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Hola queridos lectores
espero que se encuentren bien, les dejo aqui un nuevo capitulo de este fic espero que les guste
recuerden dejarme sus hermoso reviews que hacen que siga escribiendo :D
asi como su fic favorito :D
saludos
Serenity Moon
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CAPITULO 7 EL CORAZON DE THADEUS II
ENTRE LAS ESTRELLAS EL AMOR ESTARA
Y entonces cuando el amor es acunado por la luz de la luna, solo se escucha el susurro tierno y cálido de un dulce profeta, declamando el amor que ha nacido en su alma por aquella persona mientras lenta y tiernamente es acunada en brazos del amor.
Donde se fusionan en el amor mismo
¿Qué tan dulce y perfecto más se puede pedir? ¿Qué tan celosamente puede ser la luna para no brillar con devoción ante tal acto de amor?
¡Oh! Luna querida, luna adorada, luna brillante solo os ruego que nos os protegéis en el manto celestial para que vuestro amor nunca más este perturbado de sombras que desean alejarnos de vuestro amor.
Vuestra luz, vuestro universo…de vuestras almas.
H.G.P
-¿Qué haces aquí? –Pregunto con nerviosismo la rubia
-Quería verte
-¿Qué? –"¡¿Por qué quería verme a mi?!" pensó desesperada la rubia
"Es que…¿Ya sabia?" se preguntó con preocupación
-¿Prefieres que te diga poetiza3?
-¿Cómo…?
Arnold estiro la pulsera –Trae tus iniciales
-¿Pero…?
-Ya no soy tan denso Helga –Dijo Arnold divertido aunque sabía que no todo era verdad, pero no quería que la rubia se enojara con él.
O que malinterpretara todo.
-Dios, que vergüenza
-Tranquila Helga
-No….Arnold, yo no quería que supieras quien era porque solo…solo me verías con pena y…
-Helga por favor sabes que no soy así
-Arnold mejor vete
Pero el rubio la halo hacia él –No
Quedaron cerca uno del otro, Helga sintió el aliento del rubio y este sin mas la besó
Fue un beso con desesperación, con amor, con deseo, con añoranza, Helga al principio se resistió pero poco a poco fue cediendo a sus labios a su petición silenciosa de entrar en la cueva del paraíso
Arnold suspiro cuando Helga dejo de luchar contra lo que también deseaba, la sentía, bajo sus manos sentía su mismo deseo y amor.
Había aun algo ahí
Por supuesto.
-Te amo –Susurro Arnold entre los labios de la rubia, ella se quedo sin palabras –No quiero alejarme de ti, por favor
La rubia lo único que pudo hacer fue volver a pegar sus labios a los de él.
A lo lejos una joven pelinegra los miraba.
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Lila miraba con furia la nota que había en su casa, no podía creerlo, no quería creerlo, siempre estuvo esperando que Arnold siempre estuviera ahí para ella, que siempre podría estar a sus pies y ahora….
No podía
No con ella
No con alguien que no lo merecía
Con alguien que no valoro nunca el sacrificio que hizo en muchas ocasiones de niños
Tuvo su oportunidad
Ya era tarde
-Ya verás Helga
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Helga miraba al rubio quien se había quedado toda la tarde con ella en aquella casa solitaria, donde desde siempre tuvo que estar sola y si Bob se comportaba diferente pero no era como que la escuchara.
Miriam…bueno ella era todo un caso
Pero ahora, con Arnold a su lado, todo era diferente y se sentía…perfecto
-Bueno princesa ¿Seremos novios?
La rubia se encogió de hombros –Es que…
-Olvida a Lila, nadie me interesa mas que tu –Le dio un pequeño beso noqueando sus instintos
-¿Cómo puede ser esto posible? –Pregunto en voz alta la rubia
Arnold sonrió de lado –Siempre me has gustado Helga…de una u otra forma siempre tenias mi atención solo era…complicado cuando éramos niños estar cerca
-Porque… -Helga se sonrojo
-Lamento haber sido un idiota
-¿Cómo se que no es agradecimiento?
-Helga –La miro con seriedad –Tuve tiempo de sobra para pensar bien, esto es lo que quiero y lo he deseado desde hace tanto tiempo que…ya no podía mas
-Iré a una universidad en Londres Arnold
-A donde tu vayas iré
Helga sonrió –En realidad quisiera ir a la escuela de literatura de Stanford porque es mas cerca pero….Cambridge
-Te entiendo preciosa
-¿A cual iras?
-Aplique a tus mismas universidades
-¿Qué?
-Helga estas olvidando que hemos hablado hace meses
Helga se golpeo mentalmente porque era verdad, se sonrojo
-Perdóname
-Helga solo quiero que sepas que con estos meses hablando por chat, me encanto saber que no me equivoque, eres extraordinaria
-Eso es obvio cabeza de balón
Arnold rio –Hace mucho que no me decías así
-Lo sé y es raro hasta para mi
Ambos rieron
-¿Mañana paso por ti?
