Cap 38: "Coraline vuole il mare ma ha paura dell'acqua"

Ahí estaba yo, temblando, empapada, con el rimmel tiñéndome el rostro de lágrimas carbón.

No sabía cómo había llegado hasta su casa, pero algo me decía que él era la única persona a la que podía acudir.

- ¿Orihime?- No puedo hablar, pensaba contarle todo nada más le viera pero tenía un nudo en la garganta que me impedía hablar. Inmóvil noto como sus manos se acercan a mis hombros-¡Por dios Orihime estás helada! entra…- Ichigo me abraza contra él y me conduce a su habitación. Me mantengo ahí de pie sin mirar nada en concreto, impasible, como cualquier mueble de la habitación, pero con un latido estrujado por el dolor- Toma, te he encontrado ropa que a lo mejor te vale, el baño está justo a la derecha, métete un buen baño de agua caliente a ver si entras en calor.

Asiento y camino por el pasillo hacia el baño.

¿Qué había pasado?

Cierro la puerta tras de mí y pongo el pestillo.

¿Cómo demonios había acabado así?

Me acerco a la bañera, pongo el tapón y doy el agua caliente.

Hace una semana las cosas iban bien con Ulquiorra y ahora…

Empiezo a desvestirme poco a poco evitando mi reflejo en el espejo.

Ahora no había nada, era como si hubiéramos despertado de un largo sueño y no pudiéramos recordar de qué trataba o porqué éramos tan felices.

Cierro el grifo y me meto en el agua.

Ahora no éramos nada.

Unos minutos después salgo del baño con unos pantalones anchos de chandal y una camiseta que me llega por las rodillas.

-Ven, siéntate en la cama mientras te seco el pelo- Ichigo desaparece de la habitación y al momento vuelve con una toalla blanca- Lo siento si no soymuy bueno en esto, no es algo que tenga que hacer muy a menudo con Karen y Yuzu pero supongo que no será muy complicado.

A pesar de su risilla en cosa de segundos el silencio reina en la habitación y lo único que puedo escuchar es el sonido de la toalla contra mi pelo.

De repente Ichigo deja de moverse y, con el dedo índice bajo mi barbilla, me conduce a mirarle.

- ¿Qué ha pasado Orihime? ¿Porqué estás así? -Veo sus ojos color miel, llenos de dulzura y preocupación, una preocupación que no creo merecer y…No puedo más La barbilla me empieza a temblar, me muerdo los labios intentando pararlo, porque no quiero romperme y con un esfuerzo sobrehumano aparto su dedo de debajo de mi barbilla para apartar la vista. -Orihime…- Su dedo vuelve a estar bajo mi barbilla y con un simple giro de muñeca mis ojos vidriosos hacen contacto con los suyos llenos de compasión y…

Me derrumbo.

Empiezo a sollozar y sin poder evitarlo me lanzo a sus brazos, buscando un calor capaz de derretir el frío que me ha calado hasta los huesos.

-Tranquila, échalo todo, estoy aquí y no me voy a marchar- Cuando pronuncia esas palabras me agarro más fuerte a su camiseta, porque siempre me han dicho eso pero al final nunca lo han cumplido

Siento el caminar de sus dedos sobre mi cabello, cómo sus brazos me atraen más hacia él en un abrazo que llevo demasiado tiempo necesitando.

No sé cuanto tiempo permanecimos así, el tiempo parecía haberse congelado en nuestro abrazo.

Poco después me calmo y el explico todo a Ichigo:

-Escuché su canción "Die for you" por casualidad, ni siquiera buscaba escucharla, pero de cualquier forma eso da igual, lo hice y casi sin darme cuenta al momento estaba corriendo a casa para verle, para decirle que sentía lo mismo que él. Pero cuando llegué él me dijo que no podíamos estar juntos.

-No entiendo nada ¿Y entonces porqué escribió esa canción?

-Resulta que la canción la compuso antes de que lo dejáramos y decidió subirla porque esperaba que al escucharla me diera cuenta de que me quería.

-Pero eso es bueno Orihime, no veo donde está el problema.

-El problema está en que se va…- veo la sorpresa en su rostro, no el culpo, ni él, ni yo, ni nadie esperaría algo así.

-¿Cómo que se va? ¿A dónde?

-Te acuerdas del día que le conté toda la verdad a Ishida? - cabecea un sí – Pues ese día intenté llamar a Ulquiorra pero no me lo cogió, recuerdo que me enfadó bastante que no me cogiera el teléfono, aunque teniendo en cuenta la noticia que el iba a dar, decidí no darle demasiada importancia… La cosa es que tenía un motivo para no cogerme el teléfono, estaba en una reunión con un productor que le ofrecía un buen contrato con la única condición de que se mudara. Y Ulquiorra le dijo que no se iría por mí… Estaba dispuesto a renunciar a una oportunidad enorme solo por mí. Pero cuando le dí la noticia de Ishida y me pidió elegir entre él e Ishida fui una niñata estúpida que no pudo decidirse, así que él decidió elegir a su trabajo y no perder una oportunidad así por alguien que no pudo ponerle por encima de su pasado…

El silencio inunda la habitación mientras Ichigo busca mi mirada.

Abre la boca, pero al momento sella sus labios apartando la mirada, no sabe que decirme, pero yo le culpo, yo tampoco sé que esperar de él, porque en realidad da igual lo que diga, nada va a reparar el gélido vacío que amenaza con congelarme el corazón.

-He perdido a mucha gente a lo largo de mi vida y no quiero perderle a él también. Le quiero Ichigo, le quiero más de lo que yo creía y se me rompe el corazón en mil pedazos cada vez que pienso que se va a marchar, que nunca me hubiera enterado si no llego a ir hoy a su casa, que la he cagado, que nada de lo que haga le hará cambiar de opinión… Que ya es tarde. - Busco con mi mirada la suya y cuando la encuentro, aunque sólo es por un instante, el tiempo se para y puedo leerlo en sus ojos, un angustiado lo siento que no es capaz de pronunciar.

Rehúyo su mirada porque no puedo verlo, me niego, no quiero leer algo que ya sé, que esta vez no hay vuelta atrás, que esta vez cuando me pregunten quien fue el culpable no podré señalar a nadie más que a mí misma.

-Yo…Lo siento- Y en cuanto lo dice me rompo, cierro los ojos y las lágrimas comienzan a estrellarse contra la colcha gastada que Kurosaki. Los sollozos me rompen la garganta mientras sus brazos me guardan formando un escudo a mi alrededor.

A la mañana siguiente me levanté abrazada a Kurosaki.

Con pesadez me separé de él y me cambié a la ropa que llevaba ayer.

Por un instante veo mi reflejo en el espejo de pie que tiene junto a la pared y me siento ridícula, ayer me veía capaz de conquistar el mundo con esta ropa y ahora…

Aparto la mirada y asqueada camino hacia la salida de su casa.

