Este es un extracto del dichoso episodio restante, el cual se verá completo a futuro. Espero hayan disfrutado mi fic.


«Revelaciones que cambian vidas»
Luan Loud, en:
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Ƶ—

En algún lugar de Estados Unidos
Estados Unidos

En el árido y solitario desierto, Luan cayó de estómago en la infértil tierra. Perdió energías, estaba desfallecida, sin ganas de continuar su viaje. Solo sentía el calor de la tierra que acumulaba la temperatura del ardiente sol. Sus energías la habían abandonado, de hecho, sintió que su viaje terminó en ese instante y no volvería a ver a su familia. Para su suerte, unos pasos de sintieron cerca de ella. Luan levantó la mirada con la poca fuerza que le quedaba y descubrió a una noble y amable ancianita, de cabello blanco, lentes diminutos, robusta y de traje verde. Además, venía acompañada de un extraño perro morado de manchas negras, que solía caminar a 2 patas —detalle que Luan no tomó en cuenta por su situación. La anciana le mostro una sonrisa y dijo con un marcado acento escocés:

—Pobrecilla, ¿qué te ha ocurrido?

La joven mediante, incapaz de emitir palabras, sólo se limitó a contemplar a la anciana.

»Sé que te sientes mal. Por favor, entra a mi humilde casa. Vamos a servir estofado con vinagre.

Sin más que hacer y sintiendo al perro morado cerca de ella, Luan mostró una sonrisa de enorme felicidad. El can le acarició su cabeza con sus patas para luego sujetarla de sus hombros y ayudarla a pararse. La comediante se apoyó en sus rodillas para luego pararse por completo, aún con algo de dificultad. Pero gracias a la ayuda del perro morado, pudo avanzar

Sin cuestionar —porque no tenía otra opción—, acompañó a la ancianita, quien dijo:

—No queda mucho. Este es mi hogar, no nos visitan muy a menudo, siempre vivimos junto a mi esposo y mi perrito, quien te ayuda.

Luan vio al can y sintió que le mostró una sonrisa muy humana.

Llegaron a una cabaña de color rojo, hecho únicamente con madera. A un costado, giraba un molino de viento, De base construida con vigas de metal algo oxidado y de aspas enormes. Luego de contemplar la casa por completo. Luan al fin articulo la siguiente pregunta

—¿Cuál es su nombre, señora?

—Hasta que por fin pregunta, niña. Mi nombre es Muriel y mi perrito se llama Coraje…