Mi corazón cree sentir este espíritu,

Los terrones existen.

Nos viene a recoger el carruaje de calabaza,

Happy Halloween,

Los terrones hemos preparado y traído un pastel,

Al castillo mágico preparado por nosotros.

Happy Halloween,

pongámonos nuestras ropas favoritas este es nuestro sueño dulce.

Debo decir que obviamente algunas fragmentos de la canción están cambiados, pues si pusiera tal cual, seria demasiado fácil en resolver, y me gusta que los retos existan, ademas que sera mas fructífero el momento de resolverlo.

Verán terrones, por el momento publicare ahora tres cositas, debo ir a comer y darme un baño para maquillarme, pero volveré dentro de un ratito, y ademas seguiré hasta que logre terminar todo.

Pero de esta noche no pasa, ademas si algún terrón resuelve la incógnita, pues lo daré a conocer y diré su deseo dulce, si es lo que quiere de verdad.

Ahora si a seguir leyendo, debo advertir que continuado lemon, si que les gusta mucho el ShaMu mis terrones de azúcar, jajajaja claro al final es la hermosa familia en la que estamos y soy feliz por ello.

Al contener lemon, pues les debo de advertir que no me hago responsable de traumas, pues si que esta algo hot, aunque igualmente intento hablar desde el punto de vista del lemon y que si los terrones son menores de edad, les advierto que no deberían leer, pero me deslindo de cualquier situación.

3/15


Para el caballero dorado de Virgo, regresar a su templo es lo único que más desea en todo este mundo ahora.

Había tenido una misión que duro más de la cuenta, haciéndolo desesperar en este proceso, no por falta de cosmos, solo por la escasa información que le costó recabar para averiguar la amenaza que atormentaba a un país algo lejano al santuario.

Pero eso no importaba mucho ahora.

Aunque su armadura necesitara repararse, dejaría eso para el día siguiente.

Más al saber que al llegar al sexto templo, se encontraría con quien es el encargado de reparar las armaduras del ejército de Atena.

Es realmente afortunado tener al caballero de Aries como pareja.

Por varios motivos, ya que es su primer y único amor desde la infancia, tienen una confianza sumamente fuerte, han logrado comunicarse con apenas una mirada entenderse por completo.

Si bien, le había costado poder declarar sus sentimientos, ya que no era del todo valiente en ese hecho, aun con su gran cosmos, flaqueo varias veces, pero al final logro hacerlo y que tuviera el corazón del Lemuriano fue lo más maravilloso, que aún hoy en día disfruta plenamente.

Por esa razón y las antes mencionadas, querer regresar a Virgo ya era primordial, deseando tener entre sus brazos a Mu, robar un sinfín de besos de los rosados labios de los cuales es adicto.

Solo ese pelilila tiene el don de hacer que el caballero de Virgo este calmado y relajado, y no solo se dedique a su labor, sin descanso, pues era obligado a un breve respiro si es necesario.

Entre su caminar para llegar hasta su templo, miles de ideas se cruzan por su mente.

Desde abrazar al Lemuriano, besarlo, probar la deliciosa comida que solo Mu tiene esa posibilidad de hacer que todo sepa demasiado bien, hasta fantasear con el cuerpo de este.

Pasaron mucho tiempo lejos el uno del otro, y ya habiendo iniciado una relación no solo sentimental, sino también de índole sexual y con la abstinencia de veinte años, obviamente sería complicado mantenerse tranquilos todo el tiempo.

Aunque eso se habla más por parte del rubio que en si del Lemuriano.

Mas Shaka debía estar calmado, igual no debía ser tan atrevido de solo llegar y apenas verlo abalanzarse sobre él, tampoco es un animal para hacerlo.

Por estar pensando tanto en esto, no sintió siquiera que fue largo su recorrido, y al darse cuenta en sí, ya había llegado, su templo siempre con un ambiente sombrío, serio, hasta lúgubre, no parece dar este aspecto ahora.

No porque estuviera iluminado por completo o que la decoración fuera otra, solo que… Ahora para Shaka, el ver esa sonrisa, encontrarlo en la entrada, esperándolo con sus ropas civiles.

Es mucho mejor que cualquier iluminación mental.

Siendo incapaz de evitar la sonrisa que da en respuesta a la acción de su hermoso pelilila, que con los brazos extendidos lo espera, con un sonrojo en sus mejillas.

-Bienvenido Shaka- Le dedica las palabras que siempre desea escuchar, toda la vida debe ser así, o sino enloquecería sin el Lemuriano.

No se detiene, hasta que sus pasos lo dirigen justamente al frente de Mu y cortando la distancia, rodea ese frágil cuerpo a su parecer, un abrazo de bienvenida de parte de su amado Aries, es lo que siempre ha deseado y ahora tiene.

La fortuna de su vida es grande, con solo tener al prime guardián a su lado, alguien que no comportaría con nadie, más que con el alumno de este.

