En cuanto sonó la alarma, tanto Zen-Aku como Fumikage se dirigieron al edificio a toda velocidad. El interior era bastante sencillo, consistiendo en un conjunto de pasillos conectados a una escalera para subir los 6 pisos del edificio, en cualquiera de los cuales podrían encontrarse Iida con Bakugo y la bomba.

Lo primero que le vino a la mente a Zen-Aku fue usar su olfato para tratar de encontrar a Bakugo. Sin duda podía olfatear su aroma corporal en el edificio, una peculiar mezcla de sudor y nitroglicerina. Sin embargo, por más que olfateaba, no podía encontrar el origen del aroma, como si se encontrara en todos lados a la vez... Apenas comprendió lo que sucedía, Zen-Aku volteó a advertir a su compañero... "Tokoyami, cuidado!".

Una ruidosa explosión destruyó el muro a su derecha, mientras que Zen-Aku y Tokoyami apenas tuvieron oportunidad de reaccionar. Al parecer, todo había sido una trampa de Bakugo para atacarlos desde el inicio, sin darles oportunidad a nada. "¿Qué te pasa, perro faldero? Acaso tienes miedo de enfrentarme?" Se mofó Bakugo, parado sobre los escombros que había creado.

Por otro lado, Zen-Aku se reincorporó, recuperándose de la emboscada. Inmediatamente invocó a Espada Creciente a su mano, apuntando hacia su contrincante en posición defensiva. "Interesante, Bakugo. Si crees que la mejor manera de vencerme es con un ataque sorpresa, estás a años luz de derrotarme." Ahora, ambos se encontraban frente a frente, dejando a Tokoyami fuera de alcance. "Por suerte, ahora podremos averiguarlo, no lo crees?"

Zen-Aku dió un par de pasos laterales, para colocarse justo frente a Bakugo... mientras que inclinaba su cabeza ligeramente hacia un lado. "Esta vez no hay maestros que nos detengan, sabes?" Amenazó Bakugo, haciendo explotar unas pocas gotas de sudor para marcar su punto. "Voy a dejarte tan mal que All-Might va a tener que detener la pelea el mismo!"

"Quisiera ver que lo intentaras." Zen-Aku respondió. De inmediato, Bakugo salió corriendo hacia Zen-Aku, con la intención de darle una fuerte patada, pero logró atajarla con un brazo, agarrándolo de la bota y usando su propio impulso en su contra. Bakugo contaba con eso, por lo que justo después de tocar el piso, se lanzó hacia él para lanzar un segundo ataque explosivo. Zen-Aku dio una voltereta hacia atrás para esquivarlo, y tan pronto aterrizó, usó su espada para desviar la mano de Bakugo hacia la pared más cercana, que se hizo añicos.

Inmediatamente, Bakugo retrocedió un par de metros, mientras que Zen-Aku blandía su espada en una forma circular. Infundiendo la cuchilla con algo de energía, Zen-Aku lanzó ataques de cuchillas de energía hacia él, haciendo que éste saliera volando por el impulso. A pesar de no haber sufrido cortes, Bakugo sintió dolor en los lugares de impacto, como si hubiera recibido quemaduras leves. "¿Que es esto? Ese quirk defectuoso tuyo apenas y me hizo daño. ¿Que quieres probar?"

"Quiero probar que no necesito estar al tope de mi poder para acabar con un villano como tú. Aunque seguro ya olvidaste de que trata el ejercicio..." se burló Zen-Aku. "De hecho, no creo que seas digno de ser atacado por Espada Creciente." En eso, chasqueó los dedos, haciendo desaparecer su espada, reemplazándola por la daga en su cinturón. "Soy completamente capaz de vencerte solo con mi flauta.

"¿TE ESTÁS BURLANDO DE MI? gritó Bakugo, corriendo hacía Zen-Aku. Éste lanzó un ataque de energía al piso, causando un breve flash de luz que desorientó a Bakugo por un par de segundos. Cuando volteó al frente de nuevo, Zen-Aku había desaparecido a alguno de los pasillos a su espalda. "VEN ACÁ Y DA LA CARA!"


