin coraje que ni siquiera puede resistir una simple derrota de nada, además de que todavía estás vivo para pelear. ¿Eres realmente el mismo chico que quería participar en esto? guerra cuando salió de esa iglesia para decirme en la cara? No puedo creer que al final mi Master sea un patético y completo cobarde que solo se esconde detrás de sus amigos para hacer su trabajo por ti cuando tu amigo de anteojos lo ayudó yo lucho contra esos gusanos ".

Esto había conmovido al chico de cabello naranja al escuchar eso, y de repente su sangre comenzó a hervir.

"¿Que has dicho?" Siseó enojado, llamando la atención de Saber.

"Lo siento, no te escuché bien. ¿Puedes repetirlo en voz alta?" Ella respondió con fingida ignorancia para burlarse más.

Esto llegó a un punto crítico cuando apretó los dientes y ya no pudo contener su ira.

"Oye, ¿¡cómo te atreves a burlarte de mí!?" Rugió casi levantándose de su asiento y mirando a la rubia. A pesar de su arrebato, Saber no se inmutó en absoluto y ahora miró al chico con algo de diversión.

"Vaya, entonces el cobarde tenía agallas y voz después de todo". Dijo echando más leña al fuego con una sonrisa burlona. "Es una pena que no puedas mantenerlo así".

La atmósfera en el comedor se había vuelto muy tensa con Uryū, Orihime y Kon mirando con total preocupación a los dos mirándose asesinamente y antes de que ninguno de los dos hiciera algo para intervenir, apareció una nueva voz.

"Vaya, parece que vengo en un mal momento."

Todos se volvieron para escuchar la voz entusiasta de Kisuke Urahara que parecía haber llegado recién.

"Urahara-san." Ishida fue la primera en hablar.

"Oye, me alegro de verte en buena forma." El comerciante lo saludó con su típica actitud jovial y jovial. Por supuesto, ni Ichigo ni Saber estaban de humor para eso. Al darse cuenta de esto, el sombrerero rubio tomó un aire serio.

"Por favor, siéntese un momento y deje las discusiones para otro momento". Dijo mientras se acercaba al grupo. Ichigo y Saber hicieron lo que les pidió, pero todavía se miraban el uno al otro. Urahara los ignoró antes de continuar.

"Entiendo muy bien que no estéis de acuerdo, pero no dejéis que eso rompa vuestra alianza".

"Hmph, este idiota tiene la culpa de ser un inútil que no puede hacer nada para quedarse quieto." Protestó Saber señalando acusadoramente a Ichigo.

Ichigo apretó los dientes de nuevo, mirando a su Servant con ira.

Urahara suspiró. Estaba claro que esto iba a ser un poco difícil. "Parad un momento, por favor. Así no lograréis ir a ninguna parte." Pidió el comerciante con la esperanza de que no empezará otra pelea. "Como dije, se que tenéis vuestros puntos de vista, pero no dejéis que tales cosas rompan vuestra alianza."

"¿Y qué sugieres que hagamos?" Preguntó Ichigo no viendo el punto por donde quería ir el tendero.

Urahara se quedó pensativo mientras buscaba una solución para poder unir a estos combatientes que se comportaban como críos que se peleaban por asuntos triviales de si mismos. Ambos eran guerreros por derecho propio, orgullosos y cada uno tenía su propia forma de pensar a cuánto de qué modo iban a combatir, lo cual generaba fricciones a cuánto a su relación.

La verdad es que por mucho que entendiera la situación actual de Kurosaki con respecto a su falta de sus poderes de Shinigami y fuera bastante comprensivo con ella, su lamentable estado actual junto con su aparente falta de determinación resultó ser un defecto importante que, como dijo Saber, lo debilitó y no se ganó el respeto de esta última, y personalmente estuvo de acuerdo. Por otro lado, la terquedad, la fanfarronería y la falta de trabajo en equipo del caballero rojo también resultó ser un defecto importante para la relación entre el Master y el Servant, ya que ninguno quería estar de acuerdo, y él mismo podía hacer algo para cambiar esa actitud de todos.

Pero eso no significaba que no tendrían que intolerarse por más tiempo, porque él sabía lo que todo guerrero necesitaba para conocerse mejor.

"Se me ocurre una cosa. ¿Qué tal si Saber-san y tú lucháis en una competición de Kendo?"

Por supuesto, esta propuesta tomó a todos por sorpresa.

"¿Qué estás diciendo?" Ichigo fue el primero en protestar por la idea.

