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Hola queridos lectores
lamento mucho la demora
espero que les guste este nuevo capitulo
muchas gracias por sus hermosos reviews ;D que me alientan a seguir escribiendo
No olviden votar por su fic favorito ;D
saludos
serenity Moon
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CAPITULO 10 ARNIE SHORTMAN II
ENTRE COMPLICACIONES NACE UN MATRIMONIO I
En suplica de la noche, solo velo para poder mirarme en tu mirada una vez mas
¿Cómo no derramar el mar en mi interior cuando la luz celestial en mi vida se va?
¿Cómo seguir adelante en el camino de la vida?
Oh, celosa y envidiosa luna ¿Por qué eres tan fría y lejana? ¿Por qué tu mando celosamente ocultas de mi? ¿Por qué tu luz cálida y tan fría a su vez ya no esta aquí dándome calor?
Que dolor y que celosa es.
¿Como dejar de amarte cuando he nacido con ese propósito en la vida?
¿Cómo dejar de sentir el amor que se siente en el interior cuando es mas fuerte que el ser mismo que vive en mi?
Ten compasión de este humilde ser que a gritos añora tu suave y cálida luz, mientras en el susurro del viento me dices lo bello que se refleja en el cielo azul el cual me ofreces en nombre del amor
Cada segundo en el universo sin la luz son mil años luz en eterna oscuridad.
H.G.P
Helga miraba a Arnold quien la había tomado de la mano y no la había soltado hasta llevarla a las lejanías de la ciudad, donde solo había árboles y más árboles, el camino solitario comenzaba a sentirse en su interior al verse a solas con el rubio quien parecía mas que furioso.
Había temido ese encuentro pero no pensó tenerlo en un lugar tan apartado y lejano de cualquiera que pudiera auxiliarla y entonces se detuvo.
-Bueno es hora de hablar
Helga le miro con nerviosismo -¿A…aquí?
Arnold la miro con molestia -¿Qué? ¿Te da miedo? No te ha dado miedo cuando trajiste a tus amantes aquí.
Helga le miro con enojo –Creo que no tenemos nada de que hablar, Shortman –Dijo molesta dando media vuelta pero el rubio la detuvo
-Claro que si… de nuestro matrimonio
-¿Cuál matrimonio? Es mas que claro que esta deshecho
-¿Qué ya te gusto la vida de zorra como la de tu hermana?
Arnold sintió arder su mejilla cuando Helga dejo caer su mano.
La miro
Esa agua infinito en su mirada tenia fuego, un fuego que no había visto de aquella forma, sintió que le provocaba algo en su ser, algo nuevo, algo…apasionado, aunque quizás no de la mejor forma pues estaba mas que enojado.
Tomo su mano para acercarla –Espero que pegarme no se te vuelva una costumbre porque no será igual para la próxima Helga.
-No pienso en una próxima porque esto se acaba aquí
-No lo creo –Dijo con una sonrisa burlona –Eres prácticamente mía desde que nacimos
-Eso fue un absurdo arreglo que mi padre estaba dispuesto a no obligarme
-Pero tu padre está muerto –Helga sintió dolor –Ya no esta aquí y tu madre no va a querer perder los negocios que ya tenemos, Lorenzo es rico pero no es hombre de negocio como mi familia, así que dudo que deje algo que les dará un futuro estable a ti y a ella.
Arnold vio como la mirada de la joven se cristalizo a la mención de su padre, le dolió, pero deshecho ese sentimiento.
-Eres mía y eso no va a cambiar por tus…deslices –Dijo enojado –No seré el hazmerreír de esta ciudad ni tampoco quedare como el idiota ante los demás –La tomo de la cintura para halarla más hacia él, ella se resistió –Y ambos sabemos que ya no eres una santa entonces….dejemos de lado la caballerosidad
Y con ello la beso, la beso diferente a sus primeros besos que eran castos amables y llenos de amor y dulzura, esta vez fue brusco con enojo, deseo, con pasión, estaba fuera de si.
Helga lo intento empujar pero era evidente que la fuerza del rubio no se comparaba con la de ella.
El rubio bajo su mano hacia para subir su vestido, Helga se estremecio aun mas pero cuando sintió la mano del rubio tomándole un seno, fue cuando mas se asusto y solto un pequeño chillido, que aparentemente el rubio no le importo y lo ahogo con sus besos.
-Ar…Arnold –Susurro entre sus labios –Por…por…favor –Dijo intentando tapar su pecho con sus brazos algo un poco imposible pues era eso o detener al rubio quien estaba tocándole las piernas.
