Las chicas habían llegado al lugar donde se había escuchado la explosión encontrándose con un monstruo el cual le quitaba la energía de todas las personas y encontraron que ahí se encontraban las demás Sailor luchando.
—¡¿Es en serio un nuevo enemigo?! -exclamo Mars bastante enojada bajando su arco- ¡pensé que estaríamos ya en paz sin ninguna amenaza a la tierra!
—Aunque esté es nuestro trabajo Mars -comento Mercury muy nerviosa lanzando su ataque- es nuestro deber mantener la paz en la tierra.
—Eso es cierto, es nuestro deber defender -contesto Júpiter quien se preparo para su ataque- ¡ataque de hojas de robles de Júpiter!
Después de unos minutos lograron lanzar lejos al Monstruo juntando sus poderes provocando que este enfureciera y en ese momento aparecieron las demás atacando.
—¡Espada de Urano elimina!
—¡Grito mortal!
—¡Reflejo submarino!
—¡Tumba del silencio!
Los cuatro lanzaron su ataque en conjunto pudieron hacer que este se debilitara, pero se preocupaban de que no pudieran eliminarlo, una energía se hizo presente en el lugar y todas notaron que era una guerrera más.
—¿Una guerrera más? -se pregunto así misma y aquella guerrera dio un paso adelante- no importa... ¡¿quien eres tú?!
—¡Infierno cósmico estelar!
Exclamó lanzando una luz blanca que salio del cetro que dio directamente hacia al monstruo volviéndolo a un humano y Plut miro con asombro a la guerrera que acaba de aparecer frente a ellas.
—Sailor Cosmos -le llamo rápidamente así reconocerla y se arrodilló ante ella- es un gusto conocerla.
—Plut levántate por favor.
—Pero...
—Solo hazlo -ordeno con un suspiro- no quiero que hagas eso.
—¿Que sucede Plut? -preguntó confundida Uranus ante tal reacción- ¿quien es ella?
—Ella es la guerrera mas poderosa de la galaxia ¡mas bien de la Vía Láctea! además de Sailor Galaxia ella contiene a la creación y la destrucción en uno sólo -exclamo asombrada mientras la miraba y Cosmos nuevamente suspiro mentalmente ya sabia que ella iba saber todo eso- pero se supone que debe de despertar en algunos milenios más y no ahora.
—Así es, pero yo ahora ya desperté -contesto con su mirada fría cruzándose de brazos- ya estoy aquí.
—¿Nos vienes a ayudar? ¿tu sabes quien es el enemigo? -preguntó Rei, pero comenzó a perder la paciencia al ver que no la rubia no le contestaba- ¡contesta ya mismo!
—Yo solo responderé preguntas a la líder del equipo de las Sailor Inners.
—¡Yo soy la líder!
—Lastima, pero no lo eres -escupió con frialdad y asco al ver como se proclamaba líder sin ni siquiera ser una orden de su madre o ella- no creas que por ser novia del Príncipe Endimion tienes el derecho a ser la líder.
—¡¿Como te atreves?!
Exclamó furiosa a punto de lanzarle su ataque de fuego, pero antes de poder tocarla en segundos la pelinegra quedó paralizada en su lugar y todos estaban muy sorprendidas ante esa acción.
—Me atrevo porque quiero, porque debo... No te metas conmigo -advirtió mirándole de arriba a abajo y le mando una mirada de burla- no soy la misma de antes ya no soy la misma débil, soy mucho mas fuerte que tu Mars.
—¿Ya no soy la misma de antes? -respondió Venus repitiendo eso y abrió la boca sorprendida- eso quiere decir que tu eres...
—¡¿Eres tu Serena?!
Exclamaron miraron a Sailor Cosmos sorprendidas, la peliblanca tenía una mirada tan neutral ni siquiera Sailor Plut sabia que era Serena, Sailor Cosmos hizo girar su cetro dos veces para luego golpear el piso provocando que su transformación se deshiciera.
—Hola queridas "amigas" -saludo haciendo entre comillas con sus dedos y luego se cruzo de brazos- ha pasado un tiempo sin vernos.
