Hola mis terrones de azúcar, aquí empezamos con los hermosos fanfic's que ustedes han elegido por las palabras que les di.

La que quedo en el cuarto lugar, fue "Complacer" Y por lo cual este fic se dará.

Es uno DohIon, contendrá lemon, pero nos les diré de que forma, eso lo descubrirá con el pasar del tiempo.

Espero que lo disfruten mucho y no diré mas, solo que lean.

Es parte de la ultima sección de los 500 terrones de azúcar.

Una hermosa celebración para todos ustedes.

12/15


Los días, las semanas, los meses, como ha pasado el tiempo, desde que los caballeros dorados de siglo XX revivieron y de paso también dos de una época muy anterior.

Lo cual significa que la Diosa Atena ha sido muy benevolente y logrado usar su cosmos para revivir aquellos que perdieron su vida por ella.

Es lo mínimo que puede hacer sin duda por ellos, se los debe… Sobre todo a quienes han pasado más de dos siglos en este mandato que su anterior vida les encomendó.

Y bueno, al menos con esto les da la oportunidad de vivir cosas que no pudieron por el simple hecho de estar en su misión.

Uno en su mandato de patriarca y otro custodiando el sello en cinco picos, aquel que debía mantener a raya al ejército de Hades.

Hoy en día eso ya no es necesario, al parecer la próxima guerra santa, podría ser que no se lleve a cabo, pero… Eso es algo por verse.

Atena Saori, les dio las mismas órdenes que ya cumplían los dorados en su vida antes del muro de los lamentos.

Todo sería exactamente igual, salvo por que el caballero de Libra, ya no tenía que estar todo el tiempo con su vida congelada, y sentado delante de la cascada de Rozan, si no que ahora bien podía ir y venir a gusto y antojo del santuario hacia donde gustara como los demás jóvenes dorados.

Algo que le parece sumamente asombroso, más que nada porque podría pasar algo de tiempo con una persona de la cual solo a él se siente unido, por la fuerte amistad que comparte, una que no parece haber envejecido como sus cuerpos antes.

Si bien, su edad cronológica es de aproximadamente 261 años, sus cuerpos lucen exactamente como la última vez que se vieron antes de su primera despedida.

Dieciocho años es como lucen, y está bien, con esa energía en cuerpos jóvenes y sus cosmos siendo uno muy elevado y concentrado por su experiencia.

Sin embargo y con todo esto, solo uno esta aprovechando esta vida al máximo, sonriente, glotón, participando en bromas con algunos dorados más ocurrentes y traviesos, metiéndose en problemas, pero para no alterar al patriarca, al final Dohko debía poner mano dura si esto ocasiona consecuencias muy fuertes.

Todo para que Shion, ese Lemuriano peliverde no tenga más en sus manos, como lo es ahora…

Ya que, aparentemente el usurpador que duro trece años en el puesto como patriarca, sí que no hizo un excelente trabajo, se acumuló tanto papeleo que hasta el día de hoy parece no ver un final.

Y eso que el pobre Shion se ha recluido por completó en el despacho del patriarca, para ordenar todo primero y después ir comenzando con lo que debe hacer, que desechar y sin contar que nuevos mandatos y misione se van encontrando en esta pila de papeles sueltos.

Por esa razón, esa exactamente cuestión, Libra, este hombre de experiencia similar al peliverde, ha pensado en algo que hacer para ayudar al Lemuriano que quiere tanto, más de lo que debería ser con el título a lo que ellos solo llaman una amistad simplemente.

Para Dohko eso ya quedo muy atrás, que ya esto no se podría llamar algo de amigos, pues atravesó al lumbral del amor.

Al menos en el castaño, él si acepta y le ha puesto un nombre, y por ese sentimiento intentara ayudar al hombre que ama, aunque deba casi arrastrarlo a salir de ese encierro y de paso confesar sus sentimientos.

Libra es un caballero de decisión, bastante impulsivo y ocurrente, que incluso hace cosas locas para que los demás estén bien, y eso es algo que hará siempre.

Al menos intentara hacerlo, sin ganarse una Revolución de Polvo Estelar de parte del patriarcal y antiguo Aries.

-Cámara Patriarcal-

Como todos los días su ilustrísima esta con toneladas de papeleo, pergaminos que se han ordenado en algunos estándares, pero que la meta está bastante lejos aún.

Apenas ha provoco bocado, ha dormido unas horas, se ve en las bolsas debajo de sus cuarzos preciosos, y bostezando de repente, pero sin dejar de sujetar su pluma.

-Necesito terminar…- Se repite para sí mismo, con la mirada cansada, ya agotado por esto.

Pero su silencio, la paz a la que estaba acostumbrado se ve interrumpida con el rayo de energía que llego a la sala patriarcal.

-¡SHION! ¡AMIGO MÍO! ¡¿CÓMO ESTAS EL DÍA DE HOY?!- Sonríe, caminando apresurado por el largo corredor, mirando al peliverde que aun así no deja de estar trabajando.

Un suspiro sale de sus labios, sin mirar al recién llegado -¿Qué ocurre Dohko? ¿Pasa algo?- Rápidamente le cuestiona.

-¿Qué alguien no puede venir a ver a su amigo, sin que este pasando algo malo?- Le pregunta, ya estando cerca, apoyándose en su escritorio, sonriéndole de oreja a oreja.

-Bien, pero por favor estate tranquilo, necesito silencio…- Le dice rápidamente, mientras su acción se estar en su mundo de trabajo no se deja de lado.