-No te hagas la difícil Helga –Dijo Arnold con dolor –Con la mitad de la ciudad no lo fuiste –La miro un segundo deteniéndose -¿Por qué?
Helga aprovecho ese momento para intentar alejarse de él, pero el rubio la sujeto
-¿Por qué lo hiciste?
Helga sintió que no podía mas y dejo escapar sus lagrimas –Por favor… -Susurro mientras intentaba quitar las manos del rubio de su cuerpo –Tu no….no eres así –Dijo y Arnold se perdió un segundo en ese profundo azul sintiendo por un momento la necesidad de disculparse, se veía asustada y era por su culpa, por ser un completo idiota.
Un mounstro a punto de hacer algo que no estaba bien, pero es que el dolor lo estaba trastornando
-Déjame ir –Susurro Helga mientras intentaba empujarlo
-Iré mañana a verte –Dijo Arnold quitando primero su mano de donde había subido el vestido de ella.
-No….no quisiera, yo…
-No fue pregunta Helga, he tomado mi decisión –Dijo quitando la mano de su seno y colocándola en los brazos –Pero ya nada será igual y si estoy en un infierno prepárate porque será tu infierno –Dijo mirándola a los ojos –Vamos te llevare a tu casa
Helga solo dejo que la guiara sin oponer resistencia sintiéndose tan dolida y confundida.
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En la mañana siguiente se desataba una batalla en la mansión de los Shortman, Arnold miraba con enojo a su padre.
-Ella no fue
-Por dios Arnold ¿Enserio seguirás con eso?
El rubio le miro con enojo -¿En verdad quieres saber porque lo se?
-Digas lo que digas no puedes casarte con alguien que te pone el cuerno con cualquiera que se ponga enfrente
Arnold apretó los puños ¿y cómo culpar a su padre? El mismo se decía eso una y otra vez, pero siempre llegaba a la misma decisión.
Si él no era feliz ¿Por qué ella sí?
Ambos debían estar en el mismo barco infernal, y todo era culpa de ella.
-Helga se me entrego –Susurro bajando la mirada –Rhonda Wellington nos encontró en una de sus habitaciones y ella esparció el rumor, pues Helga siempre le ha gustado
Miles miro a su hijo con enojo para después darle una abofeteada -¿Cómo pudiste?
-¡Miles! –Stella lo detuvo antes de que volviera a pegarle
-En mi familia nunca…si tu abuelo viviera
-¿Ahora entiendes porque no puedo romperlo? Es mi culpa
-¿Y lo dices tan tranquilo hijo? –Pregunto Stella con enojo –Pobre de Helga
-¡Que escandalo! –Dijo Miles –Hablare con la señora Pataki, esto no puede quedar así, te casaras lo antes posible con Helga. Si es posible la próxima semana.
-Miles cariño.
-No Stella…esto no…no puedo es increíble, que se aprovechara de una joven como Helga….y además provocara todo esto, por un momento…. –Miles miro a Arnold con decepción y salió del lugar.
-Mama yo…
Stella lo miro un segundo –Solo espero que nunca te arrepientas de nada hijo –Y con ello lo beso en la mejilla que estaba sonrojada por el golpe –Recuerda que cada acto tiene una consecuencia, intenta hablar con Rhonda para que acalle lo mas posible esto y sin afectar mas a Helga por favor
-De acuerdo madre –Dijo el rubio con un sabor amargo.
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Helga miraba a su madre con cierto enojo, Miles Shortman había estado esa mañana para acordar el dia en que se celebraría la boda entre Arnold y Helga, Miriam no había querido que fuera antes que la de Hilda pero después que Miles le explicara lo que pasaba y porque querían que fuera tan rápido miro a Helga como si fuera una idiota y ahora comprendía porque.
-¿Qué no podías mantener las piernas cerradas?
-Pero mama eso no…
-¿Cierto? El mismo Arnold se lo dijo a su padre.
Helga miro sorprendida a su mama ¿Arnold? ¿Por qué? Eso no era verdad
-Ojala pudiéramos atrasarla porque Hilda merece toda la atención y tú te la vas a llevar a base de puro morbo por todo lo que se ha dicho, sería mejor esperar a que se calmen y…
-Arnold no va a querer.
-Lo convences para eso eres una mujer y su futura, así que no me importa como lo hagas pero lo vas a convencer y punto.
Helga se mordió el labio inferior ¿Cómo haría tal cosa? Ni siquiera había podido convencerlo de que no se casaran
Vaya dilema.