-Te extrañe, Mu- Son las palabras que deja en contestación, aspirando el dulce aroma del Lemuriano, que sin duda demuestra ser primordial en su cuerpo y la reacción del mismo.

-Yo igual…- Le responde el Lemuriano, sonrojándose aún poco más, dedicando una sonrisa discreta, puede pasar tiempo y aun es asombroso como Shaka le confiesa pequeños instantes en donde sus sentimientos quedan expuestos -¿Cómo te fue en tu misión?- La pregunta que desea saber antes de cualquier cosa.

-Bien…- Responde resoplando, sintiendo algo de incomodidad ahora por la armadura, quería quitársela de una vez para lograr tener más cerca el cuerpo ajeno –Pero primero… Quisiera cambiarme…-

-Oh, si…- Se sorprende por esa respuesta, pero la entiende de antemano, siempre después de una misión, aparte de dar el reporte de esta, lo más agradable es llegar a tu templo y quitarte la armadura, darte un baño, cambiarte y disfrutar de una deliciosa comida –Lo imagino, sabes…- Una risita tímida se dibuja en esos dulces labios, agradeciendo que el rubio no lo ve al rostro.

Pero para Virgo, notar algún cambio en las reacciones de Mu, es una situación que no puede dejar pasar por ningún medio.

Haciendo que se separe ligeramente, sin dejar de sujetar los torneados brazos del primer guardián, recibiendo una calidez insuperable.

Para acto seguido mirarlo a esas esmeraldas, no puede evitar al estar cerca del pelilila, abrir sus ojos sin cerrarlos por ninguno modo que no sea el parpadeo.

-¿Sucede algo?- Nota los nervios y el sonrojo en esas mejillas pálidas, que desea besar con desespero.

-Bueno…- Baja rápidamente la mirada, creyendo que lo que dirá es sumamente vergonzoso, pero… Era la idea que deseaba hacer realidad, solo que su prudencia le gano para decirlo –Quería decirte… Es que… Lo leí una vez… Y quise ponerlo en práctica… Yo…- Mu luce realmente lindo cuando las palabas se le escapan y no logra expresarse por los nervios.

Unas acciones que Shaka considera sumamente lindas y tiernas, pero que no logra evitar que su deseo por Mu se reduzca.

De nueva cuenta corta la distancia de entre ambos pero no por un abrazo, sino, por un beso que ya necesita el sexto caballero.

Un que si bien es apasionado, solo es un movimiento de sus bocas ligeramente abiertas, tomando con mayor fuerza el cuerpo del contrario, acercándolo para acariciar esa hermosa espalda, disfrutando de lo que perdió por ir de misión.

Es incapaz de controlarse en ocasiones en lo que respecta al Lemuriano.

Claro que para el primer guardián esto no es nada desagradable, al contrario, le gusta cuando su novio tiene esas actitudes espontaneas, sorprendiéndolo al principio, pero correspondiendo el abrazo y beso, al cerrar sus ojos y rodear el cuello de su rubio favorito.

Es tan fascinante las actitudes de los dos caballeros más prudentes y sensatos de la orden, cuando están en ese momento romántico de bienvenida.

Aunque, sumamente curioso ahora Shaka, quería saber desde luego lo que Mu había preparado para él en primer lugar.

Haciendo uso de todo su autocontrol para que su cuerpo se calmara, pues posiblemente aun no tomaría a su pareja, debía pensar más sensatamente y no solo en sus necesidades, aunque por las reacciones de los débiles jadeos que Mu desprende al momento de apartarse de él, es obvio que ese joven también lo desea.

Un hilo de saliva es lo que aun une ambas bocas, sé que rompe al momento de separarse, respirando sobrexcitado, con el corazón palpitante y el pecho subiendo y bajando.

Con las mejillas acaloradas es una verdad de ambos.

-¿Qué quería poner en práctica?- Le pregunta con un tono serio, por una ligera sonrisa, algo satisfecho por un simple beso, pero deseando obviamente más, ahora se controlara.

-¿Eh?- Claro que primero robar unos cuantos besos de esa dulce boca y luego de la nada romper ese contacto para una pregunta así, desconcierta a cualquiera y más cuando su fascinación es mayor, aunque tardo poco en reaccionar y entender a lo que se refiere, aunque primero baja la mirada, y con las mejillas más rojas que antes, sonríe –Quería… Preguntarte… Bueno…- Duda en si siquiera fuera algo sensato.

Pero, ¿Quién le manda leer ese tipo de libros? Que le dan buenas ideas para este tipo de asuntos.

No quería que su amado Virgo pensara que es un atrevido, pero a veces es necesario algo de juegos así.

-¿Si querías… Primero cenar, darte un baño o…- No lo puede soportar más, evitar ver esos zafiros es una tortura, así que de una sola vez, con las mejillas más rojas que nada, y sus manos aun estando rodeando el cuello de su pareja, deja decir lo siguiente –A mí…?-

Claro que esto en un principio sorprende al rubio hombre, sin saber que decir, pues el rostro de su amado Mu luce tan precioso y ligeramente erótico sin dejar la inocencia de este de lado.

