Cierra sus ojos dejando escapar un suspiro, desde luego debe inventar otra cosa por la cual podría atacar a Afrodita, y eso no sería problema ya que a veces tiende a ser algo molesto a su parecer.
-Unas cosas sin mucha importancia- Contesta al estar delante de su destino –Es aquí…-
El castaño claro, solo levanta un poco su vista, notando el lugar por fuera, es algo rústico, hecho a base de madera en sí y algunos acabados con piedra, dándole un aire hogareño a lo que es costumbre de estos caballeros.
Sin embargo algo llama la atención del León dorado, que lo hace poner una cara de sorpresa, para reír –Paela…- Ladea su cabeza y mira al peliverde –Está mal escrito ¿Verdad?-
-Si- Responde calmado, restándole importancia, para acto seguido mirar a su acompañante –Vamos- Abre la perta del local, haciendo señal al otro de que entre primero, un pequeño detalle dedicado con una cierta caballerosidad.
Leo mira esto, sus mejillas un poco sonrojadas, pero rápidamente se hecha a reír –Los amigos no hacen eso- Y sostiene de igual forma la puerta, para ahora ser él quien deje pasar a Capricornio primero, como un ligero reto y juego.
-Tómalo como mi manera de demostrarte que me interesas- Su tono seductor, con la mirada jade igualmente destellante, y una sonrisa dedicada.
-Shura, no digas eso ahora- Le responde rápidamente, y de esta forma aceptar por esta ocasión la fina atención que ha tenido el décimo caballero dorado.
Sonríe, clara señal de un rostro de triunfo, pero… Algo más significa la tenue sonrisa en sus labios.
Sin pensarlo más, igualmente pasa, siguiendo al quinto guardan, para dirigirse a una mesa libre cerca de una ventana.
Para ambos tomar asiento en las sillas hechas de madera pulida y de igual forma la mesa, arreglada con un sencillo mantel, algunas servilletas, y los envases de sal y pimienta.
La decoración del recinto muestra un patrón que sin duda quiere decir que es del país que ofrecen sus platillos, incluso notando la bandera Española, aunque era curioso pensar si es auténtico, ya por el nombre del lugar cometía una falta ortográfica, aunque bien podría ser algo de gracia.
-Es bastante lindo el lugar- Aioria algo curioso por este entorno, pero mirando todo como si fuera un niño pequeño curioso como gatito a cada cosa que note o vea, sin embargo desea no ser tan evidente ante ello.
-Me alegra que te guste- Asiente, al parecer su personalidad de antaño sale a relucir, cuando comienza a sentirse cómodo con el León y óvida levemente su venganza.
-Gracias por invitarme- Le dedica una sonrisa gentil al Capricornio.
-Es lo menos que puedo hacer…- Baja su mirada, suspirando –Yo, quiero pedirte una disculpa… No fui muy bueno al proponerte aquello- Ladea su cabeza, intentando no conectar vista con el castaño –Solo me cegué por lo que sentía y al verte también… Bueno…-
-Shura, pará por favor- Su tono es suave y armonioso, sonríe algo nostálgico, para tomarle la mano sobre la mesa que tiene el peliverde oscuro –Lo que hicimos, fue un terrible error… Que ambos aceptamos y disfrutamos, pero no era la manera- Niega con la cabeza –Ya no te atormentes por esas cosas, ni por ninguna mas ¿Si?- Le ruega tranquilo, aunque sus ojos reflejan un destello de cierta tristeza.
-¿A qué te refiere con "Ni por ninguna más"?- Al parecer siente a su pesar y pensar que tiene algo que ver con el pasado más doloroso.
-No te ofendas, pero creo que también estas aun afectado por lo ocurrido hace poco más de trece años- Mira atento y preocupado a la vez creyendo que comete un error –Tu cosmos a veces esta inestable… Te lo había querido preguntar o decir algo, sin embargo no encontraba la forma de hacerlo-
Claramente Capricornio no está listo para conversaciones que tengan que encerrar a fuerzas a Aioros y Saga, ya que cuando eso ocurre su enojo se exterioriza tanto y sabe que puede ser completamente contraproducente, por lo cual debe pensar seriamente.
