Sesshomaru se dio la vuelta y encaro a InuYasha, ya era tiempo de aclarar todo el mal entendido y hacerle saber que Kagome era solo suya y no permitiria que ni el ni nadie la tocaran jamas.
-Responde, ¿Que es lo que pasa entre tu y Kagome?- pregunto molesto InuYasha, se notaba claramente el esfuerzo que hacia para no brincarle encima y comenzar una pelea- ¿Por que la lleváste a tu castillo?
-Kagome y yo... - Pero unos gritos los interumpieron, eran gritos femeninos - Kagome... - Susurro Sesshomaru y se dirigió a toda velocidad a donde provenian los gritos.
-UNC-
Las chicas estaban sentadas en la colina hablando tranquilamente, o mejor dicho Kagome estaba siendo interrogada por una emocionada Sango cuando un demonio en forma de serpiente las ataco, por suerte pudieron esquivar el ataque pero ambas estaban indefensas, Sango no traia su Hiraikotsu y Kagome no traia su arco, el periodo de paz en la aldea las habia vuelto muy descuidadas.
Hace mucho que un monstruo no atacaba, sabia que tenía buenos protectores.
-¿Y Tu eres la gran sacerdotisa que destruyo la perla de shikon? - Pregunto el monstruo con una risa macrabra y voz siseante - No pareces muy fuerte
-¿Me cononoces? - pregunto Kagome
-Todos los monstruoso te conocen, eres una leyenda... - La miro fijamente - Y yo sere quien acabe con la sacerdotisa del futuro ja ja ja
El montruo ataco, las jovenes gritaron y no les quedo mas opción que correr lo mas rapido que pudieron.
Estaban casi a la entrada de la aldea cuando Sango tropezó y cayó, Kagome al ver esto se detuvo a ayudarla pero esos valiosos segundos bastaron para que el monstruo las alcanzara.
-¡Moriran! -Exclamo atancando una última vez.
Ambas cerraron los ojos esperando sentir el dolor, pero nada paso.
Cuando miraron nuevamente, el monstruo se encontraba muerto en el piso y Sesshomaru estaba frente a ellas sacudíendo levemente sus garras para quitar la sangre que escurria de ellas.
-Gracias - Susurro Sango respirando profundamente al igual que Kagome, no se habian dado cuenta que contenian la respiración.
-¿Estas bien? - Sesshomaru se acercó a la sacerdotisa y acarició su rostro.
-Si, no te preocupes
-¿Que significa esto? - InuYasha habia llegado también y veia la escena molesto.
-No es nada - se apresuró a decir la chica
-No segurimos escondiendonos Kagome - le dijo calmadamente el Peliplateado, la sacerdotisa abrió mucho los ojos, sabia que era lo correcto pero le daba mucho miedo la situación, Sango tambien parecía muy nerviosa.
-¿Escondiendo que? -El medio demonio estaba impaciente, un sudor frio le recorria la espalda acompañado de un nudo en el pecho, en el fondo sabía que pasaba pero se negaba a aceptarlo, era imposible. Sesshomaru siempre fue pretencioso y frio, nunca simpatizaba con nadie y menos con humanos. Habia cambiado en todo este tiempo, pero aun asi... No podía ser lo que pasaba por su cabeza, eran unos celos estúpidos.
-Kagome y yo estamos juntos -Dijo El demonio encarando a su medio hermano, para quien sus palabras fueron como un balde de agua fria en la cara- Somos pareja.
Un silencio tenso reino en el ambiente, InuYasha estaba muy quieto, como si no pudiera asimilar las palabras.
Parecia que el tiempo se hubiese detenido, los pájaros estaban callados, el viento no soplaba. Nadie emitia ni un ruido. Solo penetrante silencio.
La situación era asfixiante, Kagome no sabía que hacer o decir. No sabia por que InuYasha no reaccionaba. Dio un paso hacia el cuando el medio demonio se movio rápidamente y le clavo un puñetazo en la mejilla al mayor.
Sesshomaru no se movió, ni se inmutó.
-Eres un.. ¿como pudiste? - las palabras de InuYasha destilaban ira, dolor, desprecio - ¿Y tu Kagome, ese era el gran amor que decias tenerme? Aprovechaste cualquier excusa para engañarme
-InuYasha yo ... Perdon - Gruesas lagrimas surcaban su rostro.