Helga sintió un poco de escalofríos
-¿Tienes miedo?
Helga sonrió con melancolía
-No sería la primera vez
-Lo sé –La tomo en brazos –No me iré
Helga lo abrazo para aspirar su dulce aroma, seguí oliendo a ese jabón de jazmín como de niño.
-Está bien
-Bien amor, nos vemos mañana
-Si –Susurro Helga sonriéndole
Ambos se volvieron a besar antes de que el saliera de su casa, unos segundos después Helga vio a su padre cruzar el umbral
-Helga –Le llamo -¿Qué hacía Alfred aquí?
Bueno…ahora se venía una larga e inútil charla con su padre.
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Lila miraba a Sid – ¿Tenemos un trato?
-Aunque hayamos sido compañeros en la Primaria ¿Qué te hace pensar que solo lo hare si me das dinero? ¿Qué pasa si quiero otra cosa?
Lila frunció el ceño –Bien pero necesito que lo hagas ya
-Primero lo primero hermosa –Se acercó –Mi pago
Lila se asqueo pero tenia que hacerlo…para que Helga sufriera
¿Era justo no? Mas porque por su culpa nunca había sido feliz
-Bien –Tomo el cuello de Sid y lo beso para acto seguido guiarlo a la cama de este.
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Helga miraba al rubio con pena, pues Bob había tenido una charla con él esa mañana donde le advertía que no debía propasarse con ella.
Era demasiado vergonzoso
-Lo lamento mucho
-Tranquila amor –El rubio le abrió la puerta de su automóvil –Al menos es bueno que tu padre acepte nuestra relación
Helga se sonrojo y no dijo mas, quizás no era tan malo que Arnold y ella salieran, al final ¿Qué malo podría ser amarse?
Aunque cuando bajaron del automóvil pensó lo contrario pues todos a su alrededor los miraban como si fueran peor que un payaso macabro en un cine en una noche de navidad.
Las chicas la miraban con recelo y los hombres la miraban con burla y otros….
Dios ¿Qué demonios? ¿Por qué no se metían en sus asuntos? Era lo que pensaba la rubia
Arnold la tomo de la mano.
-Tranquila
Y eso intentaba pero esto le iba a costar mas que solo decirse a si misma tranquila.
-Helga –Phoebe la abrazo cuando llegaron con Gerald
-Phoebs
-¿Y?
Helga solo le sonrió
-Eso es genial, ven –Volteo a ver a los chicos –Nos vemos luego amor
-Claro que si mi amada doncella –Gerald hizo una reverencia para Phoebe –Nos vemos luego Helga –Dijo amablemente a la rubia quien solo le sonrió con amabilidad
-Gracias Gerald
El moreno se encogió de hombros –Se que ella significa para ti mucho y tu eres mi hermano así que…
-Por eso es que eres mi hermano –Dijo sonriendo el rubio
-Vamos
Ambos se fueron hacia sus respectivos casilleros.
Un joven de gorra sonrió mientras se alejaba del lugar.
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Thadeus estaba mas que feliz por la rubia, tanto que insistió en acompañarla a la salida hasta el automóvil del rubio.
-Hola
-Hola Cur…
-Ya casi nadie me dice así creo que es mejor Thadeus –Indico el joven de lentes
Helga sonrió –Hola Arnoldo
-Hola mi amor –Dijo abrazándola
Thadeus la miro burlona –Que asco, ¿En donde quedo la rudeza de Pataki?
Helga lo miro con mala cara
-Aun está aquí engendro
-Solo veo nubes de algodón y arcoíris
-Eres un idiota
Thadeus sonrió de lado –Solo quería decirte Arnold que ella es la mejor mujer que puedas encontrar en tu asquerosa vida, asi que mas vale que ni una lagrima ella derrame por ti o si no, te juro que te hare pagar ¿Ok?
Arnold sonrió con dulzura –Tranquilo no lo haría, y como le dije a las otras dos personas que me hicieron la misma advertencia, amo a Helga
Helga le miro con sorpresa
-Bien eso me alegra oír, bueno nos vemos luego tortolos
-Adiós Thady
-Hasta luego –Dijo Arnold
Helga lo miro -¿Dos personas?
-Tu padre fue uno y la otra es Phoebe
Helga sonrió enternecida al saberlo, anteriormente era ella quien defendía a Phoebs a capa y espada, ¿Quién lo diría? Esa niña miedosa no era tan miedosa.
-Oh lo siento
-Te quieren en verdad
Helga asintió
-Yo igual
-¿Y a mi? –Pregunto el rubio con un puchero encantador para Helga
-Creo que ya lo sabes –Paso sus brazos por su cuello
-¿Me lo dirás?
-Si Arnoldo pero no comas ansias
Y con ello lo beso, fue un beso lleno de amor y deseo…
-Ya verás Helga –Susurro Lila a lo lejos
Sid ya había robado lo que necesitaba, observo el celular en su mano
-Disfrútalo Helga, pronto veré en el momento preciso en que hacerte pagar por esto.