-No te preocupes por eso, estoy bien- Asiente, cerrando sus ojos, desde luego es algo que aún no supera.
El Griego se ha dado cuenta que toco una fibra sensible del peliverde, una en donde si se insiste podrá herir o sacarlo de sus casillas, algo que claramente no desea, pues sabe lo que es estar molestando a veces incluso con buenas intenciones.
Se lo han hecho antes, y es mejor dejar que las personas hablen cuando lo sientan necesario, pero quiere dejárselo en claro.
Se supone que los amigos son para ayudarse a superar cosas inquietantes mutuamente.
-Cuando no estés bien, puedes hablarme de lo que desees- Aun tiene la mano de Capricornio tomada, como un gesto de amistad genuina, cerrando sus ojos, sonriéndole y levemente la cabeza ladeada.
Shura no puede creerlo, aunque lo sabía desde antes, la bondad, la dulzura e inocencia que posee Aioria, que sea capaz de querer ayudar justamente al maldito asesino de su hermano…
Así se consideró por mucho tiempo, y por ello no se acercaba al cachorro de león cuando eran más jóvenes, creyendo que sería un insulto y por el malestar aunque cumplió con su deber…
Ahora, ver que esos ojos no lo culpa, al contrario desea brindarle su apoyo sincero, provoca una muy pequeña calidez en su corazón podrido, mas esa sonrisa es diferente, solo eso puede decir el peliverde, al momento de que su rostro se sonroja por un instante, sin embargo, y sin quererlo suelta la mano de Aioria al momento que llega el mesero a tomar su orden.
Después de pedir la cena, siguieron una conversación más tranquila, intentando alejar el tema de conflictos pasados no resueltos.
Como bromas vividas recientemente, anécdotas de cosas agradables, o como lo jóvenes de bronce han mejorado y que sin duda en algún punto sus armadura serán pasadas a ellos y los demás alumnos que deberán tomar aquellos que no tiene un posible sucesor.
-¿Lo has pensado?- Curioso el felino, bebiendo un poco de una bebida fría que pidió.
-¿El tener un alumno?- Imito la misma acción del otro.
-Si-
-No lo he hecho, pero creo que será necesario para algún punto- Serio y consiente de que igual esta es una de sus responsabilidades que ha estado evitando.
Resopla, cruzando sus brazos sobre la mesa –Igual sé que es necesario, pero… No sé si Ikki este del todo listo para iniciar un entrenamiento formal-
-¿Qué ocurre con el fénix?- Curioso, cuando le habla más por el título de caballero que tiene, que por su nombre.
-Se ha negado siquiera a empezar su entrenamiento en el santuario, prefiere vivir y estar alejado de todos- Cierra sus ojos, algo inquieto y preocupado –Sé que actualmente pocos son los que han seguido sus entrenamientos como futuros dorados, además que nuestra Diosa nos ha otorgado a todos nosotros una prologa para disfrutar la vida, pero… Me gustaría ayudar a quien se supone será mi sucesor, que se diera cuenta que no está solo, y que no debe cargar con lo que sea que le pese en lejanía, al contario– Abre sus ojos, mirando al Capricornio –Debería intentar abrirse un poco más-
-Tal vez no tenga confianza con nadie- Contesta, manteniendo la mirada al otro, aunque pareciera una respuesta que da como si fuera algo de él mismo.
-Tienes razón- Asiente, mas sonríe de forma amena –Por eso me gustaría lograr en algún momento hablar con Ikki, puede que no logre ayudarlo del todo a superar sus traumas por el terrible entrenamiento que vivió, pero al menos… A que confié en los demás, puedo hacerlo- Aioria es alguien que no puse ni un gramo de maldad, ni deseos de dañar a nadie, se puede notar en cómo se expresa de los demás y desea brindar su ayuda de forma incondicional.
No solo a Shura como lo demostró en primer lugar, sino también a quien se supone es su sucesor, y aunque se reúsa a comenzar, el León dorado no se impone del todo, al contrario le tiene paciencia.
