Para empezar este es mi primera historia aquí en Fanfiction, pero ya tengo algo de experiencia con Watppad y la verdad en las primeras 24 horas tener 310 visitas, 10 favoritos y trece personas que sigan el primer capitulo es muy gratificante. Y ahora ya sois 26 siguiendo la historia y 18 como favoritos.
Sobre todo el usuario FatherKirei, me hiciste la mañana al ver tu nombre la verdad.
Marco Martínez: Me alegra saber que te encanta la idea, se que el concepto Mama Emiya en RWBY ya esta algo usada pero me alegra saber que te gusta el trasfondo.
Jesus Fajardo: La verdad es que ya decidí quienes estarían, pero no lo voy a decir para dejarte disfrutar al descubrir quienes conformaran el equipo. También es bastante difícil encontrar un nombre que coincida con los Servants. Pero lo que si te puedo decir es que Shirou no será el líder, Renmant aun no necesita un Suicide Squad.
Otra cosa es que la actualización del Capítulo 1 se debe a que me estaba poniendo nervioso que no me pusiese ninguna falta de ortografía o que se duplicase el texto.
No me pertenece ni RWBY ni FATE. Solo soy dueño de la idea en si.
Después de separarse de Ozpin había vuelto a encontrarse frente al Queens Winds sin poder evitar asimilar que un día fue una nave de la flota Atlasiana. Solo que ahora en vez de estar pintada con los colores reglamentarios de Atlas esta estaba pintada con la panza de un color carmesí mientras que la parte superior en un tono negro grisáceo con el emblema de dos bracamantes/Falcatas cruzadas rodeadas por un círculo siendo todo gris. La mente de Shirou trajo el recuerdo de cuando decidió elegir su emblema durante su primer año en una de las academias de combate de Mistral, las quejas de Iryasvel e Illyasvel sobre que era muy aburrido mientras que Kiritsugu daba un suave asentamiento con la cabeza en señal de reconocimiento. Realmente habría preferido pintar cada una de una con su correspondiente color.
Sus pasos nunca se detuvieron mientras que su mente divagaba volvió a entrar al transporte solo para apreciar el interior del mismo con un poco más de atención. Se había habilitado una puerta lateral para separar el espacio que se usó para crear tres habitáculos con el espacio suficiente como para albergar a la tripulación de seis en una, no quería saber como lo habían logrado, un camarote para el capitán y otro para pasajeros. Había conversado poco o nada con los tripulantes, tanto que solo sabía que uno de ellos era humano.
Lentamente alcanzo la cabina viendo como los asientos del piloto y del copiloto estaba ocupados por dos faunos zorros rojos, tiendo al capitán detrás de ambos. No hubo miradas hacia atrás solo el movimiento de sus orejas. - ¿Nos dirigimos al aeropuerto de Vale, Señor? - Sonaba más a una orden que una pregunta por lo que Shirou no pudo evitar suspirar mientras avanzaba hasta uno de los asientos desocupados, y libre de cualquier artilugio o cacharro necesario para la nave. - ¿Debo tomar eso como un sí, señor?
- Shirou, mi nombre es Shirou no señor. - Una respuesta sencilla mientras se acomodaba en el asiento para escuchar lo que asumió que era la risa del capitán Champ. Algo parecido a una rueda de bicicleta rozando contra una pastilla de freno. Segundos después del rugido de los motores para iniciar el despegue mientras que el copiloto indicaba las comprobaciones de cada uno de los sensores y dispositivos del panel de control. Todo avanzaba lentamente, aunque no entendiese la mayor parte de las funciones de ninguno de los artilugios sabía que lo mejor era dejarles trabajar en silencio.
- Eres más callado que la Señora Von Einzbern, aunque sea maleducado con la mano que me da de comer admito que es una cualidad con la que estoy agradecido. - Esta vez la voz provino del fauno zorro sentado en el asiento del piloto, desde la perspectiva de Shirou donde únicamente se veía el respaldo, él posa cabezas y las orejas de zorro rojo le era casi imposible saber el género del mismo aun con el olor a bayas rojas que desprendía. - Pero estoy seguro de que como todo buen humano solo nos consideráis como una mascota.
- Rick cierra la boca quieres. - Esta vez una voz femenina proveniente de una recién llegada, impregnada con un aroma a arándanos y en el instante en los ojos de Shirou se posaron en ella se fijó en las orejas de oso grizzli junto a una espesa melena marrón pardo y con unos ojos marrones. Otra cosa que llamaba la atención era que uno de sus brazos era más ancho que una de las piernas del mismo Emiya. - Si no tienes nada bonito que decir, es mejor que te calles y no ofendas a quien paga tu talón a fin de mes.
- Ya, ya. Si lo que quieres es un aumento de sueldo acuéstate con él y listo. Estoy seguro de que lo primero que hará será ponerte un lindo collar con una plaquita con la palabra "mascota". - En este momento el objetivo de las provocaciones decidió mantenerse callado mientras ignoraba el intercambio de palabras entre Rick y la fauno osa. - Se mantiene callado porque acabo de des mascarar su plan. ¡Puto racista de mierda!
- Son la Familia Von Einzbern quienes han dado la medicina y los alimentos para todo fauno que los necesitase en Menegerie. - La mano del capitán se movió con rapidez para asestar una fuerte colleja al piloto, siendo su única respuesta un quejido de dolor. - Y según esa misma familia su hijo adoptivo, Shirou Emiya Von Einzbern, es posiblemente el único humano dispuesto a bajar al infierno para arrastrar a un único fauno para devolverlo al mundo terrenal. Que sea cierto o no eso no es nuestra misión cerciorar lo. Lo que si lo es llevarlo a Vale y cumplir con sus órdenes mientras permanezcamos en Vale.— Shirou solo pudo suspirar, ser tratado como el enemigo número uno mientras estaba allí presente era algo irritante y aunque no le gustaba enfadarse estaba empezando a sentir como su sangre se calentaba. Así que aunque su cuerpo le pidiese golpear la cabeza del fauno reprimió el impulso para levantarse y caminar hacia la salida del puente. - ¿Señor?