"Tranquilos, tan solo será como un amistoso combate de exhibición para descubrir las habilidades de cada uno." Habló Urahara con un aire despreocupado antes de volverse hacia Ichigo. "Kurosaki-san, puesto que tú Servant te considera como alguien débil y sin valor, ¿por qué no le demuestras lo contrario y le muestra lo que sabes que hacer con el manejo de una espada?"

Ichigo no dijo nada mientras reflexionaba lo que el tendero pretendía hacer. La verdad es que no quería seguir su juego y entablar un pequeño combate con su Servant, pero lo que dijo el ex capitán era verdad y tenía que demostrar a esa rubia descarada lo que podía hacer. Tratándose de un combate como el Kendo, él podía hacerlo mejor que nadie, incluso tras haber perdido sus poderes de Shinigami y no haber vuelto utilizar una espada en 2 años, no significaba que haya perdido sus habilidades en el esgrima ya que todas sus experiencias en el pasado aún estaban grabadas en su mente.

"Y Saber-san." Ahora se volvió hacia la rubia. "El hecho de que tú no respetas a tu Master, lo entiendo perfectamente. Pero aún es demasiado pronto para llegar a dicha conclusión. ¿Qué tal si vosotros dos hacéis un pequeño combate de esgrima para descubrir lo fuerte que es? Sé que ahora estás deprimido por lo que sucedió, pero aún no es demasiado tarde. No dejes que ese miedo absurdo te domine porque si dejas la toalla, será como si estuvieras admitiendo que lo que Saber-san dijo de ti que eres un cobarde escondido detrás sus amigos es verdad, ¿no?"

Ichigo no dijo nada mientras reflexionaba sobre lo que pretendía hacer el comerciante. La verdad es que no quería jugar su juego y meterse en una pequeña pelea con su Servant, pero lo que dijo el ex capitán era cierto y tenía que demostrarle a esa descarada rubia que no era un patético cobarde que solo dependía de sus amigos. La verdad es que estaba bastante cabreado por lo que dijo y quería que ella se tragara sus palabras de una vez. No lucir patético e insignificante y tal vez un partido de kendo no sería malo. Cuando se trata de un combate como el Kendo, podía hacerlo mejor que nadie, incluso después de haber perdido sus poderes de Shinigami y no haber usado una espada en 2 años, no significaba que hubiera perdido sus habilidades de esgrima desde todas sus experiencias en el pasado todavía estaba grabado en su mente.

"Y Saber-san." Ahora se volvió hacia la rubia. "El hecho de que no respetes a tu Master, lo entiendo perfectamente. Pero aún es demasiado pronto para llegar a esa conclusión".

Sin embargo, Saber todavía dudaba de las intenciones del otro rubio.

"¿Y por qué debería hacer eso?"

"Bueno, sabes que Kurosaki-san no es un chico lo suficientemente delicado y, como habrás visto, es bastante terco y no se rendirá en cualquier situación que vea, y siempre encuentra la manera de seguir adelante. Quién sabe, tal vez él te sorprenda cuando veas lo bueno que es con la espada."

Saber asimiló lo que dijo el sombrero y su mente se burló con incredulidad. ¿Ese mocoso sorprenderla con el manejo de una espada? Qué tontería. Ni que si fuera uno de los Caballeros de la Mesa Redonda de su Padre. No sabía porque iba a aceptar esa propuesta por algo así.

"¿Estás seguro de que esto es necesario?" Preguntó Ishida con preocupación.

"Por supuesto." Respondió Urahara con una sonrisa confiada. "Es la única forma que se me ocurre para que Saber-san reconozca la fuerza y fortaleza de Kurosaki-san en un combate igualatorio con shinai."

Aun así, Ishida y Inoue no sabían decir si esto era una buena idea o no que tanto Ichigo como Saber se peleen entre si aunque solo se traté de un combate amistoso.

"Yo también estoy de acuerdo." Dijo Saber de repente. "pero también quiero patearle el trasero y hacerle entender su lugar".

Una marca de verificación se formó en la frente de Ichigo al escuchar el insulto y no pudo evitar querer enseñarle una lección por su arrogancia también.

"¡Por mi bien, yo también pienso patearte el culo para que aprendas a no burlarte de mí!" Dijo Ichigo con tanta vehemencia como ella.

"Así se habla." Respondió la rubia con una sonrisa salvaje, impaciente de que esto pase.

De nuevo, Ishida e Inoue miraron incomodos a la pareja como estos últimos aún seguían mirándose desafiantes y se preocuparon de que algunos vayan a salir malheridos.

En cambio, Urahara solo sonrío para sus adentros.

Estos jóvenes de hoy en día...


Esto es todo por hoy. Espero que lo hayan disfrutado.