Todos tenemos facetas, en donde algunas cosas se proyectan al momento de tocar un tema sensible…
El peliverde recuerda que en la infancia el pequeño cachorro, siempre estaba dispuesto a ayudar a quién lo requiriera, sin importar quién fuera, brindaba su mano amiga, lo hacía a como pudiera un niño.
Lo podía también recordar en la adolescencia de este, que aun después de toda la maldad que le hicieron vivir por ser hermano de un traidor, jamás dejo de negarse cuando los demás lo necesitaban o ayudaba a sentirte a gustos en el santuario, como el caso de algunos extranjeros.
Aioria es así, sabe lo que es sufrir estando solo sin una mano amiga que quiera brindarte un consuelo, lugar donde llorar si lo necesitas, muestra ese lado tan altruista de sus acciones, pues alguna vez en más de una ocasión vivió algo peor y aun así está ahora para quienes lo necesiten sin importar los pecados cometidos hacia él o hacia quienes ama.
No puede evitar mirar fijamente al León dorado, mientras sigue su conversación, sonríe y ríe de forma entusiasta, siempre tuvo esa bondad, que aun desea Capricornio corromper.
La comida al fin llega, Aioria tenía que confirmar si el nombre del local era cosa de broma o era de verdad así mal escrito, la sorpresa y alivio que se llevó al momento de en el menú ver el platillo que se le antojaba y que estaba con la misma palabra que conocía y el Español le enseñó un poco de su idioma y costumbres.
-Esta bueno…- Habla después de haber tragado el primer bocado –Pero, no es el mejor que he probado- Dice por lo bajo, sin duda un pequeño cumplido hacia el oriundo del país de aquellos platillos que consumen.
-El gazpacho no está mal- Contesta sereno, analizando en silencio más a su acompañante que a la comida.
Aioria se ha estado comportando tan tranquilo, relajado y normal como lo haría con cualquier amigo o compañero de cualquier rango, tal vez un poco más de confianza creyendo que este hombre delante es alguien honesto.
Si supiera, que dé a poco le está dando armas necesarias al peliverde para acabarlo, que sin importar que este recordando momentos tan dulces y agradables, no quita el dedo del renglón, aunque sienta cierto cosquilleó en su estómago al ver sonríe al Griego, y conversar sin mayor cuidado de mancharse la boca.
Lo tienda a seguir seduciéndolo, pero… Por esta noche, dejaría que las cosas fluyan un poco más relajadas y tranquila, después de todo, no tiene necesidad de apresurarse con su plan, pues… Funcionará sin duda.
-Días después-
En una típica mañana en el santuario, el ejercicio a esta hora no falta, las parejas que se forman, aunque en esta ocasión, han cambiado por orden del patriarca, acomodo a los dorados en duplas que deberán funcionar bien si se diera la oportunidad.
Haciéndolo principalmente por el beneficio del entrenamiento y no solo porque esta ciertamente molesto de ver al rubio Virgo coquetear con Aries, que sabe de antemano que están en una relación que no aprueba de buena forma.
Colocando a su preciado alumno con Aldebarán, alejando a Shaka junto con Afrodita, Aioria emparejado con Camus, Shura con Death… Una combinación demasiado peligrosa por una cierta situación que aun esta en tensión completa entre ambos.
Aioros yendo con Milo y Dohko con Saga.
De hecho se ve que entre las nuevas binas, no hay mucha molestia, o disgusto, claro que les guardaría más estar con quien aman, pero son las reglas del patriarca, y contra eso no hay nada que hacer.
Así es como el entrenamiento de este día comienza, todo bien, tranquilo, golpes que apenas conectan, ataques a baja intensidad, se ve bien… La idea es solo entrenar suavemente, no irse directamente a querer matar.
Aunque cierto caballero debería estar guardando un tanto de reposo, pero ni siquiera se ha dado cuenta de que esas nauseas se deben a una situación en su vientre, teniendo el conocimiento de que es doncel, pero ni por la mente se le ha cruzado, pues se supone que había sido cuidadoso con su pareja.
En fin, todo bien, todo correcto… O eso se espera, ya que una pareja esta sin duda limando asperezas, y no de una forma con diálogos y diplomacia.