Es una criatura tan preciosa lo que Mu es, por lo cual la respuesta en la mente de Shaka es evidente, al momento de que su armadura es quitara de su cuerpo, por su simple pensamiento.

Sorprendiendo algo al Lemuriano, pero más la acción después de Virgo, en donde su brazo derecho rodea la estrecha cintura de Mu, atrayéndolo más a él, y desde luego acercarlo hasta su rostro, para robarle un beso que se intensifica a cada segundo por parte del rubio.

Sin dejar opciones al pelilila de hacer algo, solo sorprenderse, sintiendo como su boca es el centro de atención por parte de Virgo.

Mientras la mano izquierda se posa contra la cabellera lila, para así evitar que se vaya, pues no lo puede dejar irse así como así, después de haberlo hecho reaccionar de esta forma.

El aire comenzó a faltar, al momento en que el tiempo pasa, Aries acepta el dulce beso que se vuelve ligeramente salvaje, al grado en que el rubio introduce su lengua en la boca del contrario, explorándola y dominando en esta para intensificarlo, sin importar que deban separarse en unos segundos.

Entre jadeos, y sus ojos mirándose fijamente con ese toque de seducción y lujuria que ambos proyectan solo por el otro.

El Lemuriano sumamente avergonzado por estas acciones, pero sabe perfectamente que indican algo especial.

Sin pensarlo más y solo dedicándole una gentil sonrisa, Virgo no lo evita, y en un solo movimiento lo carga al estilo princesa a su amado Aries, sorprendiéndolo de nueva cuenta con esto.

-¿Q-Que… Ha… Haces?- Le pregunta con cierta confusión, pero sin dejar de sentirse alegre por las acciones de su novio, reconoce que ama esta forma de ser de su Shaka, pues ser espontaneo es algo que antes no era de ser mucho.

-Decirte mi respuesta- Es lo que le contesta de inmediato, notándose bastante serio, pero triunfante por llevar a su preciada carga entre sus brazos, cuidando de no ser brusco en lo que hará.

-¿Tu… Respuesta?- La sorpresa del Lemuriano es muy grande en esta ocasión.

Y más por el camino que el rubio tomo no es exactamente al que conduce a la habitación del Hindú, si no a un punto muy diferente, justamente al baño de este.

Por lo cual el desconcierto del Lemuriano es bastante evidente, no saber que decirle o que hacer.

Pues está atrapado entre los brazos de Virgo, que si bien no son tan voluminosos como los suyos, si tiene suficiente fuerza para llevarlo hasta donde desee.

-Mu, somos adultos, ambos sabemos hacernos responsables de las acciones que tomamos, y espero… Que aceptes tu deber ahora conmigo- Sus palabras son algo serias, pero conllevan un sentimiento muy fuerte en ellas.

Hace una clara referencia a que Aries logra despertar en él, sentimientos y sensaciones que no pueden parar así de fácil.

-¿Qué deber?- Le pregunta curiosa, pues en este tiempo de novios, esas palabras no se habían dicho previamente.

-Así como yo me hare siempre responsable de cualquier cosa que te ocurre y ocurra, espero que tú igual con lo que me provocas- Clara señal a que se refiere, al solo fijar la vista brevemente en su amado Lemuriano, para sujetarlo con mayor firmeza del hombro y dobles de las rodillas, para que no caiga.

Ya que están adentrándose en ese pequeño cuarto, en donde el aseo personal es evidente en su destino, pero algo más se dará a continuación para ambos.

Al llegar, Shaka no deseaba bajar a su Mu, o bueno que estuviera de pie, pero… No podría hacer lo que desea de una sola vez, siempre prudente y pensando en lo que realmente quisiera el pelilila es una de sus máximas prioridades en esta nueva vida otorgada por voluntad divina.

Lo baja con cuidado, para que tenga la libertad de nueva cuenta moverse, pues al pensar del rubio eso será algo que le quitara muy pronto.

-¿Quieres darte un baño?- Es lo que el Lemuriano rápidamente dice, al sentir como sus pies tocan el suelo, mirando atento a Virgo, aunque su sonrojo aumento al ver lo que hace.

-Sí y también te quiero a ti- Le dedica estas palabras, mientras se quita la parte superior de su ropas tradicionales, dejando descubierto su pecho y espalda, que presenta algunas leves heridas de batalla.

-¿Shaka?- Lanza el nombre al estilo de pregunta, con los ojos verdes bien abiertos, apreciando la anotomía superior de su novio, imaginándose ahora si a que se refiere en su totalidad.

-Tomemos un baño juntos- Le propone, mientras la última prenda de su cuerpo cae, dejando ver su cuerpo en toda la perfección al natural y a la vez mostrando con cierto orgullo que su pene se encuentre erecto solo por Mu, mirando fijamente al inocente carnero dorado, que está delante tan rojo por encontrarlo desnudo ahora.

