Verla Sonreír.
Toshiro siempre se preguntó por qué él no tenía un hilo rojo del destino.
Se suponía que ya estando en la Sociedad de Almas y teniendo un poco de reiatsu podías ver tu hilo y por lo tanto saber quién era la persona indicada para ti.
Pero Toshiro nunca vio nada. Su dedo meñique siempre estuvo vacío.
En el Rukongai, siendo un niño pequeño, no le daba demasiada importancia al asunto, pero en la Academia Shinigami y ya en el Seireitei todo el mundo tenía hilos rojos del destino. Y aunque se decía que eso le daba igual, la verdad era que muchas veces se preguntaba si era su destino estar solo por siempre.
Hizo esas dudas a un lado, entrenó y entrenó hasta convertirse en capitán, pasó por muchas cosas, y un día le asignaron la misión que cambió todo su mundo.
Al ir a Karakura para ayudar al irrespetuoso shinigami sustituto Kurosaki Ichigo, apenas cruzar el Senkaimon y poner un pie en el mundo humano, un destello de rojo llamó la atención de él y de todo su equipo.
El hilo rojo del destino se había formado de la completa nada.
—¡Capitán!... —Matsumoto jadeó maravillada—. ¡Si tiene un alma gemela, señor! ¡Lo sabía, lo sabía! —Brincó en su sitio como si fuera una niña de cinco años.
Toshiro ni siquiera le prestó atención, sin poder quitarle la vista de encima al hilo envuelto alrededor de su meñique.
Entonces él… ¿sí tenía a alguien?
—Bueno, era obvio. —Yumichika sonrió con arrogancia mientras hacía una pose de exagerado dramatismo—. Hubiera sido una lástima que alguien bello nunca encontrará el amor. Ahora solo nos falta comprobar la belleza de la chica en cuestión~.
—Idiota, solo es un niño. —Ikkaku rodó los ojos—. Su chica debe ser una niña también, aunque… ¿será humana? ¿O por qué otra razón el hilo se apareció en esta ciudad?
—Es muy interesante, a mí me pasó algo similar… —Rukia apartó la mirada nerviosamente—. Se está haciendo tarde e Ichigo me espera. Deberíamos ir.
—Sí. —Luchando por recobrar la compostura, Toshiro carraspeó y miró con frialdad a los otros, saltando lejos del camino de su teniente cuando se inclinó a abrazarlo—. Vamos, dejen de perder el tiempo en tonterías.
Hizo lo posible por ignorar lo que había pasado, aunque era difícil, sobre todo con su teniente chillando por eso todo el tiempo.
Hasta que un día la encontró.
Encontró a su persona, el otro extremo de su hilo atado alrededor del pequeño dedo de una niña humana.
Su alma gemela…
Ella no parecía consciente del lazo que los unía, y no debería, porque se supone que solo podrían verlo los que iban a la Sociedad de Almas.
Toshiro intentó actuar indiferente, pero no lo logró del todo.
Su alma gemela se llamaba Karin, un nombre cautivador. Y cada minuto que pasaba a su lado sentía que eso del amor verdadero podría no ser tan estúpido como solía pensar.
Al final la salvó de un hollow y descubrió que era hermana de Kurosaki Ichigo, lo que lo hizo sentir aún más intrigado.
Cuando tuvo que regresar a la Sociedad de Almas, le dejó una pequeña carta a modo de despedida a su alma gemela y partió, recordándose que eran de mundos diferentes y que ella era solo una humana con una vida tranquila en la que no tenía derecho a intervenir.
Después de la guerra, se replanteo muchas veces si debería o no volver a verla, pensando en los pros y los contras, y no ayudaba que Matsumoto estuviera como loca intentando convencerlo de ir.
Al final, decidió que iría. No pudo contenerse en querer volver a verla otra vez.
—¡Toshiro! —Se sorprendió cuando ella estuvo tan feliz de verlo, tanto que hasta corrió a abrazarlo—. ¡Que bueno que hayas regresado! ¡Necesito un nuevo jugador en mi equipo!
Aunque con una vena hinchada en su sien, él accedió a ayudarla.
Pasó una semana junto a ella antes de tener que volver a la Sociedad de Almas.
—No, no puedo quedarme más tiempo. —Era halagador que ella quisiera pasar más tiempo con él, pero tenía trabajo—. Tengo muchas obligaciones que requieren de mi atención.
—Pero volverás… ¿no es cierto?
Toshiro miró de reojo su mano, donde su hilo parecía ondular incluso sin viento. Era algo hermoso, aunque no tanto como Karin cuando le sonreía.
Así que, para verla sonreír una vez más, Toshiro no dudo en hacerle una promesa que cumpliría sin importar qué:
—Volveré.
Fin.Holaaaaaaaaaa :D
Aquí un nuevo fanfic para la Semana HK!
Tema: destino!
Quizás sea el ultimo fanfic q haga para la semana o quizás haga otro, pero no prometo nada xP
Ojala q les haya gustado!
COMENTEN! *o*
Me despido!
CELESTE kaomy fueraaaaaaaaaaaaaaaa!