Se puede sentir como el cosmos de dos está demasiado alborotado, al grado de llamar la atención de sus compañeros, pues sus golpes si van con la intención de herirse mutuamente, y sus técnicas suficiente para dejar a alguien herido de gravedad, pero no de matar, aunque uno sí que desea eso.
El patriarca nota esto, pero le gustaría ver hasta donde se llagara, ya que ha notado ciertas inconveniencia entre ambos caballeros, a lo cual le parece muy raro, pues reconoce que esos dos junto al doceavo guardián han sido mejores amigos desde siempre.
Pero ahora están tan alejado Capricornio de los otros dos, se crearía que es por la relación de ellos, pero entiende que no es del todo esa razón.
Los demás dorados igualmente miran de reojo el supuesto entrenamiento que de a poco se ha vuelto pelea, no sabiendo si se debían intervenir o no.
Aunque tanto Afrodita como Aiora están algo inquietos, pero tampoco pueden hacer mucho.
El peli celeste entendiendo por que está enojado el cuarto guardián, ya que le contó lo sucedido aunque intento evitar decir que le lanzó un ataque, pero los rastros del cosmos quedaron en su ser por un rato.
El Griego esta desde luego curioso por saber que está pasando, pero no siente tener derecho de decir alguna cosa o intervenir, después de todo, si ha notado cosas raras… Pero no cree que es para tanto.
-¿Qué pasa cabra? ¿Te divierte esto?- La sonrisa burlona del cangrejo, solo refleja algo despiadado en mente por sus ojos enojados.
-Death Mask, se supone que es un entrenamiento- Responde, con cierta inquietud, notando el cosmos enfurecido de su contrincante que no denota nada bueno.
Incluso ha tenido dificultades para esquivar las ondas infernales, algo que está demostrando que este caballero tiene una gran motivación particular por atacarlo.
-Sabes, realmente lo que tú me dijiste la otra vez, no me molesto tanto…- Sonriente, en una pose amenazadora rodeado de esas ondas infernales características de su signo zodiacal, dispuesto a todo en este instante –Tus estupideces mentales, ya no me importan, si quieres hundirte en la miseria y desgracia por tu cuenta… ¡HAZLO! ¡PERO NO TE ATREVAS A TOCAR A MI FLORECITA!- Sin analizarlo más, se va contra Shura, atacándolo con todo lo que tiene, sin importar causarle mayores daños.
Su primer impresión es de intentar defenderse, aunque fue tarde, el cangrejo ataco con todo, yendo directamente con quien se suponía era su amigo antes, ahora solo lo ve como un imbécil que daño a quien ama.
Y eso que aún no se ha dado cuenta que su amado pececito está esperando un pequeño bebe, aunque ninguno de los dos lo ha hecho.
-¡DEATH! ¡ESPERA!- El peli celeste no desea ver un enfrentamiento de tal magnitud entre su cangrejo ebrio y el que alguna vez fue amigo de ambos.
No quería que se llegara a esto, por eso intento ocultar que fue lo que ocurrió, pero Death puede ser demasiado observador cuando nota que algo anda mal.
Claramente el entrenamiento se detiene por el choque de cosmos, uno ofensivo y el otro defensivo.
Provocando que tanto el patriarca como el viejo maestro, tengan que detener esto a como diera lugar.
-¡ALTO!-
-¡PAREN DE UNA VEZ!-
El antiguo Aries, no debió hacer más que con sus telequinesis detenerlos, principalmente al cangrejo, que no parecía entender razones ahora.
Libra por su parte yendo a ver que daño le ha causado a Capricornio, pues en este punto el décimo estaba en el suelo, cubierto de polvo y algunos buenos golpes de venganza.
-¿Estas bien?- Es la pregunta que rápidamente le hace al ver a ese Español herido, pero no de muerte.
-Creo…- Nota como en si el cangrejo no uso todo su cosmos, aunque sí bastantes golpes físicos, que lo dejaron fuera de combate mucho más rápido de lo que creyó.
Nota sus heridas, golpes, ¿Cómo es posible que un caballero que usualmente veía por lo bajo en ataque, le pudiera ocasionar esto?
Sin duda, todos son bastante salvajes a defender y proteger a los que aman.
