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Hola queridos lectores espero que se encuentren bien, lamento mucho la demora pero aqui sigo :D

espero que el capitulo sea de su agrado

dejen sus hermoso reviews que me alientan a seguir escribiendo :D

saludos desde la CDMX

Serenity Moon

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CAPITULO 8 EL PEOR ERROR DE HILDA II


LA FURIA DE BOB Y MIRIAM PATAKI I

TRAGEDIA I


El mar tempestuoso arremeta con furia la tierra y rocas provocando que todo se derrumbe ¿Cómo se puede caer mas después de que la tormenta caiga sobre ti? ¿Cuál es el cinismo que puede tener aquel mar para pretender seguir hiriendo la delicada tierra convertida en lo mas suave y débil?

Maldita incongruencia, evocando siempre cavar sobre el hoyo ya realizado después de la tempestad. ¿Qué tan masoquista puede llegar a ser la tierra para seguir siendo arremetida por aquel mar?

Y entonces cuando todo no podía ser peor, vuelve la obscuridad.

H.G.P


-¡¿Papa?!

Hilda solo alcanzo a intentar detenerlo, Bob estaba furioso, había tomado de las solapas a William quien intentaba negar todo. Comenzó a golpearlo como pudo, aunque William no se quedo atrás y le devolvió un golpe también. Helga estaba inmóvil, seguramente en schock aun.

-¿Qué pasa? ¡¿Bob?! –Llego corriendo Miriam observando a Helga preocupada por primera vez la rubia no se movía y parecía asustada, Hilda estaba en llanto ya.

-¡Lárgate….largate….eres un hijo de….! –Tosió

Se escuchaba realmente agitado aunque podía ser debido a la pelea

-¿Papi?

-¡Váyanse! –Grito tomando aire y aventando a William hacia la salida quien tomo a Olga para que la siguiera

Pero el aire le hacía falta aun

-¿Helga? –Intento acercarse y solo al escucharlo la rubia reacciono miro a su padre asustada aún más al verlo de aquella forma

-¿Pa….?

Bob colapso en su cama

-¡¿Papa?!

Tanto Helga como Hilda se acercaron con rapidez.

Olga volvió al oírlas y posterior pidió a William que fuera por el médico, sin que se percataran que cuando iba hacia la puerta llevaba una sonrisa que adornaba su rostro.

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Helga solo miraba alrededor, todo era borroso, había mucha gente a su alrededor pero ella solo miraba el féretro que tenia enfrente.

Ni siquiera Arnold se había podido acercar a ella, la rubia se había encerrado después de aquella noche, no quiso ver a nadie solo permaneció con su papa en todo momento pero sin decir nada.

-Lo lamento mucho –Susurro Gerald dándole una palmada en el hombro al rubio

Este solamente sonrió de lado –Gracias Gerald, estoy preocupado por ella

-Lo se

-Dice su hermana que no ha comido nada desde…

-Entiéndela Arnold era….era su padre

El solo asintió

Por otro lado Olga atendia a los invitados ya que su madre no había tenido fuerzas esos días para levantarse ni de la cama o eso decía ella.

Hilda por su lado se sentía culpable y a su vez culpaba a Helga, no dejaba de llorar ni de mirar a su hermana con odio.

William cargaba a Charlotte pero sin dejar de observar a su cuñada, ahora estaba en sus manos y eso le encantaba.

Se mojó los labios mientras miraba a la joven que en ese momento era abrazada por Phoebe Heyerdahl, algo que no paso desapercibido por un moreno que observaba a ambas jóvenes.

-De verdad lo lamento mucho Helga –Phoebe se sentía terrible por su amiga

-Gracias –Susurro quedamente la rubia para después soltarse y volver a sentarse frente al féretro

Phoebe la miro con preocupación. Arnold en ese momento se acerco a ella pues ya no lo soportaba mas.

Tomo su mano. –Helga

La rubia lo miro por primera vez y sintió que colapsaría por lo que desvió la mirada y soltó la mano del rubio.