Unos minutos atrás, en otra parte del edificio, se encontraba Iida Tenya, usando un disfraz de héroe que lo cubría de pies a cabeza. Tras estar un par de minutos vigilando el arma, activó el auricular que All-Might les había dado al iniciar para comunicarse con su 'villano' compañero. "Bakugo, reporte de estatus!" Preguntó enérgicamente. "Cállate, estoy ocupado!" bramó Bakugo desde el otro lado de la línea. "Oye, que ya olvidaste la misión?" preguntó Iida indignado. "Solo cállate y defiende el arma" gruñó, seguido unos segundos después de breve estática y luego silencio. "Que... Acaso destruyó su auricular?

Mientras tanto, Fumikage se había infiltrado por uno de los costados del edificio. Aprovechando la distracción de Bakugo, Zen-Aku le hizo una imperceptible seña con su cuerno hacia uno de los costados del edificio. Sin que su atacante se diera cuenta, le había indicado que siguiera sin él. Ambos comprendieron de inmediato que, si Bakugo los había ido a emboscar, entonces Iida estaría solo con la bomba. Estando en la oscuridad, Fumikage masculló por lo bajo "Dark Shadow" e, inmediatamente, una criatura de sombras emergió de su abdomen, tomando una forma similar a un pájaro con grandes brazos.

La idea era sencilla: encontrar el escape contra incendios, llegar al punto más alto del edificio, y a partir de allí buscar piso por piso la ubicación de la bomba. Aunque podría usar la fuerza de su Quirk para hacerse paso por los pisos, quería mantener el sigilo lo más posible. Afortunadamente no tuvo que buscar mucho, pues la bomba e Iida se encontraban en el penúltimo piso. De inmediato se escondió detrás de una columna, esperando un momento de distracción para hacerse con la bomba.

"Fumikage, ¡está solo!" dijo Dark Shadow "Podemos atacarlo por atrás y no se daría cuenta!" Como su Quirk tenía un cierto grado de autonomía, Fumikage fue incapaz de callarlo a tiempo para evitar revelar su ubicación. "Ah, señor Tokoyami... Bienvenido a mi guarida!" Fumikage se asomó a un lado de la columna, para ver a Iida haciendo su mejor impresión de un supervillano.

"Maldición" dijo Fumikage, quien salió al descubierto para encararlo. Adoptando una voz maliciosa y forzada, Iida trató de hacer la mejor impresión que pudo de un villano. "Sabía que vendrías por tu cuenta, héroe de las tinieblas. ¡Pero es inútil! Ni tu ni tu compañero podrán detenernos!" En eso, encendió un interruptor, iluminando la sala completamente. "Además, sé que tu poder es débil frente a la luz, así que elegí el cuarto más iluminado del edificio para que tus poderes sean inútiles!

Fumikage se sintió un tanto avergonzado ante la actuación de su compañero de clases, pero no dijo nada. Al menos Iida no se había dado cuenta que la luz de la habitación también había creado sombras en las columnas que rodeaban la bomba. "Esto no tomará mucho esfuerzo... Listo, Dark Shadow?" expresó, mientras que Dark Shadow le daba un pulgar arriba.


Mientras tanto, Bakugo recorría el laberinto de pasillos del primer piso, tratando de encontrar a Zen-Aku. "MALDICIÓN, DEJA DE ESCONDERTE, COBARDE!" gritó a todo pulmón. Ya habían pasado 10 minutos del inicio de la prueba, lo que significaba que les quedaba poco tiempo para ganar por default. "¿Quien dice que me estoy escondiendo?" respondió una voz profunda, desde las sombras. "Al contrario, te estoy dando algo de ventaja."

"Cállate!" bramó de nuevo Bakugo, haciendo una pequeña explosión en su mano. Al parecer, era una especie de tic para denotar su ira. "He conocido a varios guerreros de tu tipo. Arrogantes, altaneros e irritantes." Dijo la voz. "De seguro toda tu vida te dijeron lo grandioso que eras, sin importar a cuantos lastimaras en tu camino..."

"Tu no sabes nada, sal y da la cara!" Volvió a desafiar Bakugo, apuntando en cada esquina con su enorme muñequera en forma de granada, que había almacenado su sudor para crear una gran explosión.

"¿En verdad te asusta pensar que hay alguien mejor que tu, cierto? Alguien que te ponga en tu lugar por todo lo que has dicho o hecho en el pasado... a todos de los que has hecho sentir menos..."