-Ja, ja, ja, si que te dieron una paliza- Libra en lugar de seguir preocupado, le da risa como quedo Capricornio, lo había notado arrogante últimamente y esto sí que logro callarle la boca un rato.
No responde, sabe que faltarle el respeto a Dohko es igual de descortés y peligroso como si se lo hiciera al patriarca, es mejor quedarse callado, además que poco puede hacerle, ya que una leve tos se presenta en él, dejando escapar un poco de sangre, posiblemente alguna hemorragia interna tenga, no es de negarse aquello con lo que recibió de paliza.
Aunque la escena era más en donde Dohko se inclinó para revisarlo y Shura sentándose en el suelo, alguien más se une, con su rostro de angustia, hincándose en el suelo, para quedar al nivel del español.
-Shura, ¿Cómo te encuentras?- Lo mira atentamente, mirando la manche de sangre en su mano como en otras partes de su cuerpo.
-¿Aiora?- Se sorprende un tanto que justamente su objetivo de venganza se acerque para ver su bienestar, denotando una preocupación genuina que claramente no merece –Si, estoy bien- responde para no darle mayor importancia como es su actitud seria de antes.
-Vamos, levántate de una vez- La orden dada al peliverde, algo severa, pero en efecto a su vista no era nada de gravedad, solo un poco de reposo y el cosmos de él mismo podrá sanarlo.
Asiente, captando la orden del castaño, pero al hacerlo puede notar claramente que algo en una de sus piernas no está bien.
Intento ponerse de pie, pero la molestia en extremidad inferior crece, sin duda clara señal de que está rota aunque no lo desea expresar, pues no quiere ser visto con ojos de lastima, es algo que su ahora forma de ser no soportaría.
Sin embargo no tardo mucho, para que alguien lo captara, y se acercará para ser su soporte.
Notándolo, cuando esas tibias manos lo sostienen de lado, una alrededor de su cintura y otra sujetándolo por el brazo, que rodea los hombros de Leo.
-¿Eh?- Sorprendiéndose levemente, mirando atento a esos ojos verdes opacos que le dedican una sonrisa severa.
-No siempre debes hacerte el fuerte- Le regaña con una actitud gentil en cierta forma –Déjame ayudarte- Se ofrece a estar al pendiente de Capricornio.
Este no responde, solo desvía la mirada, con cierta actitud de vergüenza por este trato, por ver a ese rostro tan gentil, admirándolo y queriendo apoyarlo en todo lo que se pueda.
Sí que cumple siendo un buen amigo al menos en eso, sin pedir nada a cambio desde luego.
-Te lo dejamos entonces a ti, pequeño Aioria- Dohko sabe que el testarudo Capricornio está en buenas manos, tanto que revuelve el cabello de ambos, como señal de apreciarlos con cierto cariño.
Y de paso darse cuenta de que algo más parece estar surgiendo con esos tratos, pero no pondría sus manos al fuego por ello.
Por otra parte, el patriarca regañando al cangrejo, furioso por estar haciendo tonterías de esa índole, pensando que si hubiera sido más descuidado pudo haber mandado al Yomotsu no solo a Shura, si no a los demás dorados.
-¡¿PERO QUE ESTABAS PENSANDO?!-
-Tsk, no fue gran cosa- Responde bufando, cruzado de brazos como niño chiquito, encarando al pontífice.
-¡¿CÓMO QUE NO FUE GRAN COSA?! ¡PUDISTE HABER OCASIONADO UN PERO DAÑO A TODOS NOSOTROS! ¡AL SANTUARIO, A APRENDICES QUE ESTÁN CERCA! ¡¿POR QUÉ NO PUEDES SER MÁS PRUDENTE?!- El rostro del peliverde, esta tan rojo por el coraje, sus tikas juntas lo demuestran.
-¡¿A VER SI USTED PUEDE SER PRUDENTE, CUANDO QUIERE VENGARSE DEL IMBÉCIL QUE CASI MATA A ALGUIEN IMPORTANTE?!- Claramente no está del todo bien, sigue enfurecido por no haber sido capaz de darle un peor escarmiento al peliverde, que ni midió conciencias al hablarle así al mandamás.