Una vez en mi casa me tumbo en el sofá a pensar en cómo mi vida a cambiado desde los últimos meses.

Llegué aquí con la necesidad de un cambio, algo que me hiciera olvidar al que en algún momento pensé era el amor de mi vida. Y después de todo lo que ha ocurrido puedo afirmar que él solo fue mi primer amor, porque al fin y al cabo sólo fue eso, el primero en hacerme sentir amada.

Nuestro amor fue un amor adolescente, un amor de desgaste que con el tiempo tan pronto como prendió se apaga.

Pero Ulquiorra…

Él era diferente, me recordaba a una frase "el primer amor, no merece admiración, el segundo sí, porque te enseñó que el amor existía cuando tú pensabas que no pasaría de nuevo", me encontró hechas trizas y poco a poco fue pegando los trocitos de mi que aún lloraban por el pasado, escondidos en alguna esquina de mi cama y del cuarto de baño.

Me levanto del sofá y con suma pesadez arrastro lo las botas por el parqué, no importándome el grito chirriante de la goma contra la madera, nada importa sólo llegar al baño y ducharme.

Me quito las botas embarradas en el pasillo y sin tacto cierro la puerta detrás mío. Me acerco al grifo y le doy paso al agua caliente y tal como llevaba haciendo desde que lo dejé con Ulquiorra, esperé a que el vaho empañara el cristal antes de desvestirme, últimamente me costaba soportar mi reflejo vestida y el verme desnuda me asqueaba, y ahora mismo prefería hacerme el favor de no pasar por ese trago de nuevo.

Con desgana me meto en la bañera, noto que el agua me quema pero no me importa porque eso era lo que esperaba, escucho el vaivén del agua cayendo por el borde de la bañera al acomodarme tumbada y con suma impasividad bajo el grifo con la palma de mi pie.

Sin querer poso la palma en la boca del grifo y al contacto siento que realmente me quemo, como acto reflejo aparto el pie.

-Joder…-Me toco la parte afectada con la yema de los dedos y recuerdo la primera vez que nos conocimos…

Para.

Era tan seco que me dieron ganas de preguntarle si por casualidad no se habría metido un palo por el culo.

Esto no te viene bien

Pero deseché esa idea al ver como se preocupaba por una simple cortada en el dedo, recuerdo que en lo más interno de mi ser me pregunté "¿Cómo se preocupará esta persona por alguien que realmente le importe?"

Deja de pensar.

Puede que por eso siguiera hablando con él, leyendo los libros que él leía y guardando el pastelillo que más le gustaba en una nevera a parte por si el venía… Por saber si yo podría llegar a ser esa persona

Noto como se me emborrona la vista, tal vez sea el dolor, claro, eso tiene que ser, mejor generalizar, preferiría no saber si es el físico o el del alma lo que me vuelve a hacer llorar, sí, seguramente se forme una herida en el pie y eso me duela, seguramente me duela muchísimo al andar, por eso si vuelvo a llorar no será por Ulquiorra, seguramente será por el pie…

Sonrío masajeándome el pie y las lágrimas empiezan a caer con más fuerza.

-Como duele.

Salgo de la ducha, recojo el desastre del agua que se está colando entre los azulejos y salgo con un albornoz hacia mi habitación, ni siquiera sé con qué me he vestido, seguramente lo primero que pille está bien.

Comienzo a cambiarme, y antes de ponerme los calcetines miro el espejo que había tapado con una sábana.

¿Porqué me estaba haciendo esto?

¿Por qué no me aceptaba?

¿Porqué no me quería?

¿A caso no era suficiente?

No, era más que suficiente y estaba harta de subestimarme, de rechazarme y de ser mi peor enemigo.

Y con la ropa interior y un calcetín a medio poner como escudo destapé la sábana que cubría al espejo y por primera vez en más de una semana miré mi reflejo.

Un reflejo raquítico, más blanco y escuálido de lo que recordaba, poco quedaban de esos michelines que me hacían sentir acomplejada, miré mis pechos y el sostén que llevaba parecía demasiado grande para ellos. Me forcé a mantener la mirada, esa era yo, con inseguridades nuevas, con defectos que antes odiaba y ahora echaba de menos, pero seguía siendo yo.

Tomé aire…

-Acéptate Orihime Inoue- Señalo al espejo- Ahora estas hecha una mierda pero te las has visto en situaciones peores, levanta la maldita cabeza y camina con orgullo. Haberla cagado no le quita valor a los recuerdos que has hecho con él y el que volvieras a intentarlo no te hace menos que nadie, si acaso eres más fuerte que antes, porque no te importa romperte si con eso consigues lo que quieres. - Volví a coger aire- Y si Ulquiorra no te quiere… ¡Él se lo pierde!

Miré la ropa que había elegido y la tiré al suelo.

No me vale.

Volví a mirar en el armario y me cogí mis pantalones negros preferidos, los que tenían una rodilla rota, una camiseta blanca con bordados y una cazadora de cuero negra.

Fui hasta el baño y tras vendarme el pie me miré al espejo y acepté lo que veía, granos, pecas más oscuras de lo que recordaba y algún que otro punto negro.

-Vale, podemos con esto-Cogí una base de maquillaje, rímel, un bálsamo de labios y decidí que hoy era un buen día para quererme y empezar a sentirme guapa de nuevo.

Salgo de casa con el bolso para la Universidad y unas ganas de comerme el mundo renovadas.

Me vibra el móvil en el pantalón

"¿Estás algo mejor?"

Contesto lo más positiva que puedo, no quiero preocuparle, menos después de cómo me cuidó ayer.

"Sí, descuida, estoy como nueva".

Vuelve a vibrarme el móvil pero esta vez decido pasar del mensaje y poner algo de música, necesito distraerme con algo que no me recuerde a …

Él.

Bajo los peldaños del bloque de apartamentos distraída mientras me pongo los cascos y busco la canción perfecta, sin fijarme muy bien en dónde estoy colocando el pie. Sonrío con sorna, mientras pienso que si mi vida fuera una película en algún momento pondría mal el pie y cuando estuviera a punto de caer, un hombre apuesto y musculoso me sostendría en sus brazos mientras me pregunta "¿Todo bien muñeca?".

Cuando el rodaje de mi película mental acaba, pulso en la canción de Coraline de Meneskin y lo inevitable sucede, al final termino trabando el pie en uno de los escalones.

Ma dimmi le tue verità
Coraline, Coraline, dimmi le tue verità
Coraline, Coraline, dimmi le tue verità
Coraline, Coraline, dimmi le tue verità
Coraline Coraline

-¡AAH!- Un pequeño gritito se escapa de mis labios al tiempo que trato sin resultado de agarrarme de la barandilla. Mis manos resbalan y sólo consigo poner los brazos frente a la cara para no partirme los dientes contra un escalón.