- Ya que mi presencia parece que solo va a traer disidencias y que os pondréis a hablar sobre política o si soy racista o no, creo que lo mejor será que vuelva a mi camarote para esperar a que lleguemos. - Todos allí sintieron el cansancio en su voz y no tardaron en saber que se debía al autocontrol que estaba ejerciendo sobre sí mismo para evitar golpear al nombrado como Rick. - Mi idea de estar en Vale se debe a que mi objetivo es graduarme en Beacon como Cazador. - Sus pasos lo llevaron hasta casi salir de la cabina y una vez parado en el marco de la puerta dedico una última mirada a los tripulantes. - Cuando lleguemos haré la llamada para que os den un alojamiento apropiado con un sueldo fijo para vuestros gastos en dietas y algunos caprichos. Estas son las políticas de empresa establecidas por Iryasvel Von Einzbern.
Allí cuando la puerta de cerro tras él pudo permitirse el lujo de soltar todo con un pesado suspiro mientras internamente maldecía su suerte rango "E". Sus ojos observaron una vez más el cubículo; una mesa soldada al suelo y a una de las paredes, una de las esquinas tenia una silla soldada igualmente al suelo acompañado por un sofá cama empotrado en la pared que correspondía con el fuselaje de la aeronave. Había dormido en esa aberración y ni en su anterior vida mientras atravesaba los desiertos en alguna misión de la Torre del Reloj para acabar con algún Magus extraviado había dormido tan mal. Era demasiado blando como para usarlo para sentarse y demasiado duro como para usarlo de cama. Antes esas dos opciones, no dudó ni un solo segundo en caminar hacia la silla para acabar sentándose y apoyarse en la misma. Sus ojos se posaron en el escritorio frente a el, sus alacenas y cajones provistos con cerraduras anti abertura, para acabar posando una de sus manos sobre la mesa.
- "Trace On". - Un susurro, una simple combinación de dos palabras que si cualquier otra persona las pronunciaciones se no sería más que un simple murmullo sin ningún efecto pero no en el caso de Shirou. Desde su mano como si fuera un epicentro se iban extendiendo líneas azules por toda la superficie del escritorio. La forma de las mismas líneas eran idénticas a los caminos de los circuitos que deberían cualquier placa base. - "Astralizacion". - Una vez más la magia hizo acto de presencia. Bajo sus párpados la estructura del escritorio se mostro ante el. Cada esquina, cada alacena y cajón se "desnudaron" mostrando los mecanismos que los sujetaban y todo aquello que guardaban. Viendo que los cajones estaban completamente vacíos mientras que una de las alacenas albergaban una colección de libros. - Esto es todo lo que me queda de mi magia… - Se tuvo que levantar, gracias a su baja estatura, para poder abrir la alacena y observar la colección. El primer libro que logro sacar se titulaba "Ninjas Love" y solo lo sostuvo el tiempo suficiente como para volver a dejarlo en su sitio. - Ya cometí ese error una vez, no pienso volver a caer. - Volvió a elegir otro libro al azar para esta vez recoger uno completamente marrón.
- "La lucha entre dos almas por el control del mismo cuerpo…". Será un viaje largo, supongo que no les molestara que decida leerlo. - Tras susurrar lo coloco el libro sobre la superficie metálica para acabar abriéndolo e iniciando la lectura.
Él viaje había pasado volando para el pelirrojo, la lectura atrapado su atención y lo aisló del exterior. Cuantas más páginas pasaba, más se iba adentrando en la historia. Para cuando alcanzó un cuarto de las hojas leídas el sonido de la puerta abriéndose con ese característico sonido neumático atrajo su atención mientras mantenía aquel libro abierto. - Señor, aterrizamos hace medía hora y los demás ya se fueron a buscar algo para comer. - Shirou conecto sus ojos bronce contra los azules eléctricos del Champ, notando bajo la espesa barba del mismo una suave sonrisa. - La señora ya llamo para entregar el salario del primer mes y también te envió la ubicación del piso, pero no respondiste a sus mensajes. - Mientras iba hablando se iba dando el lujo de apoyarse en el marco de la misma puerta. - ¿Te gusto la lectura?
- Si, solo lo empecé para estar ocupado no pensé que me atraparía tanto. - Tras decirlo recogió su pergamino para crear una pequeña nota anotando el nombre del libro, el capítulo, la página y el parágrafo. Una vez echo lo cerro para volver a dejarlo en su lugar. - Será mejor que vaya a ver el apartamento. - Y como si fuera un autómata mientras lo pronunciaba se levantó para encaminarse hacia la puerta, viendo como Champ despejaba la puerta, dándole el camino libre.
- Tu mochila sigue donde la dejaste en el compartimiento de carga, junto a un poco de efectivo por órdenes de los señores, junto a un vale de consumiciones gratuitas en un club regentado por un tal Hei Xiong. Esta a dos calles de distancia desde el piso. - Tras expresar su recado simplemente se alejó para volver a su propio camarote.
Para Shirou era lo mejor que le podía pasar, desde que llego a este mundo había preferido quedarse solo durante periodos de tiempo más o menos de dos a tres horas semanales. Aún hoy en día le sigue pareciendo un sueño, un maravilloso sueño si se le quita a los Gimms ya los racistas. Cuando abrió los ojos por primera vez había vuelto a ese incendio que le arrebato todo, pudo escuchar la voz de Archer avisando lo sobre que le depararía su futuro si no moría ahí. Que su vida se volvería monótona y mecánica, que solo robaba los absurdos ideales de un hombre que tenía el estúpido sueño de ayudar a todos a costa de condenarse a sí mismo. Pero aquel niño solo apretó los dientes mientras seguía caminando atravesando ese infierno de muerte y fuego. Todo lo que una vez fue se consumió en ese momento para dejar paso su alma.