-¡DEATH! Cálmate por favor- Le ruega el peli celeste que el dueño de su corazón, con una preocupación por las muy leves heridas producto de su enfrentamiento con Capricornio.
-¡NO LO HARE! ¡TE PUDO HABER HECHO DAÑO, ESA MALDITA CABRA LOCA! ¡ESE IMBÉCIL YA NO ES NUESTRO AMIGO, Y TÚ INSISTES EN QUERER AYUDARLO! ¡¿QUÉ HUBIERA PASADO SI EXCALIBUR TE HUBIERA DADO?!- Sigue furioso por ese hecho que no sabe cómo mas reaccionar, después de todo es normal hacer y decir esto, cuando casi pierdes a alguien muy importante a manos de una supuesta amistad.
-¡PERO NO PASO!- Le responde también molesto.
-¡SILENCIO LOS DOS!- La desesperación en el patriarca por todas estas palabras y reclamos que gritan ambos, no sabe que está pasando de verdad, pero no se quedara con la duda -¡NO SÉ QUÉ PASA ENTRE LOS TRES, PERO EN ESTE MOMENTO USTEDES DOS ME DIRÁN!- Mira con cierto enojo a la pareja delante, para acto seguido observar a Capricornio que solo desvía la mirada, aun siendo ayudado por Aioria -¡HABLARE DESPUÉS CONTIGO SHURA, PRIMERO VE A QUE TE REVISEN!- Sentencia al peliverde oscuro con esto -¡EL ENTRENAMIENTO POR HOY CONCLUYE! ¡TODOS RETÍRENSE!-
Sin duda el pontífice está furioso por esta muestra de descontrol por situaciones personales y emocionales, se supone que ellos ya son adultos, para arreglas sus temas de manera civilizada, claramente Shion se da cuenta que eso está muy lejos de ser verdad.
Y así, los ajenos a esta situación se retiran sin decir comentario alguno, unos estando mejor pensando en otras cosas referentes a sus vidas en pareja y demás cosas importantes para ellos.
Aunque dos se quedan por unos segundos apreciando la escena, el patriarca hablando con Death y Afrodita, mientras Dohko intenta calmar al peliverde para que el enojo no lo controle del todo.
Y de igual forma apreciar como el León dorado ayuda a Capricornio, aunque un par de ojos Viridian nota algo sospechoso en ello, como una cierta corazonada que le indica que las cosas no están bien.
-Sí que estos niños se meten en problemas muy seguido- Con una leve sonrisa, y rascando su cabeza agrega el centauro.
-Es raro…- Murmura Géminis.
-¿Qué cosa?- Pregunta el de cinta roja.
-¿Desde cuándo Shura y Aioria son tan cercanos?- Le toma de raro, pues esto no lo había visto desde antes de la tragedia y cuando revivieron ni por luces eso se veía.
-Siempre lo han sido- Contesta el castaño sin tomar en serio lo que dice su pareja –Mi hermanito y Shura se han llevado bien desde que eran pequeños y es algo lindo que siguán así- Su forma optimista de ver todo le impide darse cuenta de lo que el otro intenta dar a entender.
Saga tiene conocimiento que Capricornio se le confeso a Aioros en esta nueva vida, y claramente el Griego lo rechazó de forma amable, sin embargo por su actitud que opto repentinamente, alejando a sus dos amigos, la cercanía con Aioria repentinamente, el cosmos alterado en ocasiones y estos reclamos, le indican que algo no cuadra del todo.
Puede que no esté sospechando del todo en la venganza que tiene en mente el peliverde, pero de algo puede darse cuenta que no está bien.
Y no es que sea alguien protector con Aioria, después de todo solo viene siendo su cuñado, pero desconfía de alguien que le quiso arrebatar a su cupido al revivir.
Buenos dias, tardes, noches, ¿Que hora es? ¿Quién me ha robado el reloj? ¿Como están mis terrones de azúcar?
Yo super bien, aquí publicando un capitulo de este hermoso fanfic...
Wow, Death si que se enojo, ja, ¿Quién dice que es débil del todo? Cuando Afrodita esta en peligro se revela, y siguen sin saber que sin duda serán los primeros en tener un crió. Shura te has salvado de morir aun.