-Yo…- Puede que muchas veces antes viera desnudo a ese rubio, pero siempre es algo que lo hace avergonzándose demasiado, pero que no puede evitar sentir deseo de quedar de igualmente en esa forma, aunque sus manos tiemblan por la pena de ver la virilidad de su novio expuesta.

Sin ningún pudor alguno, el rubio se acerca al Lemuriano para acorralarlo un poco, para de esta forma invitarlo a que este como él –Mu, deseo verte…- Le susurra al oído, con un tono seductor –Espere por esto durante estas semanas… Por favor…- Le ruega un poco, pues es incapaz de ser sensato en este momento, pero procurará mantener su decencia con el pelilila.

El estremecimiento que siente el choque de ese aliento caliente contra su piel del cuello, es sumamente excitador en su parecer, haciéndolo gemir un poco, provocando que sus ojos color esmeralda se cierren, sintiendo que perderá su cordura también.

Se percata de las dulces expresiones de su Lemuriano, sabe que no debe estar atosigándolo tanto, eso jamás ha sido su deseo, reconoce que sin importar que, o las ganas que sean demasiado intensas, no sería tan obsceno como para de una quitarle la ropa a Mu y penetrarlo sin importar su opinión, eso lo volvería un idiota sin tan solo lo hiciera.

-Te daré algo de privacidad…- Le susurra esto con cuidado, y depositándole un beso en la frente, acariciando con el dorso de su mano las mejillas rojizas de su pelilila.

Con esto se aparta un poco de Mu, dándole la espalda, pues sabe que a su dulce carnero dorado, esto a veces lo logra avergonzar, por eso cuando han hecho el amor, siempre la visibilidad es tenue, la vergüenza que muchas veces ha visto en las esmeraldas del Lemuriano son un gran éxtasis que no puede evitar desear poseer.

Pero en esta ocasión, al intentar probar algo, una idea bastante atrevida y que pensó seriamente en algún momento hacer, solo que no había tenido oportunidad y ahora, con las ocurrencias del Lemuriano se le quedo bastante claro que es el momento de probarla.

Aun dándole la espalda al Lemuriano, tanto por privacidad para hacer la siguiente acción, abrir la llave de paso de agua, y así comenzar a llenar esa tina, en donde solo había podido desfrutar solo su aseo personal, pero que en esta ocasión la compartirá con su amado Aries.

Siente como su corazón está demasiado acelerado, posando sus manos en su pecho, con la respiración agitada, las mejillas rojizas, pensando en cómo es posible que Shaka tenga el título del sexto caballero, el representan de la constelación de Virgo, la cual hace ilusión a una doncella virgen.

Algo que claramente ninguno de los dos hombres allí presentes es, pero aun así Aries guarda más su pudor, al no desnudarse aún, pero claro que le gustaría hacerlo…

Ver como el cuerpo de Virgo se mueve, esa espalda que le gusta arañar en el acto, como ha sentido cada vez que es penetrado ese cuerpo contra el suyo.

Las sensaciones de las manos del rubio en su cuerpo recorriéndolo por completo, haciéndolo gemir, tener mil pensamientos de lujuria que lo hacen sentir pena de solo imaginarlos y mucho más por desearlos.

Pero… ¿Eso que tiene de malo?

Cuando estas acciones las estás haciendo con la persona que más amas en esta tierra, con tu novio, pareja, esposo, lo que sea en tu vida, tu compañero en quien depositas toda tu confianza sin importar que.

El Hindú siempre la ha demostrado paciencia en cualquier momento, cuando fue la primera vez y Mu tenia tanto miedo, y aun así ambos se cuidaron mutuamente, experimentado cada instante nuevo para ambos.

Nunca le ha obligado a nada, siempre ha procurado su bienestar antes del beneficio propio.

Es algo que cualquier pareja hace por el otro y viceversa, claro que Mu puede a veces ceder a las invitaciones de su rubio favorito.

Suspira con una preciosa sonrisa, su cuerpo tiembla, pero no puede evitar desear igual que su compañero el contacto sexual que se dará al momento de estar en ambas condiciones.

Sin siquiera pensarlo más, estando detrás del rubio con la privacidad de no ser observado, sus manos comienzan a deshacerse de su propia ropa con la cara roja, pero intentando tranquilizar ese corazón que se alborota al pensar en lo que ocurrirá.

No pasan muchos minutos, cuando Virgo siente unas manos rodeándolo, abrazando su espalda, y tocando su pecho, viene este agarre por detrás.

Notando que es el contacto piel con piel del Lemuriano, una sensación demasiado agradable para él.

Que no evita por ningún instante, al contrario sujeta esas manos que habían comenzado a explorar un poco su pecho de forma torpe.

-¿Puedo verte?- Le pregunta sobra, pues lo hará en unos minutos.

-Me… Da algo de pena…- La respuesta con aquella dulce voz del pelilila, apoyando su cabeza en la espalda del rubio y dedicándole suaves besos.