Pero el golpe nunca llega.

No me jodas…

Coraline bella come il sole
Guerriera dal cuore zelante
Capelli come rose rosse
Preziosi quei fili di rame amore portali da me
Se senti campane cantare
Vedrai Coraline che piange
Che prende il dolore degli altri
E poi lo porta dentro lei

Levanto la vista y por supuesto está ahí, él, Ulquiorra Cifer.

Tan rápido como me atrapa, me zafo de su agarre y, esta vez sí, consigo agarrarme de la barandilla. Me castigo mentalmente por caer en estúpidos clichés peliculeros mientras intento sacar el pie de entre los escalones.

Coraline, Coraline, dimmi le tue verità
Coraline, Coraline, dimmi le tue verità
Coraline, Coraline, dimmi le tue verità
Coraline, Coraline

-Joder…

Cuando por fin lo consigo veo que tengo un pequeño corte en el tobillo, supongo que el reborde metálico de la escalera me ha hecho eso, genial, entre eso y la ampolla que tengo en la planta del pie voy a parecer el jorobado de Notredame andando…

Aún así, comienzo a bajar los escalones intentando disimular una cojera, muy a mi pesar, visiblemente dolorosa.

Però lei sa la verità
Non è per tutti andare avanti
Con il cuore che è diviso in due metà
È freddo già

-Eso no tiene buena pinta- Cuando escucho su voz me planteo frenar en seco, pero en el último momento deshecho el pensamiento y continúo con mi tortuosa caminata. - ¿Me has oído?- Hago caso omiso a sus palabras- ¡Orihime!- Esta vez sus palabras van a acompañadas del agarre de su mano en mi brazo.

Me giro en su dirección, sin decir nada, sólo esperando a que hable. Pero lo único que me encuentro como respuesta es su mirada escrutándome.

È una bambina però sente
Come un peso e prima o poi si spezzerà
La gente dirà: "Non vale niente"
Non riesce neanche a uscire da una misera porta
Ma un giorno, una volta lei ci riuscirà

Noto como la fuerza de sus dedos flaquean rodeando mi brazo y aprovecho para dar un tirón, pero no consigo soltarme de su agarre.

-Sólo…-El silencio entre los dos se densifica mientras busca las palabras perfectas con las que terminar su oración- Estoy preocupado por ti Orihime.

¿Preocupado? …¿Enserio?

E ho detto a Coraline che può crescere
Prendere le sue cose e poi partire
Ma sente un mostro che la tiene in gabbia
Che le ricopre la strada di mine

Che le ricopre la strada di mine

No sé qué espera que le responda, ni tampoco sé explicar porqué, pero una furia hasta ahora inexistente en mi se apodera de mi cuerpo, intento relajarme pero mi cabeza funciona a mil por hora pensando unas cuantas contestaciones lo suficientemente mordaces como para que no quiera volver a hablarme en la vida.

E ho detto a Coraline che può crescere
Prendere le sue cose e poi partire
Ma Coraline non vuole mangiare no
Sì Coraline vorrebbe sparire

Tomo aire y con todo el autocontrol que puedo reunir poso mi mano sobre la suya y deshago su agarre.

-No tienes nada por lo que preocuparte, estoy bien.- Vuelvo a girarme y cuando doy otro paso para bajar las escaleras atrapa mi mano con la suya.

Me giro en su dirección, cansada de esta cuerda floja, agotada de este tira y afloja que me está destruyendo.

E Coraline piange
Coraline ha l'ansia
Coraline vuole il mare ma ha paura dell'acqua
E forse il mare è dentro di lei
E ogni parola è un'ascia
Un taglio sulla schiena
Come una zattera che naviga
In un fiume in piena
E forse il fiume è dentro di lei, di lei

Déjame en paz, estoy intentando volver a recomponerme y si te sigo mirando todos los trozos que he pegado se van a volver a romper…

Me gustaría decirle eso, pero en realidad respondo otra cosa…

Sarò il fuoco ed il freddo
Riparo d'inverno
Sarò ciò che respiri
Capirò cosa hai dentro
E sarò l'acqua da bere
Il significato del bene
Sarò anche un soldato
O la luce di sera

-Tu y yo no somos nada Ulquiorra, tú mismo lo dijiste "lo nuestro se ha acabado", así que deja de preocuparte por asuntos que no te conciernen.

Esta vez es él que el me suelta y con una última mirada, sin decir nada, nos despedimos mientras cada uno retoma su camino.

Te quiero, pero no confío en ti.

Te quiero, pero tienes que elegir

Te quiero, pero me voy

Te quiero… pero

Pero…

E in cambio non chiedo niente
Soltanto un sorriso
Ogni tua piccola lacrima è oceano sopra al mio viso
E in cambio non chiedo niente
Solo un po' di tempo
Sarò vessillo, scudo
O la tua spada d'argento e

Estaba cansada de peros, mi amor era jodidamente letal, un todo o nada que no era capaz de camuflar, y aunque los dos sabíamos que nos queríamos él no podía perdonarme y yo no podía quedarme estancada esperando algo que nunca llegaría, él se iba a ir y yo tenía que aprender a vivir sin él y, cuanto antes lo hiciera mejor.

¿Qué demonios estaba diciendo…?

¿Realmente lo creía?

¿Creía que me iba a poder olvidar de él fácilmente…?

No, pero era mejor engañarme que afrontar una realidad donde irremediablemente terminaba hecha trizas, y lo peor de todo es que ni siquiera sabía a quién culpar.

E Coraline piange
Coraline ha l'ansia
Coraline vuole il mare
Ma ha paura dell'acqua
E forse il mare è dentro di lei
E ogni parola è un'ascia
Un taglio sulla schiena
Come una zattera che naviga
In un fiume in piena
E forse il fiume è dentro di lei, di lei

Primero pensé que era culpa suya porque yo le había perdonado cuando me ocultó lo de Harribel, después pensé que era culpa mía por no zanjar todo de cuajo con Ishida y haber dejado tirado a Ulquiorra, luego cuando le fui a recuperar pensé que el malo de la película era Ulquiorra por no querer perdonarme, pero resultó que yo era peor porque me preocupé tanto de Ishida que me olvidé completamente de la entrevista de trabajo de Ulquiorra, trabajo por el cual ahora le estaba perdiendo.