En respuesta, Bakugo activó el mecanismo de su granada, lanzando una poderosa llamarada de fuego a lo largo del pasillo, mientras gritaba lleno de rabia. "¿Quien te crees que eres, maldito hijo de p...?" Pero en eso, una mano enguantada detrás de él lo agarraba del cuello y lo levantaba del piso. Bakugo usó sus manos para generar un estallido, pero Zen-Aku actuó primero, arrojándolo hacia un lado. El impulso de la explosión sacó a volar a Bakugo, impactando en una pared.

Antes de que pudiera alzar su mano de nuevo, Zen-Aku se acercó a su posición, con la daga en mano, y realizó una serie de tajos con gran velocidad. Esta vez Bakugo sintió los cortes de la daga, que impactaban contra su uniforme y hacían volar chispas. Tratando de recuperar el aliento, Bakugo trató de lanzar otra patada, pero Zen-Aku fácilmente lo interceptó y lo hizo girar en el aire, haciéndolo caer de bruces al suelo.


Los demás compañeros de la clase 1-A se encontraban en la sala de control, observando la pelea, algunos emocionados por la intensidad de la pelea, y otros preocupados por su desenlace. Al decir verdad, era la primera vez que veían un ejercicio de combate que llegara a esos extremos.

"Disculpe, All Might, pero no cree que ya están tomando esto demasiado en serio?" Pregunto Eijiro Kirishima. "Parece que ambos podrían lastimarse seriamente si siguen así." Con su enorme sonrisa de siempre, All Might se dirigió al héroe pelirrojo. "No te preocupes, joven Kirishima, si algo llegara a pasar, interrumpiría la pelea! Pero confío en que ambos podrán controlarse!"

Sin embargo, All-Might para sus adentros estaba genuinamente perturbado. Se suponía que Bakugo era el villano y Zen-Aku el héroe, pero más bien actuaban como un par de rivales batiéndose a golpes en un callejón. En verdad esperaba no tener que involucrarse físicamente para detener la batalla, porque a pesar de todo ambos estaban entrenando para conflictos reales contra personas con quirks.

Todos observaron como Bakugo se ponía de pie, gritaba groserías contra Zen-Aku y se disponía a atacarlo de nuevo, para terminar de nuevo siendo bloqueado o atacado por la daga. A estas alturas, Bakugo ya comenzaba a sangrar de sus heridas, pero era tan obstinado que seguía poniéndose de pie. De repente, Zen-Aku lanzó una tajada certera hacia las muñequeras con forma de granada, destruyéndolas completamente, y con una patada lo tumbó de nuevo al piso. All-Might pudo ver los ojos de Zen-Aku, y reconocer el instinto asesino que lo invadía. "Debo detener esto..."


Bakugo se encontraba en el piso, respirando pesadamente, con su boca cubierta de sangre, mientras que Zen-Aku se encontraba parado junto a él. Admiraba la resistencia de Bakugo, pero a estas alturas le quedaba claro que no se comparaban. Nuevamente sacando a Espada Creciente, Zen-Aku le apuntó con extremo de la espada en el cuello. "Muy bien, esto ha llegado a su fin." exclamó. "La única manera de que pagues por tus pecados, es con la muerte."

Zen-Aku alzó su espada en el aire, dispuesto a atacarlo de un solo tajo. Todos en la sala de control contuvieron su respiración, pues no sabían como terminaría el conflicto. "Te veré en el infierno, Kacchan!" Exclamó Zen-Aku a todo pulmón, mientras descendía su espada hacia el cuello de...

**HOOOOOONK!**


"Y terminó el encuentro!" Anunció All-Might en el micrófono de repente. Todos, desconcertados al inicio, se dieron cuenta que, en la otra cámara, Fumikage había derrotado a Iida fácilmente, y ahora se encontraba en custodia de la bomba. "El ganador del primer encuentro es... EL EQUIPO DE HÉROES!"

A todos les costó un poco de trabajo comprender que todo había acabado. Al voltear a ver la cámara donde se encontraba Bakugo, se dieron cuenta que Espada Creciente se encontraba encajada en el piso, a escasos centímetros del cuello del joven.

"Wow... Eso estuvo bastante intenso." comentó Eijiro Kirishima.

"En serio parecía que Zen-Aku lo iba a matar... que escalofríos!" secundó Denki Kaminari.

"Pues... el fallo de la espada fue intencional. Necesitas ser un experto en la espada para fallar un corte a tan pequeña distancia..." Notó Momo Yaoyorosu.

"Entonces sí falló a propósito, ribbit!" Añadió Tsuyu Asui.