Cuando aparto su mente del pasado se encontró actuando de forma mecánica al revisar el contenido de la misma bolsa viendo un par de mudas limpias, el cargador de su pergamino y cerca de cincuenta mil Liens en efectivo. Ante la vista de esa suma solo pudo suspirar mientras una pequeña sonrisa, mientras una pregunta se originaba en su mente.
"¿Acaso ser el hijo de la familia más rica de Mistral y la única con un ejército privado era demasiado extravagante como para intentar mantener un perfil bajo para evitar problemas?"
Añoraba su vida de antaño donde su única preocupación era el compaginar su trabajo a medio tiempo, la escuela y ayudar a quien lo necesitase. Levantarse temprano para hacer sus ejercicios matutinos e inmediatamente después ir a preparar el desayuno para Sakura y Taiga. Esa era su vida hasta que se desató la Guerra por el Grial y durante dos semanas tuvo que aprender sobre las normas de la misma y entrenar bajo la tutela de Saber. Enterarse del infierno que vivía Sakura bajo sus propias narices y fallar en su objetivo de ser un héroe. Confrontar a Illya y descubrir a Avalon. Todo para terminar con su enfrentamiento con Archer y renovar su futuro. Si se miraba detenidamente, su vida nunca fue normal y monótona. Él siempre fue una espada carente de cualquier motivación o deseo propio más allá del que heredo del Kiritsugu de su mundo, pero aquí pudo sentir lo que era el calor de una familia apoyándolo y protegiéndolo desde su espalda. Simplemente el comprar una nave privada con una tripulación encargada de su seguridad y de sus caprichos era una muestra palpable de eso. Desde el principio intento actuar como lo hizo en su niñez, para simplemente ser arrastrado cada vez que hacía algo que no correspondía a su edad por los brazos de su madre.
El recuerdo del día que estaba entrenando con Kanshou y Bakuya se cortó ligeramente le gano que Kiritsugu le diese una colleja por preocupar a tu madre, mientras ella se encontró al borde del llanto mientras los demás sirvientes le curaban.
Ese acto fue el que le indico que tenía que "evolucionar", no como un arma queriendo ser un héroe justiciero, sino como persona. Tenía que adaptarse y prestar más atención a sí mismo, ahora tenía gente que se preocupaba por él y por consecuencia debía ser capaz de mantenerse vivo mientras salvaba a todos.
- Ser mejor que vaya ya al apartamento. - Un susurro mientras colocaba una de las cintas de la mochila sobre una de sus hombros, cuando la sensación de la tela soportando la carga se acomodó salió de la nave. Lo primero que vio fue lo que asumió como el ajetreo normal de un aeropuerto de ese tamaño tan reducido, una gran cantidad de naves de carga y transporte pequeños pero con una gran afluencia de personal de tierra. El sonido de los motores impulsados? Por Polvo llevando de un lado a otro cajas de un lado a otro mientras que los trabajadores y funcionarios revisaban su contenido o revisaban los papeles de los mismos era la prueba que demostraba ese punto. - Huele a polvo… Pero no al procesado por la Compañía Schnee. ¿Importación minoritaria? - La mezcla de los aromas de multitudes de productos se mezclaban con las fragancias de aceites y el olor característico del Polvo. Si tuviese que definir el olor del Polvo, debería organizarlos por las especias. Siendo la variante que más le atraía por la fragancia siendo el Polvo de fuego, teniendo en cuenta el aroma de la canela que iba a aumentar la intensidad del olor cuanta más cantidad estuviese en el mismo sitio.
Solo pudo apretar el ritmo para salir de la zona para tener la esperanza de conservar su sentido del olfato. Cuando logro abandonar todo el ajetreo se quedó observando las calles concurridas de los suburbios, logrando alcanzar el olor a alcohol de los bares y clubs nocturnos. Mientras que por el otro lado el dulce aroma de los panes recién horneados y los cafés recién hechos le dieron la información sobre la posible ubicación de las panaderías y las cafeterías de la zona. Sin mucha más opción desplegó su pergamino para ver la cadena de mensajes correspondientes de su madre, siendo el primero el enlace para que la aplicación de Geomaps lo guiase para ser una gran cadena de emoticonos variando entre besos a tréboles de cuatro hojas. Cuando el mapa de las calles se desplegó en su pergamino comenzó a caminar. Mientras seguía la ruta marcada por su pergamino iba marcando alguna que otra tienda menor de elementos básicos, una armería oculta en el sótano de un callejón o un supermercado de tamaño pequeño. Se iba a quedar durante unos días así que la idea de localizar donde puede obtener los utensilios de uso cotidiano para adaptarse a la espera de cinco días hasta que llegase la iniciación. Ese era su plan, iniciar una vida relativamente normal.
Lo que él deseaba era disfrutar la sensación de no ser reconocido y poder caminar por las calles sin un pelotón de guardias vigilando le. Volver a sentir la libertad y sobre todo que podría volver a hablar con normalidad a los comerciantes y tenderos por igual. Cada vez que se encontró en cualquier tienda, cualquiera que base su existencia en suministros, variando desde piezas de recambio para bricolaje a productos de limpieza todos siempre con ofertas interesantes. Para cuando logre llegar a su futuro apartamento marcado más de dieciséis tiendas, todas y cada una con distintas ofertas tanto de nueva mercancía como liquidación de stock.