-Perdóname Arnold es solo que…. –No sabia que decir ¿Qué demonios podía decir? Se sentía fatal, sentía que todo había sido su culpa.

-Déjame estar aquí –Sentencio el rubio y tomo asiento a su lado para posterior volver a tomar su mano

Helga sintió calidez al momento en que entrelazo sus dedos en su mano. Sonrió levemente y posterior miro de nuevo hacia donde yacía su padre.

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La vida en la mansión Pataki había cambiado radicalmente. Primero que nada William se quedaría en la casa por órdenes de su madre ya que requería que hubiera un hombre en la familia, sobre todo ahora que tendría que viajar para representar a Bob en los negocios que ya tenían. Quería hacerlo ella aunque no fuera bien visto.

Iría con el socio de Bob.

Además la boda estaba suspendida, Miriam alego que debían esperar un tiempo prudente para que se casaran, algo que obviamente Arnold no tomo a bien y por supuesto ella tampoco pero por otro lado lo agradecía.

Hilda estaba siendo ahora el enfoque de su madre, pues planeaban que en cuanto pasara el luto ella saldría a las fiestas antes de que se terminara la temporada, pues no tenia ni un pretendiente oficial.

Helga sabia bien que era lo que Miriam desearía.

Que Hilda conquistara a Arnold.

Porque ella debía ser la señora Shortman y no ella.

Además de todo lo demás, su madre le quito algunas alhajas, vestidos y otros objetos que habían sido comprados por su padre, para dárselos a Hilda, ella decía que no le hacían falta, al final ya había conseguido un hombre.

Helga además estaba siendo casi obligada a estar ateniendo a todos en casa, ya que Miriam había decidió dejar de usar servidumbre, solo quedaba una sirvienta quien era quien intentaba hacer todo para que Helga no tuviera que hacerlo, pero era mucho trabajo a veces, la idea de su madre era mantenerla ocupada para que no viera a cierto joven que siempre iba a buscarla.

Siempre le decían lo mismo.

Esta en su cuarto triste.

No es prudente apenas murió su padre.

Hasta ella ya estaba cansada de eso.

William era el que más disfrutaba ese encierro de su cuñada, porque la tenía a su merced aunque claro Helga había superado el schock de esa noche pues desde entonces tomo sus precauciones.

Su puerta siempre tenía llave, y no había copias seguramente ella las había tomado.

Nunca estaba sola o ella procuraba no quedarse a solas con él.

Cuando estaba con su sobrina siempre se iban si él llegaba.

El sonreía pues si pensaba que eso lo detendría estaba errada, alimentaba mas el deseo de tenerla.

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-Mama ¿tienes que ir?

Miriam la miro con extrañeza, nunca le decía mama

-Ya sabes que si Helga

La rubia bajo la mirada con preocupación y un dejo de tristeza mientras terminaba de ayudarle a quitarse los zapatos.

-Helga –Tomo las manos de la rubia –Se que nunca he sido una gran madre

Helga intento no rodar los ojos

-Pero ahora que tu padre no esta, necesito ir a los negocios que ya tenia, no pueden quedar en manos de cualquiera –Suspiro –Si quieres ayudar acepta que todos los rumores de Hilda son acerca de ti y que sea convincente.

-¿Cómo?

Miriam rodo los ojos –Hija no lo se, acuéstate con uno o dos, o bésate con alguno cuando vayan a las fiestas, yo que se.

-Pero…¿Y Arnold?

-Helga por dios, ese muchacho no deshará el compromiso y en cambio Hilda necesita recuperar reputación

-Pero eso es culpa de Hilda mama, no mía ¿Por qué debo yo cargar con sus errores?

Miriam la miro con enojo –Porque tú eres su hermana, si quieres que no rompa el compromiso con los Shortman haz lo que te digo

-¿Qué? –Dijo la rubia sin aire

-Lo que oíste cariño, si quieres estar con Arnold, el precio es ese, tienes permiso para ir a las fiestas a partir de la semana entrante –Se quito el vestido negro –No podemos tener el luto por siempre, ya paso un mes.

