Fic
Buscando a
La mami de Candy
Por Mayra Exitosa
Candy no se encontraba en la habitación había recibido una carta con antelación de Albert que saldría de Inglaterra, más ella deseaba despedirse personalmente, sin embargo, al ver a las monjas y la madre superiora ir a los establos, Candy era elevada por Albert saliéndose de la vista y del trayecto de las monjas y cubriéndola con su cuerpo en un costado de la pared inversa, donde yacía un carruaje de William esperando, este la introducía y ambos se quedaba juntos dentro del mismo,
- A estas horas las hermanas caminando de noche. - Me preocupa mucho, me iba a ir, pero lo mejor es llevarte conmigo, mandaré una carta y un carruaje en ese te vendrás tu y la señorita Fleming, las llevare a un lugar y enviare a Fleming con su padre y te irás con ella de compañía, ¿quieres? - No me quiero separar de ti, Albert. - ¡Candy! Sin esperarlo ambos se besaban con anhelo, se apreciaban y Candy no deseaba que el se fuera lejos, prefería irse junto a él. Después de caricias y besos, algunos arrumacos ella le convivencia de esperar a la respuesta del padre de Fleming para luego tomar la decisión e irse juntos. - Si Albert, ya que Fleming no este en problemas con Niel Legan, estaré libre y me iré contigo. - ¿Estás segura? - Completamente. Un beso y ella salía del carruaje donde él la ayudaba a ingresar de nuevo al colegio cruzando la pared y todo estaba completamente obscuro, ella se iba a su habitación y sin hacer ruido se iba hasta su cama, cambiándose con la ropa que ya tenía esperándola.
Por la mañana Candy se enteraba de lo que Fleming y Terry tenían y que ambos estaban comprometidos, a tal grado que Fleming desde la noche anterior ya no había dormido en la habitación por estar custodiada en otra completamente separada de las instalaciones, al igual había sido el trato con el joven Terrance Grandchester,
La respuesta de Johnson a través de un telegrama era aceptar lo que la señorita Fleming Johnson deseara. Ella al saber que su nombre quedaba en entredicho su reputación enlodada por Elizabet Legan, peor aún ver que Niel Legan se encontraba enfurecido al darse cuenta de que ella se veía todas las noches con Terrance Grandchester. Ella ya no deseaba enfrentarse a los Legan de nuevo, al estar custodiada y no poder hablar con Candy, sola tomaba la decisión y aceptaba casarse como la madre superiora Gray le sugería amablemente.
Con el fin de irse del colegio, que Elizabeth y Niel ya no perjudicaran a sus hermanas, Fleming aceptaba inmediatamente sin dudar, siendo la madre la más contenta por ese plan que ella no tenía y que se estaba dando. La madre Gray a solas recibía a los señores realizando el trámite de intereses de por medio, era visto un sentimiento de complicidad interior y de ventajas para su hija al ser ella la madre de Fleming y al tener el compromiso de la misma boca del heredero de la realeza, ella tendría honor y un nombre que cuidar, por lo que mencionaba ante los señores de los trámites que había una falta irremediable que se tenía que cubrir, casi induciendo la idea de un posible hijo entre la pareja, por lo que había una reputación que cuidar, la joven debía casarse para cubrir los acercamientos que habían tenido entre Terrance Grandchester y la señorita Johnson, por lo que obligaba en cierta forma a que se hiciera un matrimonio legal inmediato, sin mencionar causas y solo por honor.
Fleming, era asistida por Candy, porque le habían pedido que fuera a la capilla ya que ese día contraería nupcias religiosas y saldrían de viaje a América por orden de su padre, para finalizar los trámites legales de su matrimonio. Terry estaba liberándose al mismo tiempo de la restricción que había dejado su padre al encontrarse en tierras lejanas y no estar al tanto de la situación, tendría que enterarse hasta volver y para eso ya sería demasiado tarde, pues con el permiso de Johnson para su hija y al estar casado con ella, el podía viajar y ser libre, aunque tendría pareja y la joven era seria y cuidadosa, por lo que pensaba que siendo su marido ella tendría la responsabilidad de seguirlo y obedecerle.