E dimmi le tue verità
Coraline, Coraline, dimmi le tue verità
Coraline, Coraline, dimmi le tue verità
Coraline, Coraline, dimmi le tue verità
Coraline, Coraline

Así que no, no sé quien ha tenido la culpa de esto, tal vez era cosa del destino encontrarnos y perdernos una y otra vez hasta terminar completamente rotos por dentro. Aunque después de todo lo que había vivido con mi madre, con mi padre, con mi hermano, estaba casi segura de que mi destino era sufrir, tan simple como eso, así que tal vez en parte fuera culpa mía por haberme involucrado con Ulquiorra sabiendo que todo lo que toco se rompe y, tal vez, hasta sea mala persona. Pero no me arrepiento, porque todo lo que he vivido con él no lo cambiaría ni por cien vidas diferentes; los momentos es la pastelería, los viernes de pizza, las borracheras, los juegos, ir de escapada a ver a Nel-chan, las canciones, los conciertos, las citas juntos, los besos, las caricias, las risas, las lágrimas y hasta el adiós.

Coraline, bella come il sole
Ha perso il frutto del suo ventre
Non ha conosciuto l'amore
Ma un padre che di padre è niente
Le han detto in città c'è un castello
Con mura talmente potenti
Che se ci vai a vivere dentro
Non potrà colpirti più niente
Non potrà colpirti più niente

Todos esos momentos me han convertido en quien soy ahora, en alguien capaz de zanjar el pasado y mirar hasta un futuro que, a pesar de parecer un paraje desolador, estoy segura de que en algún momento se volverá a llenar de los colores de la primavera.

Antes de que pudiera darme cuenta había llegado a la facultad.

Con la cabeza gacha, y evitando miradas camino por el campus, y es raro, pero por primera vez en meses me tomo mi tiempo para verlo, los árboles de cerezo, el banco donde solía tomar algo en los descansos, el mismo donde esperaba a Tatsuki-chan, a Nel-chan, y donde conocía a Kurosaki.

Aún recuerdo la primera vez que le vi:

"Tenía el pelo naranja y los ojos color avellana, llevaba una chaqueta azul abierta que dejaba ver la camisa gris que llevaba. Sus pantalones era unos vaqueros negros que conjuntaban con sus botas casi militares.

Era guapo, muy guapo…

Vi que me miraba y al momento me sonrojé. Aparté la mirada para evitar que me viera así y nada más sonó la alarma me fui corriendo a clases, no tenía ganas de quedarme ahí más tiempo haciendo el ridículo."

Sonreí acordarme de lo avergonzada que estaba cuando le vi en clase, había que ver como cambiaba la vida, hacía unos meses no podía ni mirarle a los ojos y ahora no podría vivir sin él.

Cuando llegue a clase allí estaba Kuroskai, se levantó al verme llegar, noté que tenía ganas de hablar, seguramente de preguntarme porqué demonios me había ido sin decir nada, o porque había ignorado sus mensajes. Una sonrisa lánguida forzó su salida en mis labios y noté cómo hacía un esfuerzo por guardar silencio y simplemente devolverme la sonrisa. Me senté a su lado con cierta dificultad por eso de que me había destrozado el pie de dos formas diferentes para inaugurar la mañana y note cómo sus ojos me escaneaban de arriba abajo.

-Una preguntita tonta ¿Lo de andar como el jorobado de Notredame es una moda nueva y no me he enterado o es invención tuya?- Me dí un pequeño golpe en el hombro- ¡Au!

-Eso ha sido por gracioso, que lo sepas. Pero por desgracia lo del pie no es una moda, resulta que me lo he quemado en la bañera- fue a hablar pero le acallé- no preguntes cómo por Dios, y a parte cuando salía de casa me pillé el tobillo entre los dos escalones

-Uff ouch

-Sí, ouch, por eso vengo como " el jorobado de Notredame".

-¿En qué ibas pensando para pillarte el pie en unos escalones que conoces desde hace años?

-Digamos que iba en las nubes y no me dí cuenta de dónde ponía el pie, y la cosa hubiera sido peor si no hubiera sido por…

Mierda…

Le recé a todos los santos que conocía para que Kurosaki no me hiciera seguir la frase, pero por lo visto hoy no era mi dia, bueno, ni hoy ni ninguno…

-¿Por…?

Simplemente fantástico

-Por Ulquiorra- Noto como su mirada se llena de un brillo inusual y antes de que hable le acerco un dedo a los labios- no, no, no, frena, no digas nada, para tus fantasías de princesa y escucha- asiente- Yo bajaba las escaleras, distraída, enganché el pie en un escalón y cerré los ojos esperando a caerme, pero no paso nada porque mi ex de brillante armadura me cogió al vuelo. Según vi que era él me separé y quité el pie de entre los escalones, pero él me volvió a coger del brazo porque… bueno, está preocupado por mí quiere saber si estoy bien, le dije que estaba bien y cuando volví a andar me volvió a coger del brazo y le repetí lo mismo que me dijo él a mí- le miro esperando que sepa a qué me refiero, y con un suspiro repito las palabras al ver que no tiene ni idea de lo que le digo – "Tu y yo no somos nada Ulquiorra, tú mismo lo dijiste "lo nuestro se ha acabado", así que deja de preocuparte por asuntos que no te conciernen." Y…Nada, cuando le dije eso me marché.

Separo poco a poco mi dedo de sus labios.

-Y… ¿No hablasteis nada más?

-No

-¿Qué sentiste cuando dijo que se preocupaba por ti?-fui a abrir la boca pero me calló- Y ni se te ocurra decir que nada, porque sino no habrías intentado ocultarme que te lo habías encontrado.

En ocasiones me daba miedo hablar con Kurosaki, a veces hasta parecía conocerme mejor que yo a mí misma.

-No lo sé

-¿Cómo que no lo sabes?

-Pues que no lo sé, ni siquiera me paré a pensar qué era lo que estaba sintiendo porque desde ayer soy un cúmulo de emociones que ni yo misma logro comprender. Antes de verle estaba apática y de la nada sentí que me podía comer el mundo, y cuando le ví fue una mezcla entre angustia, enfado, tristeza, alegría y luego culpabilidad- Suspiro al acabar de hablar y tomo aire como si realmente lo necesitara después de escuchar mis propias palabras- Joder, no lo sé, no sé lo que sentí y no sé si quiero saberlo la verdad. Todo lo relacionado con Ulquiorra es difícil y confuso.

-Perdona, no debería de habértelo preguntado- Notaba deje culpable de su voz y eso me hacía sentir aún peor.

-No te disculpes Kurosaki, una persona normal sabría al menos identificar lo que siente- intenté hacer un amago de sonrisa para disminuir la tensión

-Ya bueno, se me olvidaba que no estoy hablando con alguien normal- sin duda, a él se le daba mejor, se giró hacía mí sonriendo y no pude por menos que echar a reir.

-¿Estás segura? No me cuesta nada venir a por ti

-No, enserio ya bastante has hecho trayéndome hasta aquí.

-Si te sientes mejor te diré que en realidad solo he venido a recoger a Rukia, tú solo has sido un daño colateral

-Guau gracias, qué haría sin ti, querido caballero de armadura brillante.- Hago un esfuerzo por salir del coche con mi "pata-chula" a rastras.

