Otro dicho estúpido.
En el reino de Karakura existían muchos dichos.
Decían que si escapas del reino después de medianoche, los duendes te atacarán. Los pequeños monstruos te comerían los pies, y te secuestrarían para torturarte el resto de tus días.
Decían que las hadas se robaban tu azúcar si la dejabas sin cubrir, y que le quitaban el sabor a la comida si la dejabas mucho tiempo sin comer.
Para una de las princesas del reino todos esos dichos eran puras tonterías. Karin no creía para nada en esos cuentos estúpidos, y siempre estaba convencida de que para todo lo que pasaba en el reino debía haber una explicación lógica, aunque no estuviera fácilmente a la vista de todos.
Por eso no le importaba escaparse del palacio a cualquier hora, sin importarle las quejas de sus padres y sus dos hermanos, hasta que un día escapó después de medianoche y… los estúpidos duendes la atacaron.
Eran enanos desagradables, y Karin no era una dama indefensa. Peleó, los pateó y golpeó, luchó hasta que ya no pudo más, pero eran demasiado y pronto le dieron una fea mordida que la hizo gritar y caer al suelo.
Creyó que estaba perdida, pero entonces dos grandes y brillantes ojos rojos se hicieron ver y un aire helado hizo temblar a los pequeños monstruos.
Un gigantesco dragón de hielo se cernió sobre ella, rugiendo de tal forma que le hizo doler los oídos y espantó por completo a los malditos duendes.
Karin lo miró impresionada, recordando otro dicho en el reino.
El dragón de invierno castigará a los que se porten mal, será mejor que no lo hagas enfadar.
Otro dicho estúpido… pero vaya que la existencia de ese dragón era innegable.
Aunque lo que jamás habría esperado después de ver tantas rarezas juntas era que el dragón se envolviera en una neblina helada y de repente se transformará en un muchacho de su edad, que le tendió su mano para ayudarla a levantarse.
Aceptó su mano sin pensar, mirándolo boquiabierta.
—¿Qué demonios eres tú? —Pestañeó aún aturdida.
—Nadie. —Encogió los hombros—. Solo vivo aquí. Y no me gusta que se aprovechen de los inocentes. No deberías salir a esta hora, no importa el motivo.
—Suelo venir al bosque todo el tiempo… ¿Por qué no te había visto antes? Ya sea en tu forma humana o como dragón… —Seguía bastante impresionada por lo que presenció.
—No me interesa interactuar con los demás. —La miró con frialdad—. Vuelve a casa.
—Al menos déjame darte algo como agradecimiento. —Bufó, buscando en su bolso los bocadillos que robó de la cocina del palacio.
—No necesitas agradecerme. Y no quiero na… ¿eso es amanatto? —Sus ojos que ahora eran color turquesa en vez del rojo que poseía en su forma de dragón se iluminaron.
Karin sonrió astutamente.
—¿Te gusta esto, eh? —Levantó la bolsita con el dulce—. Te lo daré, pero a cambio dime tu nombre.
Él gruñó por lo bajo, de forma casi amenazante, pero Karin acercó más la bolsa y su rostro se volvió pensativo.
—Bien. —Cerró los ojos solemnemente—. Mi nombre es Hitsugaya Toshiro.
—Es bueno saberlo. —Le arrojó la bolsa, a lo que él la atrapó sin problema y de inmediato la abrió—. Gracias por salvarme, Toshiro.
—¡Llámame Hitsugaya! —gruñó, pero cuando comió un poco del dulce su rostro se suavizó considerablemente.
Él era bastante lindo, para ser sincera.
—Puedo conseguirte más amanatto si tanto te gusta —sugirió emocionada—. Podemos vernos mañana y te daré toda una caja del más delicioso amanatto del reino.
Toshiro la miró con desconfianza, pero al comer más del dulce volvió a poner rostro pensativo.
—Mañana no. Estoy ocupado. Pero puedes venir pasado mañana, al atardecer, en el lago que queda pasando los campos de flores. —Hizo una seña hacia el este—. Pero no vengas con nadie más, y no le hables a nadie sobre mí. Si rompes mi confianza me marcharé de este reino.
—No lo haré, ¡lo prometo! —Sonrió sinceramente—. ¡Entonces te veo mañana, Toshiro! —Salió corriendo de regreso al palacio.
—¡Que me llames Hitsugaya!
Karin rió, sin mirar atrás mientras seguía corriendo.
Parece que había hecho un nuevo amigo muy misterioso. Y muy lindo.
¡No podía esperar para volver a verlo otra vez!
Fin.Holaaaaaaaaaa :D
Aquí otro fic para la Semana HK!
Tema: fantasía!
Ojalá que les haya gustado!
COMENTEN! *o*
Me despido!
CELESTE kaomy fueraaaaaaaaaaaaa!
