Capitulo 24
-Mama por favor dime - No aguantaba tanto suspenso, su madre la miro y no supo desifrar su expresión.
-Negativo... - se veia un poco desilusionada, en cambio ella estaba feliz. No era que no quisiera tener un hijo, pero cuando pasara queria por lo menos estar segura de quien era el padre.
No se habia dado cuenta de cuanta tension tenia acumulada hasta ahora que su cuerpo se relajo.
Veia todo con mas optimismo.
-¡Mama, ya llegamos! - se escuho la voz de sota en la entrada, su madre la jalo de la mano y la escondió tras la puerta.
-Les tengo una sorpresa... - anunció sonriente la mujer
-¿Sorpresa? ¿Que podrá ser? - El abuelo fue el primero en entrar a la cocina
-No veo nada - Sota tambien examinaba todo con ojo minusioso.
-¡Sorpresa! - Kagome se dejo ver y ambos pusieron cara de no poder creerselo.
Ambos la abrazaron como temiendo que desapareciera en cualquier momento.
-Mi adorada nieta... - sentia a su abuelo llorar, pero sabia que eran lágrimas de alegría.
-Los extrañe tanto - Kagome se sentia dichosa.
Paso toda la tarde poniéndose al dia con su familia, los extrañaba pero solo en esa tarde se dio cuenta de cuanto realmente.
Queria quedarse con ellos, de verdad. Y aunque hasta hace poco deseaba dejar todo atras y regresar con su familia, olvidarse de demonios, medio demonios, perlas, problemas y peleas por su supervivencia, se dio cuenta que su vida estaba en la epoca antigua. Le costaba mucho decir adios, este habia sido un hermoso regalo de la vida.
Y esperaba que por algún milagro pudiera verlos nuevamente.
-Los amo - estaban todos frente al pozo para despedir a Kagome - No me olviden.
-Nunca - su padre la abrazo dulcemente y le susurró al odio - No le des tanta importancia a todo, solo se feliz.
-Te quiero hermana - Sota tambien la abrazo, era increíble como habia crecido tanto, ya era mas alto que ella.
-Llevate estos amuletos - su abuelo se acercó, sabia que esa era su manera de decir que la queria y que se preocupaba por ella. Ella se refugió en sus brazos con amor.
- Nos veremos nuevamente - Kagome tenia los ojos bañados en lagrimas - No se cuando pero lo haremos.
Les dio un último abrazo y salto al pozo. Decidio hacerlo asi ya que sino no tendria el valor para irse.
El aire fresco y el ruido de los grillos la inundó. Estaba de vuelta.
Se sentia muy triste por no poder estar con su familia pero le habia hecho mucho bien verlos y saber que estaban bien.
Y sabia que a ellos también.
Camino hasta la aldea, seguro Sesshomaru tendria los nervios de punta por haber desaparecido casi todo el día así. Pero sabía que entenderia al explicarle.
Debia ser muy tarde porque todo estaba calmado y silencioso. Todos parecias dormir.
Entro a su cabaña y por poco se desmaya con lo que vio.
Ahi acostados, abarzados, desnudos y profundamente dormidos estaban Sesshomaru y Rin.
-Pero... Que... - Sus piernas comenzaron a temblar incontrolablemente, su voz casi no salia.
Sesshomaru se removio un poco y abrio los ojos, al verla se le quito todo el sopor que tenia. Su piel que de por si era blanca se puso como el papel, se sentó como accionado por un resorte.
El movimiento despertó a Rin que se desperezó sin abrir los ojos.
-¿Que pasa ...? - la chica al fin abrió los ojos y tuvo la misma reacción que el mayor -¿Que... Que haces tú aqui?
Eso fue mas de lo que Kagome pudo soportar, ¿Que que hacia ella ahí? ¡Que cara dura!
-¡Pues aqui vivo! - La cara se le encendio de rabia - ¿¡la pregunta seria, que hacen ustedes asi?!
- ¿Desapareces casi un año y luego regresas como si nada? - Rin se levanto sin importarle que estaba desnuda - ¡No me vas a arrebatar mi vida! ¡Tu no debes estar aqui, esta no es tu epoca!
-¿¡Casi un año?!, ¿Estas loca? - No entendía nada y la furia que sentía no ayudaba, queria hacerles daño, que sintieran lo que ella estaba sintiendo.
Sesshomaru se levanto y se puso calmadamente un pantalón.
-Te busque como loco - La miro, habia mucha expresión en su mirada.
-Miren no se que estupidez estan diciendo o si quieren que piense que estoy loca para justificar su infidelidad pero me parece una... Una...
- Es la verdad Kagome - Sesshomaru se veia confundido y profundamente arrepentido - hace casi un año que desapareciste.
Intento tocarla pero ella se apartó.
-No te atrevas, tu jurabas amarme y solo me engañaste con la primera que se te ofreció - Sabia que sus palabras eran hirientes pero no podía evitarlo
-¿Que estas diciendo? - Rin estaba furiosa. Sesshomaru la agarro antes de que le saltara encima a la sacerdotisa
- Calmate- Ordeno el demonio - vístete y dejamos a solas por favor.
-¿Que los deje a solas? ¿La estas defendiéndo? ¿Después de que solo se fue? - Rin no podia creerlo - yo siempre he estado a tu lado, tu vida esta unida con la mia. Ella solo es un desvío que no debe estar.
-Por favor Rin ...
La mas joven se vistio hecha una furia y salio lanzadole miradas de odio a Kagome.
-¿Ese era el gran amor que me tenias Sesshomaru?- ahora mas que nunca estaba feliz de no estar embarazada.
- Lo que dijo Rin es verdad, hace casi un año desapareciste
-Suponiendo que eso sea asi, ¿entonces unos meses te bastaron para engañarme?
-No es asi, esta es la primera vez que Rin y Yo... - se tocó el puente de la nariz
-Pues se veian muy compenetrados y ademas en MI cabaña - su poder espiritual estaba a punto de descontrolarse.
-Te busque, como loco, te espere, dia tras dias aqui. Hoy Rin llego y...
-Callate... - exigió fríamente - vete de mi casa, no quiero oir ninguna excusa, no quiero saber nada. Solo vete.
Sesshomaru la miro y asintió, mañana la buscaria. Ahorita era preferible dejar que se calamara.
Apenas el Peliplateado salió, se derrumbo. No podia creerlo. De nuevo sentia que habia tomado la decisión incorrecta al regresar.
Cuando todo parecia ir bien se torcia.
Otra cosa que no podia sacar de su cabeza era eso de que hace casi un año estaba desaparecida. Era imposible ella solo se fue una tarde. Estaban mintiendo seguro. Pero era algo estúpido que podria averiguar en un parpadeo.
Y si era verdad, ¿Que habia pasado? Como habia pasado tanto tiempo en esta epoca.
...