William escuchaba todo desde la entrada del salón.
"Vaya, vaya Helga asi que no eres la santurrona que todos piensan y si ya no eres virgen nada debe costarte" pensó sediento
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-¿Lo harás entonces?
Rhonda sonrió de lado
-Puede ser
-Señorita Wellington le recuerdo que…
-Arnold por favor no me llames así, dime Rhonda
El rubio bufo
-No es la costumbre
-Lo se pero por dios santo tenemos la misma edad casi
-Sabe bien que no es por eso
-Si quieres que te ayude a lo que me dices esa es la condición
Arnold rodo los ojos
-Bien…Rhonda
-Gracias y con respecto a tu petición pues mira puedo confirmar la versión de los hechos si preguntan tus padres, pero de los chismes ya cada quien cree lo que quiere creer aquí lo importante es confiar en lo que uno cree y sabe si es verdad o no.
-¿Eso que quiere decir?
Rhonda rio –Arnold si tu no lo ves no tengo porque decírtelo, solo intenta ser un buen esposo, porque de toda la sociedad creo que Helga es quien mas se merece ser feliz.
Dio media vuelta para dejarlo solo nuevamente con un mundo de pensamientos en su mente.
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Arnold miraba a Helga quien estaba mirando a la nada en el jardín de los Pataki's, llevaban un rato de esa forma y para el rubio comenzaba ser algo exasperante.
-¿Qué piensas?
Estaba nerviosa y lo veía en cómo se mordía los labios. Lo cual no le ayudaba a mantenerse controlado, desde el día anterior quedo con ganas de saciar la sed que de repente sentía por querer tener a la joven Pataki.
-Arnold….no quiero casarme tan rápido contigo
El rubio la miro con una ceja enarcada
-Mis padres ya están arreglando todo ¿Sabes todo lo que me costo hacer para eso? Ya no querían que me relacionara contigo en ninguna forma
Helga lo suponía pero por ello no había querido hacer mas
-Como sea, yo…prefiero que primero sea la boda de Hilda y…
-Esto no es lo que tu quieres, se trata de tu hermana y tu madre ¿no? Ninguna te ha querido nunca ¿Por qué siempre tienes que defenderlas y hacer lo que te piden?
-Creo que es mejor que dejemos esto por la paz
Arnold la tomo de los brazos para que lo viera –Helga –La miro con dulzura por primera vez desde que había pasado todo -¿En verdad es lo que tu quieres?
Helga miro sus labios, realmente cuando estaba entre sus brazos ni pensaba, se perdió nuevamente en su mirada
Sin decir nada ambos acortaron la distancia hasta besarse. Al principio el beso fue tímido y lento, poco a poco tomaron confianza y desbordaron el amor y el deseo que sentían. Arnold la había rodeado con sus manos por su cintura y Helga con nerviosismo lo tomaba de la nuca con suavidad.
Arnold se comenzó a pegar mas y mas a ella hasta que se toparon con un árbol donde se recargo sobre el cuerpo de la joven, quien sintió las caderas del rubio pegarse con fuerza hacia las suyas, sintió que en su cuerpo algo reaccionaba algo que no sabía siquiera existía, y que le gustaba, desde el día anterior cuando el rubio le había tocado quizás no de la mejor manera pero de cierta forma le gusto.
Arnold subió lentamente una de sus manos hasta el seno de la joven quien se sobresalto pero no corto el beso, deseaba que la tocara.
El rubio bajo sus labios hacia el cuello de la joven quien ya no razonaba. Llego cerca de los pequeños montes que estaba agitados por el deseo, ansiosos por ser cubiertos por la pasión.
Mientras la besaba lentamente intentaba quitar un poco de prendas cuando de pronto.
-¡Helga!
Ambos se sobresaltaron e intentaron controlarse, Helga se metió un poco mas sobre el árbol en el que habían quedado y Arnold intentaba respirar para recuperarse también un poco de aquel desenfreno que tuvieron.
William llegaba hasta donde estaban –Este no es un lugar para hablar
Arnold le miro con enojo pues no era la primera vez que su cuñado los interrumpía sino porque le daba muy mala espina ese hombre.
-Queríamos un poco de privacidad
-No creo que sea conveniente pues…
-Helga es mi prometida y este fin de semana será mi esposa por fin –Tomo la mano de la rubia –Vamos adentro
La rubia solo asintió, ambos pasaron al lado de William quien miro colérico al rubio.