Todas estaban en shock por diferentes razones, más las demás porque Serena es aquella mística guerrera que tanto se hablaba de aquella leyenda y las otras con Darien porque no sabían que hacer por lo que le hicieron años anteriores, todas rompieron sus transformaciones la primera en reaccionar fue Haruka.
—¡Gatita! -exclamo aun sorprendida acercándose a ella- ¡¿porque no nos dijiste?!
—No me dieron tiempo -respondió desinteresada y se encogió de hombros- además quería darles una pequeña sorpresa con mi transformación.
—Serena -le llamó Ami aún sorprendida y Serena le miro- ¡¿donde estuviste?!
—¿Acaso les importa? -preguntó con sarcasmo y soltó una risa burlona- digo hace unos años no les importo como me sentí al enterarme de la verdad.
—¡¿Ustedes sabían donde estaba?!
—No tienen derecho a hablar -dijo Hotaru enojada al ver que su enojo iban dirigida hacia ellas- u opinar al respecto.
Término por apuntarles con el dedo y las demás le miraron ofendidas, pero los que no salían del shock era Rei y Darien.
—¡Tenemos derecho a hablar y opinar!
—Princesa...
Pov. Setsuna.
Ella mantiene ese rostro de frialdad ante todas, pero puedo ver en sus ojos la tristeza y soledad... Me siento tan fatal por mi princesa ya que ella es una buena persona que no merecía esto, pero fue destrozada por ellos, ya no tengo ganas ni de verlos por lo que le hicieron a mi querida princesa.
—"Maldición debimos estar con ella y nunca dejarle sola".
Pov. Normal.
Serena bufo fastidiada bajo los brazos y empezó a caminar alejándose del lugar, pero la detuvo Hotaru.
—Princesa -le llamo Hotaru sosteniendo su mano- ¿puedo ir con usted? Quiero verla...
—¿Qué te parece mañana? -pregunto con ternura acariciando su cabeza suavemente- ahora debería estar durmiendo por el cambio de horario ¿que te parece?
—Está bien -acepto rendida soltando su mano y haciendo un puchero- entonces mañana la veré.
—Bien, si no hay nada que hacer por hoy me voy a casa.
—¡Espera! -le grito saliendo del shock y aún así la rubia no se detuvo en ningún momento- ¡tenemos que hablar Serena!
—Déjala traidora -exclamó molesta Setsuna interponiendose para evitar que se acercaran a ella- ustedes no merecen estar cerca de ella.
—Así es, es mejor que ni se le acerquen.
Amenazó Haruka rápidamente ellas se retiraron del lugar dejándoles bastantes furiosas.
(...)
Serena por fin había llegado a su casa cuando entró se dio cuenta que no había nadie busco en toda la casa hasta encontrar una nota cerca del teléfono esta decía que habían salido, Violeta dormía con Yumiko en la habitación de huéspedes que les dio su madre y Rini dormía en la suya, subió hasta su cuarto viendo a su pequeña dormir abrazando un peluche de conejo que le pertenecía en la adolescencia.
—Rini mi niña, mi luz mi razón de vivir -se acercó hablándole y mirando con ternura- te amo mucho mi princesita.
Dijo mientras lágrimas descendían de sus mejillas las limpio con el dorso de su manos y se acostó a su lado acariciándole el cabello Rini al sentir el calor de su madre se acurrucó en su pecho abrazándola y Serena empezó a cantar con suavidad una canción de cuna.
—¿Serena?
Serena detuvo de golpe su canto al escuchar esa voz tan conocida para ella sin que se moviera apareció Luna enfrente de ella quien tenía sus ojos llenos de lágrimas y Serena levanto una ceja en forma de interrogación.
Pov. Luna.
Había llegado al cuarto de Serena que siempre estaba muy solitario desde que ella desapareció, pero me lleve una gran sorpresa al entrar por la ventana y ver en su cama a esa pequeña pelirosa dormir tranquilamente abrazando un peluche de conejo... Sentía mi corazón ir a mil por hora ¿acaso Serena estaba embarazada cuando desapareció? ¿por eso se fue? Decidí esconderme cuando escuche la puerta abrirse acompañada de una voz que conocía muy bien ¡oh por dios es ella! ¡ella a vuelto a casa!