-No existe nada en ti que deba darte pena, eres perfecto por completo Mu- Las palabras de Virgo son suaves, sinceras, con una carga emocional muy grande, por el amor que siente por su adorado carnero dorado.

-Shaka…- Se sorprende por estas palabras, pero más por el hecho de tenerlo repentinamente de frente.

Ni siquiera supo cuando el Hindú se giró y lo capturo por completo con esos brazos que lo han sostenido muchas veces antes, tanto de forma protectora e inocente, como atrevida y llena de pasión, al momento de una profunda entrega.

Puede sentir el latir de ese corazón, es tan tibio el pecho del rubio, que solo tiene esta reacción por su persona, incluso puede notar como ambos miembros chocan por la cercanía, es demasiado excitación para los dos jóvenes hombres.

Acariciar esa suave piel, que es solo de su preciado pelilila, tan perfecta, hermosa, que no puede negarse a tocar, al igual que esas hebras con un dulce aroma, que despide el shampoo de su amado combinado con el corporal.

-Ven, vamos a darnos un baño…- Algo más insistente en esta acción, como si necesitara urgentemente una limpieza, aunque en si va más allá de un deseo que no puede contener, sin importar que su cuerpo encuentre en contacto con el agua a temperatura ambiente.

-Si…- Es lo que la boca de Mu dedica antes de ser capturada por los labios de Virgo.

Al cual sin pensarlo más, y con sumo cuidado, mientras besa de forma pasional al Lemuriano, van entrando ambos a esa bañera de un tamaño considerable, sin duda una de las buenas ventajas del sexto templo, el agua moviéndose, con un poco de espuma que se está formado por algunos productos de limpieza en líquidos que el rubio estuvo preparando, mientras le deba la privacidad.

Sí que quería esto con urgencia, pero… ¿Se puede culpar a alguien por probar algo nuevo?

Mientras sus bocas se besan con suma dedicación, cerrando sus ojos, dejándose guiar por sus propios instintos, el agua mojando sus pies y piernas hasta la rodilla, disfrutando de como el calor en sus cuerpos no es derribado por aquello que empapa sus pieles.

Abren sus bocas, para dejar paso a sus acciones de acomodo.

En donde sus lenguas luchan por el domino del beso, usualmente ganando el rubio, y esta no es la excepción, mientras sus manos rodean la cintura del Lemuriano, bueno solo una, pues la otra de manera traviesa va directamente a los glúteos del ariano, más precisamente comenzar acariciar la entrada que tomara en pocos minutos, preparándola con sus dedos.

Los gemidos del pelilila son ahogados en la boca ajena, apenas deja escapar un quejido de placer, su amante lo devora a besos, estando en el límite de la cordura.

Pues Shaka ha hecho un gran trabajo en controlarse, pero en este instante siente el cuerpo de su Lemuriano tan cerca y de forma caliente, como sus miembros duros y erguidos están frotándose, es casi inevitable poder calmarse.

De a poco van descendiendo entrando sus cuerpos en contacto con el agua, que no está del todo fría, si no en temperatura ambiente, disfrutable para ambos jóvenes caballeros dorados.

Se pensaría que podría ser que Mu este encima, siendo de esta forma penetrado por quien más ama en esta vida, pero esto será una nueva experiencia para ambos.

Una situación en donde su entrenamiento físico y fuerza les ayudara mucho a soportar.

Sujetando con firmeza a Mu, llevando su cuerpo a recostar con cuidado, previniendo que nada haga daño a su Lemuriano, que su cabeza quede en la orilla de aquella tina, su cuerpo cubierto por esa agua, pero aun dejando en claro que eso no le impedirá para nada hacerlo suyo.

Separándose del pelilila, para admirar esa hermosa obra de arte, piel blanca, los pezones duros y rosas de su amado, las marcas de besos y chupetones han desaparecido, algo que significa el tiempo ha transcurrido de entre este momento y al último de entrega.

Su novio, su Mu es hermoso, lo sabe y quiere que este lo sepa siempre, que no importa nada, jamás existiría nadie que pueda robarle el aliento y el corazón como él lo hace.

-¿Q… Aaaaah… Que… Haces?- Le pregunta, pues el hecho de separarse de esos labios, y que esas manos ya no lo toquen, lo hace desesperarse un poco, jadeando pues es un placer que no puede negar que disfruta tanto.

-Flexiona tus piernas un poco…- Le pide con un tono seductor, mirando las esmeraldas, mientras se arrodilla dentro de la tina y poder estar cerca de la entrada del Lemuriano.

Sin pensarlo mucho, el pelilila acata la dichosa orden, flexionando sus rodillas de forma torpe hacia los lados, algo que hace por mero reflejo, pensando que con esto estaba bien.

-No… Así no…- Los zafiros miran a los ojos contrarios para acercarse y sujetar esas torneadas piernas, para acto seguido flexionarlas en dirección al pecho de Mu, ambas siendo de esta forma acomodadas.