-Pues seguramente morirte del asco. – le miro de reojo

- Sin duda mi caballero- cierro la puerta con un portazo y camino hacia la puerta de mi trabajo

-Oye- Me giro- Ahora enserio, si necesitas algo, lo que sea, llámame, que estoy aquí ¿vale?

-Tranquilo, lo se.

Entro por la puerta de atrás y entro al "vestidor" para dejar las cosas en la taquilla y ponerme el delantal. Justo antes de aparecer por caja, decido darle un vistazo al pie y, para sorpresa de absolutamente nadie, había hecho un trabajo nefasto tapándome la herida del pie y la ampolla se había convertido en una especie de huevo poché en la planta de mi pie.

Suspiré.

-Fantástico, Hime, simplemente fantástico. - medio coja me acerco al botiquín de primero auxilios, como puedo me pongo de puntillas y al rozarlo con los dedos lo empujo hacia adentro.

Entonces lo recordé, la primera vez que conocí a Ulquiorra, cuando me corté la mano, pasó exactamente lo mismo, fui a por el botiquín y al rozarlo lo alejé aún más de mí, entonces Ulquiorra se puso detrás de mí y levantando el brazo cogió el botiquín entre sus manos, esa fue también la primera vez en la que ví el tatuaje de su muñeca, pero recuerdo que no lo pude ver bien porque llevaba un abrigo largo.

Logré alcanzar el botiquín con la ayuda de un pequeño taburete, recogí el taburete en su sitio y cojeando me senté en una de las butacas de la trastienda. Mientas me curaba y vendaba el pie recordaba el tacto de sus manos sobre la mía, el mimo con el que me curó, tanto así que lograba que las heridas escocieran un poco menos.

Sonreí al recordar que no encontrábamos el esparadrapo, ese que ahora sostenía entre mis manos como si jamás hubiera faltado, pero ese día no había, ese día utilizó el pin de su abrigo para mantener el vendaje.

Empecé a notar cómo la visión se me nublaba, pasé el dorso de mis manos por mi rostro, no importándome lo arruinado que quedara mi maquillaje, porque … Joder, daba igual a donde mirara, allá donde fuera había recuerdos con él y, daba igual lo felices o dolorosos que fueran, mi vida se había llenado de él y ahora me tocaba vaciarla.

-¿Hime?- Levanto al vista y veo a Rukia. Lo más rápido que puedo seco las lágrimas y reocojo todo lo del botiquín- ¿Estás bien?

-Sí, sí, no te preocupes, es solo que …Bueno, me hice daño en el pie y al curarlo me ha dolido un montón.

-Ay pobre, quieres que el eche un vistazo.

-No, tranquila, ya está todo bajo control.- Me recoloco el zapato en el pie y me levanto para recolocar el botiquín en su sitio.

-¿Segura?

-Sí, enserio, todo está bien- no to la preocupación en la profundidad azabache de sus ojos pero hago como que no lo he visto, igual que estoy haciendo con toda mi vida en general.

-Bueno, si tu lo dices, será verdad- enmascara su preocupación tras una media sonrisa que deja bastante que desear pero que aún así me cuesta bastante esfuerzo replicar- He repuesto los pastelillos y los filtros del café antes de que llegaras, creo que sólo queda por limpiar un poco algunos cacharros y te eh dejado en un papel las cuentas de la caja para que luego no tengas tanto trabajo.- La doy un abrazo

-Gracias Rukia, no sé que haría sin ti.

-Anda, anda, de normal lo haces siempre por mí, era lo mínimo que podía hacer ahora que …-me tenso con el final de la frase, sé que Rukia lo sabe todo, por eso agradezco que haga como que no sabe nada y no continúe con la frase - te has hecho esa catástrofe en el pie- esta vez sonrío de verdad y una pequeña carcajada se escapa de mis labios.

-Gracias enserio- Me separo de ella y la conduzco hacia su caballero de brillante armadura- vete ya o tu hombre se pensará que te he secuestrado.

Las dos nos reímos, y la verdad no se si es por el hecho de imaginarnos a Kurosaki con armadura y espada destrozando el local para salvar a su adorada princesa, o por el hecho de que le vemos completamente capaz de hacerlo.

Abro la puerta para ella y justo antes de salir se gira hacia mí.

-Estamos aquí para lo que necesites, no lo olvides ¿Vale?- Asiento y sonrío mientras la veo caminar hacia el coche.

Les despido con la mano y mientras camino hacia el mostrador no puedo evitar recrearme en el pensamiento de cómo hace unos meses tan solo éramos unos desconocidos y ahora les considero mi familia.

-Buenas tardes?

-Hola, buenas tardes ¿En qué puedo ayudarle?

-Bueno querría….

Para las nueve y cuarto ya había hecho las cuentas y el inventario para el día siguiente. Camino hacia la puesta de la entrada mientras me deshago el nudo del delantal y cierro por dentro, me quito la cofia y me dirijo a la trastienda para dejar la cofia y el delantal en mi taquilla y a continuación coger mis cosas.

Cirro la puerta de la trastienda y mientras espero a que se termine de configurar la alarma y se bajen las verjas del establecimiento miro el móvil, un mensaje de Ulquiorra, muevo el mensaje hacia un lado y le doy a ver, a. continuación la notificación se agranda y puedo ver un link que me redirige a SoundCloud.

No lo hagas, no lo mires, has tenido un buen día no lo estropees…

Por una vez en la vida decido hacer caso a esa incansable vocecilla de la conciencia, a ver si haciéndola caso me iba bien.

Caminé todo lo rápido que pude hasta la parada de bus y una vez allí volví a sacar el móvil.

Cómo no, tenía más notificaciones a parte de las de Ulquiorra, pero habían pasado completamente desapercibidas para mí en ese momento. Al bajar en el registro de notificaciones ví que tenía dos llamadas perdidas de Nel-chan y varios mensajes de Kurosaki.

Antes de poder verlos el autobús frena delante de mí, guardo el móvil en el bolsillo y me dispongo a pagar con la tarjeta del bono bus, a continuación, camino hacia la parte de atrás y después de sentarme vuelvo a sacar el móvil preparada para llamar a Nel-chan.

-Mierda…- pero me había quedado sin batería.

Genial, ahora ni siquiera puedo ir escuchando música.

A decir verdad, el viaje se me hizo corto, tenía demasiadas cosas en mente como para darme cuenta de la velocidad con la que pasaba el tiempo.

¿Qué diría la canción de Ulquiorra? Suponía que era esa canción que me dijo que explicaría sus pensamientos y, aunque intentaba disimularlo, me comía por dentro no saber qué decía en la canción, o más bien, qué me decía en la canción.

Y por otra parte qué demonios había pasado para que Nel-chan me llamara en vez de mandarme un WhatsApp como hacía siempre

-Ugh…- Reclino al cabeza hacia atrás y tras cerrar los ojos por un breve segundo veo la silueta de mi edificio por el rabillo del ojo, ya estaba llegando a mi parada.