"Aún así, dejó a Bakugo malherido..." lamentó Shoto Todoroki.


En breve, todos se dirigieron al edificio de entrenamiento, en donde Dark Shadow y Fumikage se disculpaban con Iida por haberlo lastimado. Aunque nada comparado con Bakugo, quien tras el intenso combate había terminado con varias heridas alrededor del cuerpo, tres costillas rotas, y por la impresión había entrado en shock. Personalmente, All-Might guio a un robot camillero para que lo levantara y lo llevara a la enfermería sin ningún problema. Del otro lado, se encontraba Zen-Aku, quien estaba de pie, absorto en sus pensamientos.

"Por qué... ¿Qué fue lo que pasó?" Se preguntó, murmurando. Entonces All-Might comprendió la situación, asumiendo que el joven lobo había sucumbido ante un instinto primario de violencia. Poniendo un brazo en su hombro con armadura, All-Might se acercó a él. "Tranquilízate, joven Zen-Aku. Entiendo que fue una experiencia intensa. Lo importante es que tanto el joven Bakugo como tú hayan aprendido algo de todo esto."

"No necesito tu ayuda, ni la de nadie." Dijo Zen-Aku tajantemente, quitando la mano de All-Might de su hombro. "Sé perfectamente bien lo que hacía." Sin dudarlo, Zen-Aku desapareció sus armas y se alejó de All-Might. "Vaya, eso fué grosero..." Lamentó All-Might, quien a pesar de ser un poderoso superheroe, se sentía ofendido por la descortesía del joven lobo enmascarado. "¿Quién se cree que es?"

Tras disculparse con Iida, Fumikage volteó hacia donde se encontraba Zen-Aku. Como él estaba ocupado combatiendo a Iida, era el único que no había podido ver el combate entre Zen-Aku y Bakugo, si bien pudo escucharlo desde su auricular, y al igual que todos, estaba desconcertado por su actuación 'convincente'. Quiso acercarse hacia él, pero al ver a All-Might, supuso que no sería el mejor momento. "Zen-Aku... otro ser como yo, deambulando en la oscuridad...".


Esa noche, Zen-Aku se encontraba de regreso en su cueva, pensando en lo ocurrido. Había sido un largo día de clases, y además tenía que terminar su tarea, pero había algo que le inquietaba. Después que todos hicieran el ejercicio, All-Might los felicitó a todos por sus esfuerzos, pero les indicó que Bakugo seguiría en la enfermería por un rato más. Afortunadamente la UA contaba con Recovery Girl, una enfermera anciana con el quirk de curar las heridas en los entrenamientos, así que nadie culpó a Zen-Aku por lo ocurrido. Aun así...

Las veces anteriores que Zen-Aku había superado a Bakugo, se había sentido bien. El solo hecho de observar a Bakugo retorcerse de rabia al ser superado había valido la pena. Pero en el ejercicio fue diferente, Zen-Aku se dejó llevar por su ira y su sed de sangre, y estuvo a punto de matarlo de verdad. Todos pensaron que simplemente había llevado su actuación de héroe demasiado lejos, pero tenía toda la intención de atravesar su cuello con su espada y terminar todo de una vez para el odioso rubio.

Pero en el último segundo, se arrepintió. Encajó su espada en el piso, a unos cuantos centímetros de su cuello, perdonándole la vida. "¿Por qué lo hice?" Se preguntó a si mismo en voz alta. "Estaba a punto de matarlo, de cumplir con mi venganza! ¿Por qué razón desvié mi espada?". Lo que más le preocupaba era aquella palabra que le había dicho: "Kacchan... Estoy seguro que le dije Kacchan. ¿Por qué lo hice? ¿Donde escuché esa palabra antes?"

Sacudió la cabeza, gruñendo en frustración, cuando de repente recordó la mochila escolar que estaba al fondo de la cueva. Dirigiéndose hacia ella, tomó uno de los cuadernos de apunte en su interior: era una libreta de estudiante, que estaba completamente llena de apuntes sobre héroes y sus quirks. Zen-Aku las había hojeado antes, aunque las había descartado como notas inservibles de un fanático desesperado.

Sin embargo, ahora tenía genuina curiosidad por su contenido. Tras pasar unas cuantas páginas, encontró finalmente la que incluía un dibujo crudo pero bastante similar a Katsuki Bakugo. Tenía varias notas y pies de página sobre su quirk, las maneras en la que se podía defender de un ataque enemigo, las situaciones tácticas que serían útiles, y en una esquina había una lista de posibles nombres de héroe, todos de ellos tachados menos el último: Kacchan.