-¿Eh?- Algo confundido el pelilila, sus mejillas sonrojadas, su cuerpo es flexible y se deja llevar por el hindú, no protesta ante esta acción, solo mira atento con su boca ligeramente abierta, dejando en claro una pequeña marca de una mordida que Shaka le proporciono por el desespero del deseo sexual.

-Mu… Ya no aguanto, perdóname… Pero te necesito… Ahora…- El azul como el cielo desprende un toque de lujuria muy grande, jadeando de forma apresurada, mientras sus manos sujetan la cintura del contrario, posicionándose entre las piernas del ariano.

Está a nada de penetrar a Mu, pero no debe ser desesperado, sino podría herir a su amado Lemuriano, y es lo que menos desea.

Aunque había estado jugando de manera previa con esa entrada, por eso al momento de entrar a la tina decidió estar tocando esa parte para dilatarla, fue algo atrevido, pero es por su desesperación de amar a Mu de todas las formas posibles que no logro con anterioridad por la misión.

-Te quiero… Dentro de mí…- Una sonrisa del Lemuriano, que tiene la cabeza recargada en la orilla de la bañera, mirando al rubio, con parte de su cabello ya mojado y flotando al nivel del agua, su cuerpo está dispuesto a aceptar a su compañero.

La luz verde se activa con esa afirmación, teniendo el permiso concedido.

El rubio ya no lo pensara más, teniendo las piernas de su amado Aries flexionadas, el camino completamente libre, es el momento.

Virgo con sumo cuidado, pues aunque su desespero sea grande no va a lastimar a quien más adora en este mundo.

Su pene comienza adentrarse en la estrecha entrada del joven Tibetano.

Provocando un estremecimiento en el cuerpo del pelilila, donde puede sentir claramente a ese intruso en su cuerpo, su espalda arqueándose, aunque este sostenido por su espalda baja y un tanto por sus brazos, es mucho placer de esta manera, además que durante este tiempo solo añoro este instante.

Cubre su boca para no dejar escapar gemidos que le parecen muy vergonzoso, y unas pequeñas lágrimas se escapan de sus brillantes ojos al momento de cerrarse, es placentero ser tomado de esta nueva postura.

En donde Shaka, no tarda mucho en adentrarse por completo en el apretado ano de su compañero, el mismo Hindú siente el placer inundándolo, envolviéndose por los pliegues internos del pelilila.

Cuando al fin llega a este punto, en donde están así de unidos, sus corazones acelerados, su respiración tan agitada, es tan magnifica esta sensación de ser uno en este instante.

En un lugar poco cotidiano para hacer el amor, pero los experimentos son divertidos de hacer y buenos para cambiar de ambientes de vez en cuando.

La voz ronca del rubio, toma la palabra –¿Estas bien? Voy a moverme…- Puede haberse convertido en un hombre desesperado por el cuerpo de su pareja, pero aun seguirá preocupándose por el bienestar de la persona más importante para él.

-Si… Hazlo… Mi Shaka… Por Aaaaaaaah…- No pudo terminar de hablar, cuando sintió la primera suave embestida de su compañero, provocándole que cierre sus ojos y gima sin preocuparse por cubrir su boca, pues es demasiado bueno para hacerlo.

En esta pose, donde Mu esta tumbado ligeramente sobre su espalda baja, apoyando su nuca en la orilla de la tina, sus brazos ahora debajo del agua, intentando apoyarse, pues siente que tiene poca libertad de movimiento, y más al tener sus piernas flexionas contra su pecho, lo que hace que roce con sus pezones y la fracción sea extra con el agua que chapotea por cada movimiento que no llega a ser brusco.

Con el rubio arrodillado entre las piernas del pelilila, con la parte posterior de su cuerpo cubierta por el agua, y sus cabellos igual que el lila combinándose por el flote del líquido con espuma, para la limpieza personar mezclándose más con las embestidas que le da a su pareja.

Mu al fin abre sus ojos, al acostumbrarse a cada penetración de su pareja, encontrándose con los zafiros que lo miran atentamente, mientras gime de forma sonroja y ronca, por cómo había estado deseando estar así de cerca con el Tibetano.

Aries se siente atrapado por los zafiros.

En esta ocasión, fuera de los besos, caricias, juegos previos no existieron, ni toques de otra forma en los cuerpos de los contrarios.

Usualmente Shaka disfruta mucho de chupar, besar la piel del cuello o los pezones de su Lemuriano, pero en esta ocasión, no pudo resistirse más, ya era justo para ambos entregarse de esta manera.

Claro que significa que en cuanto terminen en este lugar, puede que vayan a la habitación del rubio a continuar a como es normalmente sus acciones de hacer el amor.

Gracias a esta posición, pueden versé cara a cara, dedicándose miradas de deseo, lujuria y lascivas, en donde es imposible evitar sentirse atraídos más por el rostro de quien en sus corazones gobiernan.

