Kagome abrió los ojos con pesadez, se sentía exhausta, bostezo mientras se sentaba y se desperezaba.

Todavía no se acostumbraba a esa habitación, ni al castillo ni mucho menos a Sesshomaru, era tan extraño verlo a su lado, hablar con el, cómer con el y hacer el amor con el, parecía irreal todo. Una burbuja que podía reventar en cualquier momento.

Le parecía mentira, una simple ilusión cada vez que estaban juntos, no podía creerlo.

"¿Por cierto, donde estará?"

Se levantó y fue a dar un vistazo al baño pero tampoco estaba ahí.

-Bueno no me voy a quedar aquí a esperarlo - murmuró para si misma, mientras buscaba algo de ropa, no pensaba salir a ningún lado con la tela transparente que se suponía era su bata de dormir.

Encontró su ropa limpia y doblada sobre un sillon que habría jurado que no estaba ahí el día anterior, bueno tampoco fue que detallo mucho la habitación. Tenía otras cosas que ver

"¿Pero que hice?" Se tomó la cabeza con las manos y se sentó en la cama "Peleo con InuYasha y no se me ocurre una mejor idea que acostarme con su hermano..."

-No, no, no, no, no... - agitaba la cabeza de un lado a otro cuando se abrió la puerta y la razón de sus culpas entro con solo un revelador y vaporoso pantalón blanco.

Alzó una ceja a modo de pregunta

-¿Arrepentimientos matutinos? - La chica enrojecio, no sabía que decirle - ¿Te arrepientes de esto?

-No es eso... - susurro - es que no se qué pasará cuando regrese a la aldea y tenga que ver a InuYasha y a Rin

Sesshomaru frunció el ceño, todavía no se le daba muy bien eso de la comunicación además que pensar en Rin le daba Jaqueca, no quería herirla pero Kagome...

-Cuando regresemos es porque ya estará definido qué tipo de relación queremos tener.

-Eres el hermano de InuYasha, yo era... Su pareja - No sabia porque decir Su mujer le parecía una ofensa para Sesshomaru

-Yo nunca he tenido una pareja estable, nunca me he enamorado nunca he tenido sentímientos. Esto es totalmente nuevo para mi, y no sé que resulte de todo esto pero lo que si te puedo asegurar es que no permitire que InuYasha te ponga un dedo encima nunca más -Kagome le sostuvo la mirada sin decir ni una palabra - y si tú estuviste y estás conmigo es porque no amas a InuYasha así de simple - se dio la vuelta y abrió la puerta - te espero abajo para desayunar - y sin más se fue dejando sus palabras retumbar en la mente de la chica.

"¿Ya no amo a InuYasha? ¿podría ser eso cierto?, Pero si sacrifique todo por el, acepte no ver a mi familia nunca más por permanecer a su lado... Pero después de esto, no se qué pensar... me siento bien con Sesshomaru, muy bien y me gusta mucho... Sería muy extraño regresar y hacer como que nada paso"

Agitó la cabeza, no quería pensar. Se vistió y bajo corriendo al comedor, el peliplateado ya estaba en la mesa esperándola.

-UNC-

-¡TU HIJOOOOOOOOO! - todos en la aldea pusieron el grito en el cielo cuando llegó InuYasha con el joven y sin Kagome

-¿Pero como? ¿Kikyo? No me dan los tiempos - Miroku examinaba al joven que tenía cara de pocos amigos.

-Cuando ella murió no estaba embarazada, ¿O si? Además todo este tiempo... No - Sango estaba tan perpleja como su pareja

-¿Como se te ocurrió dejar a Kagome con el frío de Sesshomaru? - Reclamaba Shippo enojado

-No creo que InuYasha pudiera hacer algo para detener a Kagome -intervino la anciana Kaede acercándose al muchacho - Soy Kaede, la hermana de tu madre - el joven alzó la ceja pero inclinó la cabeza con respeto.

-¿El Sr Sesshomaru está con Kagome? - Susurro Rin mordiéndose el labio, le daba un poco de celos pero sabía que no debía preocuparse confiaba en Kagome.

-Si se fue con el idiota ese por el enojo - InuYasha cruzo los brazos molesto.

-¿Y por que no las buscamos? -opino Kohaku

-Creo que lo mejor es darle un tiempo a solas para que piense bien las cosas - Dijo Miroku con aires de sabiduría - No creo que Sesshomaru le haga daño ni que socialice mucho con ella.

Todos asintieron.

-UNC-

-El amo bonito se olvidó de miii - Jaken estaba inconsolable abrazado a Ah-Un - Hace días que no lo veo, cuando estaba Rin no hacía eso - Gruesas lágrimas bajaban por su rostro - y ya no hay más flores que deshojar - miro a su alrededor donde había pétalos de todos los colores y modelos a su alrededor - y la última fue "No me quiere" - lloro con más ganas.

Ah-Un se alejó un poco viéndolo de reojo

-Tu también - Parecía magdalena

-UNC-

Casi un mes había pasado, parecía mentira como volaba el tiempo cuando estaba con Kagome, como poco a poco había aprendido a conocer sus gestos, sus miradas, hasta sus silencios.

Parecía una luna de miel, no se cansaba de hacerle el amor, es más cada vez le gustaba más, era como un vicio, eran tan delicada y hermosa. Nunca pensó que una humana pudiera provocar eso en el. Aunque claro jamás lo admitiría en voz alta.

Le gustaba hasta cuándo duraba horas interminables hablando sin parar, contadole de su familia, de su época, de los avances que habían hecho los humanos, aunque le llamaba la atención el hecho de que no había demonios en esa época, no pregunto.

Sólo la escuchaba, ella sabía que aunque no hablara le ponía gran atención, siempre estaba a su lado, parecía un satélite orbitando a su alrededor.

Esa noche estaban cenando tranquilamente como se les había hecho costumbre cuando Kagome dijo algo que lo dejó helado.

-Creo que ya es hora de que regresemos y enfrentemos todo.

-Es muy pronto - dijo cortante, no le molestaba el hecho de ir a la aldea, es más se moría de ganas por verle la cara a InuYasha cuando le restregara en la cara que la sacerdotisa ahora era suya, pero estaba el asunto de Rin. El se sentía ya muy claro con el hecho de que quería estar con Kagome y que lo de Rin era otro tipo de amor que malinterpreto al principio ¿No?, pero eso no quitaba que ella si estuviera enamorada de él y que le partiría el corazón en mil pedazos.

-¿Un mes te parece muy pronto? - Kagome frunció el ceño - a mí me parece demasiado extraño que ya no hayan venido a buscarme, deben estar pensando que me mataste y repartiste mis pedazos por todo el país.

-Tentador...

-Ja, ja - la chica destilaba sarcasmo - Está decidido, mañana regreso a la aldea... Con o sin ti - Le dolía la idea de separarse de el pero no podía seguir así sintiéndose fugitiva

-Espero no estés creyendo que vas a ir sola - Dijo Sesshomaru en tono tranquilo - no estarás nunca más sola y menos con InuYasha, Pero quizás tienes razón y ya es hora de que todos sepan que eres mía.

-Entonces mañana será - dijo seriamente, aunque por dentro se sentía muy feliz de que Sesshomaru quisiera estar a su lado.