En esa noche oscura y fría los jóvenes caminaban por esas calles solitarias alumbradas por algunas farolas, George se atrevió a tomar la mano de la enfermera que se mantenía en silencio tratando de no romper la magia del momento, ella puso la flor amarilla en su pecho respirando su delicado aroma. Al llegar al hogar de Flammy el joven volvió a entrar al pequeño y austero departamento pero está vez no sintió incomodidad por estar en un sitio deplorable, más bien pudo observar que el lugar tenía toques femeninos, como las viejas paredes pintadas de un color azul claro, las cortinas blancas con diminutas flores amarillas, el pequeño florero que reposaba en el centro de la mesa, el lugar era sencillo pero con el sello de la mujer de sus sueños.

Flammy invito a George a sentarse mientras ponía la flor en agua para que no se marchitara, luego se dispuso a preparar la cena, cuando ella estaba buscando las cosas el joven puso una bolsa en la mesa y dijo — compre algo para comer

La mujer se sorprendió por tan agradable sorpresa y hablo sin poder ocultar su alegría — enserio... No lo puedo creer

— espero que sea de tu agrado

La dama fue a la mesa y comento — eres tan gentil

El caballero saco la comida de la bolsa para dárselo a Flammy al mismo tiempo que expresaba — los compré antes de que cerrarán el puesto... El inconveniente es que está frío

La chica tomo los alimentos, sentía un calorcito invadir su corazón, jamás la habían tratado con tanta amabilidad como lo hacía George, que le parecía irreal lo que estaba viviendo y dijo conmovida — no importa... Se puede calentar — le dio la espalda al joven para darle permiso a unas cuantas lágrimas salir de sus ojos, tomo con sus manos temblorosas un sartén, se secó con disimulo las lágrimas, respiró profundo para serenarse, después prendió la deteriorada estufa mientras decía entusiasmada — hmmm ¡ Hot dog! Mi comida favorita... Se ven tan sabrosas

—me alegra tanto que la comida te guste — contestó George al mismo tiempo que observaba con detalle disfrutando de la silueta delgada pero bien proporcionada de Flammy, él se quitó la gabardina, el saco, el chaleco y la corbata para depositarlos en la orilla de la cama, se desabotono los primeros botones de su camisa y se arremango las mangas, después ayudó a Flammy a poner la mesa, los dos comieron en armonía, al terminar de cenar Flammy se levantó para lavarse las manos, luego se dirigía hacia su cama pero George estando sentado no la dejo pasar obstaculizando su paso con sus largas piernas, ella al verse en esas circunstancias iba a pasar por arriba pero antes de que lo hiciera el joven tomo la mano de la chica para acercarla, cuando la tenía a su lado hizo que perdiera el equilibrio para sentarla en sus piernas, la enfermera estaba desprevenida que no pudo reaccionar cosa que aprovecho el joven para abrazarla con descaro pegando su cuerpo con el suyo, Flammy estaba tan cómoda al lado de George que le provocaba miedo sentir como el amor surgía de nuevo en su pecho, tenía las mejillas rojas como también tenía el corazón desbocado, él joven se perdió en la mirada de la enfermera y la beso suavemente, la dama no pudo resistirse correspondiendo al beso de su amado, ella al principio no se movía pero poco a poco fue inmersa por ese amor que la obligaba a relajarse y en un momento de confianza mútua se atrevió a abrazar al su hombre. Estuvieron besándose por mucho tiempo hasta que se pasaron a la cama para dormir abrazados.

Al día siguiente George despertó de madrugada antes de que saliera el sol, a pesar de todas las tragedias que estaba viviendo en esos momentos sentía felicidad por amanecer junto a una bella mujer, muchos dirían que su Selene carecía de belleza física pero a él no le importa por que para George la enfermera es la mujer más bella, para él es tan fácil estar junto a ella que no la cambiaría por nada y lo más importante no la cambiaría por nadie. George se levantó sin hacer ruido, luego se lavo la cara, se peino con los dedos, tomo sus cosas, se recargo en la cama, contemplo a su amada y le dio un beso en los labios para después decir en voz baja — sigue durmiendo mi diosa de la luna

La mujer abrió los ojos y lo primero que vio fue a George con una bella sonrisa y dijo adormilada—¿ Qué hora es?