-¿Te… Aaggrrr… Gusta…?- Entre la voz ronca, y la acción de penetración que va de lenta a un ritmo medio, para ir bajando y de nuevo subiendo.

Es imposible para Virgo aumentar más, cuando sabe que eso podría herir a su amado Mu, lo sabe por una vez que lo intento y lastimo un poco, desde entonces no se ha podido perdonar ese experimento que hirió a quien ama.

-Si…- Susurra esa afirmación, mientras algunas pequeñas gotas de agua salada caen de sus esmeraldas, esta excitado demasiado por el vaiveneé que está sintiendo, y como va tan profundo, y le gusta tanto.

-Te amo... Estuve esperando esto… Aaaaarrrr… Por todo este tiempo…- Es imposible no revelar su verdadero sentir, lo que soportó sin Mu.

Es egoísta pensar de esta forma, por el Lemuriano es todo para él, lo necesitará siempre sin importar nada.

-Yo también Aaah… Te amo… Tanto Shaka…- Le encanta tanto escuchar esas palabras, la dedicatoria de amor, que es solo para él.

Ambos caballeros dorados se miran mutuamente, dedicándose sonrisas, deseando acercarse más para besarse, pero en este momento es algo difícil, por no decir imposible.

Tal vez no sea la posición más cómoda, pero si una bastante placentera que ambos cuerpos logran soportar, aunque al final se cansen.

Los minutos pasan, las embestidas son suaves a intensas y volviendo al punto inicial cada vez que sea necesario.

El chapoteó del agua se escucha, que tanto es el frenesí que se hace en la tina, mojando el piso, poco importa ahora eso, después el rubio limpiará si es necesario, pues no dejaría que Mu se ocupe de algo así, terminará mucho más cansado por como lo tiene.

De a poco, sienten como su clímax va a llegar, es una sensación que se dará por primera vez en estas semanas de misión.

El Lemuriano no tiene a donde aferrarse, su poca movilidad se pude reflejar como cierta incomodidad en su rostro, jadeando de forma sonora, cerrando sus ojos por como el sentirse penetrado, además que un poco de agua igual a inundado su cuerpo, son sensaciones que lo hacen estremecerse más de la cuenta.

Algo que nota su pareja de ante mano, y que si él siente demasiado agradable esta conexión de esta posición, no es algo que desearía repetir nuevamente, solo por no ser tan agradable para Mu como lo es para Virgo.

-Aaaaaah… Shaaa… Kaaaah… Yo… Aaaaaghh… Voy a venirme…- Le dedica estas palabras al rubio, abriendo uno de sus ojos, mientras su boca jadea a mas no poder.

El rubio entiende esto, pero no dejara que su amado carnero dorado siga en una pose demasiado incomoda, sin pensarlo más, sujeta la espalda del contrario, para levantarlo y atraerlo a él, procurando no salir del pelilila y cuidando que las rodillas del otro sea acomodadas a ambos lados de sus laterales.

-¿Shaka…?- Confundido por esta nueva postura, que no sabe si seguirá resistiendo más.

-No puedo aguantar más sin besarte…- Le Proyecta estas palabras, para acto seguido besarlo, y mientras ahora el rubio hace el mayor apoyo ahora, eso no le importa si ve que su Lemuriano está disfrutando y no ejerce mayor fuerza e incomodad.

Las penetraciones pueden que en esa posición no sean tan profundas, pero igualmente son placenteras.

Destacando que solo se necesitó un poco de las embestidas, para al fin lograr que el pelilila libere su semen en medio de ambos abdómenes, dejando que se esparza en el agua, y segundos después Virgo en el interior del ariano.

Liberándose ambos cuerpo de su abstinencia por la misión de su amado novio, sus cuerpos jadeando, el sudor se cambian con el agua jabonosa y el semen disperso.

Sujetando esa espalda suave nuevamente, acariciándola, admirando la belleza del Lemuriano que recién se ha venido, con las mejillas rojizas y los cabellos mojados, es preciso, solo debe llevar su mirada hacia arriba para poder verlo y el tenerlo tan cerca.

A veces no debería experimentar cosas que lo hacen evitar estar así de cerca.

-Lo siento si te incómodo- Le dedica este lamento, al momento en que ya termina, y el beso provoca que la falta de aire sea mayor, solo uniéndolos un hilo de salva que se rompe al hablar.

-Está bien… Pero, no me gusto tenerte cerca… Y- Puede sentir como en su interior aún está el pene del rubio, sintiendo como vuelve a endurecerse repentinamente, estremeciéndolo –No poder besarte…- Le dice esto, mientras sus brazos rodean nuevamente el cuello del otro.

Estando ahora el pelilila en ese regazo, en una comodidad absoluta ahora.

-A mi igual me desagrado, y más verte tan incómodo…- Serio en sus palabras, las mejillas ruborizadas, y feliz por tener al ariano en su completo alcance –Prometo que no lo volveremos hacer de esta forma…- Sujeta la espalda de su amado carnero dorado, mirándolo directamente a los ojos y ahora sonriendo.

