En la tarde George llegó a las oficinas Andrew de muy buen humor saludando a la secretaria de su padre — muy buenas tardes Nataly
— buenas tardes joven...
—¿Se encuentra mi padre?
—si... — después dijo con extrañesa — Parece que le fue bien, usted está sonriendo
—no me puedo quejar
—¡Oh! Joven... No me diga que consiguió el contrato
George solo se limitó a asentir con la cabeza, luego Nataly dijo — pero como es posible... Aquí entre nos me enteré que la competencia iba a proponer cincuenta y cincuenta, por eso su padre autorizó el cuarenta sesenta a favor de los Macgregor
— así es Nataly... Pero logré conseguir el setenta treinta a favor de los Andrew
La mujer estaba en shock, no podía creer lo que George le estaba diciendo y dijo entre risas nerviosas — ¿Cómo lo hizo?
—utilizando mis encantos
—¿Cuáles? Si usted es muy callado y reservado
—jajaja pero que tal cuando hablo soy capaz de conseguir los contratos más difíciles
—tiene razón... Lo he subestimado
— se dice que "no hay enemigo pequeño"...
Mientras tanto el patriarca se encontraba revisando unos papeles en el despacho y de pronto escucho un escándalo en el pasillo y dijo para si mismo con sorpresa — ¡Es George!... —levanto las cejas y siguió hablando— ¡¿ Y está riendo?!.
Se levantó de su lugar alimentado por su curiosidad, se dirigió a la salida, abrió la puerta y se asomó para corroborar sus sospechas, efectivamente las risas eran del pelinegro y la secretaria cosa que impacto al patriarca pero también complació, en sus labios se dibujo una sonrisa de felicidad por ver a su hijo mayor con un mejor semblante, el señor William había sido testigo silencioso de como George decayó por sus relaciones fallidas, lo había visto sufrir, precisamente ese dolor había convertido al joven en una persona solitaria, pero ahora parece feliz y tiene un brillo inusual en su mirada, sin poderlo evitar los interrumpió — me pueden explicar... ¿por qué tanto alboroto?.
George volteó a ver a su padre sin dejar de sonreír y hablo con entusiasmo — papá te tengo buenas noticias... Hice el contrato
—si que son buenas noticias... ¿Quieres contarme como se dieron las cosas?
—si... Claro, ya voy —se dirigió a la secretaria y se despidió amablemente — con permiso Nataly...
—pase joven
En el despacho el padre hablo — bien George... ¿Cuéntame cómo estuvo todo?
— la competencia ofreció cincuenta cincuenta... Pero yo ofrecí setenta treinta a favor, me di cuenta que los Macgregor son gente humilde que no desean involucrarse en los negocios, por eso les ofrecí unas eternas vacaciones
—ya voy comprendiendo todo
—la competencia se quería adueñar de las tierras, precisamente eso no les gusto a los Macgregor, aproveché la oportunidad para proponer hacernos cargo de todo lo burocrático y lo técnico sin que ellos se molesten en mover un solo dedo, simplemente cada mes estarían recibiendo las ganancias del treinta porciento, pero eso sí las tierras quedarán a nombre de ellos
—no te parece riesgoso que las tierras sean solo de ellos
—no, como lo dije antes... Ellos no se dedican a los negocios, son gente de campo, solo tuvieron un golpe de suerte, además de que son honestos, mientras les mostremos un informe detallado sobre los activos y pasivos, y les entregamos lo que les corresponde no tendremos ningún problema con ellos. También lo hice de está manera para tenerlo separado de los negocios Andrew, si en dado caso hay problemas nosotros no estaríamos expuestos por...
El patriarca interrumpió a George y continúo la frase — por que solo seríamos los representantes legales...
—exacto... Pero en dado caso de que exista un problema con las empresas Andrew, nosotros estaríamos protegidos por que tendríamos una fuente de ingresos que sería con los Macgregor...
—excelente George... Me tienes sorprendido, piensas minuciosamente en cada detalle y lo mejor de todo es que proteges y resguardas a la familia
—gracias padre
—nada de gracias... Estoy muy orgulloso de ti...
— no podría hacer menos... Ustedes son mí familia
— George eh observado algo inusual en ti
— en mí... ¿Qué?