Helga la miro con asombro

-Soy joven hija y aun necesito amor –Dijo sonriendo –Me entenderás cuando estés casada

Helga solo pudo levantarse para salir de ahí ¿Qué acababa de pasar?

Apretó el dije y relicario que colgaban de su cuello, había conseguido ese relicario donde estaba la fotografía de su padre.

-Papa –Susurro mientras dejaba salir unas lagrimas antes de seguir por el pasillo

-Yo puedo ayudarte con ese encargo

-¿Qué? –Miro a William con desgano

-Si quieres puedo ayudarte –La halo para besarla a la fuerza, Helga sentía sus labios sobre los de ella, intentaban abrirse paso pero ella lo impedía hasta que logro empujarlo y posterior sacar el arma que llevaba desde que fue el funeral de su padre.

-Eres demasiado difícil Helga, todo mundo lo hace ¿A qué crees que va tu madre a Europa? En verdad tú crees que va a ese lugar que dice y solo de negocios ¿No?

-Solo se que si me vuelves a tocar no vivirás mas para contarlo –Dijo Helga cargando el arma

William rio un poco nervioso –Veo que Bob hizo un trabajo aquí como con ninguna de sus hijas

Helga rio –Por supuesto, por algo soy su hija –Acerco el arma al cuello de su cuñado –No tomes a juego mi amenaza porque se de lo que soy capaz –Dijo molesta para después irse a su cuarto.

William la miro irse –Es por eso que gustas mas, Helga

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Arnold miraba la nota de la señorita Heyerdahl le había hecho un gran favor al informarle que Helga Pataki iría a la fiesta por fin de ese sábado.

-Por fin te veré

Arnie Shortman entro al salón donde se encontraba –Te vez feliz hermano

-Lo estoy por fin Helga hoy saldrá de nuevo, debo hablar con mis padres para retomar los preparativos para la…

-Mis padres quieren hablar contigo, bueno sobretodo mi padre

Arnold lo miro -¿Tu sabes cierto?

-Si –Suspiro –Arnold creo que no quieren ese compromiso ya, por los rumores

-¿Qué rumores?

-Helga se ha acostado con la mitad de la ciudad, ¿No crees que ese rumor es suficiente para no querer emparentar con ella?

Arnold cerro sus puños –Es que…eso no es verdad

-Hermano mi padre esta decidido a romper el compromiso y dudo que quiera cualquier parentesco o negocio con la familia Pataki, lo vi muy serio

Arnold tomo su saco y salió para hablar con su padre.

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-Hola Helga –Rhonda la miraba con una sonrisa al momento que entro –Nunca pensé verte de nuevo en una de mis fiestas ¿Y tu prometido?

Helga cerro los ojos –Necesito un favor

-Favor con favor se paga Helga –Dijo Rhonda sonriéndole con malicia

-El pago será bueno –Dijo la rubia mirándola por fin con seriedad –Te aseguro que será una cantidad considerable

Rhonda sonrió –Helga soy rica, no necesito el dinero y además ¿De dónde lo obtendrías?

Helga se acercó con seguridad –Del matrimonio que tendré con Arnold Shortman siempre y cuando me ayudes

-Vamos a un lugar más privado para hablar ¿No?

Helga lo dudo por un segundo, pero ¿Qué otra opción tenia?

-Bien

Phoebe la miro irse con ella, algo no andaba bien.

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Arnold buscaba a la rubia que le robaba el aliento, llevaba toda la velada esperando verla, necesitaba verla, necesitaba abrazarla y robarle uno que otro beso casto de sus carnosos labios.

Abría las puertas esperando verla a lo mejor con su hermana ya que tampoco la había visto. Entro al que estaba al final del pasillo antes de subir las escaleras, seguro era el estudio pensó.

Nunca pensó encontrarse con lo que vio

-¿Hel…Helga?