Esté capítulo contiene fragmentos del manga.

Capítulo 67. Las dulces Candy

El día es agradable, las nubes blancas se deslizan delicadamente por el manto azul del cielo, los árboles están en todo su esplendor mostrando lo grandiosos que son, mientras que el agua cristalina fluye debajo de nosotros, el líquido es tan limpio que se pueden ver a los peces nadar como también se pueden apreciar las rocas grises que están en lo hondo. Respiró profundo para despabilar la mente, el viento sopla ocasionando que el cabello dorado de Albert revoloteé alrededor de su hermoso rostro al mismo tiempo que la humedad invade nuestros cuerpos manteniéndonos frescos.

Como era de esperarse el invento de Steer fallo y terminamos hundidos en el agua, tuvimos que nadar hasta llegar a la orilla del río.

Al salir del agua pude apreciar lo adorable que está la cabaña, es tan acojedora como la recuerdo, está muy bien cuidada, como si le hubieran dado mantenimiento, mi emoción aumenta cuando me doy cuenta de que en la entrada hay un pequeño jardín que contiene las rosas dulce Candy protegidas por una cerca blanca, no puedo evitar llevar mis manos a los pechos mientras doy vuelta sobre mi propio eje para admirar a detalle cada ángulo del jardín y digo con una sonrisa plasmada en mi cara —¡No lo puedo creer!

Albert me observa risueño y dice — tu sonrisa lo vale

Me apresuro a arrojarme a sus cálidos brazos mientras hablo — gracias... Todo es perfecto cuando estoy a tu lado. No se como logras hacer todas estas cosas, es como si no fueras humano... Es como si fueras un Dios

Veo sus mejillas sonrojadas de un rosa pálido agradable ante mis ojos al mismo tiempo que dice — Candy no soy un Dios... Solo soy un hombre enamorado de alguien bueno que merece ser feliz, y yo quiero ser él que ocasiona tus alegrías

—me haces tan dichosa que mi corazón no me cabe en el pecho

Me acaricia el rostro con sus dedos transmitiendo tanto amor que no quiero que esté momento acabe y me dice con su voz aterciopelada — ¡Candy! Mi dulce Candy... Te amo tanto

Son muy pocas las veces que él me a dicho " te amo" que cuando las pronuncia es el oasis para mí corazón, nuestros labios se unen en un beso que expresa el amor más puro y sublime del que jamás habríamos imaginado vivir.

Después del beso entramos al recinto que está rodeado por manzanos, sus paredes están pintadas de amarillo y el tejado es rojo, al estar dentro se puede apreciar el piso de madera, los muebles limpios y nuevos, las ventanas están adornadas por unas cortinas color vino, la chimenea es de piedra, la alfombra es acolchonada y se aprecian el inició de unas escaleras que utilizamos para llegar al segundo piso, entramos a una espléndida habitación con terraza, en ese lugar me quite la ropa mojada e intenté ponerme un vestido pero falle en el intento por que Albert me lo impidió dejándome con solo un pequeño y transparente camisón, el también quiso ponerse ropa pero no lo deje, al momento de expresarle lo mucho que me gusta verlo desnudo termino besándome, me llevo a la cama hasta arrinconarme entre el respaldo y su cuerpo, nuestros corazones están descontrolados, sus ojos me ven con deseo provocando que me pierda en el azul de su mirada mientras que sus manos acarician lentamente mis pierdas que rodean su cintura, me tortura de placer con su manera de hacerme el amor, podría disfrutar estás sensaciones con los ojos cerrados pero no lo hago, en vez de eso los mantengo entre abiertos para verlo disfrutar de mí, lo veo mientras suspiro al verlo humedecerse los labios, podría besarme pero no lo hace, solo me observa mientras introduce sus dedos en mi intimidad, yo emito un gemido de éxtasis por sentir sus dedos deslizarse con pericia sobre mí, ya se dio cuenta que estoy deseosa por tenerlo dentro, si el quisiera podría dejarme con las ganas pero no, él es muy complaciente con su esposa que se toma su tiempo para juguetear hasta provocarme unos espasmos, con la respiración entrecortada pronunció su nombre, mi esposo sube sus manos lentamente hasta mis pechos y empieza a masajearlos por encima de la fina tela, mi cuerpo no es nada discreto que se nota en seguida mis pezones erguidos, mi piel erizada, mi respiración que cada vez es más agitada y mis ojos dilatados, mi hombre no me quitó el camisón solo las bragas, yo quisiera despojarlo de sus pantalones pero soy incapaz de moverme, solo lo observó embobada sabiendo el placer que me espera, cuando él está desnudo me toma de un solo tobillo para arrastrarme a su lado, mete sus manos por debajo de mis nalgas para elevarme un poco y acomoda mis piernas alrededor de su cintura, cuando me tiene donde quiere sus dedos me delinean el abdomen, después me sujeta de las caderas para introducir su miembro en mi entrada en una sola estocada, lo siento dentro de mí, es tan suave, cálido y excitante que olvidó como respirar, sus manos toman mi rostro luego se acerca y me besa introduciendo aire a mis pulmones, sus labios bajan a mi cuello mientras que yo estoy perdida en el éxtasis de una verdadera entrega de amor, terminamos agotados y satisfechos, descansamos unas horas enredados con nuestros cuerpos, al levantarnos fuimos directo a la cocina, preparamos pasta con salsa boloñesa y queso parmesano entre risas, juegos y besos, cenamos con tranquilidad acurrucados en el sofá de la sala, al terminar de lavar los platos mi esposo se dedicó a encender la chimenea para calentar el lugar, yo me acerque a él envuelta con una manta calientita y me senté a su lado, él me abrazo y estuvimos juntos deleitándonos solo con nuestras compañías.

El fuego con tonalidades rojizas que se contonea frente a mis ojos me recordó cuando en un tiempo lejano estuve junto a otro chico, de pronto escuché hablar a Albert — parece que Terrence... Tuvo mejor suerte...

—¿Perdón?—conteste confundida

Él sonrió y siguió hablando tranquilamente —parece ser que volvió a stratford... Dicen las revistas que quiere empezar de nuevo

—lo que dices ¿Es verdad?

—si

Con una sonrisa conteste —con que mejor eh... Me da gusto por él

— a mi también me da gusto... Tiene talento en la actuación

No dije nada solo asentí con la cabeza mientras pensaba con serenidad "Terry, has vuelto a actuar... En lo sucesivo todo irá bien" " es verdad, ya no he escuchado nada malo de ti" "el tiempo ciertamente terminara en separarnos... Y poco a poco, cada vez más cosas invisibles van a amontonarse entre nosotros".

Continuará ❤️