-Oye, estar trabajando todo el día, todos los días sin descansar, puede hacerte daño- Le dedica estas palabras con cuidado, y una sonrisa se refleja en sus labios, pero igual las esmeraldas de preocupación total se presentan –Ya, dime, ¿Cuándo fue la última vez que dormiste más de tres horas en la noche?-

-Dohko, ya descanse por un cierto tiempo considerable, creo que puedo resistir algunos días mas durmiendo poco, para poder terminar este retraso- Le menciona, levantando levemente su mirada.

-Wow, ojos… ¿Qué cargan en esas bolsas?- El chiste salió al ver como esos cuarzos tienen enmarcada las faltas de sueño –Shion, esto no es sano para nada, debes descansar al menos inténtalo un momento-

-Ahora no tengo tiempo para eso, así que por favor déjame seguir trabajando- Ya con el ceño fruncido, algo exasperado por la falta de sueños que se carga y ahora la presencia de su mejor amigo para interrumpirlo, es algo que no necesita ahora.

Se cruza de brazos, molesto por el comportamiento del Lemuriano, mirando de reojo hacia un almuerzo que ni siquiera el otro ha terminado de comer, muy apenas se ve empezado.

-Ni siquiera comes bien, ¡ESTO ES EL COLMO!- Pone sus manos en su cintura, demostrando que el igual puede ser autoritario.

No está para aguantar gritos, ni faltas de respeto, ni que le estén regañando, ni que fuera un niño.

Deja la pluma por fin a un lado, con un pequeño golpe al ponerlo sobre la mesa, levantándose de golpe de su silla, casi tirándola, no está de humor y es algo para hacer enojar a un carnero dorado -¡TE ESTOY DICIENDO…! ¡QUE ESTOY OCUPADO! ¡ASÍ QUE LÁRGATE!- Por primera vez, muestra sus colmillos contra Dohko.

Algo que se puede considerar bastante normal al momento de no haber dormido bien por meses, no comer bien, estar con dolores de cabeza, estrés constante, intentando ordenar todo los papeles y encargos que el usurpador no logro hacer.

Pero a la vez no lo culpa, aunque en este momento el calmado patriarca, sí que no está nada bien.

Es muy terco y necio en hacer todo por sí solo, sin necesitar o querer ayuda.

Tal vez necesite que alguien también se ponga firme con él para hacerlo dejar su trabajo un poco, se está inundando de tanto que lograra enfermarlo.

Lamentablemente, Atena no ha podido, más bien ella ha estado intentando hacer también su propia parte en el mundo, cumpliendo promesas que su abuelo adoptivo no hizo, recompensando a sus caballeros de todos rangos en situaciones que necesiten.

Además de formar un tratado de paz con los Dioses que están en la tierra, para que se eviten próximas guerras.

Y lo hace por su cuenta y ayuda de los bronces, para no cargarle más la mano al peliverde.

Aunque, si debería existir alguien que lo logre sacarlo de su autoproclamado encierro por trabajo.

Y se pensaría que ese alguien, es Dohko, pero…

Lamentablemente no logro hacer nada.

Lo único que recibió, fue lo que se temía, La revolución de Polvo Estelar, a un grado no mortal, pero si para sacarlo de la sala patriarcal y dejarlo sin ganas de volver.

Ni tiempo tuvo Libra para contestar cuando ya está su cuerpo entero fuera del recinto, aun preguntándose ¿Qué fue lo que paso?

-Shion… ¡ERES UN TERCO Y NECIO! ¡¿QUÉ NO ENTIENDES QUE EL EXCESO DE TRABAJO TE PUEDE MATAR?!- Le grita por detrás de la puerta, dándole un golpe fuerte, pero que increíblemente no rompió, pero si pareciera que se le devolviera.

-¡YA ESTUVE MUERTO! ¡NO ES LA GRAN COSA! ¡YA DÉJAME EN PAZ!- Le responde con toda su cólera contenida, para seguir con su trabajo.

Claro, después de haber hecho el muro de cristal, para que nadie lo este molestando de nueva cuenta.

Y con eso se refiere a Libra más que nada, pues el único que no entiende las indirectas, ni las cosa directas a su parecer.

Pero… Dohko, ¿Realmente se daría por vencido así de fácil?

Sabemos que no.

Además que cierto caballero dorado tiene cierto interés particular por cierto patriarca, mas ahora que hará todo para ayudarlo aun que le grite mil y una vez lo contrario.

-Lo veras Shion, te prometo que te voy a ayudar a salir de tu propia necedad, aunque me termines odiando- Aprieta sus labios, al igual que su entrecejo –Espero que de verdad no me odies… Porque me dolería mucho- Lanza un suspiro triste, pero con la frente en alto –Te amo demasiado, como para verte atareado de tantas cosas, que te hare hace tomar un descanso a la fuerza- Dicho esto con un tono serio, pues su amor por ese terco ariano lo hará hacer cualquier cosa, por el sentimiento que proclama.


Buenos días, tardes, noches, ¿Que hora es? ¿Quién me ha robado el reloj? ¿Como están mis terrones de azúcar?

Yo me encuentro super bien, aquí publicando la ultima parte de este especial.

Espero que les guste mucho, solo diré que Dohko es muy terco, Shion igual...

Pero pasaran cosas interesantes...

Solo eso les diré, pues... Es de mis parejas preferidas, mis terrones lo escogieron y bueno, ahora estará este fic en la lista de poder ser escogida por ustedes, en las próximas votaciones, ya sabrán que hacer.

Sin mas, muchas gracias por apoyarme, leerme, darme la oportunidad de entrenarlos y sacarles una sonrisa.

Por favor terrones hagan caso a las medidas de higiene, no se expongan de mas.

Los quiero mucho.

Ammu se va.