Cuando sus ojos observaron el bloque de pisos, un edificio de un color marrón encajado entre otros cuatro edificio dejando solo a la vista la cara del edificio que poseía el portal del mismo. En esa fachada se evidenció que solo existían cuatro pisos por las ventanas, pero mostrando que había otro piso por encima del cuarto asemejándose a un quinto sin ventanas siendo este el que asentaba el techo de dos aguas. Lo único que lograba darle una idea sobre que podría ser eran los desvanes de los inquilinos. Cuando se detuvo frente al portal saco a la luz las llaves recibidas por Ozpin, teniendo únicamente el grabado de "4º" en el centro de la misma. Si el diseño estaba a cargo de Kiritsugu entonces coincidía con su forma de ser. Cuando introdujo una de las llaves en la cerradura escucho con claridad como los piñones se movían hasta adaptarse a los dientes de la llave del portal en sí. Cuando la abrió lo primero que vio fue la carencia de un ascensor, así que no quedo más remedio que ir subiendo las escaleras. Cuando subió al primer piso lo primero que vio fue un corto pasillo en forma de "U" con tres puertas de madera barnizada en un color marón rojizo, adornado con pomos metálicos con un baño de bronce.
Sujetos en la pared al lado de cada puerta mostrando a que piso se refería por si solo. La vista no era muy llamativa, incluso los felpudos eran prácticamente iguales con ese tono marrón. No había ni una pobre planta para adornar los pasillos. Incluso la pintura blanca al Gotelé de las paredes empezaba a desprenderse teniéndose de un color amarillento por la suciedad. Las baldosas del suelo estaban cubiertas por el polvo y más de una estaban sueltas, moviéndose bajo el peso del joven. Si alguien realmente vivía allí o eran muy sucios y anti higiénicos o no les importaba la condición de su edificio. Sin mucho más que hacer en esa planta continuando su ascenso por las escaleras, encontrando la misma escena en los dos siguientes hasta lograr llegar al cuarto. Cuando se detuvo al final de las escaleras vio un gran cambio, la puerta seguía estando barnizada en ese tono marrón rojizo con el mismo pomo, pero las paredes mucho mejor cuidadas al igual que las baldosas del suelo. Seguía estando atento de cualquier adorno floral, pero no de adornos pues el felpudo blanco contenía el mensaje de "Bienvenido a casa" en un tono gris oscuro. Cuando inspiro pudo notar el olor a cerrado ya quemado le llenaron las fosas nasales como si le diesen un puñetazo.
Sea lo que sea que se esconda ahí dentro hacía mucho, pero que mucho tiempo que no se ventilaba. Eso fue lo suficiente como para que su mente crease el posible estado interno, siendo lo suficiente como para que su corazón se en cogiera mientras abría la puerta del apartamento. La sensación de aire caliente y húmedo golpeo su cuerpo confirmando sus preocupaciones.
El color verdoso y blanquecino del moho acompañado por la decoloración marrón de las humedades tanto en el techo como en las paredes. El barniz del parque estaba completamente ausente dejando varios de los bloques de madera sueltos y amontonados en una de las esquinas. La escasa longitud de la entrada mostraba una cómoda de madera, siendo imposible reconocer el tipo o incluso el color debido a la descomunal cantidad de polvo y tela arañas. - Esperaba que estuviese mal… pero no esto. - Un susurro ocultado por el chirrido de las bisagras mientas cerraba la puerta tras él. Cuando sus pies se posaron sobre el parque el crujido de las mismas continuo con las ganas internas de simplemente prenderle fuego a todo y ordenar la construcción de un nuevo sería mucho más sano para su salud mental. Pobre iluso.
Cuando pensó que abría pasado por lo que sería el paso de los años sin ningún mantenimiento dejo atrás el recibidor para encontrarse un enorme salón abierto. Teniendo tres puertas en un cuadrado apartado en la parte izquierda del mismo, con una escalera de caracol para ascender a un piso superior. La cantidad de polvo cubría por completo la altura de la suela de sus zapatillas sobre unos dos centímetros de grosor mientras que las paredes mostraban claros indicios de luchas. Hendiduras de cinco centímetros de profundidad por unos tres de ancho en sus partes más gruesas con varios agujeros de proyectiles repartidas por el techo y por las paredes. La imagen era muy clara, aquí dentro había ocurrido una o varias batallas.
Los muebles esparcidos por la habitación mostraban rastros de humedades y muchos de ellos estaban rotos o astillados. Desde las mesas hasta los tres sofás que se hallaban en formando una "C" dejando frente a ellos los restos de lo que algún día fue un mueble dedicado a soportar una televisión. El electrodoméstico en cuestión se encuentran en un paradero desconocido en el mejor de los casos y robada en el peor, tampoco es que fue de relevancia para el nuevo inquilino, ya que no tenía el hábito de ver las noticias. "Si quisiera ver a una panda de políticos y ricachones haciendo ruido como monos mientras llaman animales a los faunos me iría a un Zoológico", esa era la frase que coincidió con su padre cuando tuvieron que responder cuando le preguntaron sobre qué opinaban de la política.
Solo encendían la televisión para los programas de cocina y los dibujos animados para Illya, salvo esos momentos el mando a distancia estaba en las manos de sus primas Sella y Leysritt.
Cuando termino de hacer la revista visual de los desperfectos camino hacia las ventanas con el deseo de abrirlas y permitir que el aire fresco invadiera el interior de la vivienda. Con el sonido del viento entrando y con sus fosas nasales libres del tufo interior camino hacia ese extraño cuadrado. Cuando poso su mano sobre el pomo de la primera puerta noto el olor a agua estancada, cosa que le alerto sobre que era lo que posiblemente había dentro. Pero cuando abrió la puerta y dejo que la luz entrase descubrió algo mucho peor, era el baño.