Al salir del autobús me fijo en el cielo, hoy es uno de esos días donde ni siquiera la luna brilla y las estrellas se esconden detrás de unas nubes tan negras que casi parece que el propio infierno estuviera a punto de caer sobre nosotros.

No han pasado ni dos minutos cuando se escuchan los primeros truenos y cuando estoy a punto de llegar a la cancilla de mi casa comienza a caer una tromba de agua completamente diferente a cualquier cosa que hubiera visto antes, casi parecía que el cielo estuviera tirando calderos con agua sobre mí. A pesar de que tan solo había estado unos minutos bajo la lluvia para cuando cerré la puerta de mi casa estaba completamente empapada.

Como siempre Gordi-Gordi me estaba esperando tras la puerta ronroneando y frotando su cuerpecillo rechoncho contra mis piernas.

-Ahora no Gordi, no, corazón, te vas a mojar- dio igual lo que yo le dijera, se le puso entre ceja y ceja frotarse contra mí y me persiguió por toda la casa hasta mi habitación donde aproveché para poner a cargar mi móvil y coger ropa de cambio para cuando saliera de la bañera.

Treinta minutos después estaba fuera del baño camino a mi habitación. Para cuando pongo la contraseña del móvil, tengo 8 llamadas de Nel-chan y 6 llamadas perdidas de Kurosaki.

Me da un vuelvo el corazón, algo va mal, siento como se me revuelve la barriga.

Marco el número de Nel-chan.

Un tono, dos tonos, tres tonos…

Me desespero, desenchufo el cargador del enchufe y comiendo a caminar hacia el salón preparada para dar vueltas y vueltas mientras camino en círculos alrededor de la mesita de té como siempre hago.

Pero algo capta mi atención por el rabillo del ojo, Gordi está jugando con un papel, o más bien lo está destrozando.

- Dios mío ¿Hime? ¿Eres tú? LLevo toda la tarde intentando llamarte ¿Se puede saber porqué no cogías el teléfono- Me agacho y le quito el papel, es raro porque no recuerdo haber dejado ninguno a su alcance…

-Si, perdona es que me pillaste trabajando y luego me quedé sin batería ¿Qué ha pasado?- veo que es una nota con algo escrito en negro, está destrozada pero aún se puede leer lo que pone

-Vale eso ahora da igual, escúchame muy bien lo que te voy a decir, Ulquiorra se va hoy, te ha mentido porque no se ve capaz de despedirse de ti cara a cara.

-¿¡Cómo!?

Entonces es cuando lo veo, la nota …

"Hola Orihime;

Sé que no quieres saber nada de mí, y lo entiendo, después de todo soy yo el que te ha apartado de mi lado, y aun así, a pesar de todo, no puedo marcharme sin decirte adiós.

Sé que te dije que me iba mañana, y aunque no es mentira, en realidad me voy hoy después de media noche, ahora que lo pienso supongo que se puede considerar como una mentira, pero no te preocupes porque esta será la última.

Seguramente este no sea el mejor momento para decirte esto, pero siempre me he expresado mejor escribiendo que hablando; me alegro de haberte conocido, solo tú has sido capaz de devolverme la felicidad, de hacerme olvidar mi pasado, pero después de verte con Ishida me di cuenta de que yo no he cerrado mi pasado y hasta que no lo haga me perseguirá toda la vida. Estoy roto Orihime, no lo notas porque nunca he dejado que me veas, pero estoy roto por dentro, estoy hecho pedazos y no quiero volver a recogerlos y que se rompan de nuevo, tú no te mereces esto, te mereces a alguien sin demonios, alguien que esté preparado para darte su cien por cien sin peros, sin tiempo… Y yo no puedo darte eso, al menos no ahora.

Sólo espero que seas realmente feliz y no me guardes rencor durante mucho tiempo por todo lo que he hecho.

Siempre tuyo, Ulquiorra Cifer"

Empecé a temblar mientras sostenía la nota y sentí como las lágrimas bajaban por mi rostro y se estrellaban contra el andrajoso pedazo de papel

-Me ha dejado una nota Nel… Se ha despedido de mí a través de una nota ¿Esto significa que no se quiere despedir de mí cara a cara?

-Hime, yo… No soy quien para decirte lo que debes de hacer, pero si yo fuera tú me daría completamente igual lo que él quiera. Por un segundo sé egoísta y piensa en ti ¿Qué quieres hacer? ¿Quieres quedarte en casa agarrada a esa nota o vas a ir tras él?

Algo en mí se enciende, no se explicarlo, es como si una ola de energía renovada me embargara.

Tengo que verle.

Sin gastar un segundo meto la nota en un bolso, me pongo un abrigo y las zapatillas y cojo un paraguas.

-Rápido dime a donde se ha ido.

-Esta en el aeropuerto internacional, se tarda más o menos una hora en llegar y él tiene que estar una hora antes para el embarque. - Eso quiere decir que…

Miro la pantalla del móvil, son las diez y media

-¡Mierda, mierda, mierda!

-Tranquila, mientras hablaba contigo el mande un mensaje a Kurosaki para que fuera a por ti, tiene que estar al llegar.

Según acaba la frase escucho el claxon de un coche.

-Gracias por todo Nel.

-No te preocupes y ve corriendo a por tu hombre- La cuelgo con una sonrisa en los labios y corro hacia mi habitación a coger una última cosa.

Cierro la puerta tras de mí, bajo corriendo las escaleras y llego al coche de Kurosaki.

-¿Hacia donde quiere que la lleve My Lady?

-Al aeropuerto internacional.

-A sus órdenes.

-Supongo que tus llamadas también tenían que ver con Ulquiorra ¿No?-Asiente

-Nel me llamó y me dijo que Ulquiorra le había hecho prometer a Grimmjow que no diría nada pero que se marchaba hoy a media noche. La cosa es que Grimmjow se sentía mal al ocultártelo y terminó confesándoselo a Nel, así fue cunado me llamó y me contó todo esto.

-Entiendo…

-No se lo tengas en cuenta Orihime, sinceramente creo que no te quería decir adiós en persona porque no sería capaz a dejarte- Al escuchar sus palabras no puedo evitar desear que sean ciertas, de alguna forma todavía espero poder retener a Ulquiorra aquí, aunque se que es imposible.

Con un suspiro vuelvo a mirar la pantalla del móvil, son las once y media. Estoy a punto de volver a apagarla cuando vuelvo a ver el mensaje que Ulquiorra me envió.

-Kurosaki, te importa si pongo una canción.

-Claro, sin problema ¿De quien es?

-De Ulquiorra, me la mando por la tarde pero no tuve valor para abrirla y ahora, con todo lo que ha pasado, siento que tengo que ir con toda la información clara al aeropuerto.