-Shaka, te amo…- Ahora el Lemuriano roba un beso de esos labios que desea –Soy algo anticuado, prefiero posiciones más simples… Claro si no, te molesta…- Le confiesa con cierta vergüenza esta verdad, pero la sinceridad es una marca de ambos.

-Mientras tú estés cómodo y feliz, yo aceptaré todo lo que desees- De las pocas veces que Shaka sonríe, esta es una de esas y siempre todas son por Mu.

Aun estarán dentro de esa tina por un rato, tal vez ahora si deciden darse un baño, tal vez después cenar y volver a demostrarse el amor en sus corazones.

Pero por el momento, prueben una posición sexual ya conocía, en donde ambos puedan estar tan juntos y el pecho descubierto del Lemuriano para ser mordisqueado y marcado por el Virgo.

Más eso será exclusivo conocimiento de ambos jóvenes hombres.

Eso sí, harán lo que sea el uno por el otro, para hacer sentir bien a su pareja y jamás obligarlos a nada, ni lastimarlos, es su promesa no dicha que mantendrán por siempre.

Se puede ver la felicidad y alegría de sus rostros, un reflejo de lo que su corazón siente.

Su profundo amor.


Buenos días, tardes, noches, ¿Que hora es? ¿Quién me ha robado el reloj? ¿Como están mis terrones de azúcar?

Aquí publicando el tercer escogido de ustedes mis terrones de azúcar, se que aun falta la segunda parte de los tres primeros, pero los tendrán, de hoy no pasa lo juro, ademas de ver los nuevos fic's jajajajaa si que son muchas cosas, pero leerán tanto.

Pues hoy es el divertido día de Halloween, y vamos a divertirnos con mucha lectura.

Vaya, vaya, vaya, este capitulo es muy zukulento, pero igualmente me gusta exponer a como actuarían los personajes, es según mi criterio a como los puedo intuir, pro como quiera espero que lo disfruten mucho.

Ademas que esta posición tiene algo mas que presentar.

Sin mas a responder los hermosos comentarios de mis terrones de azúcar:

mozartrellaa: Jajjajajajaja, Atena no esta para nada enterada, pero si lo supiera no los dejaría ir tanto de misión, pero es que... Mu y Shaka están entusiasmado por hacer esto... Mucho amor y deseo.

Jjajaja los Dioses lo hacen unos con los otros, la verdad... Zeus hizo cosas peores, al menos estos chiquillos hacen esto pero con la persona que aman y solo con esa persona, y existe el respeto y la dulzura, ambos son bonitos.

Jjajajaja Mu inocente y atrevido, y Shaka disfruta de su lectura Kamasutra llevándola a la realidad.

Puede que mas adelante veamos algún Mu activo, pero... Sera algo que espero poder trabajar bien, es difícil para mi igual escribir algo si, pero no imposible, veremos que sale. jajajaja

Sin duda tienes razón, el arte Indio es fuerte y bastante explicito, por eso el Kamasutra es atrevido.

En tu país o mejor dicho, tu ciudad, los templos tienen ese tipo de arte? Wow, que bien, debe ser bueno ver ese tipo de artes sin morbo, si no solo apreciarlo como tal, jajajaja las diferencias de culturas siempre me sorprenden tanto.

Jjajajaa cierto, no existen muchos fic's en donde solo ellos estén de protagonistas, el ShaMu, kiaaaa estoy tan entusiasmada por que lo puedan leer y disfrutar.

Nos leeremos después mi terrón de azúcar y se que te gusta mucho el fic, por que es ShaMu, viva el ShaMu.

Chaoo y nos leeremos después.

Anonimus1000days: Jjajajaj te da pena, pero esta bien chido y zukulento jajajaja lol.

Jajaja Mu digamos que también debe tener algo de lívido, es normal en todo ser humano sano, solo que es mas tímido y recatado y Shaka, bueno su meditación le debe dar algunos pensamientos impuros.

Gracias por felicitar a mi terrón de azúcar.

Jjajajajaa culpa del pecesito y la hilera, pero es que Mu quería hacer algo lindo para su rubio hermoso.

Ya esta corrompido sin duda, pero disfruto mucho.

Hasta hoy y hasta mas de rato mi terrón de azúcar.

Bueno mis terrones de azúcar, gracias por hacer crecer a la familia tanto, ya somos 500 terrones de azúcar, es todo un triunfo para nosotros.

Kiaaaa los quiero tato de verdad, son los mejores, saben que... Vamos a tener un día hermoso el día de hoy, pues vamos a leer mucho, sin mas, hasta el momento debo de despedirme para hacer algunas cosas mas, pero mas de rato vamos continuar.

No olviden que tienen un hermoso reto y veremos quien lo descubrirá primero.

Por favor lean, disfruten y comenten.

Hagan caso a las medidas de higiene, no se expongan, cuídense mucho.

Los quiero mucho.

Ammu se va.