Lo primero que vio de frente fue la mampara de la ducha, completamente blanca por el moho y con los raíles en una combinación de verde y óxido marrón. El hedor del agua estancada y del moho consiguió hacerlo retroceder mientras le obligo a expulsar el aire de sus pulmones. Reprimiendo las arcadas y la necesidad de expulsar el contenido de su estómago cerro la puerta para dudar sobre si debería seguir investigando el apartamento o si debería detenerse. Cuando su mano se acercó a la segunda puerta las dudas volvieron a asolar su mente y por una vez en su existencia decidió seguir sus presentes para extender su pergamino y buscar en Extranet algún servicio de remodelación y obra en el reino de Vale. Tras casi media hora de búsqueda logro contactar con una agencia que estuviese abierta, sumando al tiempo que gasto esperando a que el contestador automático le dejase comunicarse con un ser vivo. Cuando termino la llamada volvió al exterior del edificio, mientras que una de sus manos sujetaba la correa de su mochila mientras que con la otra sostenía su pergamino mientras esperaba la llegada del inspector.
Lo primero que le rondo la cabeza fue el valor total que supondría limpiar y remodelar únicamente ese baño, limpiarlo y dejarlo más menos habitable estaba fuera de sus posibilidades y no quería intentarlo en cualquier otra habitación. Si estaban en el mismo estado que esa ducha estaba más inclinado a prenderle fuego al apartamento y ordenar una nueva vivienda desde cero.
Ante esa pirómana opción no pudo más que sacudir la cabeza para alejar esa idea al final de su mente mientras volvía a abrir Extranet, esta vez buscando hoteles con habitaciones libres. Mientras más se hundía en las ofertas y oportunidades en Vale y los poblados de los alrededores, llegando a encontrar diferencias de habitaciones de veinticinco a ciento veinte Liens por noche, aunque el dinero no era un gran problema tenía que pensar para futuro. Sin saber cuanto costaría la rehabilitación o el prenderle fuego para purificar lo de fantasmas y armas biológicas. Aunque tuvo que paralizar su búsqueda cuando el sonido del asfalto siendo aplastado por varios neumáticos, que acompañado con el sonido de los mecanismos de las puertas hizo que Shirou apartase los ojos de su pergamino para observar como de un monovolumen gris salía una mujer de cabello violeta y piel oscura, con un ojo verde y otro en un azul pálido. Cuando ambos se cruzan en las miradas la mujer alzo la voz mientras la brisa portaba el suave olor a hierba recién cortada.
- ¿Es usted Shirou Emiya? - Con sus miradas fijas el uno el el otro, el aspirante a héroe afirmo con su cabeza, logrando una sonrisa en los labios de la mujer. Lentamente acorto la distancia hasta detenerse frente a él. Vestida con un traje femenino de un color negro noche, dejando ver la camisa blanca bajo el mismo traje mientras que sus. - Soy Nix Aureo, soy una agente de Kingdom Arquitec. Un placer conocerle. - Para acabar la presentación tendió su mano derecha hacía el joven con la intención de acabar las presentaciones con un apretón de manos. Un simple acto que fue correspondido con rapidez y una suave sonrisa. - Bueno una vez hemos terminado con las presentaciones podría mostrarme cual es la vivienda. Según lo que comento es muy difícil de creer que los daños sean tan severos.
- Lo son señorita Aureo. - La voz de Emiya se alzo con suavidad y una pizca de pesar, cosa que la alertó suavemente. - La mampara de la ducha se supone que era de cristal translúcido pero estaba completamente blanco. Cuándo le eche un pequeño vistazo el hedor a humedad y moho casi me dejan inconsciente. - Su mirada bi color mostraba la palabra miedo y asco. - Se está haciendo tarde y yo voy a buscar algún hotel con habitaciones libres hasta que llegue la iniciación de Beacon. Lo que podemos hacer es que te doy las llaves y puedas volver con un equipo para iniciar el diseño.
- ¿Esta seguro? Aún no hemos cerrado el trato. - Su tono se había vuelto dubitativo y bajo. La mente de Shirou sabía porque dudaba pero con el dinero que tenía no es probable que le robe. - ¿No temes que pueda ocupar el piso y hacer como que nunca hemos hablado?
- Podrías, pero podría ensuciar el historial de tu compañía y no creo que pudieses aguantar las consecuencias. - Tras esa pequeña frase colocó la llave en la mano de Nix para luego sacar cerca de veinte mil Liens. - Espero que sea suficiente para iniciar las obras.
Mientras Shirou simplemente sonreía mientras ofrecía esa suma, Nix tenía otra sensación. Ella sintió como si esa suma, siendo casi tres veces su salario, en vez de ser un depósito para la obra lo siento como si intentase comprarla. Pero cuando vio la sonrisa inocente del joven no pudo hacer otra cosa más que suspirar y aceptar el dinero. - Esta bien, mañana por la tarde tendré al equipo listo para inspeccionar los daños y crear un nuevo diseño en base a sus deseos y peticiones. - Tras decirlo solo pudo volver hacia su vehículo depositando el dinero en su bolso y accediendo al mismo. - El hotel que le recomiendo se llama "The King Dreams" ayudamos a rediseñarlo y apenas son cincuenta Liens la noche con comida incluida, su número esta en su página de Extranet. - Durante unos segundo en los que la misma buscaba sus llaves solo pudo acabar suspirando. - Buena suerte en la iniciación.
Sin mucho más que hablar el motor se su vehículo volvió a ronronear para acabar perdiéndose entre las calles, Shirou solo pudo ladear suavemente la cabeza ante sus palabras sumado al hecho de que tras dar el dinero ella tenía un tono suave rosáceo en sus mejillas. Aunque poco siguió ese pensamiento para sacudir levemente la cabeza. - Necesito un trago ...
Para cuando la luna ilumino las calles de Vale Shirou ya había solucionado su estancia y la nueva dirección de correo, no sin antes discutir con su padre por no limpiar el apartamento o dejar a alguien para que lo mantuviese limpió y aireado. La única respuesta que obtuvo fue un silencio mientras de fondo las risas conjuntas de su madre y hermana menor para acabar terminando la llamada. Poco después abandono el hotel vistiendo algo un poco más formal gracias a la dirección del hotel, cuando él lo tomo como un acto de bondad en realidad era que no querían que el hijo del Hunters Killer recibió un tratamiento desagradable por el temor a las consecuencias. Vestido con unos pantalones de vestir negros con una camisa roja de vestir culminando con una chaqueta negra, mientras que sus pies calzaban unos zapatos de cuero negro.