Solo tendría hasta el sábado entonces, pues bien aprovecharía los días.
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-En verdad lo lamento señora Pataki pero además de que… -Miro a Helga –Cometi una falta, también debo viajar para uno de los negocios que teníamos con su marido que en paz descanse, el cual espero que salga bien pues generaría un ingreso excelente para ambas familias.
Miriam le miro con brillo en los ojos que Arnold pensó que se le saldrían.
-Oh bueno poniéndolo así…creo que no me queda más que aceptar.
-Creo que es mejor
-¿Y a dónde irían?
-Solo serian unos días y seria en Europa donde esta mi hermana.
-Oh, eso suena genial y es fantástico, será como su luna de miel, ojala pudiera ir yo en su lugar.
Helga rodo los ojos
-Podria ser una opción viable también pero tendríamos que definirlo bien y de cualquier forma tendría que ir yo o alguien de mi confianza absoluta.
-¿No confía en mi? Si seremos familia
-No es eso señora Pataki, en el mundo de los negocios siempre se requiere un hombre al frente, por seguridad tanto en el negocio como para usted. La gente suele ser algo….agresiva, por llamarlo así
Miriam sonrió
-Tienes razón es lo que Bob siempre decía
-Bueno entonces el sábado será nuestra boda y de lo otro lo vamos platicando ¿Esta bien?
-Me parece excelente, además ni modo que estés trabajando cuando eres recién casado –Dijo Miriam sonriendo –Mejor piense quien me acompañara
-Bien
Helga solo pensaba ¿Cómo le hacia su madre para siempre conseguir lo que quería?
-Bueno vendré mañana para darles la información de hora y que lugar se eligio para la reunión después de la ceremonia ¿Esta bien?
-Correcto, hasta mañana señor Shortman
Arnold tomo la mano de Helga para darle un beso –Hasta mañana Helga
Helga solo le sonrió un poco sin entender bien esa mirada.
Esa mirada mezclada de todo.
Dolor, enojo pero también amor…pasión ¿Qué rayos tenia que esperar?
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Gerald miraba con una sonrisa triste a la joven de su lado quien miraba el cielo, días viéndose de aquella forma, sentía su corazón partirse de darse cuenta que sus padres de ella ya tenían una vida planeada para su hija y el…el no encajaba por ningún lado.
La amaba.
Se había enamorado
Que idiota
¿Y ella?
Los dos o tres besos que se había atrevido a robar nunca fueron rechazados, ella incluso le tomaba la mano cuando estaban alejados de la gente. Pero el no tenia dinero ni familia ¿Cómo hacerle?
-Phoebe debemos dejar de vernos
La joven le miro con sorpresa y dolor
-No
-Te van a casar con Arnie Shortman y es un amigo, es bueno y
-No me casare con el
-Tus padres ya lo decidieron
Phoebe suspiro –Si pero no lo hare
-Phoebe
-Gerald –Lo tomo de la mano –Hay que huir
Gerald quedo sorprendido con su petición ¿Cómo podía hacerle eso? Ni siquiera tenia dinero o a donde ir
No no podía
No debía
Pero…miro a la joven y en ella observo la luz y el amor que le daba vida y fortaleza ¿Cómo dejarla? ¿Cómo no enamorarse de tan dulce ser?
Y sin mas….la beso envolviéndola en sus brazos dejándose caer en el manto del amor.
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Rhonda miraba a Helga con una sonrisa –Hola cariño –Dijo dándole un beso en la comisura de sus labios tomándola por sorpresa
-¿Qué se te ofrece?
-Vamos quedamos en ser mas amables, Helga
-Lo siento Rhonda no es….no es un buen momento –Dijo algo cansada
-Parece que no dormiste ¿Qué pasa?
Helga se mordió el labio
-Nada
-Vamos Helga se que te he acosado durante años pero puedes contar conmigo si tu quisieras podíamos ser hasta amigas
-No seria como tus otras amigas
Rhonda sonrió mientras la tomaba de la mano –No tiene que ser forzosamente una amistad así –Dijo mientras caminaban al jardín –¿Qué te pasa? Igual y puedo ayudarte
Helga suspiro mientras se sentaba junto con ella y le pedía a Mary que le llevaran te para ambas.
Unos minutos después ambas tenían el té en la mesa del jardín.
-¿Y bien? –Pregunto Rhonda mirando a lo lejos como un rubio se acercaba
-Pues…mira nadie sabe esto así que te pido discreción –Dijo la rubia suspirando –Mi padre no solo murió de un infarto…el…el murió también por el golpe que recibió de William
Arnold se detuvo al escuchar aquel nombre
-¿Por qué lo golpeo?