-No fue su culpa -Sesshomaru sabia que aunque el e InuYasha nunca fueron unidos, aun asi los unia un lazo de sangre. Kagome habia sido su mujer y el hizo todo para seducirla y que se fijara en el, por eso acepto el golpe, como una manera de disculparse. Sabía que lo merecia, pero era el primer y ultimo que permitiria - Yo provoque todo esto.
-¿Y por que? - el medio demonio no podia disimular el enorme dolor que sentia - ¿Pudiste tener a cualquiera, por que ella? ¿Por que mi mujer?
-No fue algo que planee. No lo pude evitar.
-Si ella tiene ese efecto, es muy especial... no te lo perdonare - los ojos de InuYasha se tornaban rojos y unas marcas violetas aparecían en sus mejillas, la ira lo habia controlado.
Koin, Miroku, Kaede, Jaken y Rin llegaron en el momento justo que InuYasha atacaba a Sesshomaru, quien solo esquivababa con facilidad los ataques.
-¿Pero que pasa? - Pregunto Koin
Ni Sango ni Kagome dijeron nada.
Sango no creia conveniente ser ella quien revelará todo y Kagome estaba muy asustada por la pelea, le preocupaba que Sesshomaru cambiará de parecer y atacara a Inuyasha. Sabia que ambos eran muy fuertes pero era muy consciente de que si Sesshomaru queria podía acabar con InuYasha.
-Señor Sesshomaru, detengase por favor - Rin miraba la pelea con preocupación - Inuyasha no está en sus cabales.
-Dele duro amo bonito - Jaken le hacia barra al demonio - Jalele el cabello, pateelo...
Miroku "Accidentalmente" estrello su baculo en la cabeza del sapo, haciendolo callar
El Peliplateado lo miro un segundo y luego miro a Kagome, ella sabia perfectamente lo que significaba esa mirada, estaba perdiendo la paciencia y atacaria.
Eso la desespero aun mas, debia hacer Algo. ¿Pero que?, Sacudió un poco la cabeza era tan tonta, como no se le ocurrió antes
-¡Inuyasha! - lo llamo, el medio demonio la miro amenazante mostrando sus colmillos -¡ABAJO!
En un abrir y cerrar de ojos su cara quedo estampada en el suelo.
Se acaerco un poco a el para ver si estaba bien
-Inuyasha... - Susurro agachandose a su lado
-No.. te acerques - Como pudo se levanto y se alejo de ella - No merecia esto Kagome... - Miro a sus amigos que no entendían nada, luego a Sesshomaru y por ultimo a Rin - Te dejo a ti la tarea de contarle.
Se dio media vuelta y se perdió de vista.
-¿Que fue lo que pasó? - La anciana Kaede miraba de Kagome a Sesshomaru, pero ninguno parecía dispuesto a decir nada.
-Señor Sesshomaru... - Susurro Rin pidiendo una respuesta con la mirada.
-Creo que deberiamos dejarlos solos necesitan hablar - Sango se llevaba a todos casi a rastras dejando a Rin con Sesshomaru y su amiga.
Un silencio incómodo reino apenas se quedaron solos, nadie queria comenzar a hablar.
-Rin - Sesshomaru tomo las riendas de la situación - Necesitas saber algo.
- Yo mejor me voy - intervino Kagome apenada, ya le bastaba con haberle causado dolor a InuYasha como para ver también el de Rin. Eso era algo privado.
-No - Sesshomaru tomo su mano y la unión con la suya, Rin miro el Gesto y su mirada se ensombrecio- Debi decírtelo antes, pero Kagome y yo... -Rin negaba con la cabeza como no queriendo escuchar sus palabras, mientras sus ojos se llenaban de lagrimas -Estamos juntos.
-Pero, usted y yo... Yo pensaba que me quería a mi - su Tristeza era visible - me beso
-Te quiero Rin, eres muy importante para mi. Pero todo fue un error, lo siento no debi ilusionarte.
-No es justo, yo siempre he estado a su lado - Dos gruesas lagrimas bajaron por sus mejillas - y tu.. - era la primera vez que no la trataba de usted - Fingiste ayudarme para que se fijara en mi, decias que el me quería. Eres una... Hipócrita - Dicho esto salio corriendo
Sesshomaru atrajo a la sacerdotisa a su pecho y la abrazo, sabia que estaba muy afectada. El también pero sabia muy bien como controlarlo.
Esto era demásido para Kagome, nunca quiso lastimar a nadie, las cosas solo pasaron.
Comenzo a llorar amargamente.
-UNC-