Cuando sus pies empezaron a recorrer las calles, sin dudar un instante en pedir indicaciones logro detenerse frente a un edificio con una fachada de arquitectura europea o americana. A ambos lados hay dos edificios de apartamentos mientras que a la derecha de la entrada al local, se diferenciaba sin ningún problema gracias a la puerta doble y al cartel de "Juniors Club", estaba el portal a los pisos superiores del edificio. Otra cosa que llamaba la atención era la cola de gente bien vestida, algunos de ellos intentando sobornar o seducir a los porteros. Pero gracias a su educación hizo aquello que se esperaba de un buen niño, ponerse a la cola y esperar su turno para ser atendido.
Durante el tiempo que la cola se negaba a avanzar no pudo hacer mucho más que cerrar los ojos y convocar en su mente el reflejo de su propia alma, aquella colina infinita de espadas. El único sitio donde podía sentirse a gusto, libre de la presión del mundo mismo cuando activaba sus circuitos en masa.
Cuando activo sus circuitos por primera vez casi muere por la intoxicación masiva de Odd puro, aparte de la posterior asfixia por parte de su madre. A partir de eso comenzó el sistema de prueba y error, básicamente el ir activando lentamente uno a uno los pocos circuitos mágicos y envió cuando sintió los inicios del envenenamiento. Lo único que saco en claro es que ni puedo volver a abrir UBW por el coste de Odd y tampoco podía trazar nada sin sentir que su cuerpo explotaría por la misma presión.
- Niñato si no vas a hablar mejor márchate de la cola. - Una simple frase que lo obligo a abrir los ojos y conectar su mirada con la de un adulto asiático de pelo negro, vestía un traje negro acompañado con un sombrero negro y unas gafas de sol rojas. - ¡¿Estás sordo o que mocoso?! - No hubo respuesta alguna, simplemente saco la tarjeta del bolsillo interno de su chaqueta para acabar enseñando sé la al hombre.
No hubo ninguna respuesta solo un leve gruñido y que se girase para abrir las puertas y esperar a que se adentrase, una cosa hizo sin dudar y sin demorar más aquellos que estaban tras él.
Las sombras del interior lo abrazaron, mostrando las luces de la discoteca interna y la música se elevaba lentamente. Shirou notaba como el mismo aire vibraba a su alrededor. Mientras seguía avanzando la música empezaba a mezclarse con el sonido de una multitud, el aire se llenó suavemente con una mezcla entre tabaco, gente y alcohol. Cuando alcanzo el final del pasillo noto una curiosidad, pues al mirar hacia atrás noto que se encuentran en una pendiente extremadamente suave prácticamente imperceptible. En segundos unas puertas automáticas se abrieron de par en par y dejando ver el motivo de aquella extraña combinación, pues frente a él se abría una inmensa pista de baile. En la parte trasera se alzaba una plataforma con los dispositivos del DJ, quien se alzaba usando una máscara de ratón, y frente a esta se alzaba la enorme pista de baile con su aglomeración. A uno de los lados, elevándose sobre la pista de baile se encuentran la barra del establecimiento.
En cuanto fijo su objetivo avanzó sin demora. Nunca le gusto bailar, ni en su anterior vida y mucho menos en esta con una Mama Osa que amaba la aplicación de la Cámara en su pergamino.
Atravesó sin problemas a la multitud hasta llegar a su destino, aunque por el rabillo del ojo y por el olor a tabaco localizó un malhechor autóctono, Roman Torcwick. No era ningún Supervillano y mucho menos alguien que disfrutase haciendo el mal a la gente. Los casos que tenían una espalda siempre eran robos a mano armada, pero siempre respetando la vida ajena. No ahí nada que lo atase a algo más allá de la violencia en defensa propia. Frente al mismo peli naranja se encuentran un adulto bastante alto, de pelo negro y corto junto a una barba de cerradura. Por la forma que vestía, siendo una versión más "informal" de los trajes de los trabajadores del Pub, debería ser el dueño del local.
Aunque ni le importaba ni era su trabajo, hoy estaba solo para tomar unos tragos y desconectar Necesita quitar la imagen del piso de su memoria. Sin mucho más que hacer ocupo uno de los taburetes de la barra, pero esta vez enseñando el cupón y recibiendo un vaso octogonal con varias piezas de hielo y más de tres dedos de Whisky. Para cuando dio el primer sorbo dejando que el líquido marrón rojizo bajase por su garganta, notando el calor bajando por su garganta hasta su estómago. Cuando deposito el vaso una vez más sobre la barra vio que el contenido apenas había bajado, aunque tampoco le dio mucha importancia si lograba mantener el control incluso con su patética resistencia podría sobrevivir a la noche completamente sobrio. Lentamente continuo dando esos escasos sorbos mientras su mente navegaba en los pasos que debían recorrer. Ir a Beacon y graduarse era lo primero de la lista sin ninguna duda, pero a partir de ahí era más complejo. Podía ocuparse de los problemas en Mistral usando el poder y contactos de su familia para desbaratar el mercado negro o podría ocuparse de las tribus de bandidos que asolaban el oeste del reino. Muchas posibilidades que podrían usar para ayudar a quienes lo necesitaban, pero para construir una casa no se puede empezar por el tejado.