—falta poco para las seis de la mañana

—es muy temprano

—si... Sigue durmiendo

—¿ Y tú qué haces despierto?

—es hora de que me vaya... Tengo que trabajar

Sin meditarlo Flammy hablo con tristeza —no quiero que te vayas... — quería suplicar que se quedará por más tiempo pero su orgullo la detuvo

El joven contestó —me gustaría quedarme pero no puedo... te prometo que nos vamos a ver en la noche, te esperaré en el mismo lugar de siempre

La chica se obligó a sonreír y dijo — es una promesa

—si mi diosa... Por ahora vuelve a dormir... Quizás en la noche no te deje descansar

—jajaja es una promesa

—si tú lo quieres así... Así será

—te amo — Flammy cerro los ojos y se quedó dormida mientras que George no podía creer lo que estaba escuchando y con una sonrisa en los labios dijo —yo estoy aprendiendo a amarte mi bella dama — le dio un beso en la frente pare pararse e irse de ese lugar, su corazón estaba rebosante de alegría, el caballero se fue a su casa para asearse y presentarse a trabajar con la mejor actitud posible.

En una tarde soleada pero tensa donde se podía percibir fácilmente en el aire el desprecio de la gente hacia una persona que la consideraban impura por ser el producto de una aventura pasional y prohibida.

El silencio es sepulcral que hasta se puede escuchar el murmullo de las ramas verdes de los árboles cuando se balancean delicadamente por el aire acasionando que pequeñas hojas caigan danzando al suelo. Karen camina hacia la salida del instituto cargando su maleta en la mano, vistiendo un sencillo pero elegante vestido azul marino, que le queda ajustado en la parte de arriba con un poco de vuelo en la falda que le llega a las rodillas, utilizando unos zapatos son negros, cerrados y de piso, sus medias negras cubren la totalidad de sus piernas, el saco que es del mismo color que su vestido cubre dos terceras partes de sus brazos ayudándole a mitigar el frío de su corazón, su cabello castaño y lacio lo lleva suelto llegando por debajo de los hombros, y en su cabeza lleva un sombrero de copa azul marino, adornada por tres rosas pálidas, la prenda es sujetada por un listón hecha moño en el cuello, sintiendo débiles ventarrones en su cuerpo que es ligeramente llenada por una lluvia de hojas amarillentas. Ella está perturbada, sintiendo un desconcierto, todavía no puede creer que a sido expulsada del San Pablo, recuerda cuando la hicieron salir del aula, ella estaba sentada en su pupitre tomando nota de la clase, hasta que vio entrar al salón a la hermana Margaret, la religiosa dijo —se solicita la presencia de la alumna Karen Kleist en el despacho de la directora...

Sin más preámbulo la señorita se levando y se dirigió al pasillo escuchando a sus espaldas palabras hirientes.

La chica daba pasos inseguros por los pisos grises del instituto, los alumnos estaban en sus respectivos salones por eso el lugar de paredes blancas estaba vacío, por eso Karen podía escuchar sus propios pasos, ella trataba de ser fuerte pero el desprecio de la gente la superaba y en ese instante en el que nadie la veía se dio permiso de agachar la cabeza observando sin ningún sentido sus propios pies que avanzaban cubiertos por esos botines blancos adornados por líneas azules, también podía ver el meneo de su falda escolar, al llegar a la oficina se acomodo el vestido, suspiro para darse valor y se aliso el cabello, luego tocó la puerta, cuando le dieron el pase ella se introdujo a la habitación y se sentó en un sillón de piel color marrón por órdenes de la madre superiora. La hermana Grey tenía un aspecto inexpresivo y sin titubeos dijo —la mandé llamar para informarle que usted a sido expulsada de este colegio...

La pequeña dama estaba sorprendida, sus mejillas se ponían rojas y las lágrimas amenazaban por salir, luego con melancolía dijo — expulsada...pero ¿Por qué?

— no tenemos nada en contra suya— la religiosa observó un folder donde se le daba un resumen detallado sobre las calificaciones de la señorita Kleist, como también ciertas anotaciones de los maestros y prosiguió a hablar — sus calificaciones son excelentes

—entonces ¿Por qué soy expulsada?