"Entonces... ¿De aquí salió el nombre?" Se cuestionó Zen-Aku, sacudiendo la libreta en sus manos. "Puede ser, pero...Aún siento que algo falta, ¿por qué usé ese nombre?" Entonces, comenzando a pensar, se dio cuenta que llamaba a Bakugo por ese nombre desde mucho antes de entrar a la academia. ¿Ya lo conocía entonces, pero lo había olvidado? Posiblemente el dueño de los cuadernos podría decirle más al respecto! De inmediato volteó el cuaderno para ver el nombre de Mido...

Justo en ese momento, la cabeza volvió a doler intensamente. De inmediato, sostuvo su cara enmascarada con ambas manos, tirando la libreta al piso. El dolor era pulsante y fuerte, sentía que su cerebro se estiraba y contraía como si fuera una goma de mascar siendo masticada. "Eres Zen-Aku. Siempre has sido Zen-Aku..." Comenzó la voz. Zen-Aku sacudió su cabeza, tenía que seguir pensando... "Tu eres Zen-Aku. Deberás de vengarte de todos tus enemigos, vengarte de todos aquellos que jamas creyeron en ti."

Zen-Aku trató de resistir la voz que penetraba en su mente, pero era inútil. "Tu eres un malvado duque org. Alguien como Bakugo siempre será tu enemigo. Esta vez se escapó, pero hay destinos peores que la muerte para ese odioso presumido." La voz continuó, usando su desprecio hacia Bakugo para distraerlo y evitar que recuperara sus recuerdos. Apenas soportando el dolor, Zen-Aku se agachó para tomar el cuaderno, pero en vez de eso su migraña se volvió más dolorosa.

"Destruye ese cuaderno" le instruyó la voz. "Lo que está en esos cuadernos te impedirá lograr tu venganza... no debes permitir que nadie los lea!" La voz lo amenazó, haciendo que su bota chocara con la mochila y revelara los demás cuadernos en su interior. "Destrúyelos a todos... esos cuadernos son lo único que te separa de tu venganza! Destrúyelos... destrúyelos... destrúyelos!" Incapaz de desobedecer, Zen-Aku tomó los cuadernos y los arrojó al centro de la fogata, haciendo que el fuego los consumiera en minutos.

Poco a poco la migraña fue disminuyendo, mientras que sus pensamientos se reordenaban. Él era Zen-Aku, y su única misión era vengarse de los héroes que lo habían despreciado y recluido por no tener un quirk, incluyendo a Bakugo. Al final, todos se rendirán ante él, y mientras más tardara en llevar a cabo su venganza, sería mucho mejor para él.

Una vez recuperado, Zen-Aku se puso de pie, invocando a Espada Creciente. Ya era de noche, con el cielo completamente a oscuras, salvo por la enorme luna creciente en el firmamento. Si quería cenar, tendría que cazar su propio alimento primero. Mientras Zen-Aku salía de su cueva, un pedazo de papel de entre los cuadernos comenzaba a arder, un pedazo con el nombre completo del autor de los cuadernos: Midoriya, Izuku.


A un par de kilómetros de allí, el joven Fumikage Tokoyami se encontraba en la computadora, encerrado en su cuarto. Ya había terminado su tarea, así que se encontraba de ocioso navegando por internet. Lo primero que tenía pendiente por buscar era el nombre Zen-Aku en el buscador. Lamentablemente, no había nada sobre su compañero en el internet: Si tenía padres, cuantos años tenía, o en donde había estudiado antes de entrar a la UA. De hecho, no había ninguna foto suya, y tampoco tenía cuenta en ninguna red social.

Lo único que le quedaba a Tokoyami era investigar sobre los Org. ¿Sería acaso una nueva tribu urbana, o una organización delictiva? No tenía idea, pero recordaba a Zen-Aku preguntándole si "era parte de los suyos.". Al buscar en el navegador, no encontró nada de eso, aunque encontró un sitio de folclore e historia antigua, describiendo a los Orgs como una raza demoniaca que se había erradicado hace ya miles de años. Pero justo cuando llegaba al fondo de la página, descubrió un misterioso tallado a mano, donde se mostraba a una figura con forma de lobo y espada curva que se parecía bastante a Zen-Aku. "Pero qué demo..."