—te he visto más animado, acaso tienes algo que contarme
A George se le dibujo una sonrisa y no pudo evitar decir — conocí a alguien
— así... ¿ Qué más?
— es linda
— ya lo creo... Para captar tu atención debe ser especial
—apenas nos estamos conociendo
— invitala a la casa
— es muy pronto... Pero lo haré
— cuando se entere tu madre se pondrá feliz
—no quiero que se entere por que me va a hostigar...
— jajaja jajaja aveces allá es muy metiche en la vida de sus niños... Pero te quiere mucho
— lo sé... Pero por el momento quiero discreción
— si así lo quieres, así será hijo
— gracias padre.
En el colegio San Pablo estaba el príncipe pensando en la carita triste de Karen, deseándole lo mejor de la vida.
En Chicago se encontraba Candy ayudándole a su madre a cocinar para el jefe de familia, Candy estaba picando unas verduras hasta que se cortó el dedo y gritó — ¡Aaah!
Su madre la vió, pronto le lavó la herida con agua, agarró una cebolla y le quitó la piel para ponerlo en el corte, después le dió un dulce beso en el dedo lesionado, y dijo — pronto sanará
—gracias mamá
— si quieres irte lo puedes hacer
— me puedo quedar contigo
— claro que sí
Candy abrazo a su madre y le dijo — te quiero mucho mamá
—yo también... Se que eres una buena niña solo que eres muy necia. Siéntate mientras preparo la comida
— si
Candy paso una tarde agradable al lado de su madre viéndola como preparaba la cena para la familia, le gustaba verla y estaba orgullosa de que esa mujer bella y elegante sea su mamá.
Entrada la noche la señorita Kleist llegaba a su casa que está a dos poblados del colegio, se bajó del coche con su maleta, al entrar a su casa solo encontró a su madrastra que la veía con desprecio y dijo desanimada — ya llegué
— no te esperábamos... — por lo apresurado de la expulsión de Karen todavía no les informaban a su familia, por eso sus padres no sabían nada de lo sucedido, y la señora siguió hablando — tu padre no se encuentra... Esta en un viaje de negocios
— bien... Voy a mi cuarto — sin poder decir lo que estaba viviendo, Karen paso por enfrente de su madrastra pero está vez no se esforzó en tratar de acercarse a ella o de agradarle, no tenía ánimos ni fuerzas para eso, además sabía que jamás conseguiría su apreció por su origen.
La señora noto algo diferente en la jovencita pero no le prestó atención, es más le gustaba verla decaída y mientras más lejos mejor para ella así no tendría que soportarla, pero dijo por educación — la cena está lista
Karen se detuvo y fingió una voz melosa mientras que una lágrima escurría por su mejilla — madre... — se mordió sus labios por unos instantes y siguió hablando — podría cenar esta noche en mi habitación por favor... Estoy cansada por el viaje
La señora Kleist se sintió aliviada por no compartir mesa con la indeseada y dijo — claro que sí... Mandaré a que te suban la comida
— gracias es usted muy amable
La dama se fue al comedor a cenar sola, tranquila de no tener a Karen cerca mientras que la señorita Kleist subía apresuradamente las escaleras para entrar a su habitación y encerrarse en el baño para llorar amargamente, tapándose la boca con una toalla para no hacer escándalo, sintiendo como el dolor la doblegaba hasta causarle malestar en todo su cuerpo, haciéndola caer en el piso hecha un obillo, sus lágrimas salían a borbotones, quería gritar, quería salir corriendo de esa casa que siempre la a sentido ajena y ahora sabe por que, después de desahogarse se levantó, se arregló un poco e intento comer lo que la servidumbre le había dejado en la charola.
En la noche una pareja se reunía en el lugar donde se conocieron, en esta ocasión George se atrevió a abrazar a Flammy y a besarla en la calle, motivado por que había escuchado decir a la enfermera " te amó" en esa mañana.
Después de cenar George no se conformo con solo besarla en está ocasión había acariciado los pechos de la dama por encima de la ropa sin que ella se opusiera, más bien Flammy solo rogaba más tiempo con George, aunque sea de forma clandestina, y pensaba seriamente " si para ser feliz un segundo es necesario sufrir toda una eternidad, acepto ser feliz aunque sea solo un instante".
Continuará ❤️...
