Drabble: Campamento infernal

–La leyenda cuenta que la noche de Halloween, Arcadius renacerá con el sacrificio de seis individuos a la luz de la luna llena –contó Kai alumbrándose el rostro con la linterna –renacerá y convertirá esta tierra en un infierno.

–¿Quién es Arcadius? –no conocía tal leyenda.

–¿No sabes quién es, Bon Bon?

–La verdad, no.

–Fue el primer psíquico, nacido con una gran capacidad para ver dentro de la mente de los demás, su poder era extraordinario.

–Si era tan extraordinario, ¿por qué murió? –Stefan se encogió de hombros.

–Las personas no lo comprendían, en la época que vivió se lo juzgó como brujo y fue quemado en la hoguera.

–Qué horror –Elena resopló.

–Él juró que iba a vengarse por lo que le hicieron.

–Que leyenda más tonta –Katherine, la hermana gemela de Elena, se puso de pie –¿no podías contar una historia más cool?

–Arcadius espera a ser invocado para renacer –murmuró mirando a los lados –quién lo invoque, hará un pacto con él y será beneficiado con el poder de la inmortalidad.

–Cabuuuuum –Damon se apareció de sopetón e hizo que todos saltáramos del susto.

–¡Eres un imbécil! –Caroline lo cacheteó furiosa.

Al cabo de una hora

–¿Dónde se metió Kai? –pregunté a Stefan que cortaba leña para avivar el fuego de la fogata.

–¿En el lago?

Comencé a adentrarme en el bosque, la luz de la luna llena alumbraba perfectamente el camino.

Oí el chillido de una mujer.

Mi corazón se aceleró.

En cuanto vi a Damon sobre Elena, detrás de unos arbustos, lo supe, estaban follando.

–¡Son un asco! –exclamé.

–¡Nadie te invitó a mirar, chismosa! –bufó Damon.

Correteé hasta la orilla del lago.

Denoté la cabellera rubia de Caroline en el agua.

–¡Hey, Car!

Parecía estar flotando.

Insistí llamándola.

¿Acaso no me oía?

–Ahhhhhhhhhh –el grito desgarrador de Damon me hizo temblar.

–¿Qué rayos sucedió? –corrí de vuelta hacia ellos.

Elena yacía muerta, le habían cortado la garganta.

–¡Noooo! –me arrodillé a su lado.

Damon caminaba tambaleándose.

–¡¿Qué has hecho?!

Se desplomó a mi lado, tenía un gran cuchillo enterrado en la espalda.

–Ayu–ayuda–me –tosió sangre.

–¿Quién lo hizo? –sujeté su rostro.

Sus ojos se cerraron lentamente.

–¡Damon, no!

Necesitaba decirle a Stefan –¡Ayuda!

Lo encontré con el hacha clavada en el pecho.

Me encorvé para vomitar, pellizqué mi brazo con insistencia.

Si esto era un horrible sueño, ¿por qué no despertaba?

Oí unos pasos detrás de mí –¡Kai! –me aferré a sus piernas.

–¿Por qué lloras?

–¡Alguien asesinó a Stefan, Damon, y Elena!

–Y a Caroline, y Katty –prosiguió.

–¿Qué?

–Están todo muertos, Bon Bon –había malicia es sus ojos.

–¿Qué mierda, Kai?

Un nudo se formó en mi garganta.

–Hice un pacto con Arcadius, y tú mi queridísima amiga, eres el sexto sacrificio.

–¿Te volviste loco?

Con sus manos rodeó mi cuello.

Me defendí clavándole las uñas en los brazos.

–Shhhhh –presionó con más fuerza.

Estaba quedándome sin aire. Me asfixiaba.

–Seré inmortal –dijo carcajeando.