¿Amigos? ¿Desde cuándo?
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Por xHinaLovex
Traducido por Paola
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Capítulo 19
Había estado tan ocupado en alistarse y en evadir a todo el mundo antes de la cita, que Naruto no había pensado en lo que sucedería una vez que estuviera afuera con Hinata. Y ahora se encontraban en público, juntos, con montones de ojos sobre ellos. Se sentía nervioso, algo que no era propio en él.
—Y ¿cómo estuvo tu día? —preguntó, intentando distraer su mente de las personas que los observaban y cuchicheaban mientras caminaban por la calle uno al lado del otro. Ya no se estaban tocando, pero caminaban muy cerca y claramente algo bien vestidos. Era obvio que los aldeanos de la calle se sentirían curiosos al respecto.
—Estuvo bien— Respondió Hinata con una pequeña sonrisa. No pretendía molestar a Naruto con la extraña charla que le había dado su padre, y claro que él no tenía por qué saber que se había pasado el día entero preocupándose y anticipando la cita de esa noche.
—Ah —Respondió él, antes de caer en un silencio incómodo. Cuando se colaba en los entrenamientos de Hinata y Sasuke siempre había sido capaz de mantener una conversación con ella. Pero ahora que estaban a solas e intentaba ofrecerle un rato agradable no tenía ni idea de que decir.
—¿Y tu día? —Preguntó Hinata, dándose patadas por tan patética forma de hacer fluir la conversación. Tendría que ser mejor en esto. Había tenido incontables conversaciones con Naruto en sus sueños y en su imaginación a lo largo de los años, en verdad algo tendría que habérsele quedado grabado para que pudiera imitarlo en la realidad.
—¡Oh! Estuvo… aburrido. Tan sólo me preparé para esta noche y limpié mi departamento.
Carajo. ¿Acaso eso había sonado como que había hecho la limpieza porque asumía que regresarían a su departamento luego de cenar? ¿Y si pensaba que la estaba tratando como una cualquiera?
—¡No es que lo haya hecho por alguna razón en específico o algo así, para nada! Tan sólo necesitaba algo de limpieza con urgencia. Quiero decir, no soy un cerdo, pero ya sabes cómo se ponen las cosas cuando estás ausente mucho tiempo. O tal vez no lo sepas considerando como es la gente de tu clan…
Hinata sólo mostró su pequeña y tranquilizadora sonrisa ante su desvarío. A ella no le importaba, y el respiró aliviado cuando se dio cuenta que ella nunca parecía importarle que fuera él mismo. Si tan sólo pudiera dejar de sobrepensar las cosas y dejarlas suceder, tal vez esa noche todo saldría bien.
Justo en ese momento, mientras pasaban frente a unas señoras de mediana edad, alcanzó a escuchar:
—Cielos, ¿Esa no es la heredera de los Hyuga con Uzumaki Naruto? Escuché que sucedían cosas bastante cuestionables entre ella y Uchiha Sasuke. Me pregunto que estarán haciendo juntos.
—Parece ser una cita, mira cómo van vestidos.
—¿En serio? Quizás no es tan propia como todos pensaban. Digo, ¿Dos hombres? ¿Y tenían que ser los Héroes? A mí me parece algo sospechoso.
Los ojos de Naruto se abrieron enormemente y lanzó una mirada hacia Hinata para ver si había escuchado los comentarios, pero ella siguió caminando como si nada hubiera pasado. Probablemente ella no había escuchado nada de lo que decían aquellas mujeres. Él tenía un oído excepcional, por lo que era posible que ella ignorara el chismorreo de hace rato. O quizás le daba igual que las personas supieran de su relación con Sasuke.
Naruto sintió su rostro enrojecer y quiso darse de golpes en la cara. Se había prometido no pensar en su mejor amigo y rival durante esa noche. No quería sentir que hacía algo indebido, aunque lo estuviera haciendo –cuestionablemente- solo para invitar a salir a la no-novia de su amigo a una cita para poder confesarle sus sentimientos. No es como que ellos fueran pareja oficial o algo parecido sólo por unos rumores. Claramente podía fingir demencia si Sasuke se cabreaba.