Mientras seguía alargando la bebida y se sumaba en sus planes mentales el sonido de alguien quejarse de dolor atrajo su atención, viendo algo que hizo que apretase sus piernas. Aquel conocido como "Junior" estaba siendo sujetado por sus partes nobles por una mano férrea, perteneciendo a una joven de su edad. Gracias a su posición no pudo ver su rostro, pero si la silueta de reloj de arena, unas botas altas de cuero y sobre todo un flamante pelo dorado largo cuyo color se iba perdiendo intensidad mientras se avanzaba hacía las puntas teniendo un mechón sobre saliente en su cabeza. Ese mismo llegaba hasta sus muslos, pareciendo que tenía movimiento propio como si fuesen unas ardientes llamas.
- La gente dice que sabes todo. Dime donde puedo encontrarla y te dejaré ir. - El movimiento de su brazo sacando su pergamino de uno de los bolsillos traseros de su pantalón no pudo pasar desapercibido a los ojos de Shirou, pues apenas cubrían las nalgas de la joven. Esto dio una pequeña idea sobre como era.
- ¡Nunca la había visto, lo juro! - En su voz y la falta de aire en su pecho se notaba su control sobre su voluntad de gritar de dolor.
- ¿Disculpa? - Ira y violencia acompañada por un nuevo grito de dolor salió de los labios de Junior.
- ¡Lo juro, Señor!
En ese momento los miembros de la seguridad del pub se acercaron armados con hachas y sables para acabar rodeando tanto al dúo protagonista como a Shirou, el mismo solo les dedico una fugaz mirada con el rabillo del ojo mientras seguía concentrándose en su bebida.
- Ooh, parece que tenemos un poco de publico. Esto debe ser un poco embarazoso para ti, ¿eh? Incómodo... - No necesito verla para saber que tendría una sonrisa en sus labios, disfrutando de torturar al pobre y el daño emocional de los espectadores.
- Escucha. . . rubia... Señor, si quieres salir viva del club, te sugiero que me dejes ir ¡ahora! - Y sin más lo libero como quien libera un pájaro.
- Pagaras por esto. - Una simple frase gruñida a la vez que se alejaba de la barra.
- ¡Oh Junior, solo estaba jugando contigo! No seas tan sensible. - Y una vez más su voz se volvió juguetona a la vez que el sonido de sus tacones indicaban su avance hacía el adulto. - Vamos, vamos a besarnos y reconciliarnos. ¿De acuerdo?
Una simple frase que logro atraer la atención del pelirrojo hacia el dueto, teniendo que moverse para poder observarles con más claridad. Pero lo que sus ojos mostraban era desprecio, desprecio por usar su cuerpo como una moneda de cambio para reparar sus destrozos. Y tampoco ayudaba que el adulto de los dos aceptase tan fácilmente esa disculpa, sencillamente no tardo en cerrar su mano alrededor de su pergamino para llamar a las autoridades en el instante que conectasen sus labios. Pero todo acabo sin que llamase, pues la rubia demostró sus intenciones al conectar un puñetazo, impulsado por su aura, con el rostro de Junior. El pobre acabo deteniéndose en uno de los pilares al otro lado del local, a la vez que varias botellas caían sobre el para dejarlo fuera de combate por un tiempo.
No supo quien dio el primer grito, pero fue el único detonante para que la totalidad de los invitados saliesen despavoridos vaciando el local. Los únicos que quedaron fueron los de seguridad, la rubia y el mismo Shirou. Cuando el alboroto llego a su punto máximo el sonido característico de las armas de un cazador llego de las muñecas de la alborotadora, mientras el olor a polvo llego a la nariz de Emiya.
En apenas unos segundo la marea de esbirros avanzo tanto a por ella como a por Shirou, mientras ella se dedicaba a golpearles hasta dejarlos fuera de combate al golpear el suelo con un cartucho de polvo explosivo Shirou se movía sin detenerse esquivando a los cinco que decidieron ir a por el creyéndolo un blanco fácil. Cada vez que balanceaban sus armas siempre pasaban tan cerca y a la vez tan lejos de su cuerpo, hasta que llego el momento que destrozaron sus propias armas entre ellos. En ese momento incluso bajo sus gafas tintadas pudieron ver el color acero de sus ojos. Mucho antes de notar un movimiento fueron golpeados entre distintas acrobacias y patadas.
En un momento sus miradas se cruzaron, el violeta y el bronce, para ver el movimiento de su contrario. Mientras ella hundía su puño en el estomago de un desafortunado, logrando que chocase con otros dos y acabar golpeándolos contra el suelo. La palabra "gorila" apareció en la mente de Shirou.
Ella por su parte vio como se dedicaba a dejar aberturas para atraer los golpes de una nueva ola de diez esbirros, esta vez portando portando una de sus espadas carmesí y el mango de una de sus hachas. Desviando cada golpe con la hoja, provocando una infinidad de chispas naciesen y se esparciesen por el suelo, y golpeando con el mango reduciendo las heridas mortales. Para ella "veterano" encajaba a la perfección mientras el son del aura fragmentándose alcanzaba sus oídos.
Ambos continuaron con sus peleas por separado hasta que el sonido de un arma a distancia atrajo la atención de Shirou logrando captar el instante en el que la rubia volaba hacia el DJ ataviado con la cabeza de un oso para impactar un puñetazo en su pecho, golpear su cabeza contra la mesa de mezclas y lanzarlo fuera de la torre. Unos movimientos que le permitieron analizar sus brazaletes, Ember Celica, junto a un pequeño fragmento de su historia como de su portadora. Aunque le gustasen las armas y sus historias, no era un cotilla. Respetaba la intimidad de los demás mientras estos respetasen la suya.
- Melanie, ¿quiénes son estos tipos? - Cuando se alzo esa voz femenina, lo primero que vio Shirou fue a un par de gemelas. La dueña de esa voz era una adolescente de cabello corto negro y con un flequillo recto y unos ojos verdes pálidos, resaltados por un intenso maquillaje rojo. Otro apartado interesante era el vestido rojo sin tirantes con estampados de artículos de periódicos, teniendo capas de tul de encaje negro y rojo oscuro. Aunque los ojos de Shirou se desviaron hacia las garras de sus guantes.
