Esté capítulo contiene fragmentos del manga.

Capítulo 68. Nuestra felicidad

Besar a Candy es mi pasatiempo favorito, sus labios son suaves como la ceda y dulces como la miel, podría besarla por toda la eternidad, soy adicto a ella, a su piel, utilizó cualquier pretexto para tenerla en mis brazos, si no encuentro un motivo lo invento y si no lo invento de todos modos lo hago por que simplemente quiero tenerla cerca de mí.

Esa tarde noche cenamos en total calma, estando sentados frente a la chimenea me atreví a hablar de Terry, es la primera vez que lo hago después de lo que pasó en Nueva York. Para ser sincero, al principio no quería hablar de él para no hacer sentir mal a Candy por la recién ruptura entre ellos dos, luego la incomodidad de los celos no me dejaban, pero ya pasó el tiempo, el corazón de Candy sano y el mío maduro, Terry forma parte de su pasado y es indiscutible esa realidad, se que ella lo quiso, lo quiere y siempre lo querrá, el pasado no se borra más bien se aprende de lo vivido. Se que si las cosas hubiesen sido distintas, si la vida les hubiera permitido estar juntos, si ellos hubieran decidido luchar por su amor y si lo hubieran conseguido yo abría callado esto que siento por ella, este sentimiento que nace en lo más profundo de mi ser para expandirse con determinación y de manera implacable a cada parte de mi cuerpo, con todo este amor me abría hecho a un lado a pesar de que eso hubiera significado una muerte lenta y dolorosa para mí, los habría dejado ser felices por que amar es dejar libre a la persona, es respetar sus decisiones.

Ella se sorprendió con el tema, no se lo esperaba incluso no se había percatado de los acontecimientos de la farándula, Candy tomo con tranquilidad el hecho de que Terry estaba bien, se que le desea lo mejor igual que yo.

La luz que emite el fuego provoca un color rojizo en el rostro de mi amada que la hace ver encantadora, sentados en la esponjosa alfombra la acercó a mí para abrazarla, después de un tiempo mi esposa hizo un adorable bostezo, tiene sueño por eso me paro para ir por unas sábanas y le digo — se te antoja dormir aquí

Con una sonrisa contestó — me encantaría

Al volver acomodamos las cobijas y las almohadas, al estar sentados de nuevo en el piso me acerque a ella para darle un suave y dulce beso en sus mejillas al mismo tiempo que la recostaba en el suelo, deshice el beso para colocarme a su lado y así poder admirar su belleza que era cubierta por solo un camison transparente mientras que ella tenía la mirada fija en el techo, luego metí mi mano por debajo de la ropa para acariciar lentamente su abdomen, en ese instante mi rubia sonrió, volteó a verme, me tocó el rostro con vehemencia y mencionó — creo que he aumentado de peso

— pues yo creo que eres perfecta... No te falta ni te sobra nada

—jajaja lo dices por que me quieres... Pero los pastelitos no tienen compasión

—jajaja que postres tan malvados

— y muy sabrosos

—puedo ayudarte a realizar un poco de ejercicio

—hmmm pero yo no quiero hacer ejercicio

—ya verás que si

—¡noooo! Estamos en nuestra luna de miel debemos disfrutar de nosotros

—podemos hacer las dos cosas al mismo tiempo

—hmmm está bien... Pero mañana empezamos

— ahora mismo

—no ya es tarde y tengo sueño...

—con esto se te va a quitar el sueño

Me posicione en sus piernas para quitarle la prenda, tome la fina tela por el borde de la falda, lo empecé a enrrollar despacio por arriba del cuerpo de mi amada, dejarla expuesta ante mis ojos me produjo unas ganas incontenibles de adorarla, cuando la prenda estaba por cruzar su cabeza lo deje en sus ojos como una venda para obstruir su visión, la despoje de sus bragas para sujetarle las manos por arriba de su cabeza ejerciendo cierta fuerza en sus muñecas, contemplo su cuerpo desnudo y deseoso, su respiración está agitada lo puedo notar por que su pecho sube y baja notablemente, me quite la ropa para estar en igualdad de circunstancias, hmmm quizás no, luego empiezo a deslizar con sutileza mis dedos por su nariz, doy pequeños pellizcos en sus mejillas, ella ríe de forma divertida, luego paso mi mano por los labios de mi rubia y ella atrapa mi dedo índice con sus dientes, puedo ver como se divierte con sus acciones yo también lo hago, fue inesperado y gracioso su proceder, forcejeamos unos instantes hasta que me libera, después tomo su boca con la mía mientras acercó mi cuerpo al de ella pasando mis manos por su espalda, Candy coloca sus manos en mi cabeza para masajearme el cabello, estoy encantado disfrutando de nuestra estrega de amor, me apoderó de su cuello al mismo tiempo que me hundo en el paraíso gozando de sus suaves pliegues, con mis manos acarició su piel lisa sintiendo lo cálido de su cuerpo al mismo tiempo que escucho como llega al éxtasis. Terminamos sudados y cansados, luego la acurruco junto a mí, con tanto ajetreo se libero del amarré que le hice en sus manos y el camisón que tenía en los ojos como una venda se quedó tirado cerca de nosotros, después dije — estoy seguro que perdiste algunas calorías

Con la voz entrecortada contestó — jajaja estuvo fenomenal... Cada vez me gusta más estar en tus brazos

— a mi también me gustó — le acarició la espalda y sigo hablando — me gustas mucho no lo puedo negar, pero no solo es una fuerte atracción física, también influye el hecho de que nos amamos para que fluya la magia entre tú y yo

— si Albert... Yo te amó

Me aferró a su cuerpo desnudo, disfruto hacerle el amor pero de igual manera disfruto solo tenerla junto a mí, aunque estemos en total silencio solo acompañándonos hasta quedarnos dormidos frente a la hoguera de la chimenea.