Mientras tanto Hinata tenía que concentrarse todavía más en que su rostro no se tornara de un rojo brillante. No podía dar crédito a lo que estaban diciendo de ella. ¿Así era como la aldea pensaba de ella ahora? ¿Cómo una mujer de moral floja? Su clan ya era lo suficientemente malo, pero se imaginó que Hanabi había tenido algo que ver en agitar a los ancianos con la información siendo falsa y siempre pudiendo aclarar las cosas con su padre.
Pero si toda la aldea pensaba que se acostaba con Sasuke y y asumían esa noche que también se estaba acostando con Naruto, ¿cómo podía defenderse? Aunque sabía que tenía cero posibilidades con Naruto, no le hacía gracia que pensara que se la pasaba durmiendo con su compañero de equipo. Pero últimamente había estado muy ocupado, y lo más probable era que no supiera nada de los rumores de la aldea. Si le soltaba de la nada "Por cierto, no me estoy acostando con Sasuke" sería muy raro y estaría fuera de lugar. Sin mencionar que sería sospechoso. Si él no lo mencionaba, quizás ella tampoco debería hacerlo.
Ambos estaban perdidos en sus pensamientos y no se percataron que los estaban siguiendo.
Ino y Sakura se habían puesto a vigilar afuera del departamento de Naruto para seguirlo cuando saliera a recoger a Hinata. No sabían de lo ocurrido en el complejo de los Hyuga; eran kunoichis, pero no lo suficientemente discretas como para infiltrarse en un complejo lleno de gente con Byakugan. Aunque ciertamente Naruto había permanecido ahí un buen rato. Más de lo comúnmente establecido para saludar y dejar las flores en algún jarrón.
Querían saber más, pero eran de las personas más difíciles de espiar en Konoha. Naruto era particularmente sensible a los indicios de chakra y Hinata era una Hyuga que se había entrenado por años en un equipo especializado en rastreo.
Ino y Sakura vestían ropa tenue y capuchas, así que sabían que sería difícil que las reconocieran a simple vista. Oyeron los cuchicheos y rumores mientras los seguían a cierta distancia, y aunque ambas se sentían incómodas sabiendo que Hinata podría tener una relación romántica con Sasuke y estaba evidentemente en una especie de cita con Naruto, las cosas que escucharon sobre su amiga las hicieron enfurecer. De momento las cosas no pintaban muy inocentes para su amiga, pero sí que sabían que Hinata era una persona decente y sabían que había algo, en alguna parte, en todo ese desastre que las ayudaría a resolver lo que estaba pasando con lo que sabían de su amiga. Ino se aseguró de recordar rostros y nombres para poder esparcir rumores reales y desagradables de la gente que hablaba mal de su amiga.
Naruto y Hinata caminaban juntos, cayendo posteriormente en una conversación modesta. La condujo a una parte un poco más retirada de los restaurantes más frecuentados y tras dar un rodeo por calles laterales se detuvieron en una linda tienda de té y café.
—Espero esto esté bien —Dijo Naruto restregándose la nuca, con timidez —Sabía que no podía llevarte a Ichiraku y no quería ir a ningún sitio demasiado abarrotado o bullicioso, así que Ayame me sugirió este lugar.
Hinata se sonrojó encantadoramente y lo miró. —En realidad este lugar es uno de mis favoritos. El zenzai es exquisito.
—¡Me encanta el zenzai! —Exclamó el rubio antes de recordar la ocasión y bajó la voz, avergonzado.— Quiero decir, no sabía que también te gustaba.
Hinata asintió.
—Sí. Pero, no tenías por qué traerme aquí. Por mí habría estado bien Ichiraku. Sé lo mucho que te encanta el ramen y lo mucho que ese lugar significa para ti. Habría estado más que de acuerdo si decidías ir allí.
Nuevamente, Hinata le decía algo que provocaba que su estómago revoloteara y su cuerpo sintiera calor. Ella simplemente lo entendía. Lo entendía y no tenía ningún problema con lo que sabía de él. Es más, a pesar de lo que sea que estuviera pasando actualmente, ella había llegado a amarlo incluso sabiendo todas esas cosas.
Ahora estaba más determinado que nunca a que esa noche saliera bien. Le ofreció el brazo una vez más, y Hinata enroscó el suyo alrededor de él con timidez, hasta que su mano se posó sobre su bícep, para luego adentrarse en el establecimiento.