- No lo se Miltia, pero debemos darles una lección. - La otra gemela alzo su voz, pero a diferencia de su hermana su cabello era largo con un flequillo que cubría sus cejas. Al igual que su hermana sus ojos verdes estaban resaltados por un intenso maquillaje, en su caso de un color cian. Su vestido era de un color blanco roto que se iba convirtiendo en un cian yendo hacia la falda. Una bufanda de plumas cian colgaba más allá de su vestido mientras que un pequeño lazo se asentaba en la parte superior central de su vestido. Sus armas se situaban en las botas de muslo blancas de la joven.
- Lastima, el pelirrojo es un poco mono.
Desde la distancia los oídos de Shirou captaron lo más parecido a una leve risa proveniente de la conocida como Yang, pero tenía cosas más interesantes que hacer como almacenar sus hojas en su armería. Aprendió sus movimientos para adoptar una posición de pelea peculiar, todo su torso inclinado hacia delante mientras que sus armas se cruzaban frente su rostro. Lentamente concentro su aura en sus piernas, junto a dos circuitos mágicos en sus piernas, para lanzarse contra ambas gemelas. Apenas un segundo tras llegar a su lado invirtió el agarre de la hoja para golpear de forma ascendente a la gemela roja mientras que con el mango dirijo uno descendiente a la blanca. Todo mientras su cuerpo se contorsionaba como el de un gato. De la misma forma ambas usaron sus armas para detener los golpes, acabando por perder el equilibrio y retroceder varios pasos debido al fuego proveniente de Amber Celica, mientras que su portadora logro posicionarse a su lado izquierdo. No hubo palabras, simplemente se lanzaron a por sus compañeros de baile.
A ojos de Shirou Miltia dejaba un gran número de aberturas en su defensa, muchas más que él. No tardo demasiado en guiar el ritmo del combate al obligarla a centrar su atención en su defensa y abandonar cualquier posibilidad de contrataque. Con apenas cuatro movimientos de su hoja logro separar sus garras de sus guantes para acabar golpeando su abdomen con la suela de su zapato, notando la contracción de sus entrañas y como su aura se fragmentaba dejándola fuera de combate por un rato.
Melanie por su parte estaba logrando seguir el ritmo a Yang. Ella era más hábil que su hermana, pero Xiao Long con la historia de sus guanteletes estaba claro que no le gustaba perder el tiempo por nada. Ambas intercambiaban patadas, esquivando y bloqueando con sus armas. Durante unos segundo ninguno de ellos fue capaz de conectar un solo golpe, hasta que una de las patadas de Melanie logro impactar lanzando a Yang hacía atrás y caer sobre una mesa de cristal para destrozarla con la fuerza del impacto. Aún con la distancia no tuvieron tregua para volver abalanzarse e intercambiar golpes hasta que el codo de Yang impacto en su estomago y patear su cabeza para dejarla inconsciente.
No hubo tiempo para hablar pues los focos fueron apagándose uno a uno hasta que solo quedo uno, iluminando a Hei Xiong sosteniendo un lanzacohetes.
- Vais a pagar por esto, los dos. - Su voz se inundo de frialdad, pero para quien había sobrevivido a su propia versión futura y convivir con una tsundere no significo nada. Su movimiento fue simple, apuntar y disparar una ráfaga de cohetes. Pero mientras que ella los esquivaba Shirou se quedo quieto observando a cámara lenta como cada uno de los proyectiles pasaban lejos de él. Sus ojos se tornaron de una tonalidad acero permitiéndole ver fotograma a fotograma sus trayectorias. Cuando impactaron simplemente elevaron una cortina de humo y suciedad, dándole la oportunidad de transformar su arma en un bate y lanzarse contra Yang logrando golpear su cabeza y lanzándola hacía atrás. Pero antes de que pudiese efectuar otro golpe sintió un terror frío en su espalda, siendo más un instinto uso su arma para bloquear el golpe descendente de las armas de Shirou.
En ese instante Junior sintió terror, a sus ojos el joven al que duras penas logro detener su golpe desprendía la intención de matar mientras que su rostro carecía de cualquier emoción. Solo había conocido a un hombre capaz de hacerle sentir ese terror, tuvo que abandonar Mistral debido al insomnio que le producían las pesadillas.
Pero cometió un grave error, si combates contra dos no pierdas tu concentración en uno solo de ellos.
Ella se había levantado, su cabello y ojos ardían con un dorado y un rojo sangre, para golpear sus puños frente a su pecho elevando un estallido de poder y fuego. La luz que produjo ilumino todo el antro con unas brasas doradas. Dio el tiempo necesario para que Shirou se apartara de su camino y diese libre camino a sus golpes, como una andanada impacto por todo el torso y rostro de Junior con sus puños hasta lograr partir su bate y lanzarlo hacía la entrada. Cuando los ojos de Shirou se posaron en la figura del Mistraliense logrando levantarse a duras penas con su bate destrozado en su mano izquierda y un gran número de mechones dorados en su mano derecha.
Un solo instante fue suficiente para notar el estallido de poder de la joven dragona, y haciendo honor a su nombre el instinto asesino que desprendió le recordó a Lancer. Mientras que el Sabueso irlandés buscaba luchar con todo lo que tenía, este se asemejaba más a un odio primitivo y loco. Tanto que no tuvo tiempo para ver el movimiento de la rubia, pero si de ver al pobre salir volando por el ventanal hasta acabar en la calle.
- Nos va a tocar pagar una buena multa por esto... - Su voz se escapo de sus labios a la vez que soltaba sus armas prestadas y avanzaba hacía la puerta, mientras que su compañera de pelea había decidido seguir el ejemplo de su muñeco de boxeo e ir por la ventana.