- … ¿Acepta usted por esposa a la Señorita Fleming Johnson? - Si Acepto. - Señorita Fleming Johnson acepta usted al Señor Terrance Grandchester como su legitimo esposo? - Si, acepto. Al decir esto su rostro se ruborizaba al aceptar y en la boda religiosa privada se encontraban Annie Britter, Candy White, Anthony Brown, Archivald Cornwell y Alistar Cornwell. Siendo testigos y respaldando al que antes era considerado familia y que no lo era, más la joven era hija del tutor legal defensor de Anthony y apoyo directo de su tío William Andrew.
La boda religiosa se llevaba acabo y un carruaje esperaba con los equipajes para salir en el primer barco que viajaba para américa. Por lo que Gray hablaba con la joven. - Este matrimonio, lo terminara de legalizar tu padre, pero es el mejor regalo que te pudo dar la vida, ese hombre es el único heredero del ducado de los Grandchester, estoy segura de que te ira muy bien, no desaproveches la oportunidad de ser feliz, ahora que ese joven que te ha dado su apellido, no se separe nunca de ti. Cuídalo, amalo y serás feliz. - Gracias Madre superiora. Gray la abrazaba emocionada y luego se recomponía para dejar que se despidiera de las jóvenes que ella había pedido que la acompañaran, agregando. - Ellas son mis hermanas, desde que nací han estado conmigo. - ¿Las dos? - Si, una fue adoptada por los Britter, pero las dos nacimos en fechas similares. Por unas horas de desfase. - Con mayor razón debes despedirte de ellas.
Candy por su parte, le regalaba vestidos y atuendos que le habían comparado a ella, para su viaje que ahora era una mujer casada y que debía ser feliz. Terry por su parte era felicitado, más todos estaban asombrados porque era demasiado joven para estar casado, por lo que la felicitación más parecía un problema que una decisión acertada, sin embargo, los tres jóvenes le daban la en hora buena y le comentaban que el permiso lo acercaría a américa de nuevo, a lo que el respondía,
- Mi madre esta casada con el Sr. George Johnson, él le dio su apellido y la protegió, ahora soy yo quien le doy mi apellido y protejo la reputación de su hija. Si su primita esa la pelirroja creía que le iba a hacer daño a la protegida de William, la que vino esa noche no fue ella, fue su compañera de habitación, así que la que ahora esta en peligro es esa joven y ustedes tendrán que ver que no el hagan daño. Anthony y los Cornwell, aceptaban lo hablado y lo comentaban con Candy luego de ver partir a la nueva pareja de esposos legal y religiosamente, con un aire de huida rumbo a américa, la pareja salía llegando con los carruajes que el colegio había predispuesto para la ocasión y enviar así a la pareja recién casada lejos de Inglaterra.
Se sabía que no tenían el permiso del ducado, pero al ser una agraviante y el honor que cubría un joven a responder por la dama y ser este quien le proponía limpiar la ofensa, los hombres cedieron a favor del joven y la hermana Gray incluyó más al saber que estaba dándole a su hija la posibilidad que ella jamás tuvo, al ser tan joven y protegida por un matrimonio de prestigio, sin saber lo que a futuro ese matrimonio significaría, solo había exagerado los motivos escondiendo evidencias como esas notas elaboradas por Elizabeth Legan y haciendo firmar como testigos a las hermanas que habían escuchado el ofrecimiento de Terrance al cubrir a una dama y limpiar su honor, cuando no había ningún detalle en esa reunión a altas horas de la noche.
Candy al ver que su hermana se había casado ya no tenía que ser acompañada, solo enviaba la nota a su protector y este enviaba un aviso para pasar por ella al colegio, y recoger su equipaje. El colegio pensaba que, al ser una situación de matrimonio de una pareja, Candy había sido cambiada a otro lugar, pero esto no era así, Albert quien viajaría fuera del país, se la llevaría con él y ella estaba feliz de salir e irse a su lado, dejando a Annie en el colegio al ser adoptada por los Britter.
Gray enviaba un telegrama a Johnson exponiéndole lo que su hija había asegurado, la protegida de William y la hija adoptiva de los Britter eran sus hijas. Más para cuando esto lo recibía, su hija Fleming ya iba en un barco rumbo a américa, su hija Candy iba con William a un viaje por África y Annie no podía ser reclamada al tener un apellido y haber sido entregada directamente a los Britter, este pensaba que podía ser la hija de Polonia, por lo que la había entregado en adopción a su hermano.
Continuará...
De antemano gracias por la espera por continuar leyendo esta historia y comentarla,
a lo que se actualiza y espero concluirla aunque es un poquito más larga.
Un abrazo a la Distancia
Mayra Exitosa