-Es la canción donde te dijo que lo explicaría todo ¿Verdad?-Asiento

Pincho en el enlace y espero a que comience la música

La melodía comienza suave, con algunos toques de guitarra acústica.

I think you can do much better than me
After all the lies that I made you believe
Guilt kicks in and I start to see
The edge of the bed where your nightgown used to be

¿Con las mentiras se estaba refiriendo a todo lo que pasó con su ex? Él… Aún piensa que no le he perdonado…

I told myself I won't miss you
But I remembered
What it feels like beside you

Aparto la vista hacia la ventana, lo ultimo que quería era que Ichigo volviera a verme llorar como una loca desconsolada por segunda vez en menos de 24 horas, pero no podía ocultarlo. Yo también pensé igual que él, también pensé que sería capaz de olvidarlo pero con el paso de las horas cada vez me parece más doloroso.

I really miss your hair in my face
And the way your innocence tastes
And I think you should know this
You deserve much better than me

Yo también recuerdo despertarme por las mañanas y quedarme horas mirándole dormir, recuerdo sus tupidas pestañas negras tapadas por su flequillo, recuerdo el tacto de su rostro en las yemas de mis dedos, los besos, las caricias… Lo recuerdo todo

While looking through your old box of notes
I found those pictures I took that you were looking for

Me giro hacia Ichigo al escuchar esta frase ¿Cómo sabia que estuve buscando fotos nuestras para su cumpleaños?

Su mirada lo dice todo, debieron de hablarlo después de la bronca que tuvimos…

If there's one memory I don't want to lose
That time at the mall - you and me in the dressing room

Me acordaba de ese día, habíamos ido al McDonalds yo me había manchado con algo, ahora mismo no recuerdo bien el que, y me acompañó a ir de compras. El momento en el vestidor fue cuando me ayudó a subirme la cremallera, así recuerdo lo nerviosa que estaba, fue nuestro casi primer beso.

I told myself I won't miss you
But I remembered
What it feels like beside you

I really miss your hair in my face
And the way your innocence tastes
And I think you should know this
You deserve much better than me

-Deja de decir eso…- Sin poder evitarlo digo en alto lo que llevo pensando desde el principio de la canción- Eres más que suficiente para mí- cómo se me vuelve a nublar la vista.

The bed I'm lying in is getting colder
Wish I never would've said it's over
And I can't pretend I won't think about you when I'm older
'Cause we never really had our closure
This can't be the end

Las lágrimas se estrellan contra el móvil mientras los sollozos que intento ocultar mordiéndome el labio salen a la luz.

Noto la mano de Ichigo revolviéndome el pelo, como si de alguna forma me quisiera decir "Estoy aquí".

I really miss your hair in my face
And the way your innocence tastes
And I think you should know this
You deserve much better than me

I really miss your hair in my face
And the way your innocence tastes
And I think you should know this

You deserve much better than me (And I think you should know this)

You deserve much better than me (And I think you should know this)

You deserve much better than me (And I think you should know this)

You deserve much better than me (And I think you should know this)

Cuando la canción termina lo único que se escucha es el incesante repiqueteo de mis lágrimas contra el móvil y los ocasionales sollozos que se desprenden de mi garganta como hipidos.

-Ya estamos aquí. - Cuando miro a mi derecha el imponente edificio de cemento y cristal se erige ante mí. Le miro aturdida, todo ha sido demasiado rápido

-Yo…

-Creo que está bastante claro ¿No lo crees? - Le miro a los ojos y puedo sentir qué es lo que me está diciendo.

-¿Cómo lo se?... ¿Cómo se que no me rechazara igual que la última vez?

-No lo sabes, y nunca lo sabrás si te quedas esperando en el coche- pone sus manos en mis hombros- Orihime, ese hombre se va a marchar y cuando lo haga todas las dudas, todo lo que le quieres decir morirá en este coche.

No necesito que me diga nada más, cojo la carta y veo la hora en mi móvil, son las doce menos cuarto.

-Gracias.

Cierro la puerta del coche y empiezo a correr hacia le puesto de atención.

-Perdone, hola, emmh, los vuelos vuelos de media noche ¿Dónde embarcan?

-Señorita, perdone, pero me temo que debe de ser un poco más específica.

-Escúcheme, no tengo tiempo, mi nov…Mi exnovio se va ahora, a las doce en un avión, no se a donde va y le tengo que decir algo antes de que se vaya.

-Me temo que no le puedo proporcionar los datos de ningún viajeros, nuestra política de protección de datos me lo impide.

-¿Podría por lo menos decirme si el pasajero Ulquiorra Cifer está en alguno de los vuelos de media noche?- Me mira y parece pensárselo, pero finalmente teclea algo en una especia de Tablet pequeña y asiente.

-En efecto, el pasajero está presente en uno de los vuelos, pero de nuevo, no puedo decirle en cual es.

Me voy a quedar aquí sin poder verle…

No

(P.O.V Ulquiorra) escuchar de fondo la canción de Avril lavigne -When you´re gone

-Se ruega la atención de los pasajeros del vuelo IK0948473, la puerta de embarque numero 4 se abrirá en breves instantes. -Miro el ticket de vuelo y no puedo evitar pensar en ella.

No la volveré a ver y ni siquiera pude despedirme bien de ella...

Aparto el pensamiento de mi mente y cojo las maletas y la mochila para ponerme a la cola cuando de repente el móvil comienza a vibrar, lo descuelgo sin mirar quien está llamando.

(Para esta parte recomiendo escuchar de fondo la canción de Avril lavigne -When you´re gone)

-¿Diga?

-¡TÚ!- Separo el móvil de la oreja

-¿Orihime?

-¡Tú …maldito …imbécil! ¿Cómo…. se te ocurre… dejarme ….esa maldita nota y pensar que… con eso y una canción … esta … todo solucionado?-La escucho jadear a través del teléfono.

-Orihime ¿donde estas?

-En el maldito aeropuerto ¿Dónde iba a estar sino?

-¿Cómo…?-Me giro al escuchar a un tumulto de gente gritando-¿Orihime eres tú?- Veo a alguien corriendo en pantalón de pijama, camiseta y abrigo.

-¡Pues claro que soy yo!- Dejo caer las maletas y comienzo a caminar hacia ella- ¡Más te vale no subir a ese maldito avión sin escuchar lo que te tengo que decir Ulquiorra Cifer!- Comienzo a correr hacia ella- O…

Dejo de escuchar lo que dice al apartar el móvil de la oreja.

(P.O.V de Orihime)

Veo como comienza a correr hacia mí e intento correr aún más

-O soy capaz de parar el maldito avión a lo "Hombre de Tianmén"- Estoy segura de que no me ha escuchado lo último, pero aún así no puedo evitar sonreír cunado veo cómo para en seco preparado para cogerme con los brazos abiertos.