Al otro día desperté abrazando a mi linda esposa, los primeros rayos del sol son casi imperceptibles, el clima se siente frío por eso me apretujo más a ella, me acomodo para cerrar de nuevo los ojos y dormir deleitandome con el aroma a rosas de mi mujer.

Más tarde puedo apreciar el exquisito olor a café, al abrir los ojos pude verla hermosa como ella sola, está sentada a mi lado, tiene el pelo alborotado, su rostro es apacible, su mirada es soñolienta, está cubierta por una manta mientras sostiene una humeante taza de café caliente, al percatarse de que la estoy observando sonríe, después me ofrece del líquido café y amargoso, yo lo acepto con gusto, tomo un poco, el sol está calentando el lugar por eso decido ponerme unos pantalones cómodos con una camiseta sencilla para tomar mi caña de pescar mientras digo — cariño ya vuelvo... Necesito conseguir la comida

—te acompaño

—si lo prefieres puedes quedarte aquí... Para que no te mojes

— hmmm está bien... me voy a quedar un momento y te alcanzo más tarde

Le di un beso en la frente y salí del lugar cargando con lo necesario para pescar.

Camine por el pasto con los pies descalzos, al estar en la orilla del río doble mis pantalones hasta mis rodillas, me introduje al agua fresca, me pare con los pies separados, esperé unos momentos para que el agua se tranquilizara y siguiera su curso, luego alcé la caña de pescar en el aire con el anzuelo encebado, hice movimientos circulares para finalmente aventarlo lo más lejos de la orilla, después de un tiempo capture algunos pescados. Estaba concentrado con mi labor hasta que escuche algunos pasos a mi espalda, al voltear pude ver a mi hermosa esposa cubierta con una cobija, dejé lo que estaba haciendo para prestarle toda mi atención mientras sonreía embobado ante su belleza, mi corazón está rebosante de felicidad por que la mujer que amo es mi esposa y esto es solo el comienzo de nuestra felicidad, ella camina despacio sin prisa y sin ninguna preocupación, sonríe y dice —¿ Cómo vas con la pesca?

—bien

Me acercó a ella para atraparla en un inesperado abrazo, siento como se estremece mientras le quitó la manta de su cuerpo, recorro su espalda con mis manos frías y mojadas hasta llegar a su generoso trasero para masajearlo por unos instantes, ella se resguarda en mi pecho y me dice — que tal si alguien nos ve de está manera tan inapropiada

— hmmm tendría que ser un pervertido

—jajaja estoy hablando enserio

— está propiedad está protegida... Nadie puede acercarse, di instrucciones específicas de que nadie podía andar merodeando por este lugar

— acaso este lugar está cuidado

— si... Hay trabajadores cuidando para que no haya intrusos por los alrededores

— me siento más segura

La dejé de abrazar y al alejarme un poco me di cuenta de que mi rubia se había puesto una de mis playeras, ante está situación alcé las cejas, sonreí con soberbia y dije divertido — mi ropa te sienta bien

Sus mejillas se tornaron de color rojizo y hablo con cierta timidez — es muy cómodo, cálido y lo mejor de todo es que huele a ti... Pero si quieres que me lo quité...

— me gusta verte con mi ropa, te ves sexy

— jajaja me queda grande

— te hace lucir tus hermosas piernas

—entonces no estás molestó por ocupar tu playera

—no... Te ves muy bien

— gracias por tus halagos... Hmmm puedo ayudarte a pescar

—claro... Hay una red cerca del bote

Candy tomo la red, se metió al agua y mencionó — está fría el agua

—un poco... Espera un momento para que te acostumbres

Los dos pescamos más rápido, fue agradable estar a su lado, nos mojamos completamente, podía ver como la ropa se le adheria a su cuerpo esbelto, después de salirnos del río nos cambiamos, yo me puse unos pantalones y una camisa de color negro, en cambio Candy optó por un vestido morado, decidí hacer una fogata al aire libre y cocinar los pescados fuera de la cabaña, mientras que mi esposa preparaba una ensalada de verduras, comimos en el patio en una mesa improvisada por unos troncos que habían sido cortados con anterioridad, rodeados de naturaleza y de animales, al terminar de comer reposamos la comida, luego me recosté en el césped, flexione las piernas y puse una encima de la otra, crucé los brazos por debajo de mi cabeza sobre un tronco que utilice de almohada, al mismo tiempo que Candy se sentaba junto a mí después de haber recolectado algunas flores, yo dormitaba en ratos mientras que ella hacia un collar con las flores que había reunido, ocupando un gran espacio, por que rodeaba con la cadena de flores su contorno pasando por mi abdomen, simulando un corazón que nos envolvía con sus agradables colores y formas.

Continuará ❤️...