—Hola Luna -me saludo sonriéndome y se acomodo- un gusto verte de nuevo.
—Serena... Oh por dios -exclamé acercándome a ella y Serena me acaricio- ¡te extrañe!
—Yo igual... -respondió... Su voz cambio bastante, los años le han ayudado bastante su voz es tan suave y maternal...- no sabes cuanto te extrañe Luna.
Yo asentí muy feliz me acomode a lado de su cabeza disfrutando el momento de la bella voz de mi querida princesa por ahora dejare que luego me cuente que fue lo que paso para que se fuera... Yo siento que fue algo muy malo, por ahora solo quiero estar a lado de mi princesa en este momento.
Pov. Serena.
Luna se acostó a lado de mi cabeza mientras seguí cantando la canción por que Rini se removió algo incómoda, esta es una de sus canciones favoritas que le guste que le cante cuando tiene una pesadilla o no puede dormir... El encuentro con la chicas me dolió que fueran tan hipócritas al preguntarme donde me encontraba estos años.
—Duele su traición aunque allá pasado ya tres años pensé que ellas eran mis amigas -murmuré mirando la pared como si fuera algo interesante- pero vi que no lo son...
Suspire aunque le di leves golpes a su espalda de mi pequeña Rini, mire de reojo la puerta al ser abierta y ya sabia quien era.
—¿Ya termino tu hermoso sueño Violeta?
—Desperté desde hace minutos, pero con tu voz me quede dormida en el pasillo hasta me caí ¿no escuchaste el golpe? -pregunto recrimino sobando su cabeza haciendo una mueca y luego bostezo- siempre te lo diré tienes una voz muy angelical.
—Muchas gracias -agradecí sonriendo y acomodé uno de los mechones de Rini atrás de su oído- pero en serio, no escuche ningún golpe.
—Si me di cuenta -mencionó señalando a Luna quien dormía en mi cama- ¿ella es la gatita Luna?
—Si, ella es Luna.
Violeta sé acercó a donde dormía Luna y la acaricio con suavidad con una leve sonrisa.
—Ella es tan bonita.
—Si y no te conté -dije sonriendo observando a Luna- ella tiene a su pareja, su nombre es Artemis.
—¿En serio Serena? -pregunto bastante sorprendida y nego rápidamente dando un suspiro- no es momento de eso ¿porque hasta ahora llegaste?
—Llegue tarde porque hubo un ataque y tuve que ir a presentarme para vencerlo.
—¡¿No me llamaste?! -me grito con el ceño fruncido y se cruzo de brazos- te dije que sí sucedía algo así me llamaras
—Cállate Violeta, no ves que Rini está durmiendo -le regañe molesta al ver que mi hija se movió chillando un poco por el grito- y si lo siento debí llamarte..
—Lo siento -se disculpo cubriendo su boca- pero acaso ¿te encontraste con ellas y con él?
—Lo hice -respondí con un suspiro cansado- ahí estaban todos.
Agache la mirada hacia el rostro de mi pequeña hija y le acaricie su rostro, su cabello rosa se expandía por la pequeña almohada me alegro que no tuviera que llevar el peinado de las Selenitas.
—Serena... -me llamo... Ya sabia lo que me iba a preguntar- ¿como te sentiste? ¿estas bien?
—Para serte sincera... Me siento aún dolida.
—Ya veo...
—Por cierto ¿donde esta Yumiko?
—Ella aún está durmiendo -respondió cansada... Ella ya sabia que cambie de tema y se que siempre le molesta- si ya no quieres hablar del tema y dime, no solo lo cambies de repente.
—Si lo siento -me disculpe aun sonriendo me gusta mucho hacerla enojar un poco- mejor prepara tu pie de manzana para cuando despierten estas niñas lo coman como un bocadillo.
—Esta bien, esperó que la tía tenga ingredientes.
Se retiró con los brazos en su nuca mientras silbaba, sonreí ella y yo desde niñas nos hemos llevado tan bien,bostece... Creó dormire un rato mientras esta ese sabroso pie.
Continuará...