-Porque mi padre lo golpeo primero –Dijo la rubia tomando un sorbo de te –William….William ha….ha intentado…pues –Miro a Rhonda para que entendiera a lo que se refería
-Pero es tu…tu cuñado –Dijo Rhonda con verdadera sorpresa
-Creo que…que eso no le importa…y…por eso no he dormido bien…desde que anunciamos que la boda seria este fin de semana pues…ha estado peor
-Pero conociéndote seguro lo has mantenido a raya…
Helga hizo una mueca de desagrado
-¿Helga?
-Es que…anoche…
-¿Qué no sabes que no debes entrar cuando no se te espera? –Pregunto William en voz alta pero Arnold en vez de responder lo golpeo
Helga y Rhonda se levantaron en cuanto escucharon la voz de su cuñado y para su horror Helga observo como era golpeado por Arnold y este se le iba encima.
-¡Arnold! ¡No!
-Eres un idiota –Susurro el rubio mientras lo tomaba de la ropa para golpearlo mas. William no se quedo atrás y lo golpeo también
-¡No!
-¿Yo? ¿Quién se casara con una cualquiera que hasta por su cuñado ya paso?
Arnold sintió arder su cuerpo de coraje y le volvió a golpear, el otro iba a devolver el golpe pero Helga se interpuso entre ambos
-¡Basta!
-¿Por qué no se lo dices tu cariño? –Tomo William a la rubia para alejarla de Arnold –Diré cuanto gozaste anoche
-¡Eres un idiota! –Dijo Helga intentando soltarse -¡Suéltame!
-Y quiero decirte Arnold que es hermosa debajo de toda esta ropa –Dijo intentando tomarle el vestido
Rhonda se acercó –Eres un asco y más te vale que la sueltes –Dijo colocando una mano sobre el brazo de William –O por mi parte correrá la verdad de toda tu fortuna y como has estado engañando a Olga Pataki con media ciudad porque de eso yo si tengo pruebas y testigos, así como también sé que has abusado de la confianza de los padres de ellas para estar yendo a burdeles y casas de apuestas a solo tomar y perder porque ese es tu destino ser un perdedor
-¿Me amenazaras tú? ¿Una zorra? –Se rio
Rhonda se burló –Pues ten cuidad querido, porque esta zorra si tiene cerebro y además poder, algo que tu no tendrás ni en tus sueños
William solto a Helga
-Te veré en la noche –Arnold quiso acercarse de nuevo para golpearlo pero Helga lo detuvo
Una vez lejos Arnold la empujo –Mejor me voy
Helga sintió un poco de dolor al sentir como la alejaba
-Pues que idiota –Dijo Rhonda enojada
-Solo la rechazo como ella a mi.
-Ojala lo hiciera porque alguien como tu no merece tener el amor de ciertas personas
-Rhonda
-Nos vemos el sábado "señorita" Pataki –Hizo énfasis en el señorita
Helga bajo la mirada intentando contener las lagrimas
-Helga, dime algo ¿Si se aprovechó de ti?
Helga bajo la mirada –No quiero hablar de eso
-Es que si lo hizo y…
-Rhonda, quiero huir de aquí
-¿Con Arnold?
-El ya no me ama
-Solo esta celoso, es un tonto lo se pero solo es eso
-Solo no quisiera estar en esta casa estos días porque siento que no podre salvarme en la próxima
Rhonda sonrió –Entonces no paso algo irremediable
Helga la miro con tristeza –Aunque…no hubo…tu sabes, siento que ya no soy digna de nada
-Helga pero no fue tu culpa, intento abusar de ti y no…no esta bien
Helga sonrió con un poco de burla –Mira quien habla.
Rhonda sonrió de lado –Si pero…en verdad tengo mis razones se que no son validas pero creo que era por mis sentimientos
Helga suspiro –Gracias por la ayuda
-Si no te ayudaba ese idiota se hubiera quedado callado
Helga sonrió de lado
-Vamos, le diremos a tu madre si puedes quedarte estos días en mi casa de campo para que no estés cerca de William
-Gracias Rhonda –Sonrió mas aliviada
-Por nada preciosa –Dijo sonriéndole con dulzura tomando su mano para guiarla a la casa.
Quizás a veces no es tan malo tener a un depredador enamorado de ti, puede que al final te ayude para que los demás no te coman.