Aioria tan lindo como siempre, me imagino que es de esas personas que ayudan a los demás para que jamas pasen por el mismo tormento que él... Shura se da cuenta que es alguien demasiado inocente, pero aun así no cederá...
¿Que ocurrirá en el próximo capitulo?
Ya que el patriarca hablara con él, ademas que mas cosas sucederán.
Lean en el próximo jueves mis terrones de azúcar.
Sin mas a responder los hermosos comentarios que me han dejado mis terrones de azúcar:
Lini.02: Es imposible sentir lastima por Shura, cuando se ha terminado de hundir el solo y lo que todos los terrones decían, se ha cumplido, se ha quedado sin amigos ahora...
Afrodita ahora se siente herido, él solo desea ver bien a su amigo, pero Death ya se enojo de verdad, y es que eso es algo que ya no puede dejar de lado.
jJjajajaja Pues ya termino comiendo eso, por su propio gusto... Afrodita si, esta esperando, pero ni se a dado cuenta, jajjajaa creyó que algo le cayo mal.
JJJAJAJAJAJJAJA Aioria es aquí un pan de Dioses, que si bien se fijo en alguien que no debía, no quiere hacer daño, intenta superarlo, pero sigue con su martirio de no darse cuenta de lo que hace.
Jajjaja te gusto con lo que salieron ahora?
LotoAries: Aioria esta confiando ciegamente en Shura, teniéndole compasión por creerle que es por una decepciono amorosa y quiere ayudarlo y como se ayudan mutuamente, pero... Nos damos cuenta que peca de inocente.
Bueno, lo de tener que dárselo a un Lemuriano nos remontamos al hecho del simbolismo, solo si dejamos de lado la cercanía de Mu y Shaka, con lo de The Lost Canvas, que el rosario fue hecho por Asmita, con la ayuda de Hakurei, un Lemuriano...
Basándonos en ello, se puede entender que sea algo así por el cual Saga se lo da, claro teniendo ese consentimiento previo.
Desde luego es una especulación de nosotros los terrones de azúcar, dándole o simbolismo diferente, aunque claro que me quedo mas con la idea de que sea la cercanía que tienen ambos dorados y que Saga lo sabia de antemano por eso se lo dio... Y la reacción de Mu, no se si has visto un fragmento del juego para móvil, en donde vemos la reacción que hubiéramos quedo ver mas de Mu al saber la muerte de Shaka.
mozarteellaa: Hola mi terrón de azúcar, jajajaja que tal tu maratón para leer?
Shura se ha condenado con eso, ya no le queda nadie mas, con Aioria... Le quedara él, pero a enterarse de esa verdad, si, quedara sumamente solo.
Jajajaja, los condeno al igual que un Papá para Kiki, aunque aquí usare mas el modismo de doncel, jajajaja ya que me gusta esa idea de Atena haciendo sus tonterías jajaja
Aioria quiere ser fuerte, entiende que jamas sera correspondido, es bueno aquí... Shura es el podrido y verán mucho de eso, peor en algún punto... Shura querrá olvidar mucho y sera difícil.
Cierto es solo una teoría que se refuerza algo con The Lost Canvas por el origen del rosario y su origen gracias a Hakurie y Asmita.
Pero si es verdad, Mu y Shaka siempre han tenido esa confianza y cercanía, con o sin motivo romántico, ambos se respetan y aprecian mucho, reconociendo su inteligencia y sabiduría, sin importa que.
Es lindo ver que sin duda la Shipp suprema tiene buenas bases de darse.
Si, te he visto en varios fic's, gracias pro leerme dejarme todos tus hermosos comentarios kiaaa.
Cuídate mucho, come rico y sano y no te estreses tampoco.
Una pregunta, como han estado tu y tu familia?
Nos leeremos después, ten un hermoso día, tarde y noche.
Bueno mis terrones de azúcar, les agradezco tanto por su apoyo, sus votos, cariño y comentarios, son los mejores del mundo mundial.
Por favor mis terrones de azúcar, cuídense mucho hagan caso a las medidas de higiene, no se expongan.
Los quiero tanto mis terrones de azúcar.
Ammu se va.