— tú no eres el problema, el problema es tu orígen... Señorita Kleist si nosotros hubiéramos sabido desde un principio que no provienes del ceno de una familia honorable, jamás te hubiéramos aceptado en este instituto de gran renombre... Espero que comprendas nuestros motivos

— no creo merecer esto...

— Karen el rumor ya está corriendo por los pasillos y para que este colegio no se vea manchado lo mejor mejor es que te vallas ... ¿Dime cómo te sientes con el comportamiento de tus compañeros?

Ante tal pregunta la joven trató de ocultar su rostro mientras unas lágrimas resbalaban por sus mejillas, y dijo con un nudo en la garganta —es insoportable... Todos se alejan de mí

— ves que lo mejor es que te vallas... Los alumnos que estudian aquí son provenientes de las mejores familias y no aceptarán a alguien que no está a su nivel

—pero falta tan poco para la graduación...

— desgraciadamente para ti, la prestigiosa escuela San Pablo tiene normas estrictas y una reputación que cuidar... Es mejor que te marches de forma voluntaria lo más pronto posible o si no se tomarán represalias contra ti...

—comprendo

—perfecto... No hay nada más de que hablar, tienes hasta el fin de semana para marcharte...

— me iré mañana mismo...

—de acuerdo... Mañana después de la comida habrá un carruaje en la entrada esperándote para llevarte a tu casa

Con sarcasmo contestó la chica —gracias... Que amabilidad la suya

—esta situación no es cosa mía... Hay personas que saben sobre tu pasado y exigieron tu expulsión

—pero usted comparte los mismos pensamientos que esas personas

— las buenas costumbres indican que los hijos deben nacer en un ceno familiar que a sido bendecido por Dios con el sagrado matrimonio... acaso podrías contradecir esa verdad

—no... Solo que yo no se como sucedieron las cosas para que yo pudiera existir y a pesar de todo lo que a dicho de nacer dentro de un matrimonio bendecido por Dios estoy completamente segura de que no tengo la culpa de mi origen...

— tampoco es mi culpa... Y como ya no hay otro asunto que tratar, ya puedes retirarte...

La chica se paró y salió del lugar mientras decía derrotada — con su permiso

—pase usted... —la madre superiora se quedó con un mal sabor de boca, sabía perfectamente su misión que "era proteger la integridad del colegio", las normas sociales indicaban que era lo correcto y lo incorrecto, su trabajo debía ser más fácil pero a pesar de que su razonamiento le decía que había hecho bien muy en el fondo de su corazón tenía remordimientos de conciencia al ver ese rostro delicado, triste y lleno de lágrimas, Karen había sido una buena alumna pero desgraciadamente a causa de su origen no pudo permanecer en ese lugar dedicado a impartir las buenas costumbres.

El príncipe estaba trepado cómodamente arriba de un árbol dándole nueces a su amiga peluda, él sonreía mientras decía — linda muñequita cada vez estás más grande y hermosa... Que ojos tan brillantes tienes... Por cierto ya falta poco para regresar a casa y lo mejor es que permanezcas cerca de la salida, ya sabes en esta parte del colegio para irnos sin ningún contratiempo... Entendido

Pouppe vio a los ojos a Will como diciéndole que había comprendido todo. En ese instante el rubio se dió cuenta del tumulto de gente que había en la entrada y sintiendo de pronto un presentimiento, bajó rápidamente del árbol para dirigirse a la entrada del instituto, al llegar presenció como Karen se marchaba de la escuela cargando sus cosas, ella se veía pálida, a pesar de eso era bonita con su mirada resignada, ella camina con la mirada al frente sin mirar a nadie, cuando puso un pie dentro del carruaje el joven Andrew grito — ¡Karen!

La chica miro al príncipe, le regaló una sonrisa pequeña y le dijo — nunca te olvidaré... — luego señaló su corazón y hablo en voz baja— te amo

El rubio quería contestar lo mismo pero no pudo, a pesar de las circunstancias y a pesar de querer corresponder a los sentimientos de Karen no pudo engañarse ni pudo mentirle a la señorita Kleist, solo pudo desearle lo mejor de la vida.