Sin pensármelo dos veces aterricé en sus brazos haciendo que ambos nos tambaleáramos mientras cogía aire.

Me separé de él mientras sus manos volaban a mi rostro y separaban el cabello que me caía por el rostro

-¡Tú!- me separo de él -Maldito imbécil, descerebrado- y comienzo a golpearle el pecho- ¿Cómo puedes pensar en marcharte sin decirme adiós a la cara?-Levanto la mirada volviéndome a perder en esos ojos verdes-¿Tan poco he significado para t..?-No consigo terminar la frase antes de que sus labios se estrellen contra los míos.

Llevaba tantos días sin sus besos que casi parecía un sueño y, mientras yo colaba las manos debajo de su chaqueta amarrándolas a su camiseta y él enredaba las yemas de sus dedos en mi cabello, sentí que ninguno de los dos quería separarse, que lo único que queríamos era que el tiempo se detuviera en ese instante.

Pero no se detuvo.

-Se ruega la atención de los pasajeros de del vuelo IK0948473, últimos minutos para dirigirse a la puerta de embarque número 4.

Ambos nos separamos con reticencia.

-Yo…

-Lo sé- Recojo su rostro entre mis manos- Esta vez tienes que pelear por ti mismo. -De nuevo veo esa sonrisa fantasma, aunque esta vez parece esconder un deje de tristeza.

-Supongo que escuchaste la canción- Asiento.

-Vi la nota y escuché la canción, en ese orden y escúchame muy bien lo que te voy a decir Ulquiorra Cifer, porque tengo que dejarte claras varias cosas, la primera es que el tema de Harribel está completamente olvidado, la segunda es que tú no tienes la culpa de lo que nos ha pasado, la culpa la tengo yo porque me he comportado como una maldita niñata malcriada y, la tercera es que igual que yo he conseguido cerrar las heridas abiertas con mi pasado tú te mereces hacer lo mismo y por ello te voy a dar tres años, porque a pesar de que para mí eres más que suficiente tal como eres ahora mismo, tú no te lo crees y va a dar igual todo lo que yo te diga para hacerte cambiar de opinión. Así que, te daré tres años para demostrarme que eres el hombre de mi vida y que lo nuestro aún puede llegar a tener una continuación, si el tres de septiembre dentro de tres años no has vuelto…- cojo aire y le miro fijamente a los ojos- pasaré página y te olvidaré, pero hasta ese día te estaré esperando- junto nuestras cabezas mientras intento disimular el temblor de mis labios mientras las lágrimas amenazan con volver a caer por mi rostro.

-¿Es una amenaza?- Atisbo a ver como la comisura de sus labios se estrechan en lo que para mi nublada visión del momento parecía una sonrisa.

-En toda regla. - Pone su dedo debajo de mi barbilla y me obliga a mirarle

-Por mucho que me gustaría prometerte que volveré, no puedo, porque ni siquiera sé que voy a hacer en este tiempo. Lo que sí puedo prometerte es que hasta el 3 de septiembre dentro de tres años tendrás las llaves de mi corazón en la palma de tus manos, así que no las pierdas. - Seca las lágrimas que decoran mi rostro con las yemas de sus pulgares.

-Supongo que hasta entonces puedo utilizar esto como la fianza- Abro la palma de su mano y deposito en ella el imperdible que me dio la primera vez que nos conocimos.

Escucho la carcajada que se escapa de sus labios y sin poder remediarlo sonrío, echaré de menos ese sonido.

-Lo daba por perdido, no esperaba que lo hubierais guardado.

-Bueno fue la primera cosa que recibí de mi cantante favorito, como buena fangirl tenía la obligación moral de guardarlo. -Ambos nos reímos mientras cierra sus manos. - Lo único que te voy a pedir es que en este tiempo no nos hablemos, sino, no creo que pueda ser capaz a aguantarlo.

El silencio se instala entre nosotros

-Te quiero- Recoge mi rostro entre sus manos y me besa

-Yo también te quiero. - Nos besamos de nuevo mientras el mundo sigue, el tiempo no para y mis lágrimas vuelven a realizar su recorrido predeterminado hasta el suelo.

-Ultima llamada a los pasajeros del vuelo IK0948473, en breves instantes la puerta de embarque número 4 se cerrará.

Ambos nos separamos sin querer terminar de desligar nuestras manos y, aunque sabemos que todo llega a su final lo único que queremos es postergarlo.

Y ahí estaba yo, con los pies pegados al suelo, incapaz de moverme mientras él recogía su equipaje. Bajé la mirada al suelo incapaz de ver cómo caminaba hacia la puerta de embarque, no podía, por más que lo intentara algo en mí me frenaba, sentía que el corazón se me hacía añicos con cada paso que daba alejándose de mí.

De repente siento cómo una mano se posa en mi nuca, abro los ojos y lo siguiente que noto son unos labios efímeramente capturando los míos.

Nos separamos y puedo ver claramente a Ulquiorra, con un semblante más serio que nunca.

-Yo también tengo una amenaza, si en estos tres años me olvidas me apareceré en tus sueños y los convertiré en pesadillas hasta que vuelvas a acordarte de mí. – Sonreí – Prométeme que no me olvidarás. - Su mirada se dulcificó aterrorizada por mi respuesta.

-Lo prometo.

Nos besamos de nuevo y esta vez fui capaz de sonreír mientras le despedía en su spint hacia la puerta de embarque.

...

Pero los años pasaron sin tener noticias de él y, de alguna forma, se terminó convirtiendo en "El chico que sustituiría mis sueños por pesadillas".

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Oliwis!

Como les dije en el anterior capítulo este es el capítulo final de esta hermosa serie que cree hace casi 5 años, sólo quería pasarme para darles las gracias a todos aquellos que han estado ahí a pesar de todo el tiempo que me ha tomado acabar esta serie. Es gracias a ustedes que he logrado terminarla.

En estos años me han pasado mil cosas escribiendo la serie, me ha fallado varias veces el ordenador, me intentaron hackear la cuenta para robarme las historias y tuve que estar unos meses de perfil bajo para que no volviera a pasar y bueno, eso junto con algunos problemas personales han hecho que esta serie durara muchísimo más de lo esperado, por ello quiero doblemente agradecer a todos aquellos que me han dado ánimos para continuar y que cuando subía un nuevo capítulo me escribían una review o un mensaje por privado diciéndome su opinión.

De nuevo muchas gracias.

Ahora sólo me queda decirles que esta serie será la última que publique en fanfiction, en algún momento escribir dejó de ser un hobby y pasó a ser una fuente de estrés, por ello al menos por ahora me distanciaré de esta plataforma de forma indefinida para descansar y centrarme en mi vida laboral, aunque lo único que les pudo adelantar es que de esta serie habrá un epílogo donde se explicará todo un poco mejor.

Finalmente como siempre;

Matta neee...