Fantasmas del Pasado.
Karin miró con ojos brillantes a Toshiro durmiendo pacíficamente a su lado, con una expresión repleta de paz en su rostro atractivo que aún después de años la seguía cautivando tanto como el primer día.
Extrañaba esa expresión, le alegraba mucho poder verla una vez más. Aunque lo que no extrañaba eran todas las cicatrices que ahora cubrían sus brazos y su pecho, y sabía que habían más en su espalda.
Nunca creyó que Toshiro la elegiría por encima de la Sociedad de Almas, nunca creyó que pelearía por volver a verla después de que los separaran por las leyes del Seireitei.
Estaba feliz de verlo otra vez. No pudo creerlo cuando lo vio en su puerta, herido y jadeando, con una mano en su pecho que no dejaba de sangrar profundamente.
Estuvo a punto de morir, pero llamaron a Orihime y ella pudo salvarlo aunque sea por los pelos.
Toshiro explicó que luchó contra sus compañeros capitanes y renunció a su puesto para poder estar con Karin, pero no lo aceptaron y le dieron caza, casi matándolo para evitar que pudiera estar con su amada.
Isshin recurrió a Urahara para que los ayudara a escapar. El sombrerero loco creó un perfecto cadáver falso de Hitsugaya Toshiro y Karin fingió una gran rabia contra los tenientes que vinieron a recoger el cuerpo. La actuación fue perfecta, y ellos dos fueron libres ahora que los shinigamis daban por muerto al antiguo capitán del escuadrón diez. Aunque era triste que no pudieran decirle la verdad a Matsumoto y Hinamori, ellos aún así estaban decididos a aprovechar esta oportunidad y tener la vida que siempre quisieron, juntos.
Así que escaparon a una ciudad olvidada por la Sociedad de Almas, con el reiatsu de ambos completamente suprimido, y ahora vivían como simples humanos, felices y tranquilos.
Pero a veces los fantasmas del pasado los perseguían.
Karin sonrió con tristeza, llevando una mano hacia el pecho de su esposo, pasando los dedos por encima de la cicatriz que le dejó la herida que casi le cuesta la vida, la prueba de que estuvo dispuesto a morir solo para tener esta vida con ella.
A veces se preguntaba cómo ella podría merecerse a alguien tan bueno, a un hombre que la amaba tanto y al que amaba tanto. Parecía demasiada perfección para la vida que había sido tan cruel para ambos en el pasado, quitando y quitando de ellos hasta que casi no pudieron más. Pero aquí estaban ahora.
Ya estaban esperando su primer bebé y no podrían estar más felices, incluso aunque ambos extrañaran sus antiguas vidas.
Se inclinó un poco hasta posar un suave beso en la cicatriz en el pecho de su Toshiro, que sonrió aún dormido y envolvió más sus brazos alrededor de ella.
Karin también sonrió y devolvió el abrazo, durmiéndose lentamente, tranquilamente, sin ninguna preocupación en el mundo más que la cita con el obstetra que tendrían mañana.
Se habían ganado esta felicidad, e iban a disfrutarla todo el tiempo que pudieran.
No podría pedir nada más.
Fin.Holaaaaa :D
Un nuevo OS para la Semana HK!
Tema: cicatrices!
Ojalá que les haya gustado!
COMENTEN! *o*
Me despido!
CELESTE kaomy fueraaaaaaaaa!