La damita grabó el rostro preocupado del príncipe en su memoria sabiendo que jamás se volverían a encontrar, se metió al coche y empezó a llorar tristemente pensando " a pesar de todo Will estas preocupado por mí, eres tan gentil... No pude decirte que no te preocuparas... Yo estaré bien, en estos momentos estoy triste y llorando pero no estoy derrotada, con esfuerzo y perseverancia lograre salir adelante por mí... Will... niño bonito de ojos de cielo tú eres mi inspiración para salir adelante, contigo aprendí que amar es dejar en libertad a la persona amada... Amar es ser feliz con el bienestar de la otra persona aunque no sea a su lado".

En Chicago Candy cargaba un libro en sus manos mientras caminaba hacia el despacho de su padre, al llegar tocó con urgencia la puerta, el señor Brighton pregunto — ¿Quién?

En ese instante Candy abrió ligeramente la puerta para introducir solo la cabeza mientras decía entusiasmada — yo papá... ¿Puedo pasar?

El señor Brighton correspondió a la sonrisa de su hija y dijo con el corazón rebosante de alegría — claro que sí mi pequeña

—jajaja... Solo vine a dejar este libro

—muy bien... En esta vida se debe de ser ordenado

—si papá... —al pasar por el escritorio Candy vió la tabla de ajedrez y no pudo evitar la curiosidad de tocar al alfil mientras decía — nunca había visto unas piezas tan detalladas

—son preciosas... ¡Cierto!

— si son preciosas... Pero también son como interesantes

—si... ¿Sabes jugar?

—no... Solo se algunos movimientos como que este se mueve en diagonal

—sabes su nombre

—no

—se llama alfil y es una pieza poderosa

— parece ser elegante

— si... Jajaja eres demasiado ocurrente ¿Quieres jugar?

—me encantaría

— bien... Siéntate y presta atención

—si papá

—las piezas pequeñas se llaman peones, en el primer movimiento pueden avanzar dos espacios ya en los siguientes turnos solo pueden avanzar uno en línea recta, la torre se puede mover de arriba, abajo y a los lados, el caballo se mueve en ele, el alfil ataca en diagonal, la poderosa reina puede desplazarse por todos lados, horizontal, vertical y diagonal, al rey se le debe de proteger con la vida, es la pieza más importante pero desgraciadamente solo puede moverse un solo espacio en todos los sentidos... Entendido

—si padre

—¿qué color quieres jugar?

— el blanco

Con una sonrisa ladina el señor Brighton dijo —perfecto... Por que a mi me gusta el negro

— así ¿Por qué?

—por que es un color que impone respeto

—¡Oh!

—acomoda tus piezas... Guíate en las mías

Candy tomo a sus peones y los acomodo en la fila de enfrente, después acomodo a sus torres, luego a sus caballos, seguido de los alfiles por último a la reina y a su rey, en ese momento el señor Brighton dijo — hay una falla en tu acomodo

—hmmm ¿Cuál?

—tu reina debe estar al otro lado del rey

Candy puso a la reina en su lugar correspondiente y dijo — hmmm ahora ya está bien

— si... Empecemos, mueve primero

Candy al ser inexperta movió al peón que estaba frente al rey un solo espacio mientras que el señor Brighton movió al peón que estaba frente a la reina dos espacios, Candy entonces tomo el peón que estaba frente a su su reina e imitó el movimiento del señor Brighton, luego el señor se comió al peón de Candy en ese instante, la niña rubia al darse cuenta de que los peones atacaban en diagonal decidió comer al peón de su padre dejando desprotegido al rey a merced de la reina contraría, el caballero sin ninguna contemplación toma a la reina y dijo — Jake maté

La pecosa estaba sorprendida por que en tan solo tres movimientos había sido derrotada y dijo resignada —no puedo creerlo... —Empezó a analizar sus jugadas para sersiorarse de sus errores después escucho decir a su padre

— otra partida

—si

—muy bien con la práctica aprenderás a jugar decentemente... Jajaja

Así se la pasaron padre e hija jugando, Candy y su padre compartían el gusto por galopar, nadar y ahora también por el ajedrez con el que pasarían tardes llenas de diversión, reforzando el vínculo amoroso de lo que representa una familia de verdad.

Continuará...